"misteriosa" poems
Spanish
La luna es pálida y triste, la luna es exangüe y yerta.
La media luna figúraseme un suave perfil de muerta…
Yo que prefiero a la insigne palidez encarecida
De todas las perlas árabes, la rosa recién abierta,
En un rincón del terruño con el color de la vida,
Adoro esa luna pálida, adoro esa faz de muerta!
Y en el altar de las noches, como una flor encendida
Y ebria de extraños perfumes, mi alma la inciensa rendida.
Yo sé de labios marchitos en la blasfemia y el vino,
Que besan tras de la orgia sus huellas en el camino;
Locos que mueren besando su imagen en lagos yertos…
Porque ella es luz de inocencia, porque a esa luz misteriosa
Alumbran las cosas blancas, se ponen blancas las cosas,
Y hasta las almas más negras toman clarores inciertos!
English
The moon is pallid and sad, the moon is bloodless and cold.
I imagine the half-moon as a profile of the dead…
And beyond the reknowned and praised pallor
Of Arab pearls, I prefer the rose in recent bud.
In a corner of this land with the colors of earth,
I adore this pale moon, I adore this death mask!
And at the altar of the night, like a flower inflamed,
Inebriated by strange perfumes, my soul resigns.
I know of lips withered with blasphemy and wine;
After an **** they kiss her trace in the lane.
Insane ones who die kissing her image in lakes…
Because she is light of innocence, because white things
Illuminate her mysterious light, things taking on white,
And even the blackest souls become uncertainly bright.
3.4k
Hace falta papel,
hace falta tinta,
las letras brotan solas,
hacen falta horas.
Alma salvaje y nocturna,
merodeadora impaciente,
que niega entregarse
a un Morfeo ausente.
Tristeza que evoca al dolor,
que evoca al sufrimiento,
donde el osado se regodea
al leer las palabras impresas,
no con tinta negra,
sino con lágrimas
de un simple ser.
No será la primera vez
que el osado se desvela,
un dolor igual
al pago de su sacrificio,
por entrever los sentimientos
del que también fue osado.
La noche nuestra musa,
misteriosa y atractiva,
como canto de sirena,
belleza de los mares.
Por siempre devota
mi alma a tu luna,
antaña luz
a tu filosofía oscura.
Profeta milenaria
de adorno espectral,
poema interminable
con descanso finito.
Canción y plegaria,
llanto escrito,
llévate mi corazón
y deja mi alma
triste hasta el alba.
Jan 14, 2017
Jan 14, 2017 at 8:57 PM UTC
Y ante mi abrazo te sentí rendida...
y ante tu sumisión, mis besos sabios
pusieron a temblar entre tus labios
ansias de amor y de placer y vida...
Fue un instante no más, uno de esos
siglos-instantes que el amor nos brinda,
prometiéndole un lauro al que se rinda
primero en la batalla de los besos...
Lo ves, mujer... No cabe en la materia
la espiritualidad de lo insensible;
todo es vencido ante el irresistible
empujón de la carne y su miseria....
Y te sentí temblar como la fronda
al soplo tibio de la brisa vaga,
cuando en su trino el ruiseñor divaga
y peina el sol su cabellera blonda...
Y te sentí temblar como la onda
que su quietud sobre la arena apaga,
y como el ave que sin rumbo vaga
y un circulo invisible traza y ronda.
Y te sentí languidecer al peso
de mis labios, al peso de un gran beso
que perfumó en tus labios a un suspiro,
tal como languidece en la laguna
un cisne enamorado de la Luna,
al no hallarla en el cielo de zafiro...
Y te sentí latir, tal como late
al manotazo del ciclón la hoja,
como en la espada late, humeante y roja,
la sangre que bebiera en el combate;
tal como el sauce que su frente abate
cuando la nube en su aflicción lo moja,
o como el oceáno que se enoja
y en el escollo solitario bate.
Y te sentí vencida, con el lento
y anhelado y temido vencimiento
del sol, cuando la Noche abre la puerta
del ***** templo de su Dios ignoto;
y te sentí dormida, como un loto
en la serenidad de un agua muerta...
Y te sentí anhelante y temblorosa
cual la irisada espuma de un torrente;
como un lucero en la región silente,
insinuando una seña misteriosa;
cual la palma que agita, rumorosa,
su abanico de jade, lentamente,
como despunta en un jardín durmiente
el milagro de gracia de una rosa;
y cual la cierva cuando la acorrala
la jauría, cual ave moribunda
que pliega triste su ya inútil ala,
y adoré tu sensual melancolía
llena de rendición meditabunda,
¡y te sentí profundamente mía!...
