"misa" poems
kumikinang ang mamahaling parol na nakadambana sa bintana ng mansion na nasa loob ng isang malaking subdivision. nagniningning ang patay sindi nitong kulay na umaaliw sa balana. salamat sa malaking pakinabang na kanyang kinita nang walang anomang pakundangan sa dugo at pawis ng mga abang manggagawa.
nasa kanyang sala naman ang mataas na Christmas Tree habang sa paanan nito nakahandusay ang kahon-kahon na magagarbong mga regalo. malayong-malayo ito sa barung-barung ng mga nagtitiis sa siphayo ng dusa at karalitaan.
ang mahabang lamesa na nasa kanyang komedor ay talagang pinagpala sapagkat nakapatong dito ang hiniwang hamon, keso de bola, spaghetti, carbonara, lasagna, ubas at ang lahat ng masasarap na pangarap ng isang batang kalye na kumakalam ang sikmura habang tinitiis ang ginaw ng Disyembre.
matapos ang kanyang masaganang Noche Buena ay mauupo sya sa kanyang malambot na sofa na di halos mabilang ang libong halaga. dun n'ya iinumin nang buong pagmamalaki ang mamahaling brandy o di kaya naman ay whiskey.
katabi ang kanyang pamilya sabay-sabay silang manonood ng misa habang nakatuon sa higanteng flat screen na telebisyon. ang homily ng ingleserong pari ay patungkol sa pag-ibig sa kapwa at pagbibigayan.
Nov 3, 2017
Nov 3, 2017 at 4:32 AM UTC
Dear Light,
I can't imagine a world without you! It'd be very dark.
You're so Near to the end, and you've been working so hard. You should be more Mello, some would **** for your abilities.
On an unrelated note, have you heard R.E.M. recently? I love them to death! You should try them, even if you don't have an eye for that sort of thing.
I'll love you till the end,
-Misa
Apr 20, 2014
Apr 20, 2014 at 11:00 PM UTC
Isang araw na nang naulila ay hindi lumalabas ng kwarto
Sa kulungan pinagdudusahan ang kasalanan - ang mahuli sa pagkagising at nang hindi nabantayan hanggang sa pagtilaok ng mga manok para matiyak ang kaligtasan
Nagdalamhati ang nagtipon sa misa ng patay
Tuyong lupa ay nadiligan ng luha nang ibinaba ang kabaong sa ibinungkal na lupa
Ibinaon ang pagdaramdam pati ang pagsisi sa kasarilihan
Huling mga salita ay sariwa pa sa pandinig
"Agosto, buwan na madalas dalawin ng bagyo"
Ang papel na kinuha ay siyang rekwerdo
Ama na nagpalaki ay huwaran sa mga pamilya
Labing isang taon inalipin ng pag-ibig
At sa kanyang pagbalik panibagong bukang-liwayway sa marahas na buhay ay tumingkad
Ganap ng abogado - Reyna ng kanyang pangarap ang binibini
Nang sinadya na dumaan sa kanyang bakuran
Nakita sa bintana, isang manliligaw kasama ang buong angkan
Hinayaan ang pagmamahal na maghintay
Datapawa't may mali sa natatanaw
Hindi na masiyahin ang dilag
Jan 11, 2019
Jan 11, 2019 at 7:34 PM UTC
Manuel del Río, natural
de España, ha fallecido el sábado
11 de mayo, a consecuencia
de un accidente. Su cadáver
está tendido en D'Agostino
Funeral Home. Haskell. New Jersey.
Se dirá una misa cantada
a las 9,30 en St. Francis.
Es una historia que comienza
con sol y piedra, y que termina
sobre una mesa, en D'Agostino,
con flores y cirios eléctricos.
Es una historia que comienza
en una orilla del Atlántico.
Continúa en un camarote
de tercera, sobre las olas
-sobre las nubes- de las tierras
sumergidas ante Poseidón.
Halla en América su término
con una grúa y una clínica,
con una esquela y una misa
cantada, en la iglesia de St. Francis.
