Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"inerte" poems
Forse più di lei quel che resta è la sagoma che compone le cose riversa nel vetro d’una finestra, presa per un reale abbandono. Questo è il tempo. Dove finisce il suono s’avviano le luci di due fari che sollevano dal fondo notturno del viale il parto torbido della terra: questo fumo d’infinita ragione. Il passo di chi fiancheggia l’auto e bisbiglia all’orecchio del conducente la strada di un cortile dove siede, assente, il corpo inerte di un padrone. Si spalanca su una corte l’assottigliato riverbero dei vetri. Assiepata città di vani incerti sulla fine. Se ne va l’immobile foschia con un tremore sconnesso. Forse di lei quel che s’appresta è una lenta agonia.
0
Jul 9, 2010
Jul 9, 2010 at 12:32 PM UTC
Forse più di lei quel che resta...
O universo que te aquece A vida do sentimento te aquece, O universo te rejuvenesce O pelourinho inerte enlouquece, O bom pensamento agradece… Gargalhadas ao acaso  embaladas, Salgueiros que choram sem parar, Caminhadas feitas ao luar, Recordações guardadas. O peito toca estranhas sensações, Gotear pelas serenas ilusões. Te amar ao toque do vento, Penar com a pena do alento. Victor Marques ,
0
Dec 10, 2009
Dec 10, 2009 at 10:46 PM UTC
O UNIVERSO QUE TE AQUECE
Mil-réis entre réis pagos pelo algodão e pelo o material sinteticamente enfadonho – ambos traçados na sala abafada em que, agora, a escuridão de frequência vibrante busca-me, parado, observando o sangue que segue, que traça, desenha os seus próprios afluentes em uma elaborada figura de empalhamento. Tropeço por entre galhos, perco um ou outro membro e abro os olhos. Agora, veja! Eles estão lá! Meus membros estão lá! Mas atente-se! Aquele, meio torto, veja-o com perfeição. Digo, eram meus. Sim, pois agora a este outro pertence. Está lá, na poça de meu sangue, com a minha própria estrutura, o que parece ter sido um simpático palhaço. Confirmo aquela minha primeira impressão: empalhado palhaço. Agora há algo dentro daqueles membros. Definitivamente há! Até vejo alguma perenidade por entre as articulações, à mostra - resultado de um trabalho mal feito pelo meu próprio líquido vermelho intenso. Depois de muito apreciar minhas partes nunca tão bem aproveitadas, vejo algo mais além - vejo asas! Inicialmente, um âmago bastante ridículo e tedioso - mas observando mais atentamente, percebo profundamente que aquela minha obra orgânica possui, como verdadeira essência, o plano mais ao fundo, que não só se colocava de forma discreta, como aspirava se esconder do foco do olhar, retirando nitidez que a ele é supostamente é inerte. Percebi a explicação para minha atrapalhada e inconsciente criação. Humano algum será capaz de apreciá-la como eu aprecio. Amo-a agora como amo a morte! E morta está minha obra, afastada para sempre de mim. Assim como os meus olhos e libido. É um sangue amaldiçoado aquele que escorrera de mim, seria está a plausível explicação? Sequer traçara ele uma imagem de uma mecânica funcional.
0
May 3, 2014
May 3, 2014 at 2:46 PM UTC
Em mil covas profanadas encontrará o rosto profundo palhaço
Mil-réis entre réis pagos pelo algodão e pelo o material sinteticamente enfadonho – ambos traçados na sala abafada em que, agora, a escuridão de frequência vibrante busca-me, parado, observando o sangue que segue, que traça, desenha os seus próprios afluentes em uma elaborada figura de empalhamento. Tropeço por entre galhos, perco um ou outro membro e abro os olhos. Agora, veja! Eles estão lá! Meus membros estão lá! Mas atente-se! Aquele, meio torto, veja-o com perfeição. Digo, eram meus. Sim, pois agora a este outro pertence. Está lá, na poça de meu sangue, com a minha própria estrutura, o que parece ter sido um simpático palhaço. Confirmo aquela minha primeira impressão: empalhado palhaço. Agora há algo dentro daqueles membros. Definitivamente há! Até vejo alguma perenidade por entre as articulações, à mostra - resultado de um trabalho mal feito pelo meu próprio líquido vermelho intenso. Depois de muito apreciar minhas partes nunca tão bem aproveitadas, vejo algo mais além - vejo asas! Inicialmente, um âmago bastante ridículo e tedioso - mas observando mais atentamente, percebo profundamente que aquela minha obra orgânica possui, como verdadeira essência, o plano mais ao fundo, que não só se colocava de forma discreta, como aspirava se esconder do foco do olhar, retirando nitidez que a ele é supostamente é inerte. Percebi a explicação para minha atrapalhada e inconsciente criação. Humano algum será capaz de apreciá-la como eu aprecio. Amo-a agora como amo a morte! E morta está minha obra, afastada para sempre de mim. Assim como os meus olhos e libido. É um sangue amaldiçoado aquele que escorrera de mim, seria está a plausível explicação? Sequer traçara ele uma imagem de uma mecânica funcional.
Continue reading...
