"asilo" poems
Esta es la noche, la fraterna noche,
noche fogosa, noche lustral, noche aladínea: oh Noche en Éxtasis!
De un viaje absurdo mi sér llega transido:
destrizado mi espíritu señero;
fatigado mi cuerpo que tronchó la borrasca,
me magulló el naufragio contra arrecies y rompientes,
me amorató el cansancio fustigante,
que ensordeció la grita inarmoniosa:
por el aduar sombrío topé encendidas las lumbres temblorosas de tu tienda:
Ya otra ocasión, oh Noche, canté tu amor sin esperanza...!
Canto otra vez al linde de tu tienda,
Noche, Noche Morena...!
Tú me darás, oh Noche, el tibio asilo
de tu regazo, que perfuman exquisitos aromas:
Yo busco tu refugio, oh Noche, oh dulce Noche,
Noche ligeia -toda sutil encanto-;
oh Noche toda amor, toda supraterrena delicia...!
has de acoger mi espíritu y mi cuerpo
férvidos, Noche Elegida:
si a ti me doy, Noche Pura;
si en tus brazos y muslos diamantinos me refugio,
Noche Amorosa;
si bajo tus constelaciones inextinguibles
-oh nébulas de Andrómeda y Orión-
mi pobre luz humillo, oh Noche Omnisapiente...!
has de acoger mi espíritu y mi cuerpo,
mi corazón, mi sangre, todo mi sér, oh Noche,
Noche, Noche Elegida!
Yo te amaré con amor infinito,
Noche Eterna;
yo te amaré con amor transitorio,
Noche en Fuga;
yo te amaré con seráfico amor,
Noche Virgen;
yo te amaré con amor turbulento,
Noche en Ascuas;
yo te amaré con amor cerebral, inmaterial, fosforescente, irradiante
Noche Metafísica;
bajo la rósea luz de Venus encendida,
yo te amaré, Noche Insaciable;
yo te amaré bajo la advocación de la romántica Selene,
Noche Diana;
pérfido te amaré,
Noche Proclive;
yo tempestuoso te amaré,
Noche Vortiginosa;
yo te amaré glacial,
Noche Fría;
yo te amaré furtivo,
Noche Cauta;
yo te amaré cantando a gritos mi pasión,
Noche Desafiante;
tácito te amaré,
Noche Muda.
Has de acoger mi espíritu y mi cuerpo,
mi sangre, mi corazón, todo mi sér
-únicos-, Noche Unica,
Noche, Noche Elegida...!
Yo busco tu refugio, oh Noche, oh pulcra Noche,
Noche ligeia -toda sutil encanto-,
oh Noche toda amor, toda supraterrena delicia...:
Esta es la Noche, la Fraterna Noche,
Noche Amante, Noche Lustral...: mi Noche en Éxtasis...!!
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Mío es el mundo: como el aire libre,
otros trabajan porque coma yo;
todos se ablandan si doliente pido
una limosna por amor de Dios.
El palacio, la cabaña
son mi asilo,
si del ábrego el furor
troncha el roble en la montaña,
o que inunda la campaña
El torrente asolador.
Y a la hoguera
me hacen lado
los pastores
con amor.
Y sin pena
y descuidado
de su cena
ceno yo,
o en la rica
chimenea,
que recrea
con su olor,
me regalo
codicioso
del banquete
suntüoso
con las sobras
de un señor.Y me digo: el viento brama,
caiga furioso turbión;
que al son que cruje de la seca leña,
libre me duermo sin rencor ni amor.
Mío es el mundo como el aire libre...
Todos son mis bienhechores,
y por todos
a Dios ruego con fervor;
de villanos y señores
yo recibo los favores
sin estima y sin amor.
Ni pregunto
quiénes sean,
ni me obligo
a agradecer;
que mis rezos
si desean,
dar limosna
es un deber.
Y es pecado
la riqueza:
la pobreza
santidad:
Dios a veces
es mendigo,
y al avaro
da castigo,
que le niegue
caridad.Yo soy pobre y se lastiman
todos al verme plañir,
sin ver son mías sus riquezas todas,
qué mina inagotable es el pedir.
Mío es el mundo: como el aire libre...
Mal revuelto y andrajoso,
entre harapos
del lujo sátira soy,
y con mi aspecto asqueroso
me vengo del poderoso,
y a donde va, tras él voy.