Al fin y al cabo, cualquier sitio
da lo mismo para morir:
el que se aroma de romero,
el tallado en piedra o en nieve,
el empapado de petróleo.
Da lo mismo que un cuerpo se haga
piedra, petróleo, nieve, aroma.
Lo doloroso no es morir
acá o allá...
Requiem æternam,
Manuel del Río. Sobre el mármol
en D'Agostino, pastan toros
de España, Manuel, y las flores
(funeral de segunda, caja
que huele a abetos del invierno)
cuarenta dólares. Y han puesto
unas flores artificiales
entre las otras que arrancaron
al jardín... Libera me domine
de morte æterna...
Cuando mueran
James o Jacob verán las flores
que pagaron Giulio o Manuel...
Ahora descienden a tus cumbres
garras de águila. Dies irae.
Lo doloroso no es morir
Dies illa acá o allá;
sino sin gloria...
Tus abuelos
fecundaron la tierra toda,
la empaparon de la aventura.
Cuando caía un español
se mutilaba el Universo.
Los velaban no en D'Agostino
Funeral Home, sino entre hogueras,
entre caballos y armas. Héroes
para siempre. Estatuas de rostro
borrado. Vestidos aún
sus colores de papagayo,
de poder y de fantasía.
Él no ha caído así. No ha muerto
por ninguna locura hermosa.
(Hace mucho que el español
muere de anónimo y cordura,
o en locuras desgarradoras
entre hermanos: cuando acuchilla
pellejos de vino derrama
sangre fraterna). Vino un día
porque su tierra es pobre. El Mundo,
Liberanos Domine, es patria.
Y ha muerto. No fundó ciudades.
No dio su nombre a un mar. No hizo
más que morir por diecisiete
dólares (él los pensaría
en pesetas). Requiem æternam.
Y en D'Agostino lo visitan
los polacos, los irlandeses,
los españoles, los que mueren
en el week-end.
Requiem æternam.
Definitivamente todo
ha terminado. Su cadáver
está tendido en D'Agostino
Funeral Home. Haskell. New Jersey.
Se dirá una misa cantada
por su alma.
Me he limitado
a reflejar aquí una esquela
de un periódico de New York.
Objetivamente. Sin vuelo
en el verso. Objetivamente.
Un español como millones
de españoles. No he dicho a nadie
que estuve a punto de llorar.
1.7k
Gira
la negra,
gira
la luna,
gira
la negra luna,
sobre sí propia,
gira
la negra
luna
de ebonita,
gira la negra luna de ebonita
-sobre sí propia- y canta:
-¡Bah! ¡Canciones! Y músicas abstractas...!
Y, lo que canta, es la Música Viva!
Oye el Viaje de Invierno, de Franz Schubert,
y el Rey de los Alisos,
y El Doble y Ganímedes y Ante el mar,
y de Schumann, Amores de un poeta,
y de Dupare, Invitación al viaje
y La vida anterior...,
y de Chopín, Preludios y Nocturnos:
tú, soñador romántico; tú, doliente elegíaco.
Oye la voz serena,
la voz profunda oye
de Bach -añosa encina,
inmensurable selva, órgano él mismo y templo
de la harmonía-:
tú, sereno y profundo.
Y de Mozart el diáfano y sortílego,
y de Haydn y Franck, la cortesana
y la mística voz, inconfundibles,
tú, gustador de lo pulcro y etéreo.
Los Cánticos y Danzas de la Muerte,
y Sin sol, de Musorgski,
tú, angustiado, febril, hiperestésico;
y Borís Godunov, Borís Godunov, oye,
(bárbara gesta, miedo, sangre, lujuria y fausto)
tú, Sátrapa en los sueños...
Y, catador sutil de quintaesencias,
gusta la mediatinta debussyana,
pesquisidora de inusados timbres
y lontanos acordes, 1
en un dorado ambiente de calígine.
