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Yo, Beremundo el Lelo, surqué todas las rutas
y probé todos los mesteres.
Singlando a la deriva, no en orden cronológico ni lógico -en sin orden-
narraré mis periplos, diré de los empleos con que
nutrí mis ocios,
distraje mi hacer nada y enriquecí mi hastío...;
-hay de ellos otros que me callo-:
Catedrático fui de teosofía y eutrapelia, gimnopedia y teogonía y pansofística en Plafagonia;
barequero en el Porce y el Tigüí, huaquero en el Quindío,
amansador mansueto -no en desuetud aún- de muletos cerriles y de onagros, no sé dónde;
palaciego proto-Maestre de Ceremonias de Wilfredo el Velloso,
de Cunegunda ídem de ídem e ibídem -en femenino- e ídem de ídem de Epila Calunga
y de Efestión -alejandrino- el Glabro;
desfacedor de entuertos, tuertos y malfetrías, y de ellos y ellas facedor;
domeñador de endriagos, unicornios, minotauros, quimeras y licornas y dragones... y de la Gran Bestia.

Fui, de Sind-bad, marinero; pastor de cabras en Sicilia
si de cabriolas en Silesia, de cerdas en Cerdeña y -claro- de corzas en Córcega;
halconero mayor, primer alcotanero de Enguerrando Segundo -el de la Tour-Miracle-;
castrador de colmenas, y no de Casanovas, en el Véneto, ni de Abelardos por el Sequana;
pajecillo de altivas Damas y ariscas Damas y fogosas, en sus castillos
y de pecheras -¡y cuánto!- en sus posadas y mesones
-yo me era Gerineldos de todellas y trovador trovadorante y adorante; como fui tañedor
de chirimía por fiestas candelarias, carbonero con Gustavo Wasa en Dalecarlia, bucinator del Barca Aníbal
y de Scipión el Africano y Masinisa, piloto de Erik el Rojo hasta Vinlandia, y corneta
de un escuadrón de coraceros de Westmannlandia que cargó al lado del Rey de Hielo
-con él pasé a difunto- y en la primera de Lutzen.

Fui preceptor de Diógenes, llamado malamente el Cínico:
huésped de su tonel, además, y portador de su linterna;
condiscípulo y émulo de Baco Dionisos Enófilo, llamado buenamente el Báquico
-y el Dionisíaco, de juro-.

Fui discípulo de Gautama, no tan aprovechado: resulté mal budista, si asaz contemplativo.
Hice de peluquero esquilador siempre al servicio de la gentil Dalilah,
(veces para Sansón, que iba ya para calvo, y -otras- depilador de sus de ella óptimas partes)
y de maestro de danzar y de besar de Salomé: no era el plato de argento,
mas sí de litargirio sus caderas y muslos y de azogue también su vientre auri-rizado;
de Judith de Betulia fui confidente y ni infidente, y -con derecho a sucesión- teniente y no lugarteniente
de Holofernes no Enófobo (ni enófobos Judith ni yo, si con mesura, cautos).
Fui entrenador (no estrenador) de Aspasia y Mesalina y de Popea y de María de Mágdalo
e Inés Sorel, y marmitón y pinche de cocina de Gargantúa
-Pantagruel era huésped no nada nominal: ya suficientemente pantagruélico-.
Fui fabricante de batutas, quebrador de hemistiquios, requebrador de Eustaquias, y tratante en viragos
y en sáficas -algunas de ellas adónicas- y en pínnicas -una de ellas super-fémina-:
la dejé para mí, si luego ancló en casorio.
A la rayuela jugué con Fulvia; antes, con Palamedes, axedrez, y, en época vecina, con Philidor, a los escaques;
y, a las damas, con Damas de alto y bajo coturno
-manera de decir: que para el juego en litis las Damas suelen ir descalzas
y se eliden las calzas y sustentadores -no funcionales- en las Damas y las calzas en los varones.

Tañí el rabel o la viola de amor -casa de Bach, búrguesa- en la primicia
de La Cantata del Café (pre-estreno, en familia protestante, privado).
Le piqué caña jorobeta al caballo de Atila
-que era un morcillo de prócer alzada: me refiero al corcel-;
cambié ideas, a la par, con Incitato, Cónsul de Calígula, y con Babieca,
-que andaba en Babia-, dándole prima
fui zapatero de viejo de Berta la del gran pie (buen pie, mejor coyuntura),
de la Reina Patoja ortopedista; y hortelano y miniaturista de Pepino el Breve,
y copero mayor faraónico de Pepe Botellas, interino,
y porta-capas del Pepe Bellotas de la esposa de Putifar.

Viajé con Julio Verne y Odiseo, Magallanes y Pigafetta, Salgan, Leo e Ibn-Batuta,
con Melville y Stevenson, Fernando González y Conrad y Sir John de Mandeville y Marco Polo,
y sólo, sin De Maistre, alredor de mi biblioteca, de mi oploteca, mi mecanoteca y mi pinacoteca.
Viajé también en tomo de mí mismo: asno a la vez que noria.

