Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"duelos" poems
Santo silencio profeso: No quiero, amigos, hablar; Pues vemos que por callar, A nadie se hizo proceso. Ya es tiempo de tener seso: Bailen los otros al son, Chitón. Que piquen con buen concierto Al caballo más altivo Picadores, si está vivo, Pasteleros, si está muerto; Que con hojaldre cubierto Nos den un pastel frisón, Chitón. Que por buscar pareceres Revuelvan muy desvelados Los Bártulos los Letrados, Los Abades sus mujeres. Si en los Estrados las vieres Que ganan más que el varón, Chitón. Que trague el otro jumento Por doncella una Sirena Más catada que colmena, Más probada que argumento; Que llame estrecho aposento Donde se entró de rondón, Chitón. Que pretenda el maridillo De puro valiente y bravo, Ser en una escuadra cabo, Siendo cabo de cuchillo; Que le vendan el membrillo Que tiralle era razón, Chitón. Que duelos nunca le falten Al Sastre que chupan brujas; Que le salten las agujas Y a su mujer se las salten; Que sus dedales esmalten Un doblón y otro doblón, Chitón. Que el letrado venga a ser Rico con su mujer bella, Más por buen parecer de ella Que por su buen parecer, Y que por bien parecer Traiga barba de cabrón, Chitón. Que tonos a sus galanes Cante Juanilla estafando, Porque ya piden cantando Las niñas, como Alemanes; Que en tono, haciendo ademanes, Pidan sin ton y sin son, Chitón. Mujer hay en el lugar Que a mil coches, por gozallos, Echará cuatro caballos, Que los sabe bien echar. Yo sé quien manda salar Su coche como jamón, Chitón. Que pida una y otra vez, Fingiendo virgen el alma, La tierna doncella palma, Y es dátil su doncellez; Y que lo apruebe el juez Por la sangre de un Pichón, Chitón.
0
1.4k
Letrilla satírica
Santo silencio profeso: No quiero, amigos, hablar; Pues vemos que por callar, A nadie se hizo proceso. Ya es tiempo de tener seso: Bailen los otros al son, Chitón. Que piquen con buen concierto Al caballo más altivo Picadores, si está vivo, Pasteleros, si está muerto; Que con hojaldre cubierto Nos den un pastel frisón, Chitón. Que por buscar pareceres Revuelvan muy desvelados Los Bártulos los Letrados, Los Abades sus mujeres. Si en los Estrados las vieres Que ganan más que el varón, Chitón. Que trague el otro jumento Por doncella una Sirena Más catada que colmena, Más probada que argumento; Que llame estrecho aposento Donde se entró de rondón, Chitón. Que pretenda el maridillo De puro valiente y bravo, Ser en una escuadra cabo, Siendo cabo de cuchillo; Que le vendan el membrillo Que tiralle era razón, Chitón. Que duelos nunca le falten Al Sastre que chupan brujas; Que le salten las agujas Y a su mujer se las salten; Que sus dedales esmalten Un doblón y otro doblón, Chitón. Que el letrado venga a ser Rico con su mujer bella, Más por buen parecer de ella Que por su buen parecer, Y que por bien parecer Traiga barba de cabrón, Chitón. Que tonos a sus galanes Cante Juanilla estafando, Porque ya piden cantando Las niñas, como Alemanes; Que en tono, haciendo ademanes, Pidan sin ton y sin son, Chitón. Mujer hay en el lugar Que a mil coches, por gozallos, Echará cuatro caballos, Que los sabe bien echar. Yo sé quien manda salar Su coche como jamón, Chitón. Que pida una y otra vez, Fingiendo virgen el alma, La tierna doncella palma, Y es dátil su doncellez; Y que lo apruebe el juez Por la sangre de un Pichón, Chitón.
Continue reading...
70
Al pie de tu cadáver sólo llora tu hija. Nadie te pone amor, ni flores, ni recuerdos. Desnuda estás, y sola, entre cuatro paredes altas, altas y solas, sin penas y sin duelos. Ni una silla siquiera, ni un banco en que la gente si llegara a mirarte se sentara en silencio. Arden las cuatro velas y arden las paredes con una llama fría, un apagado incendio. El hospital es tierno y son tiernas las manos que te han puesto bonita en tu vestido viejo. Tu nariz se adelgaza y tu blancura crece, se derrama en tu piel como un viento. Arañas, caen arañas del techo, caen cenizas, papeles, sombras, trapos, caen del cielo, rosas que Dios te tira, ángeles en pedazos, y sueños.
