"anhelos" poems
Piensas en el ayer
El ayer en diamante
Lágrimas de oro
Anhelos de piedras preciosas
La voz diurna
Las miradas suicidas
El olor centelleante
El tacto preciso
El gusto con la lengua seca
Y crees que fue una pesadilla
Un amargo café al que olvidaste,
- sin querer - ponerle azúcar
Un olor a quemado,
de una fuente imprecisa,
pero cercana.
Los dedos entumecidos,
de tanto cansancio.
La vista nublada, perenne, constante
sin significado alguno.
La garganta irritada, rasposa,
de no ahorrar las palabras.
Eres un espejismo para tus ojos
No existes
Solo piensas que tal vez
Una vez más
Viviste.
Jan 7, 2012
Jan 7, 2012 at 4:02 PM UTC
¿Quieres que hablemos?... Está bien... empieza:
Habla a mi corazón como otros días...
¡Pero no!... ¿qué dirías?
¿Qué podrías decir a mi tristeza?
No intentes disculparte... ¡todo es vano!
Ya murieron las rosas en el huerto;
el campo verde lo secó el verano,
y mi fe en ti, como mi amor, ha muerto.Amor arrepentido,
ave que quieres regresar al nido
al través de la escarcha y las neblinas;
amor que vienes aterido y yerto,
¡donde fuiste feliz... ya todo ha muerto!
¡No vuelvas... Todo lo hallarás en ruinas!¿A qué has venido? ¿Para qué volviste?
¿Qué buscas?... ¡Nadie; habrá de responderte!
Está sola mi alma, y estoy triste,
inmensamente triste hasta la muerte.
Todas las ilusiones que te amaron,
las que quisieron compartir tu suerte,
mucho tiempo en la sombra te esperaron,
y se fueron... ¡cansadas de no verte!Cuando por vez primera
en mi camino te encontré, reía
en los campos la alegre primavera...
toda esa luz, aromas y armonía.Hoy... ¡todo; cuán distinto! Paso a paso
y solo voy por la desierta vía.
-Nave sin rumbo entre revueltas olas-
pensando en las tristezas del ocaso,
y en las tristezas de las almas solas.En torno la mirada no columbra
sino aspereza y páramos sombríos;
los nidos en la nieve están vacíos,
y la estrella que amamos ya no alumbra
el azul de tus sueños y los míos.Partiste para ignota lontananza
cuando empezaba a descender la sombra.
...¿Recuerdas? Te imploraba mi esperanza,
¡pero ya mi esperanza no te nombra!¡No ha de nombrarte!...¿para qué?... Vacía
está el ara, y la historia yace trunca.
¡Ya para que esperar que irradie el día!
¡Ya para que decirnos: Todavía!
Si una voz grita en nuestras almas: ¡Nunca!Dices que eres la misma; que en tu pecho
la dulce llama de otros tiempos arde;
que el nido del amor no esta desecho,
que para amarnos otra vez, no es tarde.¡Te engañas!... ¡No lo creas!... Ya la duda
echó en mi corazón fuertes raíces.
Ya la fe de otros años no me escuda...
Quedó de sueños mi ilusión desnuda,
¡y no puedo creer lo que me dices!¡No lo puedo creer!... Mi fe burlada,
mi fe en tu amor perdida,
es ansia de una nave destrozada,
¡ancla en el fondo de la mar caída!Anhelos de un amor, castos risueños,
ya nunca volveréis... Se van... ¡Se esconden!
¿Los llamas?... ¡Es inútil!... No responden...
¡Ya los cubre el sudario de mis sueños!Hace tiempo se fue la primavera...
¡Llegó el invierno, fúnebre y sombrío!
Ave fue nuestro amor, ave viajera,
¡y las aves se van cuando hace frío!
2.7k
La sonrisa que llueve en mi alma,
así eres tú, alegrando mis días
y llenándolos de esperanza,
(Así eres tu).
Como el primor del cielo
forrándome en nubes
que transitan mi cuerpo,
algo así eres tú.
Como ladrillos que componen
mi apasionada fábrica, así eres tú,
brasero en mis días más fríos,
manantial refrescante de ilusión
en mis temporadas de calor,
así eres tú.
Semilla que germina de mi tierra,
Como agua, bautizando mi cosecha,
aceite que embalsama mi piel reseca
(así eres tú).
Como arena que se acuesta
con la última ola, así eres tú,
la paciente y dulce cuesta
del sol en mi panorama, así eres tú.
Salmo que edifica mi espíritu,
ensalmando mis días de tristeza
y conjurándolos con tus bellas
e inolvidables caricias
Así eres tú.
¡Mi hombre perfectamente imperfecto!
Loma de mis anhelos,
vigor de mi boca refresca.