Y, borracho de lumbres y colores,
Óye, de Rímski, Antar y Xeherazada
y el Gallo de oro -vértigo y lascivia-:
mas, si de ritmos ebrio, tú, frenético
danzarín, danza todas las furias de Stravínski
-del sabio y del bufón mezcladas dósis-:
fino humor ricos timbres, forma clara 2
(sobria, o en concertado cataclismo).
Y oye, en la noche, y en Tristán e Iseo,
la voz vigía de Brangane, plena
de lo fatal, o el corno quejumbroso;
si no los Funerales de Sigfrido;
o el Tránsito al Valhalla, milagroso tumulto.
Y tú, plasmado en bronce, los vastos himnos oye,
óye las soberanas sinfonías
con que la voz del Sordo el orbe nutre!
Las acendradas síntesis:
sonatas y quátuors, insólito prodigio, filtros puros:
la Misa en re, misterio panteísta,
denso peán a la Naturaleza!
Y el trágico clangor de Coriolano...:
oye la voz del Indomado Prometeo,
oye la voz del Sordo, oye la voz del Sordo!
Gira la negra luna,
gira
sobre sí propia,
gira la negra luna de ebonita,
gira
la negra
luna
de ebonita
-sobre sí propia- y canta:
-Bah! Ficciones! Y músicas abstractas...!
Y, lo que canta, es la Música Misma!
1.6k
Pupu Ohoh he said no no
Igga do bu me ga poo poo
Siga eeva go ba pida
Smaga queevo da
Ommy geebo
Nu veebo
Misa peego
Enga vido
Aug 16, 2011
Aug 16, 2011 at 10:47 PM UTC
Ya va a venir el día; da
cuerda a tu brazo, búscate debajo
del colchón, vuelve a pararte
en tu cabeza, para andar derecho.
Ya va a venir el día, ponte el saco.
Ya va a venir el día; ten
fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona,
antes de meditar, pues es horrible
cuando le cae a uno la desgracia
y se le cae a uno a fondo el diente.
Necesitas comer, pero, me digo,
no tengas pena, que no es de pobres
la pena, el sollozar junto a su tumba;
remiéndale, recuerda,
confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista
a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato.
Ya va a venir el día, ponte el alma.
Ya va a venir el día; pasan,
han abierto en el hotel un ojo,
azotándolo, dándole con un espejo tuyo...
¿Tiemblas? Es el estado remoto de la frente
y la nación reciente del estómago.
Roncan aún... ¡Qué universo se lleva este ronquido!
¡Cómo quedan tus poros, enjuiciándolo!
¡Con cuántos doses ¡ay! estás tan solo!
Ya va a venir el día, ponte el sueño.
Ya va a venir el día, repito
por el órgano oral de tu silencio
y urge tomar la izquierda con el hambre
y tomar la derecha con la sed; de todos modos,
abstente de ser pobre con los ricos,
atiza
tu frío, porque en él se integra mi calor, amada víctima.
Ya va a venir el día, ponte el cuerpo.
Ya va a venir el día;
la mañana, la mar, el meteoro, van
en pos de tu cansancio, con banderas,
y, por tu orgullo clásico, las hienas
cuentan sus pasos al compás del asno,
la panadera piensa en ti,
el carnicero piensa en ti, palpando
el hacha en que están presos
el acero y el hierro y el metal; jamás olvides
que durante la misa no hay amigos.
Ya va a venir el día, ponte el sol.
Ya viene el día; dobla
el aliento, triplica
tu bondad rencorosa
y da codos al miedo, nexo y énfasis,
pues tú, como se observa en tu entrepierna y siendo
el malo ¡ay! inmortal,
has soñado esta noche que vivías
de nada y morías de todo...
1.2k
Sara iz kosmara izlazi na ulicu da proseta kera. U parku sama, vitla sebi po glavi. Po parku govna, plasticne cinije sa pirincem natopljene vodom i uljem, lisce mrtve lipe, flopovi kao putokazi poredjani.