Y a la hermosa
que respira
cien perfumes,
gala, amor,
la persigo
hasta que mira,
y me gozo
cuando aspira
mi punzante
mal olor.
Y las fiestas
y el contento
con mi acento
turbo yo,
y en la bulla
y la alegría
interrumpen
la armonía
mis harapos
y mi voz:Mostrando cuán cerca habitan
el gozo y el padecer,
que no hay placer sin lágrimas, ni pena
que no traspire en medio del placer.
Mío es el mundo; como el aire libre...
Y para mí no hay mañana,
ni hay ayer;
olvido el bien como el mal,
nada me aflige ni afana;
me es igual para mañana
un palacio, un hospital.
Vivo ajeno
de memorias,
de cuidados
libre estoy;
busquen otros
oro y glorias,
yo no pienso
sino en hoy.
Y do quiera
vayan leyes,
quiten reyes,
reyes den;
yo soy pobre,
y al mendigo,
por el miedo
del castigo,
todos hacen
siempre bien.Y un asilo donde quiera
y un lecho en el hospital
siempre hallaré, y un hoyo donde caiga
mi cuerpo miserable al espirar.
Mío es el mundo: como el aire libre,
otros trabajan porque coma yo;
todos se ablandan, si doliente pido
una limosna por amor de Dios.
1.4k
She loses herself within the pages that he writes
Never knew life could be so bitter through someone else’s eyes
Stabbing you in the back, but what’s the plan of attack
Just to be watching from a distance, the disturbance that you lack
Motionless stuttering aimlessly to the ground
Overwhelmed by the filth that nurtures and surrounds
Your dream-like disorder
Learning as you get older
Not to shake hands with the strangers whose immaturity seems shorter
Nocturnal
And breathe before the anxiety sets in
Don’t stop just because the direction you’re following could bleed sin
It’s the flow
Of the fluid
To let be
And swim through it
So let’s just smile as the rain hits and keep this ship in movement
No creo
En vivo para su asilo
Ven conmigo
Dynasty dwells on the richer man’s lawn
As she chooses her words carefully
Lips like the pawn
Of the black and white lifestyle
She nods as she sits while
The pulse that once harbored takes its turn to stand trial
Anointed, at last
The shock theory stood chance
But tell me how many licks does it take for you to understand
You’re ignoring too much hurt
The beauty of disturbed
Until god whispered in your ear
The pain fled dispersed
And at first with unreasonable doubt
It felt good to feel new
Empowered by the strength and the wisdom that it grew
Overseen by the temperament
Not knowing where December went
And all I saw within the darkness was a reflection of you
May 15, 2012
May 15, 2012 at 10:27 AM UTC
Débil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre;
en mi seno encuentra el hombre
un término a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo
para siempre duerma en paz.Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero allí olvida
la tormenta que pasó;
allí convidan al sueño
aguas puras sin murmullo,
allí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombría
bate el olvido sobre él.Soy la virgen misteriosa
de los últimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi cariño
sin vanidad ni falsía;
no doy placer ni alegría,
más es eterno mi amor.En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y árida, clara, desnuda,
enseño yo la verdad;
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad.Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa;
tu sueño, madre amorosa;
eterno regalaré;
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser.Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza;
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyó;
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusión.Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueño,
y empape suave beleño
tus lágrimas de dolor.
Yo calmaré tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazón.
1.1k
Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.
La luz que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho;
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.
Despertaba el día,
y, a su albor primero,
con sus mil rüidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:
-¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
De la casa, en hombros,
lleváronla al templo
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.
Al dar de las Ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron,
y el santo recinto
quedóse desierto.
De un reloj se oía
compasado el péndulo,
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba
que pensé un momento:
-¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.
Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapiáronle luego,
y con un saludo
despidióse el duelo.
La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto:
perdido en las sombras
yo pensé un momento:
-¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.
Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos...!
¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es sin espíritu,
podredumbre y cieno?
No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo,
el dejar tan tristes,
tan solos los muertos.
1k
Ya el sol esconde sus rayos,
el mundo en sombras se vela,
el ave a su nido vuela.
Busca asilo el trovador.
Todo calla: en pobre cama
duerme el pastor venturoso:
en su lecho suntüoso
se agita insomme el señor.
Se agita; mas ¡ay! reposa
al fin en su patrio suelo;
no llora en mísero duelo
la libertad que perdió.
