Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"pecar" poems
Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis: si con ansia sin igual solicitáis su desdén, ¿por qué queréis que obren bien si la incitáis al mal? Cambatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco el niño que pone el coco y luego le tiene miedo. Queréis, con presunción necia, hallar a la que buscáis, para pretendida, Thais, y en la posesión, Lucrecia. ¿Qué humor puede ser más raro que el que, falto de consejo, él mismo empaña el espejo, y siente que no esté claro? Con el favor y desdén tenéis condición igual, quejándoos, si os tratan mal, burlándoos, si os quieren bien. Siempre tan necios andáis que, con desigual nivel, a una culpáis por crüel y a otra por fácil culpáis. ¿Pues como ha de estar templada la que vuestro amor pretende, si la que es ingrata, ofende, y la que es fácil, enfada? Mas, entre el enfado y pena que vuestro gusto refiere, bien haya la que no os quiere y quejaos en hora buena. Dan vuestras amantes penas a sus libertades alas, y después de hacerlas malas las queréis hallar muy buenas. ¿Cuál mayor culpa ha tenido en una pasión errada: la que cae de rogada, o el que ruega de caído? ¿O cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga: la que peca por la paga, o el que paga por pecar? Pues ¿para qué os espantáis de la culpa que tenéis? Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis. Dejad de solicitar, y después, con más razón, acusaréis la afición de la que os fuere a rogar. Bien con muchas armas fundo que lidia vuestra arrogancia, pues en promesa e instancia juntáis diablo, carne y mundo.
0
999
Redondillas
Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis: si con ansia sin igual solicitáis su desdén, ¿por qué queréis que obren bien si la incitáis al mal? Cambatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco el niño que pone el coco y luego le tiene miedo. Queréis, con presunción necia, hallar a la que buscáis, para pretendida, Thais, y en la posesión, Lucrecia. ¿Qué humor puede ser más raro que el que, falto de consejo, él mismo empaña el espejo, y siente que no esté claro? Con el favor y desdén tenéis condición igual, quejándoos, si os tratan mal, burlándoos, si os quieren bien. Siempre tan necios andáis que, con desigual nivel, a una culpáis por crüel y a otra por fácil culpáis. ¿Pues como ha de estar templada la que vuestro amor pretende, si la que es ingrata, ofende, y la que es fácil, enfada? Mas, entre el enfado y pena que vuestro gusto refiere, bien haya la que no os quiere y quejaos en hora buena. Dan vuestras amantes penas a sus libertades alas, y después de hacerlas malas las queréis hallar muy buenas. ¿Cuál mayor culpa ha tenido en una pasión errada: la que cae de rogada, o el que ruega de caído? ¿O cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga: la que peca por la paga, o el que paga por pecar? Pues ¿para qué os espantáis de la culpa que tenéis? Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis. Dejad de solicitar, y después, con más razón, acusaréis la afición de la que os fuere a rogar. Bien con muchas armas fundo que lidia vuestra arrogancia, pues en promesa e instancia juntáis diablo, carne y mundo.
Continue reading...
64
Desmesuradas, atezadas, con vitolas de combate. En las tinieblas hacen su jornada por las curvaturas de mi cuerpo. Aveces sutiles, aveces ásperas pero siempre con el mismo objetivo; dar amor en cualquier connotación. Se filtran en mi piel, así como en el ocaso el sol penetra en el agua. ¡Bendita sean! ¡Bendita sean esas manos! Tienen el don de hacerme surcar, amar y pecar.
