"hacerme" poems
Mi amada Daisy
Ya no tengo quien me avise cuando hay alguien en la puerta
Quien se acurruque en mi panza cuando estoy triste
Quien me vea preocupada cuando estoy enferma
Quien duerma junto a mí en la cama, tapada de pies a cabeza
Era el paraíso despertar con un bultito tan bello y calientito
Mi chiquitita, my tiny
Tan fría que querías parecer, pero cuánto me querías
Todo el día pegada a mí, todo el día en mis piernas
Corrías a sentarte en el tapete para acompañarme hasta en el baño
Sabías perfectamente cuando me iba a ir de viaje
Te subías a mi maleta, y escuchaba tus lloridos desde la puerta
Mi vaquita, mi chilpetina
Ya no tengo quien me despierte en la mañana para ir al baño
Jamás te hiciste en la cama, ladrabas para que te bajara y te abriera
Ladrabas y corrías a tu platito de agua cuando querías agua
O frente a tu platito de comida exigiendo que era hora de comer
Solita lo aprendiste, "Such a smart puppy!"
Mi tinky winky, my ****** twinkle
Ya no tengo a quien soplarle en la carita
Y que como respuesta me llene de besos
No tengo con quien batallar para que coma
Ni a quien ponerle tus vestiditos todos chiquitos
A quien observar, morir de amor, e inevitablemente llenar de besos
Mi bébe, my puppy
Eras tan fuerte que jamás te quejaste de nada
Ni siquiera cuando tus pequeños riñones empezaron a fallar
Siempre estuviste alegre, moviendo tu colita
Excepto en tus últimos días, apagada
Sabías que ya habías cumplido tu misión, que ya era hora
Mi preciosura
GRACIAS por quererme, por hacerme feliz con sólo verte
GRACIAS por cuidarme, por absorber mis males y tristezas
GRACIAS por esperar a que llegara para irte
GRACIAS por ser fuerte cuando tu cuerpo más débil estaba, para poder decirnos adiós estando juntas, en casa
GRACIAS por escogerme como mamá
Mi florecita bella
Fuiste la mejor y más hermosa perrita del Universo
Tenerte fue lo mejor que me pudo haber pasado
¡Qué bonito habernos encontrado en esta vida!
No sabes lo inmensamente feliz que me hiciste
Te amo tanto y lo sabes, porque te lo decía cada 3 segundos
Mi pequeña angelita hermosa
Nos quedamos dormidas abrazadas, y viste el momento
Amaneciste aún abrazada a mi brazo, pegada a mi pecho
Con una carita feliz, llena de paz... pero ya en el arcoiris
Ya no tengo quien haga todas esas cosas aquí
Pero en todas partes te veo, y escucho tus ladriditos tan bellos
Te guardo en mi corazón mientras me esperas en el arcoiris
Jugando, corriendo, observándome y cuidándome
Espérame ahí, hasta que sea hora de que vaya a recogerte
I love you forever, my tiny
Jan 20, 2019
Jan 20, 2019 at 8:28 PM UTC
Ojalá todo fuera un circulo que vuelve a girar, así podría hacerme de sus oídos de nuevo y decirle querida dama que fui nefasto, de cierto modo tuve miedo, sus ojos esquivos turbaron mi cabeza y un laberinto imaginario caminé, un laberinto entre su cabello rizado a mano y sus expresiones extrañas , sus ganas de no perseguirme a pesar de haber robado su mochila y de haberla hecho esperar en aquel lugar cerrado, le aseguro que su abrigo gris de aquel día no solo guardaba su cuerpo del frío sino que también supo mágicamente envolverme de calor sin tocarme;
y aquellos besos que siempre quiso y que yo también quedaron afuera del café, pero no intente recogerlos tal vez alguien ya los pisó, o alguien que pasó por ahí se nos robó las ganas de un beso, de explotar.
Admito sin lugar a dudas que hice que perdiera el tiempo fijándose en mí, pero le confieso que no era yo, o era un yo que no pudo ver ni sentir,
El tiempo pasa y los pesares se vuelven más pesados, en mi caso le agradezco por que fue la paciencia que necesité para encontrarme envuelto en su laberinto, solo lamento que hoy la paciencia se ha terminado.
