"carga" poems
Se llama Blanca Novoa
La conoci un jueves
Fue mi amante mi pasado
La puse a un lado
Tenia un corazon sencillo
Estaba lista bien al tiro
Pienso mucho de mi hijo
Cuando lo miro, yo suspiro
Profundo, respiro auxilio
Mi ex novia, un dia fue mia
Me trato al cien, muy bien
Machin, sin fin los dos,
Felizes, pero el cielo triste
Me viste, despues te salistes,
Nunca supe de ti,
Me dejastes al olvido,
Bien ahogado y undido,
Solo pido, ver a mi jemelito
Chikito, el que carga mi
Pito con gran sonido,
Y mi wuebos colgando, volando te mando si sigues chingando, la neta dejame ver mi chamaco, hoy lo veras te aplaco y te trago como un taco, soy loco no naco, pinchi parajo opaco, regresame a mi nino santiago, lo extrano mucho pero ya es muy tarde, lo secuestraste, te lo llevastes y guardastes, para hirte bien lejos de mi, llevandote mi papi chulo, y despues darme una patada en el culo, me abandonaste, al suelo me tirastes, y me rebatastes mi vida, luego fuego me hechastes, y con lumbreme cuemastes, pero yo se que eres un angel, fuistes dulce como miel siempre fiel, pero bien herida de los golpes de la vida, del mundo llenando tu corazon oscuro con lagrimas y dolor, tu sangre se lleno de ardor, y te convertistes en serpiente, no fuiste tu tenlo presente, perdiste, lo tengo en mente, eres buena pero al fin el mundo te tumbo a lo profundo rapido en segundos, nomas te pido a mi squinkle, para comprarle su favorito chickle, y darle de comer su gerber, cuidarlo en mis manos, estar con el todos mis anos, mi duele un chingo solo me chupastes mi energia, dejandome una gran herida, fui solo tu bebida, gatorade laid & paid tu emergency aid, me dejastes dormido sin energia, con tu saliva, tan viva, como una divina diva, me sentia bien arriba, pero mas adelante no encontraba salida, perdido escondido super prendido, dame lo que me pertenece, dios me bendicio con mi gallo damelo o sino te lo arrebato!!!
May 19, 2015
May 19, 2015 at 7:33 PM UTC
¿Quién lo salva, quien lo protege?
¿Quién lo carga, quien lo quiere?
¡Está en peligro de extinción!!!!!
¿Señor Benedetti, del amor que le digo?
Esta parco de sentimiento, ya ni los cristianos los profesan.
Están en extinción los versos;
Los que hablan de amor.
Los que conquistan con ilusión.
Los que imploran un milagro.
Los que rezan por su amor
…aun nunca lo hayan confesado.
Amigo Don Darío,
los poetas también están en extinción,
ya los poetas no se enamoran,
ya no escriben para el pueblo,
escriben para alimentar su ego.
Ya su “musa no es de hueso”.
Ya no denuncian a los putrefactos…
ahora se acuestan con ellos.
Están en extinción las guitarras,
Oh Dios mío….ahora las rompen en tarima!!!
Ya sus cuerdas no anuncian armonía.
Esas cuerdas ya no se oyen en la esquinas de cualquier barrio,
ya no retumban las piedras en alguna ventana de la casa de una fulana,
con la esperanza que despierte su amada,
a escuchar una lamentada-esperanzada serenata.
No se ven las cortinas abriéndose lentamente hacia al lado,
revelando la sonrisa gloriosa que achina los ojitos
de aquella niña que se siente sorprendida
por el atrevimiento de aquel niño,
que parece inebriado con esa canción desafinada,
confesándole su amor,
exponiéndose a que su padre lo saque a pedradas.
Ya están en extinción los enamorados,
Los que se escapan -- sea de noche o de madrugada.
Ya no hay citas.
No hay cortejo.
No hay rosas.
Se acabaron las serenatas.
No hay amor.
Quien lo salva, quien lo protege?
Quien lo carga, quien lo quiere?
Es muy lamentable esta situación,
el pobre AMOR esta tan solo,
como lo estaba Adán antes de que Eva llegara!
