"habita" poems
Quisiera entender porqué durante el silencio escucho ruido de mi cabeza,
no logro nunca entender, qué exactamente es lo que estoy pensando,
Pero mientras pienso sonrío,
con los ojos ausentes,
miro dentro una pantalla negra,
una nube de colores se aleja,
como distrayendo mi conciencia,
entreteniéndola a escondidas,
de mi percibir.
Quisiera decirte que decoras mi mundo escabulléndote entre cada idea irrelevante a ti,
sacándote de ahí,
te invito a conocer lo nuevo que se le escurre a un día,
por estar ahí,
entre espacios de nada,
transformándolos a todo,
y en lo que mi pensar habita,
habitas tú,
desde el aislamiento por la altura,
miramos todo lo que vive,
porque estás aquí,
aunque no estés ahí.
Apr 13, 2010
Apr 13, 2010 at 1:14 PM UTC
DUELE TU RECUERDO,
FUE UN SUEÑO?
TODO LO RECUERDO,
LA MEMORIA TE GRABO
TAN DENTRO.
DUELE LA DISTANCIA
QUE HABITA ENTRE NOSOTROS.
QUIERO BORRARLA,
PARA TENERTE A UNA PESTAÑA DE LEJOS.
DUELE NO SABER,
SI TE VOLVERE A VER.
CUANTO TIEMPO?
SOLO EN UN SUEÑO?
O VERDADERAMENTE MI SUEÑO?
DUELE ESTAR LEJOS.
POR QUé TE ENCONTRE?
SI AHORA LEJOS ESTARE.
CUAL ES EL DEBER DEL AMOR?
HERIRME O ENDULZARME EL CORAZON?
Sep 9, 2014
Sep 9, 2014 at 7:10 PM UTC
Atascado en el tiempo uno está, cuando dejar el pasado atrás no es una posibilidad.
Las agujetas del reloj no dictan más que el tiempo que pierdo siendo exclava de mis recuerdos.
¿Porqué no puedo dejarme llevar? ¿Crear nuevos recuerdos y empezar de nuevo?
El miedo habita mi mente. Los recuerdos dictan mi futuro y yo sigo viviendo en el pasado.
Aug 7, 2010
Aug 7, 2010 at 8:08 PM UTC
Tengo un corazón de piedra latente,
que se agrieta cada vez
que lo azotan contra el suelo.
Tengo un corazón de piedra latente,
que extrañamente sus pulsaciones crecen
cuando mis sentimientos por ti
trato de desvanecer.
Tengo un corazón de piedra latente,
que daría lo que fuera
para que su corriente sanguínea
no se desbalancee.
Tengo un corazón de piedra latente,
que a pesar de las caídas
se fuerza por mantener vivo
el cuerpo en el que habita.
Tengo un corazón de piedra latente,
que se polvoriza por querer estar
junto a ese corazón de acero,
pero conoce que no es pertinente.
May 6, 2015
May 6, 2015 at 9:39 PM UTC
He ahorrado amistades
para los tiempos negros.
Las querencias las he acumulado
para los momentos del odio.
También los buenos recuerdos
los cargo en el bolsillo
para épocas de olvido y agobio.
Sin embargo...a veces
ni las amistades,
ni las querencias,
ni los recuerdos
son suficientes
para apartar la pálida tristeza
que llega y me habita,
rígida como el mármol,
aletargadora,
mientras del brazo de las nubes
pasean los pájaros
en la tarde sin horas.
Jorge Gómez A.
Jun 29, 2012
Jun 29, 2012 at 8:52 AM UTC
Sem ti os dias são longos, passam longos e um vazio permanece em mim.
Sinto a tua falta, o teu amor, o teu carinho.
Uma tristeza imensa invade a minha alma e dilacera o meu peito.
Vem preencher este vazio com o teu nome, tu que estás perto e longe de mim.
Deixa-me sentir esta nossa doce amizade até ao perecer das eras.
Sinto o sangue fervilhar como que envenenado na espera constante do teu ser.
Mas, sinto agora a tua mão e nada mais está perdido.
