"naufragio" poems
Spanish
El ancla de oro canta…la vela azul asciende
Como el ala de un sueño abierta al nuevo día.
Partamos, musa mía!
Ante lo prora alegre un bello mar se extiende.
En el oriente claro como un cristal, esplende
El fanal sonrosado de Aurora. Fantasía
Estrena un raro traje lleno de pedrería
para vagar brillante por las olas.
Ya tiende
La vela azul a Eolo su oriflama de raso…
El momento supremo!…Yo me estremezco; acaso
Sueño lo que me aguarda en los mundos no vistos!…
Acaso un fresco ramo de laureles fragantes,
El toison reluciente, el cetro de diamantes,
El naufragio o la eterna corona de los Cristos?…
English
The golden anchor beckons, the blue sail rises
Like the wing of a dream unfolding to a new day.
Let us depart, my muse!
Beyond an anxious prow, the sea stretches itself out.
In the crystal clear East, Aurora's
Blushed beacon shines. Fantasy
Is donning a rare garment of gems
To wander brilliantly over the waves.
The blue sail
Unfolds its private oriflamme to ******
The supreme moment!…I tremble: do I know–
Oh God!–what awaits me in unseen worlds?
Perhaps a freshly picked bouquet of fragrant laurels,
The golden fleece, a diamond scepter,
A shipwreck, or the eternal crown of the Anointed Ones?…
3.2k
Esta es la noche, la fraterna noche,
noche fogosa, noche lustral, noche aladínea: oh Noche en Éxtasis!
De un viaje absurdo mi sér llega transido:
destrizado mi espíritu señero;
fatigado mi cuerpo que tronchó la borrasca,
me magulló el naufragio contra arrecies y rompientes,
me amorató el cansancio fustigante,
que ensordeció la grita inarmoniosa:
por el aduar sombrío topé encendidas las lumbres temblorosas de tu tienda:
Ya otra ocasión, oh Noche, canté tu amor sin esperanza...!
Canto otra vez al linde de tu tienda,
Noche, Noche Morena...!
Tú me darás, oh Noche, el tibio asilo
de tu regazo, que perfuman exquisitos aromas:
Yo busco tu refugio, oh Noche, oh dulce Noche,
Noche ligeia -toda sutil encanto-;
oh Noche toda amor, toda supraterrena delicia...!
has de acoger mi espíritu y mi cuerpo
férvidos, Noche Elegida:
si a ti me doy, Noche Pura;
si en tus brazos y muslos diamantinos me refugio,
Noche Amorosa;
si bajo tus constelaciones inextinguibles
-oh nébulas de Andrómeda y Orión-
mi pobre luz humillo, oh Noche Omnisapiente...!
has de acoger mi espíritu y mi cuerpo,
mi corazón, mi sangre, todo mi sér, oh Noche,
Noche, Noche Elegida!
Yo te amaré con amor infinito,
Noche Eterna;
yo te amaré con amor transitorio,
Noche en Fuga;
yo te amaré con seráfico amor,
Noche Virgen;
yo te amaré con amor turbulento,
Noche en Ascuas;
yo te amaré con amor cerebral, inmaterial, fosforescente, irradiante
Noche Metafísica;
bajo la rósea luz de Venus encendida,
yo te amaré, Noche Insaciable;
yo te amaré bajo la advocación de la romántica Selene,
Noche Diana;
pérfido te amaré,
Noche Proclive;
yo tempestuoso te amaré,
Noche Vortiginosa;
yo te amaré glacial,
Noche Fría;
yo te amaré furtivo,
Noche Cauta;
yo te amaré cantando a gritos mi pasión,
Noche Desafiante;
tácito te amaré,
Noche Muda.
Has de acoger mi espíritu y mi cuerpo,
mi sangre, mi corazón, todo mi sér
-únicos-, Noche Unica,
Noche, Noche Elegida...!
Yo busco tu refugio, oh Noche, oh pulcra Noche,
Noche ligeia -toda sutil encanto-,
oh Noche toda amor, toda supraterrena delicia...:
Esta es la Noche, la Fraterna Noche,
Noche Amante, Noche Lustral...: mi Noche en Éxtasis...!!
1.7k
El día de los desventurados, el día pálido se asoma
con un desgarrador olor frío, con sus fuerzas en gris,
sin cascabeles, goteando el alba por todas partes:
es un naufragio en el vacío, con un alrededor de llanto.
Porque se fue de tantos sitios la sombra húmeda, callada,
de tantas cavilaciones en vano, de tantos parajes terrestres
en donde debió ocupar hasta el designio de las raíces,
de tanta forma aguda que se defendía.
