Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"ente" poems
"Por Tu Maldito Amor" El dia que te encontre me enamore Tu sabes que yo nunca lo e negado Con sana me lograste enloqueser Y yo cai en tu tramapa ilusionado De pronto todo aquello se acabo Faltaste a la promesa de adorarnos Me undiste en el olvido por creer Que a ti no llegarian jamas los anos Por tu maldito amor No puedo terminar con tantas penas Quisiera rebentarme hasta las venas Por tu maldito amor Por tu maldito amor Por tu maldito amor no logro acomodar mis sentimientos Y el alma se me sigue consumiendo Por tu maldito amor Por tu maldito amor Ahahahahahahaha Y ya para que quiero la tumba Si ya me enteraste en vida Ahaha ayi No quiero que regreses nunca no Prefiero la derota ente mis manos Si ayer tu nombre tanto pronuncie Hoy mirame rompiendome los labios Por tu maldito amor No puedo terminar con tantas penas Quisiera rebentarme hasta las venas Por tu maldito amor Por tu maldito amor Por tu maldito amor no logro acomodar mis sentimientos Y el alma se me sigue consumiendo Por tu maldito amor Por tu maldito amor Por tu bendito amor
0
May 31, 2015
May 31, 2015 at 11:52 PM UTC
Vicente Fernandez - Por Tu Maldito Amor
Me gustaría verme ante tus ojos, no a través de ellos… Siempre es peligroso verse reflejado en pupilas llenas de vida. Creo fervientemente que Medea nunca pensó en la percepción de Jasón, De la misma manera en que a Medusa jamás cavilo el posible último pensamiento de Perseo, Pero ambas fueron presa de la excitación que produce encontrarse bella y entera. Cuando tus faltas se encuentran a la vista de todos, es difícil no ser consciente de que el castigo de los dioses se encuentra en la transfiguración de lo que yace dentro; cada cabello poseía voluntad propia, esencia que explota ante la contemplación. Los dioses son crueles y los héroes eternos, Aunque ya todos conocemos como termina la historia, no dejo de pensar que lo que Atena porta con orgullo es el más bello relato de amor; El cuento del ser humano que se encontró a sí mismo en la imagen pétrea del presente, no en el recuerdo del pasado atesorado ni en el ente que vive en la percepción de los demás… A lo que quiero llegar, es que de la misma manera te amé, aunque en el momento no tuve las palabras precisas ni el valor para decirlo … pero chance a estas alturas del partido Esteno este orgullosa de mi
0
Jul 26, 2015
Jul 26, 2015 at 11:06 PM UTC
A destiempo
*Mazhathulligal eeran aakkiya naanichu nilkkunna manninte sugandham Adhil vellayum manjayum kalarnna arlippovugal pattipidichu kidakkunnu Peidhu thornna mazhayude aaghoshamaayi paadithagarkkunnu kuyilugal Paadi jaikkaamo Ente koode ennenne koogi vilikkunnu Eeran mannil chitrarachana nadathunnu kunjungal Mannpuzhukkal melle thala pokki nokkunnu Aahlaadhathil thulli chaadunna vaazhathavalagal Thanuppulla ilangaattu kondu nilkunna Ente manasu pokunnu Kure Nalla bhalyakaala ormagalilekku Mazha orikkal koodi peidhirunnengil !*
0
Mar 18, 2017
Mar 18, 2017 at 4:30 AM UTC
Orikkal Koodi
"Teu amor me escoria, vítima de seu fulgurar; Por dentro o meu e o teu são igualhas, mas por fora minha língua te é ignota. De certa forma meu fomentar te é írrito. mas sabemos que só está tentando se isentar. Por que teu amor me é um metonímio? Obtusindo tentativas falhas de se esvairar. Façamos um preito entre nós, obstinado a não pulgir, mas sim pulsar, e finalmente parar de quitar e demonstrar, que a frincha desse amor nos faz frisar… Perceber que nem as próprias estrelas se equiparam a esse sentimento a perfurar nossas veias, e nossos peitos. E de repente o que parecia entenebrecido, estava enternecido. E minha taça de vinho que havia esvaziado, ensandecia com a necessidade de transbordar de você. Ente ao ensurdecer de sua boca. Ente ao enleio de minha mente louca. Que se perguntava hora a hora, por quê?"
