"latidos" poems
Si éste intento de poema tuviese un nombre, debería ser el tuyo, pero por cobardía dejaré el anonimato. Después de todo...Siempre fuimos fanáticos del misterio.
Habían pasado tantos días. Tantas horas, tantos inviernos. Inviernos fríos que quemaban como infiernos.
Incendios. Incendios de nieve, supongo.
Nos vimos ese día luego de tanto tiempo. Tanto deseo acumulado ya nos estaba haciendo daño. Ja... ni siquiera nos dimos un abrazo, saltamos directo a los besos. Tengo que decirte; mis latidos estaban muy acelerados.
Lancé mis dados. No me importó el presente o los presentes que en las ventanas estaban asomados.
Y me mirabas a los ojos, y en los tuyos veía que eres mi principal demonio carnal. Pero a la final, si Dios existe sabe que tú no quieres ser ningún ángel.
Nos besamos en ese banco como si nos quisiéramos chupar el alma... Querida, tus besos sabían más exquisitos de lo usual a causa de la ***** barata. Y me arrebatabas el aliento.Y tus senos me me observaban detrás de tu escote; o quizás yo los observaba a ellos, pero no nos importaba.
Estabas tan errática. Tan radical que me era difícil seguirte el paso.
Ibas lanzando ***** sobre el piso y dulces gemidos a mis oídos. No te mentiré, me sentía cohibido. Renuncié a mi actitud bohemia y despreocupada de vaquero y me sentí cohibido. Pero lo que me crecía en el pantalón era muy real como para haberlo fingido. Sabes lo difícil que se me hace ignorar mis animales instintos.
Y no queríamos despedirnos. De irracionalidad pasamos a tecnicismos. Al: "No te vayas, quédate un rato más. Te haré café para que la ***** te deje de afectar". Y después los besos eran besos de tiernos adolescentes que se profesan amor eterno. Amor eterno que nunca fue correcto al momento.
Es triste como acabo todo, ¿no, querida? Es triste que ahora me odies y me hayas sacado de tu vida. Pero si lees esto... por favor, recuérdame.
Recuérdame tan imperfecto como soy.
Recuérdame en tu escote; bajando mis manos por tu espalda y llegando a tus nalgas.
Recuérdame escuchando esa canción que es mi canción favorita, y que escuchas solo por esa razón.
Como sea que quieras, pero recuérdame.
Yo siempre te recuerdo. Porque fuiste, eres y serás la autodestrucción que aún necesito.
Jun 12, 2014
Jun 12, 2014 at 4:02 PM UTC
Ruidos confusos, claridad incierta
Otro día comienza.
Es un cuarto en penumbra
y dos cuerpos tendidos.
En mi frente me pierdo
por un llano sin nadie.
Ya las horas afilan sus navajas.
Pero a mi lado tú respiras;
entrañable y remota
fluyes y no te mueves.
Inaccesible si te pienso,
con los ojos te palpo,
te miro con las manos.
Los sueños nos separan
y la sangre nos junta:
somos un río de latidos.
Bajo tus párpados madura
la semilla del sol.
El mundo
no es real todavía,
el tiempo duda:
sólo es cierto
el calor de tu piel.
En tu respiración escucho
la marea del ser,
la sílaba olvidada del Comienzo.
1.5k
Como náufrago en un barco sin hoja de ruta,
me encuentro caminando en esta noche oscura.
Con mil preguntas que a mi mente perturban
y cada una de ellas no tiene respuesta alguna.
Desorbitado, como el centro de mis latidos,
buscando la salida de este laberinto.
Desesperado como el eco de mis dudas,
quiero quitar las barreras que me separan de mi destino.
Descubrir el sendero de luz en mi camino,
para quitar las sombrías ataduras con las que vivo.
Poder recuperar mis deseos escondidos,
poner punto final a la búsqueda del tesoro perdido.
Dejar de proteger el frasco con la rosa en su interior,
eliminar el terror por la bestia que merodea a su alrededor.
