"sombreros" poems
I'm the macho!
no one dares!
share your indultos,
body bares.
enter the club,
all eyes on me!
I have a new tattoo,
do come and see.
do you have something,
then speak, yes you may.
try your luck,
watch what you say!
give me a bottle,
twenty five years solero.
come my darling,
oh **** sombreros!
I am the macho,
Senior Sancho!
human toro,
ultimate pistolero!
Nov 2, 2010
Nov 2, 2010 at 7:17 AM UTC
He ido a ver el parque de Lezama
en el atardecer de un día cualquiera,
y me he encontrado uno diferente
al que por tantos años conociera.
Era aquél un jardín ya carcomido
por lloviznas y líquenes y amores,
flexuoso de raíces y de lianas
y envenenado por extrañas flores.
Contraluces de manos vagarosas
de caricias visibles o furtivas.
Generaciones, ¡ay!, que en él buscaron
frondas podridas para bocas vivas.
Cuando la noche lo llenaba todo
y cuajaban en ella las parejas,
erguidas en recónditos senderos
o desmayadas en las altas rejas.
No está siquiera aquel jarrón de bronce
en que cierto crepúsculo dorado
pusimos los levísimos sombreros
y unos versos leímos de Machado.
"A ti, Guiomar, esta nostalgia mía..."
Y en la tarde agravada tu voz honda
estremecía la hoja de los árboles
y el cristal de la brisa y de la onda.
Era hora de estrella y media luna,
de pío agudo, de croar de rana,
de guardián gigantesco y solapado
y de visera en la pelambre cana.
Cada estatua era Venus palpitante,
cada palmera recta era el Oriente,
mientras afuera el tránsito zumbaba
su ventarrón de coches y de gente.
Cuando se entrecerraba la corola
sobre la dulce gota del estigma,
cuando se ahondaban como dos aljibes
en mí la ingenuidad y en ti el enigma.
Ni la vieja escalera de ladrillos
húmedos, desgastados y musgosos.
Todo es argamasa y pedregullo
y barnices espesos y olorosos.
Patricio, enhiesto parque de Lezama
cortado y recortado a mi deseo,
verdinegro por donde te mirase
salvo el halo de oro del Museo:
desde un bar arco iris te saludo
ahito de café y melancolía,
dejo en la silla próxima una rosa
y digo tu elegía y mi elegía.
2.6k
I
An old man sits
In the shadow of a pine tree
In China.
He sees larkspur,
Blue and white,
At the edge of the shadow,
Move in the wind.
His beard moves in the wind.
The pine tree moves in the wind.
Thus water flows
Over weeds.
II
The night is of the colour
Of a woman's arm:
Night, the female,
Obscure,
Fragrant and supple,
Conceals herself.
A pool shines,
Like a bracelet
Shaken in a dance.
III
I measure myself
Against a tall tree.
I find that I am much taller,
For I reach right up to the sun,
With my eye;
And I reach to the shore of the sea
With my ear.
Nevertheless, I dislike
The way ants crawl
In and out of my shadow.
IV
When my dream was near the moon,
The white folds of its gown
Filled with yellow light.
The soles of its feet
Grew red.
Its hair filled
With certain blue crystallizations
From stars,
Not far off.
V
Not all the knives of the lamp-posts,
Nor the chisels of the long streets,
Nor the mallets of the domes
And high towers,
Can carve
What one star can carve,
Shining through the grape-leaves.
VI
Rationalists, wearing square hats,
Think, in square rooms,
Looking at the floor,
Looking at the ceiling.
They confine themselves
To right-angled triangles.
If they tried rhomboids,
Cones, waving lines, ellipses --
As, for example, the ellipse of the half-moon --
Rationalists would wear sombreros.
1.8k
De sombra, sol y muerte, volandera
grana zumbando, el ruedo gira herido
por un clarín de sangre azul torera.
Abanicos de aplausos, en bandadas,
descienden, giradores, del tendido,
la ronda a coronar de los espadas.
Se hace añicos el aire, y violento,
un mar por media luna gris mandado
prende fuego a un farol que apaga el viento.
