Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"derrota" poems
Una victoria. Es tarde, no sabías. Llegó como azucena a mi albedrío el blanco talle que traspasa la eternidad inmóvil de la tierra, empujando una débil forma clara hasta horadar la arcilla con rayo blanco o espolón de leche. Muda, compacta oscuridad del suelo en cuyo precipicio avanza la flor clara hasta que el pabellón de su blancura derrota el fondo indigno de la noche y de la claridad en movimiento se derraman atónitas semillas.
0
2.7k
Enigma con una flor
Como ola carmesí fluye por el mar de misterios ocultos bajo tu falda Narra con sumo detalle y de manera borrosa la intensidad de tus intenciones marchita la sensación de control y se escabuye frecuentemente en forma de lágrima Patea tus entrañas y causa dolor ciclo de maldiciones e improperios de alaridos y quejas te derrota completamente y caes tendida donde te encuentres menos mal dura solo unos días
0
Aug 30, 2017
Aug 30, 2017 at 7:45 PM UTC
Versos de cada mes
Estoy escribiendo un poema que no es igual a como lo pensé cuando yacía en el suelo, aplastada por la decepción. Edificio en renta. Todo o en partes. Esto soy yo. El eso inamovible, certero, negado, obstinada a ser un edificio que pertenece al pasado y que se ha desmembrado por la frase que lo ofrece al mercado, cruel patrón. Pude ser piedra colgada, piedra salvaje, piedra que vive su eterna vida sintiendo el aire del cambio, pero soy edificio de oficinas y huelo a abandono y a derrota. ¿Dónde, en la ciudad, te encuentras? Mi única esperanza ha quedado en estado larvario, un negativo separado de la tira, un pedazo rebelde y estúpido que se negó a tomar color. En las manos tengo mi castigo. Vestigio de lo que fue. Amigos que envejecieron, ventanas ominosas, pedazos de espejo que refleja a alguien que conoces pero que dejo de existir. El aire, el sol, las voces de la gente que pasa por la acera, todo sabe a fracaso, a proyecto a medias, a polvo que se acumula, a lejanía, a algo que se ha estirado más allá de lo que puede, a alguien que grita porque ya no puede hacer nada más. La ciudad (nueva, antigua) sigue vacía. La plaza cívica, el pequeño restaurant, la banca fría de piedra que no lo parecía, la fuente. Mi única esperanza se tiñó de colores falsos. Mi único puente se venció antes de que pudiera cruzarlo. ¿Dónde, en el mundo, te encuentras? Esta es mi expiación. Lágrimas que no corren, una pluma que sólo existe para escribir esto, uñas de color papel, labios que hablan otro idioma. *Where, in my life, are you? What a sad, pathetic life, I say to myself (that only being who can hear me) what a sad situation, what a sad beginning, middle and, end. Where are you? Cause I miss you. I do miss you. I do miss you a lot.* Esta es mi rendición.
0
Oct 29, 2012
Oct 29, 2012 at 4:07 PM UTC
Edificio en renta. Todo o en partes.
Estoy escribiendo un poema que no es igual a como lo pensé cuando yacía en el suelo, aplastada por la decepción. Edificio en renta. Todo o en partes. Esto soy yo. El eso inamovible, certero, negado, obstinada a ser un edificio que pertenece al pasado y que se ha desmembrado por la frase que lo ofrece al mercado, cruel patrón. Pude ser piedra colgada, piedra salvaje, piedra que vive su eterna vida sintiendo el aire del cambio, pero soy edificio de oficinas y huelo a abandono y a derrota. ¿Dónde, en la ciudad, te encuentras? Mi única esperanza ha quedado en estado larvario, un negativo separado de la tira, un pedazo rebelde y estúpido que se negó a tomar color. En las manos tengo mi castigo. Vestigio de lo que fue. Amigos que envejecieron, ventanas ominosas, pedazos de espejo que refleja a alguien que conoces pero que dejo de existir. El aire, el sol, las voces de la gente que pasa por la acera, todo sabe a fracaso, a proyecto a medias, a polvo que se acumula, a lejanía, a algo que se ha estirado más allá de lo que puede, a alguien que grita porque ya no puede hacer nada más. La ciudad (nueva, antigua) sigue vacía. La plaza cívica, el pequeño restaurant, la banca fría de piedra que no lo parecía, la fuente. Mi única esperanza se tiñó de colores falsos. Mi único puente se venció antes de que pudiera cruzarlo. ¿Dónde, en el mundo, te encuentras? Esta es mi expiación. Lágrimas que no corren, una pluma que sólo existe para escribir esto, uñas de color papel, labios que hablan otro idioma. *Where, in my life, are you? What a sad, pathetic life, I say to myself (that only being who can hear me) what a sad situation, what a sad beginning, middle and, end. Where are you? Cause I miss you. I do miss you. I do miss you a lot.* Esta es mi rendición.
Continue reading...
