Ya no me conmueven tus ojos tristes,
ni nada más…
ni la forma en que caía tu voz
como lluvia lenta sobre mis noches,
ni ese temblor oculto
que antes confundía con ternura.
Ya no me duelen tus silencios,
ni las palabras que nunca dijiste.
Se me hizo costumbre el vacío
hasta que dejó de ser tuyo
y empezó a ser mío…
y luego de nadie.
Te miré tanto tiempo
que olvidé cómo cerrar los ojos,
y ahora que por fin descanso,
ya no encuentro en ti
ningún refugio.
Tus tristezas ya no me llaman,
ya no me invitan a quedarme,
ni despiertan en mí
ese impulso absurdo
de salvar lo que no quería salvarse.
Porque un día entendí,
casi sin darme cuenta,
que hay miradas que no buscan ser vistas,
y amores que no quieren ser amados.
Y entonces…
simplemente dejé de sentirte.
J.Felix
Mar 21
Mar 21, 2026 at 9:27 PM UTC
Ya no me conmueven tus ojos tristes,
ni nada más…
ni la forma en que caía tu voz
como lluvia lenta sobre mis noches,
ni ese temblor oculto
que antes confundía con ternura.
Ya no me duelen tus silencios,
ni las palabras que nunca dijiste.
Se me hizo costumbre el vacío
hasta que dejó de ser tuyo
y empezó a ser mío…
y luego de nadie.
Te miré tanto tiempo
que olvidé cómo cerrar los ojos,
y ahora que por fin descanso,
ya no encuentro en ti
ningún refugio.
Tus tristezas ya no me llaman,
ya no me invitan a quedarme,
ni despiertan en mí
ese impulso absurdo
de salvar lo que no quería salvarse.
Porque un día entendí,
casi sin darme cuenta,
que hay miradas que no buscan ser vistas,
y amores que no quieren ser amados.
Y entonces…
simplemente dejé de sentirte.
J.Felix