Fui degollado en la de San Bartolomé (post facto): secundaba a La Môle:
Margarita de Valois no era total, íntegramente pelirroja
-y no porque de noche todos los gatos son pardos...: la leoparda,
las tres veces internas, íntimas, peli-endrina,
Margarita, Margotón, Margot, la casqui-fulva...-

No estuve en la nea nao -arcaica- de Noé, por manera
-por ventura, otrosí- que no fui la paloma ni la medusa de esa almadía: mas sí tuve a mi encargo
la selección de los racimos de sus viñedos, al pie del Ararat, al post-Diluvio,
yo, Beremundo el Lelo.

Fui topógrafo ad-hoc entre El Cangrejo y Purcoy Niverengo,
(y ad-ínterim, administré la zona bolombólica:
mucho de anís, mucho de Rosas del Cauca, versos de vez en cuando),
y fui remero -el segundo a babor- de la canoa, de la piragua
La Margarita (criolla), que navegó fluvial entre Comiá, La Herradura, El Morito,
con cargamentos de contrabando: blancas y endrinas de Guaca, Titiribí y Amagá, y destilados
de Concordia y Betulia y de Urrao...
¡Urrao! ¡Urrao! (hasta hace poco lo diríamos con harta mayor razón y con aquese y este júbilos).
Tras de remero de bajel -y piloto- pasé a condueño, co-editor, co-autor
(no Coadjutor... ¡ni de Retz!) en asocio de Matías Aldecoa, vascuence, (y de un tal Gaspar von der Nacht)
de un Libraco o Librículo de pseudo-poemas de otro quídam;
exploré la región de Zuyaxiwevo con Sergio Stepánovich Stepansky,
lobo de donde se infiere, y, en más, ario.

Fui consejero áulico de Bogislao, en la corte margravina de Xa-Netupiromba
y en la de Aglaya crisostómica, óptima circezuela, traidorcilla;
tañedor de laúd, otra vez, y de viola de gamba y de recorder,
de sacabuche, otrosí (de dulzaina - otronó) y en casaciones y serenatas y albadas muy especializado.
No es cierto que yo fuera -es impostura-
revendedor de bulas (y de mulas) y tragador defuego y engullidor de sables y bufón en las ferias
pero sí platiqué (también) con el asno de Buridán y Buridán,
y con la mula de Balaám y Balaám, con Rocinante y Clavileño y con el Rucio
-y el Manco y Sancho y don Quijote-
y trafiqué en ultramarinos: ¡qué calamares -en su tinta-!,
¡qué Anisados de Guarne!, ¡qué Rones de Jamaica!, ¡qué Vodkas de Kazán!, ¡qué Tequilas de México!,
¡qué Néctares de Heliconia! ¡Morcillas de Itagüí! ¡Torreznos de Envigado! ¡Chorizos de los Ballkanes! ¡Qué Butifarras cataláunicas!
Estuve en Narva y en Pultawa y en las Queseras del Medio, en Chorros Blancos
y en El Santuario de Córdova, y casi en la de San Quintín
(como pugnaban en el mismo bando no combatí junto a Egmont por no estar cerca al de Alba;
a Cayetana sí le anduve cerca tiempo después: preguntádselo a Goya);
no llegué a tiempo a Waterloo: me distraje en la ruta
con Ida de Saint-Elme, Elselina Vanayl de Yongh, viuda del Grande Ejército (desde antaño... más tarde)
y por entonces y desde años antes bravo Edecán de Ney-:
Ayudante de Campo... de plumas, gongorino.
No estuve en Capua, pero ya me supongo sus mentadas delicias.

Fabriqué clavicémbalos y espinetas, restauré virginales, reparé Stradivarius
falsos y Guarnerius apócrifos y Amatis quasi Amatis.
Cincelé empuñaduras de dagas y verduguillos, en el obrador de Benvenuto,
y escriños y joyeles y guardapelos ad-usum de Cardenales y de las Cardenalesas.
Vendí Biblias en el Sinú, con De la Rosa, Borelly y el ex-pastor Antolín.
Fui catador de tequila (debuté en Tapachula y ad-látere de Ciro el Ofiuco)
y en México y Amecameca, y de mezcal en Teotihuacán y Cuernavaca,
de Pisco-sauer en Lima de los Reyes,
y de otros piscolabis y filtros muy antes y después y por Aná del Aburrá, y doquiérase
con El Tarasco y una legión de Bacos Dionisos, pares entre Pares.
Vagué y vagué si divagué por las mesillas del café nocharniego, Mil Noches y otra Noche
con el Mago de lápiz buido y de la voz asordinada.
Antes, muy antes, bebí con él, con Emmanuel y don Efe y Carrasca, con Tisaza y Xovica y Mexía y los otros Panidas.
Después..., ahora..., mejor no meneallo y sí escanciallo y persistir en ello...