2.1k
Mujer Misteriosa
Cabello castaño cae por su rostro.
El rosa de sus mejillas resplandece en su blanca piel de porcelana.
Un lunar sobre su labio me roba el aliento.
Levanta la mirada, mujer misteriosa.
Déjame ver de que color son tus ojos.
Desvela el sentimiento de tu mirada.
Levanta la mirada, mujer misteriosa.
¡Los veo! ¡Los veo!
Sus ojos marrones, de mirada penetrante y ladrones de mi corazón.
Mysterious Woman
Her brown hair falling over her face.
The pink on her cheeks shining on her porcelain, white skin.
A beauty spot over her lips takes my breath away.
Raise your eyes, mysterious woman.
Let me see the color of your eyes.
Reveal to me the emotion in your gaze.
Raise your eyes, mysterious woman.
I see them! I see them!
Her penetrating brown eyes, robbers of my heart.
Apr 8, 2014
Apr 8, 2014 at 6:03 PM UTC
Noche estrellada en aceptable uso,
con pálidos reflejos y opacidad lustrosa,
vieja chistera inútil en los tiempos que corren
como escuálidos galgos sobre el mundo,
definitivamente eres un lujo
que ha pasado de moda.
Tras la fría superficie de las calles de luna,
el alcanfor del sueño conserva en el almario
de la ciudad oscura a los que duermen
y no te verán nunca.
Yo, sin embargo, te llevo en la cabeza,
vieja noche de copa,
y cuando vuelvo a casa sorteando
imprevisibles gatos y farolas,
te levanto en un gesto final ceremonioso
dedicado a tus brillos y a mi sombra,
y te dejo colgada allá en lo alto
-¡hasta mañana, noche!-,
negra, deshabitada, misteriosa.
1.1k
El son del viento en la arcada
tiene la clave de mí mismo:
soy una fuerza exacerbada
y soy un clamor de abismo.
Entre los coros estelares
oigo algo mío disonar.
Mis acciones y mis cantares
tenían ritmo particular.
Vine al torrente de la vida
en Santa Rosa de Osos,
una medianoche encendida
en astros de signos borrosos.
Tomé posesión de la tierra,
mía en el sueño y el lino y el pan;
y, moviendo a las normas guerra,
fui Eva... y fui Adán.
Yo ceñía el campo maduro
como si fuera una mujer,
y me enturbiaba un vino oscuro
de placer.
Yo gustaba la voz del viento
como una piñuela en sazón,
y me la comía... con lamento
de avidez en el corazón.
Y, alígero esquife al día,
y a la noche y al tumbo del mar,
bogaba mi fantasía
en un rayo de luz solar.
Iba tras la forma suprema,
tras la nube y el ruiseñor
y el cristal y el doncel y la gema
del dolor.
Iba al Oriente, al Oriente,
hacia las islas de la luz,
a donde alzara un pueblo ardiente
sublimes himnos a lo azul.
Ya, cruzando la Palestina,
veía el rostro de Benjamín,
su ojo límpido, su boca fina
y su arrebato de carmín.
O de Grecia en el día de oro,
do el cañuto le daba Pan,
amaba a Sófocles en el Coro
sonoro que canta el Peán.
O con celo y ardor de paloma
en celo, en la Arabia de Alá
seguía el curso de Mahoma
por la hermosura de Abdalá:
Abdalá era cosa más bella
que lauro y lira y flauta y miel;
cuando le llevó una doncella
¡cien doncellas murieron por él!
... Mis manos se alzaron al ámbito
para medir la inmensidad;
pero mi corazón buscaba ex-ámbito
la luz, el amor, la verdad.
Mis pies se hincaban en el suelo
cual pezuña de Lucifer,
y algo en mí tendía el vuelo
por la niebla, hacia el rosicler...
Pero la Dama misteriosa
de los cabellos de fulgor
viene y en mí su mano posa
y me infunde un fatal amor.
Y lo demás de mi vida
no es sino aquel amor fatal,
con una que otra lámpara encendida
ante el ara del ideal.
Y errar, errar, errar a solas,
la luz de Saturno en mi sien,
roto mástil sobre las olas
en vaivén.