Feb 10, 2016
Feb 10, 2016 at 12:02 AM UTC
Mañana gris.
Contribuye a mi desencanto.
Mis pies fríos acarician el asfalto
***** azabache.
Así como su mirada.
La que se pierde en la mía, profunda y tajante.
Esas manchas de color
Acarician mi piel y me llenan de pavor.
El viento me arrastra.
Corrientes oscuras.
Ya no siento.
Ya no pienso con cordura.
Que será de mí es este mundo nuevo.
En el que las aves no cantan
Ni el amor es sincero.
Que será de mí si ya no puedo escucharme.
Mi voz no se oye.
Mis gritos incansables.
Existencia dudosa.
Sin libertad, cadenas mordaces.
Mi voz no se oye.
Porque estoy encerrada.
Y no puedo ni quiero escaparme
De esta caja hermética que para mí fabricaste.
Y no fue culpa de nadie.
No intentes hacerme tuya.
Las alas me cortaste
Sin siquiera proponértelo.
Porque mi mirada te pertenece.
Mi amor por ti crece.
Ansío algún dia volver a volar.
Pensamientos oscuros y frialdad.
La llovizna infame cae sin cesar.
Son como puñaladas en el alma.
La lluvia suave se lleva mi pena,
Se lleva mi pesar.
Jan 28, 2015
Jan 28, 2015 at 10:10 PM UTC
Me siento a orillas del mar para conjugar tus besos.
Para escribir tu mirada en mis páginas
Para pintar el destello de tu sonrisa
¿Cómo he de plasmar en páginas lo que en vida no puedo explicar?
¿Cómo explicarlo, cómo conseguirlo?
¿Cómo?
Me desnudo a orillas del mar, para buscar en mi hogar la libertad que me provocan tus manos.
Para escuchar el gemido agudo de tu alma,
Para besar los lunares de tu espalda.
¡Pura delicia la que posee tu cuerpo!
¡Pura suerte la mía de poseerlo!
¡Pura suerte la de ambos al tenernos!
Me tomas a orillas del mar para hacerme saber que soy tuya.
Para dibujarme los recuerdos
Para sumergirte en esta y en mis otras vidas.
Jul 17, 2015
Jul 17, 2015 at 12:51 PM UTC
Alli estás y no tienes ni idea de todo lo que está aquí. A no mas de 1 metro de distancia, se desata una guerra en mi cabeza de la que no te voy a contar. Me duele el pecho, las manos y la cabeza, me siento estúpida pero también me siento rara. Por algún motivo no puedo hablar, es como si me hubieran cortado la lengua y todo lo que sale no sirve para comunicar. Esto es lo mejor que pude hacer.
Hace ya algún tiempo me enamore, de el chico menos indicado en el peor momento de mi vida. No, él no eres tú. Me hizo mas daño del que yo me hize a mi y eso esta bien, supongo que me lo merecí, siempre he sido una muy mala persona. Tiempo después te conocí y lo que siento por tí no es amor, ni es cariño, es desprecio. Te desprecio por hacerme amar a todos y cada uno de mis defectos solo por que tu dices que lo amas, sea verdad o no. Te desprecio por que en tu forma loca de hacerme reflexionar te tomas el tiempo de pensar que es lo mejor para mi, sin importar lo que tu quieras. O almenos eso me haz hecho creer. Te desprecio por la forma en la que duermes, respiras, vives. No lo tomes a mal, del odio al amor hay solo un paso.
Perdona si alguna vez sone un poco fuera de tono, con un vocabulario que yo se tu preferirias no escuchar. Pero ultimamente pienso que mis defectos se vuelven más yo de lo que deben ser. Perdona, mi vida, si te digo que te necesito conmigo. Perdon, pero tu me hiciste quererte.
Hace ya algunos meses me enamoré, del hombre más perfectamente hecho para mi en la tierra. Y si, este si eres tú. Tu no me haces daño
Jul 5, 2014
Jul 5, 2014 at 12:14 AM UTC
Como decirte que me has lastimado, si eso significa que te lastimaría
Como aclarar tus dudas si aclararlas es que sufras la verdad
Como asercarme a ti con amor si se que te podria lastimar
Dime, acaso fui yo quien cambio?
Fui you la que se alejo de la verdad primero?
