"cambian" poems
*Te amo
Te amo de una manera inexplicable.
De una forma inconfesable.
De un modo contradictorio.
Te amo
Con mis estados de ánimo que son muchos
y cambian de humor continuamente.
Por lo que ya sabes... el tiempo... la vida... la muerte.
Te amo
Con el mundo que no entiendo.
Con la gente que no comprende.
Con la ambivalencia de mi alma.
Con la incoherencia de mis actos.
Con la fatalidad del destino.
Con la conspiración del deseo.
Con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo.
Hasta cuando te engaño, no te engaño.
En el fondo, llevo a cabo un plan, para amarte mejor.
Te amo
Sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.
En efecto, no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco,
con poco y nada ha mejorado lo peor de mi.
Te amo.
Te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente.
Sin preguntarme por qué te amo.
Sin importarme por qué te amo.
Sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo.
Yo mismo no se por qué te amo.*
― Pablo Neruda
May 22, 2014
May 22, 2014 at 9:12 PM UTC
Donde está el hombre que nunca fue niño, el que nació sin la ayuda de llantos, con la educación ya cosechada y con los pies que caminan hacia atrás de donde el vino la luz.
Los años me han cambian preciosos fragmentos de la cara, con la suavidez y delicadez de un hoja en el agua.
Mano que toca la blancura de camas.
Ojos echos de lluvias de luz, un sol que me llama, mas cerca, yo siempre con el pero lejos, parado en mi tierra con brazos estrechos un arbol de ayer.
Jun 8, 2014
Jun 8, 2014 at 8:09 AM UTC
Desde que nací, he mirado a miles de personas a los ojos,
miles de iris con diferentes matices, verdes, cafés y hasta azules.
Soy amante del café, aunque confieso no saber mucho, no sé qué grado de acidez exacto deba tener, como para que se considere un buen café, pero siempre me ha gustado simple; oscuro y sin azúcar.
Pero, cuando te conocí, me di cuenta que el café que siempre me ha gustado, ahora lo encontraba en tu mirada.
Si, así es. Tienes unos ojos del color café perfecto, del color de la tierra y de la arena, del color de aquellas tazas de café que me calentaban en las mañanas frías, del color que combina con tu piel morena. Ahora tu mirada era mi taza de café, mi nicotina, mi adicción, mi necesidad por calor y energía.
Pero no me acordaba que las cosas cambian, que la vida es fría, y que igual que con mis tazas de café, nuestras mirada se volvieron frías, aguadas y sin sabor
Ahora, me gusta el café un poco más oscuro y con un toque de azúcar para endulzar mi pobre alma, aquella que solo busca el desvelo de cada noche, una más fría que la otra….
Aug 31, 2022
Aug 31, 2022 at 1:08 AM UTC
Hora de soledad y de melancolía,
en que casi es de noche y casi no es de día.
Hora para que vuelva todo lo que se fue,
hora para estar triste, sin preguntar por qué.
Todo empieza a morir cuando nace el olvido.
Y es tan dulce buscar lo que no se ha perdido.
Y es tan agria esta angustia terriblemente cierta
de un gran amor dormido que de pronto despierta.
Viendo pasar las nubes se comprende mejor
que así como ellas cambian, va cambiando el amor,
y aunque decimos: «Todo se olvida, todo pasa...»,
en las cenizas, a veces nos sorprende una brasa.
Porque es triste creer que se secó una fuente,
y que otro beba el agua que brota nuevamente;
o una estrella apagada que vuelve a ser estrella,
y ver que hay otros ojos que están fijos en ella.
Decimos: «Todo pasa, porque todo se olvida»,
y el recuerdo entristece lo mejor de la vida.
Apenas ha durado para amarte y perderte
este amor que debía durar hasta la muerte.
Fugaz como el contorno de una nube remota,
tu amor nace en la espiga muriendo en la gaviota.
Tu amor, cuando era mío, no me pertenecía.
Hoy, aunque vas con otro, quizás eres más mía.
Tu amor es como el viento que cruza de repente:
Ni se ve, ni se toca, pero existe y se siente.
Tu amor es como un árbol que renunció a su altura,
pero cuyas raíces abarcan la llanura.