Misa, taj kao neki njen momak, ko muva neuhvatljiv a isto tako i zaboravan samo se po govnima mota i plete mrezu romanticarske lazljive ideologije istine i solidarnosti. On se kao providnim celofanom uvija u svoje reci ali sad vec kao da je pod reflektorima nabubrelog meseca i nema kud. Proziri se. Ne konzistentan. Kukavica, shvata ona.
Shvata da Misa je kao sarena laza-
Ili mozda ipak nije bas sve tako. A kako li je? Kako prazan prostor puni je sumnjom ali i nekim leprsavim osecajem ljubavi.
Aug 23, 2015
Aug 23, 2015 at 11:34 AM UTC
Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa,
virgen como la nieve y honda como la mar;
su espíritu es la hostia de mi amorosa misa,
y alzo al són de una dulce lira crepuscular.Ojos de evocadora, gesto de profetisa,
en ella hay la sagrada frecuencia del altar:
su risa en la sonrisa suave de Monna Lisa;
sus labios son los únicos labios para besar.Y he de besarla un día con rojo beso ardiente;
apoyada en mi brazo como convaleciente
me mirará asombrada con íntimo pavor;la enamorada esfinge quedará estupefacta;
apagaré la llama de la vestal intacta
¡y la faunesa antigua me rugirá de amor!
948
Desde este mismo instante seremos dos extraños
por estos pocos días, quién sabe cuántos
años...
Yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido,
uno de esos que nadie confiesa haber leído.
Y así mañana, al vernos en la calle, al ocaso,
tu bajarás los ojos y apretarás el paso,
y yo, discretamente, me cambiaré de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera...
Seremos dos extraños desde este mismo instante
y pasarán los meses, y tendrás otro amante:
Y como eres bonita, sentimental y fiel,
quizás, andando el tiempo, te casarás con él.
Y ya, más que un esposo será como un amigo,
aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,
y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha,
se te empañen los ojos, al llegar una fecha.
Acaso, cuando llueva, recordarás un día
en que estuvimos juntos y en que también llovía.
Y quizás no te pongas nunca más aquel traje
de terciopelo verde, con adornos de encaje.
O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta,
cuando dobles la almohada con mano soñolienta.
Y domingo a domingo, cuando vayas a Misa,
de tu casa a la Iglesia, perderás tu sonrisa.
¿Qué más puedo decirte? Serás la esposa honesta
que abanica al marido cuando ronca su siesta:
Tras fregar los platos y de tender las camas,
te pasarás las noches sacando crucigramas...
Y así, años y años, hasta que, finalmente,
te morirás un día, como toda la gente.
Y voces que aún no existen sollozarán tu nombre,
y cerrarán tus ojos los hijos de otro hombre.
Y no me importa quién pase después por un sendero,
si me queda el orgullo de haber sido el primero.
Y el vaso que embriagara mi ilusión y mi hastío,
aunque esté en otra mano seguirá siendo mío.
Por eso puedes irte mi pobre soñadora,
pues si el reloj se para no detiene la hora,
y tú serás la misma de las noches aquellas
aunque cierres los ojos por no ver las estrellas.
1k
Mi padre, apenas
en la mañana pajarina, pone
sus setentiocho años, sus setentiocho
ramos de invierno a solear.
El cementerio de Santiago, untado
en alegre año nuevo, está a la vista.
Cuántas veces sus pasos cortaron hacia él,
y tornaron de algún entierro humilde.
Hoy hace mucho tiempo que mi padre no sale
Una broma de niños se desbanda.
Otras veces le hablaba a mi madre
de impresiones urbanas, de política;
y hoy, apoyado en su bastón ilustre
que sonara mejor en los años de la Gobernación,
mi padre está desconocido, frágil,
mi padre es una víspera.
Lleva, trae, abstraído, reliquias, cosas,
recuerdos, sugerencias.
La mañana apacible le acompaña
con sus alas blancas de hermana de la caridad.
