Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"apagado" poems
Na neblina abafada Dentre as árvores, dentre algas Sentir a água Ouvir os cantos Cintilante Suas mãos quentes tocaram meu tornozelo Seu coração frio tocou o meu Oh, Deus, Se realmente estou apaixonado Me faça não querer deixa-la Os corações que já quebrei, não se comparam ao dela Deixe-me ficar Se realmente estou apaixonado, me diga se ela corresponde Seu canto entrou em meus ouvidos Uma sintonia aveludada, salgada, com uma pitada de perigo O som dos pingos de água se rebatendo Venha comigo, vamos viver juntos Seja minha esposa. Presa por algemas de areia Se rebatia enquanto suas mãos puxavam as minhas Delicada. Uma beleza agoniante Oh, Deus, O que será de mim? Um vida fria terei caso não ficar com ela. Me trazendo para a água Sussurrando feitiços e me deixando cego pelo amor Meu corpo logo estará submerso Estou indo Ofegante Coração frio, mãos quentes, beleza agoniante Vendo a escuridão Cego por um amor planejado Um coração antes sujo, fora iludido por olhos vibrantes e pele cintilante O coração quente fora apagado, sentindo amor. Oh, Deus, diga-me, terminarei sendo enganado?
0
Apr 28, 2015
Apr 28, 2015 at 6:55 PM UTC
Sailor vs Mermaid
Al pie de tu cadáver sólo llora tu hija. Nadie te pone amor, ni flores, ni recuerdos. Desnuda estás, y sola, entre cuatro paredes altas, altas y solas, sin penas y sin duelos. Ni una silla siquiera, ni un banco en que la gente si llegara a mirarte se sentara en silencio. Arden las cuatro velas y arden las paredes con una llama fría, un apagado incendio. El hospital es tierno y son tiernas las manos que te han puesto bonita en tu vestido viejo. Tu nariz se adelgaza y tu blancura crece, se derrama en tu piel como un viento. Arañas, caen arañas del techo, caen cenizas, papeles, sombras, trapos, caen del cielo, rosas que Dios te tira, ángeles en pedazos, y sueños.
0
1.2k
La hermana rosa
Lentamente el ahogado recorre sus dominios Donde el silencio quita su apariencia a la vida. Transparentes llanuras inmóviles le ofrecen Árboles sin colores y pájaros callados. Las sombras indecisas alargándose tiemblan, Mas el viento no mueve sus alas irisadas; Si el ahogado sacude sus lívidos recuerdos, Halla un golpe de luz, la memoria del aire. Un vidrio denso tiembla delante de las cosas, Un vidrio que despierta formas color de olvido; Olvidos de tristeza, de un amor, de la vida, Ahogados como un cuerpo sin luz, sin aire, muerto. Delicados, con prisa, se insinúan apenas Vagos revuelos grises, encendiendo en el agua Reflejos de metal o aceros relucientes, Y su rumbo acuchilla las simétricas olas. Flores de luz tranquila despiertan a lo lejos, Flores de luz quizá, o miradas tan bellas Como pudo el ahogado soñarlas una noche, Sin amor ni dolor, en su tumba infinita. A su fulgor el agua seducida se aquieta, Azulada sonrisa asomando en sus ondas. Sonrisas, oh miradas alegres de los labios; Miradas, oh sonrisas de la luz triunfante. Desdobla sus espejos la prisión delicada; Claridad sinuosa, errantes perspectivas. Perspectivas que rompe con su dolor ya muerto Ese pálido rostro que solemne aparece. Su insomnio maquinal el ahogado pasea. El silencio impasible sonríe en sus oídos. Inestable vacío sin alba ni crepúsculo, Monótona tristeza, emoción en ruinas. En plena mar al fin, sin rumbo, a toda vela; Hacia lo lejos, más, hacia la flor sin nombre. Atravesar ligero como pájaro herido Ese cristal confuso, esas luces extrañas. Pálido entre las ondas cada vez más opacas El ahogado ligero se pierde ciegamente En el fondo nocturno como un astro apagado. Hacia lo lejos, sí, hacia el aire sin nombre.