Y una prez en mi alma colérica
que al torvo sino desafía:
el orgullo de ser, ¡oh América!
el Ashaverus de tu poesía...
Y en la flor fugaz del momento
querer el aroma perdido,
y en un deleite sin pensamiento
hallar la clave del olvido;
después un viento... un viento... un viento...
¡y en ese viento, mi alarido!
1.2k
Débil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre;
en mi seno encuentra el hombre
un término a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo
para siempre duerma en paz.Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero allí olvida
la tormenta que pasó;
allí convidan al sueño
aguas puras sin murmullo,
allí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombría
bate el olvido sobre él.Soy la virgen misteriosa
de los últimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi cariño
sin vanidad ni falsía;
no doy placer ni alegría,
más es eterno mi amor.En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y árida, clara, desnuda,
enseño yo la verdad;
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad.Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa;
tu sueño, madre amorosa;
eterno regalaré;
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser.Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza;
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyó;
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusión.Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueño,
y empape suave beleño
tus lágrimas de dolor.
Yo calmaré tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazón.
1.1k
La Señora Silenciosa,
La Veterana Infalible.
La Muerte, cosa terrible,
La Muerte... ¡tremenda cosa!
Qué fuerza tan misteriosa,
implacable, traicionera:
Llegas al que no te espera,
huyes del que te reclama,
ríes del pobre que clama:
¡Muerte, si otra muerte hubiera...!
Quisiera librar al mundo
de tu macabra misión.
Quisiera darte prisión
en un abismo profundo.
Quisiera, por un segundo,
contemplarte cara a cara
y que el Cosmos me dotara
de indestructible poder
conjugando un verbo Ser
que de ti me libertara.
Muerte, yo te desafío,
tu presencia no me extraña,
me burlo de tu guadaña
y de tus huesos me río.
Muerte, no le temo al frío
Que los corazones para.
Muerte, si otra te matara,
al saberte ya destruida,
con la prenda más querida
a esa Muerte pagara.
Muerte que todo lo callas
estás en todo lugar,
en las nubes, en el mar,
en los campos de batalla.
Cada bala de metralla
es tu palabra certera...
Si de otra muerte muriera,
si otra muerte me llevase
a esa Muerte pagase
porque a ti, muerte te diera.
1.1k
Aquella noche
la playa era llena de hogueras,
y las olas entraban misteriosas,
cargadas de espuma,
de los paísos antiguos.
Y en la playa
llena de hogueras y magia
quemamos nuestros deseos de papel,
porque esta noche tal vez se podrían realizar.
Entonces, poco dispuestos a esperar, corrimos
unos minutos antes de la medianoche
en la mar misteriosa, antigua, pagana,
y nos sumergimos en la espuma.
Surgisteis vosotras,
gritando en las olas
con la alegría de esta noche.
Cuando subieron fuegos en el cielo,
y algunos, cayendo en la mar,
estallaron de nuevo allí,
entre las olas mismas,
saltasteis tambien, gritando
con la energía de esta noche mágica.
Y más tarde, cuando éramos casi
los últimos quedando en la mar,
salimos a la playa
llena de hogueras y amor.
Sep 28, 2018
Sep 28, 2018 at 8:04 AM UTC
Galerías del alma... ¡El alma niña!
Su clara luz risueña;
y la pequeña historia,
y la alegría de la vida nueva...
¡Ah, volver a nacer, y andar camino,
ya recobrada la perdida senda!
Y volver a sentir en nuestra mano
aquel latido de la mano buena
de nuestra madre... Y caminar en sueños
por amor de la mano que nos lleva. En nuestras almas todo
por misteriosa mano se gobierna.
Incomprensibles, mudas,
nada sabemos de las almas nuestras.
Las más hondas palabras
del sabio nos enseñan
lo que el silbar del viento cuando sopla
o el sonar de las aguas cuando ruedan.
871
I
ciò che faccio la domenica pomeriggio è ascoltare tutte le canzoni che mi hanno dedicato in passato e non provare proprio nulla
in ogni caso i Pixies non mi sono mai piaciuti
II
da grande voglio fare la misteriosa bionda che scompare in circostanze ignote dando così la possibilità agli altri personaggi di interrogarsi a riguardo per un totale di 126 puntate,
alcuni si erano innamorati di me, altri mi hanno odiata, altri mi sognavano la notte ma nessuno nessuno mi ha conosciuta mai.
non sono morta come credono loro, bevo drink al cocco su una lontana spiaggia tropicale, con gli occhiali da sole e il foulard in testa.
oppure sono morta e mi sto decomponendo in fondo ad uno stagno, la mia pelle è blu e a brandelli e le ranocchie gracidano e partoriscono girini tra quello che resta dei miei capelli ma non importa perché tanto voi in vita mi avete odiato amato sognato e questo serve a rendermi immortale.
