"borrosa" poems
Como ola carmesí
fluye por el mar
de misterios
ocultos bajo tu falda
Narra con sumo detalle
y de manera borrosa
la intensidad de tus intenciones
marchita la sensación de control
y se escabuye frecuentemente
en forma de lágrima
Patea tus entrañas y causa dolor
ciclo de maldiciones e improperios
de alaridos y quejas
te derrota completamente
y caes tendida donde te encuentres
menos mal dura solo unos días
Aug 30, 2017
Aug 30, 2017 at 7:45 PM UTC
Amor mío:
el tiempo turbulento pasó por mi corazón
igual que, durante una tormenta, un río pasa bajo un puente:
rumoroso, incesante, lleva lejos
hojas y peces muertos,
fragmentos desteñidos del paisaje,
agonizantes restos de la vida.
Ahora,
todo ya aguas abajo
-luz distinta y silencio-,
quedan sólo los ecos de aquel fragor distante,
un aroma impreciso a cortezas podridas,
y tu imagen entera, inconmovible,
tercamente aferrada
-como la rama grande
que el viento desgajó de un viejo tronco a
la borrosa orilla de mi vida.
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Éramos aturdidos mozalbetes:
blanco listón al codo, ayes agónicos,
rimas atolondradas y juguetes.
Sin la virtud frenética de Orfeo,
fiados en la campánula y el cirio,
fuimos a embelesar las alimañas
cual neófitos que buscan el martirio.
En la misma espesura se extraviaba
la primeriza luz de nuestra frente,
y ante la misma fiera, reacia y sorda,
cesaba nuestro cántico inocente.
De aquella planta que regamos juntos
eran cofrades la senil vihuela,
los pupitres manchados de la escuela,
la bíblica muchacha que adoraste,
los días uniformes, el contraste
de un volumen de Bécquer y Fabiola,
la soprano indeleble que aún nos mima
con el ahínco de su voz pretérita,
y el prístino lucero que te indujo
al apurado trance de la rima.
¿Qué hicimos, camarada, del tanteo
feliz y de los ripios venturosos,
y de aquel entusiasta deletreo?
Hoy la armonía adulta va de viaje
a reclamar a una centuria prófuga
el vellón de su casto aprendizaje.
Mi maquinal dolencia es una caja
de música falible que en lo gris
de un tácito aposento se desgaja.
Y el alma, cera ayer, se petrifica
como los rosetones coloniales
de una iglesia con lama, que complica
su fachada borrosa con el humo
inveterado de los temporales.
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It is not a poem
but how can someone want it all, and at the same time, feel troubled by it all.
Feb 28, 2022
Feb 28, 2022 at 9:16 PM UTC
Bajo un sol inflexible
llanos ocres, colinas leonadas.
Trepé por un breñal una cuesta de cabras
hacia un lugar de escombros:
pilastras desgajadas, dioses decapitados.
A veces, centelleos subrepticios:
una culebra, alguna lagartija.
Agazapados en las piedras,
color de tinta ponzoñosa,
pueblos de bichos quebradizos.
Un patio circular, un muro hendido.
Agarrada a la tierra -nudo ciego,
árbol todo raíces- la higuera religiosa.
Lluvia de luz. Un bulto gris: el Buda.
Una masa borrosa sus facciones,
por las escarpaduras de su cara
subían y bajaban las hormigas.
Intacta todavía,
todavía sonrisa, la sonrisa:
golfo de claridad pacífica.
Y fui por un instante diáfano
viento que se detiene,
gira sobre sí mismo y se disipa.
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Cuando se me va el sueño
Busco sabiduría del cielo
Para mostrarme el camino
Hacia este mundo venidero
Está vida no es fácil
Hay tanta prueba bien difícil
La alegría constante es muy frágil
Y la armonía en el alma no se puede ver con el cristal
La vida se pinta según la mano del pintor
Un papel puesto sobre el caballete
Hay momentos de resplandor
Hay momentos de no encontrar soledad ni paz resplandeciente
Hay tanta tristeza en mi corazón,
Que siempre abunda, sin ningún querer
Porque no encuentro mi verdadera razón
Busco y busco por la mano del Señor
Para que me ayuda a pintar
Esta escena que a veces está borrosa para discernir
Hay tanta falta de paz y alegría
Pero cuando la encuentro, mi semblante y alma sonríe
Tal vez sí he encontrado la solución de mi soledad
Porque está solución se encuentra en la comunidad
La sonrisa de una amiga o de un amigo,
Un chiste o simplemente un buen comentario
Me hace sentir más tranquilo
Mi paz y felicidad es eterno
Al fin quebranta mi alma en alabanzas al Señor sempiterno
¡Que tan grande eres!
¡Que tan grande eres!
Sí, encontré mi razón para estar aquí en este mundo
No ando completamente solo!
Mi razón al caminar en este mundo
Sí, mi propósito y mayor requisito
Es de tenerte siempre, mi querido(a) amigo(a), sí tú, aquí a mi lado.
Escrito por Jason Cheney en Febrero 2020
Apr 4, 2021
Apr 4, 2021 at 5:03 AM UTC
Cierro el libro, y los ojos cierro también. El día
Se va apagando, y sueño. Y en la tarde borrosa
Se destaca en neblinas de oro, de nieve y rosa,
De un alcázar lejano marmórea gradería.
Y las visiones suben entre suave armonía:
Hombres de ferreruelo, damas de faz radiosa,
Un galán que la mano besa a la más hermosa....
Parejas y violines bajo la alta arquería.
Cierro el libro, y los ojos cierro también. Radiante
El rojo cortinaje para mis sueños abro;
En coro se oyen voces de un cántico distante.
Las visiones desfilan con su real decoro,
Y en mis estrofas, ménsulas de mármoles que labro,
Van sonando las rimas como espuelas de oro.
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Aborrezco este oficio algunas veces:
espía de palabras, busco,
busco
el término huidizo,
la expresión inestable
que signifique, exacta, lo que eres.
Inmóvil en la nada, al margen
de la vida (hundido
en un denso silencio sólo roto
por el batir oscuro de mi sangre),
busco,
busco aquellas palabras
que no existen
-quizá sirvan: delicia de tu cuello…-
que te acosan y mueren sin rozarte,
cuando lo que quisiera
es llegar a tu cuello
con mi boca
-...o acaso: increíble sonrisa que he besado-,
subir hasta tu boca
con mis labios,
sujetar con mis manos tu cabeza
y ver
allá en el fondo de tus ojos,
instantes antes de cerrar los míos,
paz verde y luz dormida,
claras sombras
-tal vez
fuera mejor decir: humo en la tarde,
borrosa música que llueve del otoño,
niebla que cae despacio sobre un valle-
avanzando hacia mí,
girando,
penetrándome
hasta anegar mi pecho y levantar
mi corazón salvado, ileso, en vilo
sobre la leve espuma de la dicha.
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De pintor ignorado, tal vez santafereño
Discípulo de Vásquez, borrosa, amarillenta,
Se ve la tela antigua, de artístico diseño.
En el marco, una cifra: 1680.
Es retrato de dama. Negros ojos, risueño
El labio, nariz fina. Veinte años aparenta.
Abstraída parece como en lejano ensueño,
En un lejano ensueño que luz de luna argenta.
¿De un Oidor fue la hija? ¿Fue de un Oidor amada?
Las noches coloniales, todo el pasado, un mundo
De leyendas desfila, como en visión soñada;
Y una canción se escucha, cadente y dolorida,
Mientras se riega, pálida, desde el azul profundo,
La luz de las estrellas en Santa Fe dormida.
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