Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"ambiente" poems
O Nosso tempo deixa de ser tempo Hoje é um tempo novo de descoberta e actualização da nossa vida. Por vezes, ficam para trás as coisas mais bonitas e simples que nos fazem tão felizes e não custam nada a fazer. O amor é um sentimento gratuito e duradouro. O sorriso também é eficaz e permanece na mente de quem o dá e recebe. Agradecer a Deus e às pessoas que nos rodeiam fortifica o nosso espirito por vezes ocupado com tantas banalidades. Temos uma natureza que ressuscita todos os dias profícua em dar e nunca pede nada em troca, simplesmente respeito pela criação de tudo que a ela envolve e a nós também. O tempo se perde no próprio tempo que deixa de ser tempo para quem corre todos os dias atrás de um autocarro, metro, táxi ou outro qualquer devaneio próprio do nosso tempo. Vivemos num mundo surdo e cheio de poluições que afectam e matam seres humanos que nem se apercebem da causa da sua morte. Comemos alimentos cheios de pesticidas, herbicidas e por vezes contaminados. Falta ao homem do nosso tempo, tempo para si e seu deleite pessoal. O Homem perdeu a sua ligação com a natureza das mais diversificadas maneiras: deixou de viver num ambiente campestre, começando a viver em verdadeiras prisões citadinas onde a Indústria e um trabalho fácil atrai multidões. O nosso tempo é um tempo de teclados, de écrans gigantes, de mexer de dedos, de mensagens virtuais que não transmitem coisa nenhuma. Um tempo que deixa Deus num plano quase esquecido do nosso dia-a-dia. Este tempo que deixa de ser tempo é louco. Matam-se pais, filhos, irmãos… Este tempo é um tempo em as pessoas vivem e morrem penando e sentindo cada vez mais a falta de dinheiro, trabalho e uma vida cheia de felicidade. Victor Marques
0
Nov 19, 2012
Nov 19, 2012 at 12:36 PM UTC
O nosso tempo deixa de ser tempo
O Nosso tempo deixa de ser tempo Hoje é um tempo novo de descoberta e actualização da nossa vida. Por vezes, ficam para trás as coisas mais bonitas e simples que nos fazem tão felizes e não custam nada a fazer. O amor é um sentimento gratuito e duradouro. O sorriso também é eficaz e permanece na mente de quem o dá e recebe. Agradecer a Deus e às pessoas que nos rodeiam fortifica o nosso espirito por vezes ocupado com tantas banalidades. Temos uma natureza que ressuscita todos os dias profícua em dar e nunca pede nada em troca, simplesmente respeito pela criação de tudo que a ela envolve e a nós também. O tempo se perde no próprio tempo que deixa de ser tempo para quem corre todos os dias atrás de um autocarro, metro, táxi ou outro qualquer devaneio próprio do nosso tempo. Vivemos num mundo surdo e cheio de poluições que afectam e matam seres humanos que nem se apercebem da causa da sua morte. Comemos alimentos cheios de pesticidas, herbicidas e por vezes contaminados. Falta ao homem do nosso tempo, tempo para si e seu deleite pessoal. O Homem perdeu a sua ligação com a natureza das mais diversificadas maneiras: deixou de viver num ambiente campestre, começando a viver em verdadeiras prisões citadinas onde a Indústria e um trabalho fácil atrai multidões. O nosso tempo é um tempo de teclados, de écrans gigantes, de mexer de dedos, de mensagens virtuais que não transmitem coisa nenhuma. Um tempo que deixa Deus num plano quase esquecido do nosso dia-a-dia. Este tempo que deixa de ser tempo é louco. Matam-se pais, filhos, irmãos… Este tempo é um tempo em as pessoas vivem e morrem penando e sentindo cada vez mais a falta de dinheiro, trabalho e uma vida cheia de felicidade. Victor Marques
Continue reading...
11
Gira la negra, gira la luna, gira la negra luna, sobre sí propia, gira la negra luna de ebonita, gira la negra luna de ebonita -sobre sí propia- y canta: -¡Bah! ¡Canciones! Y músicas abstractas...! Y, lo que canta, es la Música Viva! Oye el Viaje de Invierno, de Franz Schubert, y el Rey de los Alisos, y El Doble y Ganímedes y Ante el mar, y de Schumann, Amores de un poeta, y de Dupare, Invitación al viaje y La vida anterior..., y de Chopín, Preludios y Nocturnos: tú, soñador romántico; tú, doliente elegíaco. Oye la voz serena, la voz profunda oye de Bach -añosa encina, inmensurable selva, órgano él mismo y templo de la harmonía-: tú, sereno y profundo. Y de Mozart el diáfano y sortílego, y de Haydn y Franck, la cortesana y la mística voz, inconfundibles, tú, gustador de lo pulcro y etéreo. Los Cánticos y Danzas de la Muerte, y Sin sol, de Musorgski, tú, angustiado, febril, hiperestésico; y Borís Godunov, Borís Godunov, oye, (bárbara gesta, miedo, sangre, lujuria y fausto) tú, Sátrapa en los sueños... Y, catador sutil de quintaesencias, gusta la mediatinta debussyana, pesquisidora de inusados timbres y lontanos acordes, 1 en un dorado ambiente de calígine. Y, borracho de lumbres y colores, Óye, de Rímski, Antar y Xeherazada y el Gallo de oro -vértigo y lascivia-: mas, si de ritmos ebrio, tú, frenético danzarín, danza todas las furias de Stravínski -del sabio y del bufón mezcladas dósis-: fino humor ricos timbres, forma clara 2 (sobria, o en concertado cataclismo). Y oye, en la noche, y en Tristán e Iseo, la voz vigía de Brangane, plena de lo fatal, o el corno quejumbroso; si no los Funerales de Sigfrido; o el Tránsito al Valhalla, milagroso tumulto. Y tú, plasmado en bronce, los vastos himnos oye, óye las soberanas sinfonías con que la voz del Sordo el orbe nutre! Las acendradas síntesis: sonatas y quátuors, insólito prodigio, filtros puros: la Misa en re, misterio panteísta, denso peán a la Naturaleza! Y el trágico clangor de Coriolano...: oye la voz del Indomado Prometeo, oye la voz del Sordo, oye la voz del Sordo! Gira la negra luna, gira sobre sí propia, gira la negra luna de ebonita, gira la negra luna de ebonita -sobre sí propia- y canta: -Bah! Ficciones! Y músicas abstractas...! Y, lo que canta, es la Música Misma!
0
1.6k
Suite de la luna negra
Gira la negra, gira la luna, gira la negra luna, sobre sí propia, gira la negra luna de ebonita, gira la negra luna de ebonita -sobre sí propia- y canta: -¡Bah! ¡Canciones! Y músicas abstractas...! Y, lo que canta, es la Música Viva! Oye el Viaje de Invierno, de Franz Schubert, y el Rey de los Alisos, y El Doble y Ganímedes y Ante el mar, y de Schumann, Amores de un poeta, y de Dupare, Invitación al viaje y La vida anterior..., y de Chopín, Preludios y Nocturnos: tú, soñador romántico; tú, doliente elegíaco. Oye la voz serena, la voz profunda oye de Bach -añosa encina, inmensurable selva, órgano él mismo y templo de la harmonía-: tú, sereno y profundo. Y de Mozart el diáfano y sortílego, y de Haydn y Franck, la cortesana y la mística voz, inconfundibles, tú, gustador de lo pulcro y etéreo. Los Cánticos y Danzas de la Muerte, y Sin sol, de Musorgski, tú, angustiado, febril, hiperestésico; y Borís Godunov, Borís Godunov, oye, (bárbara gesta, miedo, sangre, lujuria y fausto) tú, Sátrapa en los sueños... Y, catador sutil de quintaesencias, gusta la mediatinta debussyana, pesquisidora de inusados timbres y lontanos acordes, 1 en un dorado ambiente de calígine. Y, borracho de lumbres y colores, Óye, de Rímski, Antar y Xeherazada y el Gallo de oro -vértigo y lascivia-: mas, si de ritmos ebrio, tú, frenético danzarín, danza todas las furias de Stravínski -del sabio y del bufón mezcladas dósis-: fino humor ricos timbres, forma clara 2 (sobria, o en concertado cataclismo). Y oye, en la noche, y en Tristán e Iseo, la voz vigía de Brangane, plena de lo fatal, o el corno quejumbroso; si no los Funerales de Sigfrido; o el Tránsito al Valhalla, milagroso tumulto. Y tú, plasmado en bronce, los vastos himnos oye, óye las soberanas sinfonías con que la voz del Sordo el orbe nutre! Las acendradas síntesis: sonatas y quátuors, insólito prodigio, filtros puros: la Misa en re, misterio panteísta, denso peán a la Naturaleza! Y el trágico clangor de Coriolano...: oye la voz del Indomado Prometeo, oye la voz del Sordo, oye la voz del Sordo! Gira la negra luna, gira sobre sí propia, gira la negra luna de ebonita, gira la negra luna de ebonita -sobre sí propia- y canta: -Bah! Ficciones! Y músicas abstractas...! Y, lo que canta, es la Música Misma!
