Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"cima" poems
Atisbo de un pezón a contraluz luciérnagas bailan en mi estómago uñas marcadas en mi espalda El frote de tus labios, como almohadillas húmedas, refrescan mi ser y así olvido mi olvido Descenso lento pero apresurado, como quien se impacienta por el oro, pero conoce los peligros del camino Movimientos tenues, una respiración, un susurro Me desvisto de mis pesares, olvido lo que me agobia caigo presa de una trampa de la que aún no se descubre escapatoria El estupefaciente más efectivo, síntomas de la cima, relajación, nervios y escalofríos mezclados en un cóctel de lo más delicioso Un beso, un abrazo y hasta la mañana siguiente
0
Aug 31, 2017
Aug 31, 2017 at 11:33 AM UTC
*****
Desde la ventana de un casucho viejo abierta en verano, cerrada en invierno por vidrios verdosos y plomos espesos, una salmantina de rubio cabello y ojos que parecen pedazos de cielo, mientas la costura mezcla con el rezo, ve todas las tardes pasar en silencio los seminaristas que van de paseo.Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo, marchan en dos filas pausados y austeros, sin más nota alegre sobre el traje ***** que la beca roja que ciñe su cuello, y que por la espalda casi roza el suelo.Un seminarista, entre todos ellos, marcha siempre erguido, con aire resuelto. La negra sotana dibuja su cuerpo gallardo y airoso, flexible y esbelto. Él, solo a hurtadillas y con el recelo de que sus miradas observen los clérigos, desde que en la calle vislumbra a lo lejos a la salmantina de rubio cabello la mira muy fijo, con mirar intenso. Y siempre que pasa le deja el recuerdo de aquella mirada de sus ojos negros. Monótono y tardo va pasando el tiempo y muere el estío y el otoño luego, y vienen las tardes plomizas de invierno.Desde la ventana del casucho viejo siempre sola y triste; rezando y cosiendo una salmantina de rubio cabello ve todas las tardes pasar en silencio los seminaristas que van de paseo.Pero no ve a todos: ve solo a uno de ellos, su seminarista de los ojos negros; cada vez que pasa gallardo y esbelto, observa la niña que pide aquel cuerpo marciales arreos.Cuando en ella fija sus ojos abiertos con vivas y audaces miradas de fuego, parece decirla:  -¡Te quiero!, ¡te quiero!, ¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo! ¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero! A la niña entonces se le oprime el pecho, la labor suspende y olvida los rezos, y ya vive sólo en su pensamiento el seminarista de los ojos negros.En una lluviosa mañana de inverno la niña que alegre saltaba del lecho, oyó tristes cánticos y fúnebres rezos; por la angosta calle pasaba un entierro.Un seminarista sin duda era el muerto; pues, cuatro, llevaban en hombros el féretro, con la beca roja por cima cubierto, y sobre la beca, el bonete ***** Con sus voces roncas cantaban los clérigos los seminaristas iban en silencio siempre en dos filas hacia el cementerio como por las tardes al ir de paseo.La niña angustiada miraba el cortejo los conoce a todos a fuerza de verlos... tan sólo, tan sólo faltaba entre ellos... el seminarista de los ojos negros.Corriendo los años, pasó mucho tiempo... y allá en la ventana del casucho viejo, una pobre anciana de blancos cabellos, con la tez rugosa y encorvado el cuerpo, mientras la costura mezcla con el rezo, ve todas las tardes pasar en silencio los seminaristas que van de paseo.La labor suspende, los mira, y al verlos sus ojos azules ya tristes y muertos vierten silenciosas lágrimas de hielo.Sola, vieja y triste, aún guarda el recuerdo del seminarista de los ojos negros...
0
2.4k
El seminarista de los ojos negros
Desde la ventana de un casucho viejo abierta en verano, cerrada en invierno por vidrios verdosos y plomos espesos, una salmantina de rubio cabello y ojos que parecen pedazos de cielo, mientas la costura mezcla con el rezo, ve todas las tardes pasar en silencio los seminaristas que van de paseo.Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo, marchan en dos filas pausados y austeros, sin más nota alegre sobre el traje ***** que la beca roja que ciñe su cuello, y que por la espalda casi roza el suelo.Un seminarista, entre todos ellos, marcha siempre erguido, con aire resuelto. La negra sotana dibuja su cuerpo gallardo y airoso, flexible y esbelto. Él, solo a hurtadillas y con el recelo de que sus miradas observen los clérigos, desde que en la calle vislumbra a lo lejos a la salmantina de rubio cabello la mira muy fijo, con mirar intenso. Y siempre que pasa le deja el recuerdo de aquella mirada de sus ojos negros. Monótono y tardo va pasando el tiempo y muere el estío y el otoño luego, y vienen las tardes plomizas de invierno.Desde la ventana del casucho viejo siempre sola y triste; rezando y cosiendo una salmantina de rubio cabello ve todas las tardes pasar en silencio los seminaristas que van de paseo.Pero no ve a todos: ve solo a uno de ellos, su seminarista de los ojos negros; cada vez que pasa gallardo y esbelto, observa la niña que pide aquel cuerpo marciales arreos.Cuando en ella fija sus ojos abiertos con vivas y audaces miradas de fuego, parece decirla:  -¡Te quiero!, ¡te quiero!, ¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo! ¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero! A la niña entonces se le oprime el pecho, la labor suspende y olvida los rezos, y ya vive sólo en su pensamiento el seminarista de los ojos negros.En una lluviosa mañana de inverno la niña que alegre saltaba del lecho, oyó tristes cánticos y fúnebres rezos; por la angosta calle pasaba un entierro.Un seminarista sin duda era el muerto; pues, cuatro, llevaban en hombros el féretro, con la beca roja por cima cubierto, y sobre la beca, el bonete ***** Con sus voces roncas cantaban los clérigos los seminaristas iban en silencio siempre en dos filas hacia el cementerio como por las tardes al ir de paseo.La niña angustiada miraba el cortejo los conoce a todos a fuerza de verlos... tan sólo, tan sólo faltaba entre ellos... el seminarista de los ojos negros.Corriendo los años, pasó mucho tiempo... y allá en la ventana del casucho viejo, una pobre anciana de blancos cabellos, con la tez rugosa y encorvado el cuerpo, mientras la costura mezcla con el rezo, ve todas las tardes pasar en silencio los seminaristas que van de paseo.La labor suspende, los mira, y al verlos sus ojos azules ya tristes y muertos vierten silenciosas lágrimas de hielo.Sola, vieja y triste, aún guarda el recuerdo del seminarista de los ojos negros...