Fueron mis palabras las que lastimaron mas?
Fue La fuerza de mi amor la que hizo tanto daño?
Yo solo quería escucharte decir un te quiero aunque fuese mentira
Solo quería tener el palpitar de tu corazón conjunto al mio
Solo tenía la esperanza de que por una vez tu tomaras mi mano
Yo solo quería sentir que tenía el respaldo de alguien....
Tenía muchos deseos de que me sostubieras en tus brazos
De que por un momento todo pareciera solo una pesadilla
Quería porbun instante llevarme yo la victoria , aunque hiciera trampa
Quería tenerte como un amigo,un aliado, un hermano
Me canse de que quisieras ser un padre, sabes ya tengo bastantantes de esos
Uno se dio por vencido y nunca intento ser parte de mi vida
Otro estuvo allí y cobro un precio demasiado caro que tuve que pagar
Si quieres ser un padre para mi tienes que lastimarme, hacerme sentir que valgo la pena y luego darte la vuelta
Aug 28, 2015
Aug 28, 2015 at 11:47 PM UTC
¿Por qué siento mi corazón en llamas desde anoche? Hasta físicamente lo siento. Un ardor como cuando te cortas entre los dedos con una hoja de papel. Como cuando sientes que la piel se desgarra al caer.
He pensado más en la muerte estos días. Estando en el techo de Camilo, mientras salimos a ver la luna, no pude evitar pensar si la caída me mataría o solo me dejaría parapléjica. Son solo cinco pisos. En el metro he tenido los mismos pensamientos. Me asomo a ver si se acerca el tren y pienso en qué pasaría si finjo que me tropiezo, ¿qué pasaría si me dejo caer a las vías?
Otras veces solo quiero desaparecer. He pensado en irme sin decir nada. Sin ropa y sin avisar. El otro día fantaseaba con estar en mi lugar favorito de Playa del Carmen. Una banca que estaba en la primera planta de la salita de espera del muelle hace unos años. Cuando aún era una palapa y todo era de madera. Hace tanto que no voy. La última vez recuerdo que sólo la vi por fuera y está tan cambiada. Y me arrepentí de no haberme muerto allí, cuando aún me era mágico. E imaginé que tomaba muchas pastillas, me dirigía allí con un libro en la mano (García o Storni, cambiaba constantemente). Y me sentaba, leía un párrafo o dos. Sentía como mi cuerpo se adormecía. Dejaba el libro de lado y tomaba una última postal con los ojos de lo bello que es el mar. Cerraba los ojos. Desde que leí las distintas versiones de cómo murió Alfonsina, la del mar es mi favorita. Pero mi mayor miedo es morir ahogada, así que no fantaseo mucho sobre eso. Porque soy lo suficientemente cobarde como para no hacerme daño. Porque si muero quiero que sea rápido.
No lo haré ahora. Y no porque aún tenga pendientes. En realidad no los tengo. Sino porque aún me da miedo. Me da miedo qué sigue y aún creo en el castigo divino. Mi mayor miedo es el dolor que se debe sentir cuando uno muere. Como muchos suicidas han sido exitosos en sus ganas de morir, no pueden decirnos qué se siente. Ciertamente los muertos no hablan ni escriben historias. Me he preguntado si es como en las películas, si sientes que el alma se sale de tu cuerpo. Tengo la idea de que sí. Definitivamente creo en el alma, si no, no tendría miedo del castigo divino. Pero cuando mi alma se separe de mi cuerpo, presiento que sentiré vacío. Y odio sentir vacío.
Hay una mosca en mi habitación. Son tan sensibles esos insectos. Nunca he sabido si nos huelen o cómo detectan el olor de los animales muertos.
Quizá ya huelo a eso.
Nov 25, 2016
Nov 25, 2016 at 3:34 AM UTC
A veces,
mi egoísmo me llena
de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin remedio,
mi querido
hermano y parigual en la desgracia.
A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo distinta.
Ni en corazón ni en alma te pareces
a la que amaba sólo hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible y por lejano.
Pero el odio también me modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo.
Cuando sonríes, yo te reconozco,
identifico tu perfil primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como sigues
siendo,
como serás ya siempre, mientras te ame.
