"esplendor" poems
Saudade solta ao vento
Na saudade solta ao vento,
Tenho amor com encanto.
Caminhadas eternas com esplendor,
Santificam teu amor…
Na vida dos sonhos inacabados,
Fado dos meus fados.
Sorriso doce e transparente,
Ser lindo, impaciente.
Sonho sempre sonhado,
Amor meu amado.
Sentimento do sentido sem lamento,
Saudade solta ao vento…
Victor Marques
Dec 12, 2009
Dec 12, 2009 at 6:39 AM UTC
Naturalista com amor
Escuta o chilrear dos passarinhos,
A beleza de seus ninhos.
Viver em eterna graça,
Na vida tudo passa.
O orvalho da manhã,
O canto da rã…
Amigo em tudo o que faço,
Vida passo a passo.
O cheiro das flores,
Ama teus amores,
O correr dos ribeiros,
Posar junto aos salgueiros.
Todos nus e sem nada,
Magia e bela fada,
Estrelas com seu esplendor,
Naturalista por amor.
Victor Marques
Jun 6, 2011
Jun 6, 2011 at 2:44 AM UTC
Além de um espectáculo singular!
O riacho corre sem parar...
O melro com seu bico amarelo,
Pintassilgo atrás de um pouco de farelo.
As videiras com seus rebentos,
Esquilos saem de seus aposentos,
As flores para nos alegrar,
Grilo faz gri gri para nos chamar.
Águias no céu azulinho,
Pardal constrói seu ninho,
Ai o cão até ladra sozinho.
Eu aqui perdido com devoção,
Amando a natureza até à exaustão.
Lagartos, aranhas e formigas,
Libelinhas vaidosas , divertidas,
Raposas e lobitos adormecem sim senhor,
Natureza em todo o seu esplendor.
Victor Marques
Mar 12, 2014
Mar 12, 2014 at 1:40 PM UTC
aqui estas, de nuevo, mi amor
te he esperado con tanto esplendor
yo sabia que un dia ibas a regresar
ya estas seguro que me puedes amar?
mi amor, me das tanto miedo
sin ti, me caigo y me quedo ciego
si tuviera tu corazon, completaria mi mundo
me dicen que asi es tener un amor profundo
por favor dejame ganar tus sentimientos
ya me llenas con todos esos pensamientos
te amo, te amo, te voy a mendigar
regresate conmigo, me tienes que salvar
ya me desperte de este pinche sueno
yo quisiera que fueras algo bueno
pero ya me di cuenta de que no puedes ser
tu no me amas y siempre me vas a correr
pero, mi amor, te mendigo
por favor quedate conmigo
quedate---
Dec 12, 2011
Dec 12, 2011 at 11:35 PM UTC
Yo la amé, y era de otro, que también la quería.
Perdónala Señor, porque la culpa es mía.
Después de haber besado sus cabellos de trigo,
nada importa la culpa, pues no importa el castigo.
Fue un pecado quererla, Señor, y, sin embargo
mis labios están dulces por ese amor amargo.
Ella fue como un agua callada que corría...
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.
Perdónala Señor, tú que le diste a ella
su frescura de lluvia y esplendor de estrella.
Su alma era transparente como un vaso vacío.
Yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.
Pero, ¿cómo no amarla, si tú hiciste que fuera
turbadora y fragante como la primavera?
¿Cómo no haberla amado, si era como el rocío
sobre la yerba seca y ávida del estío?
Traté de rechazarla, Señor, inútilmente,
como un surco que intenta rechazar la simiente.
Era de otro. Era de otro, que no la merecía,
y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.
Era de otro, Señor. Pero hay cosas sin dueño:
Las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.
Y ella me dio su amor como se da una rosa,
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...
Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
ella no fue culpable, Señor... ¡ni yo tampoco!
La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella
y me diste los ojos para mirarla a ella.
Toda la culpa es tuya, pues me hiciste cobarde 1
para matar un sueño porque llegaba tarde. 1
Sí. Nuestra culpa es tuya, si es una culpa amar 2
y si es culpable un río cuando corre hacia el mar.
Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería un pecado mayor si no la amara. 3
Y, por eso, perdóname, Señor, porque es tan bella,
que tú que hiciste el agua, y la flor, y la estrella,
tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
¡tú también la amarías, si pudieras ser hombre!