Continue reading...
63
La parracial rosa devora y sube a la cima del santo: con espesas garras sujeta el tiempo al fatigado ser: hincha y sopla en las venas duras, ata el cordel, pulmonar, entonces largamente escucha y respira. Morir deseo, vivir quiero, herramienta, perro infinito, movimiento de océano espeso con vieja y negra superficie. Para quién y a quién en la sombra mi gradual guitarra resuena naciendo en la sal de mi ser como el pez en la sal del mar? Ay, qué continuo país cerrado, neutral, en la zona del fuego, inmóvil, en el giro terrible, seco, en la humedad de las cosas. Entonces, entre mis rodillas, bajo la raíz de mis ojos, prosigue cosiendo mi alma: su aterradora aguja trabaja. Sobrevivo en medio del mar, solo y tan locamente herido, tan solamente persistiendo, heridamente abandonado.
0
2k
Cantares
A caída do tempo esmera-se no cuidado Sonho que em câmara lenta a minha alma não se magoa e a mágoa não se torna superior à vontade de viver Por fim, desisto Não acredito mais nas palavras que digo Não tenho já certeza se vivo a sonhar Ou se simplesmente gosto de me arrastar por entre a multidão A sorrir, a mentir Disseram-me um dia que partiria, sim Mas que sozinha não iria a nenhures Verdade Tenho uma constante obsessão amarrada à perna E cada passo que dou sinto a tonelada desse vazio E os dois metro que ando entre o chão e o chão São quilómetros na vida real Que irreal 'e Sinto a pedras na descida, mas não me magoam São menos duras que a armadura que me venderam E pregada esta já ao corpo está Nada sinto Nada quero sentir Apenas jazo no poder do iniquo Que diz-se Mundo Que digo Inferno O amor que tenho por vos faz-me ir devagar Mas a raiva que sinto do estrume que sois Apressa-me na descida Sinto que equivocada estou com o Mundo que não me quer E sei que ao rápido descer, rápido vou saber Onde o futuro me leva Me carrega O medo que tenho de me trazer ao inicio do Tempo 'e muito Mas o pavor de so nascer uma vez corroí-me os tímpanos. Partem todos os que amo e vejo-os ao longe Imagino se perto estivessem Não conseguiria respirar o pouco ar que tenho E se choro e agonizo 'e por este amor que me queria grande e forte Mas que fraca me pôs no chão Não julgarei ninguém ao querer cair A paisagem 'e bonita e ao longe desfocada fica Sentimos a analgesia de não se ser ninguém Vem devagar, não me apresses o timbre Afinal acredito em mim, acho que sempre acreditei Apenas estava apagada na tua sombra Que em cativeiro me deixava a alma Amei-te como o Amor sente Amo-te como a dor ama E embora me empurres para baixo da ribanceira Sorrio e minto Para te ver feliz em cima da minha cabeça Como sempre estiveste Como sempre te deixei estar.
0
Jul 7, 2012
Jul 7, 2012 at 9:03 PM UTC
Re
A caída do tempo esmera-se no cuidado Sonho que em câmara lenta a minha alma não se magoa e a mágoa não se torna superior à vontade de viver Por fim, desisto Não acredito mais nas palavras que digo Não tenho já certeza se vivo a sonhar Ou se simplesmente gosto de me arrastar por entre a multidão A sorrir, a mentir Disseram-me um dia que partiria, sim Mas que sozinha não iria a nenhures Verdade Tenho uma constante obsessão amarrada à perna E cada passo que dou sinto a tonelada desse vazio E os dois metro que ando entre o chão e o chão São quilómetros na vida real Que irreal 'e Sinto a pedras na descida, mas não me magoam São menos duras que a armadura que me venderam E pregada esta já ao corpo está Nada sinto Nada quero sentir Apenas jazo no poder do iniquo Que diz-se Mundo Que digo Inferno O amor que tenho por vos faz-me ir devagar Mas a raiva que sinto do estrume que sois Apressa-me na descida Sinto que equivocada estou com o Mundo que não me quer E sei que ao rápido descer, rápido vou saber Onde o futuro me leva Me carrega O medo que tenho de me trazer ao inicio do Tempo 'e muito Mas o pavor de so nascer uma vez corroí-me os tímpanos. Partem todos os que amo e vejo-os ao longe Imagino se perto estivessem Não conseguiria respirar o pouco ar que tenho E se choro e agonizo 'e por este amor que me queria grande e forte Mas que fraca me pôs no chão Não julgarei ninguém ao querer cair A paisagem 'e bonita e ao longe desfocada fica Sentimos a analgesia de não se ser ninguém Vem devagar, não me apresses o timbre Afinal acredito em mim, acho que sempre acreditei Apenas estava apagada na tua sombra Que em cativeiro me deixava a alma Amei-te como o Amor sente Amo-te como a dor ama E embora me empurres para baixo da ribanceira Sorrio e minto Para te ver feliz em cima da minha cabeça Como sempre estiveste Como sempre te deixei estar.
