"patatas" poems
Ang patatas
Ay walang kakupas-kupas
Masasabi ko 'to ng walang kahiya-hiya
Dahil maaari rin itong panggalingan ng enerhiya
Kinakain ng walang-wala
At itinuring na walang mapapala
Sa buhay na punong-puno ng oportunidad
Pero ito'y ginalaw ng abusador at ito'y binaliktad
Ang patatas ay kayang gawing baterya
Ayon sa agham at katotohanan
At kapag pinagmasdan ay kaaya-aya
At maaaring gawing simbolo ng kahirapan
Ngunit hindi ko naman minamaliit ang mahihirap
Dahil ayon nga sa agham ay ito'y isang enerhiya
Di lamang para makapag-pagana ng teknolohiya
Ngunit para harapin ang hinaharap
Dec 4, 2014
Dec 4, 2014 at 8:25 AM UTC
I stood over the sink
Scrubbing our negroni glasses
Wishing the ginger-scented soap
Would wash away the cancer
Because the chemo didn’t work
I was wearing eyeliner
When I first met you
We’d laugh about that later
Over a bottle of wine
And patatas bravas
We always had our weekends
Movie dates and inside jokes
We would guffaw at the
Fuckery of it all
My god your laugh
How it filled a room
I remember when you said
“I love you, Christopher…
because you just GET ME”
You expressed appreciation
For how I carved out time
For our friendship
I reminded you,
“I don’t carve out time for you,
I shove everything away while
screaming ‘I NEED MY HEIDI TIME!’”
*********
I need my Heidi time
For years you were
The most consistent thing in my life
Always there for one another
We were each other’s touchstones
I realize this now more than ever
During my weekends spent alone
Wine tastes different now
Something’s missing
Going to the movies feels strange
It’s like the hero has
Left the frame
Remember when I smoked cigarettes?
You’d *** a drag as we crept
Through early evening traffic
On our way to get gelato
Or if we were feeling sassy
Maybe an affogato
I switched to vaping
When you went into hospice
Then back to menthols
When your spirit left this world
I’m addicted to our memories
More than the nicotine
They bang around my head
Like a song or a scent
Nostalgic
And
Lingering
You tattooed
“CEDENDO VINCES”
On your wrists
“By yielding, you will win”
My finger traced those words
While I held your hand
Last breaths
But what are deaths?
Transitions
Energy
Shifting
A spark
Returning
/ / /
Those letters live
On my wrists now
A reminder of her
The sister I never had
And sometimes
I still hear her laugh
Sep 25, 2022
Sep 25, 2022 at 3:47 PM UTC
Preguntaréis: Y dónde están las lilas?
Y la metafísica cubierta de amapolas?
Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?
Os voy a contar todo lo que me pasa.
Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.
Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero.
Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban geranios: era
una bella casa
con perros y chiquillos.
Raúl, te acuerdas?
Te acuerdas, Rafael?
Federico, te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
Hermano, hermano!
Todo
eran grandes voces, sal de mercaderías,
aglomeraciones de pan palpitante,
mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua
como un tintero pálido entre las merluzas:
el aceite llegaba a las cucharas,
un profundo latido
de pies y manos llenaba las calles,
metros, litros, esencia
aguda de la vida,
pescados hacinados,
contextura de techos con sol frío en el cual
la flecha se fatiga,
delirante marfil fino de las patatas,
tomates repetidos hasta el mar.
Y una mañana todo estaba ardiendo
y una mañana las hogueras
salían de la tierra
devorando seres,
y desde entonces fuego,
pólvora desde entonces,
y desde entonces sangre.
Bandidos con aviones y con moros,
bandidos con sortijas y duquesas,
bandidos con frailes negros bendiciendo
venían por el cielo a matar niños,
y por las calles la sangre de los niños
corría simplemente, como sangre de niños.
Chacales que el chacal rechazaría,
piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
víboras que las víboras odiaran!
Frente a vosotros he visto la sangre
de España levantarse
para ahogaros en una sola ola
de orgullo y de cuchillos!
Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España
sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.
Preguntaréis por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?
Venid a ver la sangre por las calles
venid a ver
la sangré por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!