Dicté un curso de Cabalística y otro de Pan-Hermética
y un tercero de Heráldica,
fuera de los cursillos de verano de las literaturas bereberes -comparadas-.
Fui catalogador protonotario en jefe de la Magna Biblioteca de Ebenezer el Sefardita,
y -en segundo- de la Mínima Discoteca del quídam en referencia de suso:
no tenía aún las Diabelli si era ya dueño de las Goldberg;
no poseía completa la Inconclusa ni inconclusa la Décima (aquestas Sinfonías, Variaciones aquesas:
y casi que todello -en altísimo rango- tan Variaciones Alredor de Nada).

Corregí pruebas (y dislates) de tres docenas de sota-poetas
-o similares- (de los que hinchen gacetilleros a toma y daca).
Fui probador de calzas -¿prietas?: ceñidas, sí, en todo caso- de Diana de Meridor
y de justillos, que así veníanle, de estar atán bien provista
y atán rebién dotada -como sabíalo también y así de bien Bussy d'Amboise-.
Temperé virginales -ya restaurados-, y clavecines, si no como Isabel, y aunque no tan baqueano
como ése de Eisenach, arroyo-Océano.
Soplé el ***** bufón, con tal cual incongruencia, sin ni tal cual donaire.
No aporreé el bombo, empero, ni entrechoqué los címbalos.

Les saqué puntas y les puse ribetes y garambainas a los vocablos,
cuando diérame por la Semasiología, cierta vez, en la Sorbona de Abdera,
sita por Babia, al pie de los de Úbeda, que serán cerros si no valen por Monserrates,
sin cencerros. Perseveré harto poco en la Semántica -por esa vez-,
si, luego retorné a la andadas, pero a la diabla, en broma:
semanto-semasiólogo tarambana pillín pirueteante.
Quien pugnó en Dénnevitz con Ney, el peli-fulvo
no fui yo: lo fue mi bisabuelo el Capitán...;
y fue mi tatarabuelo quien apresó a Gustavo Cuarto:
pero sí estuve yo en la Retirada de los Diez Mil
-era yo el Siete Mil Setecientos y Setenta y Siete,
precisamente-: releed, si dudaislo, el Anábasis.
Fui celador intocable de la Casa de Tócame-Roque, -si ignoré cuyo el Roque sería-,
y de la Casa del Gato-que-pelotea; le busqué tres pies al gato
con botas, que ya tenía siete vidas y logré dar con siete autores en busca de un personaje
-como quien dice Los Siete contra Tebas: ¡pobre Tebas!-, y ya es jugar bastante con el siete.
No pude dar con la cuadratura del círculo, que -por lo demás- para nada hace falta,
mas topé y en el Cuarto de San Alejo, con la palanca de Arquimedes y con la espada de Damocles,
ambas a dos, y a cual más, tomadas del orín y con más moho
que las ideas de yo si sé quién mas no lo digo:
púsome en aprietos tal doble hallazgo; por más que dije: ¡Eureka! ...: la palanca ya no servía ni para levantar un falso testimonio,
y tuve que encargarme de tener siempre en suspenso y sobre mí la espada susodicha.

Se me extravió el anillo de Saturno, mas no el de Giges ni menos el de Hans Carvel;
no sé qué se me ficieron los Infantes de Aragón y las Nieves de Antaño y el León de Androcles y la Balanza
del buen Shylock: deben estar por ahí con la Linterna de Diógenes:
-¿mas cómo hallarlos sin la linterna?

No saqué el pecho fuera, ni he sido nunca el Tajo, ni me di cuenta del lío de Florinda,
ni de por qué el Tajo el pecho fuera le sacaba a la Cava,
pero sí vi al otro don Rodrigo en la Horca.
Pinté muestras de posadas y mesones y ventas y paradores y pulquerías
en Veracruz y Tamalameque y Cancán y Talara, y de riendas de abarrotes en Cartagena de Indias, con Tisaza-,
si no desnarigué al de Heredia ni a López **** tuerto -que era bizco-.
Pastoreé (otra vez) el Rebaño de las Pléyades
y resultaron ser -todellas, una a una- ¡qué capretinas locas!
Fui aceitero de la alcuza favorita del Padre de los Búhos Estáticos:
-era un Búho Sofista, socarrón soslayado, bululador mixtificante-.
Regí el vestier de gala de los Pingüinos Peripatéticos,
(precursores de Brummel y del barón d'Orsay,
por fuera de filósofos, filosofículos, filosofantes dromomaníacos)
y apacenté el Bestiario de Orfeo (delegatario de Apollinaire),
yo, Beremundo el Lelo.