1.7k
Verde vivienda—
Tortura mia.
Cuanto quisiera irme a mi casa—
La casa de rosas rojas y llenas
De amor y pasion para la ciudad.
Blanca pureza—
Tu voz me llama hasta al fondo del las raíces
De la tierra,
De la alma,
De la corrupcion.
Tu lengua dice muy calladito:
“Viva Mexico”.
No dejes que tu belleza desaparezca
Dentro del crimen carmesí del paiz.
Aunque me fui de tus manos a un ano,
Quiero que sepas que te extrano.
Visito tus pueblos esmeraldas seguido,
Pero siempre te llevo conmigo.
Por favor, mi vida,
Gritame en el esplendor de marfil —
Como lo hicistes ese quince de Septiembre
Para que te escuche desde aqui:
“Viva Mexico!”
Tan potente,
Tan triunfante—
Nunca moriras.
Jun 6, 2014
Jun 6, 2014 at 7:40 PM UTC
Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;
bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;
-«Navega velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
»Veinte presas
hemos hecho
a despecho,
del inglés,
»y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.
»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
»Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
»que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.
»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»A la voz de ¡barco viene!
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
»En las presas
yo divido
lo cogido
por igual:
»sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»¡Sentenciado estoy a muerte!;
yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena
quizá en su propio navío.
»Y si caigo
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
»cuando el yugo
de un esclavo
como un bravo
sacudí.
»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»Son mi música mejor
aquilones
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del ***** mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
»Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
»yo me duermo
sosegado
arrullado
por el mar.
»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar».
José de Espronceda, 1840
1.6k
E por hoje dizer-te não é banal
Estive atento e discretamente olhei o teu doce olhar,
Passei noites ao luar, descrevendo as estrelas de bonitas,
Mas bonitas mesmo são tuas pétalas, flor de esplendor!
Tua sensibilidade e visão de mulher, a mim das nas vistas!
A certeza no destino, é como lotaria no caminho,
Onde te encontrei, no meio de tantas eu te vi sozinho!
Há muito tempo mesmo, que teimou em não passar,
Suspirei, me cansei, tirei todas, para agora te inflamar!
Sinto perto o carinho, da pessoa, minha amiga e mulher,
Te chamei e falei ao coração, para te agarrar e poder amar,
És tu hoje, em quem eu pego e petisco, com qualquer colher,
Porque muito ou pouco que nela couber, te saboreio ao petiscar!
És refeição completa para mim, como sangue vivo, ao coração,
Tuas doses tão prudentes de afecto, é outro nível neste patamar,
Orgulho de te cuidar, porque de mim, cuidas tu, como a terra do seu mar!
Se eu hoje respiro vida, ao querer cada hora do dia, desde o levantar,
Devo-te muito a ti e as palavras que escrevo não são hoje fantasias,
Porque cuidas de mim, como terra do seu vazo, da planta, de encantar,
Encanta meu sorriso, pelo teu cuidar, nas coisas que fazes e me dizias!
Não é falso nem é mentira, acredito na realidade que tu me trazes,
Não finjo, não mudo, não acredito que precises tu princesa, de mudar!
Olhei-te do chão, mirei-te, e tu com teu jeito doce, levantas-te meu olhar,
E eu confie-te nos braços tudo, na hora me deitar, pelo que tu me fazes!
A falta de carinho não a sinto hoje, porque a não tenho,
A ti te darei respeito, pela dama e senhora que te achei,
Encontro-te a ti a cada dia, no meu leito, e no meu cardanho!
Porque ele é gíria de tudo aquilo que tenho e em ti encontrei!
Autor: António Benigno
Código de autor: 2013.09.09.02.20
Sep 9, 2013
Sep 9, 2013 at 8:24 AM UTC
Dime, la rosa está desnuda
o sólo tiene ese vestido?
Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?
Quién oye los remordimientos
del automóvil criminal?
Hay algo más triste en el mundo
que un tren inmóvil en la lluvia?
1.2k
Um terceiro terço livrado de fúria e de autoridade,
Um homem duro bêbado e por demais vadio,
Procurando na noite prazeres de um defunto,
Sem vida, nem espaço para entrar em outra vida!