Continue reading...
78
*La cosa es que te quiero. Te quiero mas que a las flores en primavera. Te quiero más que al sol en verano. Te quiero más que a los árboles en otoño. Te quiero más que al viento en invierno. Te quiero más que a las 4 estaciones. Te quiero más que a las 4 pm cuando el sol le da un toque dorado a las cosas. Te quiero más que a las 5 am cuando el sol sale con pereza y el ambiente es azul claro. Te quiero más que a las 10 am cuando la cuidad se calla y los pájaros hablan. Te quiero más que a los 12 meses. Te quiero más que a los 365 días.*
0
Apr 15, 2014
Apr 15, 2014 at 7:35 AM UTC
Te quiero
Para el asombro de las greyes planas suelo zurcir abstrusas cantilenas. Para la injuria del coplero ganso torno mis brumas cada vez más densas. Para el mohín de los leyente docto marco mis versos de bizarro rictus, (leyente docto: abléptico pedante) tizno mis versos de macabros untos. Para mí... no hago nada, nada, nada, A qué contar a la olvidosa gente si el amor en mi pecho llora o canta? (a la olvidosa gente, es a saber: al aire, al viento, al sol, al río, al mar...) o a qué decir si el alma poesía, -gruña así o grazne la trivial raleaa qué decir si el alma poesía huésped es de mi torre o de mi rúa? Y que (como Villon el su tabardo, su buitre prometeiico Atlas el Sordo, como Nerón la púrpura, y la toga César el Calvo, y ponzoñosa daga el Valentino de mirar buido, y, de la Tour de Nesle precipitado, el saco Buridán, oh Margarita!) yo porto, a más del tirso y la careta, yo porto, en mí, la sombra del fastidio, signo fatal, exilio sin remedio? (como Nerón la púrpura, o la toga César el Calvo, o la siniestra daga el Valentino César, cuando arruga su ceño ante las turbas enemigas!) Un ignorado ritmo, dócil, terso, donde el absurdo corazón esparzo, ¡eso será la impertinente estrofa en que de todo mi desdén se befa, y más de mí!: desdén, sobrio estilete y el más seguro amigo en el combate contra la tribu inulta! ¡Oh Muchedumbre!: qué vales tú, si topas con el Hombre? (y el Hombre, dí, si topa con el Hambre? y Muchedumbre y Hombre con la Hembra?). Para mí no hago nada, nada, nada, ¡sino soñar, sólo vivir la vida! Para mí no hago nada... ¿acaso humo cuando en la pipa blondo aroma quemo, -si en el magín devano las ideas humo también, color de fantasía...-? Para mí no hago nada, nada, sólo soñar, vivir la vida a contrapelo. Sin un sueño de Amor más que divino -por tener de ideal y ser humano que da objeto y razón a mi durar... sin ése Amor, mejor fuérame ser una Sombra en la Sombra: quieto Buda dormitando en la Muerte o en la Vida. Para el asombro de las greyes planas suelo zurcir abstrusas cantilenas. Para ofender la mesocracia ambiente mi risa hago sonar de monte a monte; tizno mis versos de bizarro rictus para el mohín de lo leyente docto; para divertimento de mí mismo trovas pergeño: absurdos y sarcasmos! Y busco algo de ensueño y de aventura dentro la noche...! y doy la vida entera por el Amor, oh tú, sola Mujer! mientras viene el morir!
0
1.2k
Balada de asonancias consonantes o de consonancias disonantes o de simples disonancias
Para el asombro de las greyes planas suelo zurcir abstrusas cantilenas. Para la injuria del coplero ganso torno mis brumas cada vez más densas. Para el mohín de los leyente docto marco mis versos de bizarro rictus, (leyente docto: abléptico pedante) tizno mis versos de macabros untos. Para mí... no hago nada, nada, nada, A qué contar a la olvidosa gente si el amor en mi pecho llora o canta? (a la olvidosa gente, es a saber: al aire, al viento, al sol, al río, al mar...) o a qué decir si el alma poesía, -gruña así o grazne la trivial raleaa qué decir si el alma poesía huésped es de mi torre o de mi rúa? Y que (como Villon el su tabardo, su buitre prometeiico Atlas el Sordo, como Nerón la púrpura, y la toga César el Calvo, y ponzoñosa daga el Valentino de mirar buido, y, de la Tour de Nesle precipitado, el saco Buridán, oh Margarita!) yo porto, a más del tirso y la careta, yo porto, en mí, la sombra del fastidio, signo fatal, exilio sin remedio? (como Nerón la púrpura, o la toga César el Calvo, o la siniestra daga el Valentino César, cuando arruga su ceño ante las turbas enemigas!) Un ignorado ritmo, dócil, terso, donde el absurdo corazón esparzo, ¡eso será la impertinente estrofa en que de todo mi desdén se befa, y más de mí!: desdén, sobrio estilete y el más seguro amigo en el combate contra la tribu inulta! ¡Oh Muchedumbre!: qué vales tú, si topas con el Hombre? (y el Hombre, dí, si topa con el Hambre? y Muchedumbre y Hombre con la Hembra?). Para mí no hago nada, nada, nada, ¡sino soñar, sólo vivir la vida! Para mí no hago nada... ¿acaso humo cuando en la pipa blondo aroma quemo, -si en el magín devano las ideas humo también, color de fantasía...-? Para mí no hago nada, nada, sólo soñar, vivir la vida a contrapelo. Sin un sueño de Amor más que divino -por tener de ideal y ser humano que da objeto y razón a mi durar... sin ése Amor, mejor fuérame ser una Sombra en la Sombra: quieto Buda dormitando en la Muerte o en la Vida. Para el asombro de las greyes planas suelo zurcir abstrusas cantilenas. Para ofender la mesocracia ambiente mi risa hago sonar de monte a monte; tizno mis versos de bizarro rictus para el mohín de lo leyente docto; para divertimento de mí mismo trovas pergeño: absurdos y sarcasmos! Y busco algo de ensueño y de aventura dentro la noche...! y doy la vida entera por el Amor, oh tú, sola Mujer! mientras viene el morir!
Continue reading...
67
La calva prematura brilla sobre la frente amplia y severa; bajo la piel pálida tersura se trasluce la fina calavera.       Mentón agudo y pómulos marcados por trazos de un punzón adamantino; y de insólita púrpura manchados los labios que soñara un florentino.       Mientras la boca sonreír parece, los ojos perspicaces, que un ceño pensativo empequeñece, miran y ven, profundos y tenaces.       Tiene sobre la mesa un libro viejo donde posa la mano distraída. Al fondo de la cuadra, en el espejo, una tarde dorada está dormida.       Montañas de violeta y grasientos breñales, la tierra que ama el santo y el poeta, los buitres y las águilas caudales.       Del abierto balcón al blanco muro va una franja de sol anaranjada que inflama el aire, en el ambiente obscuro que envuelve la armadura arrinconada.