0
1.2k
La hermana rosa
¡Desgraciado Almirante! Tu pobre América, tu india virgen y hermosa de sangre cálida, la perla de tus sueños, es una histérica de convulsivos nervios y frente pálida. Un desastroso espirítu posee tu tierra: donde la tribu unida blandió sus mazas, hoy se enciende entre hermanos perpetua guerra, se hieren y destrozan las mismas razas. Al ídolo de piedra reemplaza ahora el ídolo de carne que se entroniza, y cada día alumbra la blanca aurora en los campos fraternos sangre y ceniza. Desdeñando a los reyes nos dimos leyes al son de los cañones y los clarines, y hoy al favor siniestro de negros reyes fraternizan los Judas con los Caínes. Bebiendo la esparcida savia francesa con nuestra boca indígena semiespañola, día a día cantamos la Marsellesa para acabar danzando la Carmañola. Las ambiciones pérfidas no tienen diques, soñadas libertades yacen deshechas. ¡Eso no hicieron nunca nuestros caciques, a quienes las montañas daban las flechas! Ellos eran soberbios, leales y francos, ceñidas las cabezas de raras plumas; ¡ojalá hubieran sido los hombres blancos como los Atahualpas y Moctezumas! Cuando en vientres de América cayó semilla de la raza de hierro que fue de España, mezcló su fuerza heroica la gran Castilla con la fuerza del indio de la montaña. ¡Pluguiera a Dios las aguas antes intactas no reflejaran nunca las blancas velas; ni vieran las estrellas estupefactas arribar a la orilla tus carabelas! Libre como las águilas, vieran los montes pasar los aborígenes por los boscajes, persiguiendo los pumas y los bisontes con el dardo certero de sus carcajes. Que más valiera el jefe rudo y bizarro que el soldado que en fango sus glorias finca, que ha hecho gemir al zipa bajo su carro o temblar las heladas momias del Inca. La cruz que nos llevaste padece mengua; y tras encanalladas revoluciones, la canalla escritora mancha la lengua que escribieron Cervantes y Calderones. Cristo va por las calles flaco y enclenque, Barrabás tiene esclavos y charreteras, y en las tierras de Chibcha, Cuzco y Palenque han visto engalonadas a las panteras. Duelos, espantos, guerras, fiebre constante en nuestra senda ha puesto la suerte triste: ¡Cristóforo Colombo, pobre Almirante, ruega a Dios por el mundo que descubriste!
0
1.1k
A colón
¡Desgraciado Almirante! Tu pobre América, tu india virgen y hermosa de sangre cálida, la perla de tus sueños, es una histérica de convulsivos nervios y frente pálida. Un desastroso espirítu posee tu tierra: donde la tribu unida blandió sus mazas, hoy se enciende entre hermanos perpetua guerra, se hieren y destrozan las mismas razas. Al ídolo de piedra reemplaza ahora el ídolo de carne que se entroniza, y cada día alumbra la blanca aurora en los campos fraternos sangre y ceniza. Desdeñando a los reyes nos dimos leyes al son de los cañones y los clarines, y hoy al favor siniestro de negros reyes fraternizan los Judas con los Caínes. Bebiendo la esparcida savia francesa con nuestra boca indígena semiespañola, día a día cantamos la Marsellesa para acabar danzando la Carmañola. Las ambiciones pérfidas no tienen diques, soñadas libertades yacen deshechas. ¡Eso no hicieron nunca nuestros caciques, a quienes las montañas daban las flechas! Ellos eran soberbios, leales y francos, ceñidas las cabezas de raras plumas; ¡ojalá hubieran sido los hombres blancos como los Atahualpas y Moctezumas! Cuando en vientres de América cayó semilla de la raza de hierro que fue de España, mezcló su fuerza heroica la gran Castilla con la fuerza del indio de la montaña. ¡Pluguiera a Dios las aguas antes intactas no reflejaran nunca las blancas velas; ni vieran las estrellas estupefactas arribar a la orilla tus carabelas! Libre como las águilas, vieran los montes pasar los aborígenes por los boscajes, persiguiendo los pumas y los bisontes con el dardo certero de sus carcajes. Que más valiera el jefe rudo y bizarro que el soldado que en fango sus glorias finca, que ha hecho gemir al zipa bajo su carro o temblar las heladas momias del Inca. La cruz que nos llevaste padece mengua; y tras encanalladas revoluciones, la canalla escritora mancha la lengua que escribieron Cervantes y Calderones. Cristo va por las calles flaco y enclenque, Barrabás tiene esclavos y charreteras, y en las tierras de Chibcha, Cuzco y Palenque han visto engalonadas a las panteras. Duelos, espantos, guerras, fiebre constante en nuestra senda ha puesto la suerte triste: ¡Cristóforo Colombo, pobre Almirante, ruega a Dios por el mundo que descubriste!
Continue reading...
56
Madre, yo al oro me humillo, Él es mi amante y mi amado, Pues de puro enamorado De contino anda amarillo. Que pues doblón o sencillo Hace todo cuanto quiero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Nace en las Indias honrado, Donde el Mundo le acompaña; Viene a morir en España, Y es en Génova enterrado. Y pues quien le trae al lado Es hermoso, aunque sea fiero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Es galán, y es como un oro, Tiene quebrado el color, Persona de gran valor, Tan Cristiano como Moro. Pues que da y quita el decoro Y quebranta cualquier fuero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Son sus padres principales, Y es de nobles descendiente, Porque en las venas de Oriente Todas las sangres son Reales. Y pues es quien hace iguales Al duque y al ganadero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Mas ¿a quién no maravilla Ver en su gloria, sin tasa, Que es lo menos de su casa Doña Blanca de Castilla? Pero pues da al bajo silla Y al cobarde hace guerrero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Sus escudos de Armas nobles Son siempre tan principales, Que sin sus Escudos Reales No hay Escudos de armas dobles. Y pues a los mismos robles Da codicia su minero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Por importar en los tratos Y dar tan buenos consejos, En las Casas de los viejos Gatos le guardan de gatos. Y pues él rompe recatos Y ablanda al juez más severo, Poderoso Caballero Es don Dinero.Y es tanta su majestad (Aunque son sus duelos hartos), Que con haberle hecho cuartos, No pierde su autoridad. Pero pues da calidad Al noble y al pordiosero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Nunca vi Damas ingratas A su gusto y afición, Que a las caras de un doblón Hacen sus caras baratas. Y pues las hace bravatas Desde una bolsa de cuero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Más valen en cualquier tierra, (Mirad si es harto sagaz) Sus escudos en la paz Que rodelas en la guerra. Y pues al pobre le entierra Y hace proprio al forastero, Poderoso Caballero Es don Dinero.
