Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"suicidio" poems
Diabetes, babe Why can’t you be kind to me? I appreciate your sweetness and all. Setting my life on “reset” And making me feel like **** Diabetes, my love Can you please be nice to me? Give me a few more years to live Stop making my mouth dry Stop making ‘ama cry Diabetes, chiquito Tratame bien corazon, No me metas tentacion Por que de ver los tamales, El pozole, el salpicon Se me olvida que el suicidio Se esconde en un chicharron Diabetes, mi rey Anda pues no te hagas wey Que la dieta sea mi amiga Librame de la fatiga Y de la azucar maligna Diabetes, Let me live I want to eat cheesecake again Life without sugar is lame And equal is not so great Diabetes, babe Let me be…
0
Jan 19, 2014
Jan 19, 2014 at 3:12 AM UTC
Diabetes babe
Perderte es duro pero la idea de que alguien más disfrute las maravillas que posees es como un suicidio. No quiero que alguien más bese esa boca cuando no puedes parar de hablar porque algo te pone nervioso, no quiero que alguien más tenga que darte consejos sobre que diseño puedes hacer o que color ponerle. No quiero que alguien más sea el que este ahí para ti cuando más lo necesites, cuando sientas que el mundo se cae, cuando quieras cantar alguna canción rara de esas tuyas, cuando quieras cagarte en las papas, cuando quieras tener un encuentro glorioso & culminarlo con el orgasmo más rico, no quiero que sea otra persona la que este ahí. Así que por favor, no te enamores de alguien más.
0
Jun 8, 2014
Jun 8, 2014 at 4:20 PM UTC
Por favor, no te enamores de alguien más.
*mis demonios parecen a cicatrices con el sabor del suicidio* and they watch they wait from the dark corners the creases of my mind and they laugh as I drown in this stale air they step on my chest crushing my brittle ribcage caving in my empty lungs they laugh as I drown in this salty ocean one small drop at a time as my skin tightens my cheeks stained grey my eyes bloodshot blinded they laugh as I drown in giving up giving in to the biggest demon of them all the beautiful sister of depression anxiety mis demonios parecen a cicatrices con el sabor del suicidio and they run back into the shadows chased by a box of kleenex and her scratchy sweater leaving my face raw but finally dry
0
Jun 7, 2013
Jun 7, 2013 at 7:20 PM UTC
demonios II
Si la lluvia cae desde las negras nubes hasta el verde césped, creando un nexo entre el cielo y la tierra, amantes distantes y enemigos cercanos destinados a compartir una misma existencia, ¿por qué no podemos tú y yo? Las palabras que no he dicho se agolpan en mi pecho y me abultan la garganta, pero no las libero, trago saliva y las envío a la ***** de mis dedos, desde donde explotan en el papel y dejan un rastro de sangre, a veces negra, a veces azul. Una escena de un crimen con un único sospechoso: mi corazón, el cual llevo siempre caminando a mi lado y detrás mío, ignorando sus avisos hasta que se detiene, se ancla en un lugar e irrumpe en mis pensamientos nublando mi juicio, alterando mi razón, destruyendo mi consciencia. Grito en silencio mientras te veo reír. El estruendo de tu alegría enmascara mi desdicha, y casi lo prefiero así. Eres el secreto que no logro mantener. El cristal oscuro detrás del cual me escondo sin darme cuenta de la transparencia de mis miradas, de mis risas, de mis manos. Eres el perfume de mis sábanas, la colilla de cigarro aún encendida que inicia el incendio involuntario que consume mi interior. Eres vida y eres muerte, y el suicidio que cometo a diario voluntaria y egoístamente. El arma homicida yace en tus labios, en tus brazos, en tu piel y en el pecaminoso pensar del cual soy víctima. ¿Cómo es entonces que te debo olvidar? Las espinas no sueltan mi espíritu decaído. Las llagas en mi piel no sanan si les echas de nuevo sal, pero sálame la vida, pues tu fiel seguidor soy.
0
Apr 13, 2018
Apr 13, 2018 at 1:10 PM UTC
Sal
Si la lluvia cae desde las negras nubes hasta el verde césped, creando un nexo entre el cielo y la tierra, amantes distantes y enemigos cercanos destinados a compartir una misma existencia, ¿por qué no podemos tú y yo? Las palabras que no he dicho se agolpan en mi pecho y me abultan la garganta, pero no las libero, trago saliva y las envío a la ***** de mis dedos, desde donde explotan en el papel y dejan un rastro de sangre, a veces negra, a veces azul. Una escena de un crimen con un único sospechoso: mi corazón, el cual llevo siempre caminando a mi lado y detrás mío, ignorando sus avisos hasta que se detiene, se ancla en un lugar e irrumpe en mis pensamientos nublando mi juicio, alterando mi razón, destruyendo mi consciencia. Grito en silencio mientras te veo reír. El estruendo de tu alegría enmascara mi desdicha, y casi lo prefiero así. Eres el secreto que no logro mantener. El cristal oscuro detrás del cual me escondo sin darme cuenta de la transparencia de mis miradas, de mis risas, de mis manos. Eres el perfume de mis sábanas, la colilla de cigarro aún encendida que inicia el incendio involuntario que consume mi interior. Eres vida y eres muerte, y el suicidio que cometo a diario voluntaria y egoístamente. El arma homicida yace en tus labios, en tus brazos, en tu piel y en el pecaminoso pensar del cual soy víctima. ¿Cómo es entonces que te debo olvidar? Las espinas no sueltan mi espíritu decaído. Las llagas en mi piel no sanan si les echas de nuevo sal, pero sálame la vida, pues tu fiel seguidor soy.
