"abres" poems
Yo florezco
en la salida de sol.
En la mañana:
La luz de tus ojos cafés
son como el rocío del césped
en la tierra
fertil y suave.
Cuando me despierto en la luz,
veo tu cara bonita--
pacífica, encantadora.
Cuando tu despiertas,
y abres tus ojos,
yo florezco en tu
salida de sol.
Translation:
I blossom
in the sunrise.
In the morning:
The light of your brown eyes
is like the dew on the grass
in the rich and soft
earth.
When I wake up in the light,
I see your pretty face--
peaceful, lovely.
When you wake up,
and open your eyes,
I blossom in your sunrise.
Jan 11, 2016
Jan 11, 2016 at 3:29 PM UTC
Tú eres mi marido y yo soy tu mujer.
Tú eres mi hermana y yo soy tu hermano.
Tú eres mi madre y yo soy tu hijo.
Los dos somos nada más uno.
Tú te abres y yo te penetro.
Tú eres María y yo soy José.
Tú me abrazas y yo te envuelvo.
Tú eres mi sangre y yo soy tu piel.
Carmen y Rosa, Berta y Beatriz,
Carlos y Pedro, Jorge, Rubén,
tú eres el vaso, el agua, la piedra,
el carbón, el vinagre, la miel,
yo soy tu boca, tu mano, tu ombligo,
tu oreja, tu lengua, tu uña, tu pie.
Los dos somos nada más uno,
somos qué, cuándo, quién.
Tú eres mi hija, mi nieta, mi extraña.
Yo soy tu marido, tú eres mi mujer.
927
Me das tu cuerpo patria y yo te doy mi río
tú noches de tu aroma / yo mis viejos acechos
tú sangre de tus labios / yo manos de alfarero
tú el césped de tu vértice / yo mi pobre ciprés
me das tu corazón ese verdugo
y yo te doy mi calma esa mentira
tú el vuelo de tus ojos / yo mi raíz al sol
tú la piel de tu tacto / yo mi tacto en tu piel
me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus
tú me abres tus enigmas / yo te encierro en mi azar
me expulsas de tu olvido / yo nunca te he olvidado
te vas te vas te vienes / me voy me voy te espero.
886
La noche de ojos de caballo que tiemblan en la noche,
la noche de ojos de agua en el campo dormido,
está en tus ojos de caballo que tiembla,
está en tus ojos de agua secreta.
Ojos de agua de sombra,
ojos de agua de pozo,
ojos de agua de sueño.
El silencio y la soledad,
como dos pequeños animales a quienes guía la luna,
beben en esos ojos,
beben en esas aguas.
Si abres los ojos,
se abre la noche de puertas de musgo,
se abre el reino secreto del agua
que mana del centro de la noche.
Y si los cierras,
un río, una corriente dulce y silenciosa,
te inunda por dentro, avanza, te hace oscura:
la noche moja riberas en tu alma.
795
El placer inherente
Y adictivo de mirarte
cierro los ojos y apareces
Y mi mente te besa entre
silencios
Y en tus ojos de miel
Hay un brillo adorado
Y el sabado llega rapido
Pues tus ojos hablan
de ese brillo de saberte
Entenderte y reconocerte
y tus labios rojos y fecundos
Me roban las miradas
besarlos y volverlos mios
Lentamente, Y a mi pecho
conectaste esa Fecunda mirada
Tus ojos y los mios
En una frecuencia que
te vuelve amada
Y los lunares de tu espalda
Marcan un rastro
Un sendero, el camino
En un viaje compartido
Y los de tu estomago y
Tu pecho, mi sendero al
Paraíso
Mi cuerpo brilla al notar
Que fuiste violentamente
Amada
Tierna y violentamente
Nos unimos en silencio
Tu alma brilla en la
oscuridad d tu cama
Y de tus labios salen besos
Silentes, de mujer enamorada
Y de tu cuerpo sale el
mar Mientras te abres
Y mis besos beben de tus
Labios, d lis y miel
Mientras tus ojos sienten
la verdad, y ves el todo
Y tus rios y tu selva, calman
La sensual llamarada
Una llama que tu enciendes
Con tus ojos y tu cuerpo
luego apagas, con tus labios
De mujer enamorada
Mi cuerpo huele al tuyo
Y te recuerda en silencios
en sielncios que tu rompes
Al pensarme desde lejos
Y el placer de mirarte
Sin cadenas ni lazos,
Solo el que usas al amarme
Eres libre y adorada
Y como una gran leona,
eres violentamente amada
Y te muerdo suavemente
Mientras te amo en silencios
Silencios que se rompen, con
Tu labios rojos
Y de ellos mana tu tonada,
El rugido de una leona,
fuerte Completa y adorada.
May 21, 2018
May 21, 2018 at 6:51 PM UTC
Desde que el alba quiso ser alba, toda eres
madre. Quiso la luna profundamente llena.
En tu dolor lunar he visto dos mujeres,
y un removido abismo bajo una luz serena.
¡Qué olor a madreselva desgarrada y hendida!
¡Qué exaltación de labios y honduras generosas!
Bajo las huecas ropas aleteó la vida,
y se sintieron vivas bruscamente las cosas.
