"caudal" poems
Snoring gangling giant,
Slumbering away on a snowy
night.
Spoil of war unprotected,
Opening ways for ingress of
worrisome infiltrated
interlopers.
Remember the lord of Philistine
Samusini,
Who returned not from the
seductive antics of his
mistress,
Perished in the furnace fire of
frustration,
And drowned in the Laguna of
no return
Slumbering hindered the move
of the water.
Howling of devourers enclosed
your shack.
Heterocercal caudal fins of
sharks prevented the sailing
of ships.
Wolfished wailing of tidal waves
consumed the anchorage
ground.
And the apparition of foes
lurked-up in darkness like
the foehn on the Alps.
Awake before the devastating
night owl.
Awake from the abyss of deep
slumber.
Awake before the cockcrow,
When darkness of defeats
Controls the reigns of night.
Snoring gangling giant,
Awake unto light.
Dec 20, 2018
Dec 20, 2018 at 6:40 AM UTC
Por más que intente al despedirme
guardarte entero en mi recinto
de soledad, por más que quiera
beber tus ojos infinitos,
tus largas tardes plateadas,
tu vasto gesto, gris y frío,
sé que al volver a tus orillas
nos sentiremos muy distintos.
Nunca jamás volveré a verte
con estos ojos que hoy te miro.Este perfume de manzanas,
¿de dónde viene? ¡Oh sueño mío,
mar mío! ¡Fúndeme, despójame
de mi carne, de mi vestido
mortal! ¡Olvídame en la arena,
y sea yo también un hijo
más, un caudal de agua serena
que vuelve a ti, a su salino
nacimiento, a vivir tu vida
como el más triste de los ríos!Ramos frescos de espuma... Barcas
soñolientas y vagas... Niños
rebañando la miel poniente
del sol... ¡Qué nuevo y fresco y limpio
el mundo...! Nace cada día
del mar, recorre los caminos
que rodean mi alma, y corre
a esconderse bajo el sombrío,
lúgubre aceite de la noche;
vuelve a su origen y principio.¡Y que ahora tenga que dejarte
para emprender otro camino!...Por más que intente al despedirme
llevar tu imagen, mar, conmigo;
por más que quiera traspasarte,
fijarte, exacto, en mis sentidos;
por más que busque tus cadenas
para negarme a mi destino,
yo sé que pronto estará rota
tu malla gris de tenues hilos.
Nunca jamás volveré a verte
con estos ojos que hoy te miro.
1.1k
Tegucigalpa, orquídea marchita,
de suelos polutos por plata y sangre,
cosecha de sueños abortados y maltrechos,
irrigados por los cauces desbordantes de ríos negros.
Tegucigalpa, ciudad de esquinas opuestas
y avenidas perforadas por el tiempo.
Urbe de aceras estrechas
y de violencia que deambula.
Tegucigalpa, narcisista sedentaria,
que cada día se enamora ante el espejo de su cielo,
que cada noche duerme en una cuna de cerros.
Tegucigalpa escandalosa y bulliciosa,
de estruendos que arrullan y susurros que matan.
Tegucigalpa, te veo y una tristeza me asalta,
entre tus calles coagula un caudal escarlata.
Tegucigalpa, te sueño y el corazón me resalta,
ante el recuerdo perdido de tu pasado esmeralda.
Aug 10, 2022
Aug 10, 2022 at 3:07 AM UTC
Prolóngase tu doncellez
como una vacua intriga de ajedrez.
Torneada como una reina
de cedro, ningún jaque te despeina.
Mis peones tantálicos
al rondarte a deshora,
fracasan en sus ímpetus vandálicos.
La lámpara sonroja tu balcón;
despilfarras el tiempo y la emoción.
Yo despilfarro, en una absurda espera,
fantasía y hoguera.
En la velada incompatible,
frústrase el yacimiento espiritual
y de nuestras arterias el caudal.