Tu amor es como un viaje por el sueño de un loco, 1
porque nunca comienza ni termina tampoco. 1
Tu amor me negó siempre lo poco que pedí,
y hoy me da esta alegría de estar triste por ti.
Y, aunque creí olvidarte, pienso en ti todavía,
cuando, aún sin ser de noche, dejó de ser de día.
1.7k
Probablemente mientras duermes, alrededor de las once yo sigo despierto y dormito ideas, mi cuerpo flota y en el sillón viendo al techo esta tu espacio, un metro cincuenta y ocho, eternos.
Una extraña marca en la pared que solo yo puedo ver ha quedado, me estoy acostumbrando a ella ya que de vez en cuando logro evitar su mirada, sobre todo cuando es de noche y apago la luz; todos lo saben, la noche hace invisible la propia oscuridad y encierra en un dulce parpadeo la cordura.
Y así son las doce y tú duermes, mientras yo camino por las calles, solo para seguir en la luna al reflejo de tus ojos.
¿Has notado como las cosas cambian en la noche?, las horas se doblan sobre otras y hacen perder el hilo de los minutos, la sombra cambia los colores, la forma de la vereda hacia tu casa ya no es tan segura, ni las figuras que se puede imaginar en ella durante el día y quizás en la noche el tiempo pasa más lento en tu boca, pero me queda la duda de que solo sea la noche y no tu boca, ¿cómo saber si el sabor será el mismo mañana a las seis?
Y así son las tres, y me pierdo en el mismo lugar al que mi mente llega todas las noches, el desenlace y el terminal al que a esta hora conducen todos los caminos, espejismo.
Solo sé que no soy yo el que duerme.
Jan 28, 2016
Jan 28, 2016 at 11:39 PM UTC
I dream with my hands
While my tongue fails
And my pillow only gives me sleepdust.
I make dreams without labels or names,
Whose fences have already pervaded reality
And whose power dies again each generation.
I construct bridges between words
With stones that will weather
Even the fickle storms of men.
When mouths change the shape of “pyramid”
My vast triangles will still blot out the sun.
And when new peoples forget my name
The ancient eyes of my statue will still open
So that maybe in a distant moment a scholar will say
“He was once called Ozymandias, King of Kings”
All because I will have dreamt with my hands
Yo sueño con mis manos
Cuando mi lengua falla
Y la almohada me da sólo legañas.
Hago sueños sin etiquetas o nombres,
Cuyas vallas ya han impregnado realidad
Y cuya potencia muere otra vez con cada generación.
Construyo puentes entre palabras
Con piedras que aguantarán
Aun las tormentas volubles del hombre.
Cuando bocas cambian la forma de “pirámide”
Mis vastos triángulos borrarán el sol.
Y cuando pueblos nuevos olvidan mi nombre
Los ojos antiguos de mi estatua se abrirán
Para que quizás en un momento distante un erudito diría
“Una vez, se llamaba Ozymandias, rey de reyes”
Todo porque habré soñado con mis manos.
Apr 10, 2015
Apr 10, 2015 at 6:35 PM UTC
Con efecto mundial de vela que se enciende,
el prepucio directo, hombres a golpes,
funcionan los labriegos a tiro de neblina,
con alabadas barbas,
pie práctico y reginas sinceras de los valles.
Hablan como les vienen las palabras,
cambian ideas bebiendo
orden sacerdotal de una botella;
cambian también ideas tras de un árbol, parlando
de escrituras privadas, de la luna menguante
y de los ríos públicos! (Inmenso! Inmenso! Inmenso!)
Función de fuerza
sorda y de zarza ardiendo,
paso de palo,
gesto de palo,
acápitcs de palo,
la palabra colgando de otro palo.
De sus hombros arranca, carne a carne, la herramienta florecida,
de sus rodillas bajan ellos mismos por etapas hasta el cielo,
y, agitando
y
agitando sus faltas en forma de antiguas calaveras,
levantan sus defectos capitales con cintas,
su mansedumbre y sus
vasos sanguíneos, tristes, de jueces colorados.
Tienen su cabeza, su tronco, sus extremidades,
tienen su pantalón, sus dedos metacarpos y un palito;
para comer vistiéronse de altura
y se lavan la cara acariciándose con sólidas palomas.