Transitar con valor los caminos de la pasión
y profundizar con amor los mares de autoconocimiento y sanación.
Sep 29, 2025
Sep 29, 2025 at 11:59 PM UTC
But release your precious heart to its feast.
A veces imagino tu mano que se posa suave, muy suave como un viento anónimo, en mi mejilla. Y me tocas el cuello y el lóbulo de la oreja con mucho cuidado.
Imagino sólo tu mano. Quisiera morderla y beberme la sangre que emane de tus dedos. Quisiera que me mancharas los labios con esa sangre negra muy negra, suave y muy tibia.
Sueño que estoy muy cerca. Puedo contarte las pestañas. Te mueves al ritmo de tu respiración. No te mueves. Tus ojos se llenan de brillo conforme la navaja se llena más de ti. No he visto nunca nada tan hermoso. Y no gimes, no luchas. Piensas que todo nos llevó a esto y yo te lo confirmo cuando pongo mi oreja en tu pecho y escucho lo últimos latidos
pum, pum
pum
p
Te sigo con la mirada. Tienes las manos frías y las estrellas apenas alcanzan a resplandecer. Tu sombra es tan ligera que puedo tomarla y hacerla mía para siempre. Y lo haré. Serás mío para toda la vida. Y tus manos heladas, tu piel y tu carne. No conocerás nada más que mi lengua sobre tu espalda, mis dientes en tus nudillos, mis uñas arañando tu cabeza.
Tendrás los colores de un atardecer: escarlata, azafrán, índigo y luego muy ***** y muy brillante, como una noche luminosa.
Eres extraordinario. Y me comeré tu corazón.
Feb 1, 2013
Feb 1, 2013 at 2:50 PM UTC
se que me ves,
y se que no.
me ves,
si,
lo se, no estas ciego;
se que ves mi cara,
no tan placentera,
tal vez,
no la mas hermosa,
ya se.
se que ves
mi cuerpo,
lo encuentras en las noches,
saliendo a escapadas,
amando así de rápido,
y se que ves mi piel,
sus cicatrices y lunares,
se que la ves.
se que ves mis ojos,
oscuros y cansados,
yo se que ves mi cabello,
desordenado, *****
lo se, se que si me ves.
y se que no me ves para nada;
se que no ves ni la mitad
de la persona que soy;
se que ni te interesa.
se que no ves
el temblor que causas en mi,
los latidos que se salta mi corazon,
se que no ves
la tristeza de mis ojos,
las lagrimas
congeladas,
el cansancio que me traes...
no me ves,
no me ves.
y no me buscas,
y no me encuentras,
aunque siga aquí esperando,
a que veas, me veas
y veas
que te quiero,
que nadie mas te quiere así,
que te adoro,
tal y como eres,
sin excusas y razones,
solo con ser,
y con ver
que eres
digno de ser amado así,
como te quiero yo,
como Frida y Diego,
disfuncional,
caótico,
con dolor y con ternura,
como la tortura
del mili-segundo
antes de que nuestros labios se conozcan
después de tantos meses de estar lejos...
así.
pero no me ves,
no me ves.
Feb 5, 2013
Feb 5, 2013 at 11:30 AM UTC
Tú que me alumbras cada día,
tú que acaricias mi piel
cantando una melodiosa sinfonía.
Puedo sentirte
en cada extremidad de mi cuerpo
mi pasión por ti
se fue creando con el tiempo.
Das vida y color a mi mundo
Me inspiras y haces que me exprese
en menos de un segundo.
Maravillas y desastres
creas a la vez,
guardas historias y misterios
de aquello que nunca podremos ver.
Eres única
en todos los sentidos
y al contemplarte
aumentas mis latidos.
En ti puedo ver
cosas que jamás encontraré,
eres lo más hermoso
que en este universo puede haber.
Das fruto y esperanza
aún cuando las fuerzas
no alcanzan.
Si otros no te aprecian,
yo sí lo haré,
no voy a permitir
que contaminen ese gran ser.