Nada tuve que ver con el asesinato de la hija del corso adónico Sebastiani
ni con ella (digo como pesquisidor, pesquisante o pesquisa)
si bien asesoré a Edgar Allan Poe como entomólogo, cuando El Escarabajo de Oro,
y en su investigación del Doble Asesinato de la Rue Morgue,
ya como experto en huellas dactilares o quier digitalinas.
Alguna vez me dio por beberme los vientos o por pugnar con ellos -como Carolus
Baldelarius- y por tomar a las o las de Villadiego o a las sus calzas:
aquesas me resultaron harto potables -ya sin calzas-; ellos, de mucho volumen
y de asaz poco cuerpo (si asimilados a líquidos, si como justadores).
Gocé de pingües canonjías en el reinado del bonachón de Dagoberto,
de opíparas prebendas, encomiendas, capellanías y granjerías en el del Rey de los Dipsodas,
y de dulce privanza en el de doña Urraca
(que no es la Gazza Ladra de Rossini, si fuéralo
de corazones o de amantes o favoritos o privados o martelos).

Fui muy alto cantor, como bajo cantante, en la Capilla de los Serapiones
(donde no se sopranizaba...); conservador,
conservador -pero poco- de Incunables, en la Alejandrina de Panida,
(con sucursal en El Globo y filiales en el Cuarto del Búho).

Hice de Gaspar Hauser por diez y seis hebdémeros
y por otras tantas semanas y tres días fui la sombra,
la sombra misma que se le extravió a Peter Schlémil.

Fui el mozo -mozo de estribo- de la Reina Cristina de Suecia
y en ciertas ocasiones también el de Ebba Sparre.
Fui el mozo -mozo de estoques- de la Duquesa de Chaumont
(que era de armas tomar y de cálida sélvula): con ella pus mi pica en Flandes
-sobre holandas-.

Fui escriba de Samuel Pepys -¡qué escabroso su Diario!-
y sustituto suyo como edecán adjunto de su celosa cónyuge.
Y fuí copista de Milton (un poco largo su Paraíso Perdido,
magüer perdido en buena parte: le suprimí no pocos Cantos)
y a la su vera reencontré mi Paraíso (si el poeta era
ciego; -¡qué ojazos los de su Déborah!).

Fui traductor de cablegramas del magnífico Jerjes;
telefonista de Artajerjes el Tartajoso; locutor de la Esfinge
y confidente de su secreto; ventrílocuo de Darío Tercero Codomano el Multilocuo,
que hablaba hasta por los codos;
altoparlante retransmisor de Eubolio el Mudo, yerno de Tácito y su discípulo
y su émulo; caracola del mar océano eólico ecolálico y el intérprete
de Luis Segundo el Tartamudo -padre de Carlos el Simple y Rey de Gaula.
Hice de andante caballero a la diestra del Invencible Policisne de Beocia
y a la siniestra del Campeón olímpico Tirante el Blanco, tirante al blanco:
donde ponía el ojo clavaba su virote;
y a la zaga de la fogosa Bradamante, guardándole la espalda
-manera de decir-
y a la vanguardia, mas dándole la cara, de la tierna Marfisa...

Fui amanuense al servicio de Ambrosio Calepino
y del Tostado y deMatías Aldecoa y del que urdió el Mahabarata;
fui -y soylo aún, no zoilo- graduado experto en Lugares Comunes
discípulo de Leon Bloy y de quien escribió sobre los Diurnales.
Crucigramista interimario, logogrifario ad-valorem y ad-placerem
de Cleopatra: cultivador de sus brunos pitones y pastor de sus áspides,
y criptogramatista kinesiólogo suyo y de la venus Calipigia, ¡viento en popa a toda vela!
Fui tenedor malogrado y aburrido de libros de banca,
tenedor del tridente de Neptuno,
tenedor de librejos -en los bolsillos del gabán (sin gabán) collinesco-,
y de cuadernículos -quier azules- bajo el ala.
Sostenedor de tesis y de antítesis y de síntesis sin sustentáculo.
Mantenedor -a base de abstinencias- de los Juegos Florales
y sostén de los Frutales -leche y miel y cerezas- sin ayuno.
Porta-alfanje de Harún-al-Rashid, porta-mandoble de Mandricardo el Mandria,
porta-martillo de Carlos Martel,
porta-fendiente de Roldán, porta-tajante de Oliveros, porta-gumía
de Fierabrás, porta-laaza de Lanzarote (¡ búen Lancelot tan dado a su Ginevra!)
y a la del Rey Artús, de la Ca... de la Mesa Redonda...;
porta-lámpara de Al-Eddin, el Loca Suerte, y guardián y cerbero de su anillo
y del de los Nibelungos: pero nunca guardián de serrallo ni cancerbero ni evirato de harem...
Y fui el Quinto de los Tres Mosqueteros (no hay quinto peor) -veinte años después-.

Y Faraute de Juan Sin Tierra y fiduciario de
Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;
bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul; 
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;
-«Navega velero mío,
 sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
 »Veinte presas
hemos hecho
a despecho,
del inglés,

»y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»Allá muevan feroz guerra
 ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
 »Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,

»que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.

»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»A la voz de ¡barco viene!
 es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
 »En las presas
yo divido
lo cogido
por igual:

»sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»¡Sentenciado estoy a muerte!;
 yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena
quizá en su propio navío.
 »Y si caigo
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,

»cuando el yugo
de un esclavo
como un bravo
sacudí.