Día eterno es éste, día ingenuo, infante
coral, oracional;
se corona el tiempo de palomas,
y el futuro se puebla
de caravanas de inmortales rosas.
Padre, aún sigue todo despertando;
es enero que canta, es tu amor
que resonando va en la Eternidad.
Aún reirás de tus pequeñuelos,
y habrá bulla triunfal en los Vacíos.
Aún será año nuevo. Habrá empanadas;
y yo tendré hambre, cuando toque a misa
en el-beato campanario
el buen ciego mélico con quien
departieron mis sílabas escolares y frescas,
mi inocencia rotunda.
Y cuando la mañana llena de gracia,
desde sus senos de tiempo,
que son dos renuncias, dos avances de amor
que se tienden y ruegan infinito, eterna vida,
cante, y eche a volar Verbos plurales,
jirones de tu ser,
a la borda de sus alas blancas
de hermana de la caridad, ¡oh, padre mío!
958
Mañanita de San Juan, mañanita de primor,
cuando damas y galanes van a oír misa mayor.
Allá va la mi señora, entre todas la mejor;
viste saya sobre saya, mantellín de tornasol,
camisa con oro y perlas bordada en el cabezón.
En la su boca muy linda lleva un poco de dulzor;
en la su cara tan blanca, un poquito de arrebol,
y en los sus ojuelos garzos lleva un poco de alcohol;
así entraba por la iglesia relumbrando como el sol.
Las damas mueren de envidia, y los galanes de amor.
El que cantaba en el coro, en el credo se perdió;
el abad que dice misa, ha trocado la lición;
monacillos que le ayudan, no aciertan responder, non,
por decir amén, amén, decían amor, amor.
904
Se ven desde las barandas,
por el monte, monte, monte,
mulos y sombras de mulos
cargados de girasoles.
Sus ojos en las umbrías
se empañan de inmensa noche.
En los recodos del aire,
cruje la aurora salobre.
Un cielo de mulos blancos
cierra sus ojos de azogue
dando a la quieta penumbra
un final de corazones.
Y el agua se pone fría
para que nadie la toque.
Agua loca y descubierta
por el monte, monte, monte.
San Miguel lleno de encajes
en la alcoba de su torre,
enseña sus bellos muslos,
ceñidos por los faroles.
Arcángel domesticado
en el gesto de las doce,
finge una cólera dulce
de plumas y ruiseñores.
San Miguel canta en los vidrios;
efebo de tres mil noches,
fragante de agua colonia
y lejano de las flores.
El mar baila por la playa,
un poema de balcones.
Las orillas de la luna
pierden juncos, ganan voces.
Vienen manolas comiendo
semillas de girasoles,
los culos grandes y ocultos
como planetas de cobre.
Vienen altos caballeros
y damas de triste porte,
morenas por la nostalgia
de un ayer de ruiseñores.
Y el obispo de Manila,
ciego de azafrán y pobre,
dice misa con dos filos
para mujeres y hombres.
San Miguel se estaba quieto
en la alcoba de su torre,
con las enaguas cuajadas
de espejitos y entredoses.
San Miguel, rey de los globos
y de los números nones,
en el primor berberisco
de gritos y miradores.
921
Soñé que la ciudad estaba dentro
del más bien muerto de los mares muertos.
Era una madrugada del Invierno
y lloviznaban gotas de silencio.
No más señal viviente, que los ecos
de una llamada a misa, en el misterio
de una capilla oceánica, a lo lejos.
De súbito me sales al encuentro,
resucitada y con tus guantes negros.
Para volar a ti, le dio su vuelo
el Espíritu Santo a mi esqueleto.
Al sujetarme con tus guantes negros
me atrajiste al océano de tu seno,
y nuestras cuatro manos se reunieron
en medio de tu pecho y de mi pecho,
como si fueran los cuatro cimientos
de la fábrica de los universos.
¿Conservabas tu carne en cada hueso?
El enigma de amor se veló entero
en la prudencia de tus guantes negros.