LeydisProse
5/25/2017
Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 10:47 AM UTC
Ellos son, ellos vienen
cada noche a mi lado.
Por mucho que intentara
ocultarme, enterrarlos,
por mucho que quisiera
creer que está el pasado
para siempre dormido,
ellos, desde sus altos
tronos, ellos, siluetas
contra un cielo apagado,
ellos, amigos, hijos
del mismo tiempo, hermanos
en el mismo dolor,
silenciosos, doblados
por su pesada carga
vendrían a mi lado.
Ellos, son muy temblorosos,
muy lentos y muy pálidos.
Pedro, grave, tranquilo,
enorme, sosegado
como el mar en otoño.
Murió un día de marzo
allá lejos…
Fernando:
parecía una tapia
bajo el sol del ocaso.
Enterrado en la niebla
quedó un día.
Milagros:
yo no la conocí.
Tenía veinte años.
Dicen que eran sus ojos
transparentes y vagos;
que era alegre y muy linda…
Rodrigo, coronado
de espumas, semidiós
marino. Murió ahogado
frente a la playa un día
de tormenta.
¡Qué
claros
los veo! Ellos son, vienen
cada noche a mi lado,
vestidos de jirones
oscuros del pasado.
Ellos quiebran el vidrio
de mis sueños, extraños
y ausentes, como si
nunca hubieran soñado
conmigo, bajo el mismo
cielo triste.
Descalzos
andan. Yo no los siento
descender de sus marcos.
Yo no sé que palabras
traen, que no he descifrado.
Nombres, fechas, lugares…
¡Señor, me está vedado
tu secreto! No puedo
darles mi sangre. Hablo
con ellos y no entienden
mis palabras. Los llamo
a voces y no me oyen.
Ellos, lentos y vagos,
ellos son, ellos vienen
cada noche a mi lado.
Ellos amigos, hijos
del mismo tiempo, hermanos
en el mismo dolor,
silenciosos, doblados,
llenos de pesadumbre,
misteriosos y vagos.
1.1k
Un silbido en la noche
seguido por miles de luciérnagas
Como polvo dorado comprimido
Desintegrándose
Volando en el viento
Así es como te sientes
tan real, tan libre
Te desvaneces cuando te miro fijamente
haciéndome querer más
Y de alguna manera, más de ti duele
como si fueras una carga pesada
encerrado en tu propio mundo
Un tesoro empapado en lodo
Tratas de cubrirte
Pero quiero conocer más
Descubrir tu ciencia
tus preciosos pensamientos
Aunque, tú eres un pensamiento hermoso
llenando mis días con alegría
Y no me importaría
soportar el dolor
si necesito pasar por el
Tu eres tan no descuidado
Y yo tampoco lo soy
Pero si hay algo que sé
es que tu amor lo vale
Cada palabra
Jun 3, 2014
Jun 3, 2014 at 5:28 PM UTC
I
No intervalo do incessante
Para lá do perceptível
emaranhado numa zona incerta
quando a noite é mais de trevas
E um quarto bem estreito
é exageradamente infindo
ora ali o oniromante
De outrora letargo
de outro nome alcunhado
que agora desperto
aprende a dormir
recônditos respiros
rebuliços arredores
vasos sanguíneos
coléricas vozes
vislumbra o enfermo
sem remédio
sem cura
Um quadro preto
um naufrágio
II
Jaz adormecido
em cama de pedras
com colcha de espinhos
Lá dentro avenidas movimentadas sussurram verdades
cheias de agudos
ângulos, retos, obtusos
com vértices nas curvas semicirculares
Um rompante inaudível
turbilhões de incertezas
de vozes cegas
emergindo da fresta tenebrosa
que brilha o **** cobiçado
de seios
de coxas
de longos cabelos loiros
de pele negra
de pele vermelha
de pele amarela
peles tão alvas quanto a neve
Uma avalanche de inseguranças
Correntes de ferro
enferrujadas
que rasgam a carne
com tétano
e o sangue escorre
num rio plácido
repleto de peixes e tartarugas
de ondinas e sereias
onde banham as musas
que cantam o canto de Morfeu
como eólia lira
que entorpece e inspira
o oniromante
que ali adormeceu
III
No sonho de um sonho
há um sonho esquecido
guardado a sete fechos
no fundo inflexível
de imagens arquetípicas
de desejos obscuros
de visões aterradoras
de um jovem bem febril
devagar vai adentrando
nessa estranha entrelinha
qual razão do desconexo
desconstrói o findo dia
tenazes vozes em seus ouvidos
reproduzidas como brados
brotam atroadas
de estrondosas trovejadas
Neste tempo sem um tempo
há tempos transcorrido
inesperados fragmentos
reprimidos e esquecidos
Por frações de um instante
trafegando entre a memória
dos dias das noites do futuro
do passado e das histórias
Clareiam-se como cruz
como carga no caminho
Cultuando a culpa a luz
jaz oculta na cova deslembrada
Estreitos fios a lumiar o teto escuro
tomam forma entrelaçada da aurora
Rompe o limiar do céu noturno
E abre os olhos pra não perder a hora
�
Dec 26, 2016
Dec 26, 2016 at 5:59 AM UTC
¡Ay si pudiéramos abrir los ojos
y ver el agua
desnuda y libre, virgen de historia,
agua que mueve nuestros molinos
cada mañana!