0
1.2k
Cuerpo en pena
Lentamente el ahogado recorre sus dominios Donde el silencio quita su apariencia a la vida. Transparentes llanuras inmóviles le ofrecen Árboles sin colores y pájaros callados. Las sombras indecisas alargándose tiemblan, Mas el viento no mueve sus alas irisadas; Si el ahogado sacude sus lívidos recuerdos, Halla un golpe de luz, la memoria del aire. Un vidrio denso tiembla delante de las cosas, Un vidrio que despierta formas color de olvido; Olvidos de tristeza, de un amor, de la vida, Ahogados como un cuerpo sin luz, sin aire, muerto. Delicados, con prisa, se insinúan apenas Vagos revuelos grises, encendiendo en el agua Reflejos de metal o aceros relucientes, Y su rumbo acuchilla las simétricas olas. Flores de luz tranquila despiertan a lo lejos, Flores de luz quizá, o miradas tan bellas Como pudo el ahogado soñarlas una noche, Sin amor ni dolor, en su tumba infinita. A su fulgor el agua seducida se aquieta, Azulada sonrisa asomando en sus ondas. Sonrisas, oh miradas alegres de los labios; Miradas, oh sonrisas de la luz triunfante. Desdobla sus espejos la prisión delicada; Claridad sinuosa, errantes perspectivas. Perspectivas que rompe con su dolor ya muerto Ese pálido rostro que solemne aparece. Su insomnio maquinal el ahogado pasea. El silencio impasible sonríe en sus oídos. Inestable vacío sin alba ni crepúsculo, Monótona tristeza, emoción en ruinas. En plena mar al fin, sin rumbo, a toda vela; Hacia lo lejos, más, hacia la flor sin nombre. Atravesar ligero como pájaro herido Ese cristal confuso, esas luces extrañas. Pálido entre las ondas cada vez más opacas El ahogado ligero se pierde ciegamente En el fondo nocturno como un astro apagado. Hacia lo lejos, sí, hacia el aire sin nombre.
Continue reading...
40
I Queira a ter-te tal sacrifício impune à beleza Desventurar no ofício da morte formosa No rito estrangulado, no campo da destreza, Pensamentos que julgo uma ilusão honrosa Sob a lembrança dos antigos, arcaica proeza Se medos sentimos dessa prática tão dolorosa, Aquieta-se! A relva abaixo espera em sua frieza, Para o pútrido sepulcro de uma luz ardorosa Onde graça, cuja índole se esquiva, Singram os raciocínios obscuros De uma consciência a julgar-se viva É o fim a tocar alma fugitiva, A único respeito, tomar com acuro Um fadário apagado de perspectivas II Ao meu semblante prefere-se o nada, diante das vãs venturas Pois se é hábito e desconcerto sempre padecer, Coerente é, por esses horrores, nunca me ater Para que não lastime o infinito desta amargura Esta angústia vazia que na miséria perdura Sufocando meu espírito em sofrer, Vede a todos dura sentença! É preferível já não ser, Que fugir do fim que, em descrença, meu corpo procura Se Dido no desalento, por Eneias, deixa vida, Estou cá, em silêncio de alma desvarrida A cessar aos vermes o que vivo eternamente Em álgido lamento, pude cantar nesta partida, Algumas rimas de mi'a face enlanguescida, Em que pude prezar da morte seu beijo unicamente
0
May 30, 2017
May 30, 2017 at 10:29 PM UTC
Anseios
Tristes calles derechas, agrisadas e iguales, por donde asoma, a veces, un pedazo de cielo, sus fachadas oscuras y el asfalto del suelo me apagaron los tibios sueños primaverales. Cuánto vagué por ellas, distraída, empapada en el vaho grisáceo, lento, que las decora. De su monotonía mi alma padece ahora. -¡Alfonsina! -No llames. Ya no respondo a nada. Si en una de tus casas, Buenos Aires, me muero viendo en días de otoño tu cielo prisionero no me será sorpresa la lápida pesada. Que entre tus calles rectas, untadas de su río apagado, brumoso, desolante y sombrío, cuando vagué por ellas, ya estaba yo enterrada.
