"meditar" poems
Hoy en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
Pierdo días haciendo nada
asomada en mi ventana.
Miro hacia el paraíso
el que no esta
pero mi mente ambiciona
buscándolo sin fe
se ve como ayer
y de seguro mañana como hoy.
Más entonces,
mi torpe inteligencia
dormida en un rincón.
Y al coño, ¿Para que soy? ¿Si para siempre algún día dejare de serlo?
¡Grito¡ Y a mi lado el demonio se agita.
Pasan las horas..
Después de ya mucho haber llovido y yo sin café, una dulce lámpara arde y no hay el porque entender de esta noche desagradable.
COPYRIGHTs © 2016 ASHLEY FIERRO ALL RIGHTS RESERVED
Feb 16, 2016
Feb 16, 2016 at 9:34 AM UTC
Ya va a venir el día; da
cuerda a tu brazo, búscate debajo
del colchón, vuelve a pararte
en tu cabeza, para andar derecho.
Ya va a venir el día, ponte el saco.
Ya va a venir el día; ten
fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona,
antes de meditar, pues es horrible
cuando le cae a uno la desgracia
y se le cae a uno a fondo el diente.
Necesitas comer, pero, me digo,
no tengas pena, que no es de pobres
la pena, el sollozar junto a su tumba;
remiéndale, recuerda,
confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista
a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato.
Ya va a venir el día, ponte el alma.
Ya va a venir el día; pasan,
han abierto en el hotel un ojo,
azotándolo, dándole con un espejo tuyo...
¿Tiemblas? Es el estado remoto de la frente
y la nación reciente del estómago.
Roncan aún... ¡Qué universo se lleva este ronquido!
¡Cómo quedan tus poros, enjuiciándolo!
¡Con cuántos doses ¡ay! estás tan solo!
Ya va a venir el día, ponte el sueño.
Ya va a venir el día, repito
por el órgano oral de tu silencio
y urge tomar la izquierda con el hambre
y tomar la derecha con la sed; de todos modos,
abstente de ser pobre con los ricos,
atiza
tu frío, porque en él se integra mi calor, amada víctima.
Ya va a venir el día, ponte el cuerpo.
Ya va a venir el día;
la mañana, la mar, el meteoro, van
en pos de tu cansancio, con banderas,
y, por tu orgullo clásico, las hienas
cuentan sus pasos al compás del asno,
la panadera piensa en ti,
el carnicero piensa en ti, palpando
el hacha en que están presos
el acero y el hierro y el metal; jamás olvides
que durante la misa no hay amigos.
Ya va a venir el día, ponte el sol.
Ya viene el día; dobla
el aliento, triplica
tu bondad rencorosa
y da codos al miedo, nexo y énfasis,
pues tú, como se observa en tu entrepierna y siendo
el malo ¡ay! inmortal,
has soñado esta noche que vivías
de nada y morías de todo...
1.2k
Dibujo tras dibujo en la misma libreta cuando estoy con una revuelta en mi maleta. Esperando al avión. Qué fea sensación.
Tengo un desorden que quiero poner en orden. Un caos en el corazón. Cuando dibujo no dibujo, trazo.
Qué más me gustaría que fuera lo mismo cuando amo. Que cuando ame no ame, que solo trace. Pero no es lo mismo. Y cuando sufro, tal como lo dice la palabra y un poquito más: sufro. Pero creo que es efecto de la cuestión del vivirlo todo al extremo.
Y hablando de extremos,
me gusta acordarme del extremo que partió el corazón hace poco.
Del lugar,
del aire frío,
de la lengua exótica y del olor a pescado mientras mojo mis botas en la lluvia.
Me gusta este lugar,
cómo el nórdico aire nos arropa, y luego tu mano con la mía topa.
Me gusta cómo el sol quema mi piel.
Helada hiel.
Sentirme suelta, sentirme libre.
Sin anclas.
Sin apegos.
Sin revueltos.
Me gusta meditar en el césped de algodón metafórico creyéndome capaz de todo.
Lejos de todo pero sintiéndome todo.