0
1.1k
Letrilla satírica:
Madre, yo al oro me humillo, Él es mi amante y mi amado, Pues de puro enamorado De contino anda amarillo. Que pues doblón o sencillo Hace todo cuanto quiero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Nace en las Indias honrado, Donde el Mundo le acompaña; Viene a morir en España, Y es en Génova enterrado. Y pues quien le trae al lado Es hermoso, aunque sea fiero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Es galán, y es como un oro, Tiene quebrado el color, Persona de gran valor, Tan Cristiano como Moro. Pues que da y quita el decoro Y quebranta cualquier fuero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Son sus padres principales, Y es de nobles descendiente, Porque en las venas de Oriente Todas las sangres son Reales. Y pues es quien hace iguales Al duque y al ganadero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Mas ¿a quién no maravilla Ver en su gloria, sin tasa, Que es lo menos de su casa Doña Blanca de Castilla? Pero pues da al bajo silla Y al cobarde hace guerrero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Sus escudos de Armas nobles Son siempre tan principales, Que sin sus Escudos Reales No hay Escudos de armas dobles. Y pues a los mismos robles Da codicia su minero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Por importar en los tratos Y dar tan buenos consejos, En las Casas de los viejos Gatos le guardan de gatos. Y pues él rompe recatos Y ablanda al juez más severo, Poderoso Caballero Es don Dinero.Y es tanta su majestad (Aunque son sus duelos hartos), Que con haberle hecho cuartos, No pierde su autoridad. Pero pues da calidad Al noble y al pordiosero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Nunca vi Damas ingratas A su gusto y afición, Que a las caras de un doblón Hacen sus caras baratas. Y pues las hace bravatas Desde una bolsa de cuero, Poderoso Caballero Es don Dinero.Más valen en cualquier tierra, (Mirad si es harto sagaz) Sus escudos en la paz Que rodelas en la guerra. Y pues al pobre le entierra Y hace proprio al forastero, Poderoso Caballero Es don Dinero.
Continue reading...
71
Phocás el campesino, hijo mío, que tienes en apenas escasos meses de vida, tantos dolores en tus ojos que esperan tantos llantos por el fatal pensar que revelan tus sienes...Tarda a venir a este dolor adonde vienes, a este mundo terrible en duelos y en espantos; duerme bajo los Ángeles, sueña bajo los Santos, que ya tendrás la Vida para que te envenenes...Sueña, hijo mío, todavía, y cuando crezcas, perdóname el fatal don de darte la vida que yo hubiera querido de azul y rosas frescas;pues tú eres la crisálida de mi alma entristecida, y te he de ver, en medio del triunfo que merezcas renovando el fulgor de mi psique abolida.
0
893
A phocás, el campesino
Sí, yo he escrito estos Abrojos tras largas penas y agravios, ya con la risa en los labios, ya con el llanto en los ojos. Tu noble y leal corazón, tu cariño, me alentaba cuando entre los dos mediaba la mesa de redacción. Yo, haciendo versos, Manuel, descocado, antimetódico, en el margen de un periódico, o en un trozo de papel. Tú , aplaudiendo o censurando, censurando o aplaudiendo como crítico tremendo, o como crítico blando. Entonces, ambos a dos, de mil ambiciones llenos, con dos corazones buenos y honrados, gracias a Dios, hicimos dulces memorias, trajimos gratos recuerdos, y no nos hallamos lerdos en ese asunto de glorias. Y pensamos en ganarlas paso a paso y poco a poco... Y ya huyendo el tiempo loco de nuestras amigas charlas, nos confiamos los enojos, las amarguras, los duelos, los desengaños y anhelos... y nacieron mis Abrojos. Obra, sin luz ni donaire, que al compañero constante le dedica un fabricante de castillos en el aire. Obra sin luz, es verdad, pues rebosa amarga pena; y para toda alma buena la pena es oscuridad. Sin donaire, porque el chiste no me buscó, ni yo a él; ya tú bien sabes, Manuel, que yo tengo el vino triste.Juntos hemos visto el mal y en el mundano bullicio, cómo para cada vicio, se eleva un arco triunfal. Vimos perlas en el lodo, burla y baldón a destajo, el delito por debajo y la hipocresía en todo. Bondad y hombría de bien, como en el mar las espumas, y palomas con las plumas recortadas a cercén. Mucho tigre carnicero, bien enguantadas las uñas, y muchísimas garduñas con máscaras de cordero. La poesía con anemia, con tisis el ideal, bajo la capa el puñal y en la boca la blasfemia. La envidia que desenrosca su cuerpo y muerde con maña; y en la tela de la araña a cada paso la mosca... ¿Eres artista? Te afeo. ¿Vales algo? Te critico. Te aborrezco si eres rico, y si pobre, te apedreo. Y de la honra haciendo el robo e hiriendo cuanto se ve, sale cierto lo de que el hombre del hombre es lobo.No predico, no interrogo. De un sermón ¡qué se diría! Esto no es una homilía, sino amargo desahogo. Si hay versos de amores, son las flores de un amor muerto que brindo al cadáver yerto de mi primera pasión. Si entre esos íntimos versos hay versos envenenados, lean los hombres honrados que son para los perversos. Y tú, mi buen compañero, toma el libro; que en verdad de poeta y caballero, con mis Abrojos no hiero las manos de la amistad.