0
Aug 5, 2014
Aug 5, 2014 at 9:23 PM UTC
Tus manos
Riela en mi alma tu recuerdo como la luna sobre el mar... En el silencio de mis noches oigo tu voz aletear, tu voz que me dice muy paso que no me quieres olvidar... En el silencio de mis noches, -como la luna sobre el mar- riela en mi alma tu recuerdo... Veo el undívago vibrar de las estrellas, en tus ojos... Me embriaga el cálido aromar de tu melena tenebrosa... Tu frente, -un milagro lunar- trasluce los puros anhelos de tu querer, de tu ensoñar Se van mis horas solitarias tras tu recuerdo, en un girar de sueños y sueños ilusos... (No los podremos realizar?) Melancólico ensueño ilusorio que justifica el vegetar del ánima mía soberbia, de mi espíritu singular... Melancólico ensueño ilusorio... (no lo podremos realizar..?) Riela en mi alma tu recuerdo... Siento en mi boca palpitar el beso trémulo y perenne con que nos hemos de besar... Miro en tus ojos de misterio -como si fueran a llorar...- todo el poema de la vida que no pudimos realizar... En tu nocturna cabellera -nardos y lirios y azahar- aspiro todos los perfumes con que quisiera aletargar mi quimérica pantomima de soñar y soñar y soñar! Está en tu grácil cuerpo fino toda la euritmia del rimar... Son tus manos palidecidas -parece que fuera a nevar...-, tus manos, lánguidas y breves, pareja de lirios sin par! Tus manos, que bendijeron con su perdón, mi divagar por árduos caminos oscuros y muelles sendas del pecar... Riela en mi alma tu recuerdo como la luna sobre el mar... En el silencio de mis noches oigo tu voz aletear..., tu voz, que me dice muy paso que no me quieres olvidar! Siento en mi frente ensombrecida tus manos cándidas posar... Siento en mi ardida frente gélida el balsámico palpitar de tus labios, que borran culpas y que me quieren perdonar... ¡Melancólico ensueño ilusorio de mi incoherente divagar! Fantasía disparatada de mi espíritu singular! Delirio ingenuo que se trueca -irónico y duro- en pesar... ¡Melancólico ensueño ilusorio que no podremos realizar...! Riela en mi alma tu recuerdo como la luna sobre el mar...!
0
865
Divagación nocturna
Riela en mi alma tu recuerdo como la luna sobre el mar... En el silencio de mis noches oigo tu voz aletear, tu voz que me dice muy paso que no me quieres olvidar... En el silencio de mis noches, -como la luna sobre el mar- riela en mi alma tu recuerdo... Veo el undívago vibrar de las estrellas, en tus ojos... Me embriaga el cálido aromar de tu melena tenebrosa... Tu frente, -un milagro lunar- trasluce los puros anhelos de tu querer, de tu ensoñar Se van mis horas solitarias tras tu recuerdo, en un girar de sueños y sueños ilusos... (No los podremos realizar?) Melancólico ensueño ilusorio que justifica el vegetar del ánima mía soberbia, de mi espíritu singular... Melancólico ensueño ilusorio... (no lo podremos realizar..?) Riela en mi alma tu recuerdo... Siento en mi boca palpitar el beso trémulo y perenne con que nos hemos de besar... Miro en tus ojos de misterio -como si fueran a llorar...- todo el poema de la vida que no pudimos realizar... En tu nocturna cabellera -nardos y lirios y azahar- aspiro todos los perfumes con que quisiera aletargar mi quimérica pantomima de soñar y soñar y soñar! Está en tu grácil cuerpo fino toda la euritmia del rimar... Son tus manos palidecidas -parece que fuera a nevar...-, tus manos, lánguidas y breves, pareja de lirios sin par! Tus manos, que bendijeron con su perdón, mi divagar por árduos caminos oscuros y muelles sendas del pecar... Riela en mi alma tu recuerdo como la luna sobre el mar... En el silencio de mis noches oigo tu voz aletear..., tu voz, que me dice muy paso que no me quieres olvidar! Siento en mi frente ensombrecida tus manos cándidas posar... Siento en mi ardida frente gélida el balsámico palpitar de tus labios, que borran culpas y que me quieren perdonar... ¡Melancólico ensueño ilusorio de mi incoherente divagar! Fantasía disparatada de mi espíritu singular! Delirio ingenuo que se trueca -irónico y duro- en pesar... ¡Melancólico ensueño ilusorio que no podremos realizar...! Riela en mi alma tu recuerdo como la luna sobre el mar...!
Continue reading...