Continue reading...
5
Hermano: hay cuatro o cinco nombres obscuros que sangran la poesía. El exterminio asiste a los amantes. Hay quien sin darse cuenta camina en el suicidio como si visitara la muerte de un extraño. El hombre dice polvo y soledad y angustia. La esperanza, asustada, se refugia en los niños y en los tontos y en nosotros, los que todavía, por la gracia del verbo, somos desgraciados. La tierra ignora, el hombre trata de conocer, levanta la cabeza en que los ojos brillan. Hermano: estoy enfermo, estamos bebiendo diariamente vida y muerte mezcladas, en nuestro pan hay piedras, tenemos sucio el llanto, acudimos a nuestro corazón como a una casa limpia, pero tenemos que dormir sobre montones de basura y cuando llega el día no podemos tomar leche al pie de la vaca sino brebajes de perdición en manos de brujas. Amanecer no es hoy darse cuenta del día. La sangre a veces se congela en los ojos que quieren ver el mundo. Tu mano de amor se hará de piedra si tratas de secar el llanto a tu vecino. No hables, no escuches nada, no socorras, no llames en tu auxilio, que cada quien se ahogue bajo sus propios gritos, en sus gestos de espanto para la mímica universal. Hermano: tu desaliento no tiene sentido, óyeme hablar de la primavera. Yo siento a veces que los pulmones se me quiebran, que la carne toda se me quiebra igual que un vidrio golpeado por un martillo; siento que alguien les aprieta el pescuezo a los pájaros dentro de las jaulas, que alguien mete un perro y un gato en un costal, que les dan con un mazo en la nuca a los corderos, que degüellan niñas, juntándoles la cabeza a la espalda, pero óyeme hablar de la primavera. La miel se cosecha todavía en las bodegas y en los libros. La ternura existe. Vamos a morirnos cada quien en su sitio calladamente. No hay que darle importancia.
0
769
Carta a jorge
Hermano: hay cuatro o cinco nombres obscuros que sangran la poesía. El exterminio asiste a los amantes. Hay quien sin darse cuenta camina en el suicidio como si visitara la muerte de un extraño. El hombre dice polvo y soledad y angustia. La esperanza, asustada, se refugia en los niños y en los tontos y en nosotros, los que todavía, por la gracia del verbo, somos desgraciados. La tierra ignora, el hombre trata de conocer, levanta la cabeza en que los ojos brillan. Hermano: estoy enfermo, estamos bebiendo diariamente vida y muerte mezcladas, en nuestro pan hay piedras, tenemos sucio el llanto, acudimos a nuestro corazón como a una casa limpia, pero tenemos que dormir sobre montones de basura y cuando llega el día no podemos tomar leche al pie de la vaca sino brebajes de perdición en manos de brujas. Amanecer no es hoy darse cuenta del día. La sangre a veces se congela en los ojos que quieren ver el mundo. Tu mano de amor se hará de piedra si tratas de secar el llanto a tu vecino. No hables, no escuches nada, no socorras, no llames en tu auxilio, que cada quien se ahogue bajo sus propios gritos, en sus gestos de espanto para la mímica universal. Hermano: tu desaliento no tiene sentido, óyeme hablar de la primavera. Yo siento a veces que los pulmones se me quiebran, que la carne toda se me quiebra igual que un vidrio golpeado por un martillo; siento que alguien les aprieta el pescuezo a los pájaros dentro de las jaulas, que alguien mete un perro y un gato en un costal, que les dan con un mazo en la nuca a los corderos, que degüellan niñas, juntándoles la cabeza a la espalda, pero óyeme hablar de la primavera. La miel se cosecha todavía en las bodegas y en los libros. La ternura existe. Vamos a morirnos cada quien en su sitio calladamente. No hay que darle importancia.
Continue reading...