1.1k
«En fondo de aire» (dije) «estoy»,
(dije) «soy animal de fondo de aire» (sobre tierra),
ahora sobre mar; pasado, como el aire, por un sol
que es carbón allá arriba, mi fuera, y me ilumina
con su carbón el ámbito segundo destinado.
Pero tú, dios, también estás en este fondo
y a esta luz ves, venida de otro astro;
tú estás y eres
lo grande y lo pequeño que yo soy,
en una proporción que es ésta mía,
infinita hacia un fondo
que es el pozo sagrado de mí mismo.
Y en este pozo estabas antes tú
con la flor, con la golondrina, el toro
y el agua; con la aurora
en un llegar carmín de vida renovada;
con el poniente, en un huir de oro de gloria.
En este pozo diario estabas tú conmigo,
conmigo niño, joven, mayor, y yo me ahogaba
sin saberte, me ahogaba sin pensar en ti.
Este pozo que era, sólo y nada más ni menos,
que el centro de la tierra y de su vida.
Y tú eras en el pozo májico el destino
de todos los destinos de la sensualidad hermosa
que sabe que el gozar en plenitud
de conciencia amadora,
es la virtud mayor que nos trasciende.
Lo eras para hacerme pensar que tú eras tú,
para hacerme sentir que yo era tú,
para hacerme gozar que tú eras yo,
para hacerme gritar que yo era yo
en el fondo de aire en donde estoy,
donde soy animal de fondo de aire,
con alas que no vuelan en el aire,
que vuelan en la luz de la conciencia
mayor que todo el sueño
de eternidades e infinitos
que están después, sin más que ahora yo, del aire.
1k
Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
la mano del corazón
y el alma que lo sostiene.
Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre.
Acércate a mi clamor,
pueblo de mi misma leche,
árbol que con tus raíces
encarcelado me tienes,
que aquí estoy yo para amarte
y estoy para defenderte
con la sangre y con la boca
como dos fusiles fieles.
Si yo salí de la tierra,
si yo he nacido de un vientre
desdichado y con pobreza,
no fue sino para hacerme
ruiseñor de las desdichas,
eco de la mala suerte,
y cantar y repetir
a quien escucharme debe
cuanto a penas, cuanto a pobres,
cuanto a tierra se refiere.
Ayer amaneció el pueblo
desnudo y sin qué comer,
y el día de hoy amanece
justamente aborrascado
y sangriento justamente.
En su mano los fusiles
leones quieren volverse:
para acabar con las fieras
que lo han sido tantas veces.
Aunque le faltan las armas,
pueblo de cien mil poderes,
no desfallezcan tus huesos,
castiga a quien te malhiere
mientras que te queden puños,
uñas, saliva, y te queden
corazón, entrañas, tripas,
cosas de varón y dientes.
Bravo como el viento bravo,
leve como el aire leve,
asesina al que asesina,
aborrece al que aborrece
la paz de tu corazón
y el vientre de tus mujeres.
No te hieran por la espalda,
vive cara a cara y muere
con el pecho ante las balas,
ancho como las paredes.
Canto con la voz de luto,
pueblo de mí, por tus héroes:
tus ansias como las mías,
tus desventuras que tienen
del mismo metal el llanto,
las penas del mismo temple,
y de la misma madera
tu pensamiento y mi frente,
tu corazón y mi sangre,
tu dolor y mis laureles.
Antemuro de la nada
esta vida me parece.
Aquí estoy para vivir
mientras el alma me suene,
y aquí estoy para morir,
cuando la hora me llegue,
en los veneros del pueblo
desde ahora y desde siempre.
Varios tragos es la vida
y un solo trago es la muerte.
1k
Ya no puedo dudar... Diste muerte a mi cándida
niñez, toda olorosa a sacristía, y también
diste muerte al liviano chacal de mi cartuja.
Que sea para bien...
Ya no puedo dudar... Consumaste el prodigio
de, sin hacerme daño, sustituir mi agua clara
con un licor de uvas... Y yo bebo
el licor que tu mano me depara.
Me revelas la síntesis de mi propio Zodíaco:
el *** y la Virgen. Y mis ojos te ven
apretar en los dedos -como un haz de centellas-
éxtasis y placeres. Que sea para bien...