Yo lloro en medio de lo invadido, entre lo confuso,
entre el sabor creciente, poniendo el oído
en la pura circulación, en el aumento,
cediendo sin rumbo el paso a lo que arriba,
a lo que surge vestido de cadenas y claveles,
yo sueño, sobrellevando mis vestigios morales.
Nada hay de precipitado ni de alegre, ni de forma orgullosa,
todo aparece haciéndose con evidente pobreza,
la luz de la tierra sale de sus párpados
no como la campanada, sino más bien como las lágrimas:
el tejido del día, su lienzo débil,
sirve para una venda de enfermos, sirve para hacer señas
en una despedida, detrás de la ausencia:
es el color que sólo quiere reemplazar,
cubrir, tragar, vencer, hacer distancias.
Estoy solo entre materias desvencijadas,
la lluvia cae sobre mí, y se me parece,
se me parece con su desvarío, solitaria en el mundo muerto,
rechazada al caer, y sin forma obstinada.
1.6k
¿Sabes tú?
Mi vida es como un canto que nadie ha de cantar,
pues tuvo las violentas inquietudes del mar
y el espejismo de la droga hindú...
Yo anduve errante, soñador proscrito,
un año, o veinte, o quizás cien,
y medí las pirámides de Egipto
y las murallas de Jerusalén.
Yo tuve más tesoros que los Zares,
y un diamante mayor que el Gran Mogol,
y en cada uno de los siete mares
me vio náufrago el sol.
Yo visité con tembloroso paso,
como quien rinde un fúnebre tributo,
la húmeda celda de Torcuato Tasso
y el oscuro taller de Benvenuto.
Yo busqué en los jardines de Versalles
la huella leve de María Antonieta,
y lloré por Ronaldo en Roncesvalles
y por Ícaro en Creta.
Y como fin de una aventura rara,
enloquecido por un astro hostil,
fui jeque de un aduar en el Sahara
y negrero en la Costa de Marfil.
Aún guardo en el cristal de una redoma,
para unir mis creencias y mis dudas,
un pelo de la barba de Mahoma
y una hoja del árbol donde se ahorcara Judas.
Tuve un corcel de resonante casco
que florecía en la llanura seca,
y mendigué en las calles de Damasco,
y oré en una mezquita de La Meca.
Y mucho más, que huyó de mi memoria
y que quizás no ha de volver jamás:
días de amor y odio, de fracaso y de gloria;
y mucho más... y mucho más...
¿Sabes tú? Quizás nada ha sido cierto.
Acaso únicamente lo soñé...
-o sé bien si dormido o despierto;
no sé...-
Quizás la vida que he vivido ha sido
tan abrumadoramente ******
que inventé los recuerdos por no morir de olvido,
y nunca vi de cerca el mar.
Pero si sé que he naufragado en una
lágrima de mujer:
fue un naufragio romántico, a la luz de la luna,
y me quedé en el fondo, sin querer.
1.6k
Como náufrago en un barco sin hoja de ruta,
me encuentro caminando en esta noche oscura.
Con mil preguntas que a mi mente perturban
y cada una de ellas no tiene respuesta alguna.
Desorbitado, como el centro de mis latidos,
buscando la salida de este laberinto.
Desesperado como el eco de mis dudas,
quiero quitar las barreras que me separan de mi destino.
Descubrir el sendero de luz en mi camino,
para quitar las sombrías ataduras con las que vivo.
Poder recuperar mis deseos escondidos,
poner punto final a la búsqueda del tesoro perdido.
Dejar de proteger el frasco con la rosa en su interior,
eliminar el terror por la bestia que merodea a su alrededor.
Transitar con valor los caminos de la pasión
y profundizar con amor los mares de autoconocimiento y sanación.
Sep 29, 2025
Sep 29, 2025 at 11:59 PM UTC
Si solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,
sonaría con un ruido oscuro, con sonido de ruedas de tren con sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste;
si tú soplaras en mi corazón, cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado, a la orilla del mar, llorando.
Como ausencia extendida, como campana súbita,
el mar reparte el sonido del corazón,
lloviendo, atardeciendo, en una costa sola,
la noche cae sin duda,
y su lúgubre azul de estandarte en naufragio
se puebla de planetas de plata enronquecida.
Y suena el corazón como un caracol agrio,
llama, oh mar, oh lamento, oh derretido espanto
esparcido en desgracias y olas desvencijadas:
de lo sonoro el mar acusa
sus sombras recostadas, sus amapolas verdes.