Por cierto, aquestos hombres
cumplen años en los peligros,
echan toda la frente en sus salutaciones;
carecen de reloj, no se jactan jamás de respirar
y, en fin, suelen decirse: Allá, las putas, Luis Taboada, los ingleses;
allá ellos, allá ellos, allá ellos!
1.3k
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡qué bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el **** complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.
1.1k
Todos se van o cambian, y yo que nunca aprendí a caminar que toda la vida me he creído árbol, que cuando intenté moverme mis raíces solo le hacieron más profundas y las hojas más pesadas.
Dec 29, 2018
Dec 29, 2018 at 3:11 PM UTC
No entiendo como de un día a otro cambian tantas cosas.
Tantos sentimientos, tantos pensamientos.
Y lo único que me hace pensar es si todo esto verdaderamente es cierto?
Jul 20, 2014
Jul 20, 2014 at 12:20 PM UTC
El sapo iscariote y ladrón
en la silla del juez,
repartiendo castigos y premios
¡en nombre de Cristo,
con la efigie de Cristo
prendida en el pecho!...
Y el hombre aquí de pie,
firme, erguido, sereno,
con el pulso normal,
con la lengua en silencio,
los ojos en sus cuencas
y en su lugar los huesos.
El sapo iscariote y ladrón
en la silla del juez,
repartiendo castigos y premios...
y yo tranquilo aquí
callad impasible, cuerdo... ¡cuerdo!
sin que me quiebre
el mecanismo del cerebro.
¿Cuándo se pierde el juicio?
Relojeros,
¿cuando enloquece el hombre?
¿Cuándo?
¿Cuándo es cuando se enuncian los conceptos
absurdos
y blasfemos,
y se hacen unos gestos sin sentido,
monstruosos y obscenos?
¿Cuándo es cuando se dice,
por ejemplo:
no es verdad
Dios no ha puesto
al hombre aquí en la Tierra
bajo la luz y la ley del Universo;
el hombre
es un insecto
que vive en las partes pestilentes y rojas
del mono y del camello?
¿Cuándo, si no es ahora
(yo pregunto loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos
y se quedan abiertos,
inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian
las funciones del alma y los resortes del cuerpo,
y en vez de llanto
no hay más que risa y baba en nuestro gesto?
Si no es ahora,
ahora que la Justicia vale menos,
mucho menos, que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la Justicia
tiene menos,
infinitamente menos
categoría que el estiércol;
si no es ahora, ¿cuándo,
cuándo se pierde el juicio?
Respondedme, loqueros,
¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos
el mecanismo del cerebro?
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos.
Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario
fantasma del desierto,
y ..., ¡ni en España hay locos!
Todo el mundo está cuerdo,
terrible,
monstruosamente cuerdo.
¡Que bien marcha el reloj;
qué bien marcha el cerebro
este reloj, este cerebro -tic,tac... tic,tac, tic,tac...-
es un reloj perfecto..., perfecto... ¡perfecto!
737
En los campos de Antelo, hacia el noventa
mi padre lo trató. Quizá cambiaron
unas parcas palabras olvidadas.
No recordaba de él sino una cosa:
el dorso de la oscura mano izquierda
cruzado de zarpazos. En la estancia
cada uno cumplía su destino:
éste era domador, tropero el otro,
aquél tiraba como nadie el lazo
y Simón Carvajal era el tigrero.
Si un tigre depredaba las majadas
o lo oían bramar en la tiniebla,
Carvajal lo rastreaba por el monte.
Iba con el cuchillo y con los perros.
Al fin daba con él en la espesura.
Azuzaba a los perros. La amarilla
fiera se abalanzaba sobre el hombre
que agitaba en el brazo izquierdo el poncho,
que era escudo y señuelo. El blanco vientre
quedaba expuesto. El animal sentía
que el acero le entraba hasta la muerte.
El duelo era fatal y era infinito.
Siempre estaba matando al mismo tigre
inmortal. No te asombre demasiado
su destino. Es el tuyo y es el mío,
salvo que nuestro tigre tiene formas
que cambian sin parar. Se llama el odio,
el amor, el azar, cada momento.
