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"nochebuena" poems
Nochebuena, mi amor. Nochebuena, nace el Niño Jesús en Belén... Tienes tú el moreno perfil de la Virgen y yo soy tan pobre como San José.
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Nochebuena
Todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final sin embargo hay que vivir como si fuéramos inmortales sabemos que los caballos y los perros tienen las patas sobre la tierra pero no es descartable que en una nochebuena se lancen a volar sabemos que en una esquina no rosada aguarda el ultimátum de la envidia pero en definitiva será el tiempo el que diga dónde es dónde y quién es quién sabemos que tras cada victoria el enemigo regresa buscando más triunfos y que volveremos a ser inexorablemente derrotados vale decir que venceremos sabemos que el odio viene lleno de imposturas pero que las va a perder antes del diluvio o después del carnaval sabemos que el hambre está desnuda desde hace siglos pero también que los saciados responderán por los hambrientos sabemos que la melancolía es un resplandor y sólo eso pero a los melancólicos nadie les quita lo bailado sabemos que los bondadosos instalan cerrojos de seguridad pero la bondad suele escaparse por los tejados sabemos que los decididores deciden como locos o miserables y que mañana o pasado alguien decidirá que no decidan sintetizando / todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final pero así y todo hay que vivir como si fuéramos inmortales
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Como si fuéramos inmortales
I can't live If I can't die It's not life if I can't feel death I live I can't die I don't remember what it's like to dream a little they don't know creates a galactic distance between our heads
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Dec 25, 2018
Dec 25, 2018 at 1:48 AM UTC
Nochebuena
¡Imposible olvidarte, de la infancia querida, y los primeros sueños, dulce y quieta morada! ¡Casa de nuestros padres, siempre fuiste en la vida La de mayor encanto... siempre la más amada! Aquí el papel que cubre la alcoba silenciosa, El papel desteñido donde al caer el día Las guirnaldas contábamos, guirnaldas color rosa, Con ojos impregnados de honda melancolía. Allá, en la Nochebuena, con ánimo impaciente, El zapato poníamos, junto a aquella ventana. ¡Cuántos dulces recuerdos despierta en nuestra mente, Recuerdos familiares, el son de una campana! Allá donde la tarde vierte su luz escasa, Dio los primeros pasos la adorada hermanita; en todos los rincones y cuartos de la casa viven gratas memorias de dulzura infinita. Se encuentra como entonces el hogar. Solamente se mira en los espejos una tristeza ignota, Por haber recogido mustia la faz doliente De abuelas melancólicas en una edad remota. Todo está como entonces en somnolienta calma, y en la luz que la noche vecina ha amortiguado Parece que el encanto se eterniza en el alma del hogar venturoso que el tiempo no ha cambiado. Sillones de otros tiempos en donde las abuelas nos acostaban siempre cansados y dormidos; sillones ya pasados de moda, con sus telas marchitas y sus viejos bordados desteñidos; Muebles que siempre guardan el puesto acostumbrado En salones y alcobas; conocidos rumores; Jardín con nuestras huellas; viñedo y emparrado; Santa casa paterna, casa de mis mayores; ¡Quién podría olvidaros, sombras de tiempos idos, hogar en donde vive nuestra alma prisionera, sobre todo, si tantos ataúdes queridos Hemos visto, entre lágrimas, bajar por la escalera!
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La casa paterna
¡Imposible olvidarte, de la infancia querida, y los primeros sueños, dulce y quieta morada! ¡Casa de nuestros padres, siempre fuiste en la vida La de mayor encanto... siempre la más amada! Aquí el papel que cubre la alcoba silenciosa, El papel desteñido donde al caer el día Las guirnaldas contábamos, guirnaldas color rosa, Con ojos impregnados de honda melancolía. Allá, en la Nochebuena, con ánimo impaciente, El zapato poníamos, junto a aquella ventana. ¡Cuántos dulces recuerdos despierta en nuestra mente, Recuerdos familiares, el son de una campana! Allá donde la tarde vierte su luz escasa, Dio los primeros pasos la adorada hermanita; en todos los rincones y cuartos de la casa viven gratas memorias de dulzura infinita. Se encuentra como entonces el hogar. Solamente se mira en los espejos una tristeza ignota, Por haber recogido mustia la faz doliente De abuelas melancólicas en una edad remota. Todo está como entonces en somnolienta calma, y en la luz que la noche vecina ha amortiguado Parece que el encanto se eterniza en el alma del hogar venturoso que el tiempo no ha cambiado. Sillones de otros tiempos en donde las abuelas nos acostaban siempre cansados y dormidos; sillones ya pasados de moda, con sus telas marchitas y sus viejos bordados desteñidos; Muebles que siempre guardan el puesto acostumbrado En salones y alcobas; conocidos rumores; Jardín con nuestras huellas; viñedo y emparrado; Santa casa paterna, casa de mis mayores; ¡Quién podría olvidaros, sombras de tiempos idos, hogar en donde vive nuestra alma prisionera, sobre todo, si tantos ataúdes queridos Hemos visto, entre lágrimas, bajar por la escalera!
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Gira la flor -¡Tenue, exquisita flor!- al son del pasar, de lo próximo y lo incierto, al tacto del rincón eterno del ojo de Cronos tu vestido nochebuena; sus sangrientos espirales, bombeando la vaporosa y gris arquitectura de tu **** marcando el límite -territorio- señalando y ordenándome sentir sino punzante y pedregosa impotencia; ahogados en fuego llanto gritamos yo y mi alma en silencio: -Detente tu girar y date vuelta; haz dos de tus girares, corazón; dime, dime una vez más, con tu danzar; recuérdame cual viejo frío y senil el cómo te empecé yo a amar. Y, delimitada mi clemencia, mi suspirar y mi poder repetiste, con ignorancia, mi razón de lujo amar; diste el bucle enamorado recordando el ser de tus frías venas recostándose en su verde esplendor; tus contemplaciones, líneas de leer del parentesco tuyo al griego guerrero cuya espada y formidable escudo dorado respondían con insolente vehemencia a las plegarias del desdichado Héctor; es tu intrigante idioglosia tu secreto idioma tambaleante y curvilíneo; la respuesta onírica, anhelada bajo tu impetuoso y salvaje vestir nochebuena. Códigos causantes bañando el camisón de barroco secreto de tu sucio y ominoso deseo; poderíos inexistentes redactados con iris en el más humano idioma; la táctil y clara erección de tu registro lubricado en el sadista idioma tuyo; el tortuoso y cíclico tremor de tu vestido nochebuena.
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Dec 26, 2019
Dec 26, 2019 at 5:13 AM UTC
sin título 6