Continue reading...
53
Il termine, la vetta di quella scoscesa serpentina ecco si approssimava, ormai era vicina, ne davano un chiaro avvertimento i magri rimasugli della tappa pellegrina su alla celestiale cima. Poco sopra alla vista che spazio si sarebbe aperto dal culmine raggiunto... immaginarlo già era beatitudine concessa più che al suo desiderio, al suo tormento. Sì l'immensità, la luce ma quiete vera ci sarebbe stata? Lì avrebbe la sua impresa avuto il luminoso assolvimento da se stessa nella trasparente spera o nasceva una nuova impossibile scalata... Questo temeva, questo desiderava.
0
1.8k
L'ultima poesia
De quem é a imagem que vejo no espelho? Não é a mesma que me observo sem vê-la Não possui a fonte existencial que lança os arredores para o interior A única diferença entre mim e o que me permeia É o corpo que carrego a todo instante, e dele os diálogos mentais que me definem como uma existência, pois as vozes que me surgem só eu posso ouvi-las e interpretá-las Mas, talvez, a consciência seja simplesmente um canalizador e não uma fonte, pois as informações vêm de todos os lugares e ao mesmo tempo de um lugar só (ego). De quem é a imagem que vejo quando olho para outra pessoa? Não é a mesma imagem que essa outra existência se vê Essa imagem que vejo faz parte de mim, sou eu, ou talvez o outro que vive em mim, que independe de uma consciência própria que não a minha. Mas como eu me vejo? Me vejo como acredito que os outros me vêem? Eu sou o fruto das experiências passadas Eu sou inconstante. Totalmente renascido e irreconhecível a cada experiência Mas isso é meu ego, o vidro mais frágil O medo da solidão, O medo da rejeição, O ódio que é o medo de amar O medo de amar que é o ódio por si mesmo O **** é a carta coringa do desespero O prazer de calar a dor Mas o **** também dói, pois é a entrega de seu íntimo para outrem (você se diferencia) nós somos incapazes de amar o que é diferente, o **** fere o ego, pois o auge do prazer se dá com algo que nossa consciência insiste em odiar, odiamos os outros, odiamos a nós mesmos Mas é tudo ilusão Ódio e medo, novamente, caminhando lado a lado Mas é tudo ilusão "O que está em cima está em baixo, não há diferença" O que me define como singular? Minhas roupas, meu cabelo, meu rosto, minha casa meu carro, minha família, minha história Fora isso quem sou? Onde encontra-se a singularidade da voz que só minha mente escuta? (Minhas ideias surgem de outras ideias que não são minhas Eu sou o vazio) Encontra-se no vazio, onde todos são iguais Onde uma coisa não se diferencia da outra Onde só nos resta amar, sem dor A realidade é simplesmente aquilo em que acredito Nada mais, nada menos Pois o que os olhos não vêem o coração não sente Melhor dizendo: O que a mente não sente os olhos não vêem! Depois de todo o devaneio Me lembro... Uma mulher, cujo a forma de sorrir, a forma de morder os lábios, o jeito com que ela me olha com o canto do olho é totalmente singular, única Mas não depende do ego, e nem de experiência é algo inato, belo, não consigo odiar mesmo sendo diferente Amor? sim Mas algo diferente também a vejo e amo como irmã, como mãe, como amante, como amiga Amo sua existência como um todo e não sei explicar Ela escolheu não ficar comigo, mas sempre vem a mim Eu ainda continuo a ama-la, sem dor, nem sofrimento Outra vez saio de uma discussão comigo mesmo sem respostas!
0
Aug 25, 2014
Aug 25, 2014 at 12:35 PM UTC
Existência
De quem é a imagem que vejo no espelho? Não é a mesma que me observo sem vê-la Não possui a fonte existencial que lança os arredores para o interior A única diferença entre mim e o que me permeia É o corpo que carrego a todo instante, e dele os diálogos mentais que me definem como uma existência, pois as vozes que me surgem só eu posso ouvi-las e interpretá-las Mas, talvez, a consciência seja simplesmente um canalizador e não uma fonte, pois as informações vêm de todos os lugares e ao mesmo tempo de um lugar só (ego). De quem é a imagem que vejo quando olho para outra pessoa? Não é a mesma imagem que essa outra existência se vê Essa imagem que vejo faz parte de mim, sou eu, ou talvez o outro que vive em mim, que independe de uma consciência própria que não a minha. Mas como eu me vejo? Me vejo como acredito que os outros me vêem? Eu sou o fruto das experiências passadas Eu sou inconstante. Totalmente renascido e irreconhecível a cada experiência Mas isso é meu ego, o vidro mais frágil O medo da solidão, O medo da rejeição, O ódio que é o medo de amar O medo de amar que é o ódio por si mesmo O **** é a carta coringa do desespero O prazer de calar a dor Mas o **** também dói, pois é a entrega de seu íntimo para outrem (você se diferencia) nós somos incapazes de amar o que é diferente, o **** fere o ego, pois o auge do prazer se dá com algo que nossa consciência insiste em odiar, odiamos os outros, odiamos a nós mesmos Mas é tudo ilusão Ódio e medo, novamente, caminhando lado a lado Mas é tudo ilusão "O que está em cima está em baixo, não há diferença" O que me define como singular? Minhas roupas, meu cabelo, meu rosto, minha casa meu carro, minha família, minha história Fora isso quem sou? Onde encontra-se a singularidade da voz que só minha mente escuta? (Minhas ideias surgem de outras ideias que não são minhas Eu sou o vazio) Encontra-se no vazio, onde todos são iguais Onde uma coisa não se diferencia da outra Onde só nos resta amar, sem dor A realidade é simplesmente aquilo em que acredito Nada mais, nada menos Pois o que os olhos não vêem o coração não sente Melhor dizendo: O que a mente não sente os olhos não vêem! Depois de todo o devaneio Me lembro... Uma mulher, cujo a forma de sorrir, a forma de morder os lábios, o jeito com que ela me olha com o canto do olho é totalmente singular, única Mas não depende do ego, e nem de experiência é algo inato, belo, não consigo odiar mesmo sendo diferente Amor? sim Mas algo diferente também a vejo e amo como irmã, como mãe, como amante, como amiga Amo sua existência como um todo e não sei explicar Ela escolheu não ficar comigo, mas sempre vem a mim Eu ainda continuo a ama-la, sem dor, nem sofrimento Outra vez saio de uma discussão comigo mesmo sem respostas!