0
Oct 5, 2012
Oct 5, 2012 at 10:36 PM UTC
Metonímio de Corruptela
Es una intensísima corriente un relámpago ser de lecho una dona mórbida ola un reflujo zumbo de anestesia una rompiente ente florescente una voraz contráctil prensil corola entreabierta y su rocío afrodisíaco y su carnalesencia natal letal alveolo beodo de violo es la sed de ella ella y sus vertientes lentas entremuertes que estrellan y disgregan aunque Dios sea su vientre pero también es la crisálida de una inalada larva de la nada una libélula de médula una oruga lúbrica desnuda sólo nutrida de frotes un chupochupo súcubo molusco que gota a gota agota boca a boca la mucho mucho gozo la muy total sofoco la toda ¡shock! tras ¡shock! la íntegra colapso es un hermoso síncope con foso un ¡cross! de amor pantera al plexo trópico un ¡knock out! técnico dichoso si no un compuesto terrestre de líbido edén infierno el sedimento aglutinante de un precipitado de labios el obsesivo residuo de una solución insoluble un mecanismo radioanímico un terno bípedo bullente un ¡robot! hembra electroerótico con su emisora de delirio y espasmos lírico-dramáticos aunque tal vez sea un espejismo un paradigma un eromito una apariencia de la ausencia una entelequia inexistente las trenzas náyades de Ofelia o sólo un trozo ultraporoso de realidad indubitable una despótica materia el paraíso hecho carne una perdiz a la crema.
0
1k
Ella
Eres de esas realidades que no son lo que parecen, eres imposible de controlar; impredecible, como las ondas del mar, profunda como un abismo, oscura como el pasado, memorable, una leyenda, un cuento para dormir. No puedo decir quién eres, te conozco como conozco el cielo, como entiendo la existencia, como un milagro, te conozco sin conocerte, superficial pero tan profunda, inexplicable como la belleza, con precisión aleatoria, como el destino y la suerte. Te conozco como yo soy, otro ente, dentro de tu percepción.
0
Apr 19, 2014
Apr 19, 2014 at 5:13 PM UTC
Eres
A veces me es inevitable. A veces, a veces, siento que algo ***** y viscoso me sale por los ojos y por la frente. Y entonces el mundo se vuelve gris e inútil y la luz del sol no podría ser más molesta. No sé como llamarlo. “El tedio de la vida diaria” “Rencor hacia los lugares comunes” “La vulgaridad de la existencia” Cuando sucede, podría yo, quemar la ciudad entera. ¿Qué cosa más deliciosa bajo el cielo que una ciudad en llamas, qué la histeria, qué el calor que deshace la carne? Podría yo, mezclar todos los venenos del mundo y beberlos o robar un autobús y viajar hasta Alaska para tomar agua de un río muy frío para sumergirme en un río muy muy frío para desintegrarme en un río terriblemente frío. Podría hacer yo tal cantidad de cosas. Pero ese ente oscuro me clava en la tierra. Y me susurra en el oído: Así será por siempre. Y así será por siempre. Y esa verdad, terrible y más certera que nunca, me obliga, me obliga a prenderle fuego al mundo. Tu mundo. A cualquier mundo.
0
Dec 20, 2012
Dec 20, 2012 at 1:11 AM UTC
Untitled
No fue jamás mejor aquello. Esto de ahora es doloroso; pero el dolor nos hace hombres y ya ninguno estamos solos. Alto fue el precio que pagamos: miseria y llanto de los ojos, nuestros mejores años verdes y nuestros sueños más hermosos. Porque nacimos bajo el signo del cerebro. Pero ya todo se vino a tierra una mañana. Lo devastó un viento glorioso, y somos ruinas o cimientos, algo inconcreto, algo borroso: tronco cortado a ras de tierra, que nadie sabe que fue tronco. Predestinados para sabios, para teóricos, nos enseñaron muchas cosas conceptualmente. Y como a un pozo de agua estancada y silenciosa, fuimos echando piedras, lodo, trozos inútiles de muerte, mármoles rotos. Ahora no vemos sobre el agua El paisaje que se alza en torno. Predestinados para sabios, para teóricos, conoceríamos la vida sólo a través del microscopio, y nuestro amigo, nuestro hermano, serían entes, microcosmos, nombres velados, sin sentido, abstracciones… Pero ya todo se vino a tierra una mañana. Lo devastó un viento glorioso. Se desbordó un día la vida, nos tornó locos, y les pusimos a las cosas nuevos nombres. Y el vino rojo de la sangre, y el agua pálida del llanto, el sol majestuoso del mediodía de verano fueron más que simples fenómenos, abstracciones, malabarismos de los teóricos. Éramos hombres, y el de enfrente, aquel que hablaba con nosotros, de su tiempo, de nuestro tiempo, no era un ente ni un microcosmos. El que sufría, el que gritaba o lloraba por estar solo; el que durmió sobre la hierba las noches húmedas de otoño a nuestro lado, alma con alma, hombro con hombro, aquél, cegado por la tierra que nos echaban a los ojos; aquél que anduvo por los campos solitario, pisando odios, era un hombre de carne y hueso como nosotros. … Es extraño. Noches y días se suceden. Seguimos solos como unos árboles raquíticos en la cima de un monte. Pozos semicegados. (Pero el agua, invisible para los ojos, como una remota esperanza suena en el fondo.) Es triste alzarse de uno mismo, poner los ojos en el rostro de los hombres que han de venir tras de nosotros, que no sabrán que entre los árboles, sobre la hierba, en el mar hondo, en las ciudades, en las cumbres, hemos cantado, temblorosos por la alegría de estar vivos. Así pasamos, como un soplo de brisa azul sobre la piedra. Sin dejar rastro, como el oro de las hojas, cuando coronan la frente grave del otoño… Porque no queda ni una sola rosa plantada por nosotros.