Me arropas de tus encantos
en cada anochecer,
esa espectacular imagen
y ese maravillso resplandecer
Tú sola te complementas,
admirable sueles ser,
contienes diversas cualidades que solo
tú puedes poseer.
Eres reflejo
de pureza y calidad,
eres todo un sueño
hecho realidad.
Pasados oscuros,
has podido vivir,
pero en ti siempre está
esa magia que te ha permitido resistir.
Muchos han tratado de tomar tu lugar,
pisotearte e ignorarte
y tu importancia anular.
En ti están
cautivadas las generaciones,
relatas cada evento de los humanos
y sus terribles acciones.
Eres bella,
única y especial
y esa alma libre
que danza sin cesar.
A ti, Madre Tierra,
te quiero agradecer,
por ser esa inspiración
que me ayuda a crecer.
Mar 19, 2015
Mar 19, 2015 at 6:51 PM UTC
Amor mío; tan mío... estamos juntos.
Juntos desde la ropa a las raíces.
Juntos desde el otoño a las nubes grises.
Desde los latidos a las caderas.
Desde un simple segundo hasta una compleja vida entera.
Estamos juntos.
Juntos los dos.
Y le repetí: "Ven conmigo" como si me muriera.
Y no se dio cuenta que en mi boca la luna se desangraba por ella.
Y le recité mil poemas y le rogué que no se fuera.
Mientras que en su boca el sol se apagaba y las estrellas en el cielo formaban hileras.
Ni separados por trenes o ciudades.
Ni por mares o muertes o adversidades.
Estamos juntos.
Juntos los dos.
Quédate luna.
Quédate sol.
Y mueran en nosotros ésta noche; que ésta noche estamos juntos los dos.
Jun 12, 2014
Jun 12, 2014 at 3:39 PM UTC
*me encanta esperar hasta el tiempo que me vas a abrazar
después mis palabras de enojo, tus miradas rechazadas..
pues no somos las personas desesperadas, somos esforzados
después todos los años cansados, llena del enojo y desamor
un nube de lluvia en tus brazos pero sin sentir vergüenza
tus latidos del corazón que pueden escapar de la tristeza
ahora y nunca más
amamos*
Sep 18, 2015
Sep 18, 2015 at 2:59 PM UTC
Siento tu respiración acelerarse,
Pero me cuesta trabajo
Empatar mi desbocado corazón
Con tu necesitada agonía.
Día a día crece el sentimiento,
Y me da miendo sentir
Esta vulnerabilidad.
Te abrazo y estorban los cuerpos,
Y esque nunca creí ver en tus ojos
Los ojos con los que yo tanto soñe.
Me da miedo que un día te levantes,
Y te des cuenta que no soy quien esperabas, ni el princepe azul
Que tanto anhelabas.
Espero tu corazón alcance mis latidos,
Y que tu boca no se seque
De tanto besar.
¿A caso estoy loco?
Pues mi insana mente se enferma
De claridad, y una luz se cuele
Entre la sombra para enclarecer
Lo que nunca tuve claro,
O tal vez simplemente me negue a ver.
Siempre estuvo frente a mí,
Y ahora que la tengo pierdo cordura,
Mientras ella se mantiente
en sana sobriedad, espero
Solo sean ideas mías, y mi luz
No se pierda con sombra
Pues es para mi solo ella,
Y hoy admito que estoy loco,
Loco por ella
Dec 15, 2014
Dec 15, 2014 at 1:08 AM UTC
Una curva comienza a delinearse en tus labios
Se asoma la felicidad en tus ojos
Se desprende de ti el dolor
Desparece la angustia
Te encuentras en la curva imperfecta que refleja tu alma
Parece que estaba extraviada
Vagando alrededor tuyo sin saber cómo volver
Pero ha encontrado el camino de vuelta a su hogar
Y hoy más que nunca
Vive en tu rostro
Y finalmente le devuelve al mundo lo que tanto extrañaba
El fenómeno detiene el tiempo
Por segundos esa curva es todo lo que existe
La vida depende de su presencia
Las miradas se suspenden en el aire
Y cuando se queda a vivir en ti
El corazón comienza a moverse en tu pecho
Y el mundo puede escuchar cada uno de sus latidos
El flujo de la vida por tu cuerpo
Y todo por esa curva en tu rostro
Jan 16, 2015
Jan 16, 2015 at 7:55 PM UTC
He perdido los ánimos con el paso de los años, incluso esos de ayer en los que había ilusión…
He perdido la cabeza, envenenándome de a poco con drogas y alcohol
La depresión a mi derecha una pistola en mi cabeza, una flecha de cupido sonando como una canción.