43
mis demonios parecen cicatrices y el sabor como el suicidio
0
May 27, 2013
May 27, 2013 at 3:47 AM UTC
demonios (10w)
Oremos por las nuevas generaciones, abrumadas de tedios y decepciones; con ellas en la noche nos hundiremos. Oremos por los seres desventurados, de moral impotencia contaminados...                           ¡Oremos! Oremos por la turba que a cruel prüeba sometida, se abate sobre la gleba; galeote que agita siempre los remos en el mar de la vida revuelto y hondo, danaide que sustenta tonel sin fondo...                           ¡Oremos! Oremos por los místicos, por los neuróticos nostálgicos de sombra, de templos góticos y de cristos llagados, que con supremos desconsuelos recorren su ruta fiera, levantando sus cruces como bandera.                           ¡Oremos! Oremos por los que odian los ideales, por los que van cegando los manantiales de amor y de esperanza de que bebemos, y derrocan al Cristo con saña impía, y después lloran, viendo l'ara vacía.                           ¡Oremos! Oremos por los sabios, por el enjambre de artistas exquisitos que mueren de hambre. ¡Ay!, el pan del espíritu les debemos, aprendimos por ellos a alzar las frentes, y helos pobres, escuálidos, tristes, dolientes...                           ¡Oremos! Oremos por las células de donde brotan ideas-resplandores, y que se agotan prodigando su savia: no las burlemos. ¿Qué fuera de nosotros sin su energía? Oremos por el siglo, por su agonía del Suicidio en las negras fauces...                           ¡Oremos!
0
443
Oremus
Oremos por las nuevas generaciones, abrumadas de tedios y decepciones; con ellas en la noche nos hundiremos. Oremos por los seres desventurados, de moral impotencia contaminados...                           ¡Oremos! Oremos por la turba que a cruel prüeba sometida, se abate sobre la gleba; galeote que agita siempre los remos en el mar de la vida revuelto y hondo, danaide que sustenta tonel sin fondo...                           ¡Oremos! Oremos por los místicos, por los neuróticos nostálgicos de sombra, de templos góticos y de cristos llagados, que con supremos desconsuelos recorren su ruta fiera, levantando sus cruces como bandera.                           ¡Oremos! Oremos por los que odian los ideales, por los que van cegando los manantiales de amor y de esperanza de que bebemos, y derrocan al Cristo con saña impía, y después lloran, viendo l'ara vacía.                           ¡Oremos! Oremos por los sabios, por el enjambre de artistas exquisitos que mueren de hambre. ¡Ay!, el pan del espíritu les debemos, aprendimos por ellos a alzar las frentes, y helos pobres, escuálidos, tristes, dolientes...                           ¡Oremos! Oremos por las células de donde brotan ideas-resplandores, y que se agotan prodigando su savia: no las burlemos. ¿Qué fuera de nosotros sin su energía? Oremos por el siglo, por su agonía del Suicidio en las negras fauces...                           ¡Oremos!
Continue reading...
37
Ser poeta Es ser mi verdugo, Pero si estoy condenado ¿Se considera suicidio?
0
Sep 22, 2015
Sep 22, 2015 at 2:59 PM UTC
Untitled
Me enluto por ti, Mireya, y te rezo esta epopeya. Mis entrañables provincianas mías: no sospeché alabar vuestro suicidio en las facinerosas tropelías. Antes de sucumbir al bandolero se amortizaron las sonoras alas que aleteaban en el fiel alero. Cúspide del teatro pueblerino: en un martirologio de palomas tú las viste volar a su destino. El novio llorará a su mártir perla, y que luego lo mate la nostalgia de no haber acertado a defenderla. La amó porque tejía, y por su traza de ángel custodio, cual la amó el gatito juguetón con la bola de su hilaza. ¡Pobre novio aldeano! ¡Ya no teje su perla, ya no lee el Oficio Parvol ¡El cabriolé del novio va sin eje! Me enluto por ti, Mireya, y te rezo esta epopeya. Honorable pajar de la cosecha honorable: tu incendio es la basílica en que se ahoga la virgen deshecha. ¡Morir al fuego, si olían tan bien y tenían su alma como el plúmbago y un guardarropa como un almacén! Gemirán las cocinas en que antes las Mireyas criollas fueron una bandeja de pozuelos humeantes. Gime también esta epopeya, escrita a golpes de inocencia, cuando Herodes a un niño de mi pueblo decapita. Santas de los terruños, cuerpos caros y gratas almas: ved que me he hecho añicos y azul celeste, y luz para rezaros. Me enluto por ti, Mireya, y te rezo esta epopeya.
0
389
A las provincianas mártires
Quiero cortarme y sangrar, cortar de lado mis preocupaciones y carencias. Que la sangre fluya y los arpones floten. Quiero sentir el suave abrazo de la soga en mi cuello. Mis ojos saliendo de sus cuencas desoladas. Ver la muerte buscarme por primera vez ser recibido sin pedirlo. Quiero ver las lágrimas sobre mi ataúd, hartado de alegóricas flores pretendiendo adornar lo que un día fue un muerto sin andar. Quiero saltar desde el piso veinte de un edificio y conocer el concreto como nunca nadie lo ha hecho sé que no quiero vivir en concreto. Para finalizar, antes del final, quiero morir en el mar de tus ojos derretidos, y terminar en tus melancólicas clavículas. Ahogado, ahorcado, desangrado, olvidado.
0
Nov 20, 2017
Nov 20, 2017 at 11:27 PM UTC
Suicidio // Delirio