0
1.1k
Versos a la tristeza de buenos aires
Viajo no meu pensamento Perdido no céu universal, Procuro um paraíso sempre igual. Procuro alegria sem saudade, Perdido num mundo sem idade. As montanhas chamuscadas, As aves sem afinidade, As pedras maltratadas, As flores sem vaidade. O sol sempre sentado, Lume acesso e apagado. Comboios sem passageiros, Políticos incultos e foleiros. O espaço é mal ocupado, O pensamento fustigado, Homem livre e de coração, Sustento e dedicação. Victor Marques
0
Oct 31, 2012
Oct 31, 2012 at 12:02 PM UTC
Viajo no meu pensamento
La ferocidad de un coito, Y ese fuego apagado en tu ****** de leona, te une y te completa, y la luz de tus ojos, y el Brillo intenso que mana De tu alma, me conecta A ti A tu deseo, a tu alma Brillante y adorada. Eres el fuego y el agua, Bajo mis dedos, ardes y apagas el fuego, y tu Pliegue erogeno se expande Para mi Lleva mi nombre, Como tatuado por tu Alma, como si tu corazon Lo hubiera impreso, Y brillas completa y amada, Bajo mis garras de Leon, ese Leon que es tuyo, Y adorada te ves en mis Garras Completa y amada, y tus ríos se abren para Mi, y yo bebo de ellos, Como si fueras el agua mas Pura Y en tus ojos, esa luz que te Pertenece como mi espada Samurai, y el espacio que las diabla dejaron en mi pecho Y el vapor que sale de nuestros Cuerpos al unirnos, es el Resultado de tu **** hermoso y Adorado, que oh MUDRAS HERMOSAS y adoradas sellan mi energía, Y nos comunica con el padre, y Somos uno, y te amo bajo su Energía, conectados a EL. y bajo sus ojos y en su Energía, te llenas de luz, Y asciendiendo vas llegando a ese hermoso despertar, y tu pliegue erogeno, es besado y adorado, y cuando entro con fuerza, siento que llego a casa, y que me perteneces Y tu piel blanca de alabastro Lleva mi nombre, un nombre que es tuyo.
0
Oct 18, 2018
Oct 18, 2018 at 4:13 PM UTC
Untitled
Ellos son, ellos vienen cada noche a mi lado. Por mucho que intentara ocultarme, enterrarlos, por mucho que quisiera creer que está el pasado para siempre dormido, ellos, desde sus altos tronos, ellos, siluetas contra un cielo apagado, ellos, amigos, hijos del mismo tiempo, hermanos en el mismo dolor, silenciosos, doblados por su pesada carga vendrían a mi lado. Ellos, son muy temblorosos, muy lentos y muy pálidos. Pedro, grave, tranquilo, enorme, sosegado como el mar en otoño. Murió un día de marzo allá lejos…                     Fernando: parecía una tapia bajo el sol del ocaso. Enterrado en la niebla quedó un día.                       Milagros: yo no la conocí. Tenía veinte años. Dicen que eran sus ojos transparentes y vagos; que era alegre y muy linda… Rodrigo, coronado de espumas, semidiós marino. Murió ahogado frente a la playa un día de tormenta.                     ¡Qué claros los veo! Ellos son, vienen cada noche a mi lado, vestidos de jirones oscuros del pasado. Ellos quiebran el vidrio de mis sueños, extraños y ausentes, como si nunca hubieran soñado conmigo, bajo el mismo cielo triste.                     Descalzos andan. Yo no los siento descender de sus marcos. Yo no sé que palabras traen, que no he descifrado. Nombres, fechas, lugares… ¡Señor, me está vedado tu secreto! No puedo darles mi sangre. Hablo con ellos y no entienden mis palabras. Los llamo a voces y no me oyen. Ellos, lentos y vagos, ellos son, ellos vienen cada noche a mi lado. Ellos amigos, hijos del mismo tiempo, hermanos en el mismo dolor, silenciosos, doblados, llenos de pesadumbre, misteriosos y vagos.