»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
»Son mi música mejor
 aquilones
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del ***** mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
 »Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,

»yo me duermo
sosegado
arrullado
por el mar.

»Qué es mi barco: mi tesoro,
qué es mi dios: la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar».
 José de Espronceda, 1840
Yo tuve una prima
como un lirio bella,
como un mirlo alegre,
como un alba fresca,
rubia como una
mañana abrileña.   Amaba los versos aquella rapaza
con predilecciones a su edad ajenas.
La música augusta del rtimo cantaba
dentro de su espíritu como ignota orquesta;
todo lo que un astro le dice a otro astro,
todo lo que el cielo le dice a la tierra,
todo lo que el alma pregunta a la Esfinge,
todo lo que al alma la Esfinge contesta.   Pobre prima rubia,
pobre prima buena;
hace muchos años que duerme ese sueño
del que ni los pájaros, alegres como ella,
ni el viento que pasa, ni el agua que corre,
ni el sol que derrocha vida, la recuerdan.   Yo suelo, en los días
de la primavera,
llevar a su tumba
versos y violetas;
versos y violetas, ¡lo que más amaba!   En torno a su losa riego las primeras,
luego las estrofas recito que antaño
su deleite eran:
las más pensativas, las más misteriosas,
las más insinuantes, las que son más tiernas;
las que en sus pestañas, como en blonda de oro,
ponían las joyas de lágrimas, trémulas,
con diafanudades de beril hialino
y oriente de perlas.
  Se las digo bajo, bajito, inclinándome
hacia donde yace, por que las entienda.
Pobre prima rubia, ¡pero no responde!
Pobre prima rubia, ¡pero no despierta!   Cierto día, una joven condiscípula,
con mucho sigilo le prestó en la escuela
un libro de versos musicales, hondos.
¡Eran los divinos versos de Espronceda!   Se los llevó a casa bajo el chal ocultos,
y los escondimos, con sutil cautela,
del padre y la madre, y hasta de su sombra;
de la anciana tía, devota e ingenua,
que sólo gustaba de jaculatorias
y sólo entendía los versos de Trueba.   En aquellas tardes embermejecidas
por conflagraciones de luz, en que bregan
gigánticamente monstruos imprecisos
del Apocalipsis o de las leyendas;
de aquellas tardes que fingen catástrofes;
en aquellas tardes en que el iris vuelca
todos sus colores, en que el sol vacía
toda su escarcela;
en aquellas tardes del trópico, juntos
los dos, en discreto rincón de la huerta,
bajo de la trémula hospitalidad
de nuestras palmeras,
a furto de extraños, vibrantes leíamos
el Canto a Teresa.   ¡Qué revelaciones nos hizo ese canto!
Todas las angustias, todas las tristezas,
todo lo insondable del amor, y todo
lo desesperante de las infidencias:
todo el doloroso mundo que gravita
sobre el alma esclava que amó quimeras,
del que puso estrellas en la frente amada,
y al tornar a casa ya no encontró estrellas.   Todo el ansia loca de adorar en vano
tan sólo a una sombra, tan sólo a una muerta;
todos los despechos y las ironías
del que se revuelca
en zarzal de dudas y de escepticismos;
todos los sarcasmos y las impotencias.   Y después, aquellas ágiles canciones
de prosodia alada, de gracia ligera,
que apenas si tocan el polvo del mundo
con la orla de oro del brial de seda;
que, como el albatros, se duermen volando
que, como el albatros, volando despiertan:
  La ideal canción del bravo Pirata
que iba viento en popa, que iba a toda vela,
y a quien por los mares nuestros pensamientos,
como dos gaviotas, seguían de cerca;   Y la del Mendigo, cínico y osado,
y la del Cosaco del Desierto, bélica,
bárbara, erizada de ferrados hurras,
que al oído suenan
como los tropeles de potros indómitos
con jinetes rubios, sobre las estepas...   Pasaba don Félix, el de Montemar,
con una aureola roja en su cabeza,
satánico, altivo; luego, doña Elvira,
«que murió de amor», en lirios envuelta.
¡Con cuántos prestigios de la fantasía
ante nuestros ojos se alejaba tétrica!   Y el Reo de muerte que el fatal instante,
frente a un crucifijo, silencioso espera;
y aquella Jarifa, cuya mano pálida
la frente ardorosa del bardo refresca.
  Poco de su Diablo Mundo comprendíamos;
pero adivinábamos, como entre una niebla,
símbolos enormes y filosofías
que su Adán desnudo se llevaba a cuestas   ¡Oh mi gran poeta de los ojos negros!,
¡oh mi gran poeta de la gran melena!,
¡oh mi gran poeta de la frente vasta
cual limpio horizonte!, ¡oh mi gran poeta!   Te debo las horas más inolvidables;
y un día leyendo tu Canto a Teresa.,
muy juntos los ojos, muy juntos los labios,
te debí también, cual Paolo a Francesca,
un beso, el más grande que he dado en mi vida;
un beso, más dulce que miel sobre hojuelas;
¡un beso florido que envolvió en perfumes
toda mi existencia!   Un beso que, siento, eternizaría
del duro Gianciotti la daga violenta,
para que en la turba de almas infernales,
como en la terrible página dantesca,
fuera resonando por los anchos limbos,
fuera restallando por la noche inmensa,
y uniendo por siempre mi boca golosa
con la boca de ella!   ¡Oh, mi gran poeta de los ojos negros!
¡Quién hubiera dicho que yo te trajera,
como pobre pago de los inefables
éxtasis de entonces, esta humilde ofrenda!...
¡Oh, gallardo príncipe de la poesía!
Pero tú recíbela con la gentileza
de un Midas que en oro todo lo transmuta;
en claros diamantes mi abalorio trueca,
y en los viles cobres de mis estrofillas,
para acaudalarlos, engasta tus gemas.
Así tu memoria por los siglos dure,
¡oh, mi gran poeta de la gran melena!,
¡oh, mi gran poeta de los ojos negros!
¡oh, mi gran poeta!
¡Luna! ¡Corona de una testa inmensa,
que te vas deshojando en sombras gualdas!
¡Roja corona de un Jesús que piensa
trágicamente dulce de esmeraldas!
¡Luna! Alocado corazón celeste
¿porqué bogas así, dentro la copa
llena de vino azul, hacia el oeste,
cual derrotada y dolorida popa?
¡Luna! Y a fuerza de volar en vano,
te holocaustas en ópalos dispersos:
tú eres tal vez mi corazón gitano
que vaga en el azul llorando versos!...
Con el viento en la popa, bajo azul cristalino,
y huyendo entre los mástiles el faro hora tras hora,
de la costa de Egipto partió  al rayar la aurora,
de su barco orgulloso y favorable sino.