La calma cuando pienso en ti
en mi vieja mecedora.
Estar entre tus brazos es mi mejor sombra,
besarnos y abrazarnos sin descanso
debajo de aquel árbol de magnolia,
vestigios de amor en el suelo dejamos
cual árbol su bella flor nos va adornando.
Así eres tú, como un poema de Neruda,
que me conmueve y me transporta a la luna.
Como un verso que encontró su mejor metáfora,
Como la energía que logra traspasar las barreras físicas.
Así eres tú, mi rayo de sol en un día nublado.
Suspiro que alienta mi cuerpo y mi morada,
Aquella canción que de niña escuchaba,
ya soñando contigo y algún día cantártela.
Y si, ¡bendito Dios, que eres tú!
LeydisProse
10/18/2018
https://m.facebook.com/LeydisProse//
Oct 18, 2018
Oct 18, 2018 at 2:36 PM UTC
Corazón gitano y errante
Con raíces aéreas sobre el viento
Pensante, ingenuo
Y sin dudarlo, pasión en desenfreno
Quien hubiera pensado, por fuera
Ella fría como un témpano de hielo,
Por dentro
Esperando ser descubierta con un beso
En tan solo minutos
Él ya la habría leído como un libro abierto
Si fue la ternura
Con que la miraba de reojo
O la dulce pero cautelosa
Forma de hablarle a sus anhelos
Las confidencias en horas de madrugada
O lo fugaz de un escondido beso
Solo podría decir
Que tocaba la guitarra como si escuchara el cielo
Sus dedos y sus manos
Un perfecto juego del destino
Y, sin embargo,
Estaba la necesidad de ver al otro semi dormido
Para darse cuenta
Que no de casualidades se construye un laberinto
Decir que fue el encanto de su guitarra
Lo que la atrapó en sus manos desde el principio
Jan 7, 2012
Jan 7, 2012 at 2:36 PM UTC
Las hadas, las bellas hadas,
existen, mi dulce niña,
Juana de Arco las vio aladas,
en la campiña.
Las vio al dejar el mirab,
ha largo tiempo, Mahoma.
Más chica que una paloma,
Shakespeare vio a la Reina Mab.
Las hadas decían cosas
en la cuna
de las princesas antiguas:
que si iban a ser dichosas
o bellas como la luna;
o frases raras y ambiguas.
Con sus diademas y alas,
pequeñas como azucenas,
había hadas que eran buenas
y había hadas que eran malas.
Y había una jorobada,
la de profecía odiosa:
la llamada
Carabosa.
Si ésta llegaba a la cuna
de las suaves princesitas,
no se libraba ninguna
de sus palabras malditas.
Y esa hada era muy fea,
como son
feos toda mala idea
y todo mal corazón.
Cuando naciste, preciosa,
no tuviste hadas paganas,
ni la horrible Carabosa
ni sus graciosas hermanas.
Ni Mab, que en los sueños anda,
ni las que celebran fiesta
en la mágica floresta
de Brocelianda.
Y, ¿sabes tú, niña mía,
por qué ningún hada había?
Porque allí
estaba cerca de ti
quien tu nacer bendecía:
Reina más que todas ellas:
la Reina de las Estrellas,
la dulce Virgen María.
Que ella tu senda bendiga,
como tu Madre y tu amiga;
con sus divinos consuelos
no temas infernal guerra;
que perfume tus anhelos
su nombre que el mal destierra,
pues ella aroma los cielos
y la tierra.
1.4k
La frescura de lo que recién llega, huele a grama mojada por lluvia de anhelos.
Como un “te acuerdas” evoca la duda, realza una emoción y cautiva el corazón.
Las miradas provocan orgasmos, si sabes mirar;
Los besos enloquecen el alma, y el **** entorpece la decencia.
El amor transforma lo banal en perpetuo, la razón en sentimiento.
Recuérdame por favor la forma de tu cintura, aunque me queme las manos al sentirla.
Embriágame otra vez con tu saliva y tu boca, permíteme una vez más volverte loca.
Desnuda mis nervios, desviste los tuyos, y déjalos que juegen al son de nuestros besos.
Cuéntame dónde has estado, pero no pronuncies nada.
Entrégame tu lujuria, dibújala sobre tu piel.
Haz sonar tu voz, sin decir una palabra.
Regálame tu vientre, liso y sedoso.
Confúndeme, dime que no.
Emocióname, dime que si.
Baila para mi.
Curvas.
Baila sobre mi.
Cantos.