¡Buen caballito de los toros, vuela,
sin más jinete de oro y plata, al prado
de tu gloria de azúcar y canela!
Cinco picas al monte, y cinco olas
sus lomos empinados convirtiendo
en verbena de sangre y banderolas.
Carrusel de claveles y mantillas
de luna macarena y sol, bebiendo,
de naranja y limón, las banderillas.
Blonda negra, partida por dos bandas,
de amor injerto en oro la cintura,
presidenta del cielo y las barandas,
rosa en el palco de la muerte aún viva,
libre y por fuera sanguinaria y dura,
pero de corza el corazón, cautiva.
Brindis, cristiana mora, a ti, volando,
cuervo mudo y sin ojos, la montera
del áureo espada que en el sol lidiando
y en la sombra, vendido, de puntillas,
da su junco a la media luna fiera,
y a la muerte su gracia, de rodillas.
Veloz, rayo de plata en campo de oro
nacido de la arena y suspendido,
por un estambre, de la gloria, al toro,
mar sangriento de picas coronado,
en Dolorosa grana convertido,
centrar el ruedo manda, traspasado.
Feria de cascabel y percalina,
muerta la media luna gladiadora,
de limón y naranja, remolina
de la muerte, girando, y los toreros,
bajo una alegoría voladora
de palmas, abanicos y sombreros.
1.4k
Mejores actores: digamos 20 años
Asexuales
Bisexuales
Neosexuales
Bipolares
Antipolar
Polar
Indiscreto
Discreto
Masturbador
Elocuente
Tiene Pegue
No tiene Pegue
Tiene Gato
Tiene perro
Oye Música
Odia la Música
No tiene Amigos
Tiene un chingo...
Habla Español
Odia Francés
Come Sushi
Come oatmeal
Cama grande
Cama chiquita
Vive en Mexico
Vive en Japon
Sabe mover sus pies
Sabe mover sus manos
Escribe de...
Nunca Escribe
Odia el Baño
Siempre en el Baño
Odia Ropa
Ama la ropa de otras personas
Nunca nacio
Sigue Naciendo
Toma agua sin parar
Toma Vino
Hace el amor a la cerveza
Lee Poesía LatinoAmericana
Lee Poesía Francesa
Lee Poesía Inglesa
Tiene diez carros todos feos
Tiene motto
Odia la pizza en restaurantes
Odia La música en domingos
No tiene Anteojos
Usa Wipes
Toca la electrónica
Toca la acústica
Lee libros de adultos
Lee manga
Le encanta el arte gótica
Le encanta el arte expressionista
Toma Tazo
Toma Harmless
Tiene ojos Azules
No tiene ojos blancos
Tiene ojos verdosos
Sueña con Ojos
No tiene tele
Tiene diez teles
Ama los muebles
Odia los restaurantes
Compra libró todos los días
Ama la poesía
Corre de gente extraña
Uye de librerías mal iluminadas
Toma ginger ale
Toma Sake como campion
Toma vino como idiota
Tiene muchos sombreros
No tiene uno
Nunca a tomado té blanco
Nunca a oído a Bjork
Odia a Bach
Uye desnudo de Otros compositores
Ama el aguacate
No sabe hacer guacamol
Lo a picado un insecto
Odia las abejas
No sabe quien es Kidman
Respeta a Tarkosvky o no lo entiende
A ido a Panajachel
Nunca a fumado motta
Colecciona motta
Se enamora todos los días
Nunca anda enamorado
Fue Pobre en sus años
Sigue Pobre
Juega video juegos
Nunca a comprado uno
Odia películas en otros idiomas
La ama a todas de su propia principia
El piensa en tercer persona
Nunca a ido a un play en la cuidad
Simpre lee
Ama fiestas
Sólo en peliculas
Ni en peliculas
Ni pal Tigre
Jun 25, 2021
Jun 25, 2021 at 11:13 AM UTC
I asked my dad to lend me one of his hats
I got Booked for a part in a popular tv show as a field worker
How about that?