Ya no verá en sus días el muelle Alejandrino.
En la desierta arena, la arena  bullidora,
abrió su sepultura tormenta  asoladora.
El viento allí retuerce un arbusto marino.

En el pliegue más hondo de movediza duna,
En noche sin aurora, sin astros y sin luna,
¡que al fin en paz eterna repose el navegante!

Piedad ¡oh Mar! ¡oh Tierra! para su Sombra os pido,
y en la playa que cubre sus despojos amante,
¡oh Tierra, sele blanda!  y  ¡oh Mar, no le hagas ruido!
PEARL SMOKE Aug 2017
You Are my biggest trigger.
Baby, You Are Pushing Me.
I'm Scared To Fall.
But The Pushing is getting strong.
Baby, I'm Scared.
I'm Scared At the fact That I'm Not Afraid. Too much on my brain.
My Pain Is Building Up.
I'm running low on Space.
I'm sorry but I can't tolerate!
This is Becoming to much.
Many arguments Left unresolved.
Baby I Can't take this Anymore.
The Fighting & broken promises.
I've held strong for long .
I'm getting to that Point ..
Where I'm Going To Give in.
I'm not happy, I'm So miserable.
They told me Sobriety Is the best feeling ever. Why aren't I Joyful?
Why am I still Depressed !
Baby, I've told You many times.
Please change . Please treat me nice. Show Me How great life is Sober. It's You Who wants me Drug free. I Cleaned up For You.
I Quit For You. You promised To show me how great life is off drugs.
I'm Still waiting ..
I'm Waiting For You To treat me like Your queen. I'm Eager To Live happy with You & off drugs.
To Smile , Enjoy life and Love each other.
So Baby? When Does it start ...
Why Do You Still Treat me Unfair?
Why Do You Still do things that make me Feel Upset. Why am I Living The opposite of what you said? I Fought temptation Many Times. I Managed To Not relapse Through Times I Should Have.
I've been Strong. For You..
like I Said, I'm weakening .
What's The Point of staying sober?
I'm starting to forget. I'm Starting to lose faith in sobriety.
You want me To Be Kind & Sweet.
Respectful, loving & caring.
You want me to play wifey.
Baby, Why must I Stay around?
If You Ignore me Whenever.
You Forget About me Easily.
You don't care how I'm feeling.
I'm Supposed To Be Positive.
Stay happy, Kiss and love you unconditionally.
You want me to show You affection.
Treat You like A King And be at your service .
I Am A Puppet, Your prisoner.
I Don't find This Fair. We are supposed To Be even.
Why Did You make me your gf?
Can You tell me What was The point of Quitting Drugs ?
I Changed my lifeStyle for You.
You Wanted Me To be Yours.
You promised me A better life.
I Am Yours now & im So Unhappy.
I have been Loyal, truthful & Loving.
You Have Been Unfaithful, Careless and Lieing.
It hurts me To know You Said "I'm Pushing You away" with My constant Tripping & arguing .
It crushes my heart. How do You not see That it's You that's causing me? How do You not see How Careless You Are About my feelings. I'm the only one With The privilege To say "your pushing me away". You have Done Things That I should have Left You For. Yet I've never Told you "Your pushing me away" I put up with Your ******* a lot. I forgive and forget everything.
Yet, You Are the one losing interest in me? That hurts.
Im Strongly attached To You.
I'm So used To Being with You.
You Are My daily Task & routine.
My Life and choices revolve around You. Your the center Of My World.
I'm Sprung, I'm obsessed , I'm in love with you Popa.
I gave up drugs To Be With You.
You became My new Addiction.
I Do everything You Ask me To.
In return, I Get tears running down My cheeks and feelings Hurt.
I Am Changing.
Im No longer A Fool Like I was before. Where I let you Walk over me and Treat me however And Still love and Sweet talk With You.
I Don't Show You Much affection Anymore . Why? You give me no reasons To Be Lovable.
I'm Arguing More Frequently.
Why? You are giving me many reasons To Be negative with you.
Listen Closely Baby ...
I'm Tired of all Your b.s.
Tired Of You doing whatever.
Im Tired Of Not being treated how I was promised in the beginning.
I can't continue Being played like a fool. I can't keep moving forward in a relationship where I'm not happy.
I'm Drifting baby, Hope you Notice.
Hope you realize It's because of Your decisions and Doing as You please. It's the Lack of affection, And The fact That You don't think whether your choices hurt my feelings. The fact that You break promises and Do things behind my back.
I've Done Nothing As Bad As You.
If I have? It's because of You.
You Always come first in my agenda. I always Think about your feelings and how Certain things will Affect You.
You Want Me To stop arguing And talking ****.
It all Starts With You.
You just have to Do Right and Not things That Get me angry.
Treat me With Love.
You will Get the same back plus much more ...
Allá, lejos, cesaron del muezín los clamores.
De oro y púrpura el cielo se cubre en el poniente;
El cocodrilo, lecho de fango en la corriente
Busca, y el río calla sus últimos rumores.