0
979
Fantasía iconográfica
Meus caros, eu vi! Quem sabe num sonho, ou talvez não fosse exatamente um sonho Quem sabe as luzes estivessem baixas demais E a escuridão que promove vultos, houvesse enegrecido minha mente -Entorpecido por meus próprios pensamentos- Ali estava, a visão atemporal da existência Trafegando por aterradores espaços infinitos A escuridão assombrava o devastado pântano das almas amaldiçoadas ouvia-se os gritos daqueles que encontravam ali o fatal destino Os mortos que estavam aprisionados ansiavam por companhia Uma fumaça fétida pairava sobre as águas apodrecidas Animais se decompunham retidos pela lama pegajosa Vermes se proliferavam naquele ambiente hostil enquanto o atormentador zumbido de moscas preenchia o silêncio daquele lugar horrível As criaturas mais horrendas e bestiais ali faziam sua morada à espreita das desavisadas presas que por aquele caminho se perderam Há um homem perdido em seus próprios passos Ele caminha ao longo da estrada Entre-a-vida-e-a-morte Ele está vivo, mas nunca viveu Como também está morto, sem de fato ter morrido Anseia por luz, mas se perde na escuridão do pântano O bater de asas dos abutres lhe contam que tudo é um sonho, mas também uma profecia Abaixo da árvore da vida sete urubus mortos estão se decompondo Não há quem possa devorar seus cadáveres apodrecidos Uma formosa águia sobrevoa o pântano Sete ratos tentam se esconder Sete cobras tentam fugir Mas a águia devora os sete ratos E também devora as sete cobras O homem se torna dois, e um terceiro que não é homem Ambos deverão transitar pelo inferno Arrastar-se pela terra infértil da morte Um morrerá para si mesmo E renascerá como a fênix mitológica O outro morrerá eternamente Consumido pela legião de sombras Sua tristeza será incomensurável E como se uma ira brotasse em seu âmago E uma dor gigantesca consumisse todo o seu ser Sem derramar uma lágrima Mergulhará sua existência nas águas esquecidas do Lethe Embora o primeiro igualmente experimentasse dor tamanha Ele encontrará seu guia dentro de si mesmo Pois o guia na escuridão é a luz Na luz nenhuma escuridão prevalece O terceiro é como se jamais existisse Permanecendo no limbo do crepúsculo Sem dormir ou acordar Apodrecendo como os urubus mortos aos pés da árvore da vida Sem jamais experimentar seus frutos Os três se tornam um só novamente Mas algo havia mudado Já não poderia mais ser o mesmo E como num súbito – abri meus olhos Não poderia ter sido um sonho Por mais que estivesse sonhando… Meus caros, eu vi!
0
Dec 29, 2016
Dec 29, 2016 at 4:38 PM UTC
O Hades
Meus caros, eu vi! Quem sabe num sonho, ou talvez não fosse exatamente um sonho Quem sabe as luzes estivessem baixas demais E a escuridão que promove vultos, houvesse enegrecido minha mente -Entorpecido por meus próprios pensamentos- Ali estava, a visão atemporal da existência Trafegando por aterradores espaços infinitos A escuridão assombrava o devastado pântano das almas amaldiçoadas ouvia-se os gritos daqueles que encontravam ali o fatal destino Os mortos que estavam aprisionados ansiavam por companhia Uma fumaça fétida pairava sobre as águas apodrecidas Animais se decompunham retidos pela lama pegajosa Vermes se proliferavam naquele ambiente hostil enquanto o atormentador zumbido de moscas preenchia o silêncio daquele lugar horrível As criaturas mais horrendas e bestiais ali faziam sua morada à espreita das desavisadas presas que por aquele caminho se perderam Há um homem perdido em seus próprios passos Ele caminha ao longo da estrada Entre-a-vida-e-a-morte Ele está vivo, mas nunca viveu Como também está morto, sem de fato ter morrido Anseia por luz, mas se perde na escuridão do pântano O bater de asas dos abutres lhe contam que tudo é um sonho, mas também uma profecia Abaixo da árvore da vida sete urubus mortos estão se decompondo Não há quem possa devorar seus cadáveres apodrecidos Uma formosa águia sobrevoa o pântano Sete ratos tentam se esconder Sete cobras tentam fugir Mas a águia devora os sete ratos E também devora as sete cobras O homem se torna dois, e um terceiro que não é homem Ambos deverão transitar pelo inferno Arrastar-se pela terra infértil da morte Um morrerá para si mesmo E renascerá como a fênix mitológica O outro morrerá eternamente Consumido pela legião de sombras Sua tristeza será incomensurável E como se uma ira brotasse em seu âmago E uma dor gigantesca consumisse todo o seu ser Sem derramar uma lágrima Mergulhará sua existência nas águas esquecidas do Lethe Embora o primeiro igualmente experimentasse dor tamanha Ele encontrará seu guia dentro de si mesmo Pois o guia na escuridão é a luz Na luz nenhuma escuridão prevalece O terceiro é como se jamais existisse Permanecendo no limbo do crepúsculo Sem dormir ou acordar Apodrecendo como os urubus mortos aos pés da árvore da vida Sem jamais experimentar seus frutos Os três se tornam um só novamente Mas algo havia mudado Já não poderia mais ser o mesmo E como num súbito – abri meus olhos Não poderia ter sido um sonho Por mais que estivesse sonhando… Meus caros, eu vi!
Continue reading...
57
Alga quisiera ser, alga enredada, en lo más suave de tu pantorrilla. Soplo de brisa contra tu mejilla. Arena leve bajo tu pisada. Agua quisiera ser, agua salada cuando corres desnuda hacia la orilla. Sol recortando en sombra tu sencilla silueta virgen de recién bañada. Todo quisiera ser, indefinido, en torno a ti: paisaje, luz, ambiente, gaviota, cielo, nave, vela, viento... Caracola que acercas a tu oído, para poder reunir, tímidamente, con el rumor del mar, mi sentimiento.
0
908
[alga quisiera ser, alga enredada]
Michael Farrel ardía con un ardor puro como la luz. Sus manos enseñaban a amar los lirios y sus sienes a desear el oro de las estrellas. En sus ojos bullían trémulas luces oceánicas. Sus formas eran el himno de castidad de la arcilla, suave y fragante y musical. Bajo sus bucles rubios, undosos y profusos, parecían temblar las alas de un ángel. Emiliano Atehortúa era muy sencillo y traía una infantilidad inagotable. Su adolescencia láctea, meliflua y floreal, fluía por las escarpas de mi madurez como fluye por el cielo la leche del alba. Cuando le vi en el vano ejercicio de la vida me pareció que me envolvía el rumor de una selva y me inundó el corazón la virtud musical de las aguas. Hay almas tan melódicas como si fueran ríos o bosques en las orillas de los ríos! Guillermo Valderrama era indolente y apasionado. Como un licor de bajo precio, la vida le produjo una embriaguez innoble. Sus formas pregonaban el triunfo de una estirpe. Había en su voz un glú-glú redentor y su amante le llamó una vez "el Príncipe de las hablas de agua". Leonel Robledo era muy tímido bajo una apariencia llena de majestad. En el recóndito espejo de su ternura se le reflejaba la imagen de una mujer. Toda su fuerza era para el ensueño y la evocación. Le vi llorar una vez por males de ausencia y me dije: hay una tempestad en una gota de rocío, y, sin embargo, no se conmueven los luceros... Stello Ialadaki era armonioso, rosáceo, azulino, como los mares de Grecia, como las islas que ellos ciñen. Efundía del mundo algo irreal, risueño, fantástico. Se le veía como marchando de las playas de ensueño que rozaron las quillas de Simbad el Marino, hacia las vagas latitudes por donde erró Sir John de Mandeville. Cuando le conocí tuve antojo de releer la Odisea, y por la noche soñé en el misterio de las espigas. ¡Evanaam! ¡Evanaam! Juan Rafael Agudelo era fuerte. Su fuerza trascendía como los roncos ecos del monte a los pinos. Alma laboriosa, la soledad era su ambiente necesario. Sus ilusiones fructificaban como una floresta oculta por los tules del "todavía-no". Sus palabras revelaban la fuerza de la realidad, y sus actos tenían la sencillez de un gajo de roble.