It’s perfect. That’s where I come from
In the early morning hours he stopped by my home and left me one of his favorite sombreros and a small lemon cake
The memories lemon cake brings are bittersweet
Years ago, when I was a kid and I was too high, lemon cake was the only thing I could eat
Now it’s the life I grow inside of me’s favorite treat
Feelings that a lemon cake could bring
Are tangy but sweet
Like my adolescence
I take a bite and memories surrender
And they’re welcomed,
I’m grateful to be able to remember
Where I come from.
Apr 27, 2020
Apr 27, 2020 at 3:40 AM UTC
Del centro puro que los ruidos nunca
atravesaron, de la intacta cera,
salen claros relámpagos lineales,
palomas con destino de volutas,
hacia tardías calles con olor
a sombra y a pescado.
Son las venas del apio! Son la espuma, la risa,
los sombreros del apio!
Son los signos del apio, su sabor
de luciérnaga, sus mapas
de color inundado,
y cae su cabeza de ángel verde,
y sus delgados rizos se acongojan,
y entran los pies del apio en los mercados
de la mañana herida, entre sollozos,
y se cierran las puertas a su paso.
y los dulces caballos se arrodillan.
Sus pies cortados van, sus ojos verdes
van derramados, para siempre hundidos
en ellos los secretos y las gotas:
los túneles del mar de donde emergen,
las escaleras que el apio aconseja,
las desdichadas sombras sumergidas,
las determinaciones en el centro del aire,
los besos en el fondo de las piedras.
A medianoche, con manos mojadas,
alguien golpea mi puerta en la niebla,
y oigo la voz del apio, voz profunda,
áspera voz de viento encarcelado,
se queja herido de aguas y raíces,
hunde en mi cama sus amargos rayos,
y sus desordenadas tijeras me pegan en el pecho
buscándome la boca del corazón ahogado.
Qué quieres, huésped de corsé quebradizo,
en mis habitaciones funerales?
Qué ámbito destrozado te rodea?
Fibras de oscuridad y luz llorando,
ribetes ciegos, energías crespas,
río de vida y hebras esenciales,
verdes ramas de sol acariciado,
aquí estoy, en la noche, escuchando secretos,
desvelos, soledades,
y entráis, en medio de la niebla hundida,
hasta crecer en mí, hasta comunicarme
la luz oscura y la rosa de la tierra.
1k
Fue la pasada primavera,
hace ahora casi un año,
En un salón del viejo Temple, en Londres,
Con viejos muebles. Las ventanas daban,
Tras edificios viejos, a lo lejos,
Entre la hierba el gris relámpago del río.
Todo era gris y estaba fatigado
Igual que el iris de una perla enferma.
Eran señores viejos, viejas damas,
En los sombreros plumas polvorientas;
Un susurro de voces allá por los rincones,
Junto a mesas con tulipanes amarillos,
Retratos de familia y teteras vacías.
La sombra que caía
Con un olor a gato,
Despertaba ruidos en cocinas.
Un hombre silencioso estaba
Cerca de mí. Veía
La sombra de su largo perfil algunas veces
Asomarse abstraído al borde de la taza,
Con la misma fatiga
Del muerto que volviera
Desde la tumba a una fiesta mundana.
En los labios de alguno,
Allá por los rincones
Donde los viejos juntos susurraban,
Densa como una lágrima cayendo,
Brotó de pronto una palabra: España.
Un cansancio sin nombre
Rodaba en mi cabeza.
Encendieron las luces. Nos marchamos.
Tras largas escaleras casi a oscuras
Me hallé luego en la calle,
Y mi lado, al volverme,
Vi otra vez a aquel hombre silencioso,
Que habló indistinto algo
Con acento extranjero,
Un acento de niño en voz envejecida.
Andando me seguía
Como si fuera solo bajo un peso invisible,
Arrastrando la losa de su tumba;
Mas luego se detuvo.
«¿España?», dijo. «Un nombre.
España ha muerto.» Había
Una súbita esquina en la calleja.
Le vi borrarse entre la sombra húmeda.