4
O amor de Pai Na minha mente nobre e cansada, Te vejo com carinho e abrigo, Os anjos passam sem prévio aviso, Caminhas pelas vinhas no paraíso. A tua preocupação doentia, O teu labor te bendizia. Janela sempre aberta, Teu amor me desperta. Horizonte duriense que padece, O teu amor vive e não se esquece. O xisto continua inerte e não esmorece, Teu amor é uma como uma prece. Victor Marques 11/11/2005
0
May 30, 2011
May 30, 2011 at 8:38 AM UTC
O amor de Pai
acallado el fuego, imperecedero, y la sed de tu piel, saciada con creces. vacilante nunca, pues tus ojos brillan,de placer, deseo, satisfaccion total y absoluta. la humedad en mi pelviz, el brillo sedoso, y agridulce en mi regazo de leon amado. y por un momento, justo en ese momento, estoy completo, sereno, amado, deseado, una bestia plena, serena, agradecida. la pena, el dolor, la ira y su desidia, y el latrocinio brutal, son solo escollos borrados con la humedad de tu **** vacilante es aquella, que no ha amado, su mentira es una cruz pesada, oscura, fatua, inerte, su alma jamas podra amar, bajo  el falo divino. en cambio, tus ojos, verdad, amor y ventura, amando un imposible, y aun asi amando, los estertores de tu ****** amada, besada, penetrada, tierna y ferozmente, son el eco del fuego chocando con el mar, provocando la vida, el vapor, que riega la tierra, que genera el ciclo troffico de la vida, fuego y agua, vapor de vida, pasion, entre dos bestias, bellas y amadas. tu miel y tu deseo, SALVAJE, intenso, perenne, son vitales en la soledad, de una bestia de montecristo, que solo, acarrea el daño y el dolor, de las traiciones, cada corte y puñalada, me hicieron el hombre fuerte, que ahora soy. indestructible, y viviendo, amando imposibles, destruyendo la mentira, acabando con las debilidades, de los que solo mienten, llenos de odio, envidia y rencor, por haber perdido el tornillo que sujeta nuestra vida. luego de eso, y por sus debilidades, montecristo es vencedor, una bestia con corazon, que aprendio a amar, lo imposible y lo posible, a desaparecerse en el otro, envuelto en su luz, y su belleza, y la debilidad y maldad de aquellas chicas mondego, solo apuraron la debacle, me bato solo frente a sus errores, riendo y contestando a las mentiras, sus mentiras y anatemas, se volvieron en su contra, la verdad limpio el agua, y el fuego hizo el vapor, completando el ciclo de vida. asi, mediante el deseo, y  la mutua pasion, ocurrioze lo imposible, en pos de la vida, y el amor. la quimera del deseo, nunca borro, aquella vez que nos tocamos, a pesar de las diferencias, plenos, salvajes. generando el vapor, cogiendo, gruñendo, bramando, en mi mente y en la tuya, el mismo deseo, la inconmesurable verdad, nuestra verdad, y la incomprensible mentira, fatua, el eco de lo falso, y sus mentiras infecciosas, corrompiendo, y enlutando lo que siempre fue luz y vida. la falsa nocion de amor, en el yerro, y sus secuazes, con su engaño de la no aceptacion, la necedad, u la locura, fatuos oscuros incompletos.
0
Jul 8, 2016
Jul 8, 2016 at 1:09 AM UTC
completo
acallado el fuego, imperecedero, y la sed de tu piel, saciada con creces. vacilante nunca, pues tus ojos brillan,de placer, deseo, satisfaccion total y absoluta. la humedad en mi pelviz, el brillo sedoso, y agridulce en mi regazo de leon amado. y por un momento, justo en ese momento, estoy completo, sereno, amado, deseado, una bestia plena, serena, agradecida. la pena, el dolor, la ira y su desidia, y el latrocinio brutal, son solo escollos borrados con la humedad de tu **** vacilante es aquella, que no ha amado, su mentira es una cruz pesada, oscura, fatua, inerte, su alma jamas podra amar, bajo  el falo divino. en cambio, tus ojos, verdad, amor y ventura, amando un imposible, y aun asi amando, los estertores de tu ****** amada, besada, penetrada, tierna y ferozmente, son el eco del fuego chocando con el mar, provocando la vida, el vapor, que riega la tierra, que genera el ciclo troffico de la vida, fuego y agua, vapor de vida, pasion, entre dos bestias, bellas y amadas. tu miel y tu deseo, SALVAJE, intenso, perenne, son vitales en la soledad, de una bestia de montecristo, que solo, acarrea el daño y el dolor, de las traiciones, cada corte y puñalada, me hicieron el hombre fuerte, que ahora soy. indestructible, y viviendo, amando imposibles, destruyendo la mentira, acabando con las debilidades, de los que solo mienten, llenos de odio, envidia y rencor, por haber perdido el tornillo que sujeta nuestra vida. luego de eso, y por sus debilidades, montecristo es vencedor, una bestia con corazon, que aprendio a amar, lo imposible y lo posible, a desaparecerse en el otro, envuelto en su luz, y su belleza, y la debilidad y maldad de aquellas chicas mondego, solo apuraron la debacle, me bato solo frente a sus errores, riendo y contestando a las mentiras, sus mentiras y anatemas, se volvieron en su contra, la verdad limpio el agua, y el fuego hizo el vapor, completando el ciclo de vida. asi, mediante el deseo, y  la mutua pasion, ocurrioze lo imposible, en pos de la vida, y el amor. la quimera del deseo, nunca borro, aquella vez que nos tocamos, a pesar de las diferencias, plenos, salvajes. generando el vapor, cogiendo, gruñendo, bramando, en mi mente y en la tuya, el mismo deseo, la inconmesurable verdad, nuestra verdad, y la incomprensible mentira, fatua, el eco de lo falso, y sus mentiras infecciosas, corrompiendo, y enlutando lo que siempre fue luz y vida. la falsa nocion de amor, en el yerro, y sus secuazes, con su engaño de la no aceptacion, la necedad, u la locura, fatuos oscuros incompletos.