Si existieras de pronto, en una costa lúgubre,
rodeada por el día muerto,
frente a una nueva noche,
llena de olas,
y soplaras en mi corazón de miedo frío,
soplaras en la sangre sola de mi corazón,
soplaras en su movimiento de paloma con llamas,
sonarían sus negras sílabas de sangre,
crecerían sus incesantes aguas rojas,
y sonaría, sonaría a sombras,
sonaría como la muerte,
llamaría como un tubo lleno de viento o llanto
o una botella echando espanto a borbotones.
Así es, y los relámpagos cubrirían tus trenzas
y la lluvia entraría por tus ojos abiertos
a preparar el llanto que sordamente encierras,
y las alas negras del mar girarían en torno
de ti, con grandes garras, y graznidos, y vuelos.
¿Quieres ser fantasma que sople, solitario,
cerca del mar su estéril, triste instrumento?
Si solamente llamaras,
su prolongado són, su maléfico pito,
su orden de olas heridas,
alguien vendría acaso,
alguien vendría,
desde las cimas de las islas, desde el fondo rojo del mar,
alguien vendría, alguien vendría.
Alguien vendría, sopla con furia,
que suene como sirena de barco roto,
como lamento,
como un relincho en medio de la espuma y la sangre,
como un agua feroz mordiéndose y sonando.
En la estación marina
su caracol de sombra circula como un grito,
los pájaros del mar lo desestiman y huyen,
sus listas de sonido, sus lúgubres barrotes
se levantan a orillas del océano solo.
1.6k
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh, sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
De pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado!
1.6k
E subito riprende
il viaggio
come
dopo il naufragio
un superstite
lupo di mare.
1.1k
Todavia en el tiempo sin saberlo,
aferrado en la oscuridad del sentimiento
mis ojos caen,
en la lentitud de la ceguera
y mis manos quieren tocar lo imposible,
ir contigo,
a lo más lejos del horizonte,
por vez primera correr
sin miedo, viéndote sin barro,
blanca de espuma,
desnuda y roja
por vez primera, viéndote,
pero sé que, el tiempo me engaña
disfrazando a tu cuerpo,
si esta imagen eres tu
o el recuerdo de una máscara
que la mente haya dibujado.
Cae la tarde y con ella viene
el torpe movimiento,
ante la duda del equilibrio
por mantenerlo.
Todo se vuelve frágil, oscuro
y entiendo que llega el naufragio
al calor de las velas, despacito.
Sin tormentas.
Aug 28, 2015
Aug 28, 2015 at 9:49 AM UTC
Hay cementerios solos,
tumbas llenas de huesos sin sonido,
el corazón pasando un túnel
oscuro, oscuro, oscuro,
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
como ahogarnos en el corazón,
como irnos cayendo desde la piel al alma.
Hay cadáveres,
hay pies de pegajosa losa fría,
hay la muerte en los huesos,
como un sonido puro,
como un ladrido sin perro,
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas,
creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia.
Yo veo, solo, a veces,
ataúdes a vela
zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas.
con panaderos blancos como ángeles,
con niñas pensativas casadas con notarios,
ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,
el río morado,
hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte,
hinchadas por el sonido silencioso de la muerte.
A lo sonoro llega la muerte
como un zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedra y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta.
Sin embargo sus pasos suenan
y su vestido suena, callado, como un árbol.
Yo no sé, yo conozco poco, yo apenas veo,
pero creo que su canto tiene color de violetas húmedas,
de violetas acostumbradas a la tierra,
porque la cara de la muerte es verde,
y la mirada de la muerte es verde,
con la aguda humedad de ma hoja de violeta
y su grave color de invierno exasperado.
Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba,
lame el suelo buscando difuntos,
la muerte está en la escoba,
es la lengua de la muerte buscando muertos,
es la aguja de la muerte buscando hilo.
La muerte está en los catres:
en los colchones lentos, en las frazadas negras
vive tendida, y de repente sopla:
sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,
y hay camas navegando a un puerto
en donde está esperando, vestida de almirante.
1.1k
Infames secretos; que se dilatan en el zar
Infames ojos, de parpadeos rápidos y miradas caóticas
Rubia platino, de tez victoriana.
Prófuga del amor; secreto de azares y de bares,
Añoranzas bucólicas y sonrisas fatuas
De amor profundo hacia el pasado, de labios malva.
Incesante, llamando y buscándote a través de mí
En el tiempo tácito y taciturno de noche dionisíaca.
Apología a Herodes, o elegía de mis pasos muertos.
La rubia platino se reía y ahí, todo me consumía,
Añoranzas bucólicas, de vidas no vividas.