20
En los paisajes de Mansiche labra imperiales nostalgias el crepúsculo; y lábrase la raza en mi palabra, como estrella de sangre a flor de músculo. El campanario dobla... No hay quien abra la capilla... Diríase un opúsculo bíblico que muriera en la palabra de asiática emoción de este crepúsculo. Un poyo con tres patas, es retablo en que acaban de alzar labios en coro la eucaristía de una chicha de oro. Más allá de los ranchos surge al viento el humo oliendo a sueño y a establo, como si se exhumara un firmamento. La anciana pensativa, cual relieve de un bloque pre-incaico, hila que hila; en sus dedos de Mama el huso leve la lana gris de su vejez trasquila. Sus ojos de esclerótica de nieve un ciego sol sin luz guarda y mutila...! Su boca está en desdén, y en calma aleve su cansancio imperial tal vez vigila. Hay ficus que meditan, melenudos trovadores incaicos en derrota, la rancia pena de esta cruz idiota, en la hora en rubor que ya se escapa, y que es lago que suelda espejos rudos donde náufrago llora Manco-Cápac. Como viejos curacas van los bueyes camino de Trujillo, meditando... Y al hierro de la tarde, fingen reyes que por muertos dominios van llorando. En el muro de pie, pienso en las leyes que la dicha y la angustia van trocando: ya en las viudas pupilas de los bueyes se pudren sueños qué no tienen cuándo. La aldea, ante su paso, se reviste de un rudo gris, en que un mugir de vaca se aceita en sueño y emoción de huaca. Y en el festín del cielo azul yodado gime en el cáliz de la esquila triste un viejo corequenque desterrado. La Grama mustia, recogida, escueta ahoga no sé qué protesta ignota: parece el alma exhausta de un poeta, arredrada en un gesto de derrota. La Ramada ha tallado su silueta, cadavérica jaula, sola y rota, donde mi enfermo corazón se aquieta en un tedio estatual de terracota. Llega el canto sin sal del mar labrado en su máscara bufa de canalla que babea y da tumbos, ahorcado! La niebla hila una venda al cerro lila que en ensueños miliarios se enmuralla, como un huaco gigante que vigila.
0
1.6k
Nostalgias imperiales
En los paisajes de Mansiche labra imperiales nostalgias el crepúsculo; y lábrase la raza en mi palabra, como estrella de sangre a flor de músculo. El campanario dobla... No hay quien abra la capilla... Diríase un opúsculo bíblico que muriera en la palabra de asiática emoción de este crepúsculo. Un poyo con tres patas, es retablo en que acaban de alzar labios en coro la eucaristía de una chicha de oro. Más allá de los ranchos surge al viento el humo oliendo a sueño y a establo, como si se exhumara un firmamento. La anciana pensativa, cual relieve de un bloque pre-incaico, hila que hila; en sus dedos de Mama el huso leve la lana gris de su vejez trasquila. Sus ojos de esclerótica de nieve un ciego sol sin luz guarda y mutila...! Su boca está en desdén, y en calma aleve su cansancio imperial tal vez vigila. Hay ficus que meditan, melenudos trovadores incaicos en derrota, la rancia pena de esta cruz idiota, en la hora en rubor que ya se escapa, y que es lago que suelda espejos rudos donde náufrago llora Manco-Cápac. Como viejos curacas van los bueyes camino de Trujillo, meditando... Y al hierro de la tarde, fingen reyes que por muertos dominios van llorando. En el muro de pie, pienso en las leyes que la dicha y la angustia van trocando: ya en las viudas pupilas de los bueyes se pudren sueños qué no tienen cuándo. La aldea, ante su paso, se reviste de un rudo gris, en que un mugir de vaca se aceita en sueño y emoción de huaca. Y en el festín del cielo azul yodado gime en el cáliz de la esquila triste un viejo corequenque desterrado. La Grama mustia, recogida, escueta ahoga no sé qué protesta ignota: parece el alma exhausta de un poeta, arredrada en un gesto de derrota. La Ramada ha tallado su silueta, cadavérica jaula, sola y rota, donde mi enfermo corazón se aquieta en un tedio estatual de terracota. Llega el canto sin sal del mar labrado en su máscara bufa de canalla que babea y da tumbos, ahorcado! La niebla hila una venda al cerro lila que en ensueños miliarios se enmuralla, como un huaco gigante que vigila.
Continue reading...