Continue reading...
66
Palavra inerte chamada amor Na esperança, no sentimento multicolor, A palavra inerte chamada amor, Os santos são todos fiéis, Os casados até nem usam anéis, As montanhas esverdeadas que por amor meditam, Pensadores sem nada dizer parece que gritam, O deslumbrante e inerte amor tudo compromete, O sapo canta amor no lago que o fortalece. A noite cobre o céu sem pudor, Do peito jorra e sai amor, As nuvens de um branco censurado, Pecado nunca confessado. O amor inerte parece que tem asas, Os salgueiros estão lá com folhas salpicadas, O inerte amor tem penumbra e também tem luz, Eu sinto o balançar que oscilando que seduz. Victor Marques
0
Apr 8, 2013
Apr 8, 2013 at 5:17 AM UTC
Palavra inerte chamada amor
Vive de alternâncias imperceptíveis; possui a maldição de viver momentos somente para si inesquecíveis. Quando se volta para o equilíbrio apolíneo, percebe nele a maior incongruência, uma limitação impraticável. Vê-se desfocado de seus próprios pensamentos; não julga, mas observa. Tem medo. Somente sente-se promissor ao som de seus poderosos companheiros, que o auxiliam a destituir-se de seus próprios pesares. Em sequência a isso, por um tamanho ardor é acometido e tantos sentimentos que até ele vão para compor, que sua existência e vida tornam-se intensas demais; de tão pesadas e densas, o levam ao caos, a observar e esperar pelo surgimento de estrelas e brilho.
0
Jul 4, 2013
Jul 4, 2013 at 3:41 PM UTC
Instabilidade de um colosso inerte
A sala inerte é o meu reino: Quente, estranho Num cheiro de fel e sêmen que desidrata todo alvéolo são E Eu sou o diabo: Frio, habitual Condenado à prisão da luxúria, da lombeira Espasmado engasgo-me no meu retrato de LCD Nos botões do controle remoto Nos meus olhos que coçam, pois não vejo E como se só, já não bastasse o inferno Os anjos com metralhadoras eretas Vêm consumar o meu desleixe Pois como mago que sou Desarmo-os com meu falo movido a pilha E rio-me de tristeza, pois era a guerra que eu ansiava Rendidos, entram pela porta dos fundos Trêmulos, sentam-se ao meu lado no sofá E carnudos, macios e úmidos e corruptos se convertem Porque Eu quero.
0
Jun 2, 2015
Jun 2, 2015 at 10:29 PM UTC
A Orgia Ociosa
Esperaba esperaba y todavía y siempre esperando, esperando con todas las arterias, con el sacro, el cansancio, la esperanza, la médula; distendido, exaltado, apurando la espera, por vocación, por vicio, sin desmayo, ni tregua. ¿Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos que son pura ceniza? Por muy lejos que mire: la espera ya es conmigo, y yo estoy con la espera... escuchando sus ecos, asomado al paisaje de sus falsas ventanas, descendiendo sus huecas escaleras de herrumbre, ante sus chimeneas, sus muros desolados, sus rítmicas goteras, esperando, esperando, entregado a esa espera interminable, absurda, voraz, desesperada. Sólo yo... ¡Sí! Yo sólo sé hasta dónde he esperado, qué ráfagas de espera arrasaron mis nervios; con qué ardor, y qué fiebre esperé esperaba, cada vez con más ansias de esperar y de espera. ¡Ah! el hartazgo y el hambre de seguir esperando, de no apartar un gesto de esa espera insaciable, de vivirla en mis venas, y respirar en ella la realidad, el sueño, el olvido, el recuerdo; sin importarme nada, no saber qué esperaba: ¡siempre haberlo ignorado!; cada vez más   resuelto a prolongar la espera, y a esperar, y esperar, y seguir esperando con tal de no acercarme a la aridez inerte, a la desesperanza de no esperar ya nada; de no poder, siquiera, continuar esperando.
0
1.1k
Espera
Raza de «Comuneros» era su raza. Fuerte Su corazón de virgen, en tierra esclavizada Quería que la noche rompiera en alborada, Y que se alzara libre lo que yacía inerte. Sin temor al peligro, y al azar de la suerte, Armó en silencio brazos; y en su ideal, fiada, Sudario fue su velo de hermosa desposada, Y su nupcial desfile, desfile hacia la muerte. Y cuando ya, vendada, iba a caer de hinojos, Quiso evitar entonces que los profanos ojos Del pelotón hicieran a su pudor ultraje, Y se ató con la venda la falda, pues temía Que el estremecimiento postrero en su agonía Levantarle pudiera sobre el banquillo el traje.