¡Oh, prisionera del valle de México!
Mi carne [... urna ...] de tu ser perfecto;
quedarán ya tus huesos en mis huesos;
y el traje, el traje aquel, con que su cuerpo
fue sepultado en el valle de México;
y el figurín aquel, de pardo género
que compraste en un viaje de recreo.
Pero en la madrugada de mi sueño,
nuestras manos, en un circuito eterno
la vida apocalíptica vivieron.
Un fuerte [... ventarrón ...] como en un sueño,
libre como cometa, y en su vuelo,
la ceniza y [... la hez ...] del cementerio
gusté cual rosa [... entre tus guantes negros ...].
875
...Eres tan misteriosa como la voz del viento
Eres tan atrayente como un abismo ¡Abismo
lleno de rosas frescas! ...Eres, como el contento,
expresiva y voluble. Ama el romanticismo
tu alma, le dispensa igual recibimiento
a la blanca ilusión que al ***** sensualismo.
Eres tan turbadora como un presentimiento,
y cruel y a la paz piadosa, tal como un espejismo.
Por esas vaguedades que en tu ser adivino,
por saberte dudosa, por saberte imprecisa,
y porque nada esperas de Dios ni del destino.
Yo amo tu alma, sutil como un jirón de brisa,
y tu cuerpo estatuario, que son la ostia y el vino
con que consagro a Venus esta erótica misa.
812
El hormiguero hace erupción. La herida abierta bortotea, espumea, se expande, se contrae. El sol a estas horas no deja nunca de bombear sangre, con las sienes hinchadas, la cara roja. Un niño -ignorante de que en un recodo de la pubertad lo esperan unas fiebres y un problema de conciencia- coloca con cuidado una piedrecita en la boca despellejada del hormiguero. El sol hunde sus picas en las jorobas del llano, humilla promontorios de basura. Resplandor desenvainado, los reflejos de una lata vacía -erguida sobre una pirámide de piltrafas- acuchillan todos los puntos del espacio.
Los niños buscadores de tesoros y los perros sin dueño escarban el amarillo esplendor del pudridero. A trescientos metros la iglesia de San Lorenzo llama a misa de doce. Adentro, en el altar de la derecha, hay un santo pintado de azul y rosa. De su ojo izquierdo brota un enjambre de insectos de alas grises, que vuelan en línea recta hacia la cúpula y caen, hechos polvo, silencioso derrumbe de armaduras tocadas por la mano del sol. Silban las sirenas de las torres de las fábricas. Falos decapitados. Un pájaro vestido de ***** vuela en círculos y se posa en el único árbol vivo del llano. Después… No hay después. Avanzo, perforo grandes rocas de años, grandes masas de luz compacta, desciendo galerías de minas de arena, atravieso corredores que se cierran como labios de granito. Y vuelvo al llano, donde siempre es mediodía, donde un sol idéntico cae fijamente sobre un paisaje detenido. Y no acaban de caer las doce campanadas, ni de zumbar las moscas, ni de estallar en astillas este minuto que no pasa, que sólo arde y no pasa.
790
Un musical manto regio
pliega en mi oído la brisa:
Es el dulce florilegio
del arpegio
de tu risa...
¡Ríe!... Cuando en mi alma oscura
la pena oficia en su misa,
me da un chorro de luz pura
la dulzura
de tu risa...
¡Ríe!... Cuando en mis cantares
la lágrima se divisa,
desensarta mis collares
de pesares
con tu risa..
¡Ríe!... Si mi herida planta
en mi senda abrojos pisa,
me consuela tu garganta,
si en ella canta
tu risa...
¡Ríe!... Que cuando deploro
que la ilusión de va aprisa,
y la juventud valoro,
cuando un tesoro sonoro
es el oro 1
de tu risa....
¡Ríe!... Que a mi Destino
deja mi andanza indecisa,
bifurcando mi camino,
me da esperanza y fe, el trino
peregrino
de tu risa...