Se eu fosse assim escuro perdido pelos vícios,
E se eu me esquecesse mesmo, que eras mulher,
Procurasse nesses rabos oferecidos de saia,
Prazer, loucura, hábitos de gente vadia!
Se me pintasse de vida, e me vestisse de Gay,
Mostrando fantasias de pouco valor,
Coisas que mesmo feitas, eram coisas de contentor,
Seria eu assim Homem de mais esplendor?
Porque não posso ser eu assim, roto por fora,
E dentro ter o meu maior tesouro, partilhando-to,
Cheiro de verdades, carinhos e cimentados valores!
Porque não podes ouvir a experiencia, que nunca te enganou!
Querer fluir pensamentos alcoolizados, de uma vida sem fé,
Sem alimento quarente algum, que permanece duradouramente?
Nem tu sabes, nem eu entendo o porquê de não teres esperança,
Porque duvidas-te de mim se só te contei verdades confirmadas!
Autor: António Benigno
Dedico este poema à vida de merda da gente que está perdida.
Aug 31, 2013
Aug 31, 2013 at 5:00 AM UTC
Y el reflejo te persiguió
Sin pensárselo dos veces
Aún cuando cerrabas los ojos,
Aunque te ocultases
La luz apagada de aquel instante
Te atrapó, insaciablemente
Y en sus brazos dañados
Sedientos, ardientes
Permitió nuevamente tu desgarre
La ruptura entre cuerpo y alma
Tomó su lugar
Y volviéndote un lienzo
Te sedujo hasta el final
En ti yace un brillo
Que diluye la tranquilidad
Entre colores finos
Dedicándose a prosperar
Piel y tela se vuelven una
Y así el arte toma forma
Tus huesos frágiles se vuelven
Del canvas la estructura
Mientras que las tonalidades
De aquellos lugares apartados
Se definen por tu esplendor
Y el artista dibuja figuras,
Garabatos y líneas torcidas
Delineando tu cuerpo,
Conservando la vida
Cada pedazo de papel
Que le rinde homenaje
A tus bordes y extremidades
Posee su propio significado
El amor, el arte, el cuerpo y la belleza
Se fusionan
Cada vez.
Jul 31, 2019
Jul 31, 2019 at 1:49 AM UTC
Durmo na noite eternamente
Deixar atrás de si amigos,
Viver no meio de perigos,
Certezas nem sempre certas,
Caminhadas por entre tojos e giestas.
Deixar para trás sonhos esquecidos,
Pernoitar ao luar com teus amigos,
Viver com esplendor a vida humana,
Noite calma e serena…
Viver impertinente um passado presente,
Dormir na noite já ausente,
Amar a cama dum horizonte distante,
Dormir na noite eternamente.
Deixar para trás a casa que te adoçou,
Amar a gente que te amou,
Viver por acaso, inconsciente,
Durmo acordado somente…
Victor Marques
Montalegre, 6 de Junho de 1990
Jan 21, 2014
Jan 21, 2014 at 1:44 PM UTC
Cuando todas las cosas existían sin nombre,
bajo el azul intacto de los cielos serenos,
Jehová le dio músculos poderosos al hombre,
y a la mujer los senos.
Esa, sin duda alguna, fue su obra más alta;
esa ha sido, sin duda, su más perfecta obra:
con ella, a la mujer nada le sobra;
sin ella, a la mujer todo le falta.
Senos que pugnan por erguir sus conos,
rebeldemente erectos tras la tela;
senos agudos como dos enconos,
como dos rutas blancas que nacen de una estela.
Senos que ostentan terciopelos rubios,
como la piel de los melocotones,
y que fingen minúsculos Vesubios,
creciendo horizontales sobre los corazones.
Tímidos senos de las colegialas,
que, en su gemela redondez de frutos,
sugieren temblorosos nacimientos
de alas a la salida de los Institutos.
Senos de novia casta, traviesamente austeros,
que excitan en la sombra los goces solitarios
de los adolescentes y de los marineros,
de los seminaristas y de los presidiarios.
Toscos pechos de aldeana,
que estiran los cordones del corpiño;
pechos en los que triunfa la carne firme y sana,
la incitación del hombre y la salud del niño.