0
985
Prólogo
Sí, yo he escrito estos Abrojos tras largas penas y agravios, ya con la risa en los labios, ya con el llanto en los ojos. Tu noble y leal corazón, tu cariño, me alentaba cuando entre los dos mediaba la mesa de redacción. Yo, haciendo versos, Manuel, descocado, antimetódico, en el margen de un periódico, o en un trozo de papel. Tú , aplaudiendo o censurando, censurando o aplaudiendo como crítico tremendo, o como crítico blando. Entonces, ambos a dos, de mil ambiciones llenos, con dos corazones buenos y honrados, gracias a Dios, hicimos dulces memorias, trajimos gratos recuerdos, y no nos hallamos lerdos en ese asunto de glorias. Y pensamos en ganarlas paso a paso y poco a poco... Y ya huyendo el tiempo loco de nuestras amigas charlas, nos confiamos los enojos, las amarguras, los duelos, los desengaños y anhelos... y nacieron mis Abrojos. Obra, sin luz ni donaire, que al compañero constante le dedica un fabricante de castillos en el aire. Obra sin luz, es verdad, pues rebosa amarga pena; y para toda alma buena la pena es oscuridad. Sin donaire, porque el chiste no me buscó, ni yo a él; ya tú bien sabes, Manuel, que yo tengo el vino triste.Juntos hemos visto el mal y en el mundano bullicio, cómo para cada vicio, se eleva un arco triunfal. Vimos perlas en el lodo, burla y baldón a destajo, el delito por debajo y la hipocresía en todo. Bondad y hombría de bien, como en el mar las espumas, y palomas con las plumas recortadas a cercén. Mucho tigre carnicero, bien enguantadas las uñas, y muchísimas garduñas con máscaras de cordero. La poesía con anemia, con tisis el ideal, bajo la capa el puñal y en la boca la blasfemia. La envidia que desenrosca su cuerpo y muerde con maña; y en la tela de la araña a cada paso la mosca... ¿Eres artista? Te afeo. ¿Vales algo? Te critico. Te aborrezco si eres rico, y si pobre, te apedreo. Y de la honra haciendo el robo e hiriendo cuanto se ve, sale cierto lo de que el hombre del hombre es lobo.No predico, no interrogo. De un sermón ¡qué se diría! Esto no es una homilía, sino amargo desahogo. Si hay versos de amores, son las flores de un amor muerto que brindo al cadáver yerto de mi primera pasión. Si entre esos íntimos versos hay versos envenenados, lean los hombres honrados que son para los perversos. Y tú, mi buen compañero, toma el libro; que en verdad de poeta y caballero, con mis Abrojos no hiero las manos de la amistad.
Continue reading...
91
Madre, yo al oro me humillo, Él es mi amante y mi amado, Pues de puro enamorado Anda continuo amarillo. Que pues doblón o sencillo Hace todo cuanto quiero, Poderoso caballero Es don Dinero.Nace en las Indias honrado, Donde el mundo le acompaña; Viene a morir en España, Y es en Génova enterrado. Y pues quien le trae al lado Es hermoso, aunque sea fiero, Poderoso caballero Es don Dinero.Son sus padres principales, Y es de nobles descendiente, Porque en las venas de Oriente Todas las sangres son Reales. Y pues es quien hace iguales Al rico y al pordiosero, Poderoso caballero Es don Dinero.¿A quién no le maravilla Ver en su gloria, sin tasa, Que es lo más ruin de su casa Doña Blanca de Castilla? Mas pues que su fuerza humilla Al cobarde y al guerrero, Poderoso caballero Es don Dinero.Es tanta su majestad, Aunque son sus duelos hartos, Que aun con estar hecho cuartos No pierde su calidad. Pero pues da autoridad Al gañán y al jornalero, Poderoso caballero Es don Dinero.Más valen en cualquier tierra (Mirad si es harto sagaz) Sus escudos en la paz Que rodelas en la guerra. Pues al natural destierra Y hace propio al forastero, Poderoso caballero Es don Dinero.
0
773
Poderoso caballero es don dinero
leveza de um sorriso cravado em seus olhos leveza do nosso amor da nossa dor esperança de tempos distantes promessas de amores inacabados encontro lutas, duelos futuro te encontrar num futuro inexistente tristeza dessa paixão rápida momentos únicos e indispensáveis felicidade de prever essa loucura que nos levará para longe e perto existir viver a dor do amor encontrar a leveza de seus olhos perdidos nos meus sem tempo pra voltar.