Sinto agora a tua mão em meu auxílio, para me tirares desta fria desilusão.
E por mais vazia que seja esta distância, sei que sempre seguras-te a minha mão.
No meu peito habita agora uma doce esperança, e sei que um dia vou poder olhar nos teus olhos e dizer-te:
AMO-TE MÃE!
Jan 19, 2014
Jan 19, 2014 at 3:05 PM UTC
Se não é Deus...
Quem ou O que nos faz acreditar que bons momentos estão por vir?
Quem ou O que nos faz ter fé?
Se existem coisas ou pessoas destinadas a serem quem as desenhou assim? Quem escreveu o destino delas?
Será que estamos sozinhos neste mundo?
Eu próprio me encontro a duvidar da existência de um Deus… É como dizem “ver é crer” mas temos de morrer para ver e quem morre não volta para nos contar os detalhes… Mas escolho acreditar que ele existe, não sei porque que prefiro acreditar que existe, mas parece dar algum conforto e propósito na vida. Duvidar da existência de Deus também me faz duvidar da existência de paraíso, mas prefiro acreditar que existe, e se existe eu quero ir para lá quando o meu corpo morrer… Mas também duvido que eu vá para lá, não sou perfeito, faço coisas condenáveis, segundo a bíblia, minto, fornico, até já roubei, mesmo que seja um roubo que eu tenha achado “inocente” por ser pequeno e que “ninguém notaria” é um roubo e isso é condenável, segundo a bíblia.
O que faz com que sejamos perdoados? Fala-se tanto do dia em que o mundo vai acabar e as almas puras serão levadas para o reino dos *** o que eu faço para minha alma ser uma dessas que será levada para o reino dos *** Pedir perdão todos os dias? Ou apenas no dia da nossa morte?
Qualquer pessoa cansa-se de ouvir pedidos de perdão diariamente por erros que cometemos por livre vontade, Deus não é uma pessoa, mas será que ele não está cansado de nos perdoar dia-a-dia?
Se existe Paraíso e Inferno eu quero acreditar que ninguém habita o inferno, quero acreditar que o diabo não tem nem sequer uma alma. Se todos pecados são dignos do perdão, eu quero acreditar que Deus perdoou todos.
No último julgamento que quero acreditar que ninguém se recusou a assumir seus erros e pedir perdão… e essa é a razão de eu achar que ninguém habita o inferno e se existem almas perdidas lá, são apenas réplicas e que as verdadeiras habitam no reino dos ***
Mar 16, 2017
Mar 16, 2017 at 1:21 AM UTC
¿Será verdad que, cuando toca el sueño,
con sus dedos de rosa, nuestros ojos,
de la cárcel que habita huye el espíritu
en vuelo presuroso?
¿Será verdad que, huésped de las nieblas,
de la brisa nocturna al tenue soplo,
alado sube a la región vacía
a encontrarse con otros?
¿Y allí desnudo de la humana forma,
allí los lazos terrenales rotos,
breves horas habita de la idea
el mundo silencioso?
¿Y ríe y llora y aborrece y ama
y guarda un rastro del dolor y el gozo,
semejante al que deja cuando cruza
el cielo un meteoro?
Yo no sé si ese mundo de visiones
vive fuera o va dentro de nosotros.
Pero sé que conozco a muchas gentes
a quienes no conozco.
825
Llovizna abrillanta-asfaltos
de la dormida calleja.
Llovizna canta-en-la-reja,
llovizna arrulla-a-la-oreja,
-escala de los asaltos
(Julieta habita en los altos.)
de Romeo-: historia añeja.
Llovizna moja-que-moja
trovador de Alda o Mafalda,
nocharniego rima-balda
cuyo manteo sofalda
-para colmo a su congoja-
la ventisca, y lo sonroja:
trovero-desnuda-espalda...
Llovizna pica y repica
con su yeloso goteo
por el raído manteo
del aterido Romeo:
si el balcón cierra la rica
-fembra, asaz se simplifica
la acción de Tristán e Iseo...
Llovizna llueve-que-llueve,
llovizna cala-que-cala.