Los pródigos al uso
que vengan a nosotros a aprender
cómo se dilapida todo el ser.
Tu destino y el mío, contrapuestos,
vuelcan el apogeo de la vida
febril e insomne que se va, en la ida
de un cofre que rebosa
y se malgasta en una fecha ociosa.
Las monedas excomulgadas
de nuestro adulto corazón
caen al vacío, con
lúgubre opacidad, cual si cayera
una irreparable sordera.
Y frente al ínclito derroche
de los tesoros que atesora
el yacimiento de las almas, algo
muy hondo en mí, se escandaliza y llora.
742
Quitar codicia, no añadir dinero,
Hace ricos los hombres, Casimiro:
Puedes arder en púrpura de Tiro,
Y no alcanzar descanso verdadero.
Señor te llamas; yo te considero
Cuando el hombre interior que vives miro,
Esclavo de las ansias y el suspiro,
Y de tus propias culpas prisionero.
Al asiento de l'alma suba el oro,
No al sepulcro del oro l'alma baje,
Ni le compita a Dios su precio el lodo.
Descifra las mentiras del tesoro,
Pues falta (y es del Cielo este lenguaje)
Al pobre, mucho, y al avaro todo.
738
building news
Scientists discovered a heart lost in the bemuda triangle.
far offshore was a man drowning in love
for sure the ocean was Valencia.
a curvy woman, he rose with tides as his hands hope to hold her.
breaking news
Love is a conspiracy theory formed in the chest like the triangular trade, we are slaves to our hearts. slowly dying in the hands of the ignorant.
in other news
insecurities are like sharks' caudal fins , tipping in our visibilities everytime we hide it.
Love comes when it's least expected.
Mar 8, 2019
Mar 8, 2019 at 12:48 PM UTC
En estos hiperbólicos minutos
en que la vida sube por mi pecho
como una marea de tributos
onerosos, la plétora de vida
se resuelve en renuncia capital
y en miedo se liquida.
Mi sufrimiento es como un gravamen
de rencor, y mi dicha como cera
que se derrite siempre en jubileos,
y hasta mi mismo amor es como un tósigo
que en la raíz del corazón prospera.
Cobardemente clamo, desde el centro
de mis intensidades corrosivas,
a mi parroquia, el ave moderada,
a la flor quieta y a las aguas vivas.
Yo quisiera acogerme a la mesura,
a la estricta conciencia y al recato
de aquellas cosas que me hicieron bien...
Anticuados relojes del Curato
cuyas pesas de cobre
se retardaban, con intención pura,
por aplazarme indefinidamente
la primera amargura.
Obesidad de aquellas lunas que iban
rodando, dormilonas y coquetas,
por un absorto azul
sobre los árboles de las banquetas.
Fatiga incierta de un incierto piano
en que un tema llorón se decantaba,
con insomnio y desgano,
en favor del obtuso centinela
y contra la salud del hortelano.
Santos de piedra que en el atrio exponen
su casulla de piedra a la herejía
del recio temporal.
Garganta criolla de Carmen García
que mandaba su canto hasta las calles
envueltas en perfume vegetal.
Cromos bobalicones,
colgados por estímulo a la mesa,
y que muestran sandías y viandas
con exageraciones
pictóricas; exánimes gallinas,
y conejos en quienes no hizo sangre
lo comedido de los perdigones.
Canteras cuyo vértice poroso
destila el agua, con paciente escrúpulo,
en el monjil reposo
del comedor, a cada golpe neto
con que las gotas, simples y tardías,
acrecen el caudal noches y días.
Acudo a la justicia original
de todas estas cosas;
mas en mi pecho siguen germinando
las plantas venenosas,
y mi violento espíritu se halla
nostálgico de sus jaculatorias
y del pío metal de su medalla.
741
¿Ese gesto de muerte
tendrás siempre, alegría?