0
962
Los desposados de la muerte
Michael Farrel ardía con un ardor puro como la luz. Sus manos enseñaban a amar los lirios y sus sienes a desear el oro de las estrellas. En sus ojos bullían trémulas luces oceánicas. Sus formas eran el himno de castidad de la arcilla, suave y fragante y musical. Bajo sus bucles rubios, undosos y profusos, parecían temblar las alas de un ángel. Emiliano Atehortúa era muy sencillo y traía una infantilidad inagotable. Su adolescencia láctea, meliflua y floreal, fluía por las escarpas de mi madurez como fluye por el cielo la leche del alba. Cuando le vi en el vano ejercicio de la vida me pareció que me envolvía el rumor de una selva y me inundó el corazón la virtud musical de las aguas. Hay almas tan melódicas como si fueran ríos o bosques en las orillas de los ríos! Guillermo Valderrama era indolente y apasionado. Como un licor de bajo precio, la vida le produjo una embriaguez innoble. Sus formas pregonaban el triunfo de una estirpe. Había en su voz un glú-glú redentor y su amante le llamó una vez "el Príncipe de las hablas de agua". Leonel Robledo era muy tímido bajo una apariencia llena de majestad. En el recóndito espejo de su ternura se le reflejaba la imagen de una mujer. Toda su fuerza era para el ensueño y la evocación. Le vi llorar una vez por males de ausencia y me dije: hay una tempestad en una gota de rocío, y, sin embargo, no se conmueven los luceros... Stello Ialadaki era armonioso, rosáceo, azulino, como los mares de Grecia, como las islas que ellos ciñen. Efundía del mundo algo irreal, risueño, fantástico. Se le veía como marchando de las playas de ensueño que rozaron las quillas de Simbad el Marino, hacia las vagas latitudes por donde erró Sir John de Mandeville. Cuando le conocí tuve antojo de releer la Odisea, y por la noche soñé en el misterio de las espigas. ¡Evanaam! ¡Evanaam! Juan Rafael Agudelo era fuerte. Su fuerza trascendía como los roncos ecos del monte a los pinos. Alma laboriosa, la soledad era su ambiente necesario. Sus ilusiones fructificaban como una floresta oculta por los tules del "todavía-no". Sus palabras revelaban la fuerza de la realidad, y sus actos tenían la sencillez de un gajo de roble.
Continue reading...
50
Fuego, fuego, innumerables fuegos Fuego de odio que nadie admira Fuego que hiere, mutila y mata a víctimas inocentes Fuego que quema, incinera y destruye muchos edificios Fuego que se utiliza mal Fuego que se dilata Los países, con más potencia de fuego, dirigen los negocios Un gánster con un fuego pesado es utilizado como una idiota Como un instrumento mortal o herramienta para intimidar Para asesinar y para eliminar enemigos potenciales Fuegos de odio, fuegos del infierno que matan familias Fuego, fuegos, incendios incontrolables en el mar Fuego, incendios naturales en California Fuego, incendios mortales en Gaza Más fuego, más poder, más poder de fuego Más poder, más fuego y más poder inusual Fuego en la cocina para cocinar comida gourmet, cena deliciosa A la hora del cóctel elegante Ese es mi tipo de fuego, ese es buen fuego ¡Fuego, fuego y alto el fuego! Todos aborrecen la guerra Porque la guerra es odio, la guerra es el infierno en el bar La guerra no es más que un fuego maligno La guerra no es un juego. La guerra no es natural La guerra es un desastre. La guerra es un infierno creado por el hombre La guerra es un desperdicio de vidas y recursos humanos Más agua para matar todos los incendios y todas las fuentes El mundo necesita fuego bueno para proteger el medio ambiente El mundo quiere paz en todo el continente Dios creó Un Mundo, Un Pueblo y Una Raza Y el hombre inventó la división y muchas razas en este espacio El hombre creó el nepotismo, el dinero, el odio, la envidia, la discriminación El terrorismo, el color, la avaricia, la traición, el sufrimiento y la corrupción ¡Fuego, fuego, alto el fuego! Necesitamos lluvia, más agua para apagar el fuego Necesitamos Amor para aniquilar el odio y más amor para descharchar A los líderes malvados que están destruyendo nuestro Mundo, nuestro Universo Queremos Paz y fuego bueno para nuestro Mundo, para Nuestro Universo. Copyright © enero de 2025, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados Hébert Logerie es autor de varios libros de poesía.
0
Jan 18, 2025
Jan 18, 2025 at 6:41 PM UTC
Fuego, Fuegos, Alto El Fuego
Fuego, fuego, innumerables fuegos Fuego de odio que nadie admira Fuego que hiere, mutila y mata a víctimas inocentes Fuego que quema, incinera y destruye muchos edificios Fuego que se utiliza mal Fuego que se dilata Los países, con más potencia de fuego, dirigen los negocios Un gánster con un fuego pesado es utilizado como una idiota Como un instrumento mortal o herramienta para intimidar Para asesinar y para eliminar enemigos potenciales Fuegos de odio, fuegos del infierno que matan familias Fuego, fuegos, incendios incontrolables en el mar Fuego, incendios naturales en California Fuego, incendios mortales en Gaza Más fuego, más poder, más poder de fuego Más poder, más fuego y más poder inusual Fuego en la cocina para cocinar comida gourmet, cena deliciosa A la hora del cóctel elegante Ese es mi tipo de fuego, ese es buen fuego ¡Fuego, fuego y alto el fuego! Todos aborrecen la guerra Porque la guerra es odio, la guerra es el infierno en el bar La guerra no es más que un fuego maligno La guerra no es un juego. La guerra no es natural La guerra es un desastre. La guerra es un infierno creado por el hombre La guerra es un desperdicio de vidas y recursos humanos Más agua para matar todos los incendios y todas las fuentes El mundo necesita fuego bueno para proteger el medio ambiente El mundo quiere paz en todo el continente Dios creó Un Mundo, Un Pueblo y Una Raza Y el hombre inventó la división y muchas razas en este espacio El hombre creó el nepotismo, el dinero, el odio, la envidia, la discriminación El terrorismo, el color, la avaricia, la traición, el sufrimiento y la corrupción ¡Fuego, fuego, alto el fuego! Necesitamos lluvia, más agua para apagar el fuego Necesitamos Amor para aniquilar el odio y más amor para descharchar A los líderes malvados que están destruyendo nuestro Mundo, nuestro Universo Queremos Paz y fuego bueno para nuestro Mundo, para Nuestro Universo. Copyright © enero de 2025, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados Hébert Logerie es autor de varios libros de poesía.
Continue reading...