Con las piernas cruzadas como los fumadores,
El Jefe, de hachís ebrio, doblegaba la frente,
E impulsando la barca, con esfuerzo potente,
Desnudos se curvaban dos negros remadores.

En la popa, dichoso, y en la boca el ultraje,
Y tañendo una guzla, ruda canción salvaje,
Un albanés cantaba, de ojo vil y agresivo;

Y sangrando, y sujeto por pesados grilletes,
Miraba un jeque anciano, ya estúpido, ya altivo,
En el Nilo, temblando, los altos minaretes.
Ryan O'Leary Feb 2019
Tata, Imran Khan,
Modi Operandi ready
with Popa bombs and
Spice Jets, shaky heads
and Hen Doo's.
PEARL SMOKE Sep 2017
Its not Strong enough.
I want to feel it all the way.
These thoughts are eating up my brain. My only love?
He's doing his own thang.
Cause he Doesn't care.
Says he does, but baby you ain't really There. Your actions show the opposite of what you claim.
It's Fine. You have always Been that way.
I Wish I wasn't using When I met you. The drug blocked all The negative That poured out of You.
"Idk how to love"
You learn. You search.
You don't have to live in a certain household To know how to be a good person. Your careless & selffish. You deny all your blames and Victimize the pain im feeling towards you. Makes no sense!
That's why.
I want Stronger. To forget all these ****** up Convos.
A Ligter, cotton , a Spoon & needle.
Yes,  I'm getting near.
I can't put up with feeling more sadness!! I'm suffering & you let me. Your letting me Continue wanting to use by You feeling dissapointed & ignoring me.
Pretty ****** up
I'm killing me slowly & all you want is to get over me.
Cause "I talk to much ****"
Well **** Popa stop giving me reasons and stop pointing the finger at me !!
Donall Dempsey Dec 2023
THE GIFT

I wander home
lost to the world

wrapped up against the cold
in my thoughts.

Unbidden
the Heavens

blaze
above me

but I pay them
no attention.

The world covered in
the soft frost of sorrow.

Only to be stopped
by a lost soul

(loster than I?)

a Serbian
not knowing where he’s going

or which direction
home is in.

Lost in language
directions are useless

so I walk him
in the general direction

of where
home should be.

Seeing the poetry book
clasped in my hand

he launches
into verse after verse

of some battle
lost so long ago

but still flashing
in his eyes

alive as
if 1389

were only
yesterday.

He cries
at this old defeat

made new
by his tongue

his syllables
a field of blackbirds.

We arrive
at where

I know
he would not be
lost.

Home beckons
across the water

a sleeping daughter
and a wakening wife

dreaming of his return.

He wants to pay me
for my trouble!

I decline:
“No trouble! ”

Try to tell him
the passion of the poem

more payment
than could have been

hoped for.

He is upset
until...

“Look! ” he says
offering me the moon

(unseen by me
in sorrow) .

A moon so suddenly
throws off her clouds

and stands
naked before us.

“She is beautiful...yes? ”

The naked moon
now hides shyly

behind a massive
tower block

and now peeps out
the other side.

I take his thanks
sweet in his unknown tongue.

I take his gift
of the moon

and walk home
with the river

running beside me
keeping up a non-stop conversation.

Time flows
under the bridge.