Pechos macizos de las solteronas,
que, en los hondos escotes del verano,
exhiben sus prestigios de inexploradas zonas
y su angustia de surco que floreciera en vano.
Senos exangües de la obrera,
senos de ayunos largos y de higienes precarias;
senos que disfrutaron de fugaz primavera
sobre los mostradores de madera
o entre el resuello de las maquinarias.
Senos ajados de la prostituta,
que la ruda caricia despojó de su seda,
tal como se despoja de corteza una fruta,
después de haber pagado por ella una moneda.
Senos de extrañas razas y de remotos climas,
bajo lunas de nieve, bajo soles de brasa...
Senos que son dos inquietantes rimas,
senos que son dos temblorosas cimas
en la mujer que llega y en la mujer que pasa...
Senos que, en el más noble sacrificio,
en las maternidades magullaron sus flores,
y, en una primavera de artificio,
aún logran el consuelo de un esplendor ficticio
con la falsa apariencia de los ajustadores.
Senos que se alzan sólidos tras la blusa ceñida,
o bajo una inconsútil transparencia de encaje;
senos que fueron lo mejor de un viaje,
y que son, casi siempre, lo mejor de la vida.
Sí: hizo bien Jehová, cuando, a la clara
fulguración primera de los cielos serenos,
le otorgó a la mujer la gloria de los senos,
¡y los ojos al hombre, para que los mirara!
1.3k
¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambre de mariposas?
Quizá.
En sus grutas doradas,
con sus diademas de oro,
allí estaban, como un coro
de reinas, todas las hadas.
Las que tienen prisioneros
a los silfos de la luz,
las que andan con un capuz
salpicado de luceros.
Las que mantos de escarlata
lucen con regio donaire,
y las que hienden el aire
con su varita de plata.
¿Era día o noche?
El astro
de la niebla sobre el tul,
florecía en campo azul
como un lirio de alabastro.
Su peplo de oro la incierta
alba ya había tendido.
Era la hora en que en su nido
toda alondra se despierta.
Temblaba el limpio cristal
del rocío de la noche,
y estaba entreabierto el broche
de la flor primaveral.
Y en aquella región que era
de la luz y la fortuna,
cantaban un himno, a una,
ave, aurora y primavera.
Las hadas -aquella tropa
brillante-, Delia, que he dicho,
por un extraño capricho
fabricaron una copa.
Rara, bella, sin igual,
y tan pura como bella,
pues aún no ha bebido en ella
ninguna boca mortal.
De una azucena gentil
hicieron el cáliz leve,
que era de polvo de nieve
y palidez de marfil.
Y la base fue formada
con un trémulo suspiro,
de reflejos de zafiro
y de luz cristalizada.
La copa hecha se pensó
en qué se pondría en ella
(que es el todo, niña bella,
de lo que te cuento yo).
Una dijo: -La ilusión;
otra dijo: -La belleza;
otra dijo: -La riqueza;
y otra más: -El corazón.
La Reina Mab, que es discreta,
dijo a la espléndida tropa:
-Que se ponga en esa copa
la felicidad completa.
Y cuando habló Reina tal,
produjo aplausos y asombros.
Llevaba sobre sus hombros
su soberbio manto real.
Dejó caer la divina
Reina de acento sonoro,
algo como gotas de oro
de una flauta cristalina.
Ya la Reina Mab habló;
cesó su olímpico gesto,
y las hadas tanto han puesto
que la copa se llenó.
Amor, delicia, verdad,
dicha, esplendor y riqueza,
fe, poderío, belleza...
¡Toda la felicidad!...
Y esta copa se guardó
pura, sola, inmaculada.
¿Dónde?
En una isla ignorada.
¿De dónde?
¡Se me olvidó!...
¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas? Esto nada importa aquí,
pues por decirte escribía
que esta copa, niña mía,
la deseo para ti.
1.1k
Creyeron que era pálida, luego
la encontraron más viva que el
susurro colorido de un árbol de almendra,
estaba ahí llena de figuras de luz
paseándose como cisnes por su frente, entre
la gente, la espesa llama clara de sus pasos
fue inspirando a cada músico, a cada pintor
a cada hombre de traje de lino que caminaba
por el bulevar de los ángeles rotos, creyeron
que su voz era débil, mas cuando la escucharon
una trompeta de caballería anuncio su coro,
tenía tanto esplendor que hubiera dado le vida
a los hombres de piedra, y susurrar sus nombres
era el sabor de un almendro en los labios llenos
de ocasión para el disturbio de la inspiración,
en sus manos se formaban espigas de trigo
lleno de miel, de su espalda podían nacer
tanto gladiolos como destellantes oxidianas suaves,
creyeron que estaba dormida, pero ella ya andaba volando.