0
Jun 4, 2014
Jun 4, 2014 at 11:53 AM UTC
Leveza
Cerca de donde júntase la Comiá con el Cauca, Rosa pícara vivía -del campamento lujuriante Hada. Guisos cuán apetitosos mano albi-roja guisaba -Rosa maritornes única! (mejor sus manos rosa-albas, frentes, mejillas que la fiebre dora, frentes, mejillas que la fiebre exalta, acariciaban -gaviotas sobre la mar que hispe la borrasca-) Oh Rosa la de mis besos y en su boca vibrátil... (tibia aljaba de la lengua vivaz -venusina flecha para mi boca sansebastianizada...-) Oh Rosa la de los ojos como la noche cerrada: y un sutil estrabismo los volvía pérfidas y malignas azagayas para mi corazón -al par audaz y tímido-, para mi corazón: dardos, virotes y macanas! Y me herían dulcísimos sus ojos de terciopelo -negros- y de lascivia -en llamas! Oh Rosa de los abrazos de fulva leona en brama! Rosa pícara felina! Y en sus brazos morenos naufragaba mi ser -mi ser, a pique, jubiloso!- Oh mármol móvil en la móvil hamaca! Oh mármol ágil sobre los yerbales! Rútilo mármol en las rubias aguas 1 del Cauca río: -retozante Fauno, flavo Sileno ansioso de la nuda Oreada 2 fogoso mármol, Venus sapiente, en la alcoba, a la noche insomne y ávida! Cerca de donde júntase la Comiá con el Cauca, Rosa pícara vivía -síntesis de Ninones y de Aspasias. Por ella, riñas, enojos, celos, duelos, algaradas: Rosa, Helena de esa Troya, mucho más hembra que la Helena clásica! Rosa la de los labios gordezuelos y los perfectos muslos y las róseas cúpulas elásticas! Rosa..., fugada con los años idos...: ¿dónde amarás ahora, Venus de Bolombolo, Lais del Cauca?
0
718
Canción de rosa del cauca
Cerca de donde júntase la Comiá con el Cauca, Rosa pícara vivía -del campamento lujuriante Hada. Guisos cuán apetitosos mano albi-roja guisaba -Rosa maritornes única! (mejor sus manos rosa-albas, frentes, mejillas que la fiebre dora, frentes, mejillas que la fiebre exalta, acariciaban -gaviotas sobre la mar que hispe la borrasca-) Oh Rosa la de mis besos y en su boca vibrátil... (tibia aljaba de la lengua vivaz -venusina flecha para mi boca sansebastianizada...-) Oh Rosa la de los ojos como la noche cerrada: y un sutil estrabismo los volvía pérfidas y malignas azagayas para mi corazón -al par audaz y tímido-, para mi corazón: dardos, virotes y macanas! Y me herían dulcísimos sus ojos de terciopelo -negros- y de lascivia -en llamas! Oh Rosa de los abrazos de fulva leona en brama! Rosa pícara felina! Y en sus brazos morenos naufragaba mi ser -mi ser, a pique, jubiloso!- Oh mármol móvil en la móvil hamaca! Oh mármol ágil sobre los yerbales! Rútilo mármol en las rubias aguas 1 del Cauca río: -retozante Fauno, flavo Sileno ansioso de la nuda Oreada 2 fogoso mármol, Venus sapiente, en la alcoba, a la noche insomne y ávida! Cerca de donde júntase la Comiá con el Cauca, Rosa pícara vivía -síntesis de Ninones y de Aspasias. Por ella, riñas, enojos, celos, duelos, algaradas: Rosa, Helena de esa Troya, mucho más hembra que la Helena clásica! Rosa la de los labios gordezuelos y los perfectos muslos y las róseas cúpulas elásticas! Rosa..., fugada con los años idos...: ¿dónde amarás ahora, Venus de Bolombolo, Lais del Cauca?
Continue reading...
49
En la amplitud benigna del contorno y rompiendo el mutismo del paisaje flotan como poema de consuelo las estrofas metálicas de las torres parleras; retratan el matiz de la llanura en su inmóvil pupila las vacadas dispersas en la margen del río que abandona en su corriente sus vellones de armiño y refleja del puente en las columnas su música de acentos virgilianos; y parece que el alma de las cosas más imponentes del nativo suelo me saluda con voces fraternales. El rumor de una interna clarinada resucita del fondo de mi mente a los preclaros héroes del terruño y me siento orgulloso de la sangre que hincha mis arterias juveniles; miro que están en pie los viejos muros de la casa paterna y con los hilos frágiles del sueño reconstruyo el momento de la dicha; las jardines fragantes disipan con sus prados luminosos las obstinadas nieblas de mi invierno, y con su nota azul me torna alegre la familiaridad de las montañas. Vuelvo otra vez a tu clemente asilo, tierra de amor donde mis ojos vieron de la existencia las primeras luces, y al llegar a tu abrigo me conforto con el sano perfume de tus brisas; en el mudo jardín de mi tristeza evocan las escenas de la infancia de la dicha los pájaros locuaces; oigo la voz solemne del pasado sonar alegremente en el silencio de mis desolaciones interiores; y al ver el apiñado caserío que guarda entre sus muros paternales a la mujer que iluminó mi senda haciendo que brotara mi cariño en románticas flores, miro apuntar la aurora sonriente en la noche sin fin de mi congoja, charlando en los aleros de mi alma la errante golondrina del recuerdo. ¡Oh tierra bendecida que idolatro con el más reverente de los cultos, con qué júbilo inmenso reconozco la religiosidad de tus matronas y la hidalga nobleza de tus hijos! En tu regazo amante se mitiga el rigor de mis duelos incurables, me das el dulce título de hermano y con ansias anhelo, como en un insinuante panteísmo, ser el bronce que suena en tus esquilas, una roca prendida en tus picachos o un álamo llorón junto a las tapias de tu dormido y grave cementerio.