38
La pasión con que te adoro es la espléndida pureza de las flores del altar, es el lánguido desmayo que domina a los amantes cuando sienten la cabeza de la virgen desposada en su pecho descansar; la pasión con que te adoro es tan blanca como rayo de la luna, que se mira en la vidriera atravesar. Son tan puros mis amores cual las ansias ignoradas con que besan a la espuma los nenúfares del río al brillar entre el boscaje las luciérnagas doradas; las ternuras que te guardo no se han muerto con el frío: son las únicas ternuras que han quedado inmaculadas en el fondo cenagoso de mi espíritu sombrío. Al sentir que vuela a ti mi fe última de niño te consagro la sublime floración de mi cariño porque brillas con fulgores de divina refulgencia en las sombras impalpables que han envuelto mi existencia cual destello cintilante de las luces de algún astro o cual nítida blancura de una estatua de alabastro. He mirado indiferente el amor de otras mujeres porque sólo tú no dejas el hastío de los placeres, porque sólo a tu mirada temblorosa de pasión se arrodillan las más puras ilusiones de mi infancia, y quisiera saturar el marchito corazón de tu alma de querube con la púdica fragancia. De mi alma contemplé la blancura ya perdida, y al buscar amores castos por la senda del camino sólo tú le respondiste al doliente peregrino, pues mi espíritu manchado de tu espíritu es hermano, y embalsama tu pureza los dolores de mi vida cual perfuma la azucena el ambiente del pantano. Fe levantas, sueño de oro, en mi alma que te espera, cual se aleja en las mañanas de los días la primavera, cuando trinan las calandrias en las verdes enramadas la plegaria gemebunda de los bronces del santuario, cual la hostia se levanta en las ondas azuladas de los círculos ligeros que despide el incensario.
0
835
Pureza
La pasión con que te adoro es la espléndida pureza de las flores del altar, es el lánguido desmayo que domina a los amantes cuando sienten la cabeza de la virgen desposada en su pecho descansar; la pasión con que te adoro es tan blanca como rayo de la luna, que se mira en la vidriera atravesar. Son tan puros mis amores cual las ansias ignoradas con que besan a la espuma los nenúfares del río al brillar entre el boscaje las luciérnagas doradas; las ternuras que te guardo no se han muerto con el frío: son las únicas ternuras que han quedado inmaculadas en el fondo cenagoso de mi espíritu sombrío. Al sentir que vuela a ti mi fe última de niño te consagro la sublime floración de mi cariño porque brillas con fulgores de divina refulgencia en las sombras impalpables que han envuelto mi existencia cual destello cintilante de las luces de algún astro o cual nítida blancura de una estatua de alabastro. He mirado indiferente el amor de otras mujeres porque sólo tú no dejas el hastío de los placeres, porque sólo a tu mirada temblorosa de pasión se arrodillan las más puras ilusiones de mi infancia, y quisiera saturar el marchito corazón de tu alma de querube con la púdica fragancia. De mi alma contemplé la blancura ya perdida, y al buscar amores castos por la senda del camino sólo tú le respondiste al doliente peregrino, pues mi espíritu manchado de tu espíritu es hermano, y embalsama tu pureza los dolores de mi vida cual perfuma la azucena el ambiente del pantano. Fe levantas, sueño de oro, en mi alma que te espera, cual se aleja en las mañanas de los días la primavera, cuando trinan las calandrias en las verdes enramadas la plegaria gemebunda de los bronces del santuario, cual la hostia se levanta en las ondas azuladas de los círculos ligeros que despide el incensario.
Continue reading...
36
Después que escanciáramos el vaso postrimero -metidos ya en la sima berroqueña- nos dimos a decirles a Orión, a Fomalhaut, a Aldebarán, nuestra congoja, y a Proción y al divino Boyero: no sonreían, no sonreían, sino que se hermanaban con nuestra ánima pequeña, no se mofaban de nuestro diminuto afán Muy más allá del mundo de los astros queda el país difuso de los sueños; muy más allá del campo de los sueños el reino está -brumoso y coruscante- de la locura, que en sus brazos muelles todo el amor ilímite atesora. Después de que vaciáramos el último jarro de vino -inmersos en la espelunca berroqueña- nos dimos a vagar bajo del tenso, vientre maduro de la noche, -áureo vientre y endrino: ya nos cantaba su canción zahareña, sensual, ****** la noche, perfumada de jazmín y de incienso. Canción epitalámica, imbuida en un ambiente tibio de calígine: infusa de la música felposa que integra el sortilégico Nirvana; canción de éxtasis denso, que resume y acendra -entre sus filtros- la ventura. Después de que vaciáramos el último vaso de vino -inmersos en la espelunca berroqueña- nos dimos a soñar bajo del rútilo, combo, odorante vientre diamantino de la noche cenceña: para la Virgen Noche, para la noche virgen, no es siempre el hombre mútilo? Muy más allá del túrpido deseo queda el país del sueño insaturable; más allá del deseo incoercible queda el país joyoso y frío y cáustico de la locura, que en sus brazos férreos todo el amor sin lindes atesora. Después que escanciáramos el vaso postrimero -metidos ya en la sima berroqueña- nos dimos a narrarles a las constelaciones nuestra congoja, y al matutino lucero...: no sonreían, no sonreían de nuestra ánima pequeña, no se mofaban de nuestras infinitesimales desolaciones... Y más allá de los rútilos Orbes queda el país transido de los sueños; y más allá del yermo de los sueños se asienta la región ebria y radiante de la locura, que en sus brazos róseos todo el amor ilímite atesora...
0
795
Relato de proclo
Después que escanciáramos el vaso postrimero -metidos ya en la sima berroqueña- nos dimos a decirles a Orión, a Fomalhaut, a Aldebarán, nuestra congoja, y a Proción y al divino Boyero: no sonreían, no sonreían, sino que se hermanaban con nuestra ánima pequeña, no se mofaban de nuestro diminuto afán Muy más allá del mundo de los astros queda el país difuso de los sueños; muy más allá del campo de los sueños el reino está -brumoso y coruscante- de la locura, que en sus brazos muelles todo el amor ilímite atesora. Después de que vaciáramos el último jarro de vino -inmersos en la espelunca berroqueña- nos dimos a vagar bajo del tenso, vientre maduro de la noche, -áureo vientre y endrino: ya nos cantaba su canción zahareña, sensual, ****** la noche, perfumada de jazmín y de incienso. Canción epitalámica, imbuida en un ambiente tibio de calígine: infusa de la música felposa que integra el sortilégico Nirvana; canción de éxtasis denso, que resume y acendra -entre sus filtros- la ventura. Después de que vaciáramos el último vaso de vino -inmersos en la espelunca berroqueña- nos dimos a soñar bajo del rútilo, combo, odorante vientre diamantino de la noche cenceña: para la Virgen Noche, para la noche virgen, no es siempre el hombre mútilo? Muy más allá del túrpido deseo queda el país del sueño insaturable; más allá del deseo incoercible queda el país joyoso y frío y cáustico de la locura, que en sus brazos férreos todo el amor sin lindes atesora. Después que escanciáramos el vaso postrimero -metidos ya en la sima berroqueña- nos dimos a narrarles a las constelaciones nuestra congoja, y al matutino lucero...: no sonreían, no sonreían de nuestra ánima pequeña, no se mofaban de nuestras infinitesimales desolaciones... Y más allá de los rútilos Orbes queda el país transido de los sueños; y más allá del yermo de los sueños se asienta la región ebria y radiante de la locura, que en sus brazos róseos todo el amor ilímite atesora...
Continue reading...
50
He de encomiar en verso sincerista la capital bizarra de mi Estado, que es un cielo cruel y una tierra colorada. Una frialdad unánime en el ambiente, y unas recatadas señoritas con rostro de manzana, ilustraciones prófugas De las cajas de pasas. Católicos de Pedro el Ermitaño y jacobinos de época terciaria. (Y se odian los unos a los otros con buena fe.)                       Una típica montaña que, fingiendo un corcel que se encabrita, al dorso lleva una capilla, alzada al Patrocinio de la Virgen.                                       Altas y bajas del terreno, que son siempre una broma pesada. Y una Catedral, y una campana mayor que cuando suena, simultánea con el primer clarín del primer gallo, en las avemarías, me da lástima que no la escuche el Papa. Porque la cristiandad entonces clama cual si fuese su queja mas urgida la vibración metálica, y al concurrir ese clamor concéntrico del bronce, en el ánima del ánima, se siente que las aguas del bautismo nos corren por los huesos y otra vez nos penetran y nos lavan.