Tu palidez denuncia que en tu rostro
se ha posado el incendio y ha corrido la lava...
Día último de marzo; emoción, aves, sol...
Tu palidez volcánica me agrava.
¿Ganaste ese prodigio de pálida vehemencia
al huir, con un viento de ceniza,
de una ciudad en llamas? ¿O hiciste penitencia
revolcándote encima del desierto? ¿O, quizá,
te quedaste dormida en la vertiente
de un volcán, y la lava corrió sobre tu boca
y calcinó tu frente?
¡Oh tú, reveladora, que traes un sabor
cabal para mi vida, y la entusiasmas:
tu triunfo es sobre un motín de satiresas
y un coro plañidero de fantasmas!
Yo estoy en la vertiente de tu rostro, esperando
las lavas repentinas que me den
un fulgurante goce. Tu victorial y pálido
prestigio ya me invade... ¡Que sea para bien!
945
Desmesuradas, atezadas, con vitolas de combate.
En las tinieblas hacen su jornada por las curvaturas de mi cuerpo.
Aveces sutiles, aveces ásperas pero siempre con el mismo objetivo; dar amor en cualquier connotación.
Se filtran en mi piel, así como en el ocaso el sol penetra en el agua.
¡Bendita sean! ¡Bendita sean esas manos!
Tienen el don de hacerme surcar, amar y pecar.
Aug 5, 2014
Aug 5, 2014 at 9:23 PM UTC
Es el
El que tiene aquellos ojos que brillan como el sol reflejado en el mar
El que tiene aquella invaluable voz que podría volver loco a cualquiera
El que tiene aquella sonrisa tan llamativa como un faro en una noche oscura
El que ha sido capáz de hacerme sentir emociones que no puedo poner en palabras
El que pudo descifrar mi corazón aún sin haberse dado cuenta
Es el, el que me entristece pero me hace sentir lo mas feliz posible.
Es el, de quien yo me enamoré.
Sep 15, 2015
Sep 15, 2015 at 9:45 PM UTC
La tinta a flor de piel
la llegada omitiendo
el saludo y el pase directo
a lo que llamo
dos candentes
llamas en tu boca.
El beso de cinco minutos
que pide otros cinco
el fugaz rose de cuerpos
que transforman la energia
y hacen que el tiempo
se consuma rapido
pero que se disfruta cada momento.
Tu cuerpo como un monumento
y el cielo que me regalas cada día
tu forma de hacerme sentir
las curvas que me dejas tocar
y el nudo de la blusa que sostiene
las esferas de cristal.
No se que haría si cambias
tu manera de caminar
y después de memorizar
cada bello lunar en tu cuerpo
no me arrepiento
de pedirte 5 minutos
pues eso basta
para vivirte una eternidad.
Dec 14, 2017
Dec 14, 2017 at 1:29 AM UTC
Noches como estas son las razones me encanta estar a mi casa. No gritando ni discutiendo, no. La calma de una rutina que ha sido la misma por años, hasta que ser una niña. Necesité esto antes de yo salir para argentina. Necesito noches como estos para recordarme de todas las personas y qué bendiciones ofrecen el mundo. Para darme inspiración y fuerza a hacerme la persona soy destinada volver. Una pieza de la casa siempre en mi mente.
Jan 5, 2015
Jan 5, 2015 at 10:55 PM UTC
Esta vista cansada
que te sigue al caminar,
esta lengua antigua
que te intenta atrapar.
Siempre has sabido
como hacerme esperar,
para luego dejarme
como perro con hambre.
Me gusta besarte
con cada mirar,
me gusta tus alas
que brillan a la mar.
Estoy rendido
al sabor de tu amor,
estoy perdido
como niño en la plaza,
me siento lleno cuando
estoy contigo
y siento un vacío
cuando no estas conmigo.
La luna brilla a lejos
como queriendo
decir tu nombre
sabe que es amor
lo que se esconde
entre el mar,
tus labios y yo.
Sabe que son tus besos
los que me roban el alma,
sabe que es tu aroma
el que arrastra las olas,
sabe que tu cabello *****
cubre la noche,
sabe que es tu lápiz afilado
el que dibuja las estrellas,
sabe que tu voz
ilumina mis noches
y que mi vista cansada
te sigue sin medida.