¡Ay si pudiéramos
no ver la carga
que trae a cuestas!
Carga que abruma nuestras espaldas:
Todo el pasado, todo el futuro…
¡Ay si pudiéramos mirar el agua,
Desnuda y libre, virgen de historia,
Agua que mueve nuestros molinos
Cada mañana!...
889
Te lloré una tarde en viernes
Te lloré de forma amarga
Pena grande mi alma carga
Sentimiento, en mi te ciernes
Te lloré en solitario
Confinado a un rincón
Desahogando el corazón
Recorriendo su calvario
Te lloré sin hacer ruido
El silencio es mi testigo
Lágrimas, mi buen amigo
Las derramo con descuido
Te lloré hacia mis adentros
Pues mi pena es mía sola
Pena enorme que desola
No consuelan los encuentros
Te lloré con ojos ciegos
Sin mirar a las razones
Tontos son dos corazones
Que no pasan de los juegos
Te lloré con ritmo errante
A destiempo y sincopado
Estar lejos, ser amado
Destino del caminante
Te lloré por vez primera
Desde hacía muchos meses
Te he llorado muchas veces
Desde aquella primavera
Te lloré hasta no llorar
Mi motivo se ha apagado
Por vencido no me he dado
Pues por siempre te he de amar
Aug 8, 2016
Aug 8, 2016 at 1:27 PM UTC
que poca mentiras tenes de chiquito a chechuas:
Lyrical y poeta
Poeta y lyrical
Media luna y cracked jokes
Cakes and misfit animals
Se van a open para vergasos
Los movemos antes de llegar
Muebles no carga
Sangre equivocada de cuero
Boludo
Los libros se cargan solos
Poeta
Los libros en las tinieblas de la mente
Poeta
Girando sin parar la cabeza va
Después de todo es más que un sonido
Todo lo bonito se admira de repente
Todo lo feo se arrepiente uno despues
Que es lo interesante de tu pareja:
Baudelier, se sintió frío al escribír sus poemas o estoy mintiendo.
No podemos rescatar la madre de la sabiduría.
Oct 5, 2018
Oct 5, 2018 at 12:30 PM UTC
Siento como si ya no pudiese con esta carga, con todo esto. Pero, ¿qué puedo esperar de una vida en ls cual todo se desvanece fácilmente? No se que hacer ya, mi vida es como si yo y los demás fueran fantasmas y anduviera en una nube.
Feb 18, 2016
Feb 18, 2016 at 11:35 PM UTC
Estou cansado e sem inspiração
Me sinto como uma bateria sem carga
Pronta para ser jogada fora
Velho e sem utilidade
Eu sou um livro a lido na prateleira
E agora apenas guardado como um enfeite
Eu sou uma corda de guitarra quebrada
Eu sou inútil
Eu sou invisível
Sinto que meu cotidiano é uma inevitável guerra contra o mundo
Como se eu estivesse
Jan 21, 2016
Jan 21, 2016 at 2:04 PM UTC
Hoy, amanecí de nuevo.