Jul 5, 2015
Jul 5, 2015 at 9:39 AM UTC
...Eres tan misteriosa como la voz del viento
Eres tan atrayente como un abismo ¡Abismo
lleno de rosas frescas! ...Eres, como el contento,
expresiva y voluble. Ama el romanticismo
tu alma, le dispensa igual recibimiento
a la blanca ilusión que al ***** sensualismo.
Eres tan turbadora como un presentimiento,
y cruel y a la paz piadosa, tal como un espejismo.
Por esas vaguedades que en tu ser adivino,
por saberte dudosa, por saberte imprecisa,
y porque nada esperas de Dios ni del destino.
Yo amo tu alma, sutil como un jirón de brisa,
y tu cuerpo estatuario, que son la ostia y el vino
con que consagro a Venus esta erótica misa.
812
Con mi razón apenas, con mis dedos,
con lentas aguas lentas inundadas,
caigo al imperio de los nomeolvides,
a una tenaz atmósfera de luto,
a una olvidada sala decaída,
a un racimo de tréboles amargos.Caigo en la sombra, en medio
de destruidas cosas,
y miro arañas, y apaciento bosques
de secretas maderas inconclusas,
y ando entre húmedas fibras arrancadas
al vivo ser de substancia y silencio.Dulce materia, oh rosa de alas secas,
en mi hundimiento tus pétalos
subo con pies pesados de roja fatiga,
y en tu catedral dura me arrodillo
golpeándome los labios con un ángel.Es que soy yo ante tu color de mundo,
ante tus pálidas espadas muertas,
ante tus corazones reunidos,
ante tu silenciosa multitud.
Soy yo ante tu ola de olores muriendo,
envueltos en otoño y resistencia:
soy yo emprendiendo un viaje funerario
entre sus cicatrices amarillas:soy yo con mis lamentos sin origen,
sin alimentos, desvelado, solo,
entrando oscurecidos corredores,
llegando a tu materia misteriosa.
Veo moverse tus corrientes secas,
veo crecer manos interrumpidas,
oigo tus vegetales oceánicos
crujir de noche y furia sacudidos,
y siento morir hojas hacia adentro,
incorporando materiales verdes
a tu inmovilidad desamparada.Poros, vetas, círculos de dulzura,
peso, temperatura silenciosa,
flechas pegadas a tu alma caída,
seres dormidos en tu boca espesa,
polvo de dulce pulpa consumida,
ceniza llena de apagadas almas,
venid a mí, a mi sueño sin medida,
caed en mi alcoba en que la noche cae
y cae sin cesar como agua rota,
y a vuestra vida, a vuestra muerte asidme,
a vuestros materiales sometidos,
a vuestras muertas palomas neutrales,
y hagamos fuego, y silencio, y sonido,
y ardamos, y callemos, y campanas.
833
¿En qué cuento te leí?
¿En qué sueño te soñé?
¿En qué planeta te vi
antes de mirarte aquí?
¡Ah! ¡No lo sé..., no lo sé!
Pero brotó nuestro amor
con un antiguo fervor,
y hubo, al tendernos la mano,
cierta emoción anterior,
venido de lo lejano.
Tenía nuestra amistad
desde el comienzo un cariz
de otro sitio, de otra edad,
y una familiaridad
de indefinible matiz...
Explique alguien (si lo osa)
el hecho, y por qué, además,
de tus caricias de diosa
me queda una misteriosa
esencia sutil de rosa
que vienen de un siglo atras...
753
Cristo dijo que allí donde nos reuniésemos en su nombre, estaría Él en medio de nosotros. No es, pues, extraño que aquella noche misteriosa en que hablábamos de Él con unción cordial, de su inmensa alma diáfana, de su ternura grande como el universo, de su espíritu de sacrificio incomparable, del sabor místico de su caridad, que nos penetra y nos envuelve, Él se presentara de pronto, suavemente, en el corro.