La soledad determinante siempre mi más fiel a acompañante me enseño de comprensión.
Notas musicales y suspiros innombrables son mis sueños de afición.
¿Cómo creerle al amor en esta vida si todo está hecho de mentiras, si de nada sirve el perdón?
¡Quisiera que me quieras como se quiere la primavera en medio de una revolución!
Así… no le dispararía a mi cabeza sin tornillos, escuchando un bandoneón
Dame esa luz en tus pupilas, dame el beso escondido de tu boca, dame el amor que no existió.
Escucho los latidos de tu fuerte corazón, los tomo como palabras de mentiras de esas que sabes decir mejor que yo.
Jan 31, 2013
Jan 31, 2013 at 6:27 AM UTC
Me distraje con tus ojos
Cuando me encataron tus pupilas de caramelo
Y seran tus pupilas caramelo
No son tan dulces como tus besos
Tus besos que me dieron tus labios
Que dibujan tu sonrisa hermosa
Con un tajo destruyen la sombra
Y me contagia de felicidad
Se me olvido mi corazon blindar
De tus dulces palabras y de tu mirar
Tu risa melodiosa no se puede superar
Pero lo lograste cuando dijiste que me querias
Y que si me fuera, me ibas a extrañar.
Y aqui estoy, lejos, triste y desvalido
Y aqui estoy ahogado en lagrimas y dolor
No siento que me extrañes o me quieras
Como extraño el calor de tus abrazos
Y sentir los latidos de tu corazon
Me engañste con dulzura
Bajaste mis defensas sin considerar
Que si las tenia era para evitar la tristeza
Que has traido asi nada mas
¿Y que hago ahora conmigo mismo?
¿Que hago ahora que te vas?
¿Reemplazar mi corazon molido?
Tal vez lo haria si me lo quisieras regresar
Porque es testarudo el amor, y estupido el querer
Que a quien tanto daño me hizo, estoy dispuesto a morir
Como muero cada dia sin ti
Mis lagrimas son rojas de brillante carmesi
Aferrado a un recuerdo que yo vi morir
Esperando que regrese a la vida, y tu por mi
Esperando tus sonrisas dulce y tu querer
Ya que sin tu amor, ya no se que hacer.
Nov 11, 2018
Nov 11, 2018 at 8:13 PM UTC
Débil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre;
en mi seno encuentra el hombre
un término a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo
para siempre duerma en paz.Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero allí olvida
la tormenta que pasó;
allí convidan al sueño
aguas puras sin murmullo,
allí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombría
bate el olvido sobre él.Soy la virgen misteriosa
de los últimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi cariño
sin vanidad ni falsía;
no doy placer ni alegría,
más es eterno mi amor.En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y árida, clara, desnuda,
enseño yo la verdad;
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad.Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa;
tu sueño, madre amorosa;
eterno regalaré;
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser.Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza;
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyó;
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusión.Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueño,
y empape suave beleño
tus lágrimas de dolor.
Yo calmaré tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazón.
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Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos
de tu corazón inquieto
y reclinar tu dormida
cabeza sobre mi pecho,
diera, alma mía,
cuanto posea:
¡la luz, el aire
y el pensamiento!
Cuando se clavan tus ojos
en un invisible objeto
y tus labios ilumina
de una sonrisa el reflejo,
por leer sobre tu frente
el callado pensamiento
que pasa como la nube
del mar sobre el ancho espejo,
diera, alma mía,
cuanto deseo:
¡la fama, el oro,
la gloria, el genio!