Feb 16, 2013
Feb 16, 2013 at 4:08 PM UTC
no necesitábamos excusas para sentirnos solos
no necesitábamos acordes para armar nuestra melodía
necesitábamos razones para volver a nosotros mismos
necesitábamos esperar por una muestra
necesitábamos iluminar nuestra química
nuestra química no correspondida
llena de azulejos y brisas de verano
atosigando cada posibilidad de reencuentro
reencuentros frustrados rasguñados por anhelos
que ni siquiera intentaban ser hallados
así que mientras más intentemos correr
más frustrados se volverán nuestros planes de regresar
Jun 8, 2016
Jun 8, 2016 at 11:55 PM UTC
Hoy te entregaré mi último poema.
Desando que mis oídos,
escuchen de ti un suspiro.
Hoy soñaré con todo lo que fue amarte.
Quiero soñar otra vez, que me sonríes.
Hoy te entregaré mi último poema.
Te daré toda la esencia de mis sueños.
Aquellos sueños que fueron anhelos de mi amor.
Fantasías, convertidas en versos de mis poemas.
Hoy te entregaré mi último poema
Lleno del amor que Dios me prestó.
En cada verso dejare grabado mis sentimientos.
Te entregaré mi alegría, esperanza, lágrimas , he ilusión.
Hoy te entregaré mi último poema
Con amor y penas.
Por qué en la distancia que prefieres
Tendrás nuevos poemas,
Escritos por otro poeta.
uno que sí leerás.
Y te hará desconocer mis versos.
Hoy te entregaré mi último poema.
Que te muestre el sueño de mi amor.
Quise robarte con mi amor tus penas.
Mas fui el poeta que no supo escribir
su amor en tu corazón.
Hoy te entregaré mi último poema
más no dejare de escribir más versos
Que describan el amor
que existe, que llena,que siento.
El imperfecto amor por ti,
Dentro de mi corazón.
May 6, 2022
May 6, 2022 at 2:06 AM UTC
Pienso en ti
(se eleva mi cuerpo)
Esa tu bendita esencia,
que me hace tanta falta en tu ausencia,
esa manera en que me resucitas cuando en ti pienso,
esa manera en que excitas cada espacio de mi desvaído cuerpo,
ese, tu fuego fugaz que exalta mis lugares impávidos,
que corta mi respiración entre tantos gemidos,
que me eleva al éxtasis más exquisito...
esa pasión desatada,
rebosada entre respiros de una prisión pasional
que quiere liberarse contigo.
Son eternas las ganas en tu ausencia,
se desbordan mis ríos de impaciencia,
queriendo entregarte ¡mi exquisitez y delicadeza!
Queriendo comerme las ansias de estar contigo-yo vivo,
susurrando entre leves suspiros tu bendito nombre,
hasta conseguir agitar mi orgullo,
que se rinde ante el delirio que se manifiesta
cuando tu nombre pronuncio y te invoco y te digo
en voz baja, después un poco más alta,
que me tomes, que me grites, que me alces, me alivies
de este deseo que solo tú sabes saciar con tus labios,
con tus sedosas manos,
con tu ojos de marineros desafiando mi cuerpo,
contorsionándolo a tu antojo hasta doblegarme en tu ego
al saber que solo en tus brazos libero mis deseos.
De pronto despierto de ese trance,
y me doy cuenta que no estás conmigo,
vuelvo de nuevo a evocarte en una descarga que llegue hasta tu nido.
Con esa telepatía que nos junta a pesar de esta lejanía,
y descargo, y me desprendo, y me rindo ante todo este deseo,
y mis sábanas rojas evidencian esos anhelos
de esa pasión que despierta en este alejamiento
y
que se aquieta solo cuando regresas a nuestro domicilio…..,
sea llamándote a lo lejos
o
cuando finalmente se juntan nuestros cuerpos……...
Oct 16, 2017
Oct 16, 2017 at 11:13 AM UTC
Y entonces me pegó como una de esas cosas que no te esperas, directo en lo que les gusta llamar corazón, en el que has estado revolviendo y resolviendo últimamente. ¿Cómo es que no te vas de mi mente? Y vaya que me he estado hundiendo en la densidad de la necesidad de huir de esta ciudad, pero apareces y me congelo. Es tu nombre, tu voz, tu esencia, tu confusión. Mi confusión. Se me olvida la depresión, la represión. Que te quiero como posesión pero sin serlo, te quiero cerca y te quiero lejos. Te quiero aquí o allá. Qué fácil se me hace darlo todo cuando se trata de ti, y qué difícil soltar tan poco cuando se trata de ti. ¿Ves mis contradicciones? Que si es contigo, yo voy. Y si es sin ti, yo dudo y dudo y dudo. Ni la más clara de mis decisiones ni el más grande de mis anhelos topan el suelo en la balanza de mis prioridades si viene a dar contigo. Si comienza con tu nombre, termina con el mío, y si comienza con el mío, me las arreglo de que tú conmigo. ¿Trotar mundos? Con vos, solo si somos dos. ¿Trotar mundos? Con voz, sólo si somos dos.