Eres más clara. Eres más tierna. Eres más suave,
Ardes y te consumes con más recogimiento.
El nuevo amor te inspira la levedad del ave
y ocupa los caminos pausados de tu aliento.
Ríe, porque eres madre con luna. Así lo expresa
tu palidez rendida de recorrer lo rojo;
y ese cerezo exhausto que en tu corazón pesa,
y el ascua repentina que te agiganta el ojo.
Ríe, que todo ríe; que todo es madre leve.
Profundidad del mundo sobre el que te has quedado
sumiéndose y ahondándote mientras la luna mueve,
igual que tú, su hermosa cabeza hacia otro lado.
Nunca tan parecida tu frente al primer cielo.
Todo lo abres, todo lo alegras, madre, aurora.
Vienen rodando el hijo y el sol. Arcos de anhelo
te impulsan. Eres madre. Sonríe. Ríe. Llora.
750
Un sueño soñaba anoche soñito del alma mía,
soñaba con mis amores, que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca, muy más que la nieve fría.
-¿Por dónde has entrado, amor? ¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas, ventanas y celosías.
-No soy el amor, amante: la Muerte que Dios te envía.
-¡Ay, Muerte tan rigurosa, déjame vivir un día!
-Un día no puede ser, una hora tienes de vida.
Muy deprisa se calzaba, más deprisa se vestía;
ya se va para la calle, en donde su amor vivía.
-¡Ábreme la puerta, blanca, ábreme la puerta, niña!
-¿Cómo te podré yo abrir si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio, mi madre no está dormida.
-Si no me abres esta noche, ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando, junto a ti vida sería.
-Vete bajo la ventana donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare, mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe; la muerte que allí venía:
-Vamos, el enamorado, que la hora ya está cumplida.
717
En su tallo de calor se balancea
La estación indecisa
Abajo
Un gran deseo de viaje remueve
Las entrañas heladas del lago
Cacerías de reflejos allá arriba
La ribera ofrece guantes de musgo a tu blancura
La luz bebe luz en tu boca
Tu cuerpo se abre como una mirada
Como una flor al sol de una mirada
Te abres
Belleza sin apoyo
Basta un parpadeo
Todo se precipita en un ojo sin fondo
Basta un parpadeo
Todo reaparece en el mismo ojo
Brilla el mundo
Tú resplandeces al filo del agua y de la luz
Eres la hermosa máscara del día
Aunque la nieve caiga en racimos maduros
Nadie sacude ramas allá arriba
El árbol de la luz no da frutos de nieve
Aunque la nieve se disperse en polen
No hay semillas de nieve
No hay naranjas de nieve no hay claveles
No hay cometas ni soles de nieve
Aunque vuele en bandadas no hay pájaros de nieve
En la palma del sol brilla un instante y cae
Apenas tiene cuerpo apenas peso apenas nombre
Y ya lo cubre todo con su cuerpo de nieve
Con su peso de luz con su nombre sin sombra
741
Lisis, por duplicado ardiente Sirio
Miras con guerra y muerte el alma mía,
Y en uno y otro Sol abres el día,
Influyendo en la luz dulce martirio.
Doctas Sirenas en veneno Tirio
Con tus labios pronuncian melodía,
Y en incendios de nieve hermosa y fría,
Adora primaveras mi delirio.
Amo y no espero, porque adoro amando;
Ni mancha al Amor puro mi deseo,
Que cortés vive y muere idolatrando.
Lo que conozco y no lo que poseo
Sigo, sin presumir méritos, cuando
Prefiero a lo que miro lo que creo.
402
¿Por qué pregunto dónde estás
si no estoy ciego,
si tú no estás ausente?
Si te veo
ir y venir,
a ti, a tu cuerpo alto
que se termina en voz,
como en humo la llama,
en el aire, impalpable.
Y te pregunto, sí,
y te pregunto de qué eres,
de quién;
y abres los brazos
y me enseñas
la alta imagen de ti
y me dices que mía.
Y te pregunto, siempre.
337
Una espiga es todo el trigo
Una pluma un pájaro vivo y cantando
Un hombre de carne es un hombre de sueño
La verdad no se parte
El trueno proclama los hechos del relámpago
Una mujer soñada encarna siempre en una forma amada
El árbol dormido pronuncia verdes oráculos
El agua habla sin cesar y nunca se repite
En la balanza de unos párpados el sueño no pesa
En la balanza de una lengua que delira
Una lengua de mujer que dice sí a la vida
El ave del paraíso abre las alas
Como la marejada verde de marzo en el campo
Entre los años de sequía te abres paso
Nuestras miradas se cruzan se entrelazan
Tejen un transparente vestido de fuego
Una yedra dorada que te cubre
Alta y desnuda sonríes como la catedral el día del incendio
Con el mismo gesto de la lluvia en el trópico lo has arrasado todo
Los días harapientos caen a nuestros pies
No hay nada sino dos seres desnudos y abrazados
Un surtidor en el centro de la pieza
Manantiales que duermen con los ojos abiertos
Jardines de agua flores de agua piedras preciosas de agua
Verdes monarquías
La noche de jade gira lentamente sobre sí misma
349