Jun 18, 2014
Jun 18, 2014 at 6:24 PM UTC
Vino color de día,
vino color de noche,
vino con pies de púrpura
o sangre de topacio,
vino,
estrellado hijo
de la tierra,
vino, liso
como una espada de oro,
suave
como un desordenado terciopelo,
vino encaracolado
y suspendido,
amoroso,
marino,
nunca has cabido en una copa,
en un canto, en un hombre,
coral, gregario eres,
y cuando menos, mutuo.
A veces
te nutres de recuerdos
mortales,
en tu ola
vamos de tumba en tumba,
picapedrero de sepulcro helado,
y lloramos
lágrimas transitorias,
pero
tu hermoso
traje de primavera
es diferente,
el corazón sube a las ramas,
el viento mueve el día,
nada queda
dentro de tu alma inmóvil.
El vino
mueve la primavera,
crece como una planta la alegría,
caen muros,
peñascos,
se cierran los abismos,
nace el canto.
Oh tú, jarra de vino, en el desierto
con la sabrosa que amo,
dijo el viejo poeta.
Que el cántaro de vino
al beso del amor sume su beso.
Amor mío, de pronto
tu cadera
es la curva colmada
de la copa,
tu pecho es el racimo,
la luz del alcohol tu cabellera,
las uvas tus pezones,
tu ombligo sello puro
estampado en tu vientre de vasija,
y tu amor la cascada
de vino inextinguible,
la claridad que cae en mis sentidos,
el esplendor terrestre de la vida.
Pero no sólo amor,
beso quemante
o corazón quemado
eres, vino de vida,
sino
amistad de los seres, transparencia,
coro de disciplina,
abundancia de flores.
Amo sobre una mesa,
cuando se habla,
la luz de una botella
de inteligente vino.
Que lo beban,
que recuerden en cada
gota de oro
o copa de topacio
o cuchara de púrpura
que trabajó el otoño
hasta llenar de vino las vasijas
y aprenda el hombre oscuro,
en el ceremonial de su negocio,
a recordar la tierra y sus deberes,
a propagar el cántico del fruto.
1k
Sentir amor
O amor da vida que enlaça e encanta,
O beijo bem dado.
A aurora que com orvalho se espanta,
Amor imprevisto, ousado.
Amor de primaveril odor,
O tempo teu espaço e esplendor,
Os feitos do calor humano,
Sagrado e profano.
Tentáculos cheios de ternura,
Montanhas sossegadas,
Estrelas insaciadas,
Olhar com doçura.
Sentir amor no que peço,
Ondas teleguiadas,
Harpas afinadas,
Sentimento excelso.
Victor Marques
Nov 5, 2012
Nov 5, 2012 at 9:59 AM UTC
El olor del café y de los periódicos.
El domingo y su tedio. La mañana
y en la entrevista página esa vana
publicación de versos alegóricos
de un colega feliz. El hombre viejo
está postrado y blanco en su decente
habitación de pobre. Ociosamente
mira su cara en el cansado espejo.
Piensa, ya sin asombro, que esa cara
es él. La distraída mano toca
la turbia barba y saqueada boca.
No está lejos el fin. Su voz declara:
Casi no soy, pero mis versos ritman
la vida y su esplendor. Yo fui Walt Whitman.
900
Y ahora, aquí está frente a mí.
Tantas luchas que ha costado,
tantos afanes en vela,
tantos bordes de fracaso
junto a este esplendor sereno
ya son nada, se olvidaron.
Él queda, y en él, el mundo,
la rosa, la piedra, el pájaro,
aquéllos , los del principio,
de este final asombrados.
¡Tan claros que se veían,
y aún se podía aclararlos!
Están mejor; una luz
que el sol no sabe, unos rayos
los iluminan, sin noche,
para siempre revelados.
Las claridades de ahora
lucen más que las de mayo.