¡Ríe, pues! ¡Que eternamente,
dentro de mi alma sumisa
a su hechizo sugerente,
tal como un soplo de brisa,
como una lírica fuente,
cante tu risa...!
669
Tras la bondad del Cielo que socorre,
Con el toque final de la campana
La gente a misa por entrar se afana;
Luego al mercado de la plaza corre.
Se ve después al Cura que recorre
Las ventas bajo ardiente resolana:
Una limosna con unción cristiana
Pidiendo va para acabar la torre.
Trigueñas aldeanas por la calle
Luciendo pasan, con esbelto talle,
Trajes ligeros y bordadas golas;
Y en el billar, ante la grey sumisa,
El Alcalde reviéntase de risa
Después de hacer catorce carambolas.
470
Tal vez te sorprenda lo que te pido.
Pero quiero mis deseos dejar claro.
Si solo tú te encuentras a mi lado al morir.
No quiero que me velen o hagan misa.
Simplemente quiero que mi cuerpo cremes.
Y mis cenizas se las entreguen al primer viento.
Mientras anuncia con su silbato el tren su llegada.
Más no des aviso alguno de mi retirada.
Si al paso del tiempo
alguien te pregunta por mi bien estar!
Solo al que pregunta notifica de mi vida pasada.
Dile de mi parte que lo quise mucho.
Ofreciendo mi perdón por el daño que le cause mientras respiraba.
Te pido a ti, página vacía.
Siendo tu mi más confiable amigo.
Pues no he podido retener a nadie.
Y tú has estado hasta el fin conmigo.
May 16, 2019
May 16, 2019 at 2:54 AM UTC
Han pasado muchos años
Desde aquella dulce vez
En que trémulos y a solas
Juramos amor y fe.
Has faltado a tus promesas,
Y yo he faltado también;
Y tú dices: ¡al fin hombre!
Y yo digo: ¡al fin mujer!
Y ninguno es el culpable:
¡La humanidad así es!
Eras muy rubia y muy blanca
Tus labios manaban miel:
Yo era niño, con el alma
Sin engaño ni doblez.
Nos encontramos ¿te acuerdas?
Al fúlgido amanecer
De un domingo: tú rezabas,
Y yo rezaba también;
Estábamos en el templo;
Me miraste, te miré,
Y palidecí, y tu rostro
Cubrió mortal palidez;
Y ya ni oímos la misa,
Ni nos dejamos de ver.
Después... recuérdalo, niña
Recuérdalo, sí, después
Pudimos hablar a solas.
¿Qué dijimos? no lo sé;
Juramos constancia eterna,
Mutua dicha, mutuo bien,
Ser en dos cuerpos un alma,
En dos almas una fe,
Amarnos hasta la muerte,
Y tras la muerte también.
Has faltado a tus promesas;
A mis promesas falté;
A otro ser le diste el alma;
Yo le di el alma a otro ser;
Fuimos los dos inconstantes;
Me olvidaste, te olvidé;
Y tú dices «al fin hombre»,
Y yo digo «al fin mujer»,
Y ninguno es el culpable:
¡La humanidad asi es!
500
Sueño con una Navidad correcta y alegre
Nunca sueño con una Navidad blanca o nevada
Es muy resbaladizo y traicionero cuando nieva
Para ir a la iglesia uso zapatos de cuero
Y es fácil caerse y lastimarse
No quiero romper tu corazón
Al decir que esa blanca Navidad
No es un momento divertido o alegre. Pero la misa de medianoche
Por supuesto, es un momento feliz. Me encantan los villancicos
La música góspel, las decoraciones y cuando doblan las campanas
Me encanta una Navidad cálida y alegre en el estado del sol, en Florida
Donde sea seco, atractivo y agradable. Es como tener una cita
Con la Madre Naturaleza. El clima no es malhumorado ni sombrío
Los niños juegan con sus regalos y todos parecen felices
No sueño con una Navidad blanca o nevada
¡Oh, Jo, Jo, Jo! Me encanta una Navidad correcta y alegre.