Finally I arrive
at where I should be

the gift
of his moon

still tightly
held in my mind.

*
I was ill and in chronic pain and had just got off a late shift...I was sick and tired of being sick and tired..long sleepless nights...dead on my feet and this Serbian gentle man asking for directions made me raise my eyes to the sky and being given the gift to see and let the world shine through me. Human contact and a heavenly body reminding me that just being alive in this moment...despite all the pain and my life unraveling...was what counted. I  had lost my wife due to my paralysis( "I don't want to be with no paralyzed guy!") and this saddened him greatly.

He was delighted to know that I knew my Popa(and that he was one of my favourite poets)and of The Battle of Kosovo. As we walked he reeled off verse after epic verse and I had the immense pleasure of hearing it in Serbian. I couldn't understand it but the music was in the sound. in  He was a lovely man and so giving...and the final gift of the moon was sublime. His love for his wife and child glowed within him like a spiritual fire.

I felt like the Ancient Mariner inadvertently blessing the sea snakes and being blessed in turn.

"Their beauty and their happiness.
He blesseth them in his heart."

O happy living things! no tongue
Their beauty might declare:
A spring of love gushed from my heart,
And I blessed them unaware:

Sure my kind saint took pity on me,
And I blessed them unaware.

"The spell begins to break."

The self-same moment I could pray;
And from my neck so free
The Albatross fell off, and sank
Like lead into the sea.
Donall Dempsey Dec 2024
THE LANGUAGE OF WATER

You wait by the lake
alone

except for your self
&
your reflected self

as if the landscape
dreamt you up.

Your thoughts a flock of birds
scattered across the failing light.

Clouds laugh
run along the ground
on tiny unseen feet.

Trees stand on their heads
wriggling their toes in the air

& you
become as two

both real & unreal

as if a living
dream.

You hum
Pachabel's Canon

as sun & horizon
listen.

Not bad for a human
they both agree.

It's as if
I need a key

to enter this magical
dimension

as if I have to
invent one

...a magical one.
I take a little stone

whisper to it the secrets
of flight

and teach it how to say: "Splash! "
in the language of water.

The little stone
transformed  with its new knowledge

does as it is told

shatters
this mirror world

opens
the dream

and I enter
bewitched

as any fairytale
Prince

my voice
calling your sweet name

with longing

you turn
& we embrace

kiss
& look upon ourselves

as the dream
remakes itself

stitching itself
together with silence.

An old artist
(unknown to us then)  

places us
the lovers

at the center
of his composition

adds this
final brushstroke

and pleased
with his efforts

folds up
his chair

packs up
his paints & easel

smiles at our
kisses

wishes
us a goodnight

and is gone
eaten by the twilight.

Our laughter
frail & fragile

lingering on the night air

playing peek-a-boo
with the moonlight.

*

I was ill and in chronic pain and had just got off a late shift...I was sick and tired of being sick and tired'...long sleepless night...dead on my feet and this Serbian gentle man asking for directions made me raise my eyes to the sky and being given the gift to see and let the world shine through me. Human contact and a heavenly body reminding me that just being alive in this moment...despite all the pain and my life unravelling...was what counted.

He was delighted to know that I knew my Popa(and that he was one of my favourite poets)and of The Battle of Kosovo. As we walked he reeled off verse after epic verse and I had the immense pleasure of hearing it in Serbian. I couldn't understand it but the music was in the sound. in  He was a lovely man and so giving...and the final gift of the moon was sublime. His love for his wife and child glowed within him like a spiritual fire. I  had lost my wife due to my paralysis( "I don't want to be with no paralyzed guy!") and this saddened him greatly.

I felt like the Ancient Mariner inadvertently blessing the sea snakes and being blessed in turn.

"Their beauty and their happiness.
He blesseth them in his heart."

O happy living things! no tongue
Their beauty might declare:
A spring of love gushed from my heart,
And I blessed them unaware:

Sure my kind saint took pity on me,
And I blessed them unaware.

"The spell begins to break."

The self-same moment I could pray;
And from my neck so free
The Albatross fell off, and sank
Like lead into the sea.
Estoy esperando mi bus para poder irme a casa y me doy cuenta de muchas cosas,entre ellas todas las sombras que tengo siguiendome,que tengo acechando para encontrar mis momentos de debilidad para colarse en mi mente y atormentarme como ahora tu recuerdo lo hace,si todo recuerdo duele total es una parte de madurar como ser humano que soy,pero hay algunas señales algunos mensajes,que pienso que son para mí pero me doy cuenta muy temprano que no, simplemente no,te puedo decir que te ves muy bella con ese Ramo de flores que nunca te pude dar,que nunca te pude obsequiar y no es que no tuviera dinero nunca me nació por tu personalidad distante,un día me decías te quiero al otro no me respondias,nunca pude lograr entender porque
Quizás hubo alguien más... quizás el amor que al principio fluyó como un barco viento en popa se hundió en medio del mar como yo lo hice más adelante pero en un mar de dudas y sentimientos...
-A.L.R

— The End —