0
942
Antonia santos
"Ayer, abrió sus ojos por ultima vez decidida y dispuesta a embarcarse en el último y mas importante viaje de su vida. Este era diferente, pues no necesitaba ninguna maleta, incluso su cuerpo era muy pesado para el viaje. La matriarca liberó su alma de su cuerpo cansado. Se preparó, se arregló y perfumó, en el proceso se desdoblo y vio su vida tras aquellas paredes y fotografías de aquella casa, recorrio hasta el ultimo rincón sintiendo la nostalgia y alegría que se siente al mudarse y dejar tantos recuerdos atras. Lo ultimo que vio fue su cuerpo, vio su delgadez, sus arrugas, sus marcas, sus manos, su pequeñez, su pelo blanco, se dio cuenta de que había vivido mucho, que tenia las suficientes buenas y malas experiencias para decir que vivió a plenitud. En silencio, miró por última vez ese cuerpo inerte, agradecida y sonriente se dio la vuelta y se fue."
0
Jun 24, 2014
Jun 24, 2014 at 2:41 PM UTC
El ultimo viaje.
Digamos que te alejas definitivamente hacia el pozo de olvido que prefieres, pero la mejor parte de tu espacio, en realidad la única constante de tu espacio, quedará para siempre en mí, doliente, persuadida, frustrada, silenciosa, quedará en mí tu corazón inerte y sustancial, tu corazón de una promesa única en mí que estoy enteramente solo sobreviviéndote. Después de ese dolor redondo y eficaz, pacientemente agrio, de invencible ternura, ya no importa que use tu insoportable ausencia ni que me atreva a preguntar si cabes como siempre en una palabra. Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche desgarradoramente idéntica a las otras que repetí buscándote, rodeándote. Hay solamente un eco irremediable de mi voz como niño, esa que no sabía. Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza no tener oración para morder, no tener fe para clavar las uñas, no tener nada más que la noche, saber que Dios se muere, se resbala, que Dios retrocede con los brazos cerrados, con los labios cerrados, con la niebla, como un campanario atrozmente en ruinas que desandara siglos de ceniza. Es tarde. Sin embargo yo daría todos los juramentos y las lluvias, las paredes con insultos y mimos, las ventanas de invierno, el mar a veces, por no tener tu corazón en mí, tu corazón inevitable y doloroso en mí que estoy enteramente solo sobreviviéndote.
0
933
Ausencia de dios
Das rachaduras de meu peito, brota água que jamais vi Sem cor Sem rumo Desconheci. Assisto o eco dos fatos Sóbrio Todo igual E de tão constante; Inerte. Frequência abjeta. Farrapos. O líquido da divindidade seca ao sol e sulca-me em seu secar Obsceno Todo o meu corpo Cabeça, tórax, gônadas e bile. Bonito como o chão da caatinga Enferrujado Vil Sou eu, agraciado por ter bebido da fonte. Obrigado, Deus. Mastigue-me aos miúdos numa tarde ignóbil de chá com bolachas.
0
Sep 24, 2014
Sep 24, 2014 at 11:52 AM UTC
Um homem em cacos vermelhos
Bajo un cámbulo en flor, en la llanura, cerca de clara fuente rumorosa que va regando a su rededor frescura, sin cruz la abandonada sepultura, el poeta suicida en paz reposa. Caprichoso juguete del destino, pálido, siempre triste, torvo y ceño, fue en extrañas regiones peregrino, siempre buscando su ideal divino, y siempre en pos de su imposible sueño. Una tarde, a los últimos fulgores de Sol, cuando en el viejo campanario del Ángelus vibraban los clamores, regresó, con su fardo de dolores, a su hogar el poeta solitario. «Mi corazón, nos dijo, paz desea; escribiré»... Para luchar cobarde Nada más escribió. Su sola idea era la de la muerte... Y otra tarde lo vimos que salía de la aldea. «Dónde vas?» Le dijimos                                 «Una cita; Voy de prisa... me esperan...» Infinita calma brillaba en su pupila inerte «¿Quien? No lo sé. Beatriz... o Margarita». ...Y su cita... ¡era cita con la muerte! Ya duerme... Y a las sombras, a lo ignoto, a la negra, infinita lontananza, lanzó el cansado y pálido piloto, su blanco ensueño, como mástil roto, como tabla deshecha, la Esperanza. Como es tierra maldita, no hay camino a do el triste cantor descansa inerme; huye su sepultura el campesino, solo... y en paz, con su laúd divino. Pero cuando la luna en los desiertos ámbitos se levantan, como aurora, como la blanca aurora de los muertos, desentume el canto los brazos yertos, y en su huesa callada se incorpora. ¿Qué dulce voz de misterioso encanto rompe el silencio de la noche? ¿Es una serenata de amor?... ¿Plegaria o llanto? ¿Notas de arpas celestes?... ¡Es el canto del poeta, a los rayos de la luna! Y surgen a su acento, cual visiones, las bellas heroínas inmortales de sus castos poemas y canciones... ¡De su vida, las blancas ilusiones; del poeta, las novias ideales! Van surgiendo al vibrar de la armonía, halo de luz sobre la frente, y llenas de albas rosas las manos... Se diría de canéforas blanca Teoría, bajo arcadas de mármol, en Atenas. En silencio lo escuchan... Ni un acento Se levanta inoportuno... Ni suspira Entre las ramas del guadual el viento. En torno todo es paz, recogimiento; todo es quietud al sollozar la ira. Callad al fin las notas armoniosas; y a la luz de la luna, que en la quieta llanura se difunde, las hermosas ponen sobre las sienes del poeta una corona de laurel y rosas Vuelve a cantar la brisa... Lentamente las visiones se extinguen una a una; como un áureo jardín es el Oriente, y el poeta en la fosa hunde la frente, mientras se borra en el azul la luna.