Jun 18, 2014
Jun 18, 2014 at 6:04 PM UTC
Sí, yo he escrito estos Abrojos
tras largas penas y agravios,
ya con la risa en los labios,
ya con el llanto en los ojos.
Tu noble y leal corazón,
tu cariño, me alentaba
cuando entre los dos mediaba
la mesa de redacción.
Yo, haciendo versos, Manuel,
descocado, antimetódico,
en el margen de un periódico,
o en un trozo de papel.
Tú , aplaudiendo o censurando,
censurando o aplaudiendo
como crítico tremendo,
o como crítico blando.
Entonces, ambos a dos,
de mil ambiciones llenos,
con dos corazones buenos
y honrados, gracias a Dios,
hicimos dulces memorias,
trajimos gratos recuerdos,
y no nos hallamos lerdos
en ese asunto de glorias.
Y pensamos en ganarlas
paso a paso y poco a poco...
Y ya huyendo el tiempo loco
de nuestras amigas charlas,
nos confiamos los enojos,
las amarguras, los duelos,
los desengaños y anhelos...
y nacieron mis Abrojos.
Obra, sin luz ni donaire,
que al compañero constante
le dedica un fabricante
de castillos en el aire.
Obra sin luz, es verdad,
pues rebosa amarga pena;
y para toda alma buena
la pena es oscuridad.
Sin donaire, porque el chiste
no me buscó, ni yo a él;
ya tú bien sabes, Manuel,
que yo tengo el vino triste.Juntos hemos visto el mal
y en el mundano bullicio,
cómo para cada vicio,
se eleva un arco triunfal.
Vimos perlas en el lodo,
burla y baldón a destajo,
el delito por debajo
y la hipocresía en todo.
Bondad y hombría de bien,
como en el mar las espumas,
y palomas con las plumas
recortadas a cercén.
Mucho tigre carnicero,
bien enguantadas las uñas,
y muchísimas garduñas
con máscaras de cordero.
La poesía con anemia,
con tisis el ideal,
bajo la capa el puñal
y en la boca la blasfemia.
La envidia que desenrosca
su cuerpo y muerde con maña;
y en la tela de la araña
a cada paso la mosca...
¿Eres artista? Te afeo.
¿Vales algo? Te critico.
Te aborrezco si eres rico,
y si pobre, te apedreo.
Y de la honra haciendo el robo
e hiriendo cuanto se ve,
sale cierto lo de que
el hombre del hombre es lobo.No predico, no interrogo.
De un sermón ¡qué se diría!
Esto no es una homilía,
sino amargo desahogo.
Si hay versos de amores, son
las flores de un amor muerto
que brindo al cadáver yerto
de mi primera pasión.
Si entre esos íntimos versos
hay versos envenenados,
lean los hombres honrados
que son para los perversos.
Y tú, mi buen compañero,
toma el libro; que en verdad
de poeta y caballero,
con mis Abrojos no hiero
las manos de la amistad.
985
En un sueño
Me convertí en marinero cuando antes temí el diluvio
Ya que en el agua volví a nacer
En un sueño
Me convertí en el silencio cuando antes solo me oía a mi mismo
Ya que en el silencio escuché una voz
En un sueño
Me convertí en un momento cuando antes solo pensé en mañana
Ya que en ese instante no tuve preocupación.
En un sueño
Me convertí en la sabiduría cuando antes solo rezé por locura juvenil
Ya que en mi mente supe de virtud
En un sueño
Me convertí en la esperanza de la boca de una paloma antes de ahogarme
Ya que el árbol de la vida estaba ahora en mis manos
En un sueño
Soy la imaginación cuando antes solo fui duda
Ya que hoy solo veo lo posible
En un sueño
Me convertí el la creación cuando antes fui solo destrucción
Ya que hoy me ha perdonado el pasado
En un sueño
Me convertí en regalo cuando antes fui solo egoismo
Ya que mis anhelos se hicieron perdón
En un sueño
Me convertí en la humildad cuando antes fui la arrogancia
Ya que mi nave tan fácilmente se perdió
En un sueño
Me convertí en la piedad cuando antes fui la penitencia
Ya que las piedras que sostuve cayeron de mis manos
En un sueño
Me convertí en justicia cuando antes fui venganza
Ya que lo justo es amor
En un sueño
Me convertí en vida cuando antes solo supe de muerte
Ya que la gracia me recordó mi opción
Jan 6, 2016
Jan 6, 2016 at 11:00 PM UTC
Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...
En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear,
tu voz que me dice muy paso
que no me quieres olvidar...