Jun 18, 2014
Jun 18, 2014 at 6:15 PM UTC
Que era la noche del porvenir girando en pies de terriccola aventurado y un pez naufrago en un universo perdido en los ojos de una mujer, despues de todo la noche se esconde en la boca y el ayer es del entonces y un ciego se rie de chistes de un gato son balance, que era la chistosada de meditar drogado de ***** y los gatos siguen en movimiento y Cortazar ya que es Bolaño y su vientre se come ha estraños? lluvia envez de pelo de color azul marino, Wenennefer y musico llamado Jimmi, sus ojos duelen ver, eran de un time future.
Y la dolienta sangre de sus manos dolian al escribir fortunas.
Jun 22, 2014
Jun 22, 2014 at 7:30 PM UTC
-Esta noche no sales, te secuestro,
aquí está tu sillón, aquí tu lámpara,
tu pluma, tu tintero, tus cuartillas,
escribe, o lee, o sueña, o no hagas nada.
Esta noche no sales, te secuestro,
con mis tijeras cortaré tus alas.
Recorreré las piezas diligente,
iré, por ver la noche, a la ventana...
Fastidiaos, diré, hondas tinieblas,
rústicas brisas, estrellitas pampas,
esta noche no es para vosotras,
su meditar llena de luz la casa.
Aflojaré después las ropas mías,
esponjaré mi cabellera blanda,
te serviré un café como tú quieras,
escribirás las últimas palabras,
y verás qué reposo el de tu cuerpo:
de tu sillón, un paso, y a la cama.
Las almohadas creerás montón de flores,
frescas hojas las sábanas...
Y estarás dormitando todavía,
cuando entraré con silenciosa planta
a nuestro cuarto; tocaré tu hombro,
estirarás una pereza larga,
y ante tus ojos, de mis brazos puros,
rodará dulcemente la mañana.
988
Llevo pensando mucho en la naturalidad de cada momento, lanzo voces cruzadas y al mismo tiempo escucho las tuyas algo diferentes.
El “5-C” y el último piso del ascensor, una película retro, el fin de semana en mi casa y el color de nuestros sentimientos. Momentos más tensos de otro color, errores y remedios, tiempo para meditar cambiar el contraste y continuar.
Yo no te conocía, yo no podía escucharte cantar, yo no sabía que duermes antes de las 10, del azul o que a veces despiertas de madrugada.
Después de todo yo quería un misterio no resuelto, que no se disuelva en el viento, yo quería que te falten algunos tornillos y que me estrelles en historias que no podamos contar.
Y aunque voy cayendo en no saber que espera esta historia, ni a las otras que nos rodean aún no acepto toda la cordura y tampoco ella me ha aceptado a mí; porque voy soñando que te conozco. ¿Y acaso te conozco? Nunca te vi tan cerca de mí.
Sep 8, 2015
Sep 8, 2015 at 2:14 PM UTC
Los surtidores pulverizan
una lasitud
que apenas nos deja meditar
con los poros, el cerebelo y la nariz.
¡Estanques de absintio
en los que se remojan
los encajes de piedra de los arcos!
¡Alcobas en las que adquiere la luz
la dulzura y la voluptuosidad
que adquiere la luz
en una boca entreabierta de mujer!
Con una locuacidad de Celestina,
los guías
conducen a las mujeres al harén,
para que se ruboricen escuchando
lo que las fuentes les cuentan al pasar,
y para que, asomadas al Albaicín,
se enfermen de "saudades"
al oír la muzárabe canción,
que todavía la ciudad
sigue tocando con sordina.
Cuellos y ademanes de mamboretá,
las inglesas componen sus paletas
con el gris de sus pupilas londinenses
y la desesperación encarnada de ser vírgenes,
y como si se miraran al espejo,
reproducen,
con exaltaciones de tarjeta postal,
las estancias llenas de una nostalgia de cojines
y de sombras violáceas, como ojeras.
En el mirador de Lindaraja,
los visitantes se estremecen al comprobar
que las columnas
tienen la blancura y el grosor
de los brazos de la favorita,
y en el departamento de los baños
se suenan la nariz
con el intento de catar
ese olor a carne de odalisca,
carne que tiene una consistencia y un sabor
de pastilla de goma.
¡Persianas patinadas
por todos los ojos
que han mirado al través!
¡Paredes que bajo sus camisas de puntilla
tienen treinta y siete grados a la sombra!
Decididamente,
cada vez que salimos
del Alhambra
es como si volviéramos
de una cita de amor.