Perdido en naufragio, moribundo en desasosiego,
Errante, pensante petulante e incapaz emisario de camelos.
Cómplices de nuestras acciones, rubia platino, pero víctimas
Prófugo de mis remotos recuerdos; miradas tibias.
Continuaba riendo, en el onírico espacio de mis pensamientos
No he conocido su risa, y sin embargo
[...ya la extraño]
La lluvia pesada cae sobre charcos huecos sin reflejo
Miro, de reojo, en ellos, te observo
Y me pierdo.
Jul 14, 2017
Jul 14, 2017 at 7:32 PM UTC
Dice octavio que en latinoamérica
los intelectuales somos la catástrofe
entre otras cosas porque defendemos
las revoluciones que a él no le gustan
somos la catástrofe asimismo
porque hemos sido derrotados
pero ¿no es raro que octavio ignore
que la verdad no siempre está
del lado de los victoriosos?
de cualquier manera
ya que con la derrota aprendimos la vida
exprimamos la memoria como un limón
quedémonos sin ángeles ni demonios
solos como la luna en el crepúsculo
desde paco pizarro y hernán cortés
hasta los ávidos de hogaño
nos han acostumbrado a la derrota
pero de la flaqueza habrá que sacar fuerzas
a fin de no humillarnos / no humillarnos
más de lo que permite el evangelio
que ya es bastante
para bien o para mal no es imposible
que los veteranos del naufragio
sobrevivamos como tantas veces
y como tantas veces empecemos
desde cero o desde menos cuatro
es casi una rutina
los derrotados mantenemos la victoria
como utopía más o menos practicable
pero una victoria que no pierda el turno
de la huesuda escuálida conciencia
los vencidos concebimos el milagro
como quimera de ocasión
pero siempre y cuando sea un milagro
que no nos cubra de vergüenza histórica
o simplemente de vergüenza
740
Ay sí, recuerdo,
ay tus ojos cerrados
como llenos por dentro de luz negra,
todo tu cuerpo como una mano abierta,
como un racimo blanco de la luna,
y el éxtasis,
cuando nos mata un rayo,
cuando un puñal nos hiere en las raíces
y nos rompe una luz la cabellera,
y cuando
vamos de nuevo
volviendo a la vida,
como si del océano saliéramos,
como si del naufragio
volviéramos heridos
entre las piedras y las algas rojas.
Pero
hay otros recuerdos,
no sólo flores del incendio,
sino pequeños brotes
que aparecen de pronto
cuando voy en los trenes
o en las calles.
Te veo
lavando mis pañuelos,
colgando en la ventana
mis calcetines rotos,
tu figura en que todo,
todo el placer como una llamarada
cayó sin destruirte,
de nuevo,
mujercita
de cada día,
de nuevo ser humano,
humildemente humano,
soberbiamente pobre,
como tienes que ser para que seas
no la rápida rosa
que la ceniza del amor deshace,
sino toda la vida,
toda la vida con jabón y agujas,
con el aroma que amo
de la cocina que tal vez no tendremos
y en que tu mano entre las papas fritas
y tu boca cantando en invierno
mientras llega el asado
serían para mi la permanencia
de la felicidad sobre la tierra.
Ay vida mía,
no sólo el fuego entre nosotros arde,
sino toda la vida,
la simple historia,
el simple amor
de una mujer y un hombre
parecidos a todos.
689
Os dias acabam e a noite chega,
Acendo a minha pequena lanterna
Chamada consciência,
Com a minha solidão eterna.
A noite tranquiliza-me,
Meio mundo está a dormir
Sinónimo que está a progredir.
Durante o meu sonho
Nao existe gravidade
Posso voar, pecar ,
Ninguém estará lá para me julgar.
A madrugada costuma alimentar-se das minhas insónias,
Não me importo pois ao fim da noite encontro a aurora,
Nela encontro a minha esperança além da paranóia,
Perco o sono, levanto me, dou a volta ao mundo sem demora.
O meu quarto escuro,
Com o passar das horas
Cria um clima soturno.
É nesse ambiente que travo os meus duelos
Batalhando sob o admirável céu noturno
Mudando o rumo dos asteróides,
Faço os explodir
Apenas para alimentar esta alma nervosa,
Corro pelos anéis de Saturno
Escorrego no gelo e saio disparado pelo universo,
Enquanto gravito escrevo versos,
Sobre os mares, continentes
E formas de vida criadas na Terra.
Mas a minha mente envolvida por aquele espaço
É curiosa e faz me espreitar,
Procuro algo fantástico impossível de imaginar,
Infelizmente acordo e reparo que estava apenas a sonhar.