En el silencio de mis noches,
-como la luna sobre el mar-
riela en mi alma tu recuerdo...
Veo el undívago vibrar
de las estrellas, en tus ojos...
Me embriaga el cálido aromar
de tu melena tenebrosa...
Tu frente, -un milagro lunar-
trasluce los puros anhelos
de tu querer, de tu ensoñar
Se van mis horas solitarias
tras tu recuerdo, en un girar
de sueños y sueños ilusos...
(No los podremos realizar?)
Melancólico ensueño ilusorio
que justifica el vegetar
del ánima mía soberbia,
de mi espíritu singular...
Melancólico ensueño ilusorio...
(no lo podremos realizar..?)
Riela en mi alma tu recuerdo...
Siento en mi boca palpitar
el beso trémulo y perenne
con que nos hemos de besar...
Miro en tus ojos de misterio
-como si fueran a llorar...-
todo el poema de la vida
que no pudimos realizar...
En tu nocturna cabellera
-nardos y lirios y azahar-
aspiro todos los perfumes
con que quisiera aletargar
mi quimérica pantomima
de soñar y soñar y soñar!
Está en tu grácil cuerpo fino
toda la euritmia del rimar...
Son tus manos palidecidas
-parece que fuera a nevar...-,
tus manos, lánguidas y breves,
pareja de lirios sin par!
Tus manos, que bendijeron
con su perdón, mi divagar
por árduos caminos oscuros
y muelles sendas del pecar...
Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...
En el silencio de mis noches
oigo tu voz aletear...,
tu voz, que me dice muy paso
que no me quieres olvidar!
Siento en mi frente ensombrecida
tus manos cándidas posar...
Siento en mi ardida frente gélida
el balsámico palpitar
de tus labios, que borran culpas
y que me quieren perdonar...
¡Melancólico ensueño ilusorio
de mi incoherente divagar!
Fantasía disparatada
de mi espíritu singular!
Delirio ingenuo que se trueca
-irónico y duro- en pesar...
¡Melancólico ensueño ilusorio
que no podremos realizar...!
Riela en mi alma tu recuerdo
como la luna sobre el mar...!
865
Y fui después un numen transitorio,
sombra y canción en la embriagante tierra,
un sino raro y un deleite raro.
Ya el crepúsculo estivo el día cierra
y lejos brilla un tenebroso faro.
La dama de cabellos encendidos
fecunda con mi sangre sus huertos prohibidos.
Y una inquietud frenética y gozosa
mi paz, mi sueño, mi vigor consume,
y un huracán mi plenitud doblega.
¡Soy esa sombra que cruzó el camino,
en sangre tinta… de lujuria ciega!
Soy esa sombra pávida, cautiva
de un gran misterio en el Misterio oculto.
Huella la flor azul pata lasciva
de cabrón ***** y el divino himnario
sella Satán con sellos de su culto.
Mi pena errante con mi vino loco
en el turbión del vicio la sepulto.
Soy huésped de garitos y tabernas.
Disputo al "puede ser" un pan ingrato;
y dejo que mi carne, ruïn loba
de lúgubres anhelos arrecida,
se me abandone al logro del deleite,
desnuda en la impudicia de la vida.
Entúrbiase la clara inteligencia.
La idea afluye en nieblas ondulantes.
Es el goce monótona frecuencia:
igual en el deliquio y el suspiro...
¡Dadme un beso, un contacto y una esencia,
una sensualidad de nuevo giro!
770
"El agua toma siempre la forma de los vasos
que la contienen", dicen las ciencias que mis pasos
atisban y pretenden analizarme en vano;
yo soy la resignada por excelencia, hermano.
¿No ves que a cada instante mi forma se aniquila?
Hoy soy torrente inquieto y ayer fui agua tranquila;
hoy soy, en vaso esférico, redonda; ayer, apenas,
me mostraba cilíndrica en las ánforas plenas,
y así pitagorizo mi ser, hora tras hora;
hielo, corriente, niebla, vapor que el día dora,
todo lo soy, y a todo me pliego en cuanto cabe.
¡Los hombres no lo saben, pero Dios si lo sabe!
¿Por qué tú te rebelas? ¿Por qué
tú ánimo agitas?
¡Tonto! ¡Si comprendieras las dichas infinitas
de plegarse a los fines del Señor que nos rige!
¿Qué quieres? ¿Por qué sufres?
¿Qué sueñas? ¿Qué te aflige?
¡Imaginaciones que se extinguen en cuanto
aparecen...! ¡En cambio, yo canto, canto, canto!
Canto, mientras tu penas, la voluntad ignota;
canto cuando soy chorro, canto cuando soy gota,
y al ir, Proteo extraño, de mi destino en pos,
murmuro: -¡Que se cumpla la santa ley de Dios!