Continue reading...
59
Parte do tempo percebemos que somos perfeito A maior parte não paramos de falar Eu seguro sua mão, você dá um sorriso A gente se beija no meio fio Meu corpo se mexe pra trás e pra frente Aqui está pra prefeitura, aqui está o bar que nos vende tequila Somos tão esquisitos que daria certo Os cartões de crédito dela me perdoaram Os cabelos enrolados me perdoaram Por que você não pode me perdoar? Somos tão esquisitos que daria certo O garoto de óculos escuros me deu um gole daquela ***** barata Você me deixou colocar a cabeça no seu ombro Quando fomos embora você me seguro no colo Somos tão esquisitos que daria certo Esquerda, direita, cima e baixo Só porque não temos joguinhos não quer dizer que não é certo Você vive dizendo que quer me ver Amo essa mescla de felicidade e receio Quando fico triste você faz uma dança engraçada Somos tão esquisitos que fica perfeito
0
Jul 30, 2013
Jul 30, 2013 at 1:35 AM UTC
Amantes Esquisitos
Meriggiare pallido e assorto presso un rovente muro d'orto, ascoltare tra i pruni e gli sterpi schiocchi di merli, frusci di serpi. Nelle crepe del suolo o su la veccia spiar le file di rosse formiche ch'ora si rompono ed ora s'intrecciano a sommo di minuscole biche. Osservare tra frondi il palpitare lontano di scaglie di mare mentre si levano tremuli scricchi di cicale dai calvi picchi. E andando nel sole che abbaglia sentire con triste meraviglia com'è tutta la vita e il suo travaglio in questo seguitare una muraglia che ha in cima cocci aguzzi di bottiglia.
0
1.2k
Meriggiare pallido e assorto
Eu vou te achar em todo lugar. Mesmo quando as gotas da chuva Caírem para cima. Nenhum lugar é seguro Longe do seu acalento, Da sua pele macia Da doçura dos seus lábios.
0
Aug 23, 2012
Aug 23, 2012 at 3:55 PM UTC
No topo do tempo
Tu non ricordi la casa dei doganieri sul rialzo a strapiombo sulla scogliera: desolata t'attende dalla sera in cui v'entrò lo sciame dei tuoi pensieri e vi sostò irrequieto. Libeccio sferza da anni le vecchie mura e il suono del tuo riso non è più lieto: la bussola va impazzita all'avventura e il calcolo dei dadi più non torna. Tu non ricordi; altro tempo frastorna la tua memoria; un filo s'addipana. Ne tengo ancora un capo; ma s'allontana la casa e in cima al tetto la banderuola affumicata gira senza pietà. Ne tengo un capo; ma tu resti sola nè qui respiri nell'oscurità. Oh l'orizzonte in fuga, dove s'accende rara la luce della petroliera! Il varco è qui? (ripullula il frangente ancora sulla balza che scoscende... ). Tu non ricordi la casa di questa mia sera. Ed io non so chi va e chi resta.
0
1.1k
La casa dei doganieri
Un año antes del día, designado era El mancebo sin tacha, cuyo cuerpo, Perfecto igual en proporción que en alma, Mantenían en delicia, y aprendía A tañer flautas, cortar cañas de humo, Recoger flores, aspirando su aroma, Con gracia cortesana a expresarse y moverse. Estaba luego su jornada exenta De otro cuidado, e iba, ocioso y libre, Por la espalda la cabellera oscura, Ornado de guirnaldas y metales El cuerpo, como el de un dios ungido, Y a su paso los otros en honor le tenían Hasta besar la tierra que pisaba. Veinte días antes del día, desnuda ahora La piel de los perfumes, afeites y resinas, El cabello cortado como aquel de un guerrero, Las galas ya trocadas por más simple atavío, Puro en el cuerpo como puro en la mente, Cuatro doncellas bajo nombres de diosas Para acceso carnal destinadas le eran. Cinco días antes del día, las finales Fiestas le aderezaban, en jardines De la ciudad, el campo, la colina y el lago, Por cuyas aguas iba la falúa entoldada, Con él y sus mujeres, para darle consuelo Antes de desertarle, y en la ribera opuesta Quedaba sólo al fin, sin afectos ni bienes. Sobre cada escalón, en la pirámide del llano, Cada una de las flautas tañidas por el gozo, Rotas entre sus dedos, iban cayendo, Hasta alcanzar el templo de la cima, A cuyo umbral estaba el sacerdote: Como una de sus cañas, allí, rota la vida, Quedaba en su hermosura para siempre.