PD. Traduccíon de ‘ A Right And Jolly Christmas’ por Hébert Logerie
Copyright © diciembre de 2023, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados.
Hébert Logerie es autor de varias colecciones de poemas.
Dec 23, 2024
Dec 23, 2024 at 10:35 AM UTC
Enero Diez y Siete, Dos mil Kinse
Kahit may bagyo, tumuloy sa Leyte
Unang tinungo lungsod ng Tacloban
Muling nilipad skull cap pagbukas ng pintuan
Talagang maulan at mahangin
Subalit milyong tao sumalubong parin
Kanyang idinaos Banal na Misa
Kasama ang mga biktima ni Yolanda
Huling tinungo ang pook ng Palo
Nananghalian sa tuluyan ng Arsobispo
Doon din nakasalo mga nasalanta ng Yolanda
Mas malapitang nakisalamuha sa kanya
Mga pinaslang ni Yolly puntod binasbasan
Iba pang kaawa-awa hinandugan ng tirahan
Suot ang dilaw na kapote
Biniyayaang material at ispiritwal ang Leyte.
-01/18/2015
(Dumarao)
*Pope Francis Fever Collection
Sep 21, 2019
Sep 21, 2019 at 9:42 PM UTC
Silencio de cal y mirto.
Malvas en las hierbas finas.
La monja borda alhelíes
sobre una tela pajiza.
Vuelan en la araña gris,
siete pájaros del prisma.
La iglesia gruñe a lo lejos
como un oso panza arriba.
¡Qué bien borda! ¡Con qué gracia!
Sobre la tela pajiza,
ella quisiera bordar
flores de su fantasía.
¡Qué girasol! ¡Qué magnolia
de lentejuelas y cintas!
¡Qué azafranes y qué lunas,
en el mantel de la misa!
Cinco toronjas se endulzan
en la cercana cocina.
Las cinco llagas de Cristo
cortadas en Almería.
Por los ojos de la monja
galopan dos caballistas.
Un rumor último y sordo
le despega la camisa,
y al mirar nubes y montes
en las yertas lejanías,
se quiebra su corazón
de azúcar y yerbaluisa.
¡Oh!, qué llanura empinada
con veinte soles arriba.
¡Qué ríos puestos de pie
vislumbra su fantasía!
Pero sigue con sus flores,
mientras que de pie, en la brisa,
la luz juega el ajedrez
alto de la celosía.
437
Los domingos salía del colegio,
Después de misa, parlanchina y bella,
Y bajo el brazo, un libro: el «Florilegio»
De mis versos a ella.
Su hermanita mayor iba a su lado,
Pero trazas se daba en cada esquina
De volver a mirar. Yo, emocionado,
Y ella, siempre divina.
Y yo pensaba, oyendo rumorosas
Risas en el jardín: «¡Ave quién fuera!»
Mi corazón, para ofrecerle rosas,
Era una primavera.
¡Primeros versos! ¡Cantos de quince años!
¡Alegría, ilusión, placer y calma!
Hoy la lucha, el recuerdo y desengaños...
¡Y el dolor en el alma!
380
Ang awitin ng mga armas,
ang katahimikan ng kampana,
ang tinig ng mga bala,
ang kawalan ng himno ng misa.
Balikan mo ang kwento ng nayon,
bilhin mo ang bawat minuto at oras,
mag-baliktanaw sa kahapon at ngayon
nang ‘di ma-balewala ang bukas at wakas.
Ang himig ng mga nagliliparang pana,
bulong ng mga dasal at adhikain,
ang ungol ng mga sundalong sugatan,
bitbit ko sa aking kasal sa kanluranin.
Balikan mo ang kwento ng nayon,
bilhin mo ang bawat minuto at oras,
mag-baliktanaw sa kahapon at ngayon
nang ‘di ma-balewala ang bukas at wakas.
Oct 6, 2024
Oct 6, 2024 at 2:37 AM UTC