Sabe que es amor
lo que se esconde
entre tus pechos,
sabe que en mi mente
se ocultan los secretos
del mar, tú… y yo….
Sep 13, 2017
Sep 13, 2017 at 12:16 AM UTC
Vino el que yo quería
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
El que yo quería.
Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.
718
Tú, lo que completaba mi vida.
Tú, ese ser por el cual me levantaba cada día.
Tú, mi mayor dedicación.
Tú, mi mayor aflicción.
Eras tú quien solía hacerme sentir especial.
Eras tú por la persona que yo me desvivía
y a la que no me cansaba de mirar.
Dediqué lo mejor de mí,
cambié mi vida por ti.
Me humillé para hacerte feliz.
Sufrí y me morí por dentro,
sin saber qué decir.
Nov 15, 2014
Nov 15, 2014 at 9:18 PM UTC
En Burgos está el buen rey asentado a su yantar,
cuando la Jimena Gómez se le vino a querellar;
cubierta paños de luto, tocas de ***** cendal;
las rodillas por el suelo, comenzara de fablar;
-Con mancilla vivo, rey; con ella vive mi madre;
cada día que amanece veo quien mató a mi padre
caballero en un caballo y en su mano un gavilán;
por hacerme más enojo cébalo en mi palomar;
con sangre de mis palomas ensangentó mi brial.
¡Hacedme, buen rey justicia, no me la queráis negar!
Rey que non face justicia non debía de reinar,
ni comer pan a manteles, ni con la reina folgar.
El rey cuando aquesto oyera comenzara de pensar:
«Si yo prendo o mato al Cid, mis cortes revolverse han;
pues, si lo dejo de hacer, Dios me lo demandará».
Allí habló doña Jimena palabras bien de notar:
-Yo te lo diría, rey, como lo has de remediar.
Mantén tú bien las tus cortes, no te las revuelva nadie,
y al que mi padre mató dámelo para casar,
que quien tanto mal me hizo sé que algún bien me fará.
-Siempre lo he oído decir, y ahora veo que es verdad,
que el seso de las mujeres no era cosa natural:
hasta aquí pidió justicia, ya quiere con él casar.
Mandaré una carta al Cid, mandarle quiero llamar.
Las palabras no son dichas, la carta camino va;
mensajero que la lleva dado la había a su padre.
693
Antes de echar el ancla en el tesoro
del amor postrimero, yo quisiera
correr el mundo en fiebre de carrera,
con juventud, y una pepita de oro
en los rincones de me faltriquera.
Abrazar a una culebra del Nilo
que de Cleopatra se envuelva en la clámide,
y oír el soliloquio intranquilo
de la Virgen María en la Pirámide.
Para desembarcar en mi país,
hacerme niño y trazar con mi gis,
en la pizarra del colegio anciano,
un rostro de perfil guadalupano.
Besar al Indostán y a la Oceanía,
a las fieras rayadas y rodadas,
y echar el ancla a una paisana mía
de oreja breve y grandes arracadas.
Y decir al Amor: -«De mis pecados,
los mas negros están enamorados;
un miserere se alza en mis cartujas
y va hacia ti con pasos de bebé,
como el cándido islote de burbujas
navega por la taza de café.
Porque mis cinco sentidos vehementes
penetraron los cinco Continentes,
bien puedo, Amor final, poner la mano
sobre tu corazón guadalupano...»
644
Montevideo quince de noviembre
de mil novecientos cincuenta y cinco
Montevideo era verde en mi infancia
absolutamente vrede y con travías
muy señor nuestro por la presente
yo tuve un libro del que podía leer
veinticinco centímetros por noche
y después del libro del que podía leer
y yo quería pensar en cómo sería eso
de no ser de caer como piedra en un pozo
comunicamos a usted que en esta fecha
hemos efectuado por su cuenta
quién era ah sí mi madre se acercaba
y prendía la luz y no te asustes
y después la apagaba antes que no durmiera
el pago de trescientos doce pesos
a la firma Menéndez & Solari
y sólo veía sombras como caballos
y elefantes y monstruos casi hombres
y sin embargo aquello era mejor
que pensarme sin la savia del miedo
desaparecido como se acostumbra
en un todo de acuerdo con sus órdenes
de fecha siete del correinte
eran tan diferente era verde
absolutamnte verde y con tranvís
y qué optimismo tener la ventanilla
sentirse dueño de la calle que baja
lugar con los números de las puertas cerradas
y apostar consigo mismo en términos severos
rogámosle acusar recibo lo ante posible
si terminaba en cuatro o trece o diecisiete
era que iba a reír o a perder o a morirme
de esta comunicación a fin de que podamos
y hacerme tan sólo una trampa por cuadra
registrarlo en su cuenta corriente
absolutamente verde y con travías
y el Prado con caminos de hojas secas
y el olor a eucaliptus y a temprano
saludamos a usted atentamente
y desde allí los años y quién sabe.