887
Es pingüino, langitud y costa pacífica y pelo color rojo, terrones descriptivos y mujeres en círculos verdes obstáculos en la mente. Sandías hermosas grandes y chicas, sin pepas con pepas, koltrane, papayas descriptivas sin árboles, era raro quitarse el casco al meditar.
Jun 8, 2014
Jun 8, 2014 at 3:58 PM UTC
Excedi em tudo
os meus desejos
os meus sonhos e eu
crescemos lado a lado
Vivo em intensa desolação
A pensar quando é que vais chegar
Amo-te
Com tanta pureza, tanta paixão
Que peço
que te ame sempre
e mais uma vez
Amo-te
no seu perfeito sentido
teu corpo e essa airosa face
A tua silhueta
no parapeito de ferro, na noite a meditar
Um luzente anoitecer
A lua na paliçada
Quando no meu quarto eu leio e escrevo.
Mar 25, 2014
Mar 25, 2014 at 7:31 PM UTC
Os dias acabam e a noite chega,
Acendo a minha pequena lanterna
Chamada consciência,
Com a minha solidão eterna.
A noite tranquiliza-me,
Meio mundo está a dormir
Sinónimo que está a progredir.
Durante o meu sonho
Nao existe gravidade
Posso voar, pecar ,
Ninguém estará lá para me julgar.
A madrugada costuma alimentar-se das minhas insónias,
Não me importo pois ao fim da noite encontro a aurora,
Nela encontro a minha esperança além da paranóia,
Perco o sono, levanto me, dou a volta ao mundo sem demora.
O meu quarto escuro,
Com o passar das horas
Cria um clima soturno.
É nesse ambiente que travo os meus duelos
Batalhando sob o admirável céu noturno
Mudando o rumo dos asteróides,
Faço os explodir
Apenas para alimentar esta alma nervosa,
Corro pelos anéis de Saturno
Escorrego no gelo e saio disparado pelo universo,
Enquanto gravito escrevo versos,
Sobre os mares, continentes
E formas de vida criadas na Terra.
Mas a minha mente envolvida por aquele espaço
É curiosa e faz me espreitar,
Procuro algo fantástico impossível de imaginar,
Infelizmente acordo e reparo que estava apenas a sonhar.
Dormir tornou-se um luxo,
Que raramente consigo suportar
Mas sem ele o meu pensamento fica turvo
Turvo de desencanto e claro de paixão,
Tão desorganizado como esta selva de betão.
Faz me desejar emigrar para ilhas de utopia,
Praias de naufragio onde Beethovem escreveu
Sonata ao luar á sua amada companhia..
Conheço-me, durante a noite aprendi a navegar
Tomo as minhas decisões depos d'agitaçao parar,
E sobre elas costumo meditar
Enumeros conflitos tento solucionar.
Quando tenho o corpo e a mente unidos
No unico tempo que interessa, o presente,
Foco me na respiraçao até que,
Subitamente uma decisão aparece,
Na minha totalidade transcendo-me
E vivo sem arrependimentos
Estando no presente,
Não me lamento do passado,
Não preparo o futuro ,
Apenas vivo no unico tempo existente,
Tudo o resto é a minha mente, que mente,
exageradamente.
Apr 11, 2018
Apr 11, 2018 at 2:47 PM UTC
Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.
Tengo miedo. Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha .de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella).
Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!
Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la tierra es una fruta negra que el cielo muerde.
Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.
Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.
616
Perdóname. No volverá a ocurrir.
Ahora quisiera
meditar, recogerme, olvidar: ser
hoja de olvido y soledad.
Hubiera sido necesario el viento
que esparce las escamas del otoño
con rumor y color.
Hubiera sido necesario el viento.
Hablo con la humildad,
con la desilusión, la gratitud
de quien vivió de la limosna de la vida.
Con la tristeza de quien busca
una pobre verdad en que apoyarse y descansar.
La limosna fue hermosa -seres, sueños, sucesos, amor
don gratuito, porque nada merecí.
¡Y la verdad! ¡Y la verdad!
Buscada a golpes, en los seres,
hiriéndolos e hiriéndome;
hurgada en las palabras;
cavada en lo profundo de los hechos
-mínimos, gigantescos, qué más da:
después de todo, nadie sabe
qué es lo pequeño y qué lo enorme;
grande puede llamarse a una cereza
(«hoy se caen solas las cerezas»,
me dijeron un día, y yo sé por qué fue),
pequeño puede ser un monte,
el universo y el amor.