Si allí estaban, ahora aquí;
a más transparencia alzados.
¡Qué naturales parecen,
qué sencillo el gran milagro!
En esta luz del poema,
todo,
desde el más nocturno beso
al cenital esplendor,
todo está mucho más claro.
870
Nova Andradina, meu moinho
Sua gente me recebeu com carinho
Lembro-me de cada rua e praça
Ali construí uma vida cheia de graça
Domingos entre amigos e festas
Passeios pelos seus rios e florestas
Sábados aminados em seus bares
Papeando com os tipos populares
No caminho do trabalho aventuras garantidas
Na “Escola Agrícola” se vai parte da minha vida
Ali fiz amigos e tenho estudantes incríveis
E aprendi com as mais situações horríveis
Política, cultura, dia-dia e aventuras
Aproximaram-me da vida dura
Que esse povo forte e lutador
Ostenta com graça e esplendor
Aqui somente abri portas e janelas
Aprendi o preço da liberdade
Descobri a força da vida e da solidariedade
Para sobreviver às contradições e querelas
Jan 13, 2015
Jan 13, 2015 at 12:39 PM UTC
Dolor, o gran dolor
Cuán irresistible te viste
Aquella anochecer
Me atrajiste, me seduciste
A una dulce oscurana
En cuál yo me perdí
Cubriste mis ojos
Callaste mi sentir
Y de pronto, sin aviso
Te tragaste mi vivir
Tan lenta tu muerte
Tan grande tu esplendor
Enamoraste mi alma
Sólo a ti veo en mi alrededor
Mi amante secreto
Mi valiente salvador
Tanta pérdida me causaste
Y aunque se la salida
Me sigo perdiendo en ti
Mi amado dolor.
Apr 11, 2014
Apr 11, 2014 at 10:24 PM UTC
En el hondo silencio de la noche serena
se dilata un lejano perfume de azucena,
y aquí, bajo los dedos de seda de la brisa,
mi corazón se ensancha como en una sonrisa...
Y yo sé que el silencio tiene un ritmo profundo
donde palpita un eco del corazón del mundo,
un corazón inmenso que late no sé dónde,
pero que oye el latido del mío, y me responde...
El corazón que sientes latir en derredor,
es un eco del tuyo, que palpita de amor.
El corazón del mundo no es ilusorio: Existe.
Pero, para escucharlo, es preciso estar triste;
triste de esa tristeza que no tiene motivo,
en esta lenta muerte del dolor de estar vivo.
La vida es un rosal cuando el alma se alegra,
pero, cuando está triste, da una cosecha negra.
El amor es un río de luz entre la sombra,
y santifica el labio pecador que lo nombra.
Sólo el amor nos salva de esta gran pesadumbre,
levantando el abismo para trocarlo en cumbre.
Sólo el amor nos salva del dolor de la vida,
como una flor que nace de una rama caída;
pues si la primavera da verdor a la rama,
el corazón se llena de aroma, cuando ama.
Amar es triste a veces, más triste todavía
que no amar. El amor no siempre es alegría.
Tal vez, por eso mismo, es eterno el amor:
porque, al dejarnos tristes, hace dulce el dolor.
Amar es la tristeza de aprender a morir.
Amar es renacer. No amar, es no vivir.
El amor es a veces lo mismo que una herida,
y esa herida nos duele para toda la vida.
Si cierras esa herida tu vida queda muerta.
Por eso, sonriendo, haz que siempre esté abierta;
y si un día ella sola se cierra de repente,
tú, con tus propias manos, ábrela nuevamente.
Desdichada alegría que nace del dolor.
De un dolor de la rama también nace la flor.
Pero de esa flor efímera, como todas, se mustia,
y la rama se queda contraída de angustia.
Cada hoja que cae deja el sitio a otra hoja,
y así el amor -resumen de toda paradoja-
renace en cada muerte con vida duradera;
porque decir amor, es decir primavera.
Primavera del alma, primavera florecida
que deja un misterioso perfume en nuestra vida.
Primavera del alma, de perpetuo esplendor,
que convierte en sonrisa la mueca del dolor.
Primavera de ensueño que nos traza un camino
en la intrinca selva donde acecha el destino.
Primavera que canta si el huracán la azota
y que da nuevo aliento tras de cada derrota.