56
La luz devasta las alturas       Manadas de imperios en derrota       El ojo retrocede cercado de reflejos       Países vastos como el insomnio       Pedregales de hueso       Otoño sin confines       Alza la sed sus invisibles surtidores       Un último pirú predica en el desierto       Cierra los ojos y oye cantar la luz:       El mediodía anida en tu tímpano       Cierra los ojos y ábrelos:       No hay nadie ni siquiera tú mismo       Lo que no es piedra es luz Como las piedras del Principio Como el principio de la Piedra Como al Principio piedra contra piedra Los fastos de la noche: El poema todavía sin rostro El bosque todavía sin árboles Los cantos todavía sin nombre Mas ya la luz irrumpe con pasos de leopardo Y la palabra se levanta ondula cae Y es una larga herida y un silencio sin mácula     La alegría madura como un fruto     El fruto madura hasta ser sol     El sol madura hasta ser hombre     El hombre madura hasta ser astro     Nunca la luz se repartió en tantas luces     Los árboles las calles las montañas     Se despliegan en olas transparentes     Una muchacha ríe a la entrada del día     Es una pluma ardiendo el canto del canario     La música muestra sus brazos desnudos     Su espalda desnuda su pensamiento desnudo     En el calor se afila el instante dichoso     Agua tierra y sol son un solo cuerpo     La hora y su campana se disuelven     Las piedras los paisajes se evaporan     Todos se han ido sin volver el rostro     Los amigos las bellas a la orilla del vértigo     Zarpan las casas la iglesia los tranvías     El mundo emprende el vuelo     También mi cuerpo se me escapa     Y entre las claridades se me pierde     El sol lo cubre todo lo ve todo     Y en su mirada fija nos bañamos     Y en su pupila largamente nos quemamos     Y en los abismos de su luz caemos     Música despeñada     Y ardemos y no dejamos huella
0
1.4k
Piedra nativa
La luz devasta las alturas       Manadas de imperios en derrota       El ojo retrocede cercado de reflejos       Países vastos como el insomnio       Pedregales de hueso       Otoño sin confines       Alza la sed sus invisibles surtidores       Un último pirú predica en el desierto       Cierra los ojos y oye cantar la luz:       El mediodía anida en tu tímpano       Cierra los ojos y ábrelos:       No hay nadie ni siquiera tú mismo       Lo que no es piedra es luz Como las piedras del Principio Como el principio de la Piedra Como al Principio piedra contra piedra Los fastos de la noche: El poema todavía sin rostro El bosque todavía sin árboles Los cantos todavía sin nombre Mas ya la luz irrumpe con pasos de leopardo Y la palabra se levanta ondula cae Y es una larga herida y un silencio sin mácula     La alegría madura como un fruto     El fruto madura hasta ser sol     El sol madura hasta ser hombre     El hombre madura hasta ser astro     Nunca la luz se repartió en tantas luces     Los árboles las calles las montañas     Se despliegan en olas transparentes     Una muchacha ríe a la entrada del día     Es una pluma ardiendo el canto del canario     La música muestra sus brazos desnudos     Su espalda desnuda su pensamiento desnudo     En el calor se afila el instante dichoso     Agua tierra y sol son un solo cuerpo     La hora y su campana se disuelven     Las piedras los paisajes se evaporan     Todos se han ido sin volver el rostro     Los amigos las bellas a la orilla del vértigo     Zarpan las casas la iglesia los tranvías     El mundo emprende el vuelo     También mi cuerpo se me escapa     Y entre las claridades se me pierde     El sol lo cubre todo lo ve todo     Y en su mirada fija nos bañamos     Y en su pupila largamente nos quemamos     Y en los abismos de su luz caemos     Música despeñada     Y ardemos y no dejamos huella
Continue reading...
52
Y aún así te voy a escribir algo. aunque no quiera. aunque no pueda. porque eras frágil, y porque yo te ame como a nada. *the sea lived on you in all lenguages* en todos los idiomas. y albergabas una esperanza de esas que obligan a escribir bellas elegías *but you fade in my hands* en mis manos. tristemente/penosamente/vulgarmente como se acaba una pila en un objeto que nadie usa sin más ceremonias, sin nadie quien llore por ella nadie lloró por ti mar embotellado ni siquiera yo *I wonder if you felt something sorrow or abandonment or bitterness towards me I don’t blame you* no te culpo. enterré a tus hermanos en una ciudad extraña en los mausoleos de heroes desconocidos lejos de su padre y de su madre luego borré todo vestigio/todo sentimiento/todo signo pero a ti I will mourn you forever porque fue mi error llevarte conmigo para exhibirte como quien lleva una medalla, como un trofeo cuando no eras más que un estandarte de mi derrota.
0
Oct 29, 2012
Oct 29, 2012 at 4:01 PM UTC
the sea lived on you
Tu ganancia y la perdida mia Busco sol dorado y encuentro joyas amarillas Tienes torres de oro; tengo juguetes de plastica Ganaste la loteria; yo perdi, que lastima Mi derrota y el triumfo tuyo Arruinas los castillos que yo construyo Tienes torres de oro; no tengo nada Pero yo soy fuerte y eres delicada
0
May 10, 2014
May 10, 2014 at 3:03 PM UTC
Torres de Oro
Dos elefantes fugarse. En paralelo. En paralelo. Caminan juntos Hablan juntos. Siempre lado a lado. Uno es dueño de amor verdadero. La única derrota. Y todavía se Caminar juntos ellos Hablar juntos. En paralelo. En paralelo.