Se me ha olvidado algo
que había sucedido.
Algo de lo que yo me arrepentía
o, tal vez, me jactaba.
Algo que debió ser de otra manera.
Algo que era importante
porque pertenecía a mi vida: era mi vida.
(Perdóname si considero importante mi vida:
es todo lo que tengo, lo que tuve;
hace ya mucho tiempo, yo la habría vivido
a oscuras, sin lengua, sin oídos, sin manos,
colgado en el vacío,
sin esperanza).
Pero se me ha borrado
la historia (la nostalgia)
y no tengo proyectos
para mañana, ni siquiera creo
que exista ese mañana (la esperanza).
Ando por el presente
y no vivo el presente
(la plenitud en el dolor y la alegría).
Parezco un desterrado
que ha olvidado hasta el nombre de su patria,
su situación precisa, los caminos
que conducen a ella.
Perdóname que necesite
averiguar su sitio exacto.
Y cuando sepa dónde la perdí,
quiero ofrecerte mi destierro, lo que vale
tanto como la vida para mí, que es su sentido.
Y entonces, triste, pero firme,
perdóname, te ofreceré una vida
ya sin demonio ni alucinaciones.
579
No hablen de lo que no entienden,
Él y yo somos agua fría y caliente.
Un peregrinaje de emociones vacilantes.
Él es mi rosa predilecta,
yo soy, el dominante aroma de su café *****
Yo de él soy sus pétalos,
él es, el estolón que inspira mis más tiernos versos,
a veces tan solo las espinas
queriendo aniquilar nuestro afecto.
Somos la primera y última nota de una bella canción,
Somos los primeros versos que se inventaron de amor.
Somos la distancia y la proximidad.
La primera chispa de fuego.
El incendio en pasión.
Él mi humedad, yo, el forraje donde él se irriga.
Yo de su huevo soy la yema,
yerma nuestro amor a veces en partes desconocidas,
allí, donde se va Dios
a meditar sobre el universo y sus ingratos hijos.
No hablen de lo que no entienden,
el amor de nosotros no tiene demarcaciones,
no tiene firmamento,
a veces habita en un solo verso,
a veces se inmortaliza en un “te quiero”
en otras sucumbe como lo hace el ateo
cuando por fin entiende, que existe una fuerza divina.
No hablen de lo que no entienden,
nuestro amor se obstina,
se repite sin claudicar,
desiste cuando ya no puede más,
abandona y vuelve a buscar su paz,
es perpetuo y efímero como el azar,
resiste e insiste de juntos..por siempre estar.
No somos Romeo y Julieta,
tampoco somos Adam y Eva,
no somos el papel y la tijera,
solo dos amantes incorregibles que;
se aman,
se odian,
que roncean y se miman,
que se entregan a un amor que nadie entiende,
pero el cual ellos han esperado toda la vida.
A nosotros nadie nos entiende,
y, ya que más da,
yo soy de él soy su café *****
y él es mi amor eterno.
LeydisProse
9/26/2017
https://www.facebook.com/LeydisProse/
Sep 26, 2017
Sep 26, 2017 at 2:26 PM UTC
¡Ay del que llega sediento
a ver el agua correr,
y dice: la sed que siento
no me la calma el beber! ¡Ay de quien bebe y, saciada
la sed, desprecia la vida:
moneda al tahúr prestada,
que sea al azar rendida! Del iluso que suspira
bajo el orden soberano,
y del que sueña la lira
pitagórica en su mano. ¡Ay del noble peregrino
que se para a meditar,
después de largo camino
en el horror de llegar! ¡Ay de la melancolía
que llorando se consuela,
y de la melomanía
de un corazón de zarzuela! ¡Ay de nuestro ruiseñor,
si en una noche serena
se cura del mal de amor
que llora y canta sin pena! ¡De los jardines secretos,
de los pensiles soñados,
y de los sueños poblados
de propósitos discretos! ¡Ay del galán sin fortuna
que ronda a la luna bella;
de cuantos caen de la luna,
de cuantos se marchan a ella! ¡De quien el fruto prendido
en la rama no alcanzó,
de quien el fruto ha mordido
y el gusto amargo probó! ¡Y de nuestro amor primero
y de su fe mal pagada,
y, también, del verdadero
amante de nuestra amada!