Sin querer, como si alguien más me hubiera
Jalado por el pecho
Poniéndome de pie
Y Como un soldado no ascotumbrado
Caigo de nuevo,
Levantándome de mi descanso,
Dejándome queriendo más,
Pidiendo como un pordiosero
Volver a soñar.
Se me olvido como soñar,
Me acuesto y me despierto,
Como un niño que no tiene más nada
Por que vivir.
Se me olvido como vivir,
Vivir mi vida sin tanta carga en mis hombros,
Carga que no existe, pero a la vez me deja cansado, preparándome para otra noche
De no soñar.
Quiero soñar, quiero vivir, quiero.
Yo también quiero.
Pero que quiero?
Jun 23, 2023
Jun 23, 2023 at 2:04 PM UTC
Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.
649
Tanto sol, tanta curva, tantos blancos
a mucho más aspiran.
Estas esbeltas formas que las olas,
-apuntes de Afroditas-,
inventan por doquier, ¿van a quedarse
sin sus diosas, vacías?
No; por numen secreto convocadas
acuden las olímpicas.
Vuelve el mar a su tiempo el inocente,
ignorante de quillas,
sin carga de mortales, suelo undoso
de las mitologías.
Con verdes curvas, con espumas vagas,
la luz, primera artista,
modela para diosas inminentes
hechuras fugitivas.
Un gran hervor de cuerpos en proyecto
alumbra la marina.
No hay onda que no sueñe en dar su carne
transparente a una ninfa.
Viento tornero en blanda masa verde
redondeces perfila.
Juntos surten la diosa, y a su lado
afán que la persiga.
Gozosa crin despliega el hipocampo:
va en su grupa, cautiva,
altas quejas de espuma dando al aire,
Nereida estremecida.
Hay torsos verdes, hay abrazos truncos,
todo son tentativas,
deseos que se alzan, casta espuma;
ugas hay, ligerísimas.
Cuerpo saltante de una cresta en otra,
escápase la ondina
de un ansia que se muere en mil cristales,
monstruo que la quería.
Hay blancuras que logran entenderse,
amores que se inician;
en la mañana estrenan sus idilios
fábulas, a la vista.
¿Olas? Tetis, Papone, Calatea,
glorias que resucitan.
Resurrección es esto, no oleaje,
querencia muy antigua.
Si el agua que dio bulto a ninfa rápida
muere, apenas erguida,
si espuma que soñaba en durar mármol,
desfallece en la orilla,
de entre tanto fracaso, ellas, las diosas,
se salvan, infinitas.
Se hunden las cien, las mil, las incontables
figuras cristalinas;
de una en otra, evadiéndose, ligeras
permanecen las ninfas.
Tejiendo, destejiendo, permanecen
sobre fúlgida pista,
juegos de raudo amor, las figurantas
de la ópera divina.
El mar se ciñe, más y más redondo,
cerco de la alegría.
Y se colman de asombro, en una playa,
dos ojos, que lo miran.
631
Ya desde Singapur olía a opio.
El buen inglés sabía lo que hacía.
En Ginebra tronaba
contra los mercaderes clandestinos
y en las Colonias cada puerto
echaba un tufo de humo autorizado
con numero oficia! y licencia jugosa.
El gentleman oficial de Londres
vestido de impecable ruiseñor
(con pantalón rayado y almidón de armadura)
trinaba contra el vendedor de sombras,
pero aquí en el Oriente
se desenmascaraba
y vendía el letargo en cada esquina.
Quise saber. Entré. Cada tarima
tenía su yacente,
nadie hablaba, nadie reía, creí
que fumaban en silencio,
Pero chasqueaba junto a mí la pipa
al cruzarse la llama con la aguja
y en esa aspiración de la tibieza
con el humo lechoso entraba al hombre
una estática dicha, alguna puerta lejos
se abría hacia un vacío suculento:
era el opio la flor de la pereza,
el goce inmóvil,
la pura actividad sin movimiento.
Todo era puro o parecía puro,
todo en aceite y gozne resbalaba
hasta llegar a ser sólo existencia,
no ardía nada, ni lloraba nadie,
no había espacio para los tormentos
y no había carbón para la cólera.