0
Dec 9, 2013
Dec 9, 2013 at 2:32 PM UTC
Dos Elefantes
Aquí paz, y después gloria. Aquí, a orillas de Francia, en donde Cataluña no muere todavía y prolonga en carteles de «Toros à Ceret» y de «Flamenco's Show» esa curiosa España de las ganaderías de reses bravas y de juergas sórdidas, reposa un español bajo una losa:                                                                 paz y después gloria. Dramático destino, triste suerte morir aquí                       -paz y después...-                               perdido, abandonado y liberado a un tiempo (ya sin tiempo) de una patria sombría e inclemente. Sí; después gloria. Al final del verano, por las proximidades pasan trenes nocturnos, subrepticios, rebosantes de humana mercancía: manos de obra barata, ejército vencido por el hambre                                               -paz...-, otra vez desbandada de españoles cruzando la frontera, derrotados -...sin gloria. Se paga con la muerte o con la vida, pero se paga siempre una derrota. ¿Qué precio es el peor?                                                   Me lo pregunto y no sé qué pensar ante esta tumba, ante esta paz                             -«Casino de Canet: spanish gipsy dancers», rumor de trenes, hojas...-, ante la gloria ésta -...de reseco laurel- que yace aquí, abatida bajo el ciprés erguido, igual que una bandera al pie de un mástil. Quisiera, a veces, que borrase el tiempo los nombres y los hechos de esta historia como borrará un día mis palabras que la repiten siempre tercas, roncas.
0
853
Camposanto en collioure
Aquí paz, y después gloria. Aquí, a orillas de Francia, en donde Cataluña no muere todavía y prolonga en carteles de «Toros à Ceret» y de «Flamenco's Show» esa curiosa España de las ganaderías de reses bravas y de juergas sórdidas, reposa un español bajo una losa:                                                                 paz y después gloria. Dramático destino, triste suerte morir aquí                       -paz y después...-                               perdido, abandonado y liberado a un tiempo (ya sin tiempo) de una patria sombría e inclemente. Sí; después gloria. Al final del verano, por las proximidades pasan trenes nocturnos, subrepticios, rebosantes de humana mercancía: manos de obra barata, ejército vencido por el hambre                                               -paz...-, otra vez desbandada de españoles cruzando la frontera, derrotados -...sin gloria. Se paga con la muerte o con la vida, pero se paga siempre una derrota. ¿Qué precio es el peor?                                                   Me lo pregunto y no sé qué pensar ante esta tumba, ante esta paz                             -«Casino de Canet: spanish gipsy dancers», rumor de trenes, hojas...-, ante la gloria ésta -...de reseco laurel- que yace aquí, abatida bajo el ciprés erguido, igual que una bandera al pie de un mástil. Quisiera, a veces, que borrase el tiempo los nombres y los hechos de esta historia como borrará un día mis palabras que la repiten siempre tercas, roncas.
Continue reading...
55
Como fue que entre en esta burbuja? De un sentimiento que me empuja Casi al borde de la locura! Por tratar de encontrar la cura. Burbuja que no explota Lo intento y me agota Sentimiento de derrota Lujuria que aun me brota . Una burbuja me tiene atrapada Quiero salir, estoy ofuscada! Encerrada en este amor Te lo juro tiemblo de pavor Que mas yo puedo hacer No puedo amarte sin temer Esta burbuja no quiere reventar Este amor ami me va matar. 11/15/13 EveGaby
0
Nov 15, 2013
Nov 15, 2013 at 11:29 PM UTC
burbuja
Llovizna abrillanta-asfaltos de la dormida calleja.                               Llovizna canta-en-la-reja,                               llovizna arrulla-a-la-oreja,                               -escala de los asaltos                               (Julieta habita en los altos.)                               de Romeo-: historia añeja. Llovizna moja-que-moja trovador de Alda o Mafalda, nocharniego rima-balda cuyo manteo sofalda -para colmo a su congoja- la ventisca, y lo sonroja: trovero-desnuda-espalda...                               Llovizna pica y repica                               con su yeloso goteo                               por el raído manteo                               del aterido Romeo:                               si el balcón cierra la rica                               -fembra, asaz se simplifica                               la acción de Tristán e Iseo... Llovizna llueve-que-llueve, llovizna cala-que-cala.                               Presto apróntale la escala,                               pronto el partido por gala                               en dos alista: a que pruebe                               tu licor cálido ****                               cuaderno-azul-bajo-el-ala, es decir vate-que-bate, rimador rima-que-rima, harpa-al-hombro, laúd-mima, vihuela-pellizca, o lima -violín, o teclas-abate...                               Campo-de-pluma, el combate,                               **** de amor, se aproxima:                               Campo-de-plumas, apresta                               **** (Iseo, Isolda, Alda,                               Julieta, Dido o Mafalda): trovador-lira-a-la-espalda apercibe su ballesta y el dardo certero asesta que clavar ha en tu guirnalda.                               **** (Mafalda, Alda, Dido,                               Iseo, Julieta, Isota,                               Ulalume, ya remota,                               Xatlí, morena-de-oliva,                               Eglé, blonda delusiva,                               deswertherada Carlota,                               Ofelia ofélida ignota,                               fugadas en el olvido): Llega el trovador transido -rota flámula en derrota, rota flámula hecha criba, gonfalón deshecho hecho girón: pero avante el pecho trae el trovador maltrecho pujante: y en su lasciva boca, el ascua-siempre-viva que hoguera será en el lecho.