0
711
El suelo nativo
En la amplitud benigna del contorno y rompiendo el mutismo del paisaje flotan como poema de consuelo las estrofas metálicas de las torres parleras; retratan el matiz de la llanura en su inmóvil pupila las vacadas dispersas en la margen del río que abandona en su corriente sus vellones de armiño y refleja del puente en las columnas su música de acentos virgilianos; y parece que el alma de las cosas más imponentes del nativo suelo me saluda con voces fraternales. El rumor de una interna clarinada resucita del fondo de mi mente a los preclaros héroes del terruño y me siento orgulloso de la sangre que hincha mis arterias juveniles; miro que están en pie los viejos muros de la casa paterna y con los hilos frágiles del sueño reconstruyo el momento de la dicha; las jardines fragantes disipan con sus prados luminosos las obstinadas nieblas de mi invierno, y con su nota azul me torna alegre la familiaridad de las montañas. Vuelvo otra vez a tu clemente asilo, tierra de amor donde mis ojos vieron de la existencia las primeras luces, y al llegar a tu abrigo me conforto con el sano perfume de tus brisas; en el mudo jardín de mi tristeza evocan las escenas de la infancia de la dicha los pájaros locuaces; oigo la voz solemne del pasado sonar alegremente en el silencio de mis desolaciones interiores; y al ver el apiñado caserío que guarda entre sus muros paternales a la mujer que iluminó mi senda haciendo que brotara mi cariño en románticas flores, miro apuntar la aurora sonriente en la noche sin fin de mi congoja, charlando en los aleros de mi alma la errante golondrina del recuerdo. ¡Oh tierra bendecida que idolatro con el más reverente de los cultos, con qué júbilo inmenso reconozco la religiosidad de tus matronas y la hidalga nobleza de tus hijos! En tu regazo amante se mitiga el rigor de mis duelos incurables, me das el dulce título de hermano y con ansias anhelo, como en un insinuante panteísmo, ser el bronce que suena en tus esquilas, una roca prendida en tus picachos o un álamo llorón junto a las tapias de tu dormido y grave cementerio.
Continue reading...
63
Era una noche De primavera, Azul el cielo, La luna en llena, Abajo flores, Arriba estrellas, Mi hogar completo, Yo, muy contenta, Y tú, mi amante, Junto a mi puerta, De pie esperaste La cita aquella; Cita en que hiciste Tantas promesas, Y en que, rendida De pasión ciega, Te di en un beso Mi vida entera. Lo que dijimos Dicho se queda: Amor sin nube, Constancia eterna. Unir las almas, Callar las penas, Y al fin juntarnos Sobre la tierra, Sin romper nunca Nuestras cadenas... Una casita Blanca y modesta, Único adorno De una pradera; Con fuentes claras, Con flores nuevas, Con dulces nidos De aves parleras; Y allí jugando Las horas muertas Dos angelitos Que hermanos fueran: Frente muy blanca, Rubias cabezas, Labios de rosa, Pupilas negras... -Calla y no sigas, Que me atormentas. Alma del alma, ¡Qué bien te acuerdas! Era una noche De enero, eterna: El aire helado, Las aves yertas, Las fuentes mudas. Las flores secas, Mi nogar muy triste, Mi madre muerta, Y en torno suyo La blanca cera Lanzando débil Su luz siniestra; Y yo, velando Con honda pena, Oí en la torre Sonar muy lentas Las campanadas, Que un tiempo fueran Las escogidas Con dicha inmensa Para cumplirnos La cita aquella; Cita en que hiciste Tantas promesas, Y en que, rendida De pasión trémula, Te di en un beso La vida entera... ¿Por qué olvidaste Mi pasión ciega? ¿Por qué no vuelves? ¿Por qué te ausentas? ¿Por qué borraste Dichas tan tiernas, Cual borra el viento Sobre la arena Del caminante La débil huella? ¡Viví tan sola! ¡Sola y enferma! Con negros duelos, Con horas negras, Sin más familia Que mis tristezas... ¡Ay! recordando La noche aquella En que dijiste Cosas tan tiernas: Que me adorabas, Que en tu conciencia Era mi imagen La sola reina; Y la casita Con flores nuevas, Con fuentes claras, Y aves parleras; Y aquellos niños De faz serena, Con frentes blancas, Rubias cabezas, Labios de rosa, Pupilas negras... -Calla y no sigas, Que me atormentas. Alma del alma, ¡Qué bien te acuerdas!
0
765
Besos y lágrimas
Era una noche De primavera, Azul el cielo, La luna en llena, Abajo flores, Arriba estrellas, Mi hogar completo, Yo, muy contenta, Y tú, mi amante, Junto a mi puerta, De pie esperaste La cita aquella; Cita en que hiciste Tantas promesas, Y en que, rendida De pasión ciega, Te di en un beso Mi vida entera. Lo que dijimos Dicho se queda: Amor sin nube, Constancia eterna. Unir las almas, Callar las penas, Y al fin juntarnos Sobre la tierra, Sin romper nunca Nuestras cadenas... Una casita Blanca y modesta, Único adorno De una pradera; Con fuentes claras, Con flores nuevas, Con dulces nidos De aves parleras; Y allí jugando Las horas muertas Dos angelitos Que hermanos fueran: Frente muy blanca, Rubias cabezas, Labios de rosa, Pupilas negras... -Calla y no sigas, Que me atormentas. Alma del alma, ¡Qué bien te acuerdas! Era una noche De enero, eterna: El aire helado, Las aves yertas, Las fuentes mudas. Las flores secas, Mi nogar muy triste, Mi madre muerta, Y en torno suyo La blanca cera Lanzando débil Su luz siniestra; Y yo, velando Con honda pena, Oí en la torre Sonar muy lentas Las campanadas, Que un tiempo fueran Las escogidas Con dicha inmensa Para cumplirnos La cita aquella; Cita en que hiciste Tantas promesas, Y en que, rendida De pasión trémula, Te di en un beso La vida entera... ¿Por qué olvidaste Mi pasión ciega? ¿Por qué no vuelves? ¿Por qué te ausentas? ¿Por qué borraste Dichas tan tiernas, Cual borra el viento Sobre la arena Del caminante La débil huella? ¡Viví tan sola! ¡Sola y enferma! Con negros duelos, Con horas negras, Sin más familia Que mis tristezas... ¡Ay! recordando La noche aquella En que dijiste Cosas tan tiernas: Que me adorabas, Que en tu conciencia Era mi imagen La sola reina; Y la casita Con flores nuevas, Con fuentes claras, Y aves parleras; Y aquellos niños De faz serena, Con frentes blancas, Rubias cabezas, Labios de rosa, Pupilas negras... -Calla y no sigas, Que me atormentas. Alma del alma, ¡Qué bien te acuerdas!