0
961
La balada del poeta
Bajo un cámbulo en flor, en la llanura, cerca de clara fuente rumorosa que va regando a su rededor frescura, sin cruz la abandonada sepultura, el poeta suicida en paz reposa. Caprichoso juguete del destino, pálido, siempre triste, torvo y ceño, fue en extrañas regiones peregrino, siempre buscando su ideal divino, y siempre en pos de su imposible sueño. Una tarde, a los últimos fulgores de Sol, cuando en el viejo campanario del Ángelus vibraban los clamores, regresó, con su fardo de dolores, a su hogar el poeta solitario. «Mi corazón, nos dijo, paz desea; escribiré»... Para luchar cobarde Nada más escribió. Su sola idea era la de la muerte... Y otra tarde lo vimos que salía de la aldea. «Dónde vas?» Le dijimos                                 «Una cita; Voy de prisa... me esperan...» Infinita calma brillaba en su pupila inerte «¿Quien? No lo sé. Beatriz... o Margarita». ...Y su cita... ¡era cita con la muerte! Ya duerme... Y a las sombras, a lo ignoto, a la negra, infinita lontananza, lanzó el cansado y pálido piloto, su blanco ensueño, como mástil roto, como tabla deshecha, la Esperanza. Como es tierra maldita, no hay camino a do el triste cantor descansa inerme; huye su sepultura el campesino, solo... y en paz, con su laúd divino. Pero cuando la luna en los desiertos ámbitos se levantan, como aurora, como la blanca aurora de los muertos, desentume el canto los brazos yertos, y en su huesa callada se incorpora. ¿Qué dulce voz de misterioso encanto rompe el silencio de la noche? ¿Es una serenata de amor?... ¿Plegaria o llanto? ¿Notas de arpas celestes?... ¡Es el canto del poeta, a los rayos de la luna! Y surgen a su acento, cual visiones, las bellas heroínas inmortales de sus castos poemas y canciones... ¡De su vida, las blancas ilusiones; del poeta, las novias ideales! Van surgiendo al vibrar de la armonía, halo de luz sobre la frente, y llenas de albas rosas las manos... Se diría de canéforas blanca Teoría, bajo arcadas de mármol, en Atenas. En silencio lo escuchan... Ni un acento Se levanta inoportuno... Ni suspira Entre las ramas del guadual el viento. En torno todo es paz, recogimiento; todo es quietud al sollozar la ira. Callad al fin las notas armoniosas; y a la luz de la luna, que en la quieta llanura se difunde, las hermosas ponen sobre las sienes del poeta una corona de laurel y rosas Vuelve a cantar la brisa... Lentamente las visiones se extinguen una a una; como un áureo jardín es el Oriente, y el poeta en la fosa hunde la frente, mientras se borra en el azul la luna.
Continue reading...
70
Dijo el Amor:                         (entonces a los lampos                       de un claro sol; en los serenos campos                       sonreía a la luz la primavera;                       en el soto arrullaban las palomas,                       y cada flor en los alcores era                       como un abierto búcaro de aromas). -«Yo seré tu poeta: tendrás flores Para tu frente, y rimas armoniosas Que cual perlas de luz **** fulgores, Y perfumes **** como las rosas. »Seré espacio sin fin para tu anhelo, La ilusión que te encante... Seré el azul de tu estrellado cielo, Seré la estrofa que en tu oído cante. »Y en la onda dormida Donde los astros verterán risueños Su fulgor, en la onda de tu vida Seré la barca en donde irán tus sueños». Dijo la Muerte:                         (entonces a los lampos                       de un sol de invierno, los marchitos campos                       sudarios parecían,                       blancos de nieve y de verdura escuetos,                       y a lo lejos los árboles fingían,                       en la bruma, un desfile de esqueletos). -«Yo soy la Segadora, La eterna Vencedora Que con el Bien y la Virtud en guerra Deja a su paso destrucción y duelo, La que troncha las flores en la tierra, La que apaga los astros en el cielo. Yo soy la Muerte... Ven!»                                                     Cual rosa blanca, Como azucena en el vergel riente Que de su tallo el ventarrón arranca, Así la Virgen doblegó la frente. Amó... Vivió... Pasó...!                                     Fue nube leve Que llevaba benéfico rocío; En la montaña azul, copo de nieve, Y blanca espuma en el cristal del río.                         (Entonces, al radiar eterna aurora                       En las tinieblas de la tumba inerte,                       La Virgen, la vencida por la Muerte,                       Entró en el Paraíso vencedora).