¡Ay, si los tallos dóciles
al peso de la brisa,
si las flores moradas,
si las aguas dormidas,
si tantas hermosuras
que en ti, sin ti, suspiran,
por tu flecha de fuego
se sintiesen heridas!
Te lleva el que te ignora.
Te pierde el que te mira.
Fueras siempre en nosotros
caudal de maravilla,
luna que nos traspasa
con su luz, si nos mira,
materia que se esconde
en nuestra carne viva.
Y no país lejano
que niega a nuestra noche
su eterno mediodía.
640
El acusado es pálido y lampiño.
Arde en sus ojos una fosca lumbre,
que repugna a su máscara de niño
y ademán de piadosa mansedumbre.
Conserva del obscuro seminario
el talante modesto y la costumbre
de mirar a la tierra o al breviario.
Devoto de María,
madre de pecadores,
por Burgos bachiller en teología,
presto a tomar las órdenes menores.
Fue su crimen atroz. Hartóse un día
de los textos profanos y divinos,
sintió pesar del tiempo que perdía
enderezando hipérbatons latinos.
Enamoróse de una hermosa niña,
subiósele el amor a la cabeza
como el zumo dorado de la viña,
y despertó su natural fiereza.
En sueños vio a sus padres -labradores
de mediano caudal- iluminados
del hogar por los rojos resplandores,
los campesinos rostros atezados.
Quiso heredar. ¡Oh guindos y nogales
del huerto familiar, verde y sombrío,
y doradas espigas candeales
que colmarán las trojes del estío!.
Y se acordó del hacha que pendía
en el muro, luciente y afilada,
el hacha fuerte que la leña hacía
de la rama de roble cercenada.
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Frente al reo, los jueces con sus viejos
ropones enlutados;
y una hilera de obscuros entrecejos
y de plebeyos rostros: los jurados.
El abogado defensor perora,
golpeando el pupitre con la mano;
emborrona papel un escribano,
mientras oye el fiscal, indiferente,
el alegato enfático y sonoro,
y repasa los autos judiciales
o, entre sus dedos, de las gafas de oro
acaricia los límpidos cristales.
Dice un ujier: «Va sin remedio al palo».
El joven cuervo la clemencia espera.
Un pueblo, carne de horca, la severa
justicia aguarda que castiga al malo.
636
Era un ritmo: el que vibra en el espacio
como queja inmortal y se levanta
y llega del Señor hasta el palacio
¡Un ritmo!, y en el cielo de topacio
se perdió: ¡Como todo lo que canta!
Era un ave: su nido en el paraje
que habitamos formó; cual filoomela,
gorjeaba al amparo del follaje.
¡Un ave! y sacudiendo su plumaje
se alejó: ¡como todo lo que vuela!
Era un lampo: el flamígero, de plata,
que tiende su fulgor en la penumbra
de casto amanecer, y se dilata
por el éter. ¡Un lampo! y su luz grata
se apagó: ¡como todo lo que alumbra!
No fue su muerte conjunción febea
ni puesta melancólica de Diana,
sino eclipse de Vísper, que recrea
los cielos con su luz, y parpadea
y cede ante el fulgor de la mañana.
Morir cuando la tumba nos reclama,
cuando la dicha suspirando quedo:
"Adiós", murmura, y se extinguió la llama
de la fe, y aunque todo dice: "Ama",
responde el corazón: "¡Si ya no puedo!";
cuando solo escuchamos dondequiera
del tedio el gran monologar eterno,
y en vano desparrama Primavera
su florido caudal en la pradera,
porque dentro llevamos el invierno,
¡bien está! Mas partir en pleno día,
cuando el sol glorifica la jornada,
cuando todo en el pecho ama y confía
y la vida, Julieta enamorada,
nos dice: ¡No te vayas todavía!,
y forma la ilusión mundos d'encaje
y los troncos de savia están henchidos,
y las frondas perfuman el boscaje,
y los nidos salpican el frondaje,
y las aves arrullan en los nidos,
¡es muy triste, en verdad! Tal fue su suerte,
¡oh poeta!, y en vano a tu partida
opusieron al par su muro fuerte
Amor, más poderoso que la muerte;
Juventud, ¡el paladion de la vida!