0
1.1k
Ellos
Ellos son, ellos vienen cada noche a mi lado. Por mucho que intentara ocultarme, enterrarlos, por mucho que quisiera creer que está el pasado para siempre dormido, ellos, desde sus altos tronos, ellos, siluetas contra un cielo apagado, ellos, amigos, hijos del mismo tiempo, hermanos en el mismo dolor, silenciosos, doblados por su pesada carga vendrían a mi lado. Ellos, son muy temblorosos, muy lentos y muy pálidos. Pedro, grave, tranquilo, enorme, sosegado como el mar en otoño. Murió un día de marzo allá lejos…                     Fernando: parecía una tapia bajo el sol del ocaso. Enterrado en la niebla quedó un día.                       Milagros: yo no la conocí. Tenía veinte años. Dicen que eran sus ojos transparentes y vagos; que era alegre y muy linda… Rodrigo, coronado de espumas, semidiós marino. Murió ahogado frente a la playa un día de tormenta.                     ¡Qué claros los veo! Ellos son, vienen cada noche a mi lado, vestidos de jirones oscuros del pasado. Ellos quiebran el vidrio de mis sueños, extraños y ausentes, como si nunca hubieran soñado conmigo, bajo el mismo cielo triste.                     Descalzos andan. Yo no los siento descender de sus marcos. Yo no sé que palabras traen, que no he descifrado. Nombres, fechas, lugares… ¡Señor, me está vedado tu secreto! No puedo darles mi sangre. Hablo con ellos y no entienden mis palabras. Los llamo a voces y no me oyen. Ellos, lentos y vagos, ellos son, ellos vienen cada noche a mi lado. Ellos amigos, hijos del mismo tiempo, hermanos en el mismo dolor, silenciosos, doblados, llenos de pesadumbre, misteriosos y vagos.
Continue reading...
72
El cuadro en la pared Tiene un paisaje bello, Hay un hombre sentado Y un auto viejo. En el cuadro de al lado Hay una casa al fondo, Con 3 ventanas Y puedo ver la luz encendida. En el cuadro de al lado hay sombras por la ventana, son de una mujer sentada Y presiento que me mira. En el cuadro de al lado Hay arboles marrones Y tras el auto viejo Hay un hombre extraño Y siento que me observa. En el cuadro de al lado Las luces se han apagado Y la silueta de la mujer Se a esfumado. En el cuadro de al lado ¡Suena un timbre! Creo que me han encontrado.
0
Sep 15, 2017
Sep 15, 2017 at 4:53 PM UTC
El cuadro de a lado
Sueño con un antiguo rey. De hierro es la corona y muerta la mirada. Ya no hay caras así. La firme espada lo acatará, leal como su perro. No sé si es de Nortumbria o de Noruega. Sé que es del Norte. La cerrada y roja barba le cubre el pecho. No me arroja una mirada su mirada ciega. ¿De qué apagado espejo, de qué nave de los mares que fueron su aventura, habrá surgido el hombre gris y grave que me impone su antaño y su amargura? Sé que me sueña y que me juzga, erguido. El día entra en la noche. No se ha ido.
0
862
La pesadilla
Porque eu tenho que ser um desgraçado que há de morrer afogado nesse mar de elementos de um passado que seria melhor apagado, porque há de mim ser mais um solitário que há de morrer queimado por todas essas emoções sem pário, porque há de mim ser mais um coitado que passa o tempo deitado nessa cama de sentimentos amaldiçoados
0
Sep 22, 2015
Sep 22, 2015 at 12:27 PM UTC
Untitled
la primera vez que te vi el tiempo se detuvo nuestras miradas lo único visible sólo por un momento como un rayo de luz aislado del mundo sólo tú y yo encontrándonos en otra dimensión en la que vimos la luz como una estrella fugaz fuerte, brillante olvidamos nuestro entorno sólo para sentir esta otra realidad lleno de gotas ven, ven lluvia de energía positiva toma mi mano y caminamos a través todos los sonidos todos los pensamientos apagado sólo tus ojos tan irreal sólo por un momento como un buceo en el mar y supe esto continuará
0
Aug 1, 2018
Aug 1, 2018 at 5:48 PM UTC
El lugar de nuestros ojos