Presto apróntale la escala,
pronto el partido por gala
en dos alista: a que pruebe
tu licor cálido ****
cuaderno-azul-bajo-el-ala,
es decir vate-que-bate,
rimador rima-que-rima,
harpa-al-hombro, laúd-mima,
vihuela-pellizca, o lima
-violín, o teclas-abate...
Campo-de-pluma, el combate,
**** de amor, se aproxima:
Campo-de-plumas, apresta
**** (Iseo, Isolda, Alda,
Julieta, Dido o Mafalda):
trovador-lira-a-la-espalda
apercibe su ballesta
y el dardo certero asesta
que clavar ha en tu guirnalda.
**** (Mafalda, Alda, Dido,
Iseo, Julieta, Isota,
Ulalume, ya remota,
Xatlí, morena-de-oliva,
Eglé, blonda delusiva,
deswertherada Carlota,
Ofelia ofélida ignota,
fugadas en el olvido):
Llega el trovador transido
-rota flámula en derrota,
rota flámula hecha criba,
gonfalón deshecho hecho
girón: pero avante el pecho
trae el trovador maltrecho
pujante: y en su lasciva
boca, el ascua-siempre-viva
que hoguera será en el lecho.
846
La casa del silencio
se yergue en un rincón de la montaña,
con el capuz de tejas carcomido.
Y parece tan dócil
que apenas se conmueve con el ruido
de algún árbol cercano, donde sueña
el amoroso cónclave de un nido.
Tal vez nadie la habita
ni la quiere,
y acaso nunca la vivieron hombres;
pero su lento corazón palpita
con profundo latir de resignado,
cuando el rumor la hiere
y la sangra del trémulo costado.
Imagino, en la casa del silencio,
un patio luminoso, decorado
por la hierba que roe las canales
y un muro despintado
al caer de las lluvias torrenciales.
Y en las noches azules,
la pienso conturbada si adivina
un balbucir de luz en sus escaños,
y la oigo verter con un ruido
ya casi imperceptible, contenido,
su lloro paternal de tres mil años.
749
Leo Legris es el nombre que porta
-para esquivar el irónico gesto-
mi extravagancia, que, riendo, soporta
la burla, la estultez, y el elogio indigesto.
Mi aburrimiento es largo, pero la vida es corta.
Mi vanidad... ¡Mi vanidad no vale el resto...!
Y el resto es casi siempre lo que a ninguno importa...
Vanidad -para mí- es la toga de asbesto:
pues nunca deja que me quemen las rabias,
ni que de necios me atosigue la acerbia,
ni que el aplauso me torne menos mío!
Leo Legris que habita las Ilusorias Babias...
-Concedido... - y la torre feudal de su soberbia!
-Aceptado... y en prueba, mirad cómo sonrío...!
721
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...
681
Sin haberlo advertido jamás, exceso por turismo
y sin agencias
de pecho en pecho hacia la madre unánime.
Hasta París ahora vengo a ser hijo. Escucha,
Hombre, en verdad te digo que eres el Hijo Eterno,
pues para ser hermano tus brazos son escasamente iguales
y tu malicia para ser padre, es mucha.
La talla de mi madre moviéndome por índole de movimiento,
y poniéndome serio, me llega exactamente al corazón:
pesando cuanto cayera de vuelo con mis tristes abuelos,
mi madre me oye en diámetro callándose en altura.
Mi metro está midiendo ya dos metros,
mis huesos concuerdan en género y en número
y el verbo encarnado habita entre nosotros
y el verbo encarnado habita, al hundirme en el baño,
un alto grado de perfección.
687
Despachadas las cartas y el telegrama,
camina por las calles indefinidas
y advierte leves diferencias que no le importan
y piensa en Aberdeen o en Leyden,
más vívidas para él que este laberinto
de líneas rectas, no de complejidad,
donde lo lleva el tiempo de un hombre
cuya verdadera vida está lejos.
En una habitación numerada
se afeitará después ante un espejo
que no volverá a reflejarlo
y le parecerá que ese rostro
es más inescrutable y más firme
que el alma que lo habita
y que a lo largo de los años lo labra.