¿Por qué tantos anhelos sin rumbo tu alma fragua?
¿Pretendes ser dichoso? Pues bien: sé como el agua;
sé como el agua, llena de oblación y heroísmo,
sangre en el cáliz, gracia de Dios en el bautismo;
sé como el agua, dócil a la ley infinita,
que reza en las iglesias en donde está bendita,
y en el estanque arrulla meciendo la piragua.
¿Pretendes ser dichoso? Pues bien: sé como el agua;
lleva cantando el traje de que el Señor te viste,
y no estés triste nunca, que es pecado estar triste.
Deja que en ti se cumplan los fines de la vida:
sé declive, no roca; transfórmate y anida
donde al Señor le plazca, y al ir del fin en pos,
murmura: ¡Que se cumpla la santa ley de Dios!
Lograrás, si lo hicieres así, magno tesoro
de bienes: si eres bruma, serás bruma de oro;
si eres nube, la tarde te dará su arrebol;
si eres fuente, en tu seno verás temblando al sol;
tendrán filetes de ámbar tus ondas, si laguna
eres, y si océano, te plateará la luna.
Si eres torrente, espuma tendrás tornasolada,
y una crencha de arco-iris en flor, si eres cascada.
Así me dijo el Agua con místico reproche,
Y yo, rendido al santo consejo de la Maga,
Sabiendo que es el Padre quien habla entre la noche,
Clamé con el Apóstol: -Señor, ¿qué
quieres que haga?
791
El amor lo vale todo,
El amor lo espera todo,
El amor lo exige todo,
El amor lo entrega todo.
Mas el amor no te puede robar
tu paz interior, tus anhelos,
la mujer salvaje que llevas dentro,
el hombre voraz que fluye en tu interior.
El amor no te deja con hambre-el amor sacia.
El amor humedece, no puede vivir en aridez,
por eso en el desierto no crecen rosas, sino cactus.
El amor no es incógnita, es claro como el agua.
El amor resucita aun muera en diez mil batallas!
El amor crea en medio del desastre,
Sabe transformarse como un camaleón si es necesario.
Existen esos amores inmortales,
mas es muy difícil tener un amor ÁGAPE…
ese amor puro del cual habla la biblia.
Posiblemente el amor que tiene una madre por su cría.
Talvez es el amor que tuvo Cristo-para decidir entregar su vida.
Tu y yo….bueno…vivimos en el EROS y HIMEROS!
Y no me avergüenzo de tener un amor carnal y errático como el nuestro.
Un amor que padece, que sufre, que espera-devorase en cada entrega.
Desquiciarse hasta que se perturbe la Luna,
pues tiene tiempo que nadie la posee.
Esos volátiles besos mojados donde volvemos verde la tierra,
llenos furia,
excitación,
rabia,
locura desbordada,
despilfarrada,
nadando en las aguas violentas y apacibles de nuestra saliva ardiente,
que nos reposa en vértices y cordilleras,
para luego sumergirnos en los
variantes colores
de nuestro apasionado valle!
Talvez no es AGAPE,
mas nuestro amor no lo cambio,
aunque el mismo Dios me lo pidiera!!!!
LeydisProse
5/25/2017
https://m.facebook.com/LeydisProse/
Jun 3, 2017
Jun 3, 2017 at 9:02 AM UTC
Cuando la luna ya no alcance mis andares;
El sol se habrá esfumado y la tierra quedará fría y sombria.
La noche que acabe con todos mis llantos;
Acabará con los triunfos cotidianos.
El día que deje de extrañarte;
Será el fin de mis anhelos y la Sorpresa misma morirá.
No quiero eliminar la desgracia,
Solo busco alimentar la esperanza
en los huecos más oscuros de un jardín escondido en mi cabeza.
Hay melón y sandía listas para probarse;
¿Quién habrá pensado que estarías enamorado de los frutos que oculto?
Nov 6, 2023
Nov 6, 2023 at 12:36 AM UTC
Allí,
bajo la tierra,
más lejos que los ruidos,
que el polvo,
que las tumbas;
más allá del azufre,
del agua,
de las piedras;
allí,
en lo convulso,
donde todo se parte,
donde todo se funde,
en ígneo cataclismo,
en calcinante escoria,
en bullente derrumbe,
en mineral catástrofe;
allí, allí,
en cráteres
inestables,
voraces,
en fétidos apriscos,
en valles torturados;
allí,
en lo caótico;
sumido,
amalgamado
en una pasta informe,
viscosa,
putrefacta;
las lenguas carcomidas por vocablos hipócritas,
los pulmones que criban anhelos de serpiente,
las esponjosas manos embebidas de usura,
las vísceras heladas de batracios humanos,
los sexos que trafican disfrazados de arcángeles,
las vértebras roídas por rencores insomnes,
todo, todo
hacinado,
revuelto,
confundido,
en un turbio amasijo
de infección
y de pústulas;
adentro del estruendo,
hundido en el abismo,
en una pira enorme
de expiación,
de exterminio.