Te lloré una tarde en viernes Te lloré de forma amarga Pena grande mi alma carga Sentimiento, en mi te ciernes Te lloré en solitario Confinado a un rincón Desahogando el corazón Recorriendo su calvario Te lloré sin hacer ruido El silencio es mi testigo Lágrimas, mi buen amigo Las derramo con descuido Te lloré hacia mis adentros Pues mi pena es mía sola Pena enorme que desola No consuelan los encuentros Te lloré con ojos ciegos Sin mirar a las razones Tontos son dos corazones Que no pasan de los juegos Te lloré con ritmo errante A destiempo y sincopado Estar lejos, ser amado Destino del caminante Te lloré por vez primera Desde hacía muchos meses Te he llorado muchas veces Desde aquella primavera Te lloré hasta no llorar Mi motivo se ha apagado Por vencido no me he dado Pues por siempre te he de amar
0
Aug 8, 2016
Aug 8, 2016 at 1:27 PM UTC
Una Tarde en Viernes
La misma calidad que el sol de tu país, saliendo entre las nubes: alegre y delicado matiz en unas hojas, fulgor de un cristal, modulación del apagado brillo de la lluvia. La misma calidad que tu ciudad, tu ciudad de cristal innumerable idéntica y distinta, cambiada por el tiempo: calles que desconozco y plaza antigua de pájaros poblada, la plaza en que una noche nos besamos. La misma calidad que tu expresión, al cabo de los años, esta noche al mirarme: la misma calidad que tu expresión y la expresión herida de tus labios. Amor que tiene calidad de vida, amor sin exigencias de futuro, presente del pasado, amor más poderoso que la vida: perdido y encontrado. Encontrado, perdido...
0
789
Amor más poderoso que la vida
Todo el mundo era pobre en aquel tiempo, todos entretejían sin saberlo -a veces sonreían- los hilos de tristeza que formaba la trama de la vida (inconsistente tela, pero qué estambre terco, la esperanza). Unas hebras de amor doraban un extremo de aquel tapiz sombrío en el que yo era un niño que corría no sé de qué o hacia dónde, tal vez hacia el espacio luminoso que urdían incansables las obstinadas manos amorosas. Nunca llegué a esa luz. Cuando iba a alcanzarla, el tiempo, más veloz, ya la había apagado con su pátina.
0
692
Viejo tapiz
Nuestro corazón es músculo. Por más que esté ya tieso o flojo. Uno lo tiene dentro suyo, y hace grande al de los otros. ¿Hace cuánto no lo ejercitas? Emblandecer un corazón apagado. ¿Recuerdas tu primera cita? Terminas, dolor y agotado. Has pensado en abandonarlo Pero día a día, se sana. El corazón inanimado, ahora vivo, siente y ama. El ejercicio ya es costumbre. Rutina de amor, la jornada. Siempre mágico, nunca aburre. No para, corazón, se agranda. El que una vez roto y solo. Callado, oculto y en desuso. Ahora, inmenso, fuerte y rojo. Gracias a usted, que se antepuso.
0
Mar 18, 2018
Mar 18, 2018 at 10:04 PM UTC
Muscle
Boca de llanto, me llaman tus pupilas negras, me reclaman. Tus labios sin ti me besan. ¡Cómo has podido tener la misma mirada negra con esos ojos que ahora llevas! Sonreíste. ¡Qué silencio, qué falta de fiesta! ¡Cómo me puse a buscarte en tu sonrisa, cabeza de tierra, labios de tristeza! No lloras, no llorarías aunque quisieras; tienes el rostro apagado de las ciegas. Puedes reír. Yo te dejo reír, aunque no puedas.
0
698
Boca de llanto
Dame, llama invisible, espada fría, tu persistente cólera, para acabar con todo, oh mundo seco, oh mundo desangrado, para acabar con todo. Arde, sombrío, arde sin llamas, apagado y ardiente, ceniza y piedra viva, desierto sin orillas. Arde en el vasto cielo, laja y nube, bajo la ciega luz que se desploma entre estériles peñas. Arde en la soledad que nos deshace, tierra de piedra ardiente, de raíces heladas y sedientas. Arde, furor oculto, ceniza que enloquece, arde invisible, arde como el mar impotente engendra nubes, olas como el rencor y espumas pétreas. Entre mis huesos delirantes, arde; arde dentro del aire hueco, horno invisible y puro; arde como arde el tiempo, como camina el tiempo entre la muerte, con sus mismas pisadas y su aliento; arde como la soledad que te devora, arde en ti mismo, ardor sin llama, soledad sin imagen, sed sin labios. Para acabar con todo, oh mundo seco, para acabar con todo.