Cuando enmudece tu lengua
y se apresura tu aliento
y tus mejillas se encienden
y entornas tus ojos negros,
por ver entre sus pestañas
brillar con húmedo fuego
la ardiente chispa que brota
del volcán de los deseos,
diera, alma mía,
por cuanto espero,
la fe, el espíritu,
la tierra, el cielo.
952
Yo que creí que la luz era mía
precipitado en la sombra me veo.
Ascua solar, sideral alegría
ígnea de espuma, de luz, de deseo.
Sangre ligera, redonda, granada:
raudo anhelar sin perfil ni penumbra.
Fuera, la luz en la luz sepultada.
Siento que sólo la sombra me alumbra.
Sólo la sombra. Sin astro. Sin cielo.
Seres. Volúmenes. Cuerpos tangibles
dentro del aire que no tiene vuelo,
dentro del árbol de los imposibles.
Cárdenos ceños, pasiones de luto.
Dientes sedientos de ser colorados.
Oscuridad del rencor absoluto.
Cuerpos lo mismo que pozos cegados.
Falta el espacio. Se ha hundido la risa.
Ya no es posible lanzarse a la altura.
El corazón quiere ser más de prisa
fuerza que ensancha la estrecha negrura.
Carne sin norte que va en oleada
hacia la noche siniestra, baldía.
¿Quién es el rayo de sol que la invada?
Busco. No encuentro ni rastro del día.
Sólo el fulgor de los puños cerrados,
el resplandor de los dientes que acechan.
Dientes y puños de todos los lados.
Más que las manos, los montes se estrechan.
Turbia es la lucha sin sed de mañana.
¡Qué lejanía de opacos latidos!
Soy una cárcel con una ventana
ante una gran soledad de rugidos.
Soy una abierta ventana que escucha.
por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida.
815
Yo también...
¡Sí! Yo tengo
-¿por qué no confesarlo?-
un pequeño fantasma,
un duende de familia.
No vaya a suponerse que mi pequeño duende
sea un fantasma hierático,
espectral,
de castillo;
uno de esos fantasmas que arrastran el espanto
entre viejas panoplias
y gritos coagulados,
o delatan incestos
dentro de una armadura.
cuando el silencio calza las funerarias mallas
con que a Hamlet le place pasearse entre las tumbas.
Mi fantasma es doméstico,
recatado,
apacible.
Jamás le he sorprendido actitudes de almena,
ni lo he visto hospedarse
en la caja de un péndulo,
para que sus entrañas se pueblen de latidos.
Cotidiano,
tranquilo,
modesto,
de bolsillo,
mi pequeño fantasma
no ahuyenta los retratos,
ni adopta almas de piedra
o heráldicas posturas.
Tal cual es,
sin embargo,
engalana mis noches
y es el único lujo de mis horas vacías.
Ya sé que con frecuencia revuelve mis papeles,
esconde alguna carta,
empaña mis anteojos,
me humilla al obligarme
a buscar los gemelos debajo de la cómoda,
me esconde la boquilla;
pero es él quien mitiga la fiebre del insomnio,
quien impide que pierdan el compás las canillas,
quien oprime las llagas de las puertas pintadas
y conforta el silencio,
la soledad,
el frío,
al pasear por los cuartos
su incorpórea presencia de fantasma benigno,
de duende que vigila
las sombras
y los ruidos.
808
La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos.
Un rayo de luz violenta que se escapaba de la herida
proyectó en el cielo el instante de la circuncisión de un niño muerto.
La sangre bajaba por el monte y los ángeles la buscaban,
pero los cálices eran de viento y al fin llenaba los zapatos.
Cojos perros fumaban sus pipas y un olor de cuero caliente
ponía grises los labios redondos de los que vomitaban en las esquinas.
Y llegaban largos alaridos por el Sur de la noche seca.