Allí,
en lo profundo,
debajo de la tierra.
549
La noche de verano que amante nos cubría
De ti era digna: ¡el cielo tantos astros tenía!
¡Tan diáfano en las sombras era su azul turquí,
Tan gratos sus rumores en el boscaje umbrío,
y tanta la dulzura que bajaba en rocío
Sobre ti y sobre mí!
Tus manos en las mías, mi espíritu de hinojos,
Te admiraba en silencio, porque en tus bellos ojos
Cuanto es amor y dicha veía yo irradiar.
y sin nada decirnos en esa dulce calma,
El ensueño que en tu alma comenzaba, en mí alma
Venía a terminar.
y a Dios en lo más íntimo del alma bendecía
Porque a ti y a la noche dio secreta armonía,
y porque una infinita ternura puso en mí,
y os hizo. a ti y la noche, tan puras y tan bellas,
y a la callada noche dio encantos y dio estrellas,
y la hermosura a ti.
A Dios, en nuestras almas, con un amor profundo
Bendigamos contritos; hizo tu alma y el mundo,
y es él quien a mi pecho dio anhelos y dio amor.
Es él quien en su fondo todo misterio encierra;
Es él quien brillar hace tus ojos en la tierra,
y al astro da fulgor.
Es él quien hizo siempre del amor faro y guía;
El, quien hizo la noche más hermosa que el día,
y al amor dio la fuerza de vencer al dolor.
Es Dios quien en tu cuerpo, don de su mano pura,
Como en celeste copa derramó la hermosura,
y en mi alma, el amor.
Déjate amar, bien mío. Sólo vive quien ama;
El amor es la vida, lo que la mente inflama,
Lo que deplora el hombre su vida al declinar.
Sin él, nada es completo, y a él todo se eslabona.
La belleza es la frente, y el amor la corona:
¡Déjate coronar!
Lo que llena el espíritu batallador del hombre
No ha sido nunca el oro, ni aún el mismo renombre,
Polvo vil que traemos de la lucha feral;
Ni la ambición que siempre va tras quimera vana,
y roe lentamente cuanto en la vida humana
Es anhelo ideal.
Lo que basta es el cambio risueño de miradas,
Los ahogados suspiros, las manos enlazadas,
El beso, licor de éxtasis, aroma de ilusión;
Todo lo que adivina la mente en otra mente,
y todas las canciones que surgen de la ardiente
Lira del corazón.
No hay nada bajo el cielo sin una ley secreta;
Todo tiene su abrigo, su retiro y su meta
Do el instinto nos fija: su barca, el pescador;
El águila, las cumbres do en clara luz se baña,
El lago azul, el cisne; y el ave, la montaña...
Las almas, el amor.
564
Tenía la tristeza del cielo en el otoño,
La tristeza de un rayo de luna sobre el mar;
Lo raro y misterioso que al corazón ******
Y de un ensueño casto la dulce vaguedad.
Su palidez hablaba de anhelos imposibles,
-Estrellas apagadas en un lejano azul-,
De anhelos imposibles en días de esperanza,
Cuando se habría al cielo, cual flor, su juventud.
Copo de nieve, copo que cruza las tinieblas,
Intacto, así la vida cruzó su corazón.
Selló un misterio siempre su alma. Y sólo un beso,
El beso del Ensueño, su labio conoció.
De sueños de pureza formó su virgen alma,
-Enamorada eterna de un místico ideal-
De sueños de pureza... cual ramo de albas flores,
Cual ramo que debía morir en un altar.
481
Europa se ha prendido, se ha incendiado:
de Rusia a Españ va, de extremo a extremo,
el incendio que lleva enarbolado,
con un furor, un ímpetu supremo.
Cabalgan sus hogueras,
trota su lumbre arrolladoramente,
arroja sus flotantes y cálidas banderas,
sus victoriosas llamas sobre el triste occidente.
Purifica, penetra en las ciudades,
alumbra, sopla, da en los rascacielos,
empuja las estatuas, muerde, aventa:
arden inmensidades
de edificios podridos como leves pañuelos,
cesa la noche, el día se acrecienta.
Cruza un gran tormenta
de aeroplanos y anhelos.
Se propaga la sombra de Lenin, se propaga,
avanza enrojecida por los hielos,
inunda estepas, salta serranías,
recoge, cierra, besa toda llaga,
aplasta las miserias y las melancolías.