0
1.1k
El elegido
Cavaleiro de brilho vibrante Andarilho sombrio e errante Quanto pesa a balança do teu coração? O mistério dos dias deixados pra trás No critério dos vícios trocados por paz Quanto custa pra ti o teu próprio perdão? Se por mil trilhas correste a estrada Se é de dois gumes a tua espada Quem és tu, ó guerreiro, no grito da morte? O corpo largado no escuro Ou o brilho do espírito puro Qual dos dois em tí é mais forte? Na batalha tu és a prudência Na vigílha és a paciência Mas se choras, teu grito é atroz E se a dor que te dói é tamanha.. Fiel companheira acompanha Sabes bem o que vem logo após A coragem que brande a espada Degrau por degrau a escada Do sonho que sonha acordar Se  ergues teus olhos pra cima Sabes bem qual é tua sina Lutar, lutar e pra sempre lutar!
0
Dec 26, 2016
Dec 26, 2016 at 5:58 AM UTC
O destino do guerreiro
A nossa terra nos ama Agradeço a meus pais pela vida, Sinto minha terra esquecida, Falo com ela por telepatia, Sol bendito que irradia… Pintassilgos cantam em cima das amendoeiras, Melros pretos em cima de verdes figueiras, Raposas que passeiam e bebem água no rio Tua, A nossa terra é tão bela como a lua. Que singelas são as pedras da calçada, Olho o horizonte que parece feito do nada, Prazer eterno de sempre te amar, Minha terra, meu doce lar… Victor Marques
0
Apr 22, 2014
Apr 22, 2014 at 9:02 AM UTC
A nossa terra nos ama
"Tu ignorancia es un monte de leones, Stanton"                                                                                                -García Lorca Juntos para morir, separados para vivir. Como un manantial de loros te canto, Stanton no se quien eres pero nunca nos encontraremos cual cima de hipopótamos, cual valle de elefantes. Podría seguir, seguir con mi orografía animal, Stanton. Sentirme una Lorca envalentonada, envalentonada como un monte de leones. Pero no lo soy. Sólo soy un intento de física, un intento de poetisa, un intento de mujer, un intento de persona. Un intento. Reímos juntos aquel día, aún hoy lloramos separadas. Y este poema se torna pensamientos no ligados. nuca lo estuvieron. Mi ignorancia siempre fue un monte de leones. Y mis pensamientos se tornan contra mí una vez más. Contra mi cuerpo: mi archienemigo, tantas veces te he escrito para herirte, tantas veces te he herido para herirte. Mi odio hacia ti es una riada de cuervos. Contra mi mente: falsa amiga, tantas veces te he usado para servirme tantas veces me has herido al servirme. Mi rencor hacia ti es un acantilado de ratas. Y sí, este poema es una excusa para alabar el citado verso, pero entre verso y verso se cuela mi odio, cual filtro de lemures, cual escurridero de serpientes. Mi odio por todo, mi odio por nada. Y aquí termina mi canto, diciéndote una vez más, Stanton. Tu ignorancia es un monte de leones. // "Your ignorance is a mountain of lions, Stanton"                                                                                                -García Lorca Together dying, apart living. Like a spring of parrots I sing to you, Stanton I don't know who you are but we'll never meet like peak of hippopotamus, like valley of elephants. I could continue, continue with my animal orography, Stanton. Feeling myself an encouraged Lorca, encouraged like a mountain of lions. But I'm not one. I'm only an attempt of a physic, an attempt of a poet, an attempt of a woman, an attempt of a person. An attempt. We laughed together that day, even today we cry alone. This poem turns itself thoughts not linked. They never were. My ignorance has always been a mountain of lions. And my thoughts turn against me once again. Against my body: my archenemy, so many times I have written to harm you, so many times I have harmed you tu harm you. My hatred towards you is a stream of raven. Against my mind: false friend, so many times I have used you to serve me, so many times you have harmed you to serve me. Mi resentment towards you is a cliff of rats. And yes, this poem is an excuse tu praise the mentioned verse, but between verse and verse my hatred creeps in, like filter of lemures, like sink of snakes. My hatred towards everything, my hatred towards nothing. And here my singing ends, telling you once again, Stanton. Your ignorance is a mountain of lions.