432
De cuando en cuando soy feliz!
opiné delante de un sabio
que me examinó sin pasión
y me demostró mis errores.
Tal vez no había salvación
para mis dientes averiados,
uno por uno se extraviaron
los pelos de mi cabellera:
mejor era no discutir
sobre mi tráquea cavernosa:
en cuanto al cauce coronario
estaba lleno de advertencias
como el hígado tenebroso
que no me servía de escudo
o este riñón conspirativo.
Y con mi próstata melancólica
y los caprichos de mi uretra
me conducían sin apuro
a un analítico final.
Mirando frente a frente al sabio
sin decidirme a sucumbir
le mostré que podía ver,
palpar, oír y padecer
en otra ocasión favorable.
Y que me dejara el placer
de ser amado y de querer:
me buscaría algún amor
por un mes o por una semana
o por un penúltimo día.
El hombre sabio y desdeñoso
me miró con la indiferencia
de los camellos por la luna
y decidió orgullosamente
olvidarse de mi organismo.
Desde entonces no estoy seguro
de si yo debo obedecer
a su decreto de morirme
o si debo sentirme bien
como mi cuerpo me aconseja.
Y en esta duda yo no sé
si dedicarme a meditar
o alimentarme de claveles.
372
Oh Musa de mis éxtasis testigo
En las oscuras noches desoladas...
Al bañarme en la luz de tus miradas
De la carne el espíritu desligo.
De Grecia hermosa bajo el cielo amigo,
A la sombra de olímpicas arcadas,
Sobre las viejas ruinas olvidadas
Quiero soñar y meditar contigo.
Suelta al aire tu blanca vestidura;
Muestra a mis ojos las radiantes cimas
Y ahuyéntame el rigor de hados adversos.
Transpórtame a región serena y pura,
Da a mis estrofas las brillantes rimas
Y pon frialdad de mármol en mis versos.
Todas las ilusiones que te amaron,
Las que quisieron compartir tu suerte,
Mucho tiempo en la sombra te esperaron,
Y se fueron... cansadas de no verte.
Cuando por vez primera
En mi camino te encontré, reía
En los campos la alegre primavera...
Todo era luz, aromas y armonía.
Hoy todo cuán distinto... Paso a paso
Y solo voy por la desierta vía,
-Nave sin rumbo entre revueltas olas-
Pensando en las tristezas del Ocaso,
Y en las tristezas de las almas solas.
En torno la mirada no columbra
Sino aspereza y páramos sombríos;
Los nidos en la nieve están vacíos,
Y la estrella que amamos, ya no alumbra
El azul de tus sueños y los míos.
Partiste para ignota lontananza
Cuando empezaba a descender la sombra...
...¿Recuerdas? Te llamaba mi esperanza,
¡Pero ya mi esperanza no te nombra!
No ha de nombrarte!... ¿Para qué?... Vacía
Está el ara, y la historia yace trunca.
¡Ya para qué esperar que irradie el día!
¡Ya para qué decirnos: Todavía,
Si una voz grita en nuestras almas: Nunca!
...........................................................................
Dices que eres la misma; que en tu pecho
La dulce llama de otros tiempos arde;
Que el nido del amor no está deshecho;
Que para amarnos otra vez, no es tarde...
¡Te engañas!... ¡No lo creas!... Ya la duda
Echó en mi corazón fuertes raíces,
Ya la fe de otros años no me escuda;
Quedó de sueños mi ilusión desnuda,
Y no puedo creer lo que me dices.
No lo puedo creer! Mi fe burlada,
Mi fe en tu amor perdida,
Es ancla de una nave destrozada,
Ancla en el fondo de la mar caída.
...........................................................................
Anhelos de un amor, castos, risueños,
Ya nunca volveréis... Se van... se: esconden.
¿Los llamas?... Es inútil... No responden.
¡Ya los cubre el sudario de mis sueños!
Hace tiempo se fue la primavera...
¡Llegó el invierno fúnebre y sombrío!
Ave fue nuestro amor, ave viajera,
¡Y las aves se van cuando hace frío!
390