0
817
Fugitiva
Dijo el Amor:                         (entonces a los lampos                       de un claro sol; en los serenos campos                       sonreía a la luz la primavera;                       en el soto arrullaban las palomas,                       y cada flor en los alcores era                       como un abierto búcaro de aromas). -«Yo seré tu poeta: tendrás flores Para tu frente, y rimas armoniosas Que cual perlas de luz **** fulgores, Y perfumes **** como las rosas. »Seré espacio sin fin para tu anhelo, La ilusión que te encante... Seré el azul de tu estrellado cielo, Seré la estrofa que en tu oído cante. »Y en la onda dormida Donde los astros verterán risueños Su fulgor, en la onda de tu vida Seré la barca en donde irán tus sueños». Dijo la Muerte:                         (entonces a los lampos                       de un sol de invierno, los marchitos campos                       sudarios parecían,                       blancos de nieve y de verdura escuetos,                       y a lo lejos los árboles fingían,                       en la bruma, un desfile de esqueletos). -«Yo soy la Segadora, La eterna Vencedora Que con el Bien y la Virtud en guerra Deja a su paso destrucción y duelo, La que troncha las flores en la tierra, La que apaga los astros en el cielo. Yo soy la Muerte... Ven!»                                                     Cual rosa blanca, Como azucena en el vergel riente Que de su tallo el ventarrón arranca, Así la Virgen doblegó la frente. Amó... Vivió... Pasó...!                                     Fue nube leve Que llevaba benéfico rocío; En la montaña azul, copo de nieve, Y blanca espuma en el cristal del río.                         (Entonces, al radiar eterna aurora                       En las tinieblas de la tumba inerte,                       La Virgen, la vencida por la Muerte,                       Entró en el Paraíso vencedora).
Continue reading...
46
Voie lactée ô sœur lumineuse Des blancs ruisseaux de Chanaan Et des corps blancs des amoureuses Nageurs morts suivrons-nous d'ahan Ton cours vers d'autres nébuleuses Les démons du hasard selon Le chant du firmament nous mènent A sons perdus leurs violons Font danser notre race humaine Sur la descente à reculons Destins destins impénétrables Rois secoués par la folie Et ces grelottantes étoiles De fausses femmes dans vos lits Aux déserts que l'histoire accable Luitpold le vieux prince régent Tuteur de deux royautés folles Sanglote-t-il en y songeant Quand vacillent les lucioles Mouches dorées de la Saint-Jean Près d'un château sans châtelaine La barque aux barcarols chantants Sur un lac blanc et sous l'haleine Des vents qui tremblent au printemps Voguait cygne mourant sirène Un jour le roi dans l'eau d'argent Se noya puis la bouche ouverte Il s'en revint en surnageant Sur la rive dormir inerte Face tournée au ciel changeant Juin ton soleil ardente lyre Brûle mes doigts endoloris Triste et mélodieux délire J'erre à travers mon beau Paris Sans avoir le cœur d'y mourir Les dimanches s'y éternisent Et les orgues de Barbarie Y sanglotent dans les cours grises Les fleurs aux balcons de Paris Penchent comme la tour de Pise Soirs de Paris ivres du gin Flambant de l'électricité Les tramways feux verts sur l'échine Musiquent au long des portées De rails leur folie de machines Les cafés gonflés de fumée Crient tout l'amour de leurs tziganes De tous leurs siphons enrhumés De leurs garçons vêtus d'un pagne Vers toi toi que j'ai tant aimée Moi qui sais des lais pour les reines Les complaintes de mes années Des hymnes d'esclave aux murènes La romance du mal aimé Et des chansons pour les sirènes.
0
842
Voie lactée (2)
Voie lactée ô sœur lumineuse Des blancs ruisseaux de Chanaan Et des corps blancs des amoureuses Nageurs morts suivrons-nous d'ahan Ton cours vers d'autres nébuleuses Les démons du hasard selon Le chant du firmament nous mènent A sons perdus leurs violons Font danser notre race humaine Sur la descente à reculons Destins destins impénétrables Rois secoués par la folie Et ces grelottantes étoiles De fausses femmes dans vos lits Aux déserts que l'histoire accable Luitpold le vieux prince régent Tuteur de deux royautés folles Sanglote-t-il en y songeant Quand vacillent les lucioles Mouches dorées de la Saint-Jean Près d'un château sans châtelaine La barque aux barcarols chantants Sur un lac blanc et sous l'haleine Des vents qui tremblent au printemps Voguait cygne mourant sirène Un jour le roi dans l'eau d'argent Se noya puis la bouche ouverte Il s'en revint en surnageant Sur la rive dormir inerte Face tournée au ciel changeant Juin ton soleil ardente lyre Brûle mes doigts endoloris Triste et mélodieux délire J'erre à travers mon beau Paris Sans avoir le cœur d'y mourir Les dimanches s'y éternisent Et les orgues de Barbarie Y sanglotent dans les cours grises Les fleurs aux balcons de Paris Penchent comme la tour de Pise Soirs de Paris ivres du gin Flambant de l'électricité Les tramways feux verts sur l'échine Musiquent au long des portées De rails leur folie de machines Les cafés gonflés de fumée Crient tout l'amour de leurs tziganes De tous leurs siphons enrhumés De leurs garçons vêtus d'un pagne Vers toi toi que j'ai tant aimée Moi qui sais des lais pour les reines Les complaintes de mes années Des hymnes d'esclave aux murènes La romance du mal aimé Et des chansons pour les sirènes.
Continue reading...
55
La vie qu'on cherche, Les larmes qu'on verse, L'élégance de la main, Étendue sur notre tête. Un sentiment toujours, Déchiré par un être, Ou par une âme trissée, Dont le corps reste, désormais inerte. On vient tout seul, Espérant qu'un jour, Où c'est temps de partir, On a vu l'amour d'autre, Ou du moins qu'on a senti, L'amitié d'un homme, Dont la vie est rempli, Par l'expérimentaion. Cependant, ils vienent Parfois les vents haineux Immergeant la joie, Dans les eaux du fléau. Ainsi ce qui demeure, Pour ceux qui survivent, C'est la connaissance d'avant, Et la lourdeur des souvenirs. Mais il faut qu'on reprenne, La poursuit de nouveau, Désirant l'avenir, Où nous attend le bonheure.
