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Cuatro cosas tiene el hombre
que no sirven en la mar:
ancla, gobernalle y remos,
y miedo de naufragar.
Brenda's Name Jul 2015
Soy paranoia, soy demencia, soy alucinación.
Ando en medio de la oscuridad atormentada por mi mente.
Atormentada por esta triste depresión sin salida. Atormentada por el dolor.
No encuentro una luz, mi luz. No encuentro la paz, no encuentro mis píldoras.
No encuentro poesía. Necesito calmarme.
La noche anterior soñé que me intentaba quitar la vida. Sentí cómo mi respiración se ralentizaba, debo admitir que sentí alivio de acércame a la muerte. Anhelaba ese reposo sin embargo  el pánico empezó a hacer su papel y decidí detener el acto.
Soy un fantasma de carne y hueso, soy sombra, soy noche. Noche sin luna y sin estrellas.
Desperté. Sentí el vacío, pero quiero estar llena de felicidad. Temo naufragar, no quiero dar vueltas, me convierto en sombra, mis pensamientos se vuelven cada vez más grandes, más delirantes.
Nicole Apr 2015
Quisiera poder naufragar entre pensamientos
y ser una expertiz
en ese campo magnético
que atrae nuestros cuerpos.
Ven y hazme sentir tuya,
¡ yo soy tuya!
déjame probar de qué está hecha
esa hermosa escultura.
Dicen que no es debido,
pero esta pasión que guardamos
se siente como un delito.
Sostenme fuerte,
no me sueltes,
deja que los minutos pasen
mientras te contemplo detenidamente.
Recorre mi cuerpo,
no tengas miedo,
sincroniza danzas impecables
que tomen lugar en el escenario que te presento.
Quiero hacerte gemir,
¡hazme gemir!
Estoy bajo tu poder.
No habrá sonido más perfecto,
que aquel que se reproducirá
durante nuestro anhelado encuentro.
Nuestros cuerpos están ardiendo,
no perdamos más el tiempo.
Mírame,
tómame,
devórame,
¿no ves que te deseo?
Sempre caro mi fu quest'ermo colle,
e questa siepe, che da tanta parte
dell'ultimo orizzonte il guardo esclude.
Ma sedendo e mirando, interminati
spazi di là da quella, e sovrumani
silenzi, e profondissima quiete
io nel pensier mi fingo; ove per poco
il cor non si spaura. E come il vento
odo stormir tra queste piante, io quello
infinito silenzio a questa voce
vo comparando: e mi sovvien l'eterno,
e le morte stagioni, e la presente
e viva, e il suon di lei. Così tra questa
immensità s'annega il pensier mio:
e il naufragar m'è dolce in questo mare.
Rococo Apr 2023
En la penumbra de mi cuarto, preso de mi pensamiento me veo naufragar en la marea de mis sábanas.

En la tempestad ¡grito! pero me contesta solo el silencio, que retumba profundo y distante, por las paredes de mi cráneo y los laberintos de mi córtex.

Me encuentro varado, el incesante insomnio arremete los costados de mi navío, arrullándome al son de una hipnagógica sonata.

Me acompañan ahora mis temores, mis escenarios ilusorios y conversaciones febriles, quienes juntos y como si de un sacrificio se tratase, me atan al mástil de mí Yo que naufraga.

Ascienden las olas, desciende el crepúsculo, y las estrellas, únicas testigos de la triste escena, ven su luz opacada por el destello lejano de un faro perenne.

Al menguar la tormenta diviso a la distancia, allí donde la fábrica del cielo converge con el horizonte, una isla de apacible calma en medio de tanta inmensidad.

El oleaje pilota los vestigios de mi barco hacia la orilla, donde me recibe una sábana de piedras diminutas que recubren el suelo.

El lugar exhala una armonía apacible, inherente a los cementerios y bibliotecas.

Un lugar donde el tiempo se postra a descansar, asilo para todos los expatriados de la realidad que buscan refugio de los flagelos de la vida.

He atracado sin lugar a duda en el mundo de los sueños, y por un momento me olvido del naufragio, me olvido del insomnio y de aquella prístina obscuridad de mi estancia que cada noche, con recelo me envuelve.
Sempre caro mi fu quest'ermo colle,
e questa siepe, che da tanta parte
dell'ultimo orizzonte il guardo esclude.
Ma sedendo e mirando, interminati
spazi di là da quella, e sovrumani
silenzi, e profondissima quiete
io nel pensier mi fingo; ove per poco
il cor non si spaura. E come il vento
odo stormir tra queste piante, io quello
infinito silenzio a questa voce
vo comparando: e mi sovvien l'eterno,
e le morte stagioni, e la presente
e viva, e il suon di lei. Così tra questa
immensità s'annega il pensier mio:
e il naufragar m'è dolce in questo mare.
Sempre caro mi fu quest'ermo colle,
e questa siepe, che da tanta parte
dell'ultimo orizzonte il guardo esclude.
Ma sedendo e mirando, interminati
spazi di là da quella, e sovrumani
silenzi, e profondissima quiete
io nel pensier mi fingo; ove per poco
il cor non si spaura. E come il vento
odo stormir tra queste piante, io quello
infinito silenzio a questa voce
vo comparando: e mi sovvien l'eterno,
e le morte stagioni, e la presente
e viva, e il suon di lei. Così tra questa
immensità s'annega il pensier mio:
e il naufragar m'è dolce in questo mare.

— The End —