Dormir tornou-se um luxo,
Que raramente consigo suportar
Mas sem ele o meu pensamento fica turvo
Turvo de desencanto e claro de paixão,
Tão desorganizado como esta selva de betão.
Faz me desejar emigrar para ilhas de utopia,
Praias de naufragio onde Beethovem escreveu
Sonata ao luar á sua amada companhia..
Conheço-me, durante a noite aprendi a navegar
Tomo as minhas decisões depos d'agitaçao parar,
E sobre elas costumo meditar
Enumeros conflitos tento solucionar.
Quando tenho o corpo e a mente unidos
No unico tempo que interessa, o presente,
Foco me na respiraçao até que,
Subitamente uma decisão aparece,
Na minha totalidade transcendo-me
E vivo sem arrependimentos
Estando no presente,
Não me lamento do passado,
Não preparo o futuro ,
Apenas vivo no unico tempo existente,
Tudo o resto é a minha mente, que mente,
exageradamente.
Apr 11, 2018
Apr 11, 2018 at 2:47 PM UTC
Dice Rubén que quiere la eternidad, que pelea por esa memoria de
los hombres para un siglo, o dos, o veinte. Y yo pienso que esa eternidad
no es más que una prolongación, menguada y pobre, de nuestra
existencia.
Hay que estar frente a un muro. Y hay que saber que entre nuestros puños
que golpean y el lugar del golpe, allí está la eternidad.
Creer en la supervivencia del alma, o en la memoria de los hombres,
es lo mismo que creer en Dios, es lo mismo que cargar su tabla mucho antes
del naufragio.
414
¿Podrá el vidro llorar partos de Oriente?
¿Cabrá su habilidad en los crisoles?
¿Será la Tierra adúltera a los Soles,
Por concebir de un horno siempre ardiente?
¿Destilarás en baños a Occidente?
¿Podrán lo mismo humos que arreboles?
¿Abreviarán por ti los Españoles
El precioso naufragio de su gente?
Osas contrahacer su ingenio al día;
Pretendes que le parle docta llama
Los secretos de Dios a tu osadía.
Doctrina ciega y ambiciosa fama:
El oro miente en la ceniza fría,
Y cuando le promete, le derrama.
423
La banda de música le chasquea el lomo
para que siga dando vueltas
cloroformado bajo los antifaces
con su olor a pomo y a sudor
y su voz falsa
y sus adioses de naufragio
y su cabellera desgreñada de largas tiras de papel
que los árboles le peinan al pasar
junto al cordón de la vereda
donde las gentes
le tiran pequeños salvavidas de todos los colores
mientras las chicas
se sacan los senos de las batas
para arrojárselos a las comparsas
que espiritualizan
en un suspiro de papel de seda
su cansancio de querer ser feliz
que apenas tiene fuerzas para llegar
a la altura de las bombitas de luz eléctrica.
360
Cada respiración es una canción de amor
De izquierda a derecha, nos rebasa
Regresaremos al mundo del más allá.
A tal destino nadie puede desafiar.
Venimos de los cielos
Ahí fraternizamos con los Ángeles
Al mismo lugar nos elevaremos
A esa ciudad, pasando los siete cielos.
Estamos por encima de los cielos
y trascendemos a los ángeles
¿Por qué deberíamos transigir?
La Casa de las Canciones es nuestro destino.
Vivamos con buena Fortuna
El destino es contradictorio,
Alegres a nuestras vidas demos
La victoria del orgullo mundano.
El dulce aroma de esta brisa
Brota del rizo de ese cabello
Radiante fantasía sobre sus rodillas
Sobre de esa cara gustoso se fija.
Las personas son como los dementes
Nacen del mar del alma
Manténgase a flote muchas lunas
Al mar, el demente, controla.
Desde ese mar llegó la ola
Mientras el barco tomaba forma
Del naufragio nadie podría salvarse
Volviendo al mar por esa tormenta.
Lo que parecía malo, era la gracia
la amabilidad estaba en la ira de la ola
El amanecer de la conciencia aparece
Iluminando ese camino divino.
Desde Tabriz comenzó a brillar
La Luz de la Verdad, me llama
Tu luz que siendo la Distinta Luz
Divina, no obstante, conecta todo.
Rumi-Divan-e Shams
Tomado de la magnífica traducción al inglés de Shahriar Shahriari
Vancouver, Canada July 20, 1998
Jan 30, 2019
Jan 30, 2019 at 1:35 PM UTC
La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.
Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.
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