0
614
Acabar con todo
Se ha apagado el fuego. Queda sólo un blando montón de cenizas, donde estuvo ondulando la llama. Ahí tienes, amigo, hecho porción quieta de polvo liviano, a aquel pino inmenso que nos dio su sombra, fresca y movediza, durante el verano. Tan alto, tan alto, que pasaba el techo de la casa mía. Si hubiera podido guardarlo en dobleces, ni en el arca grande del desván cabría. Y del pino inmenso ya ves lo que queda. Yo, que soy tan pequeña y delgada, ¡qué montón tan chiquito de polvo seré cuando muera!
0
669
Cenizas
Silencio, ¿dónde llevas tu cristal empañado de risas, de palabras y sollozos del árbol? ¿Cómo limpias, silencio, el rocío del canto y las manchas sonoras que los mares lejanos dejan sobre la albura serena de tu manto? ¿Quién cierra tus heridas cuando sobre los campos alguna vieja noria clava su lento dardo en tu cristal inmenso? ¿Dónde vas si al ocaso te hieren las campanas y quiebran tu remanso las bandadas de coplas y el gran rumor dorado que cae sobre los montes azules sollozando? El aire del invierno hace tu azul pedazos, y troncha tus florestas el lamentar callado de alguna fuente fría. Donde posas tus manos, la espina de la risa o el caluroso hachazo de la pasión encuentras. Si te vas a los astros, el zumbido solemne de los azules pájaros quiebra el gran equilibrio de tu escondido cráneo. Huyendo del sonido eres sonido mismo, espectro de armonía, humo de grito y canto. Vienes para decirnos en las noches oscuras la palabra infinita sin aliento y sin labios. Taladrado de estrellas y maduro de música, ¿donde llevas, silencio, tu dolor extrahumano, dolor de estar cautivo en la araña melódica, ciego ya para siempre tu, manantial sagrado? Hoy arrastran tus ondas turbias de pensamiento la ceniza sonora y el dolor del antaño. Los ecos de los gritos que por siempre se fueron. El estruendo remoto del mar, momificado. Si Jehová se ha dormido, sube al trono brillante, quiébrale en su cabeza un lucero apagado, y acaba seriamente con la música eterna, la armonía sonora de luz, y mientras tanto, vuelve a tu manantial, donde en la noche eterna, antes que Dios y el tiempo, manabas sosegado.
0
601
Elegía del silencio
Silencio, ¿dónde llevas tu cristal empañado de risas, de palabras y sollozos del árbol? ¿Cómo limpias, silencio, el rocío del canto y las manchas sonoras que los mares lejanos dejan sobre la albura serena de tu manto? ¿Quién cierra tus heridas cuando sobre los campos alguna vieja noria clava su lento dardo en tu cristal inmenso? ¿Dónde vas si al ocaso te hieren las campanas y quiebran tu remanso las bandadas de coplas y el gran rumor dorado que cae sobre los montes azules sollozando? El aire del invierno hace tu azul pedazos, y troncha tus florestas el lamentar callado de alguna fuente fría. Donde posas tus manos, la espina de la risa o el caluroso hachazo de la pasión encuentras. Si te vas a los astros, el zumbido solemne de los azules pájaros quiebra el gran equilibrio de tu escondido cráneo. Huyendo del sonido eres sonido mismo, espectro de armonía, humo de grito y canto. Vienes para decirnos en las noches oscuras la palabra infinita sin aliento y sin labios. Taladrado de estrellas y maduro de música, ¿donde llevas, silencio, tu dolor extrahumano, dolor de estar cautivo en la araña melódica, ciego ya para siempre tu, manantial sagrado? Hoy arrastran tus ondas turbias de pensamiento la ceniza sonora y el dolor del antaño. Los ecos de los gritos que por siempre se fueron. El estruendo remoto del mar, momificado. Si Jehová se ha dormido, sube al trono brillante, quiébrale en su cabeza un lucero apagado, y acaba seriamente con la música eterna, la armonía sonora de luz, y mientras tanto, vuelve a tu manantial, donde en la noche eterna, antes que Dios y el tiempo, manabas sosegado.