Miré: pobres caídos,
peones, coolies de ricksha o plantación,
desmedrados trotantes,
perros de calle,
pobres maltratados.
Aquí, después de heridos,
después de ser no seres sino pies,
después de no ser hombres sino brutos de carga,
después de andar y andar y sudar y sudar
y sudar sangre y ya no tener alma,
aquí estaban ahora,
solitarios,
tendidos,
los yacentes por fin, los pata dura:
cada uno con hambre había comprado
un oscuro derecho a la delicia,
y bajo la corola del letargo,
sueño o mentira, dicha o muerte, estaban
por fin en el reposo que busca toda vida,
respetados, por fin, en una estrella.
883
Tres antiguas caras me desvelan:
una el Océano, que habló con Claudio,
otra el Norte de aceros ignorantes
y atroces en la aurora y el ocaso,
la tercera la muerte, ese otro nombre
del insaciado tiempo que nos roe.
La carga secular de los ayeres
de la historia que fue o que fue soñada
me abruma, personal como una culpa.
Pienso en la nave ufana que devuelve
a los mares el cuerpo de Scyld Sceaving
que reinó en Dinamarca bajo el cielo;
pienso en el alto lobo, cuyas riendas
eran sierpes, que dio al barco encendido
la blancura del dios hermoso y muerto;
pienso en piratas cuya carne humana
es dispersión y limo bajo el peso
de los mares errantes que ultrajaron.
Pienso en mi propia, en mi perfecta muerte,
sin la urna, la lápida y la lágrima.
620
Me deje ir
Toque fondo
Y cuando estava ahi
Me di cuenta
Que estaba
Completamente sola
Era yo acompañada
Pero no de personas
Sino
De mis miedos
De dolor
De mentiras
Crei que talvez
Seria encontrada
Pero como?
Si yo
No estaba dispuesta a encontrarme
Asi
Que decidi buscarme
A buscar mi proposito
Y empezar a cultivarme
Para crecer
Para encontrar la paz
Decidi que tengo que ser crucial
Con lo que acepto
Y que me empezaria
A aceptar
Porque me quiero
Con lo bueno de mi
Pero sobre todo con lo malo
Porque lo de afuera
No es importante
Es solo un buque
El que carga mi alma
Todo es energia
Y esta bien ser selectivo
Con la energia que quieres a tu lado
Me reclamo a mi
Y a todo lo que me hace ser yo
Me acepto
Con mis inmensas ganas de amar
Con mi torpeza
Con lo sencible que soy
Con mi ojo mas pequeño
Con mis derrotas
Y mi mayor deseo
Es
Que tu tambien.
May 23, 2018
May 23, 2018 at 2:13 PM UTC
Yo he visto garras fieras en las pulidas manos;
conozco grajos mélicos y líricos marranos...
El más truhán se lleva la mano al corazón,
y el bruto más espeso se carga de razón.
356
Descansa, mal perdido en alta cumbre,
donde a tantas alturas te prefieres;
si no es que acocear las nubes quieres,
y en la región del fuego beber lumbre.
Ya te padece, grave pesadumbre,
tu ambición propria; peso y carga eres
de la Fortuna, en que viviendo mueres:
¡y esperas que podrá mudar costumbre!
El vuelo de las águilas(1) que miras
debajo de las alas con que vuelas,
en tu caída cebaran sus iras.
Harto crédito has dado a las cautelas.
¿Cómo puedes lograr a lo que aspiras,
si, al tiempo de expirar, soberbio anhelas?
401
El grafófono,
A tarde y mañana,
En el puente del barco
Sonaba y sonaba.
Era un barco muy viejo,
Un barco de carga
(Ron, azúcar y negros).
Que todos los meses salía
El día 19,
De Martinica
Para Burdeos.
Negros y negras
(Café tinto con gotas de leche)
Bailaban a tarde y mañana
Shimmy, jaba y fox-trot en el puente;
Charleston no se bailaba
Que es mal de San Vito reciente;
Corbatas muy rojas, los hombres,
De rojo y azul las mujeres,
Zarcillos de oro, muy largos,
De carey, brazaletes,
Y Houbigant y sudor confundidos....