Los campos ve que a su infancia
horas dieron de contento,
su oído halaga el acento
del país donde nació.
No gime ilustre cautivo
entre doradas cadenas,
que si bien de encanto llenas,
al cabo cadenas son.
Si acaso, triste lamenta,
en torno ve a sus amigos,
que, de su pena testigos,
consuelan su corazón.
La arrogante erguida palma
que en el desierto florece,
al viajero sombra ofrece,
descanso y grato manjar.
Y, aunque sola, allí es querida
del árabe errante y fiero,
que siempre va placentero
a su sombra a reposar.
Mas ¡ay triste! yo cautiva,
huérfana y sola suspiro,
el clima extraño respiro,
y amo a un extraño también.
No hallan mis ojos mi patria;
humo han sido mis amores;
nadie calma mis dolores
y en celos me siento arder.
¡Ah! ¿Llorar? ¿Llorar?... no puedo
ni ceder a mi tristura,
ni consuelo en mi amargura
podré jamás encontrar.
Supe amar como ninguna,
supe amar correspondida;
despreciada, aborrecida,
¿no sabré también odiar?
¡Adiós, patria! ¡adiós, amores!
La infeliz Zoraida ahora
sólo venganzas implora,
ya condenada a morir.
No soy ya del castellano
la sumisa enamorada:
soy la cautiva cansada
ya de dejarse oprimir.
845
Il vento è un'aspra voce che ammonisce
per noi stuolo che a volte trova pace
e asilo sopra questi rami secchi.
E la schiera ripiglia il triste volo,
migra nel cuore dei monti, viola
scavato nel viola inesauribile,
miniera senza fondo dello spazio.
Il volo è lento, penetra a fatica
nell'azzurro che s'apre oltre l'azzurro,
nel tempo ch'è di là dal tempo; alcuni
mandano grida acute che precipitano
e nessuna parete ripercuote.
Che ci somiglia è il moto delle cime
nell'ora - quasi non si può pensare
né dire - quando su steli invisibili
tutt'intorno una primavera strana
fiorisce in nuvole rade che il vento
pasce in un cielo o umido o bruciato
e la sorte della giornata è varia,
la grandine, la pioggia, la schiarita.
813
Venido a menos víking, de poeta
(¡y en el Trópico!) estoy. Cuando cavilo:
¿será mi estilo, (por llamarle estilo)
-de ése mi estilo (estilo a la jineta)
yo mismo en veces (pocas) me horripilo-,
barroco estilo, ni motor de escándalos, 1
por descender (si criollo hasta la zeta)
de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos?
De Iberos, (no español de pandereta),
de Renanos (si no bajo del tilo
romanticoide y menos soto el filo 2
guadañador: el Führer non me peta),
de Godos (pero zurdo: y nunca enfilo),
de Vándalos (¿por miedo al diablo mándalos
el Vulgo?) vengo (y vándalo un asceta?):
de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos.
De inconexo y sin orden, soy veleta.
(Llévame el viento -como brizna- en vilo).
Ácrata soy, de buen humor tranquilo.
Jamás sóbrame duro ni peseta.
La Noche es techo de mi sólo asilo.
Grandes recorta, mínimos agrándalos,
fechos, mi móvil Yo: ¿síntesis? ¿meta?
de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos.
De Enano hace Gigante, y -David- reta
verdadero Goliat, que vé pupilo
mi fantasía, y aunque corte un hilo
su mandoble: y sin honda, ardid ni treta...
Y, ante casos minúsculos, vacilo:
(casos que un soplo blándulo desbándalos...)
Tan vario humor, ¿es zumo que secreta
de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos?
De loco no aprovecho, y la chaveta
perdí hace siglos, -y, si despabilo, 3
cuerdo ya soy: de la cordura silo!:
más cuerdo que el mejor anacoreta.
¿Cuerdo? ¡Qué vá! Con menos me obnubilo;
a Juicio y a Folía, Humor comándalos:
¿heredé Humor, Esplín -y la Pirueta-,
de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos?
De ambas soy cojo, y ando sin muleta.
Sordo, y oigo el silencio. Y en sigilo
-ciego- oteante el ***** mar vigilo
de la cofa. Sin Fe, ni Amor, ni lieta
Bienandanza, Ambición, ni Afán, destilo
miel -si hiérenme- a ejemplo de los sándalos
(y acíbar además...) ¿Suma -incompleta-
de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos?