Lejos de sorprendernos, su aparición divina nos pareció natural. Quizá no se trataba propiamente de una aparición; más bien le sentíamos dentro de nosotros; pero la realidad de su presencia era absoluta, imponente, superior a toda convicción.
En vez de turbarnos, experimentamos todos un bienestar infinito.
Cristo nos bendijo y, sonriéndonos, con aquella indecible sonrisa, nos preguntó:
-¿Qué deseáis que os dé antes de volver al padre?
-Señor -dijo Rafael-, deseo que me perdones mis pecados.
-Perdonados están -respondió Jesús, siempre sonriendo.
-Yo, Señor -dijo Gabriel-, ansío estar contigo...
-Pronto estarás -replicó Cristo amorosamente-. Y tú -me preguntó-, ¿qué quieres, hijo?
Iba a decirte algo de mi muerta; pero no sé por qué, al ver la expresión divina de su rostro, comprendí que no era preciso decirle nada; que los muertos estaban en paz en su seno, junto a su corazón, y que todas las cosas que sucedían eran paternalmente dispuestas o reparadas.
-Qué anhelas, hijo? -repitió Jesús, y yo
respondí:
-Señor, ¿qué puedo anhelar, si todo está bien? Yo sólo deseo que se haga en mí tu voluntad...
Cristo me miró con ternura (¡qué mirada de éxtasis!); pasó su mano translúcida por mis cabellos...
Después se alejó sonriendo, como había venido.
765
Lua...Lua...Lua
Eu olho para a lua que parece nossa,
O escuro nao lhe mete medo.
O paraiso parece ser humano segredo,
Eu perdido no silêncio que sufoca...
A lua solitaria na noite que vicia,
Sentado ouvindo a natureza agitada,
Esperanca do raiar de novo dia,
Ras cantam com os grilos a desgarrada.
Tudo a noite parece sombrio,
A lua no cemitério dum rio.
Pareces ninguém toda prateada,
Lua doce e esbranquicada...
Tao distante tu estas da nossa rota,
Feita po por destino onde nada brota,
Tu Lua misteriosa e da terra eterna confidente,
Olho para ti hoje e sempre. ..
Victor Marques
Aug 12, 2017
Aug 12, 2017 at 5:17 PM UTC
Abril, sin tu asistencia clara, fuera
invierno de caídos esplendores;
mas aunque abril no te abra a ti sus flores,
tú siempre exaltarás la primavera.
Eres la primavera verdadera;
rosa de los caminos interiores,
brisa de los secretos corredores,
lumbre de la recóndita ladera.
¡Qué paz, cuando en la tarde misteriosa,
abrazados los dos, sea tu risa
el surtidor de nuestra sola fuente!
Mi corazón recojerá tu rosa,
sobre mis ojos se echará tu brisa,
tu luz se dormirá sobre mi frente...
705
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That night
the beach was full of fires,
and the waves rolled in mysterious,
foam-laden,
from the ancient lands.
And on the beach
full of fires and magic
we burned our paper wishes,
for that night they might even come true.
Then, because we were unwilling to wait
the last few minutes, we ran
a little before midnight
into the mysterious, ancient, pagan sea
and submerged ourselves in the foam.
You rose up,
shouting amid the waves
with the joy of that night.
When fireworks shot into the sky,
and some, falling to the sea,
exploded there again
to shoot from the very waves,
you also leapt up, shouting
with the energy of that magic night.
And later, when we were almost
the last remaining in the sea,
we went up onto the beach
full of fires and love.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
Aquella noche
la playa estaba llena de hogueras,
y las olas se sucedían misteriosas,
cargadas de espuma,
de las antiguas tierras.
Y en la playa
llena de hogueras y magia
quemamos los deseos de papel
que esa noche aun se podrían realisar.
Pues, poco dispuestos a esperar
los últimos minutos, corrimos
antes de que sonaran las doce
a la mar misteriosa, antigua, pagana,
hundiéndonos en la espuma.
Surgisteis vosotras
gritando en medio de las olas
con la alegría de esa noche.
Cuando subieron fuegos al cielo,
y cuando algunos, cayendo al mar,
estallaron allí mismo
para subir de nuevo de las olas,
saltasteis tambien, gritando
con la energía de esta noche mágica.
Y al final, cuando éramos casi
los últimos en quedarnos en el mar,
salimos a la playa
llena de hogueras y amor.