0
Jun 5, 2018
Jun 5, 2018 at 12:07 PM UTC
Canto a Stanton/Song to Stanton
"Tu ignorancia es un monte de leones, Stanton"                                                                                                -García Lorca Juntos para morir, separados para vivir. Como un manantial de loros te canto, Stanton no se quien eres pero nunca nos encontraremos cual cima de hipopótamos, cual valle de elefantes. Podría seguir, seguir con mi orografía animal, Stanton. Sentirme una Lorca envalentonada, envalentonada como un monte de leones. Pero no lo soy. Sólo soy un intento de física, un intento de poetisa, un intento de mujer, un intento de persona. Un intento. Reímos juntos aquel día, aún hoy lloramos separadas. Y este poema se torna pensamientos no ligados. nuca lo estuvieron. Mi ignorancia siempre fue un monte de leones. Y mis pensamientos se tornan contra mí una vez más. Contra mi cuerpo: mi archienemigo, tantas veces te he escrito para herirte, tantas veces te he herido para herirte. Mi odio hacia ti es una riada de cuervos. Contra mi mente: falsa amiga, tantas veces te he usado para servirme tantas veces me has herido al servirme. Mi rencor hacia ti es un acantilado de ratas. Y sí, este poema es una excusa para alabar el citado verso, pero entre verso y verso se cuela mi odio, cual filtro de lemures, cual escurridero de serpientes. Mi odio por todo, mi odio por nada. Y aquí termina mi canto, diciéndote una vez más, Stanton. Tu ignorancia es un monte de leones. // "Your ignorance is a mountain of lions, Stanton"                                                                                                -García Lorca Together dying, apart living. Like a spring of parrots I sing to you, Stanton I don't know who you are but we'll never meet like peak of hippopotamus, like valley of elephants. I could continue, continue with my animal orography, Stanton. Feeling myself an encouraged Lorca, encouraged like a mountain of lions. But I'm not one. I'm only an attempt of a physic, an attempt of a poet, an attempt of a woman, an attempt of a person. An attempt. We laughed together that day, even today we cry alone. This poem turns itself thoughts not linked. They never were. My ignorance has always been a mountain of lions. And my thoughts turn against me once again. Against my body: my archenemy, so many times I have written to harm you, so many times I have harmed you tu harm you. My hatred towards you is a stream of raven. Against my mind: false friend, so many times I have used you to serve me, so many times you have harmed you to serve me. Mi resentment towards you is a cliff of rats. And yes, this poem is an excuse tu praise the mentioned verse, but between verse and verse my hatred creeps in, like filter of lemures, like sink of snakes. My hatred towards everything, my hatred towards nothing. And here my singing ends, telling you once again, Stanton. Your ignorance is a mountain of lions.
Continue reading...
73
Inmóvil en la luz, pero danzante, tu movimiento a la quietud que cría en la cima del vértigo se alía deteniendo, no al vuelo, sí al instante. Luz que no se derrama, ya diamante, fija en la rotación del mediodía, sol que no se consume ni se enfría de cenizas y llama equidistante. Tu salto es un segundo congelado que ni apresura el tiempo ni lo mata: preso en su movimiento ensimismado tu cuerpo de sí mismo se desata y cae y se dispersa tu blancura y vuelves a ser agua y tierra oscura.
0
870
Sonetos - i
Mas tú, varona fuerte, madre santa, sientes tuya la tierra en que se muere, en ella afincas la desnuda planta, y a tu Señor suplicas: ¡Miserere! ¿Adónde irá el felón con su falsía? ¿En qué rincón se esconderá sombrío? Ten piedad del traidor. Paríle un día, se engendró en el amor, es hijo mío. Hijo tuyo es también, Dios de bondades. Cúrale con amargas soledades. Haz que su infamia su castigo sea. Que trepe a un alto pino en la alta cima, y en él ahorcado, que su crimen vea, y el horror de su crimen le redima.
0
836
A otro conde don julián
Meu Deus Deus meu me incitas, Com cara feia ou bonita. As plantas, o céu e o homem só, Neve em cima de um trenó. Deus do nada e de ninguém, Do amor e do além. O uivar do lobo, Ardente e com fogo. Deus sempre lunar, Da terra e do mar, Dunas e areias, Peixes e sereias. Deus real e também menino, Feito celestial e divino, Deus da vida e das flores, Deus de todos os amores. Victor Marques
0
Oct 31, 2012
Oct 31, 2012 at 11:44 AM UTC
Meus Deus
Pra você eu deixo todo o meu desprezo, Junto com os presentes que você me deu. Está tudo aí, em cima da cabeceira da sua cama. Onde muitas vezes fizemos planos juntos. Planos para o nosso futuro. Que foi jogado no lixo, por você. Agora quem está no lixo é você, E lá vai apodrecer. Junto com meu remorso.
0
Jan 15, 2013
Jan 15, 2013 at 7:56 PM UTC
Pra você
Meu Deus Deus meu me incitas, Com cara feia ou bonita. As plantas, o céu e o homem só, Neve em cima de um trenó. Deus do nada e de ninguém, Do amor e do além. O uivar do lobo, Ardente e com fogo. Deus sempre lunar, Da terra e do mar, Dunas e areias, Peixes e sereias. Deus real e também menino, Feito celestial e divino, Deus da vida e das flores, Deus de todos os amores. Victor Marques
0
Oct 31, 2012
Oct 31, 2012 at 11:09 AM UTC
Meu Deus
En las pálidas tardes yerran nubes tranquilas en el azul; en las ardientes manos se posan las cabezas pensativas. ¡Ah los suspiros! ¡Ah los dulces sueños! ¡Ah las tristezas íntimas! ¡Ah el polvo de oro que en el aire flota, tras cuyas ondas trémulas se miran los ojos tiernos y húmedos, las bocas inundadas de sonrisas, las crespas cabelleras y los dedos de rosa que acarician!En las pálidas tardes me cuenta un hada amiga las historias secretas llenas de poesía; lo que cantan los pájaros, lo que llevan las brisas, lo que vaga en las nieblas, lo que sueñan las niñas.Una vez sentí el ansia de una sed infinita. Dije al hada amorosa: -Quiero en el alma mía tener la aspiración honda, profunda, inmensa: luz, calor, aroma, vida. Ella me dijo: -¡Ven!- con el acento con que hablaría un arpa. En él había un divino idioma de esperanza. ¡Oh sed del ideal!                                       Sobre la cima de un monte, a medianoche, me mostró las estrellas encendidas. Era un jardín de oro con pétalos de llama que titilan. Exclamé: -Más...                                       La aurora vino después. La aurora sonreía, con la luz en la frente, como la joven tímida que abre la reja, y la sorprenden luego ciertas curiosas, mágicas pupilas. Y dije: -Más...- Sonriendo la celeste hada amiga prorrumpió: -¡Y bien! ¡Las flores!                                                         Y las flores estaban frescas, lindas, empapadas de olor: la rosa virgen, la blanca margarita, la azucena gentil y las volúbiles que cuelgan de la rama estremecida. Y dije: -Más...                               El viento arrastraba rumores, ecos, risas, murmullos misteriosos, aleteos, músicas nunca oídas.El hada entonces me llevó hasta el velo que nos cubre las ansias infinitas, la inspiración profunda y el alma de las liras. Y los rasgó. Allí todo era aurora. En el fondo se vía un bello rostro de mujer.                                             ¡Oh; nunca, Piérides, diréis las sacras dichas que en el alma sintiera! Con su vaga sonrisa: -¿Más?... -dijo el hada.                                               Y yo tenía entonces clavadas las pupilas en el azul; y en mis ardientes manos se posó mi cabeza pensativa...