Príncipe: ¿quién mis trucos interpreta?
¿quién cargará con la que en torre apilo
-¿de Babel?- ¿tonterías? ¿Quién no veta
balumba tal -inundación del Nilo?-
Malos caminos, muy más rápidos ándalos:
es decir, rasga ya la Baladeta 4
de Renanos, Iberos, Godos, Vándalos.
743
just like sakuntala
lying on my own marble
i go insane
(at least according to the world )
secluded in a countryside asylum
where is my old lover
thief of hands and gestures
i'll be staying
here alone against my tears
pending on the panes of an angel
necessary but depleted of fingers
(italian version, from "Case di Lacca", 2013)
come sakuntala
sdraiata sul marmo di se stessa
impazzisco
(almeno secondo il mondo)
reclusa in un asilo di campagna
dov’è il mio antico amante
ladro di mani e gesti
me ne starò
qui sola contro le mie lacrime
sui vetri in attesa di un angelo
necessario ma sprovvisto di dita
Oct 24, 2014
Oct 24, 2014 at 8:22 AM UTC
En la amplitud benigna del contorno
y rompiendo el mutismo del paisaje
flotan como poema de consuelo
las estrofas metálicas
de las torres parleras;
retratan el matiz de la llanura
en su inmóvil pupila
las vacadas dispersas en la margen
del río que abandona en su corriente
sus vellones de armiño
y refleja del puente en las columnas
su música de acentos virgilianos;
y parece que el alma de las cosas
más imponentes del nativo suelo
me saluda con voces fraternales.
El rumor de una interna clarinada
resucita del fondo de mi mente
a los preclaros héroes del terruño
y me siento orgulloso de la sangre
que hincha mis arterias juveniles;
miro que están en pie los viejos muros
de la casa paterna
y con los hilos frágiles del sueño
reconstruyo el momento de la dicha;
las jardines fragantes
disipan con sus prados luminosos
las obstinadas nieblas de mi invierno,
y con su nota azul me torna alegre
la familiaridad de las montañas.
Vuelvo otra vez a tu clemente asilo,
tierra de amor donde mis ojos vieron
de la existencia las primeras luces,
y al llegar a tu abrigo me conforto
con el sano perfume de tus brisas;
en el mudo jardín de mi tristeza
evocan las escenas de la infancia
de la dicha los pájaros locuaces;
oigo la voz solemne del pasado
sonar alegremente en el silencio
de mis desolaciones interiores;
y al ver el apiñado caserío
que guarda entre sus muros paternales
a la mujer que iluminó mi senda
haciendo que brotara mi cariño
en románticas flores,
miro apuntar la aurora sonriente
en la noche sin fin de mi congoja,
charlando en los aleros de mi alma
la errante golondrina del recuerdo.
¡Oh tierra bendecida que idolatro
con el más reverente de los cultos,
con qué júbilo inmenso reconozco
la religiosidad de tus matronas
y la hidalga nobleza de tus hijos!
En tu regazo amante se mitiga
el rigor de mis duelos incurables,
me das el dulce título de hermano
y con ansias anhelo,
como en un insinuante panteísmo,
ser el bronce que suena en tus esquilas,
una roca prendida en tus picachos
o un álamo llorón junto a las tapias
de tu dormido y grave cementerio.
711
En el asilo de las almas trastornadas
Espera el Dr. de piel fría y azulada
Hijo de cíclope y algún demonio de mar
Sabe que piensas y te encontrara
Lleva consigo un cabeza reducida
Por si su ojo no es capaz
La cabeza diminuta gritara
Si tu alma esta atormentada
el lo sabra
Dice que es doctor
Pero yo creo que es carnicero
Carnivoro, como ave rapaz
Le falta cuerda
Le fala almorzar
Yo preferiría morir
Antes que volverlo a soñar.
Dec 31, 2017
Dec 31, 2017 at 1:14 AM UTC
Tú,
Mi puente de amor.
Mi vaivén de ilusiones.
Mi agua fluyente.
Mi sempiterna carretera de felicidad.
El arraigar de toda mi fogosidad.
Tú,
puerto que va perdiendo su orilla,
más siempre anclas en los escondites de mi alma.
Hasta ahí navegas, con tu sonrisa pasmada.