0
843
Cancioncilla
Llovizna abrillanta-asfaltos de la dormida calleja.                               Llovizna canta-en-la-reja,                               llovizna arrulla-a-la-oreja,                               -escala de los asaltos                               (Julieta habita en los altos.)                               de Romeo-: historia añeja. Llovizna moja-que-moja trovador de Alda o Mafalda, nocharniego rima-balda cuyo manteo sofalda -para colmo a su congoja- la ventisca, y lo sonroja: trovero-desnuda-espalda...                               Llovizna pica y repica                               con su yeloso goteo                               por el raído manteo                               del aterido Romeo:                               si el balcón cierra la rica                               -fembra, asaz se simplifica                               la acción de Tristán e Iseo... Llovizna llueve-que-llueve, llovizna cala-que-cala.                               Presto apróntale la escala,                               pronto el partido por gala                               en dos alista: a que pruebe                               tu licor cálido ****                               cuaderno-azul-bajo-el-ala, es decir vate-que-bate, rimador rima-que-rima, harpa-al-hombro, laúd-mima, vihuela-pellizca, o lima -violín, o teclas-abate...                               Campo-de-pluma, el combate,                               **** de amor, se aproxima:                               Campo-de-plumas, apresta                               **** (Iseo, Isolda, Alda,                               Julieta, Dido o Mafalda): trovador-lira-a-la-espalda apercibe su ballesta y el dardo certero asesta que clavar ha en tu guirnalda.                               **** (Mafalda, Alda, Dido,                               Iseo, Julieta, Isota,                               Ulalume, ya remota,                               Xatlí, morena-de-oliva,                               Eglé, blonda delusiva,                               deswertherada Carlota,                               Ofelia ofélida ignota,                               fugadas en el olvido): Llega el trovador transido -rota flámula en derrota, rota flámula hecha criba, gonfalón deshecho hecho girón: pero avante el pecho trae el trovador maltrecho pujante: y en su lasciva boca, el ascua-siempre-viva que hoguera será en el lecho.
Continue reading...
59
En el hondo silencio de la noche serena se dilata un lejano perfume de azucena, y aquí, bajo los dedos de seda de la brisa, mi corazón se ensancha como en una sonrisa... Y yo sé que el silencio tiene un ritmo profundo donde palpita un eco del corazón del mundo, un corazón inmenso que late no sé dónde, pero que oye el latido del mío, y me responde... El corazón que sientes latir en derredor, es un eco del tuyo, que palpita de amor. El corazón del mundo no es ilusorio: Existe. Pero, para escucharlo, es preciso estar triste; triste de esa tristeza que no tiene motivo, en esta lenta muerte del dolor de estar vivo. La vida es un rosal cuando el alma se alegra, pero, cuando está triste, da una cosecha negra. El amor es un río de luz entre la sombra, y santifica el labio pecador que lo nombra. Sólo el amor nos salva de esta gran pesadumbre, levantando el abismo para trocarlo en cumbre. Sólo el amor nos salva del dolor de la vida, como una flor que nace de una rama caída; pues si la primavera da verdor a la rama, el corazón se llena de aroma, cuando ama. Amar es triste a veces, más triste todavía que no amar. El amor no siempre es alegría. Tal vez, por eso mismo, es eterno el amor: porque, al dejarnos tristes, hace dulce el dolor. Amar es la tristeza de aprender a morir. Amar es renacer. No amar, es no vivir. El amor es a veces lo mismo que una herida, y esa herida nos duele para toda la vida. Si cierras esa herida tu vida queda muerta. Por eso, sonriendo, haz que siempre esté abierta; y si un día ella sola se cierra de repente, tú, con tus propias manos, ábrela nuevamente. Desdichada alegría que nace del dolor. De un dolor de la rama también nace la flor. Pero de esa flor efímera, como todas, se mustia, y la rama se queda contraída de angustia. Cada hoja que cae deja el sitio a otra hoja, y así el amor -resumen de toda paradoja- renace en cada muerte con vida duradera; porque decir amor, es decir primavera. Primavera del alma, primavera florecida que deja un misterioso perfume en nuestra vida. Primavera del alma, de perpetuo esplendor, que convierte en sonrisa la mueca del dolor. Primavera de ensueño que nos traza un camino en la intrinca selva donde acecha el destino. Primavera que canta si el huracán la azota y que da nuevo aliento tras de cada derrota. Primavera magnánima, cuyo verdor feliz rejuvenece el árbol seco hasta la raíz... Amor es la ley divina de plenitud humana; dolor que hoy nos agobia y añoramos mañana... Eso es amor, y amando, también la vida es eso: ¡Dos almas que se duermen a la sombra de beso!