0
841
Autumnal
En las pálidas tardes yerran nubes tranquilas en el azul; en las ardientes manos se posan las cabezas pensativas. ¡Ah los suspiros! ¡Ah los dulces sueños! ¡Ah las tristezas íntimas! ¡Ah el polvo de oro que en el aire flota, tras cuyas ondas trémulas se miran los ojos tiernos y húmedos, las bocas inundadas de sonrisas, las crespas cabelleras y los dedos de rosa que acarician!En las pálidas tardes me cuenta un hada amiga las historias secretas llenas de poesía; lo que cantan los pájaros, lo que llevan las brisas, lo que vaga en las nieblas, lo que sueñan las niñas.Una vez sentí el ansia de una sed infinita. Dije al hada amorosa: -Quiero en el alma mía tener la aspiración honda, profunda, inmensa: luz, calor, aroma, vida. Ella me dijo: -¡Ven!- con el acento con que hablaría un arpa. En él había un divino idioma de esperanza. ¡Oh sed del ideal!                                       Sobre la cima de un monte, a medianoche, me mostró las estrellas encendidas. Era un jardín de oro con pétalos de llama que titilan. Exclamé: -Más...                                       La aurora vino después. La aurora sonreía, con la luz en la frente, como la joven tímida que abre la reja, y la sorprenden luego ciertas curiosas, mágicas pupilas. Y dije: -Más...- Sonriendo la celeste hada amiga prorrumpió: -¡Y bien! ¡Las flores!                                                         Y las flores estaban frescas, lindas, empapadas de olor: la rosa virgen, la blanca margarita, la azucena gentil y las volúbiles que cuelgan de la rama estremecida. Y dije: -Más...                               El viento arrastraba rumores, ecos, risas, murmullos misteriosos, aleteos, músicas nunca oídas.El hada entonces me llevó hasta el velo que nos cubre las ansias infinitas, la inspiración profunda y el alma de las liras. Y los rasgó. Allí todo era aurora. En el fondo se vía un bello rostro de mujer.                                             ¡Oh; nunca, Piérides, diréis las sacras dichas que en el alma sintiera! Con su vaga sonrisa: -¿Más?... -dijo el hada.                                               Y yo tenía entonces clavadas las pupilas en el azul; y en mis ardientes manos se posó mi cabeza pensativa...
Continue reading...
69
¡Con ella, todo; sin ella, nada! Para qué viajes, cielos, paisajes, ¡Qué importan soles en la jornada! Qué más me da la ciudad loca, la mar rizada, el valle plácido, la cima helada, ¡si ya conmigo mi amor no está! Que más me da... Venecias, Romas, Vienas, Parises: bellos sin duda; pero copiados en sus celestes pupilas grises, ¡en sus divinos ojos rasgados! Venecias, Romas, Vienas, Parises, qué más me da vuestra balumba febril y vana, si de mi brazo no va mi Ana, ¡si ya conmigo mi amor no está! Qué más me da... Un rinconcito que en cualquier parte me    preste abrigo; un apartado refugio amigo donde pensar; un libro austero que me conforte; una esperanza que sea norte de mi penar, y un apacible morir sereno, mientras más pronto más dulce y bueno: ¡qué mejor cosa puedo anhelar!
0
704
Vii. ¿qué más me da?
Era noite. Na escuridão, cintilavam pequenas estrelas. Abriam-se e fechavam-se os olhos castanhos daquele rosto alegre. Ouviu-se, no meio daquela noite quente, o miar de um gato perdido! no momento, caíra em cima da minha cama uma violeta, tal qual os olhos, aqueles olhos sensuais que me prendiam! Fui convidado a amar... Perdi o senso do lugar, o senso do momento e perdi-me na noite... E amei!... Amei aqueles lindos olhos pestanudos, aquela boca de lábios quentes, aquele corpo suave, excitante e carente! E pensava em não acordar; não queria perder aquela paixão, nem imaginar que estava a sonhar. Aquilo não era um sonho, nem tão pouco fantasia! Finalmente descobri e gritei de alegria! É a pura realidade. Voltando-me para o outro lado, agarrei na almofada e adormeci, a pensar em ti.