72
No es cosa de pecar, es pecado no pecar conmigo… de no besarnos, de no aprobarnos, de dejar este sentimiento como se deja un vicio; con calculación, con presura, con odio y sin ternura. No es cosa de pecar, es falta de valentía, de osadía, de interponer mil excusas para encubrir nuestra falta de brío. Te repito lo que te grite aquel día, ¡“si me vas a besar..que sea para idolatrarte”! para impresionarte, para encarcelarte, para enjaularte en sentimientos no indecorosos. Si el sentimiento de culpa te está corroyendo pues, ven conmigo a confesarte, faltaba más, ¡seguro que te absuelvo! con un beso que perdona, con un abrazo que implora, con una mirada que conmueve, con un roce que enternece, con unas manos que enloquecen. Si vas a pecar…ven, arrepiente conmigo, reprenderé tu forma básica de amar, te enseñare acatar las reglas de un amor sin ordenanzas; un amor en confianza, un amor sin penuria, un amor en renovante abundancia. No hay nada más que hablar, si quieres pecar, si necesitas arrepentirte, si quieres absolución, si necesitas de mi religión, aquí estoy yo..dispuesta y libre!!! LeydisProse 10/6/2017 https://www.facebook.com/LeydisProse/
0
Oct 6, 2017
Oct 6, 2017 at 11:06 PM UTC
Por si quieres pecar (hazlo conmigo)
Os dias acabam e a noite chega, Acendo a minha pequena lanterna Chamada consciência, Com a minha solidão eterna. A noite tranquiliza-me, Meio mundo está a dormir Sinónimo que está a progredir. Durante o meu sonho Nao existe gravidade Posso voar, pecar , Ninguém estará lá para me julgar. A madrugada costuma alimentar-se das minhas insónias, Não me importo pois ao fim da noite encontro a aurora, Nela encontro a minha esperança além da paranóia, Perco o sono, levanto me, dou a volta ao mundo sem demora. O meu quarto escuro, Com o passar das horas Cria um clima soturno. É nesse ambiente que travo os meus duelos Batalhando sob o admirável céu noturno Mudando o rumo dos asteróides, Faço os explodir Apenas para alimentar esta alma nervosa, Corro pelos anéis de Saturno Escorrego no gelo e saio disparado pelo universo, Enquanto gravito escrevo versos, Sobre os mares, continentes E formas de vida criadas na Terra. Mas a minha mente envolvida por aquele espaço É curiosa e faz me espreitar, Procuro algo fantástico impossível de imaginar, Infelizmente acordo e reparo que estava apenas a sonhar. Dormir tornou-se um luxo, Que raramente consigo suportar Mas sem ele o meu pensamento fica turvo Turvo de desencanto e claro de paixão, Tão desorganizado como esta selva de betão. Faz me desejar emigrar para ilhas de utopia, Praias de naufragio onde Beethovem escreveu Sonata ao luar á sua amada companhia.. Conheço-me, durante a noite aprendi a navegar Tomo as minhas decisões depos d'agitaçao parar, E sobre elas costumo meditar Enumeros conflitos tento solucionar. Quando tenho o corpo e a mente unidos No unico tempo que interessa, o presente, Foco me na respiraçao até que, Subitamente uma decisão aparece, Na minha totalidade transcendo-me E vivo sem arrependimentos Estando no presente, Não me lamento do passado, Não preparo o futuro , Apenas vivo no unico tempo existente, Tudo o resto é a minha mente, que mente, exageradamente.