0
914
Dúo de amor
En el hondo silencio de la noche serena se dilata un lejano perfume de azucena, y aquí, bajo los dedos de seda de la brisa, mi corazón se ensancha como en una sonrisa... Y yo sé que el silencio tiene un ritmo profundo donde palpita un eco del corazón del mundo, un corazón inmenso que late no sé dónde, pero que oye el latido del mío, y me responde... El corazón que sientes latir en derredor, es un eco del tuyo, que palpita de amor. El corazón del mundo no es ilusorio: Existe. Pero, para escucharlo, es preciso estar triste; triste de esa tristeza que no tiene motivo, en esta lenta muerte del dolor de estar vivo. La vida es un rosal cuando el alma se alegra, pero, cuando está triste, da una cosecha negra. El amor es un río de luz entre la sombra, y santifica el labio pecador que lo nombra. Sólo el amor nos salva de esta gran pesadumbre, levantando el abismo para trocarlo en cumbre. Sólo el amor nos salva del dolor de la vida, como una flor que nace de una rama caída; pues si la primavera da verdor a la rama, el corazón se llena de aroma, cuando ama. Amar es triste a veces, más triste todavía que no amar. El amor no siempre es alegría. Tal vez, por eso mismo, es eterno el amor: porque, al dejarnos tristes, hace dulce el dolor. Amar es la tristeza de aprender a morir. Amar es renacer. No amar, es no vivir. El amor es a veces lo mismo que una herida, y esa herida nos duele para toda la vida. Si cierras esa herida tu vida queda muerta. Por eso, sonriendo, haz que siempre esté abierta; y si un día ella sola se cierra de repente, tú, con tus propias manos, ábrela nuevamente. Desdichada alegría que nace del dolor. De un dolor de la rama también nace la flor. Pero de esa flor efímera, como todas, se mustia, y la rama se queda contraída de angustia. Cada hoja que cae deja el sitio a otra hoja, y así el amor -resumen de toda paradoja- renace en cada muerte con vida duradera; porque decir amor, es decir primavera. Primavera del alma, primavera florecida que deja un misterioso perfume en nuestra vida. Primavera del alma, de perpetuo esplendor, que convierte en sonrisa la mueca del dolor. Primavera de ensueño que nos traza un camino en la intrinca selva donde acecha el destino. Primavera que canta si el huracán la azota y que da nuevo aliento tras de cada derrota. Primavera magnánima, cuyo verdor feliz rejuvenece el árbol seco hasta la raíz... Amor es la ley divina de plenitud humana; dolor que hoy nos agobia y añoramos mañana... Eso es amor, y amando, también la vida es eso: ¡Dos almas que se duermen a la sombra de beso!
Continue reading...
58
Caídos sí, no muertos, ya postrados titanes, están los hombres de resuelto pecho sobre las más gloriosas sepulturas: las eras de las hierbas y los panes, el frondoso barbecho, las trincheras oscuras. Siempre serán famosas estas sangres cubiertas de abriles y de mayos, que hacen vibrar las dilatadas fosas con su vigor que se decide en rayos. Han muerto como mueren los leones: peleando y rugiendo, espumosa la boca de canciones, de ímpetu las cabezas y las venas de estruendo. Héroes a borbotones, no han conocido el rostro a la derrota, y victoriosamente sonriendo se han desplomado en la besana umbría, sobre el cimiento errante de la bota y el firmamento de la gallardía. Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde. Bajo el gran resplandor de un mediodía sin mañana y sin tarde, unos caballos que parecen claros, aunque son tenebrosos y funestos, se llevan a estos hombres vestidos de disparos a sus inacabables y entretejidos puestos. No hay nada ***** en estas muertes claras. Pasiones y tambores detengan los sollozos. Mirad, madres y novias, sus transparentes caras: la juventud verdea para siempre en sus bozos.
0
786
Nuestra juventud no muere
Dice octavio que en latinoamérica los intelectuales somos la catástrofe entre otras cosas porque defendemos las revoluciones que a él no le gustan somos la catástrofe asimismo porque hemos sido derrotados pero ¿no es raro que octavio ignore que la verdad no siempre está del lado de los victoriosos? de cualquier manera ya que con la derrota aprendimos la vida exprimamos la memoria como un limón quedémonos sin ángeles ni demonios solos como la luna en el crepúsculo desde paco pizarro y hernán cortés hasta los ávidos de hogaño nos han acostumbrado a la derrota pero de la flaqueza habrá que sacar fuerzas a fin de no humillarnos / no humillarnos más de lo que permite el evangelio que ya es bastante para bien o para mal no es imposible que los veteranos del naufragio sobrevivamos como tantas veces y como tantas veces empecemos desde cero o desde menos cuatro es casi una rutina los derrotados mantenemos la victoria como utopía más o menos practicable pero una victoria que no pierda el turno de la huesuda escuálida conciencia los vencidos concebimos el milagro como quimera de ocasión pero siempre y cuando sea un milagro que no nos cubra de vergüenza histórica o simplemente de vergüenza
0
740
Somos la catástrofe
Recuérdalo tú y recuérdalo a otros, Cuando asqueados de la bajeza humana, Cuando iracundos de la dureza humana: Este hombre solo, este acto solo, esta fe sola. Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. En 1961 y en ciudad extraña, Más de un cuarto de siglo Después. Trivial la circunstancia, Forzado tú a pública lectura, Por ella con aquel hombre conversaste: Un antiguo soldado En la Brigada Lincoln. Veinticinco años hace, este hombre, Sin conocer tu tierra, para él lejana Y extraña toda, escogió ir a ella Y en ella, si la ocasión llegaba, decidió apostar su vida, Juzgando que la causa allá puesta al tablero Entonces, digna era De luchar por la fe que su vida llenaba. Que aquella causa aparezca perdida, Nada importa; Que tantos otros, pretendiendo fe en ella Sólo atendieran a ellos mismos, Importa menos. Lo que importa y nos basta es la fe de uno. Por eso otra vez hoy la causa te aparece Como en aquellos días: Noble y tan digna de luchar por ella. Y su fe, la fe aquella, él la ha mantenido A través de los años la derrota, Cuando todo parece traicionarla. Mas esa fe, te dices, es lo que sólo importa. Gracias, Compañero, gracias Por el ejemplo. Gracias porque me dices Que el hombre es noble. Nada importa que tan pocos lo sean: Uno, uno tan sólo basta Como testigo irrefutable De toda la nobleza humana.