0
Mar 16, 2014
Mar 16, 2014 at 7:01 PM UTC
sonho
No fue jamás mejor aquello. Esto de ahora es doloroso; pero el dolor nos hace hombres y ya ninguno estamos solos. Alto fue el precio que pagamos: miseria y llanto de los ojos, nuestros mejores años verdes y nuestros sueños más hermosos. Porque nacimos bajo el signo del cerebro. Pero ya todo se vino a tierra una mañana. Lo devastó un viento glorioso, y somos ruinas o cimientos, algo inconcreto, algo borroso: tronco cortado a ras de tierra, que nadie sabe que fue tronco. Predestinados para sabios, para teóricos, nos enseñaron muchas cosas conceptualmente. Y como a un pozo de agua estancada y silenciosa, fuimos echando piedras, lodo, trozos inútiles de muerte, mármoles rotos. Ahora no vemos sobre el agua El paisaje que se alza en torno. Predestinados para sabios, para teóricos, conoceríamos la vida sólo a través del microscopio, y nuestro amigo, nuestro hermano, serían entes, microcosmos, nombres velados, sin sentido, abstracciones… Pero ya todo se vino a tierra una mañana. Lo devastó un viento glorioso. Se desbordó un día la vida, nos tornó locos, y les pusimos a las cosas nuevos nombres. Y el vino rojo de la sangre, y el agua pálida del llanto, el sol majestuoso del mediodía de verano fueron más que simples fenómenos, abstracciones, malabarismos de los teóricos. Éramos hombres, y el de enfrente, aquel que hablaba con nosotros, de su tiempo, de nuestro tiempo, no era un ente ni un microcosmos. El que sufría, el que gritaba o lloraba por estar solo; el que durmió sobre la hierba las noches húmedas de otoño a nuestro lado, alma con alma, hombro con hombro, aquél, cegado por la tierra que nos echaban a los ojos; aquél que anduvo por los campos solitario, pisando odios, era un hombre de carne y hueso como nosotros. … Es extraño. Noches y días se suceden. Seguimos solos como unos árboles raquíticos en la cima de un monte. Pozos semicegados. (Pero el agua, invisible para los ojos, como una remota esperanza suena en el fondo.) Es triste alzarse de uno mismo, poner los ojos en el rostro de los hombres que han de venir tras de nosotros, que no sabrán que entre los árboles, sobre la hierba, en el mar hondo, en las ciudades, en las cumbres, hemos cantado, temblorosos por la alegría de estar vivos. Así pasamos, como un soplo de brisa azul sobre la piedra. Sin dejar rastro, como el oro de las hojas, cuando coronan la frente grave del otoño… Porque no queda ni una sola rosa plantada por nosotros.
0
770
Generación
No fue jamás mejor aquello. Esto de ahora es doloroso; pero el dolor nos hace hombres y ya ninguno estamos solos. Alto fue el precio que pagamos: miseria y llanto de los ojos, nuestros mejores años verdes y nuestros sueños más hermosos. Porque nacimos bajo el signo del cerebro. Pero ya todo se vino a tierra una mañana. Lo devastó un viento glorioso, y somos ruinas o cimientos, algo inconcreto, algo borroso: tronco cortado a ras de tierra, que nadie sabe que fue tronco. Predestinados para sabios, para teóricos, nos enseñaron muchas cosas conceptualmente. Y como a un pozo de agua estancada y silenciosa, fuimos echando piedras, lodo, trozos inútiles de muerte, mármoles rotos. Ahora no vemos sobre el agua El paisaje que se alza en torno. Predestinados para sabios, para teóricos, conoceríamos la vida sólo a través del microscopio, y nuestro amigo, nuestro hermano, serían entes, microcosmos, nombres velados, sin sentido, abstracciones… Pero ya todo se vino a tierra una mañana. Lo devastó un viento glorioso. Se desbordó un día la vida, nos tornó locos, y les pusimos a las cosas nuevos nombres. Y el vino rojo de la sangre, y el agua pálida del llanto, el sol majestuoso del mediodía de verano fueron más que simples fenómenos, abstracciones, malabarismos de los teóricos. Éramos hombres, y el de enfrente, aquel que hablaba con nosotros, de su tiempo, de nuestro tiempo, no era un ente ni un microcosmos. El que sufría, el que gritaba o lloraba por estar solo; el que durmió sobre la hierba las noches húmedas de otoño a nuestro lado, alma con alma, hombro con hombro, aquél, cegado por la tierra que nos echaban a los ojos; aquél que anduvo por los campos solitario, pisando odios, era un hombre de carne y hueso como nosotros. … Es extraño. Noches y días se suceden. Seguimos solos como unos árboles raquíticos en la cima de un monte. Pozos semicegados. (Pero el agua, invisible para los ojos, como una remota esperanza suena en el fondo.) Es triste alzarse de uno mismo, poner los ojos en el rostro de los hombres que han de venir tras de nosotros, que no sabrán que entre los árboles, sobre la hierba, en el mar hondo, en las ciudades, en las cumbres, hemos cantado, temblorosos por la alegría de estar vivos. Así pasamos, como un soplo de brisa azul sobre la piedra. Sin dejar rastro, como el oro de las hojas, cuando coronan la frente grave del otoño… Porque no queda ni una sola rosa plantada por nosotros.
Continue reading...
88
Un cuerpo, un cuerpo solo, sólo un cuerpo, un cuerpo como día derramado y noche devorada; la luz de unos cabellos que no apaciguan nunca la sombra de mi tacto; una garganta, un vientre que amanece como el mar que se enciende cuando toca la frente de la aurora; unos tobillos, puentes del verano; unos muslos nocturnos que se hunden en la música verde de la tarde; un pecho que se alza y arrasa las espumas; un cuello, sólo un cuello, unas manos tan sólo, unas palabras lentas que descienden como arena caída en otra arena… Esto que se me escapa, agua y delicia obscura, mar naciendo o muriendo; estos labios y dientes, estos ojos hambrientos, me desnudan de mí y su furiosa gracia me levanta hasta los quietos cielos donde vibra el instante: la cima de los besos, la plenitud del mundo y de sus formas.
0
714
Iv