947
Ella es una maga
Bajo cualquier techo que nos encontremos se convierte en su escenario
Y yo,
en un voluntario del publico
No usa varitas ni sombreros ni trucos de humo
Y con una sola mirada
me desaparece
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She's a magician
Anytime we share a room, it becomes her stage
And I, a volunteer from the audience
She doesn't use wands, or hats, or smoke tricks
With a single gaze, she makes me disappear
Jun 16, 2016
Jun 16, 2016 at 12:36 AM UTC
Los arqueros oscuros
a Sevilla se acercan.
Guadalquivir abierto.
Anchos sombreros grises,
largas capas lentas.
¡Ay, Guadalquivir!
Vienen de los remotos
países de la pena.
Guadalquivir abierto.
Y van a un laberinto.
Amor, cristal y piedra.
¡Ay, Guadalquivir!
636
Vi, debe haber tres días,
En las gradas de San Pedro,
Una tenebrosa boda,
Porque era toda de Negros.
Parecía Matrimonio
Concertado en el infierno:
***** esposo y negra esposa
Y ***** acompañamiento.
Sospecho yo que acostados
Parecerán sus dos cuerpos,
Junto el uno con el otro,
Algodones y tintero.
Hundíase de estornudos
La calle por do volvieron:
Que una boda semejante
Hace dar más que un pimiento.
Iban los dos de las manos
Como pudieran dos cuervos,
Otros dicen como grajos,
Porque a grajos van oliendo.
Con humos van de vengarse
(Que siempre van de humos llenos)
De los que, por afrentarlos,
Hacen los labios traseros.
Iba afeitada la novia
Todo el tapetado gesto
Con hollín y con carbón,
Y con tinta de sombreros.
Tan pobres son que una blanca
No se halla entre todos ellos,
Y por tener un cornado
Casaron a este moreno.
Él se llamaba Tomé,
Y ella, Francisca del Puerto,
Ella esclava, y él es clavo
Que quiere hincársele en medio.
Llegaron al ***** patio
Donde está el ***** aposento,
En donde la negra boda
Ha de tener ***** efecto.
Era una caballeriza,
Y estaban todos inquietos,
Que los abrasaban pulgas
Por perrengues o por perros.
A la mesa se sentaron,
Donde también les pusieron
Negros manteles y platos,
Negra sopa y manjar *****
Echóles la bendición
Un ***** veintidoseno,
Con un rostro de azabache
Y manos de terciopelo.
Diéronles el vino tinto,
Pan, entre mulato y prieto,
Carbonada hubo, por ser
Tizones los que comieron.
Hubo jetas en la mesa
Y en la boca de los dueños,
Y hongos, por ser la boda
De hongos, según sospecho.
Trajeron muchas morcillas,
Y hubo algunos que de miedo
No las comieron, pensando
Se comían a sí mesmos.
Cuál por morder del mondongo,
Se atarazaba algún dedo,
Pues sólo diferenciaban
En la uña de lo *****
Mas cuando llegó el tocino
Hubo grandes sentimientos,
Y pringados con pringadas
Un rato se enternecieron.
Acabaron de comer
Y entró un ministro Guineo,
Para darles aguamanos
Con un coco y un caldero.
Por toalla trujo al hombro
Las bayetas de un entierro,
Laváronse y quedó el agua
Para ensuciar todo un Reino.
Negros de ellos se sentaron
Sobre unos negros asientos,
Y en voces negras cantaron
También denegridos versos:
«Negra es la ventura
De aquel casado
Cuya Novia es Negra
Y el dote en Blanco».
709
Distinta tú serías a todas las mujeres,
Si hacerte y rehacerte, cada vez que lo quieres,
El alma no supieras. Lo haces con una nada;
Y tu arte es tal, que cada
Ocasión que te veo,
Me subyugas, y que eres otra mujer yo creo.
Tú sabes que en lo vida todo se va gastando,
Que nuestro amor es viejo, y es siempre entonces cuando
Engaño e ingenio luces, que en ti son inherentes,
Y ante mí te presentas con ojos diferentes.