Continue reading...
114
Es preciso que tornes de la esfera sombría con los flavos destellos de la Luna, que escapa, cual la momia de un mundo, de la azul lejanía; es preciso que tornes y te vuelvas mi guía y me des un refugio, ¡por piedad!, en la Trapa. Si lo mandas, ¡oh padre!, si tu regla lo ordena, cavaré por mi mano mi sepulcro en el huerto, Y al amparo infinito de la noche serena vagaré por sus bordes como el ánima en pena, mientras lloran los bronces con un toque de muerto... La leyenda refiere que tu triste mirada extinguía los duelos y las ansias secretas, y yo guardo aquí dentro, como en urna cerrada, desconsuelos muy hondos, mucha hiel concentrada, y la fiera nostalgia que tocó a los poetas... Viviré de silencio -el silencio es la plática con Jesús, escribiste: tal mi plática sea-, y mezclado a tus frailes, con su turba hierática gemirá De profundis la voz seca y asmática que fue verbo: ese verbo que subyuga y flamea. Ven, abad incurable, gran asceta, yo quiero anegar mis pupilas en las tuyas de acero, aspirar el efluvio misterioso que escapa de tus miembros exangües, de tu rostro severo, y sufrir el contagio de la paz de tu Trapa.
0
643
A rancé, reformador de la trapa (1626-1700)
Os dias acabam e a noite chega, Acendo a minha pequena lanterna Chamada consciência, Com a minha solidão eterna. A noite tranquiliza-me, Meio mundo está a dormir Sinónimo que está a progredir. Durante o meu sonho Nao existe gravidade Posso voar, pecar , Ninguém estará lá para me julgar. A madrugada costuma alimentar-se das minhas insónias, Não me importo pois ao fim da noite encontro a aurora, Nela encontro a minha esperança além da paranóia, Perco o sono, levanto me, dou a volta ao mundo sem demora. O meu quarto escuro, Com o passar das horas Cria um clima soturno. É nesse ambiente que travo os meus duelos Batalhando sob o admirável céu noturno Mudando o rumo dos asteróides, Faço os explodir Apenas para alimentar esta alma nervosa, Corro pelos anéis de Saturno Escorrego no gelo e saio disparado pelo universo, Enquanto gravito escrevo versos, Sobre os mares, continentes E formas de vida criadas na Terra. Mas a minha mente envolvida por aquele espaço É curiosa e faz me espreitar, Procuro algo fantástico impossível de imaginar, Infelizmente acordo e reparo que estava apenas a sonhar. Dormir tornou-se um luxo, Que raramente consigo suportar Mas sem ele o meu pensamento fica turvo Turvo de desencanto e claro de paixão, Tão desorganizado como esta selva de betão. Faz me desejar emigrar para ilhas de utopia, Praias de naufragio onde Beethovem escreveu Sonata ao luar á sua amada companhia.. Conheço-me, durante a noite aprendi a navegar Tomo as minhas decisões depos d'agitaçao parar, E sobre elas costumo meditar Enumeros conflitos tento solucionar. Quando tenho o corpo e a mente unidos No unico tempo que interessa, o presente, Foco me na respiraçao até que, Subitamente uma decisão aparece, Na minha totalidade transcendo-me E vivo sem arrependimentos Estando no presente, Não me lamento do passado, Não preparo o futuro , Apenas vivo no unico tempo existente, Tudo o resto é a minha mente, que mente, exageradamente.
0
Apr 11, 2018
Apr 11, 2018 at 2:47 PM UTC
soturno
Os dias acabam e a noite chega, Acendo a minha pequena lanterna Chamada consciência, Com a minha solidão eterna. A noite tranquiliza-me, Meio mundo está a dormir Sinónimo que está a progredir. Durante o meu sonho Nao existe gravidade Posso voar, pecar , Ninguém estará lá para me julgar. A madrugada costuma alimentar-se das minhas insónias, Não me importo pois ao fim da noite encontro a aurora, Nela encontro a minha esperança além da paranóia, Perco o sono, levanto me, dou a volta ao mundo sem demora. O meu quarto escuro, Com o passar das horas Cria um clima soturno. É nesse ambiente que travo os meus duelos Batalhando sob o admirável céu noturno Mudando o rumo dos asteróides, Faço os explodir Apenas para alimentar esta alma nervosa, Corro pelos anéis de Saturno Escorrego no gelo e saio disparado pelo universo, Enquanto gravito escrevo versos, Sobre os mares, continentes E formas de vida criadas na Terra. Mas a minha mente envolvida por aquele espaço É curiosa e faz me espreitar, Procuro algo fantástico impossível de imaginar, Infelizmente acordo e reparo que estava apenas a sonhar. Dormir tornou-se um luxo, Que raramente consigo suportar Mas sem ele o meu pensamento fica turvo Turvo de desencanto e claro de paixão, Tão desorganizado como esta selva de betão. Faz me desejar emigrar para ilhas de utopia, Praias de naufragio onde Beethovem escreveu Sonata ao luar á sua amada companhia.. Conheço-me, durante a noite aprendi a navegar Tomo as minhas decisões depos d'agitaçao parar, E sobre elas costumo meditar Enumeros conflitos tento solucionar. Quando tenho o corpo e a mente unidos No unico tempo que interessa, o presente, Foco me na respiraçao até que, Subitamente uma decisão aparece, Na minha totalidade transcendo-me E vivo sem arrependimentos Estando no presente, Não me lamento do passado, Não preparo o futuro , Apenas vivo no unico tempo existente, Tudo o resto é a minha mente, que mente, exageradamente.