Es como un sol que eclipsa las tinieblas lunares,
es como un corazón que se extiende y absorbe,
que se despliega igual que el coral de los mares
en bandadas de sangre a todo el orbe.
Es un olor que alegra los olfatos
y una canción que halla sus ecos en las minas.
España suena llena de retratos
de Lenin entre hogueras matutinas.
Bajo un diluvio de hombres extinguidos,
España se defiende
con un soldado ardiendo de toda podredumbre.
Y por los Pirineos ofendidos
alza sus llamas, sus hogueras tiende
para estrechar con Rusia los cercos de la lumbre.
508
Quiero saber qué tan inmenso es el cielo,
caer dormida en la hierba primaveral,
colgarme al cuello un prisma.
Sentir tanto el calor del sol como el deshielo
y llenarme de la vida de tu aliento.
Fingir amar a contraluz,
fatigarme en exceso.
Lejos, en una distancia insondable,
yace mi corazón indulgente, y espero,
con la luna llena sabiendo mis anhelos,
el día en que inerte desespere a tu regreso.
Dulce agónico pensamiento,
último,
vives en mi mente sin reproche.
Mar 28, 2018
Mar 28, 2018 at 6:15 PM UTC
Cuando contemplo a veces
que plegando los labios enmudeces,
mi adoración pretende en su locura
bajar hasta tu alma a paso lento
y sorprender, en su mansión oscura,
como nota de luz tu pensamiento.
Cuando me miran, oh mujer, tus ojos
luminosos cual sol de primavera,
por oír anhelante
las pulsaciones de tus nervios flojos
y el rumor de tu pecho palpitante,
en mi pasión quisiera
el misterioso oído de los magos
que en las nocturnas sombras escondidos
escuchan, a la orilla de los lagos,
hasta sus más recónditos murmullos,
de las ramas los débiles crujidos
y la reventazón de los capullos.
Y al sospechar que los recuerdos llenas
de otro amor ya pasado con la historia,
me muerden el espíritu los celos
y quieren mis anhelos
extender con la sombra de mis penas
la noche del olvido en tu memoria.
419
Aquí fue donde el rey Luis Segundo
de Baviera, sintiendo el profundo
malestar de invencibles anhelos,
puso fin a su imperio en el mundo.
Padre nuestro que estás en los cielos...
Un fanal con un cristo, en un claro
del gran parque, al recuerdo da amparo,
y al caer sobre el lago los velos
de la noche, el recuerdo es un faro.
Padre nuestro que estás en los cielos...
En el lago tiritan las ondas,
en el parque se mueren las frondas
y ya muertas abaten sus vuelos:
Que tristezas tan hondas... tan hondas...
Padre nuestro que estás en los cielos...
¡Pobre rey de los raros amores!
Como nadie sintió sus dolores,
como nadie sufrió sus desvelos.
Le inventaron un mal los doctores.
Padre nuestro que estás en los cielos...
Su cerebro de luz era un foco;
mas un nimbo surgió poco a poco
de esa luz, y la turba, con celos
murmuró: «Wittelsbach está loco».
Padre nuestro que estás en los cielos...
Sólo Wagner le amó como hermano,
sólo Wagner, cuya alma-oceano
su conciencia inundó de consuelos,
y su vida fue un lied wagneriano.
Padre nuestro que estás en los cielos...
santificado sea el tu nombre,
venga a nos el tu reino...
422
Está bien, vas con otro, y me apeno y sonrío,
pues recuerdo las noches que temblaste en mi mano,
como tiembla en la hoja la humedad del rocío,
o el fulgor de la estrella que desciende al pantano.
Te perdono, y es poco. Te perdono, y es todo,
yo que amaba tus formas, más amaba tu amor,
y empezó siendo rosa lo que luego fue lodo,
a pesar del perfume y a pesar del color.
Hoy prefiero mil veces sonreír aunque pierda,
mientras pierda tan solo el derecho a tu abrazo,
y no ser el que olvida, mientras él quien recuerda,
y tú bajes el rostro y él lo vuelva si paso.
Quien te lleva no sabe que pasó mi tormento,
y me apena su modo de aferrarse a lo vano,
él se aferra a la rosa, pero olvida que el viento,
todavía dirige su perfume a mi mano.
Y por ser quien conozco tus angustias y anhelos,
te perdono si pasas y si no me saludas,
pues prefiero el orgullo de perderte con celos,
a la angustia que él siente de tenerte con dudas.
Y mañana quien sabe, no sabré si fue rubia,
si canela, o si blanca la humedad de esta pena,
y quizás te recuerde si me adentro en la lluvia,
o tal vez me dé risa si acaricio la arena.
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