0
Apr 11, 2018
Apr 11, 2018 at 2:47 PM UTC
soturno
Os dias acabam e a noite chega, Acendo a minha pequena lanterna Chamada consciência, Com a minha solidão eterna. A noite tranquiliza-me, Meio mundo está a dormir Sinónimo que está a progredir. Durante o meu sonho Nao existe gravidade Posso voar, pecar , Ninguém estará lá para me julgar. A madrugada costuma alimentar-se das minhas insónias, Não me importo pois ao fim da noite encontro a aurora, Nela encontro a minha esperança além da paranóia, Perco o sono, levanto me, dou a volta ao mundo sem demora. O meu quarto escuro, Com o passar das horas Cria um clima soturno. É nesse ambiente que travo os meus duelos Batalhando sob o admirável céu noturno Mudando o rumo dos asteróides, Faço os explodir Apenas para alimentar esta alma nervosa, Corro pelos anéis de Saturno Escorrego no gelo e saio disparado pelo universo, Enquanto gravito escrevo versos, Sobre os mares, continentes E formas de vida criadas na Terra. Mas a minha mente envolvida por aquele espaço É curiosa e faz me espreitar, Procuro algo fantástico impossível de imaginar, Infelizmente acordo e reparo que estava apenas a sonhar. Dormir tornou-se um luxo, Que raramente consigo suportar Mas sem ele o meu pensamento fica turvo Turvo de desencanto e claro de paixão, Tão desorganizado como esta selva de betão. Faz me desejar emigrar para ilhas de utopia, Praias de naufragio onde Beethovem escreveu Sonata ao luar á sua amada companhia.. Conheço-me, durante a noite aprendi a navegar Tomo as minhas decisões depos d'agitaçao parar, E sobre elas costumo meditar Enumeros conflitos tento solucionar. Quando tenho o corpo e a mente unidos No unico tempo que interessa, o presente, Foco me na respiraçao até que, Subitamente uma decisão aparece, Na minha totalidade transcendo-me E vivo sem arrependimentos Estando no presente, Não me lamento do passado, Não preparo o futuro , Apenas vivo no unico tempo existente, Tudo o resto é a minha mente, que mente, exageradamente.
Continue reading...
56
E tu, ansiosa por te afogar, Foste apanhada na corrente Deste teu precioso mar. À superfície da água salgada, Onde te deixavas flutuar, Saíram das mais ínfimas profundezas Mil duzentos e sete braços Ansiosos por te abraçar. Envoltos num corpo inanimado, Não o deixaram recuar. Nunca mais deu à costa, Nem soube o que era respirar. Pois peso morto sempre naufraga E não há volta a dar. Mas há coisas que não têm peso E são mais difíceis de afundar... Descem, e logo voltam à tona   Como se estivessem a ressuscitar. Dizem que a mulher que lá entrou, Naquele tenebroso mar, Entrou criança   E foi feita sereia. Não sei o que lhes deu essa ideia, Talvez estejam obcecados com a mudança. Talvez pela forma como o seu corpo balança Por entre as ondas da maré cheia. Quem espera sempre alcança... Numa noite escura,   num silêncio de levar à loucura, Num céu envolto em trevas onde nem espreitava o luar... Avistaram uma sereia em pleno alto mar. Dizem que o seu canto, Simultaneamente belo e perigoso, Fazia qualquer homem desesperar. Como sou mulher, cética e descrente, Com olhar atento mas duvidoso, Nunca cheguei a acreditar.   Iludidos! Aqui está mais uma prova, Os homens são muito fáceis de enganar. Nem se aperceberam que eram gritos   Aquilo que se espalhava pelo ar, Os seus e o dela. O som do massacre com que ela os iria brindar. A única diferença é que os gritos da sereia Eram de puro prazer, E os gritos dos homens Eram de puro sofrer. A única diferença é que ela ia sobreviver, Para ver outro dia nascer,   Para ter mais uma história que escrever. Iludidos!   Não podem ver uma mulher que já não sabem pensar. E ela, inteligente, usa esse instinto contra eles,   para os convencer a mergulhar. Assim, num mar de tinta vermelha Habituara-se a sereia a nadar. A cada morte ria mais alto, “Tanta ignorância ali jaz a boiar”, E ria, como se os seus pulmões fossem estourar, Com uma ingenuidade encantadora   De quem não sabe que está a pecar. Dançava, louca e despreocupada, Por entre centenas de corpos desfeitos Que corriam na sua água, doce e salgada, Livre de amarras e preconceitos. Dizem que em noites de tempestade, Por entre o caos da trovoada, Ecoam os gritos de uma sereia Juntamente com a sua doce risada. “Não há homem neste mundo Capaz de me tocar Sem eu o petrificar. Ainda bem que os braços Que me envolveram, No fim de tudo, Foram os de uma deusa Chamada Mar”.