Era que la luna quemaba con sus bujías el falo de los caballos.
Un sastre especialista en púrpura
había encerrado a tres santas mujeres
y les enseñaba una calavera por los vidrios de la ventana.
Las tres en el arrabal rodeaban a un camello blanco,
que lloraba porque al alba
tenía que pasar sin remedio por el ojo de una aguja.
¡Oh cruz! ¡Oh clavos! ¡Oh espina!
¡Oh espina clavada en el hueso hasta que se oxíden los planetas!
Como nadie volvía la cabeza, el cielo pudo desnudarse.
Entonces se oyó la gran voz y los fariseos dijeron:
Esa maldita vaca tiene las tetas llenas de leche.
La muchedumbre cerraba las puertas
y la lluvia bajaba por las calles decidida a mojar el corazón
mientras la tarde se puso turbia de latidos y leñadores
y la oscura ciudad agonizaba bajo el martillo de los carpinteros.
Esa maldita vaca
tiene las tetas llenas de perdigones,
dijeron los fariseos.
Pero la sangre mojó sus pies y los espíritus inmundos
estrellaban ampollas de laguna sobre las paredes del templo.
Se supo el momento preciso de la salvación de nuestra vida.
Porque la luna lavó con agua
las quemaduras de los caballos
y no la niña viva que callaron en la arena.
Entonces salieron los fríos cantando sus canciones
y las ranas encendieron sus lumbres en la doble orilla del rio.
Esa maldita vaca, maldita, maldita, maldita
no nos dejará dormir, dijeron los fariseos,
y se alejaron a sus casas por el tumulto de la calle
dando empujones a los borrachos y escupiendo sal de los sacrificios
mientras la sangre los seguía con un balido de cordero.
Fue entonces
y la tierra despertó arrojando temblorosos ríos de polilla.
837
La noche nace en espejos de luto.
Sombríos ramos húmedos
ciñen su pecho y su cintura,
su cuerpo azul, infinito y tangible.
No la puebla el silencio: rumores silenciosos,
peces fantasmas, se deslizan, fosforecen, huyen.
La noche es verde, vasta y silenciosa.
La noche es morada y azul.
Es de fuego y es de agua.
La noche es de mármol ***** y de humo.
En sus hombros nace un río que se curva,
una silenciosa cascada de plumas negras.
La noche es un beso infinito de las tinieblas infinitas.
Todo se funde en ese beso,
todo arde en esos labios sin límites,
y el nombre y la memoria
son un poco de ceniza y olvido
en esa entraña que sueña.
Noche, dulce fiera,
boca de sueño, ojos de llama fija y ávida,
océano,
extensión infinita y limitada como un cuerpo acariciado a oscuras,
indefensa y voraz como el amor,
detenida al borde del alba como un venado a la orilla del susurro o
del miedo,
río de terciopelo y ceguera,
respiración dormida de un corazón inmenso, que perdona:
el desdichado, el hueco,
el que lleva por máscara su rostro,
cruza tus soledades, a solas con su alma.
Tu silencio lo llama,
rozan su piel tus alas negras,
donde late el olvido sin fronteras,
mas él cierra los poros de su alma
al infinito que lo tienta,
ensimismado en su árida pelea.
Nadie lo sigue, nadie lo acompaña.
En su boca elocuente la mentira se anida,
su corazón está poblado de fantasmas
y el vacío hace desiertos los latidos de su pecho.
Dos perros amarillos, hastío y avidez, disputan en su alma.
Su pensamiento recorre siempre las mismas salas deshabitadas,
sin encontrar jamás la forma que agote su impaciencia,
el muro del perdón o de la muerte.
Pero su corazón aún abre las alas
como un águila roja en el desierto.
Suenan las flautas de la noche.
El mundo duerme y canta.
Canta dormido el mar;
ojo que tiembla absorto,
el cielo es un espejo donde el mundo se contempla,
lecho de transparencia para su desnudez.
Él marcha solo, infatigable,
encarcelado en su infinito,
como un solitario pensamiento,
como un fantasma que buscara un cuerpo.