Se cruzará contigo en una calle
y acaso notarás que es alto y gris
y que mira las cosas.
Una mujer indiferente
le ofrecerá la tarde y lo que pasa
del otro lado de unas puertas. El hombre
piensa que olvidará su cara y recordará,
años después, cerca del Mar del Norte,
la persiana o la lámpara.
Esa noche, sus ojos contemplarán
en un rectángulo de formas que fueron,
al jinete y su épica llanura,
porque el Far West abarca el planeta
y se espeja en los sueños de los hombres
que nunca lo han pisado.
En la numerosa penumbra, el desconocido
se creerá en su ciudad
y lo sorprenderá salir a otra,
de otro lenguaje y otro cielo.
Antes de la agonía,
el infierno y la gloria nos están dados;
andan ahora por esta ciudad, Buenos Aires,
que para el forastero de mi sueño
(el forastero que yo he sido bajo otros astros)
es una serie de imprecisas imágenes
hechas para el olvido.
678
transpiro o medo
que em mim habita
se alastra
e me consome
faz frio
uma lágrima aflita
cai no tempo
e emana em mim
uma dor cruel
o sangue
procura uma saída
e
escorre ímpio
pela minha boca fria
procuro
paralisado no tempo
o que ainda resta desta vida
onde
nestas entranhas
jaz imóvel
o meu coração
e a vida é bela
Jun 12, 2015
Jun 12, 2015 at 5:35 AM UTC
o vento sopra
através do esqueleto do casario
sussurrando pensamentos de outrora
pensamentos
emoções
ideias
um som pulsante
habita na minha mente
não me deixando dormir
um único pensamento
fica preso à minha existência
e viajo
de pensamento em pensamento
e a ideia cresce
alimentando o meu outro eu
não estou mais só
Sep 9, 2015
Sep 9, 2015 at 5:15 AM UTC
Me vejo longe de todo amor que habita
Não devido a solidão
Mas a exaustidão da procura
Da solidão que me conforta e me prende
A cada dia me sinto mais doente
Qual seria a solução?
Um novo amor para me prender em vão...
As grades dessa razão
Não se substitui uma dor por outra
Aprende a se cuidar e cultivar
Mas e quando algo deixa de ser mútuo
De ser puro
Qual caminho seguirei?
Dec 28, 2015
Dec 28, 2015 at 4:51 AM UTC
Oh pastor, no prosigas por ese agrio camino
Los saltos de esa cabra. Déjala. En la ladera
Ande nos da el estío morada placentera,
Tu esperar es inútil al fulgor vespertino.
Quedémonos. Tendremos higos rojos y vino.
Labra de despertamos la aurora en la ribera.
Habla paso. Los Dioses nos hallaran doquiera,
Hécate esta mirándonos con su mirar divino.
En aquel antro oscuro donde el viento se agita,
El Sátiro, demonio de estos sitios, habita;
Salir podría acaso si oye nuestras palabras.
¿No escuchas en sus labios cantar el caramillo?
Es él. Sus dobles cuernos lucen dorado brillo,
Y al claro de la luna danzar hace mis cabras.
492
Alza, toro de España: levántate, despierta.
Despiértate del todo, toro de negra espuma,
que respiras la luz y rezumas la sombra,
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.
Despiértate.
Despiértate del todo, que te veo dormido,
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que aún no te has despertado como despierta un toro
cuando se le acomete con traiciones lobunas.
Levántate.
Resopla tu poder, despliega tu esqueleto,
enarbola tu frente con las rotundas hachas,
con las dos herramientas de asustar a los astros,
de amenazar al cielo con astas de tragedia.
Esgrímete.
Toro en la primavera más toro que otras veces,
en España más toro, toro, que en otras partes.
Más cálido que nunca, más volcánico, toro,
que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.
Desencadénate.
Desencadena el raudo corazón que te orienta
por las plazas de España, sobre su astral arena.
A desollarte vivo vienen lobos y águilas
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.
Yérguete.
No te van a castrar: no dejarás que llegue
hasta tus atributos de varón abundante
esa mano felina que pretende arrancártelos
de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.