May 19, 2016
May 19, 2016 at 12:20 PM UTC
Mujer, mujer, oh dulce mujer
Mi amor, mi cuna, mi comienzo
En mi cuaderno diario
Cada día es tu día
Tú eres mi alma, mi pilar
Te aprecio todos los días
Y te amo mucho, mucho mi amor.
Mujer, mi amor, mi belleza
Tú me sorprendes todo el día
Tú ocupas el centro de mi vida
Tú eres mi princesa, mi amiga
Tú eres mi reina, mi envidia
Mujer, mujer, oh dulce mujer
Mi oxígeno, mi bella dama.
Mujer, corazón de mi alma
La estrella de mi cielo y de mi vida
Tú eres la muñeca original, la mujer hermosa
Tú eres ella que se mueve, que empuja y que rema
¡Guau! Tú eres una mujer bien realizada
Mujer, dulce mujer, oh tierna mujer
Tú eres el sol que ilumina mi palma.
Mujer para mi, tú eres fundamental
Mi angelita, mi santa, tú eres muy especial
La vida no tiene sentido sin ti, sin tu sonrisa
Tú eres mi faro, mi amor, mi esperanza
Tú eres mi corazón, mi sueño, mi alma
¡Mujer, mujer, oh mujer misteriosa!
PD.Traducción del poema de ‘Joyous Women's Day'
Por Hébert Logerie
Copyright © marzo 2019, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados
Hébert Logerie es autor de varios libros de poesía.
Mar 13, 2025
Mar 13, 2025 at 11:54 PM UTC
Não nós lembramos de vidas anteriores,
Sem espírito não somos sonhadores.
O espírito é um elo efetivo,
Transcendente e com motivo.
Quando o amor de alma é louvável,
Vivemos de uma forma inexplicável.
Preciso de tempo para o mundo algo me dar,
Alma minha que sente arrepio no olhar.
Para mim tudo é clarificado,
Alma minha do presente, do passado.
Outras almas comigo querem comunicar,
E a saudade de meus entes queridos aliviar.
Almas com interesses e mesmos ideais,
Queridas por nós e nossos pais.
Parecem tudo perceber e nunca ter lar,
E noutra dimensão se aperfeiçoar.
Cordões energéticos às vezes rompidos,
Eternamente ligados aos sonhos vividos.
Encerrar ciclos que a alma quer desconetar,
Para ser feliz e continuar a caminhar.
As boas almas deixam saudade permanente,
Mantendo nos juntos para todo o sempre.
A alma é misteriosa e isso devemos aceitar,
Para de novo viver e aprender a amar.
Victor Marques
Jun 22, 2022
Jun 22, 2022 at 5:13 PM UTC
¿Quién me llama por la voz
de un ave que pía?
¿Qué amor me quiere, qué amor
me inventa caricias,
escondido entre dos aires,
fingiéndose brisa?
La palmera, ¿quién la ha puesto
-la que me abanica
con soplos de sombra y sol-
donde yo quería?
La arena, ¿quién la ha alisado,
tan lisa, tan lisa,
para que en rasgos levísimos
la mano me escriba,
de amante que nunca he visto,
de amante escondida,
entre pudores de espuma,
mensajes de ondina?
¿Por qué me dan tanto azul,
sin que se lo pida,
el cielo que se lo inventa,
el mar, que lo imita?
¿Cuál fue el dios qué un día octavo
me trazó esta isla,
trocadero de hermosuras,
lonja sin codicia?
Aquí tierra, cielo y mar,
en mercaderías
de espuma, arena, sol, nube,
felices trafican;
sin engaño se enriquecen,
-ganancias purísimas-,
luceros dan por auroras,
cambian maravillas.
Tiempo de isla: se cuenta
por mágicas cifras;
la hora no tiene minutos:
sesenta delicias;
pasa abril en treinta soles,
y un día es un día.
¿Quién, llevándose congojas,
dio forma a la dicha?
Nadie te quiere, o te busca.
¿Caricias? Mentira.
En el aire no hay amor;
hay mirlos que silban.
Lo azul nadie te lo da,
gracia es indivisa,
belleza a nadie negada,
a nadie ofrecida.
No quiere la luz, por dueña,
ninguna pupila;
el sol nace para todos,
y en nadie termina.
Y esa amante misteriosa,
fugaz, entrevista,
desde los aires la sílfide,
desde el mar la ninfa,
no es nunca amante, es la amada
total. Es la vida.