1.6k
Nuez moscada
Unico
La seleccion mas natural
Nuez moscada molida nuez moscada
Modo de empleo
Por su aroma y ligero sabor
Picante es ideal para sopas
Espinacas coliflor patatas
Aperativos carnes croquetas
Salsas y en reposteria
Peso neto 45 gramos
Conservar en un lugar fresco y seco
Nuez moscada
May 21, 2015
May 21, 2015 at 8:03 AM UTC
We talked before eating
About place
Direction
Then went straight
To tapas
One lasagne to share &
Two patatas
Bravas
We talked so much about timing that
To fill up our mouths
We ate with a relish we'd
Seldom shown
Each other
And took too much
Wine
You
Went to cut up the pasta
Sharing, as ever
But 2 bay leaves
Lying, deep inside
Resisted the knife
Leaving a ragged edge
Between us
We stopped - smiled
Not
Really sure
Why
Nov 27, 2016
Nov 27, 2016 at 1:36 PM UTC
Pasea con el luto de viuda de sí misma,
payasa, miliciana,
entre los arces plateados de New Jersey
(o tal vez sean pinos, encinas, jaras y retamas
de Chozas de Sierra... Yo ya no sé).
La navaja del río corta pan y tomate
de la tarde que se evapora.
Don Gil, Jilguero de las calzas verdes,
asado con madera del cajón de la portería,
miraba compasivo
cómo acunan tus brazos esqueléticos,
mientras dan de mamar a la guerra de nunca,
teta arrugada, guerra guerreada,
y todo lo demás.
Y todo blanco y ***** Y desvaído.
Un hombre levantaba su cabeza de ortiga
en el menesteroso anochecer.
Mendigos con fusiles (que yo los vi pasar
porque tú los mirabas).
Y niños muertos que esquivabas para no pisarlos
en la calle de Atocha
(nunca los vi ni quise verlos),
y aquel puente estrechísimo que no es el más con
más
de Nueva York, sino de nieve y de cellisca,
(yo lo he visto, y lo veo, y seguiré viéndolo,
con las mujeres de ébano y marfil arrugado,
porque era entonces todo blanco y *****
Y ahora vuelve sin Filis, cabalgando su cáncer,
¡hasta mañana, Filis!
Más tarde, en tu memoria cristalizaban sombras,
entre los rascacielos de acero y miel:
sombras de mondas de patatas
que has olvidadoo, pues no quieres morir,
no queremos morir,
y fachadas de catedrales bordadas de palomas,
y que mañana no será otro día,
y otra sombra resbalando sobre una lágrima,
enhebrando una aguja, zurciendo una bufanda
a la sombra de una lenteja.
819
Y, en fin, pasando luego al dominio de la muerte,
que actúa en escuadrón, previo corchete,
párrafo y llave, mano grande y diéresis,
¿a qué el pupitre asirio? ¿a qué el cristiano púlpito,
el intenso jalón del mueble vándalo
o, todavía menos, este esdrújulo retiro?
¿Es para terminar,
mañana, en prototipo del alarde fálico,
en diabetis y en blanca vacinica,
en rostro geométrico, en difunto,
que se hacen menester sermón y almendras,
que sobran literalmente patatas
y este espectro fluvial en que arde el oro
y en que se quema el precio de la nieve?
¿Es para eso, que morimos tánto?
¿Para sólo morir,
tenemos que morir a cada instante?
¿Y el párrafo que escribo?
¿Y el corchete deísta que enarbolo?
¿Y el escuadrón en que falló mi casco?
¿Y la llave que va a todas las puertas?
¿Y la forense diéresis, la mano,
mi patata y mi carne y mi contradicción bajo la sábana?
¡Loco de mí, lovo de mí, cordero
de mí, sensato, caballísimo de mí!
¡Pupitre, sí, toda la vida; púlpito,
también, toda la muerte!
Sermón de la barbarie: estos papeles;
esdrújulo retiro: este pellejo.
De esta suerte, cogitabundo, aurífero, brazudo,
defenderé mi presa en dos momentos,
con la voz y también con la laringe,
y del olfato físico con que oro
y del instinto de inmovilidad con que ando,
me honraré mientras viva -hay que decirlo;
se enorgullecerán mis moscardones,
porque, al centro, estoy yo, y a la derecha,
también, y, a la izquierda, de igual modo.
735