0
744
La bizarra capital de mi estado...
Lejos de la ciudad, lejos del foro clamoroso y del tiempo, que es mudanza, Edwards, eterno ya, sueña y avanza a la sombra de árboles de oro. Hoy es mañana y es ayer. No hay una cosa de Dios en el sereno ambiente que no le exalte misteriosamente, el oro de la tarde o de la luna. Piensa feliz que el mundo es un eterno instrumento de ira y que el ansiado cielo para unos pocos fue creado y casi para todos el infierno. En el centro puntual de la maraña hay otro prisionero, Dios, la Araña.
0
729
Jonathan edwards
¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina, ...pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad envidiosa en mí clava los dardos de su inquina, esquívase en silencio mi planta, y se encamina, hacia más puro ambiente de amor y caridad. ¿Rencores? ¡De qué sirven! ¡Qué logran los rencores! Ni restañan heridas, ni corrigen el mal. Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores, y no prodiga savias en pinchos punzadores: si pasa mi enemigo cerca de mi rosal, se llevará las rosas de más sutil esencia; y si notare en ellas algún rojo vivaz, ¡será el de aquella sangre que su malevolencia de ayer, vertió, al herirme con encono y violencia, y que el rosal devuelve, trocada en flor de paz!
0
680
Si una espina me hiere...
Mi patria es el hermoso sol Mi país no es el invierno duro Mi país es un edén a menudo verde Siempre lánguido y tropical al amanecer. Es un país donde el canto de los gallos Revive a todos cada mañana Es un país amueblado con aguanieve sucia y rocas Donde la naturaleza es un vasto y miserable jardín. Es un país lleno de historias horribles Donde los esclavos y la gente decente se rebelan Contra colonos codiciosos y bucaneros sangrientos Es donde solo existen recuerdos macabros. En este ambiente horrible y malhumorado Donde bromeo todo lo que es negativo Construiré monumentos positivos Soñaré y recitaré fábulas. Mi patria es la luz de la luna Que da esperanza y fuerza para luchar Contra los bastardos enmascarados Y zonbificados. ¡Vaya! Dios, no guardo rencor. Mi país es la imaginación siempre positiva Actualmente, no quiero denunciar a nadie. Sin embargo, silenciaré las campanas que repican ¡Vaya! Es triste ver a mi gente en el éxodo Junto a las costas de evacuación. PD Gilles Vigneault, este poema es Por ti y por nuestra gente. Copyright © Enero 2023, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados Hébert Logerie es autor de varias colecciones de poesía.
0
Dec 28, 2024
Dec 28, 2024 at 12:55 PM UTC
Mi País No Es El Invierno Duro
Calcuteia a areia Perde-te no mar Boneca de trapos Continua p’las dunas Vives num ambiente campestre O orvalho rola . . . p’la face E a rosa abre-se Para o mundo
0
Jan 24, 2014
Jan 24, 2014 at 2:35 AM UTC
boneca
Os dias acabam e a noite chega, Acendo a minha pequena lanterna Chamada consciência, Com a minha solidão eterna. A noite tranquiliza-me, Meio mundo está a dormir Sinónimo que está a progredir. Durante o meu sonho Nao existe gravidade Posso voar, pecar , Ninguém estará lá para me julgar. A madrugada costuma alimentar-se das minhas insónias, Não me importo pois ao fim da noite encontro a aurora, Nela encontro a minha esperança além da paranóia, Perco o sono, levanto me, dou a volta ao mundo sem demora. O meu quarto escuro, Com o passar das horas Cria um clima soturno. É nesse ambiente que travo os meus duelos Batalhando sob o admirável céu noturno Mudando o rumo dos asteróides, Faço os explodir Apenas para alimentar esta alma nervosa, Corro pelos anéis de Saturno Escorrego no gelo e saio disparado pelo universo, Enquanto gravito escrevo versos, Sobre os mares, continentes E formas de vida criadas na Terra. Mas a minha mente envolvida por aquele espaço É curiosa e faz me espreitar, Procuro algo fantástico impossível de imaginar, Infelizmente acordo e reparo que estava apenas a sonhar. Dormir tornou-se um luxo, Que raramente consigo suportar Mas sem ele o meu pensamento fica turvo Turvo de desencanto e claro de paixão, Tão desorganizado como esta selva de betão. Faz me desejar emigrar para ilhas de utopia, Praias de naufragio onde Beethovem escreveu Sonata ao luar á sua amada companhia.. Conheço-me, durante a noite aprendi a navegar Tomo as minhas decisões depos d'agitaçao parar, E sobre elas costumo meditar Enumeros conflitos tento solucionar. Quando tenho o corpo e a mente unidos No unico tempo que interessa, o presente, Foco me na respiraçao até que, Subitamente uma decisão aparece, Na minha totalidade transcendo-me E vivo sem arrependimentos Estando no presente, Não me lamento do passado, Não preparo o futuro , Apenas vivo no unico tempo existente, Tudo o resto é a minha mente, que mente, exageradamente.
0
Apr 11, 2018
Apr 11, 2018 at 2:47 PM UTC
soturno
Os dias acabam e a noite chega, Acendo a minha pequena lanterna Chamada consciência, Com a minha solidão eterna. A noite tranquiliza-me, Meio mundo está a dormir Sinónimo que está a progredir. Durante o meu sonho Nao existe gravidade Posso voar, pecar , Ninguém estará lá para me julgar. A madrugada costuma alimentar-se das minhas insónias, Não me importo pois ao fim da noite encontro a aurora, Nela encontro a minha esperança além da paranóia, Perco o sono, levanto me, dou a volta ao mundo sem demora. O meu quarto escuro, Com o passar das horas Cria um clima soturno. É nesse ambiente que travo os meus duelos Batalhando sob o admirável céu noturno Mudando o rumo dos asteróides, Faço os explodir Apenas para alimentar esta alma nervosa, Corro pelos anéis de Saturno Escorrego no gelo e saio disparado pelo universo, Enquanto gravito escrevo versos, Sobre os mares, continentes E formas de vida criadas na Terra. Mas a minha mente envolvida por aquele espaço É curiosa e faz me espreitar, Procuro algo fantástico impossível de imaginar, Infelizmente acordo e reparo que estava apenas a sonhar. Dormir tornou-se um luxo, Que raramente consigo suportar Mas sem ele o meu pensamento fica turvo Turvo de desencanto e claro de paixão, Tão desorganizado como esta selva de betão. Faz me desejar emigrar para ilhas de utopia, Praias de naufragio onde Beethovem escreveu Sonata ao luar á sua amada companhia.. Conheço-me, durante a noite aprendi a navegar Tomo as minhas decisões depos d'agitaçao parar, E sobre elas costumo meditar Enumeros conflitos tento solucionar. Quando tenho o corpo e a mente unidos No unico tempo que interessa, o presente, Foco me na respiraçao até que, Subitamente uma decisão aparece, Na minha totalidade transcendo-me E vivo sem arrependimentos Estando no presente, Não me lamento do passado, Não preparo o futuro , Apenas vivo no unico tempo existente, Tudo o resto é a minha mente, que mente, exageradamente.
Continue reading...