0
725
1936
Tengo un vacío enorme en el pecho, hambriento como buzón de sugerencias. Y no quiero hacer nada. Echarse a morir es terapéutico. Buitres en la azotea, niños hurgando en basureros. La última vez que hablé con alguien ninguno de los dos estaba prestando atención. A veces no quiero ser nada. Para ti, vocecita de lector (que suena como tú y habla como yo), son estas letras vagas llenas de la sabiduría que otorga el sufrir y el amar profundamente: si te digo que la vida pesa lo mismo que pesa un elefante de Dalí, ¿creerías en mí? Sería la poesía un asunto académico si vivir no fuera de dominio público. Pero yo no quiero hacer nada. Como disculpándose me abraza la primera derrota del día y al salir se le olvida cerrar la puerta. Hasta luego, poeta. Hoy no quiero ser nada.
0
Jul 23, 2017
Jul 23, 2017 at 7:17 PM UTC
Inacción
Compassadamente as estruturas internas do edifício começam a ruir Ninguém se atreve a saltar da Torre temem a morte eterna do espírito e a dívida a ser paga eternamente As labaredas do desespero já estavam acesas consumindo dia a dia os alicerces que ainda estavam em construção e os próprios pedreiros atiravam pedras à obra Eis que o grande Arquiteto faz o prédio desabar As lágrimas dos pedreiros escorrem Já é tarde para arrependimentos Um raio cósmico atravessa minha morada Enquanto um buraco ***** engole meu alento Sofro em silêncio... Como um guerreiro deve sofrer Uma nova casa foi erguida Um a um vejo meus irmãos retornarem para casa Embora meu pai não aceite o meu retorno Há uma multidão que escarnece minha amargura Seus lábios se compadecem do meu exílio Enquanto seus pensamentos louvam minha derrota E eu... que tanto lutei... Mas fora vaidade Tudo fora vaidade De nada valeu minhas batalhas Eu permaneço no vale dos caídos E meu pai se recusa a se dirigir a mim Assassinei a minha honra Descartei minha lealdade Mas ei de edificar novamente minha própria morada
0
Sep 29, 2016
Sep 29, 2016 at 10:11 AM UTC
XVI
Para mí el futuro es una página en blanco y yo agarro el bolígrafo. No es seguro donde vaya o qué vea y no se quíen encuentre en mi viaje. Pero caminaré y esperaré -al bosque donde soñaré. Tal vez cambiaré mucho y no reconoceré la persona en el espejo. Puede ser que ore por días y años y al final reciba la lluvia. Me imagino que muchas cosas podrán pasar: buena suerte, congoja, victoria y derrota temporal Pero el futuro es mío y es mío para crear.
0
Nov 2, 2019
Nov 2, 2019 at 1:45 PM UTC
Página En Blanco
Si la caída te quiebra, no es por derrota: el espíritu es libre, resurge y celebra. Más allá de la muerte, la eternidad es posible. Como llama encendida, tu alma es invencible. Ningún espíritu es vencido: resiste y renace. Ningún espíritu es vencido, si cree en lo que hace. Y ante cada batalla, ante cada muralla, ante cada victoria, y ante cada gloria, el alma guerrera es fuego activo, fuerte y verdadero, eterno, constante. Ningún espíritu es vencido: insiste y renace. Ningún espíritu es vencido, si cree en lo que hace. Cincelado en roca viva, firme, inalterable, tallas y esculpes, sumas y sigues. El alma no se quiebra ante las adversidades. Naciste hecho en fuego, con fuerza y claridad. Tallado paso a paso, luchador incansable, la noche no te frenó: el dolor fue tu clave. Ningún espíritu es vencido: insiste y renace. ¡Jamás serás vencido, si crees en lo que haces! ¡Jamás serás vencido, si crees en lo que haces!
0
Sep 7, 2025
Sep 7, 2025 at 12:43 AM UTC
Invencible.