627
Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,
lento juego de luces, campana solitaria,
crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,
caracola terrestre, en ti la tierra canta!
En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye
como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
Márcame mi camino en tu arco de esperanza
y soltaré en delirio mi bandada de flechas.
En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
y tu silencio acosa mis horas perseguidas,
y eres tú con tus brazos de piedra transparente
donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.
Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla
en el atardecer resonante y muriendo!
Así en horas profundas sobre los campos he visto
doblarse las espigas en la boca del viento.
480
Si muero, que me pongan desnudo,
desnudo junto al mar.
Serán las aguas grises mi escudo
y no habrá que luchar.
Si muero, que me dejen a solas.
La mar es mi jardín.
No puede, quien amaba las olas,
desear otro fin.
Oiré la melodía del viento,
la misteriosa voz.
Será por fin vencido el momento
que siega como hoz.
Que siega pesadumbres. Y cuando
la noche empiece a arder,
soñando, sollozando, cantando,
yo volveré a nacer.
486
Me senti completa
Te mostre mi lado mas fragil
Sin ninguna mascara
Feliz, explosiva, triste, misteriosa
Sincera
Pues contigo
Dejarse llevar fue natural
Recien se encendia la llama
Y tu decides apagarla?
Tu y yo nos ivamos a incendiar
A que le tienes miedo?
Dices que no es lo correcto
Pero que lo es?
Estas lleno de excusas
El miedo nos arranca de tantas oportunidades
Y que crees?
El miedo jamas se ir
Hay que arriesgarse
Si, te viy a herir
O quiza tu a mi
Pero asi como pasa lo malo
Tambien lo bueno vendra
Y quiza yo sea la ecepcion
Lo llegastes a pensar?
Tengo el kit para reconstruirte
O almenos
Para darte pedazos de mi y acompletarte
Las puertas de mi alma,
Abiertas estan
Por si decides volver
Pero quiza
No por siempre
Todo es un proceso
Ojala si no vuelves
Te encuentres
Sanes
Y te reconstruyas dia con dia
Cuidate
May 23, 2018
May 23, 2018 at 2:00 PM UTC
Maravillas de otra edad;
Prodigios de lo pasado;
Páginas que no ha estudiado
La indolente humanidad.
¿Por qué vuestra majestad
Causa entusiasmo y pavor?
Porque de tanto esplendor
Y de tantas muertas galas,
Están batiendo las alas
Los siglos en derredor.
Muda historia de granito
Que erguida en pie te mantienes,
¿Qué nos escondes? ¿Qué tienes
Por otras razas escrito?
Cada inmenso monolito,
Del arte eximio trabajo,
¿Quién lo labró? ¿Quién lo trajo
A do nadie lo derriba?
Lo saben, Dios allá arriba;
La soledad aquí abajo.
Cada obelisco de pie
Me dice en muda arrogancia:
Tú eres dudas e ignorancia,
Yo soy el arte y la fe,
Semejan de lo que fue
Los muros viejos guardianes…
¡Qué sacrificios! ¡qué afanes
Revela lo que contemplo!
Labrado está cada templo
No por hombres, por titanes.
En nuestros tiempos ¿qué son
Los ritos, usos y leyes,
De sacerdotes y reyes
Que aquí hicieron oración?
Una hermosa tradición
Cuya antigüedad arredra;
Ruinas que viste la yedra
Y que adorna el jaramago:
¡La epopeya del estrago
Escrita en versos de piedra!
Del palacio la grandeza;
Del templo la pompa extraña;
La azul y abrupta montaña
Convertida en fortaleza;
Todo respira tristeza,
Olvido, luto, orfandad;
¡Aun del so l la claridad
Se torna opaca y medrosa
En la puerta misteriosa
De la negra eternidad!
Despojo de lo ignorado,
Busca un trono la hoja seca
En la multitud greca
Del frontón desportillado.
Al penate derribado
La ortiga encubre y escuda;
Ya socavó mano ruda
La perdurable muralla…
Viajero: medita y calla…
¡Lo insondable nos saluda!
Sabio audaz, no inquieras nada,
Que no sabrás más que yo;
Aquí una raza vivió
Heroica y civilizada;
Extinta o degenerada,
Sin renombre y sin poder,
De su misterioso ser
Aquí el esplendor se esconde
Y aquí sólo Dios responde
¡Y Dios no ha de responder!
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