Continue reading...
56
Musa, la máscara apresta, ensaya un aire jovial y goza y ríe en la fiesta     del Carnaval.Ríe en la danza que gira, muestra la pierna rosada, y suene, como una lira,     tu carcajada.Para volar más ligera ponte dos hojas de rosa, como hace tu compañera     la mariposa.Y que en tu boca risueña, que se une al alegre coro, deje la abeja porteña     su miel de oro.Únete a la mascarada, y mientras muequea un clown con la faz pintarrajeada     como Frank Brown;mientras Arlequín revela que al prisma sus tintes roba y aparece Pulchinela     con su joroba,di a Colombina la bella lo que de ella pienso yo, y descorcha una botella     para Pierrot.Que él te cuente cómo rima sus amores con la Luna y te haga un poema en una     pantomima.Da al aire la serenata, toca el auro bandolín, lleva un látigo de plata     para el spleen.Sé lírica y sé bizarra; con la cítara sé griega; o gaucha, con la guitarra     de Santos Vega.Mueve tu espléndido torso por las calles pintorescas, y juega y adorna el Corso     con rosas frescas.De perlas riega un tesoro de Andrade en el regio nido, y en la hopalanda de *****     polvo de oro.Penas y duelos olvida, canta deleites y amores; busca la flor de las flores     por Florida:Con la armonía te encantas de las rimas de cristal, y deshojas a sus plantas,     un madrigal.Piruetea, baila, inspira versos locos y joviales; celebre la alegre lira     los carnavales.Sus gritos y sus canciones, sus comparsas y sus trajes, sus perlas, tintes y encajes     y pompones.Y lleve la rauda brisa, sonora, argentina, fresca, ¡la victoria de tu risa     funambulesca!
0
606
Canción de carnaval
Musa, la máscara apresta, ensaya un aire jovial y goza y ríe en la fiesta     del Carnaval.Ríe en la danza que gira, muestra la pierna rosada, y suene, como una lira,     tu carcajada.Para volar más ligera ponte dos hojas de rosa, como hace tu compañera     la mariposa.Y que en tu boca risueña, que se une al alegre coro, deje la abeja porteña     su miel de oro.Únete a la mascarada, y mientras muequea un clown con la faz pintarrajeada     como Frank Brown;mientras Arlequín revela que al prisma sus tintes roba y aparece Pulchinela     con su joroba,di a Colombina la bella lo que de ella pienso yo, y descorcha una botella     para Pierrot.Que él te cuente cómo rima sus amores con la Luna y te haga un poema en una     pantomima.Da al aire la serenata, toca el auro bandolín, lleva un látigo de plata     para el spleen.Sé lírica y sé bizarra; con la cítara sé griega; o gaucha, con la guitarra     de Santos Vega.Mueve tu espléndido torso por las calles pintorescas, y juega y adorna el Corso     con rosas frescas.De perlas riega un tesoro de Andrade en el regio nido, y en la hopalanda de *****     polvo de oro.Penas y duelos olvida, canta deleites y amores; busca la flor de las flores     por Florida:Con la armonía te encantas de las rimas de cristal, y deshojas a sus plantas,     un madrigal.Piruetea, baila, inspira versos locos y joviales; celebre la alegre lira     los carnavales.Sus gritos y sus canciones, sus comparsas y sus trajes, sus perlas, tintes y encajes     y pompones.Y lleve la rauda brisa, sonora, argentina, fresca, ¡la victoria de tu risa     funambulesca!
Continue reading...
52
Si negare alguno que Santa María, del Dios Paracleto paloma que albea, concibió sin mengua de su doncellía,                 ¡anatema sea! Anatema los que burlan el prodigio sin segundo de la flor intacta y úber que da fruto siendo yema; que los vientres que conozcan, como légamo infecundo, no le brinde sino espurias floraciones. ¡Anatema! Si alguno dijere que Cristo divino por nos pecadores no murió en Judea ni su cuerpo es hostia, ni su sangre vino,                 ¡anatema sea! Anatema los que ríen de oblaciones celestiales en que un Dios, loco de amores, es la víctima suprema; que no formen para ellos ni su harina los trigales, ni sus néctares sabrosos los viñedos. ¡Anatema! Si alguno afirmare que el alma no existe, que en los cráneos áridos perece la idea, que la luz no surge tras la sombra triste,                 ¡anatema sea! Anatema los que dicen al mortal que tema y dude, anatema los que dicen al mortal que dude y tema; que en la noche de sus duelos ni un cariño los escude, ni los bese la esperanza de los justos. ¡Anatema!
0
387
Anathema sit