El brillo de tu rostro se ve más bello y vivo
Entre capa de pieles; con mayor atractivo
Renaces de la seda, de un bien cortado traje
y de rondas de encaje;
Y después... los sombreros. Algo más llamativo
En ti siempre descubro. Y eso es, precisamente,
Por los grandes sombreros, lo que hace que los ojos
Aparezcan más negros, pues ocultan la frente.
Porque muy bien comprendes, con tu sabiduría
E ingenio despejado,
Que debes, cuando observas mi amor ya fatigado,
Confeccionarte un alma, que no te conocía.
Al verte en ese instante,
Los labios te saqueo con mis besos nerviosos,
Y tomo tu semblante.
En mis manos febriles, y agito tus undosos
Cabellos, y me río... más feliz, más amante.
Pero cuando los rizos te deshago, y encuentro
Tus verdaderos ojos, y el alma reconcentro,
Veo que son los mismos. Y cuando febrilmente
Agito con los dedos tu rubia cabellera
Y asoma tu cabeza revuelta de repente,
Reveo con profundo desencanto tu frente,
La de la vez primera.
¡Eres tú, la de siempre, pues no has cambiado nada!
Y aquella tu alma efímera con mis ósculos trato
De reanimar. Mas huye mi ilusión disipada,
Y entonces me pareces de tu madre el retrato.
539
As I sit at my dining table this morning,
The already hot sun
Caresses my face,
Lifting my eyes,
Golden rays singe
My retinas, my lids shut like a vault.
My mind teleports me
To a summer in South America.
I can hear fingers picking at guitar strings,
I see men with scruffy moustaches
and sombreros. And I
Smell fresh limes.
I lick my lips and sigh,
“Oh, to be back there!”
Fully adjusted to the darkness,
Reality informs me its time for work.
Can I wear some earrings, a bracelet, a necklace
To remind me of this treasured memory?!
Feb 4, 2025
Feb 4, 2025 at 3:53 PM UTC
Sí, me quieres... Es cierto. ¡Qué amable!... ¡Muy amable!
Pero hay días -lo sabes-, te lo digo sin riña,
En que, cansado, siento que me pongo irritable
Al verte que haces cosas como si fueras niña.
Risas y chanzas siempre... Todo eso es agradable,
Todo eso nos encanta: nunca te lo he negado,
Pero en la vida humana jamás eso ha bastado.
Quizá no es nada, pero... mal ahora me siento,
Y a ti no se te oculta que me encuentro enervado;
y hasta llorar podría, sin motivo, al momento.
Cállate, pues. Te agitas. Y de hablar no has cesado.
Tu voz de pajarito me irrita y me hace mal.
¿El forro de tu capa no te gustó tal vez?
De esas cosas no entiendo. Todo eso me es igual…
¿Y por qué esas miradas de tragedia esta vez?
Te digo francamente que no estoy enojado.
No creas que esto es cólera ¡No!... ¡No!... Te explicaré.
Nada te he dicho ahora con acento irritado.
Tengo ataque de nervios. ¿Quieres saber por qué?
¡Dios mío! ¡Es este tiempo!...
Más no encuentro manera de explicarte.
Es fatiga, y un fastidio tenaz.
Pero, por hoy siquiera,
Óyeme: deja un poco tus sombreros en paz.
332
Walls
And the foolish enemy, sons of fools and grandchildren
of idiots build a wall in the desert to protect them from
The horde of poncho-clad hombre In sombreros seeking work
Taking with them the culture of a failed state with Salsa music.
The enemy of freedom forgot about nature and over
The desert sand flew stopped by a 12-metre fence, it blew and
blew and sand dunes grew and grew, buried the wall
Till it was forgotten, the Salsa music won.
Jericho’s wall blew down too was rendered into a parable, yet idiots
And the fearful defend this continuing building of walls by
Those who have forgotten history
Mar 29, 2017
Mar 29, 2017 at 5:04 AM UTC
There's a nowness to it,
they drop words and it's
like a fight between hummingbirds,
but how do they do it?
the
poetry pistoleros
sans
sombreros
performing like heroes.
I love them all.
Oct 15, 2021
Oct 15, 2021 at 2:34 PM UTC