56
Pensando en quienes se han ido antes que yo, me encuentro volteando al cielo, buscando el lugar en el cual por fin descansan. ¿Pero cuál es este lugar? ¿Es realmente el cielo como nos ha dictado la religión? Y si no lo es, ¿por qué volteo hacia él cuando yo mismo no tengo religión? No volteo al cielo buscando el paraíso prometido por Dios a aquellos hombres de noble corazón y fe inquebrantable. En el cielo busco aquel plano existencial al que nosotros, los vivos, no tenemos acceso ni tendremos nunca. En la infinidad del azul encuentro la esencia inagotable de las almas que llenan mi ambiente interior de paz, de amor, de inspiración, de magnificencia y maravilla por las vidas que han dejado atrás y sus contribuciones a la mía propia y a las de otros. En las nubes veo sus rostros, su arte, su humor dibujando nuevas sonrisas en mi. De noche veo en las estrellas el brillo de sus mentes, el destello en sus ojos, la luz que rompía en mil a la oscuridad, y en la luna veo la compañía que nos dejan en las noches, la protección del mal que acecha por cada esquina, la mirada preocupada del padre cuyo hijo no ha vuelto a casa, buscándolo en la oscuridad de su habitación. El cielo pierde su divinidad para dar paso al amor, a la gente cuya vida no acaba más allá de la muerte, la gente cuya vida resuena en nosotros, en nuestras acciones, nuestras palabras, nuestras ideas y pensamientos, recuerdos, sonrisas, lágrimas. La gente cuyo cuerpo no está más, pero vive aún con nosotros.
0
Jun 5, 2018
Jun 5, 2018 at 1:13 PM UTC
Heaven..?
Pensando en quienes se han ido antes que yo, me encuentro volteando al cielo, buscando el lugar en el cual por fin descansan. ¿Pero cuál es este lugar? ¿Es realmente el cielo como nos ha dictado la religión? Y si no lo es, ¿por qué volteo hacia él cuando yo mismo no tengo religión? No volteo al cielo buscando el paraíso prometido por Dios a aquellos hombres de noble corazón y fe inquebrantable. En el cielo busco aquel plano existencial al que nosotros, los vivos, no tenemos acceso ni tendremos nunca. En la infinidad del azul encuentro la esencia inagotable de las almas que llenan mi ambiente interior de paz, de amor, de inspiración, de magnificencia y maravilla por las vidas que han dejado atrás y sus contribuciones a la mía propia y a las de otros. En las nubes veo sus rostros, su arte, su humor dibujando nuevas sonrisas en mi. De noche veo en las estrellas el brillo de sus mentes, el destello en sus ojos, la luz que rompía en mil a la oscuridad, y en la luna veo la compañía que nos dejan en las noches, la protección del mal que acecha por cada esquina, la mirada preocupada del padre cuyo hijo no ha vuelto a casa, buscándolo en la oscuridad de su habitación. El cielo pierde su divinidad para dar paso al amor, a la gente cuya vida no acaba más allá de la muerte, la gente cuya vida resuena en nosotros, en nuestras acciones, nuestras palabras, nuestras ideas y pensamientos, recuerdos, sonrisas, lágrimas. La gente cuyo cuerpo no está más, pero vive aún con nosotros.
Continue reading...
31
La calle sola, plácido el ambiente... Un piano suena, y vibra con tristeza; Y al compás de la música doliente Mi pensamiento a divagar empieza. ¿Quién arranca esos ritmos que así gimen? ¿Qué alma en el mundo sin amor perdida Vierte esas notas trémulas que exprimen El dolor y el cansancio de la vida? Y sigue divagando el pensamiento... Y de la luna al moribundo brillo, En alta roca donde silba el viento, Miro las torres de ojival castillo. Temblando llego al levadizo puente; Dormitan en la sombra los arqueros, Y del cielo en la bóveda luciente Parpadean los pálidos luceros. ¡Oh edad lejana que en mis sueños lloro, ¿En dónde está mi ***** ferreruelo, Mi alto calzón y mis espuelas de oro, Y mi jubón de suave terciopelo? ¿En dónde está la hermosa castellana? ¿En dónde está la soñadora rubia, Que la escala no prende en la ventana, Como en las noches de tristeza y lluvia? Tiempo hace ya que tu presencia aguardo Y la angustia en mi pecho se dilata; Despierta ya que mi laúd de bardo Quiere entonar la alegre serenata. La última nota lánguida fenece, Y de la luna al moribundo brillo, En el lejano azul se desvanece La sombría silueta del castillo.
0
594
En la calle
Todavía recuerdo el día en el que te marchaste dejándome tirada en ese viejo aparcamiento para camiones. Se que no soy ningún deshecho para ti. Yo soy la que jode, el penar el dolor el tormento La única que te habla con sinceridad en esa gasolinera del condado de Queens. He entregado toda mi alma tanto mi amor como mi rabia y si no es así, no importa ya Súbete monta y conduce Convéncete necesitas esto esa cruz que se balancea la pistola en tu guantera El camino es oscuro, pon las luces largas Y si la carretera es complicada siempre me tendrás de copiloto a tu lado. Te entregué mi alma al completo dime tu si hice bien confundiste una parte con un todo otra vez Tu puedes ser mi amante, que yo también seré, yo también seré tu tormento. Si puedes seguirme el ritmo persígueme dulcemente en la luz o en la oscuridad todas las cosas que has confesado odiar Latente la herida como un corazón purpura. Entregué mi alma a tus business nadando en el lago, entre los cisnes aunque intente huir ya sabes como hundirme, confundiste el valor con el precio estrellé mis sueños contra tu parachoques volví de entre los muertos para buscarte lloré y supliqué que me escuchases Allá en el callejón esta húmedo el ambiente seamos jóvenes y ridículos por una noche Solo necesito un mechero que prenda esta droga pequeño milagro sin tatuar dámelo en tus besos. ¿Que le voy a hacer? si la noche se torna mejor que el día Diviértete tu siempre haces que esté más fría Tómalo con suavidad pequeño cachorro de lobo Yo pinté una sonrisa sobre mis delicados labios tristes Y ¿que le voy a hacer? si pierdo cada vez que intento ganar si la tormenta lentamente se acerca Oh salgamos de fiesta solo que esta vez no me hagas llorar impetuoso hombre Todavía recuerdo el día que te marchaste dejándome tirada en ese motel con sucios colchones tengo tantas cosas que decir. Voy a dormir y espero verte allí.
0
Dec 27, 2020
Dec 27, 2020 at 7:31 AM UTC
El Tormento
Todavía recuerdo el día en el que te marchaste dejándome tirada en ese viejo aparcamiento para camiones. Se que no soy ningún deshecho para ti. Yo soy la que jode, el penar el dolor el tormento La única que te habla con sinceridad en esa gasolinera del condado de Queens. He entregado toda mi alma tanto mi amor como mi rabia y si no es así, no importa ya Súbete monta y conduce Convéncete necesitas esto esa cruz que se balancea la pistola en tu guantera El camino es oscuro, pon las luces largas Y si la carretera es complicada siempre me tendrás de copiloto a tu lado. Te entregué mi alma al completo dime tu si hice bien confundiste una parte con un todo otra vez Tu puedes ser mi amante, que yo también seré, yo también seré tu tormento. Si puedes seguirme el ritmo persígueme dulcemente en la luz o en la oscuridad todas las cosas que has confesado odiar Latente la herida como un corazón purpura. Entregué mi alma a tus business nadando en el lago, entre los cisnes aunque intente huir ya sabes como hundirme, confundiste el valor con el precio estrellé mis sueños contra tu parachoques volví de entre los muertos para buscarte lloré y supliqué que me escuchases Allá en el callejón esta húmedo el ambiente seamos jóvenes y ridículos por una noche Solo necesito un mechero que prenda esta droga pequeño milagro sin tatuar dámelo en tus besos. ¿Que le voy a hacer? si la noche se torna mejor que el día Diviértete tu siempre haces que esté más fría Tómalo con suavidad pequeño cachorro de lobo Yo pinté una sonrisa sobre mis delicados labios tristes Y ¿que le voy a hacer? si pierdo cada vez que intento ganar si la tormenta lentamente se acerca Oh salgamos de fiesta solo que esta vez no me hagas llorar impetuoso hombre Todavía recuerdo el día que te marchaste dejándome tirada en ese motel con sucios colchones tengo tantas cosas que decir. Voy a dormir y espero verte allí.
Continue reading...