Primavera magnánima, cuyo verdor feliz
rejuvenece el árbol seco hasta la raíz...
Amor es la ley divina de plenitud humana;
dolor que hoy nos agobia y añoramos mañana...
Eso es amor, y amando, también la vida es eso:
¡Dos almas que se duermen a la sombra de beso!
914
Negra pupila, abierta y fulgurante,
Ancha y tersa la frente pensadora,
Reposado el andar, dulce el semblante,
La mano diminuta y tembladora;
Todo extrañando el peso del turbante,
Del blanco jaique y de la guzla mora:
Así le conocí, cuando sentía
Amor y juventud el alma mía.
Era... ya lo sabéis, el inspirado,
El egregio cantor de los amores;
El que hablaba el idioma delicado
De las brisas, las fuentes y las flores.
Semejaba, en el siglo, un desterrado
De las rondas de antiguos trovadores,
Que en alta noche el mandolín tañía
Al pie de la callada celosía.
Él cantaba el más tierno de los seres,
¡Encarnación de la belleza humana!
Hablaba de ilusiones y placeres,
De una dicha inmortal y soberana;
Del amor que derrama en las mujeres
Más luz que el sol brillando en la mañana,
Y cuyo beso, en alas de su anhelo,
Basta a juntar la tierra con el cielo.
Después... su frente pálida, abatida,
Una sonrisa lúgubre en su boca;
Su voluntad heroica ya vencida,
Semejaba, en lo ñrme, abrupta roca
Gastada por las olas de la vida;
En el vaivén de la fortuna loca...
El alma llena de esplendor y fuego,
Y sus ojos sin luz... ¡ya estaba ciego!
Ya sentada a sus puertas la pobreza,
Conociendo del mundo los rigores,
Hirió su altiva frenta la tristeza;
Cantó libre sus íntimos dolores,
Y halló en premio a sus sueños de grandeza
Tardes nubladas y marchitas flores;
Horas lentas, amargas, intranquilas,
Y la noche en el alma y las pupilas.
¡Gladiador del espíritu! ¿a qué meta
Pretendes ir así? ¿No te imaginas
Que si mirara tu pupila inquieta,
Vieras el jaramago en las rüinas?
Ya ciñes la corona del poeta,
Ya conoces su peso y sus espinas,
Ya del rebelde mundo en el proscenio,
Como un errante sol, brilló tu genio.
Mirad... el genio cruza este desierto,
Entre penas y lágrimas cautivo...
En la tierra es un vivo que está muerto,
Y en la tumba es un muerto que está vivo.
Amar, soñar, creer, mirar abierto
Un templo más allá, luchar altivo,
Y consumirse al fuego que lo abrasa,
Tras un aplauso que resuena y pasa.
Tu patria sabe honrarte, enaltecerte,
Para ser inmortal tienes derecho;
Nadie en tu derredor culpa a la suerte,
Ni sollozos exhala de su pecho;
En las nupcias del genio con la muerte,
La Historia es un hogar, la tumba un lecho,
Y ambas fulguran con eterna llama
Hoy que engendran un hijo de la Fama.
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Te extraño, no quiero tener que esperar a la hora de dormir para poder verte aunque sea en mis sueños. Nadie entiende solo dicen “todo estará bien” ¡Claro que no entienden! Ellos no sentían lo que yo al verte sonreír, al verte ser tu en todo tu esplendor, al besarte, al sencillamente amarte. Nadie puede decirme “se por lo que estas pasando” ya que ninguno te amo como yo. Ninguno siente el dolor inmenso que es el despertar & saber que ya no soy tu primer pensamiento, ninguno puede decirme “mas arriba vive gente” ¡YO SE QUE MAS ARRIBA VIVE GENTE, LA MIERDA ES QUE YO NO QUIERO MAS GENTE! Simplemente lo quiero a el.
Jun 8, 2014
Jun 8, 2014 at 4:04 PM UTC
Todos duermen en el tren,
todos duermen menos yo.
Por la abierta ventanilla
mirando, mirando voy
el campo ***** que argenta
la luna con su esplendor.
Todos duermen en el tren,
todos duermen menos yo.
Nadie tiene sed de espacio,
sed de luna, sed de Dios.
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