0
Mar 12, 2022
Mar 12, 2022 at 8:55 AM UTC
Deusa do Mar
E tu, ansiosa por te afogar, Foste apanhada na corrente Deste teu precioso mar. À superfície da água salgada, Onde te deixavas flutuar, Saíram das mais ínfimas profundezas Mil duzentos e sete braços Ansiosos por te abraçar. Envoltos num corpo inanimado, Não o deixaram recuar. Nunca mais deu à costa, Nem soube o que era respirar. Pois peso morto sempre naufraga E não há volta a dar. Mas há coisas que não têm peso E são mais difíceis de afundar... Descem, e logo voltam à tona   Como se estivessem a ressuscitar. Dizem que a mulher que lá entrou, Naquele tenebroso mar, Entrou criança   E foi feita sereia. Não sei o que lhes deu essa ideia, Talvez estejam obcecados com a mudança. Talvez pela forma como o seu corpo balança Por entre as ondas da maré cheia. Quem espera sempre alcança... Numa noite escura,   num silêncio de levar à loucura, Num céu envolto em trevas onde nem espreitava o luar... Avistaram uma sereia em pleno alto mar. Dizem que o seu canto, Simultaneamente belo e perigoso, Fazia qualquer homem desesperar. Como sou mulher, cética e descrente, Com olhar atento mas duvidoso, Nunca cheguei a acreditar.   Iludidos! Aqui está mais uma prova, Os homens são muito fáceis de enganar. Nem se aperceberam que eram gritos   Aquilo que se espalhava pelo ar, Os seus e o dela. O som do massacre com que ela os iria brindar. A única diferença é que os gritos da sereia Eram de puro prazer, E os gritos dos homens Eram de puro sofrer. A única diferença é que ela ia sobreviver, Para ver outro dia nascer,   Para ter mais uma história que escrever. Iludidos!   Não podem ver uma mulher que já não sabem pensar. E ela, inteligente, usa esse instinto contra eles,   para os convencer a mergulhar. Assim, num mar de tinta vermelha Habituara-se a sereia a nadar. A cada morte ria mais alto, “Tanta ignorância ali jaz a boiar”, E ria, como se os seus pulmões fossem estourar, Com uma ingenuidade encantadora   De quem não sabe que está a pecar. Dançava, louca e despreocupada, Por entre centenas de corpos desfeitos Que corriam na sua água, doce e salgada, Livre de amarras e preconceitos. Dizem que em noites de tempestade, Por entre o caos da trovoada, Ecoam os gritos de uma sereia Juntamente com a sua doce risada. “Não há homem neste mundo Capaz de me tocar Sem eu o petrificar. Ainda bem que os braços Que me envolveram, No fim de tudo, Foram os de uma deusa Chamada Mar”.
Continue reading...
79
Si gobernar provincias y legiones ambicioso pretendes, ¡oh Licino!, procura que el favor y el desatino aseguren de infames tus acciones. No merezca ninguno las prisiones mejor que tú; pues cuanto más vecino al suplicio te vieres, el destino más te apresurará las elecciones. Felices son y ricos los pecados: ellos dan los palacios suntuosos, llueven el oro, adquieren los estados. Alábanse los hombres virtuosos; mas, para lo que viven alabados, quien los alaba elige los viciosos.
0
370
El pecar intercede por los premios, prefiriéndose a la virtud
Se llamaba María todo el tiempo de sus 17 años, era capaz de tener alma y sonreír con pajaritos, pero lo importante fue que en la valija le encontraron un niño muerto de tres días envuelto en diarios de la casa. Qué manera era esa de pecar de pecar, decían las señoras acostumbradas a la discreción y en señal de horror levantaban las cejas con un breve vuelo no desprovisto de encanto. Los señores meditaron rápidamente sobre los peligros de la prostitución o de la falta de prostitución, rememoraban sus hazañas con chiruzas diversas y decían severos: desde luego querida. En la comisaría fueron decentes con ella, sólo la manosearon de sargento para arriba, pero María se ocupaba de soñar, los pajaritos se le despintaron bajo la lluvia de lágrimas. Había mucha gente desagradada con María por su manera de empaquetar los resultados del amor y opinaban que la cárcel le devolvería la decencia o por lo menos francamente la haría menos bruta. Aquella noche las señoras y señores se perfumaban con ardor pero el niño que decía la verdad, por el niño que era puro, por el que era tierno, por el bueno, en fin, por todos los niños muertos que cargaban en las valijas del alma y empezaron a heder súbitamente mientras la gran ciudad cerraba sus ventanas.
0
332
María la sirvienta