700
Está soleado
Está lloviendo, está tronando
Es otoño
Desde despertar hasta dormir.
Las hojas son secas y pasivas
Y las flores muertas e inactivas
Más tarde, es nieve
Los vecinos de la posada
Ven el paso de los ciervos
Todo el día
Y durante toda la larga noche
Sentimos que los nervios cambian
Para dar la bienvenida a la nueva temporada
Donde estamos lejos de la cosecha.
Podemos escuchar desde muy lejos
El viento que zumba en el heno
Las vibraciones no son monótonas
Desde los colibríes de los cerros
Hacen sentir su espectacular presencia
Y los poetas con jardines imaginarios
Describen todo lo que está pasando
En la tierra donde la masa
Sigue siendo insensible e ignorante
Y donde los funcionarios electos corruptos se jactan.
Está soleado
Está lloviendo, está tronando
Es otoño
Desde despertar hasta dormir.
P.D. Traducción de 'The Ancient Canticles Of Autumn'.
Copyright © noviembre de 2024, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados
Hébert Logerie es autor de varios libros de poesía.
Nov 25, 2024
Nov 25, 2024 at 12:09 AM UTC
Las cosas cambian
La vida toma joros inesperdados,
Nosotros le segimos o nos quedamos
Pero pase lo que pase nunca dejes de luchar!!!
May 29, 2015
May 29, 2015 at 7:14 AM UTC
¿Quién me llama por la voz
de un ave que pía?
¿Qué amor me quiere, qué amor
me inventa caricias,
escondido entre dos aires,
fingiéndose brisa?
La palmera, ¿quién la ha puesto
-la que me abanica
con soplos de sombra y sol-
donde yo quería?
La arena, ¿quién la ha alisado,
tan lisa, tan lisa,
para que en rasgos levísimos
la mano me escriba,
de amante que nunca he visto,
de amante escondida,
entre pudores de espuma,
mensajes de ondina?
¿Por qué me dan tanto azul,
sin que se lo pida,
el cielo que se lo inventa,
el mar, que lo imita?
¿Cuál fue el dios qué un día octavo
me trazó esta isla,
trocadero de hermosuras,
lonja sin codicia?
Aquí tierra, cielo y mar,
en mercaderías
de espuma, arena, sol, nube,
felices trafican;
sin engaño se enriquecen,
-ganancias purísimas-,
luceros dan por auroras,
cambian maravillas.
Tiempo de isla: se cuenta
por mágicas cifras;
la hora no tiene minutos:
sesenta delicias;
pasa abril en treinta soles,
y un día es un día.
¿Quién, llevándose congojas,
dio forma a la dicha?
Nadie te quiere, o te busca.
¿Caricias? Mentira.
En el aire no hay amor;
hay mirlos que silban.
Lo azul nadie te lo da,
gracia es indivisa,
belleza a nadie negada,
a nadie ofrecida.
No quiere la luz, por dueña,
ninguna pupila;
el sol nace para todos,
y en nadie termina.
Y esa amante misteriosa,
fugaz, entrevista,
desde los aires la sílfide,
desde el mar la ninfa,
no es nunca amante, es la amada
total. Es la vida.
627
Yo sentí el calor del cuerpo
Sentí en mis brazos mi sufrimiento
No me quise seguir mintiendo
Sabiendo la verdad.
La lluvia se cae como gotas de lagrimas
Queriendo lavarme me de mi desesperación.
Yo busco un recipiente para guardar
Todo el rocío y neblina que aun me falta.
La lluvia se cae queriendo hacerme ahogar
De emociones rebosante,
Arrastrándome por el fondo del mar
Sufocando me con mi depression
Quitándome la vista del coral.
El arroyo me abrazan estrechamente
Llevándome al abismo del mar
Y como la luz pronto te olvidare.
La lluvia me llevara de este cruel mundo
Pero escapa de mi entre mis dedos.
Besos en forma de gotas diciendo me despedidas
Recordando me que pedazos de mi hay en el corriente.
En la oscuridad vi que un color brillaba
Lejos de mi, por la superficie del mar.