66
Un dominico pasa bajo la luz radiante Del sol, negros los ojos y pálido el semblante; Atmósfera de claustro circundarlo parece, Pero en él una llama de juventud florece; Sobre el labio, áureo vello, y en la austera mirada, De todo lo terreno por siempre desligada. Un resplandor extraño que fulge y que se aleja. El fraile solitario sigue por la calleja, En tanto que en los huertos cercanos, los rosales, Movidos por el soplo de auras primaverales, Van llenando el ambiente de aromas y rumores, Porque estamos en Roma y en el mes de las flores. El asceta, de súbito, siente un extraño asombro y tiembla, cuando el viento deshójale en el hombro Una rosa. Dirige después honda mirada. Casi humana, a los pétalos de la flor deshojada. Que al soplo de la brisa bajan con raudo giro Por el hábito blanco; lanza luego un suspiro; Enjúgase la frente con mano temblorosa. y sacude hacia el suelo los pétalos de rosa.
0
472
Al pasar
Penso nas giestas floridas que sempre olhei, Amarelas, pueris e sempre brancas, Olhava para elas e eram tantas, Saudades que para elas eu deixei. Penedos que eu trepava com ousadia, Sobreiros que eu subia, Ribeiros onde eu nadava ingénuo, Sem pudor ou amor feito engano. Caminhadas com rebanhos que não crias, Sentimentos que não sentias, Turbilhões de ideias que teu ser comprometia, Vivendo na esperança de ter o que não podia. Saltava as fogueiras nas noites de luar, Nas festas de Santo António gostava de dançar, Colhia flores com mãos inocentes, Recebia tudo como belos presentes, Dormia com sonhos nunca vividos, Acordava com meus entes queridos. Pensava eu que viver era ousadia, Não percebia a tristeza e alegria. Fui criado num ambiente sagrado, Vivia sem sombra de pecado. Era terno, amigo, simples com amor, Se pudesse escolher o nome seria flor. Victor Marques
0
Jun 9, 2022
Jun 9, 2022 at 2:14 PM UTC
Lembranças
Surge un temblor luminoso Tras de la oscura montaña; Luego una franja de lumbre Que en el cielo se dilata; Y después la aurora espléndida, cual virgen enamorada, Su frente de nieve y rosa Levanta en la bruma pálida, Y lentamente se ocultan Los astros en lontananza. Naturaleza despierta, y allá entre las nieblas vagas, Que se extiende y se esfuman Sobre riscos y hondonadas, Se ven corno blandos rizos, Se ven corno frentes blancas, Corno pupilas azules, Y mejillas sonrosadas. Trae el viento olor a selva, y ávido el pecho se ensancha En esta embriaguez de vida De la tierra americana Los nidos están de fiesta, Están de fiesta las ramas; Hay ritmos en el ambiente, El bosque se trueca en arpa, y el fúlgido sol corona La cima de la montaña. «¡Buenos días! buenos días», Dice a las flores el aura, y como amante saludo A la festiva mañana, Las campanillas azules Repican sobre las tapias.
0
401
Acuarela
Transmútase mi alma en tu presencia como un florecimiento, que se vuelve cosecha. Los amados espectros de mi rito para siempre me dejan; mi alma se desazona como pobre chicuela a quien prohíben en el mes de mayo que vaya a ofrecer flores en la iglesia. Mas contemplo en tu rostro la redecilla de medrosas venas, como una azul sospecha de pasión, y camino en tu presencia como en campo de trigo en que latiese una misantropía de violetas. Mis lirios van muriendo, y me dan pena; pero tu mano pródiga acumula sobre mí sus bondades veraniegas, y te respiro como a un ambiente frutal; como en la fiesta del Corpus respiraba hasta embriagarme la fruta del mercado de mi tierra. Yo desdoblé mi facultad de amor en liviana aspereza y suave suspirar de monaguillo; pero tú me revelas el apetito indivisible, y cruzas con tu antorcha inefable incendiando mi pingüe sementera.
0
386
Transmútase mi alma...
Oh novia imposible, tan casta y hermosa, tan pura y tan buena,         que tarde por tarde en la muda ventana me esperas y envejeces ansiando que pronto         termine mi ausencia, me verás cuando pasen los años, retornar por la mustia vereda         y con inquietudes         llamar a tu puerta; que en la austera quietud de tu alcoba donde todas las cosas conversan         de escenas pasadas,         de dichas pretéritas, hallarán sempiterno reposo         mis fúnebres penas; y tus manos surcadas de arrugas me **** las caricias postreras,         caricias que saben         a miel de tristeza,         caricias que saben         a miel de colmenas, pero no de colmenas sabrosas que gusta la vida cuando es primavera sino miel en que endulzan sus males         las almas enfermas cuando ya la existencia tramonta         y la noche eterna         de las decepciones su abanico de sombras despliega, y el amor es tan sólo un ocaso de santas memorias, de ilusiones muertas.         Oh novia imposible,         tan pura y tan buena,         en estos renglones hallarás mi sagrada promesa         de ir a tus brazos         que amantes me esperan.         Llegado a tus lares, al volver a la casa risueña         en que envejeciendo         meditas mi ausencia, ungirán las heridas de tu alma         mis frases ingenuas         mis versos antiguos, al hablarte en la alcoba discreta que el dolor peculiar de otros días en su ambiente amoroso conserva. Volveré... mas hoy no, que es preciso dar también al cariño una tregua, y por eso de todos mis lutos         la cruz llevo a cuestas sin que alumbre la luz de tus ojos         mi árida senda.         La sola ventura que en la vía penosa me resta es creer que al llamar a tu casa mi mano de viejo que débil golpea, no hallará a mi piadoso reclamo         cerradas las puertas. No desmayes: espera y confía: que buscando la dicha perpetua de hospedar mi ternura en tu casa me verás, apoyado en la reja, una tarde sombría de invierno retornar por la mustia vereda         para que se cumpla         la antigua promesa,         y llena de canas         la triste cabeza,         llamar a tu alma,         tocar a tu puerta.
0
447
Promesa
Oh novia imposible, tan casta y hermosa, tan pura y tan buena,         que tarde por tarde en la muda ventana me esperas y envejeces ansiando que pronto         termine mi ausencia, me verás cuando pasen los años, retornar por la mustia vereda         y con inquietudes         llamar a tu puerta; que en la austera quietud de tu alcoba donde todas las cosas conversan         de escenas pasadas,         de dichas pretéritas, hallarán sempiterno reposo         mis fúnebres penas; y tus manos surcadas de arrugas me **** las caricias postreras,         caricias que saben         a miel de tristeza,         caricias que saben         a miel de colmenas, pero no de colmenas sabrosas que gusta la vida cuando es primavera sino miel en que endulzan sus males         las almas enfermas cuando ya la existencia tramonta         y la noche eterna         de las decepciones su abanico de sombras despliega, y el amor es tan sólo un ocaso de santas memorias, de ilusiones muertas.         Oh novia imposible,         tan pura y tan buena,         en estos renglones hallarás mi sagrada promesa         de ir a tus brazos         que amantes me esperan.         Llegado a tus lares, al volver a la casa risueña         en que envejeciendo         meditas mi ausencia, ungirán las heridas de tu alma         mis frases ingenuas         mis versos antiguos, al hablarte en la alcoba discreta que el dolor peculiar de otros días en su ambiente amoroso conserva. Volveré... mas hoy no, que es preciso dar también al cariño una tregua, y por eso de todos mis lutos         la cruz llevo a cuestas sin que alumbre la luz de tus ojos         mi árida senda.         La sola ventura que en la vía penosa me resta es creer que al llamar a tu casa mi mano de viejo que débil golpea, no hallará a mi piadoso reclamo         cerradas las puertas. No desmayes: espera y confía: que buscando la dicha perpetua de hospedar mi ternura en tu casa me verás, apoyado en la reja, una tarde sombría de invierno retornar por la mustia vereda         para que se cumpla         la antigua promesa,         y llena de canas         la triste cabeza,         llamar a tu alma,         tocar a tu puerta.
Continue reading...
72