856
Ese día como un día cualquiera
Entre tantas personas
Me senté al lado tuyo
El bus en movimiento guiando de lado a lado..
Mi cuerpo hacia ti
Sin darme cuenta el tiempo se detiene.
En ese instante la multitud desaparece y nos encontramos solos
No te miré a los ojos
No era yo mismo en ese momento.
No podía controlar mi cuerpo, poseído por el ahora
Nuestros movimientos sincronizados
Sin conocernos...
En el silencio nuestros latidos correspondían uno al otro
Siendo sincero estaba nervioso porque estaba a tu lado.
Ni una palabra , ni una mirada
Nuestras manos se encontraron
Entrelazados nuestros meñiques, realizamos una promesa que solo tú y yo sabemos.
No era amor, si no un sentimiento conocido.
Entre tú y yo
Ese momento que compartimos juntos.
May 13, 2018
May 13, 2018 at 8:23 PM UTC
¿Imaginas acaso la amargura
que hay en no convivir
los episodios de tu vida pura?
Me está vedado conseguir que el viento
y la llovizna sean comedidos
con tu pelo castaño.
Me está vedado oír en los latidos
de tu paciente corazón (sagrario
de dolor y clemencia),
la fórmula escondida
de mi propia existencia.
Me está vedado, cuando te fatigas
y se fatiga hasta tu mismo traje,
tomarte en brazos, como quien levanta
a su propia ilusión incorruptible
hecha fantasma que renuncia al viaje.
Despertarás una mañana gris
y verás, en la luna de tu armario,
desdibujarse un puño
esquelético, y ante el funerario
aviso, gritarás las cinco letras
de mi nombre, con voz pávida y floja,
¡Y yo me hallaré ausente
de tu final congoja!
¿Imaginas acaso
mi amargura impotente?
Me estás vedada tú... Soy un fracaso
de confesor y médico que siente
perder a la mejor de sus enfermas
y a su más efusiva penitente.
694
¿Estarás siempre de mi parte,
adormecida entre mis brazos,
primaveral y musical,
afirmándote y afirmándonos?¿A centenares de kilómetros,
a millares de encinas y álamos,
a millones de horas, de ríos,
de cumbres de piedra, de páramos?Esta mañana te ha teñido
el recuerdo de vinos pálidos.
En las ramas de acacia, otoño
puso a dorar su seco manto.Hojas crujían con la música
con que embistes acantilados.
La llanura fingió latidos,
temblores, fuegos oceánicos.¿Tu compañía? ¿Tu nostalgia?
¿Tu esperanza?... ¿Siempre a mi lado
estarás, mar, primaveral,
afirmándote y afirmándonos?Mar mía, ¿pase lo que pase,
aun después de lo que ha pasado?
657
Pienso en vos cuando muero de frío,
pienso en vos cuando me puede el hastío
de un amor sin sentido,
de un amor sin latidos.
Y es que preferiría estar en tus brazos
que en la miseria de este eterno ocaso.
Y es que me conmueven tus caricias y tu calor,
cuando acá sólo parece haber dolor.
Lágrimas sin secar
y noches en vela,
cómo si mí amor por él
fuese una maldita condena.
Por eso me escapo a tu recuerdo,
con tu voz en mí mente, finalmente, me duermo.
Y es que el cuerpo a mí lado ya duerme hace rato,
y es que en su curiosidad perdió la última vida el gato.
Y todavía sigo acá con una compañía ausente.
Y todavía sigo acá, siempre al pendiente.
Otra noche más pensándote.
Otra noche más diciéndo que me iré.
May 27, 2021
May 27, 2021 at 8:19 AM UTC
Esta noche te cruzan
verdes, rojas, azules, rapidísimas
luces extrañas por los ojos.
¿Será tu alma?
¿Son luces de tu alma, si te miro?
Letras son, nombres claros
al revés, en tus ojos.
Son nombres: Universum,
se iluminan, se apagan, con latidos
de luz de corazón. Universum.