0
Mar 6, 2023
Mar 6, 2023 at 7:18 AM UTC
Rieux
¡Salve llama creadora del mundo, lengua ardiente de eterno saber, pero germen, principio fecundo que encadenas la muerte a tus pies! Tú la inerte materia espoleas, tú la ordenas juntarse a vivir, tú su lodo modelas, y creas miles de seres de formas sin fin. Desbarata tus obras en vano vencedora la muerte talvéz; de sus restos levanta tu mano nuevas obras triunfante otra vez. Tú la hoguera del sol alimentas, tú revistes los cielos de azúl, tú la luna en las sombras de argentas, tú coronas la aurora de luz. Gratos ecos al bosque sombrío, verde pompa a los árboles das, melancólica música al río, ronco grito a las olas del mar. Tú el aroma en las flores exhalas, en los valles suspiras de amor, tú murmuras del aura en las alas, en el Bóreas retumba tu voz. Tú derramas el oro en la tierra en arroyos de hirviente metal; Tú abrillantas la perla que encierra en su abismo profundo la mar. Tú las cárdenas nubes extiendes ***** manto que agita Aquilón; con tu aliento los aires enciendes, tus rugidos infunden pavor. Tú eres pura simiente de vida, manatial sempiterno del bien; luz del mismo Hacedor desprendida, juventud y hermosura es tu ser. Tú eres fuerza secreta que el mundo en sus ejes impulsa a rodar, sentimiento armonioso y profundo de los orbes que anima tu faz. De tus obras los siglos que vuelan incansables artífices son, del espíritu ardiente cincelan y embellecen la estrecha prisión. Tú en violento, veloz torbellino, los empujas enérgica, y van; y adelante en tu raudo camino a otros siglos ordenas llegar. Hombre débil, levanta la frente, pon tu labio en su eterno raudal; tú serás como el sol en Oriente, tú serás, como el mundo, inmortal.
0
786
Himno a la inmortalidad
¡Salve llama creadora del mundo, lengua ardiente de eterno saber, pero germen, principio fecundo que encadenas la muerte a tus pies! Tú la inerte materia espoleas, tú la ordenas juntarse a vivir, tú su lodo modelas, y creas miles de seres de formas sin fin. Desbarata tus obras en vano vencedora la muerte talvéz; de sus restos levanta tu mano nuevas obras triunfante otra vez. Tú la hoguera del sol alimentas, tú revistes los cielos de azúl, tú la luna en las sombras de argentas, tú coronas la aurora de luz. Gratos ecos al bosque sombrío, verde pompa a los árboles das, melancólica música al río, ronco grito a las olas del mar. Tú el aroma en las flores exhalas, en los valles suspiras de amor, tú murmuras del aura en las alas, en el Bóreas retumba tu voz. Tú derramas el oro en la tierra en arroyos de hirviente metal; Tú abrillantas la perla que encierra en su abismo profundo la mar. Tú las cárdenas nubes extiendes ***** manto que agita Aquilón; con tu aliento los aires enciendes, tus rugidos infunden pavor. Tú eres pura simiente de vida, manatial sempiterno del bien; luz del mismo Hacedor desprendida, juventud y hermosura es tu ser. Tú eres fuerza secreta que el mundo en sus ejes impulsa a rodar, sentimiento armonioso y profundo de los orbes que anima tu faz. De tus obras los siglos que vuelan incansables artífices son, del espíritu ardiente cincelan y embellecen la estrecha prisión. Tú en violento, veloz torbellino, los empujas enérgica, y van; y adelante en tu raudo camino a otros siglos ordenas llegar. Hombre débil, levanta la frente, pon tu labio en su eterno raudal; tú serás como el sol en Oriente, tú serás, como el mundo, inmortal.
Continue reading...
52
Lucidez instantánea, pensativo Bordeando el abismo, con señales claras Vislumbrando, pretéritos inciertos De oraciones sin sentido. Terriblemente hueco; ridículo Apología sobre dioses, y obsesiones acartonadas Creyente, siempre fiel creyente De nada, del todo. De mucho. Aspiraciones bucólicas, Sobre tiempos cada vez más fríos Sobre eras cada vez más rotas, Eras más complejas. Éxodo de estrellas; Degradación del argumento. Descompuesto, inerte, cada vez más muerto                                                                                              ...en el hueco.
0
Jul 17, 2017
Jul 17, 2017 at 7:25 PM UTC
El Hueco. I
Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte, al borde del abismo, estoy clamando a Dios. Y su silencio, retumbando, ahoga mi voz en el vacío inerte. Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando solo. Arañando sombras para verte. Alzo la mano, y tú me la cercenas. Abro los ojos: me los sajas vivos. Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas. Esto es ser hombre: horror a manos llenas. Ser -y no ser- eternos, fugitivos. ¡Ángel con grandes alas de cadenas!