Pero cuando lo quise alcanzar
Destrozo en fragmentos de cristal.
Miles de piedras preciosas estrellados en el mar
Desarrollándose sin dueño y yo su cruel mujer.
Yo hundiendo contrar la presión
Pecados y virtudes de vidas pasadas.
Memories que quiebran y cambian de forma
Son las únicas cosas que me conectan a esta lugar.
© Sofia Villagrana 2018
Mar 30, 2018
Mar 30, 2018 at 5:05 PM UTC
Cuando nada sucede,
y el verano se ha ido,
y las hojas comienzan a caer de los árboles,
y el frío oxida el borde de los ríos
y hace más lento el curso de las aguas;
cuando el cielo parece un mar violento,
y los pájaros cambian de paisaje,
y las palabras se oyen cada vez más lejanas,
como susurros que dispersa el viento;
entonces,
ya se sabe,
es lo que pasa:
esas hojas, los pájaros, las nubes,
las palabras dispersas y los ríos,
nos llenan de inquietud súbitamente
y de desesperanza.
No busquéis el motivo en vuestros corazones.
Tan sólo es lo que dije:
lo que pasa.
425
Dos libros gratuitos tanto en su versión original en inglés como en mi nueva traducción al español disponibles gratis por primera vez.
El primero, una novela sobre la lucha de un abogado por hacer el bien en un ambito donde solo las ganancias gobiernan el día.
El sacrificio produce éxito, pero a un costo demasiado alto.
Lecciones aprendidas que cambian la vida sobre lo que importa: el liderazgo, el trabajo significativo y honrado, el conocimiento de uno mismo y, sobre todo, el amor.
El segundo libro ofrece 13 cuentos que abarcan los confines más recónditos de la mente hasta los límites exteriores del espacio y el tiempo, y mucho más en el medio.
Pueden leerlos a ambos sin costo y sin tener que registrarse en "Royal Road" si no lo desea hacer en el siguiente enlace: https://www.royalroad.com/profile/368939/fictions
Jul 7, 2023
Jul 7, 2023 at 1:28 AM UTC
No dormía: vagaba en ese limbo
en que cambian de forma los objetos,
misteriosos espacios que separan
la vigilia del sueño.
Las ideas que en ronda silenciosa
daban vueltas en torno a mi cerebro,
poco a poco en su danza se movían
con un compás más lento.
De la luz que entra al alma por los ojos
los párpados velaban el reflejo;
mas otra luz el mundo de visiones
alumbraba por dentro.
En este punto resonó en mi oído
un rumor semejante al que en el templo
vaga confuso al terminar los fieles
con un Amén sus rezos.
Y oí como una voz delgada y triste
que por mi nombre me llamó a lo lejos,
¡y sentí olor de cirios apagados,
de humedad y de incienso!
Entró la noche y del olvido en brazos
caí cual piedra en su profundo seno.
Dormí y al despertar exclamé: -¡Alguno
que yo quería ha muerto!
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Yo se,
Que el mundo está bien increible
Con colores que brillan en el cielo
Cambian de vibración y frecuencia.
Puedo ver,
Que el mundo cambia su superficie
De flores a pura blanquesa
Transforme la tierra a valles y montañas.
Yo entiendo,
Que nada se va quedar para siempre
El mundo se da muchas vueltas
Movimiento que cambia la escena.
Pero entiende,
Que nada de verdad termina
Me convierta en tierra y crea nueva vida
Continuamos con sonrisas que el munda va ver.
Tu sabes,
Qué tienes miedo de ya no ser humano
Pero no lo ve como el fin pero un comienzo
Para ser parte de algo más increíble.
© Sofia Villagrana 2018
Apr 18, 2018
Apr 18, 2018 at 11:04 AM UTC
¿Qué la sostiene, entreabierta
claridad anochecida
luz por los jardines suelta?
Todas las ramas, vencidas
por un agobio de pájaros
hacia lo obscuro se inclinan.
Sobre las bardas -intactos:
todavía resplandores-
instantes ensimismados.
Para recibir la noche
se cambian las arboledas
en callados surtidores.
Cae un pájaro, la yerba
ensombrece, los confines
se borran, la cal es negra,
el mundo es menos creíble.
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