Víbrate.
No te van a absorber la sangre de riqueza,
no te arrebatarán los ojos minerales.
La piel donde recoge resplandor el lucero
no arrancarán del toro de torrencial mercurio.
Revuélvete.
Es como si quisieran arrancar la piel al sol,
al torrente la espuma con uña y picotazo.
No te van a castrar, poder tan masculino
que fecundas la piedra; no te van a castrar.
Truénate.
No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás
si no es para escarbar sangre y furia en la arena,
unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas
abalanzarse luego con decisión de rayo.
Abalánzate.
Gran toro que en el bronce y en la piedra has mamado,
y en el granito fiero paciste la fiereza:
revuélvete en el alma de todos los que han visto
la luz primera en esta península ultrajada.
Revuélvete.
Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
este toro que dentro de nosotros habita:
partido en dos mitades, con una mataría
y con la otra mitad moriría luchando.
Atorbellínate.
De la airada cabeza que fortalece el mundo,
del cuello como un bloque de titanes en marcha,
brotará la victoria como un ancho bramido
que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.
Sálvate.
Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.
Sálvate.
573
poros
transpiração
as veias latem
as artérias latem
o senhor dos sonhos comanda
nulidade
sinto a sua presença
rejeição
realidade cruel
que habita nos meus olhos
a toxicidade é viciante
o vicio é... sufocante
Oct 22, 2014
Oct 22, 2014 at 5:16 AM UTC
Subía entonces a tu Casa
la Juventud.
Labios de frutas,
semillas de cánticos, pétalos
de luz, magnolias de hermosura.
Lo que no hablaban las palabras
lo decía su sola música.
Para qué cantas. Para qué
cantar. (Entonces, a la altura
de tu frente, trepaban yedras
de juventud). Para qué apuras
el vino. Déjalo que duerma
ensombreciéndose en las uvas.
Cielo poniente, del color
de los panales; frías plumas
de alba. Columnas donde apoya
el mediodía azul su cúpula.
Para qué cantas. Para qué
te entusiasmas. Para qué apuras
el vino. Todo cuanto es tuyo,
no es tuyo. Todo lo que endulza,
amarga. Todo cuanto aroma,
hiede. Es el día noche oscura.
Te ciñes flores: son las mismas
flores que llevas a tu tumba.
Subía entonces a tu Casa
la Juventud. (Para qué apuras
el vino.) Y abrías tus ríos,
tu paisaje arrastraba espumas
ilusorias, pétalos de oro
del estío, la boca púrpura
del poniente, el óxido pálido
del mar, los nidos que la lluvia
habita...
Dime, por lo menos:
«lo sé, lo sé: bajo la luna
sólo hay respuestas; más allá
de la luna, sólo hay preguntas».
Di, por lo menos: «sé que vivo
caminando y cantando a oscuras,
que lloraré de pesadumbre,
no de sorpresa...».
Hasta la altura
de tu frente, suben las yedras
su vegetal carne desnuda.
Cantaba entonces en tu Casa
la Juventud (para qué apuras
el vino ...), entraban por las puertas
luminosas, las criaturas
del paraíso del instante,
las enigmáticas volutas
del azul, las bocas candentes
del trigo, el germen de la música:
lo eternamente jubiloso
sobre la tierra o las espumas.
Lo que trenzaba tallo a tallo
de risa, su noche futura.
480
No hablen de lo que no entienden,
Él y yo somos agua fría y caliente.
Un peregrinaje de emociones vacilantes.
Él es mi rosa predilecta,
yo soy, el dominante aroma de su café *****
Yo de él soy sus pétalos,
él es, el estolón que inspira mis más tiernos versos,
a veces tan solo las espinas
queriendo aniquilar nuestro afecto.
Somos la primera y última nota de una bella canción,
Somos los primeros versos que se inventaron de amor.
Somos la distancia y la proximidad.
La primera chispa de fuego.
El incendio en pasión.
Él mi humedad, yo, el forraje donde él se irriga.