Nós somente vivemos sem nos aperceber, Que temos vida depois de morrer. A morte faz parte da caminhada, A morte afinal não é nada... Existe uma continuidade na nossa história, Ficando no mundo a derrota,  a vitória. Eu continuo eu, Sem prejuízo do que é meu. A morte nunca é nada comparada com o que tenho vivido, Ressuscito com amor tudo que me amou com serenidade e sentido. Nossa consciência permanente e inalterada, Com a morte uma possibilidade à vida será dada. Algo me faz acreditar que viverei eternamente, Feito futuro, passado, presente. A morte é apenas uma transformação, Uma passagem para outra dimensão. Nesta vida haja esperança, espiritualidade, Misturada de amor pela humanidade. Com  amor, verdade,  feito espírito da luz, Me elevarei ao Céu  com Deus,  com Jesus. Victor Marques
0
May 10, 2023
May 10, 2023 at 4:17 PM UTC
Vida depois da morte
lonesome eyes lock amidst the herbal steam in a zen cafe twirling ruby noodles with cheesy jokes and promising smiles lethargic lips draw near under a shower of new beginnings a medley of possessions occupy the forgotten panels of a rustic home her chiffon pearl gown glides across a narrow alley of blush rose pedals his laborious hands cradle their infant: one salty bead crawls down his bristly cheek unknown illness defeats her fragile heart: thirty-seven years young enticing trigger releases in his despondent grip forever eternally: the man and the woman siempre eternamente: el hombre y la mujer comunicados de gatillo sugerentes en su agarre abatido enfermedad desconocida derrota a su frágil corazón: treinta y siete años de joven sus manos laboriosas cuna su bebé: una perla salada se arrastra por sus mejilla hirsuta su vestido de la gasa de la perla desliza a través de un estrecho callejón de rubor rosa pedales un popurrí de las posesiones ocupan los paneles olvidados de una casa rústica letárgicos labios se acercan bajo una lluvia de nuevos comienzos haciendo girar los fideos rubí con sirve bromas y sonrisas prometedoras ojos solitarios en medio del bloqueo de vapor de hierbas en un café zen
0
Dec 13, 2016
Dec 13, 2016 at 4:00 PM UTC
// the man y la mujer //
En el mercado verde, bala del profundo océano, proyectil natatorio, te vi, muerto. Todo a tu alrededor eran lechugas, espuma de la tierra, zanahorias, racimos, pero de la verdad marina, de lo desconocido, de la insondable sombra, agua profunda, abismo, sólo tú sobrevivías alquitranado, barnizado, testigo de la profunda noche. Sólo tú, bala oscura del abismo, certera, destruida sólo en un punto, siempre renaciendo, anclando en la corriente sus aladas aletas, circulando en la velocidad, en el transcurso de la sombra marina como enlutada flecha, dardo del mar, intrépida aceituna. Muerto te vi, difunto rey de mi propio océano, ímpetu verde, abeto submarino, nuez de los maremotos, allí, despojo muerto, en el mercado era sin embargo tu forma lo único dirigido entre la confusa derrota de la naturaleza: entre la verdura frágil estabas solo como una nave, armado entre legumbres, con ala y proa negras y aceitadas, como si aún tú fueras la embarcación del viento, la única y pura máquina marina: intacta navegando las aguas de la muerte.
0
605
Oda a un gran atún en el mercado
Vengo de tu jardín de altos aromas, con esta flor que embriaga como un vino. Quizás por eso fue que en el camino me siguió una bandada de palomas. Y ahora, en mi huerto, en esta entristecida paz del que nada odia y nada ama, me tropiezan los pies con una rama seca y rota, lo mismo que mi vida. Y, como quien regresa del olvido y se hermana al dolor de otra derrota, pongo la flor sobre la rama rota para hacerle creer que ha florecido.
0
535
La rama rota
Sin armas. Ni las dulces sonrisas, ni las llamas rápidas de la ira. Sin armas. Ni las aguas de la bondad sin fondo, ni la perfidia, corvo pico. Nada. Sin armas. Sola. Ceñida en tu silencio. «Sí» y «no», «mañana» y «cuando», quiebran agudas puntas de inútiles saetas en tu silencio liso sin derrota ni gloria. ¡Cuidado!, que te mata -fría, invencible, eterna- eso, lo que te guarda, eso, lo que te salva, el filo del silencio que tú aguzas.
0
462
7
Después de tres combates iba en derrota. El día Brillaba en «Macaregua», como una llamarada, Y contra pedrejones, en la árida hondonada, El Chicamocha en blancas espumas se rompía, Guanentá con los guanes el peñascal subía, Haciendo rodar piedras, la ira en la mirada; Galiano y sus soldados siguieron la jornada Por entre los barrancos de la agria serranía. Ante los arcabuces su fila deshecha, Subió el Cacique a un risco bañado en resplandores, Y cuando ya en su aljaba faltó la última flecha. Su airón de rojas plumas despedazó bravío, El arco de macana lanzó a los invasores, Y de un salto, sobre ellos, precipitose al río.
0
461
El cacique guanentá