Ese abrir de tu paraíso entre dientes y labios,
que brota de si, el aire que sirve como barandilla para mis miedos.
Miedos que van disminuyendo, porque he entendido que no hay barca
que pueda nadar el mar que es mi amor por ti.
Tú,
Mi frontera entre el mar y la tierra.
La precipitación de mis desiertos.
Desiertos donde moro en tu ausencia.
Ausencia que asilo como tesoro del pasado y el fortuito futuro.
Futuro que aguarda las respuestas de un pasado alborotador.
Tú,
El estribo que me hace perder los estribos.
Puente de mi esclavitud en libertad.
Libertad que aprisiona mi voluntad.
Voluntad que flaquea ante tu losa de pasiones,
y normaliza todas las contradicciones que puedo ser.
Tú.
Tú eres el único puente en mi demente cordura que entiendo.
El único puente que se y quiero caminar—
sea hecho en soga, piedra o de metal.
Tú eres mi acueducto de amor si me miras.
La autopista hacia el olvido si no llamas.
Y el día que dejes de quererme,
Probablemente, se hundirá mi puente,
en los oleajes del desequilibrio.
LeydisProse
5/8/2017
https://m.facebook.com/LeydisProse/
Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 3:12 PM UTC
Llegó la noche y no encontré un asilo;
y tuve sed ... ¡mis lágrimas bebí!
¡Y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos
cerré para morir!¿Estaba en un desierto? Aunque a mi oído
de las turbas llegaba el ronco hervir,
yo era huérfano y pobre... El mundo estaba
desierto... ¡para mí!
569
Era escasa la pitanza
En el Asilo de locos.
Don José Solís, Virrey
Entre Virreyes rumboso,
Que cuanto daba a los pobres
Lo juzgaba siempre poco,
De esa escasez supo un día
Contrariado y con asombro,
Porque al Asilo enviaba
Siempre ayuda generoso,
Y al instante a su presencia
Llamando a su mayordomo,
Y entregándole una bolsa
Le dijo: «Con este oro
Quiero que se dé un almuerzo
Mañana mismo a los locos,
Pero un almuerzo abundante,
Un almuerzo apetitoso,
Como esos, según decires,
Que acostumbran los canónigos,
Y que por eso, rollizos
Se les ve subir al coro,
Aunque afirman que es la vida
Sin pecados, lo que sólo
Hace que Dios los conserve
Con buena salud y gordos.
Siempre de pecados me hablan,
Las manos en el redondo
Vientre cruzadas, sabiendo
Que al cielo ofendemos todos,
Unos pecando a escondidas
Y no ocultándonos otros».
De verse eran las espuertas:
Pavos asados al horno,
Papas con queso, esponjadas,
Y carnes con blancos trozos
De cebolla, y con lechugas,
Postres variados, bizcochos
Hechos por monjas, y dulces...
Todo allí servido a rodo.
El Virrey pensó: «La dicha
Se puede alcanzar con poco».
Temprano, al día siguiente,
Fue al Asilo. Vienen todos
Carilargos... Y él creía
Encontrarlos muy dichosos.
-«¿Cómo almorzasteis?», pregunta.
Y uno, inclinando los ojos
Le responde bostezando:
-«¿Cómo almorzamos? Nosotros,
Señor Virrey, como frailes,
Y los frailes como locos».
401
Carne, carne maldita que me apartas del cielo;
carne tibia y rosada que me impeles al vicio;
ya rasgué mis espaldas con cilicio y flagelo
por vencer tus impulsos, y es en vano, ¡te anhelo
a pesar del flagelo y a pesar del cilicio!
Crucifico mi cuerpo con sagrados enojos,
y se abraza a mis plantas Afrodita la impura;
me sumerjo en la nieve, mas la templan sus ojos;
me revuelco en un tálamo de punzantes abrojos,
y sus labios lo truecan en deleite y ventura.
Y no encuentro esperanza, ni refugio ni asilo,
y en mis noches, pobladas de febriles quimeras,
me persigue la imagen de la Venus de Milo,
con sus lácteos muñones, con su rostro tranquilo
y las combas triunfales de sus amplias caderas.
¡Oh Señor Jesucristo, guíame por los rectos
derroteros del justo; ya no turben con locas
avideces la calma de mis puros afectos
ni el caliente alabastro de los senos erectos,
ni el marfil de los hombros, ni el coral de las bocas!
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