0
587
Hombre
Yo odio a la luna. La luna me embruja Y me pone triste con su faz de bruja. Tan triste me pone que a veces parece Que en mi alma un ***** ciprés se estremece. Bajo su luz clara mi alma queda inerte Y es como un guiñapo con olor a muerte. Bajo su luz clara , tan estéril es Como un prado ***** cubierto de pez. Cavadora blanca, con su azada ahonda El pozo sombrío de mi pena honda, Y con sus dos largas manos de cristal, Derrama en ni¡ senda puñados de sal. Aunque cubra el ascua de mi angustia viva Con grises cenizas, la bruja, de arriba Me arroja su soplo y reanima el fuego, Ciega a todo llanto, sorda a todo ruego.             ¡No podré olvidar Mientras a la luna tenga que mirar!             ¡Clamo la ceguera! ¡Quién no ver su lumbre nunca nmás, me diera!
0
571
La tristeza de la luna
Amor de mis entrañas, viva muerte, en vano espero tu palabra escrita y pienso, con la flor que se marchita, que si vivo sin mí quiero perderte. El aire es inmortal. La piedra inerte ni conoce la sombra ni la evita. Corazón interior no necesita la miel helada que la luna vierte. Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas, tigre y paloma, sobre tu cintura en duelo de mordiscos y azucenas. Llena pues de palabras mi locura o déjame vivir en mi serena noche del alma para siempre oscura.
0
507
El poeta pide a su amor que le escriba
En el ártico mar, bajo la grave, fría techumbre del borrado cielo, rota la proa, yace antigua nave, prisionera entre témpanos de hielo. A do vayan inquietas las miradas en esa soledad do el hielo impera, tan solo ven llanuras desoladas, rocas de hielo... hielo donde quiera. Entre las sombras de la noche bruma, Del horizonte en el confín distante; turbio aparece el sol, fosca la luna, y en el cielo se ven solo un instante. De la llanura en la extensión inerte jamás de vida palpitó un aliento, y no flota en la calma de esa muerte, sobre ese horror, ni voz ni movimiento. Antes de que sus flancos destrozados fueran allá donde la nave mora, de los rugientes mares dilatados todas las playas conoció su prora. De las hijas del viento en compañía la vio del ecuador el cielo urgente, y cruzó con gallarda bizarría los mares todos, desde Ocaso a Oriente. Vió la boca del Ganges; el distante Cabo de la Esperanza; surcó el seno del Mar de las Antillas resonante, y su bandera recorrió el Tirreno. Era su nombre PORVENIR; su vida fue el libre y ancho mar; y yace ahora por témpanos de hielo detenida, e inmóvil yace su volante prora. Los años pasan. Desde el turbio Oriente la mira un sol de luz amortiguada, y una luna sin brillo... y lentamente la nave se deshace abandonada. Ya derribó los mástiles el noto; la quilla, entre los hielos, yace endida; se hunde el puente... el timón está roto, y cayó al mar el ancla desprendida. ¡Arriba, el cielo tenebroso y frío y el desierto en redor, mudo y sombrío!
0
599
La nave entre hielos
En el ártico mar, bajo la grave, fría techumbre del borrado cielo, rota la proa, yace antigua nave, prisionera entre témpanos de hielo. A do vayan inquietas las miradas en esa soledad do el hielo impera, tan solo ven llanuras desoladas, rocas de hielo... hielo donde quiera. Entre las sombras de la noche bruma, Del horizonte en el confín distante; turbio aparece el sol, fosca la luna, y en el cielo se ven solo un instante. De la llanura en la extensión inerte jamás de vida palpitó un aliento, y no flota en la calma de esa muerte, sobre ese horror, ni voz ni movimiento. Antes de que sus flancos destrozados fueran allá donde la nave mora, de los rugientes mares dilatados todas las playas conoció su prora. De las hijas del viento en compañía la vio del ecuador el cielo urgente, y cruzó con gallarda bizarría los mares todos, desde Ocaso a Oriente. Vió la boca del Ganges; el distante Cabo de la Esperanza; surcó el seno del Mar de las Antillas resonante, y su bandera recorrió el Tirreno. Era su nombre PORVENIR; su vida fue el libre y ancho mar; y yace ahora por témpanos de hielo detenida, e inmóvil yace su volante prora. Los años pasan. Desde el turbio Oriente la mira un sol de luz amortiguada, y una luna sin brillo... y lentamente la nave se deshace abandonada. Ya derribó los mástiles el noto; la quilla, entre los hielos, yace endida; se hunde el puente... el timón está roto, y cayó al mar el ancla desprendida. ¡Arriba, el cielo tenebroso y frío y el desierto en redor, mudo y sombrío!
Continue reading...
42
La santidad de la muerte llenó de paz tu semblante, y yo no puedo ya verte de mi memoria delante, sino en el sosiego inerte y glacial de aquel instante. En el ataúd exiguo, de ceras a la luz fatua, tenía tu rostro ambiguo qiuetud augusta de estatua en un sarcófago antiguo. Quietud con yo no sé qué de dulce y meditativo; majestad de lo que fue; reposo definitivo de quién ya sabe el porqué. Placidez, honda, sumisa a la ley; y en la gentil boca breve, una sonrisa enigmática, sutil, iluminando indecisa la tez color de marfil. A pesar de tanta pena como desde entonces siento, aquella visión me llena de blando recogimiento y unción..., como cuando suena la esquila de algún convento en una tarde serena...
0
476
Viii. la santidad de la muerte