Houbigant en sudor.... ¡qué mal hueles!
«Adieu! Fort de France!»
Decían riendo.
¡Qué blancos sus dientes lucían
En los labios carnudos y anémicos!
Y seguía el grafófono,
Y seguían bailando los martiniqueños.
De pronto
El cielo se puso muy *****
Y estrellóse en el barco una ola,
Una ola muy grande, rugiendo,
Y la ola inundó todo el puente
...Era el mar, que colérico
Acababa con música y baile
Y escupía en la cara a los negros.
388
Borriquillo blando de la Virgen María,
manso borriquillo que llevó a Jesús
con su Madre santa, que el Egipto huía,
una noche negra, sin astros ni luz.
¡Lindo borriquito de luciente lomo!
hasta el niño mío te venera ya,
y dice, mirando tu imagen en cromo:
«¿Es el de la Virgen que hacia Egipto va?»
¡Dulce borriquito, todo mansedumbre:
nunca a tus pupilas asomó el vislumbre
más fugaz y leve del orgullo atroz;
y eso que una noche, sin luna ni estrella;
por largos caminos dejaste tus huellas,
llevando la carga sagrada de Dios!
341
Señor, Dios mío: no vayas
a querer desfigurar
mi pobre cuerpo, pasajero
más que la espuma del mar.
Ni me des enfermedad larga
en mi carne, que fue la carga
de la nave de los hechizos,
del dolor el aposento
y la genuflexión verídica
de tu trágico pavimento.
No me hieras ningún costado,
no me castigues a mi cuerpo
por haber vivido endiosado
ante la Naturaleza
y frente a los vertebrales
espejos de la belleza.
Yo reconozco mi osadía
de haber vivido profesando
la moral de la simetría.
Amé los talles zalameros
y el virginal sacrificio;
amé los ojos pendencieros
y las frentes en armisticio.
No tengo miedo de morir,
porque probé de todo un poco,
y el frenesí del pensamiento
todavía no me vuelve loco.
Mas con el pie en el estribo
imploro rápida agonía
en mi final hostería.
Para que me encomiende a Dios,
en la hostería, una muchacha,
con su peinado de bandós;
y que de ir por los caminos
tenga la carne de luz
de los peroles cristalinos.
Y que en sus manos, inundadas
de luz, mi vida quede rota
en un tiempo de gavota.
308
Navegante del alba, naufragaré por la sombra,
ya con los ojos turbios de viajar por un sueño,
se hundirá mi navío con su carga de espuma.
Ya he visto en la niebla la dura capitanía 1
en la noche de hielo en las fosforescencias.
Un gran viento de sal apagará los faros,
Y, en un total silencio de peces y de algas,
naufragaré mis viajes en el diario de a bordo. 2
284
Nada es lo mismo
sin conocimiento,
pues todo es lo que es,
gracias a él...
¡así también,
el amor!
¿Qué es esencial
para percibirlo,
vivirlo y comprenderlo,
sino el entendimiento
profundo de lo que subyace
en él?
Si nada se sostiene
por sí solo, y no hay vida
sin agua,
el amor, como todo el universo...
Está en constante movimiento.
Entonces, ¡nada mejor
que habitarlo, disfrutarlo, y,
sin necesidad, darlo!
El conocimiento
y la razón moldean
nuestra percepción
de la realidad, el amor,
cuando es
comprendido...
No se pierde,
no obsesiona,
y no se necesita.
Intentar llegar a él
sin comprenderlo,
es como pretender
nadar en un río
con una losa
pesada, opaca y turbia:
la carga de uno mismo.
No todo el mundo sabe
que de lo que se da,
se recibe,
como no todo el mundo
comprende
que el amor...
no es deseo,
obsesión o necesidad.
Sino la comprensión
de lo profundo,
libre de expectativas
ajenas, pero,
sobre todo:
libre de uno mismo.
Por eso,
como el río sigue su
propio curso,
inevitablemente hacia el mar,
dejemos que el amor fluya:
hacia adentro,
hacia los demás,
y de vuelta a uno mismo.
Sep 16, 2025
Sep 16, 2025 at 8:21 AM UTC