669
Hay varios tipos de soledad, sin embargo yo suelo experimentar solo una: la que todos odian. Con el tiempo le he tomado cariño, pero eso no significa que no me lastime con fuerza.
Suele meterse en mi cabeza y escupir en mis buenos recuerdos, pisotearlos y decirme que son todos una mentira.
Le gusta también sentir mis huesos, provocarme dolor desde muy dentro, hacerme morir de frío.
No hay una sola noche en la que no se siente a mi lado, despojandome de cualquier esperanza.
Hay varios tipos de soledad, sin embargo desearía que no existiera ninguna.
Mar 9, 2018
Mar 9, 2018 at 1:09 AM UTC
Yo sentí el calor del cuerpo
Sentí en mis brazos mi sufrimiento
No me quise seguir mintiendo
Sabiendo la verdad.
La lluvia se cae como gotas de lagrimas
Queriendo lavarme me de mi desesperación.
Yo busco un recipiente para guardar
Todo el rocío y neblina que aun me falta.
La lluvia se cae queriendo hacerme ahogar
De emociones rebosante,
Arrastrándome por el fondo del mar
Sufocando me con mi depression
Quitándome la vista del coral.
El arroyo me abrazan estrechamente
Llevándome al abismo del mar
Y como la luz pronto te olvidare.
La lluvia me llevara de este cruel mundo
Pero escapa de mi entre mis dedos.
Besos en forma de gotas diciendo me despedidas
Recordando me que pedazos de mi hay en el corriente.
En la oscuridad vi que un color brillaba
Lejos de mi, por la superficie del mar.
Pero cuando lo quise alcanzar
Destrozo en fragmentos de cristal.
Miles de piedras preciosas estrellados en el mar
Desarrollándose sin dueño y yo su cruel mujer.
Yo hundiendo contrar la presión
Pecados y virtudes de vidas pasadas.
Memories que quiebran y cambian de forma
Son las únicas cosas que me conectan a esta lugar.
© Sofia Villagrana 2018
Mar 30, 2018
Mar 30, 2018 at 5:05 PM UTC
Mejor no quiero verte...
Sería tan sencillo cruzar dos o tres calles
y tocar en tu puerta...
Y tú me mirarías con tus ojos sin brillo,
sin poder sonreírme:
Con tu sonrisa muerta.
Mejor no quiero verte;
porque va a hacerme daño
pasar por aquel parque
de la primera cita.
Y no sé si aún florecen
los jazmines de antaño,
ni sé quién es ahora
la mujer más bonita.
Mejor no quiero verte;
porque andando en tu acera,
sentiré casi ajeno
todo lo que fue mío.
Aunque es sólo una esquina
donde nadie me espera,
y unos cristales rotos
en un balcón vacío.
Sí. Seguiré muriendo
de mi pequeña muerte
de hace ya tantos años,
el día que me fui.
Pues por no verte vieja,
mejor no quiero verte.
Pero tampoco quiero
que me veas tú a mí.
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En el fósforo vago de la muerte
anda la vida, fruta y ser latiente.
Todo se vuelve cálido y sufriente
en el juego de dados de la suerte.
Espero inhábil, pálida y consciente
la palabra, el sonido alerta y fuerte,
que ha de hacerme saltar o caer inerte
con mi furiosa sed, junto a la fuente.
En el aire rapaz anda mi aliento,
ya rezo, ya suspiro, ya lamento,
fe iracunda o frenética esperanza.
Con mi lengua de polvo estoy orando.
Un santo mudo gira custodiando
mi desazón o buenaventuranza.
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