Miro; ya sé; ya leo:
Universum cinema, ocho cilindros,
saldo de blanco junto a las estrellas.
Te quiero así inocente, toda ajena,
palpitante
en lo que está fuera de ti, tus ojos
proclamando las vívidas
verdades de colores de la noche.
Las compraremos todas
cuando se abran las tiendas, ahora mismo
-Universum cinema-, cuando bese
las luces de tu alma, sí, las luces,
anuncios luminosos de la vida
en la noche, en tus ojos.
663
Cielos de fin de mundo. Son las cinco.
Sombras blancas: ¿son voces o son pájaros?
Contra mi sien, latidos de motores.
Tiempo de luz: memoria, torre hendida,
pausa vacía entre dos claridades.
Todas sus piedras vueltas pensamiento
la ciudad se desprende de sí misma.
Descarnación. El mundo no es visible.
Se lo comió la luz. ¿En tu memoria
serán mis huesos tiempo incandescente?
Vana conversación del esqueleto
con el fuego insensato y con el agua
que no tiene memoria y con el viento
que todo lo confunde y con la tierra
que se calla y se come sus palabras.
Mi suma es lo que resta, tu escritura:
la huella de los dientes de la vida,
el sello de los ayes y los años,
el trazo ***** de la quemadura
del amor en lo blanco de los huesos.
Sol de sombra Solombra cegadora
mis ojos han de ver lo nunca visto
lo que miraron sin mirarlo nunca
el revés de lo visto y de la vista
Los laúdes del láudano de loas
dilapidadas lápidas y laudos
la piedad de la piedra despiadada
las velas del velorio y del jolgorio
El entierro es barroco todavía
en México
Morir es todavía
morir a cualquier hora en cualquier parte
Cerrar los ojos en el día blanco
el día nunca visto cualquier día
que tus ojos verán y no los míos
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La plaza es diminuta.
Cuatro muros leprosos,
una fuente sin agua,
dos bancas de cemento
y fresnos malheridos.
El estruendo, remoto,
de ríos ciudadanos.
Indecisa y enorme,
rueda la noche y borra
graves arquitecturas.
Ya encendieron las lámparas.
En los golfos de sombra,
en esquinas y quicios,
brotan columnas vivas
e inmóviles: parejas.
Enlazadas y quietas,
entretejen murmullos:
pilares de latidos.
En el otro hemisferio
la noche es femenina,
abundante y acuática.
Hay islas que llamean
en las aguas del cielo.
Las hojas del banano
vuelven verde la sombra.
En mitad del espacio
ya somos, enlazados,
un árbol que respira.
Nuestros cuerpos se cubren
de una yedra de sílabas.
Follajes de rumores,
insomnio de los grillos
en la yerba dormida,
las estrellas se bañan
en un charco de ranas,
el verano acumula
allá arriba sus cántaros,
con manos visibles
el aire abre una puerta.
Tu frente es la terraza
que prefiere la luna.
El instante es inmenso,
el mundo ya es pequeño.
Yo me pierdo en tus ojos
y al perderme te miro
en mis ojos perdida.
Se quemaron los nombres,
nuestros cuerpos se han ido.
Estamos en el centro
imantado de ¿donde?
Inmóviles parejas
en un parque de México
o en un jardín asiático:
bajo estrellas distintas
diarias eucaristías.
Por la escala del tacto
bajamos ascendemos
al arriba de abajo,
reino de las raíces,
república de alas.
Los cuerpos anudados
son el libro del alma:
con los ojos cerrados,
con mi tacto y mi lengua,
deletreo en tu cuerpo
la escritura del mundo.
Un saber ya sin nombres:
el sabor de esta tierra.
Breve luz suficiente
que ilumina y nos ciega
como el súbito brote
de la espiga y el *****
Entre el fin y el comienzo
un instante sin tiempo
frágil arco de sangre,
puente sobre el vacío.
Al trabarse los cuerpos
un relámpago esculpen.
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