0
770
Generación
No fue jamás mejor aquello. Esto de ahora es doloroso; pero el dolor nos hace hombres y ya ninguno estamos solos. Alto fue el precio que pagamos: miseria y llanto de los ojos, nuestros mejores años verdes y nuestros sueños más hermosos. Porque nacimos bajo el signo del cerebro. Pero ya todo se vino a tierra una mañana. Lo devastó un viento glorioso, y somos ruinas o cimientos, algo inconcreto, algo borroso: tronco cortado a ras de tierra, que nadie sabe que fue tronco. Predestinados para sabios, para teóricos, nos enseñaron muchas cosas conceptualmente. Y como a un pozo de agua estancada y silenciosa, fuimos echando piedras, lodo, trozos inútiles de muerte, mármoles rotos. Ahora no vemos sobre el agua El paisaje que se alza en torno. Predestinados para sabios, para teóricos, conoceríamos la vida sólo a través del microscopio, y nuestro amigo, nuestro hermano, serían entes, microcosmos, nombres velados, sin sentido, abstracciones… Pero ya todo se vino a tierra una mañana. Lo devastó un viento glorioso. Se desbordó un día la vida, nos tornó locos, y les pusimos a las cosas nuevos nombres. Y el vino rojo de la sangre, y el agua pálida del llanto, el sol majestuoso del mediodía de verano fueron más que simples fenómenos, abstracciones, malabarismos de los teóricos. Éramos hombres, y el de enfrente, aquel que hablaba con nosotros, de su tiempo, de nuestro tiempo, no era un ente ni un microcosmos. El que sufría, el que gritaba o lloraba por estar solo; el que durmió sobre la hierba las noches húmedas de otoño a nuestro lado, alma con alma, hombro con hombro, aquél, cegado por la tierra que nos echaban a los ojos; aquél que anduvo por los campos solitario, pisando odios, era un hombre de carne y hueso como nosotros. … Es extraño. Noches y días se suceden. Seguimos solos como unos árboles raquíticos en la cima de un monte. Pozos semicegados. (Pero el agua, invisible para los ojos, como una remota esperanza suena en el fondo.) Es triste alzarse de uno mismo, poner los ojos en el rostro de los hombres que han de venir tras de nosotros, que no sabrán que entre los árboles, sobre la hierba, en el mar hondo, en las ciudades, en las cumbres, hemos cantado, temblorosos por la alegría de estar vivos. Así pasamos, como un soplo de brisa azul sobre la piedra. Sin dejar rastro, como el oro de las hojas, cuando coronan la frente grave del otoño… Porque no queda ni una sola rosa plantada por nosotros.
Continue reading...
88
Ayer, lo vi después de tanto tiempo, es lo más bonito que me ha pasado. Sentí un asalto al corazón, un ‘tranquilízate’……. no desmanes tanto. Ayer, lo vi después de tanto tiempo, y me transporte a espacios que Dios todavía no ha creado. No sabía si besarlo, quise besarlo…. no me atreví a besarlo. Lo abrace desde lo más profundo de mi ente, y al estrecharme entre sus brazos, santiamente, sentí el ardor de verano y el estofado invierno cuando dejamos de sujetarnos. Quería fijamente mirarlo, temí que mis ojos evidenciaran mi corazón nerviosamente palpitando. Ese corazón agitado y embebecido por dentro, llorando de alegría por ese encuentro, y, también, de tristeza por todavía amarlo. Ayer, lo vi después de tanto tiempo, es lo más bonito que me ha pasado. No ha cambiado nada. Él siempre tan cubierto, Y yo, siempre desnudando el alma. Ayer, lo vi después de tanto tiempo. Lo peor, no fue verlo, fue resignarme otra vez! Es que este amor….. no puede ser! LeydisProse 2/2017
0
Jun 5, 2017
Jun 5, 2017 at 9:35 AM UTC
Lo peor no es verte es resignarme otra vez!