Ave, ritmo, perfume, luz qu'encanta:
el cariño a perderos se rebela;
entre Dios y vosotros se levanta;
mas os vais: ¡como todo lo que canta!
os perdéis: ¡como todo lo que vuela...!
641
Este hombre del casino provinciano
que vio a Carancha recibir un día,
tiene mustia la tez, el pelo cano,
ojos velados por melancolía;
bajo el bigote gris, labios de hastío,
y una triste expresión, que no es tristeza,
sino algo más y menos: el vacío
del mundo en la oquedad de su cabeza.Aún luce de corinto terciopelo
chaqueta y pantalón abotinado,
y un cordobés color de caramelo,
pulido y torneado.
Tres veces heredó; tres ha perdido
al monte su caudal; dos ha enviudado.Sólo se anima ante el azar prohibido,
sobre el verde tapete reclinado,
o al evocar la tarde de un torero,
la suerte de un tahúr, o si alguien cuenta
la hazaña de un gallardo bandolero,
o la proeza de un matón, sangrienta.Bosteza de política banales
dicterios al gobierno reaccionario,
y augura que vendrán los liberales,
cual torna la cigüeña al campanario.Un poco labrador, del cielo aguarda
y al cielo teme; alguna vez suspira,
pensando en su olivar, y al cielo mira
con ojo inquieto, si la lluvia tarda.Lo demás, taciturno, hipocondriaco,
prisionero en la Arcadia del presente,
le aburre; sólo el humo del tabaco
simula algunas sombras en su frente.Este hombre no es de ayer ni es de mañana,
sino de nunca; de la cepa hispana
no es el fruto maduro ni podrido,
es una fruta vana
de aquella España que pasó y no ha sido,
esa que hoy tiene la cabeza cana.
580
Yo alabo al cielo porque me brindó en sus amores,
para mi fondo gemas, para mi margen flores;
porque cuando la roca me muerde y me maltrata
hay en mi sangre (espuma) filigrana de palta;
porque cuando al abismo ruedo en un cataclismo,
adorno de arco-iris triunfales el abismo,
y el rocío que salta de mis espumas blancas
riega las florecitas que esmaltan las barrancas;
porque a través del cauce llevando mi caudal,
soy un camino que anda, como dijo Pascal;
porque en mi gran llanura donde la brisa vuela;
deslízanse los élitros nevados de la vela;
porque en mi azul espalda que la quilla acuchilla
mezo, aduermo y soporto la audacia de la quilla,
mientras que no conturba mis ondas el Dios fuerte,
a fin de que originen catástrofes de muerte,
y la onda que arrulla sea la onda que hiere...
¡Quién sabe los designios de Dios que así lo quiere!
Yo alabo al cielo porque en mi vida errabunda
Soy Niágara que truena, soy Nilo que fecunda,
maelstrom de remolino fatal, o golfo amigo;
porque, mar di la vida, y, diluvio, el castigo.
Docilidad inmensa tengo para mi dueño:
El me dice: "Anda", y ando; "Despéñate", y despeño
mis aguas en la sima de roca que da espanto;
y canto cuando corro, y al despeñarme canto,
y cantando, mi linfa tormentas o iris fragua,
fiel al Señor...
-¡Loemos a Dios, hermana Agua!
487
Lágrimas alquiladas del Contento
Lloran difunto al padre y al marido;
Y el perdido caudal ha merecido
Solamente verdad en el lamento.
Codicia, no razón ni entendimiento,
Gobierna los afectos del sentido:
Quien pierde hacienda dice que ha perdido,
No el que convierte en logro el monumento.