Continue reading...
72
Salir de verte significa una reflexión Como aquella luego de una buena película de ficción Salgo del cine Ensimismado Con el radio apagado Y pensamientos volando. Trato de atraparlos al volante En esa película sí terminamos juntos.
0
Aug 22, 2018
Aug 22, 2018 at 9:10 PM UTC
Salir de verte
Sin espejos la tarde, escaso el día que apenas su cyclamen insinuaba y la prímula en flor se balanceaba entre follajes de neblina fría. Y mi azor, ah mi azor de fina gualda, ausente y sin mensajes en el viento, como si fuera piedra el pensamiento o se hubiera apagado mi esmeralda. Muda interrogo al aire sin fulgores y nada escucha rezo ni loores para obtener la gracia de su arribo. Me cercarán los monstruos del desvelo y hasta el alba estaré oteando el cielo para ver si sus gemas apercibo.
0
477
Ausente azor
Tú que hueles la flor de la bella palabra acaso no comprendas las mías sin aroma. Tú que buscas el agua que corre transparente no has de beber mis aguas rojas.Tú que sigues el vuelo de la belleza, acaso nunca jamás pensaste cómo la muerte ronda ni cómo vida y muerte -agua y fuego- hermanadas van socavando nuestra roca.Perfección de la vida que nos talla y dispone para la perfección de la muerte remota. Y lo demás, palabras, palabras y palabras, ¡ay, palabras maravillosas!Tú que bebes el vino en la copa de plata no sabes el camino de la fuente que brota en la piedra. No sacias tu sed en su agua pura con tus dos manos como copa.Lo has olvidado todo porque lo sabes todo. Te crees dueño, no hermano menor de cuanto nombras. Y olvidas las raíces («Mi Obra», dices), olvidas que vida y muerte son tu obra.No has venido a la tierra a poner diques y orden en el maravilloso desorden de las cosas. Has venido a nombrarlas, a comulgar con ellas sin alzar vallas a su gloria.Nada te pertenece. Todo es afluente, arroyo. Sus aguas en tu cauce temporal desembocan. Y hechos un solo río os vertéis en el mar, «que es el morir», dicen las coplas.No has venido a poner orden, dique. Has venido a hacer moler la muela con tu agua transitoria. Tu fin no está en ti mismo («Mi Obra», dices), olvidas que vida y muerte son tu obra.Y que el cantar que hoy cantas será apagado un día por la música de otras olas.
0
413
Para un esteta
En el fondo de la calle, un edificio público aspira el mal olor de la ciudad. Las sombras se quiebran el espinazo en los umbrales, se acuestan para fornicar en la vereda. Con un brazo prendido a la pared, un farol apagado tiene la visión convexa de la gente que pasa en automóvil. Las miradas de los transeúntes ensucian las cosas que se exhiben en los escaparates, adelgazan las piernas que cuelgan bajo las capotas de las victorias. Junto al cordón de la vereda un quiosco acaba de tragarse una mujer. Pasa: una inglesa idéntica a un farol. Un tranvía que es un colegio sobre ruedas. Un perro fracasado, con ojos de prostituta que nos da vergüenza mirarlo y dejarlo pasar (1). De repente: el vigilante de la esquina detiene de un golpe de batuta todos los estremecimientos de la ciudad, para que se oiga en un solo susurro, el susurro de todos los senos al rozarse.
0
375
Pedestre
Ay de mí, ay de nosotros, bienamada, sólo quisimos sólo amor, amarnos, y entre tantos dolores se dispuso sólo nosotros dos ser malheridos. Quisimos el tú y yo para nosotros, el tú del beso, el yo del pan secreto, y así era todo, eternamente simple, hasta que el odio entró por la ventana. Odian los que no amaron nuestro amor, ni ningún otro amor, desventurados como las sillas de un salón perdido, hasta que se enredaron en ceniza y el rostro amenazante que tuvieron se apagó en el crepúsculo apagado.
0
315
Soneto lxii