Me has podrido la carne, ya fétida y flácida, atada a esta infértil existencia. Sin rebeldía alguna me someto a tu yugo. Derramemos mi sangre y bailemos sobre mis lágrimas en el fango. Asqueados de este ente, aniquilemos mi esencia.
0
Dec 21, 2019
Dec 21, 2019 at 1:08 PM UTC
Ansiedad I
Do the orchids feel? Even when they are plucked to watch over the eternal rest of the souls? And do the sunflowers lie? Even when they turn their backs to the sun to watch the flapping of some wings? And does the wheat weeps? Even when neither the breezes nor the songs of the birds heed it? And does the forage prays? Even when they see the silver of the sickle and scythe dancing? Are the storms the cry of the earth? For how much it suffers in the summers. In the burning afternoons without air. In the distant oceans. In the deaths of the autumn. Is the moon a lover of the mountain? For it always suckles the hill. She kisses the cheeks of the streams. It illuminates the dark paths. And sings to the strange travelers. //////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////// ¿Y las orquideas sienten? ¿Aún cuando las arrancan para velar el descanso eterno de las almas? ¿Y los girasoles mienten? ¿Aún cuando dan la espalda al sol para ver el batir de unas alas? ¿Y el trigo llora? ¿Aún cuando no le hacen caso ni las brisas ni los cantos de las aves? ¿Y los forrajes oran? ¿Aún cuando ven el plata de la hoz y la guadaña bailando al bies? ¿Serán las tormentas el llanto de la tierra? Pues cuanto sufre en los veranos. En las tardes ardientes sin aire. En los oceános lejanos. En las muertes del otoño. ¿Será la luna amante de la sierra? Pues siempre amamanta a la colina. Besa las mejillas de los riachuelos. Ilumina los caminos oscuros. Y canta a los viajantes extraños.
0
Mar 17, 2021
Mar 17, 2021 at 6:01 PM UTC
Somatizing the entity or The prostitution of instinct / Somatizando el ente o La prostitución del instinto
Do the orchids feel? Even when they are plucked to watch over the eternal rest of the souls? And do the sunflowers lie? Even when they turn their backs to the sun to watch the flapping of some wings? And does the wheat weeps? Even when neither the breezes nor the songs of the birds heed it? And does the forage prays? Even when they see the silver of the sickle and scythe dancing? Are the storms the cry of the earth? For how much it suffers in the summers. In the burning afternoons without air. In the distant oceans. In the deaths of the autumn. Is the moon a lover of the mountain? For it always suckles the hill. She kisses the cheeks of the streams. It illuminates the dark paths. And sings to the strange travelers. //////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////// ¿Y las orquideas sienten? ¿Aún cuando las arrancan para velar el descanso eterno de las almas? ¿Y los girasoles mienten? ¿Aún cuando dan la espalda al sol para ver el batir de unas alas? ¿Y el trigo llora? ¿Aún cuando no le hacen caso ni las brisas ni los cantos de las aves? ¿Y los forrajes oran? ¿Aún cuando ven el plata de la hoz y la guadaña bailando al bies? ¿Serán las tormentas el llanto de la tierra? Pues cuanto sufre en los veranos. En las tardes ardientes sin aire. En los oceános lejanos. En las muertes del otoño. ¿Será la luna amante de la sierra? Pues siempre amamanta a la colina. Besa las mejillas de los riachuelos. Ilumina los caminos oscuros. Y canta a los viajantes extraños.
Continue reading...
37
Te veo mientras pasas sellado de granates primitivos, por el turquí completo de Moguer. Te veo sonreír; acariciar, limpiar, equilibrar los astros desviados con embeleso cálido de amor; impulsarlos con firme suavidad a sostener la maravilla exacta de este cuartel del incesante mundo. (No sé si eres el único o la réplica májica del único; pero, uno entre dioses descielados tú, solo entre carnes de ascensión, sin leyes que te afeen la mirada yo voy a ti porque te veo trabajando belleza desasida, en tus días sin trono, en tus noches en pie). Te veo infatigable variando con maestría inmensamente hermosa decoraciones infinitas en el desierto oeste de la mar; te veo abrir, mudar tesoros, sin mirar que haya ojo que te mire, ¡rey del gozo en la obra sola y alta, hado inventor, ente continuador de lo áureo y lo insólito!
0
339
Hado español de la belleza