Los sacrosantos bultos adorados
Ven sus muslos raídos por el oro,
Sus barbas y cabellos arrancados.
Y el ser los Dioses masa de tesoro,
Los tiene al fuego y cuño condenados,
Y al Tonante fundido en Cisne y Toro.
457
Solo, alegre, sano, fuerte,
vestido el cielo de blanco,
sentado estoy en un banco
orgulloso de mi suerte.
Lejos del mal y la muerte
sopeso mi poderío;
y a mí mismo me sonrío
dueño de mi pensamiento,
de la frescura, del viento,
de la Ciudad y del Río.
Bajo el cielo tenebroso,
el gran Río de la Plata,
a duras penas dilata
un plúmbeo caudal oleoso.
Abatido, sudoroso,
contemplo su pequeñez:
agua, tosca, lodo, hez,
una boya roja o verde,
una estrella que se pierde
y el salto fugaz de un pez.
En ti encuentra el caminante
o el amigo del reposo,
el álamo tembloroso
o el pétreo bloque gigante.
Y la lección humeante
de fábrica o de navío...
Celébrate el verso mío,
llena de sol y de viento,
y a Buenos Aires contento
con las aguas de su Río.
422
an alcohol infused less than five-feet human being also feels like what humans could feel, to find someone who would really love you is phenomenal. it could feel like the first day of high school or the ringing bell. opening birthday presents or the thin ice cold mint that travels through your nostrils. lifting your right feet up higher than you can or for as long as you could hold his hand during the winter storm. stepping on the sand feeling the corals and the caudal fins of those miniscule creatures inhabiting the sea where you lingered burying your feet deeper and deeper feeling them dissipate. smelling freshly baked cookies or pouring moscato in the morning. wearing a different pair of socks and checking the doorknob 42 times. pulling a microscopic thin thread out of your plastic button or making sure that the wooden tiles are staying where they should. washing your hands every after five minutes or smelling the musk of a new book. writing while you wonder where he could be, would he love the strokes or the way you chase the changing weather? the way you carelessly laugh and your creative ways to put life in the jungle varmint or putting your head on his chest and feel like you belong there, that's when you know that there is something sweeter than heirloom wine.
Sep 8, 2019
Sep 8, 2019 at 1:51 AM UTC
Como atento no más a mi quimera
no reparaba en torno mío, un día
me sorprendió la fértil primavera
que en todo el ancho campo sonreía. Brotaban verdes hojas
de las hinchadas yemas del ramaje,
y flores amarillas, blancas, rojas,
alegraban la mancha del paisaje. Y era una lluvia de saetas de oro,
el sol sobre las frondas juveniles;
del amplio río en el caudal sonoro
se miraban los álamos gentiles. Tras de tanto camino es la primera
vez que miro brotar la primavera,
dije, y después, declamatoriamente: -¡Cuán tarde ya para la dicha mía!-
Y luego, al caminar, como quien siente
alas de otra ilusión: -Y todavía
¡yo alcanzaré mi juventud un día!
362
Angling in the ocean unknown,
The waves of eternity swept by,
Creeping time brought along the coldness of fear,
With the warmth disappearing, I started ‘reeling in’ the doubts,
As I retracted, the child in me prodded not to,
With my ego bruised albeit slightly I waited in vain,
Countless minutes bygone my lure finally tugged,
My anticipation roused batting for the Giant Trevally,
Hesitantly I pulled out the gleaming fish amidst the engulfing darkness,
Oh Mackerel it was,
Desolate over the return of my travail,
With my bait questioned,
And my ‘success’ writhing in pain,
I was lost in the gamut of emotions absorbed,
The slap of the caudal fin my epiphany,
I alleviated the fish with a splash,
Liberated and succored by the ‘lowly’ mackerel,
It dawned upon me that
the CATCH was in giving rather than taking.
May 17, 2017
May 17, 2017 at 6:04 AM UTC