Yo de su huevo soy la yema,
yerma nuestro amor a veces en partes desconocidas,
allí, donde se va Dios
a meditar sobre el universo y sus ingratos hijos.
No hablen de lo que no entienden,
el amor de nosotros no tiene demarcaciones,
no tiene firmamento,
a veces habita en un solo verso,
a veces se inmortaliza en un “te quiero”
en otras sucumbe como lo hace el ateo
cuando por fin entiende, que existe una fuerza divina.
No hablen de lo que no entienden,
nuestro amor se obstina,
se repite sin claudicar,
desiste cuando ya no puede más,
abandona y vuelve a buscar su paz,
es perpetuo y efímero como el azar,
resiste e insiste de juntos..por siempre estar.
No somos Romeo y Julieta,
tampoco somos Adam y Eva,
no somos el papel y la tijera,
solo dos amantes incorregibles que;
se aman,
se odian,
que roncean y se miman,
que se entregan a un amor que nadie entiende,
pero el cual ellos han esperado toda la vida.
A nosotros nadie nos entiende,
y, ya que más da,
yo soy de él soy su café *****
y él es mi amor eterno.
LeydisProse
9/26/2017
https://www.facebook.com/LeydisProse/
Sep 26, 2017
Sep 26, 2017 at 2:26 PM UTC
A través de la noche urbana de piedra y sequía
entra el campo a mi cuarto.
Alarga brazos verdes con pulseras de pájaros,
con pulseras de hojas.
Lleva un río de la mano.
El cielo del campo también entra,
con su cesta de joyas acabadas de cortar.
Y el mar se sienta junto a mí,
extendiendo su cola blanquísima en el suelo.
Del silencio brota un árbol de música.
Del árbol cuelgan todas las palabras hermosas
que brillan, maduran, caen.
En mi frente, cueva que habita un relámpago...
Pero todo se ha poblado de alas.
423
Después de mucho, después de vagas leguas,
confuso de dominios, incierto de territorios,
acompañado de pobres esperanzas,
y compañías infieles, y desconfiados sueños,
amo lo tenaz que aún sobrevive en mis ojos,
oigo en mi corazón mis pasos de jinete,
muerdo el fuego dormido y la sal arruinada,
y de noche, de atmósfera obscura y luto prófugo,
aquel que vela a la orilla de los campamentos,
el viajero armado de estériles resistencias,
detenido entre sombras que crecen y alas que tiemblan,
me siento ser, y mi brazo de piedra me defiende.
Hay entre ciencias de llanto un altar confuso,
y en mi sesión de atardeceres sin perfume,
en mis abandonados dormitorios donde habita la luna,
y arañas de mi propiedad, y destrucciones que me son queridas,
adoro mi propio ser perdido, mi substancia imperfecta,
mi golpe de plata y mi pérdida eterna.
Ardió la uva húmeda, y su agua funeral
aún vacila, aún reside,
y el patrimonio estéril, y el domicilio traidor.
Quién hizo ceremonia de cenizas?
Quién amó lo perdido, quién protegió lo
último?
El hueso del padre, la madera del buque muerto,
y su propio final, su misma huida,
su fuerza triste, su dios miserable?
Acecho, pues, lo inanimado y lo doliente,
y el testimonio extraño que sostengo
con eficiencia cruel y escrito en cenizas,
es la forma de olvido que prefiero,
el nombre que doy a la tierra, el valor de mis sueños,
la cantidad interminable que divido
con mis ojos de invierno, durante cada día de este mundo.
483
Allí termina todo
y no termina:
allí comienza todo:
se despiden los ríos en el hielo,
el aire se ha casado con la nieve,
no hay calles ni caballos
y el único edificio
lo construyó la piedra.
Nadie habita el castillo
ni las almas perdidas
que frío y viento frío
amedrentaron:
es sola allí la soledad del mundo,
y por eso la piedra
se hizo música,
elevó sus delgadas estaturas,
se levantó para gritar o cantar,
pero se quedó muda.
Sólo el viento,
el látigo
del Polo Sur que silba,
sólo el vacío blanco
y un sonido de pájaros de lluvia
sobre el castillo de la soledad.
324