Mi mano se siente vacía
desde que no encuentra la tuya.
La cierro a veces,
como si pudiera guardar
el calor que dejaste
antes de irte.
Y qué es esto,
decime,
qué extraña necesidad
de buscarte en cada hora,
de querer sentarme junto a vos
sin decir nada,
apenas respirar el mismo aire.
Me he vuelto una soñadora,
qué vergüenza.
Imagino tu regreso
como quien espera la lluvia
después de una larga sequía.
Invento besos.
Invento abrazos.
Invento tu voz pronunciando mi nombre
y después me río de mí misma,
de esta mujer que escribe tonterías
con las mejillas encendidas.
Quizás fue un embrujo.
Quizás tus ojos.
O esa sonrisa tuya,
tan simple,
tan peligrosa.
Dios.
Qué dulces,
qué insoportablemente dulces
resultan estas palabras.
Yo,
que nunca supe decirlas.
Yo,
que desconfiaba de la ternura.
Y sin embargo
aquí estoy,
llenando páginas
con tu recuerdo.
Suspirando.
Sonriendo sola.
Esperando.
Como si el mundo entero
cupiera
en la promesa de volver a verte,
Mon amour.
J. Felix para R
19h ago
Jun 4, 2026 at 7:12 PM UTC
Mi mano se siente vacía
desde que no encuentra la tuya.
La cierro a veces,
como si pudiera guardar
el calor que dejaste
antes de irte.
Y qué es esto,
decime,
qué extraña necesidad
de buscarte en cada hora,
de querer sentarme junto a vos
sin decir nada,
apenas respirar el mismo aire.
Me he vuelto una soñadora,
qué vergüenza.
Imagino tu regreso
como quien espera la lluvia
después de una larga sequía.
Invento besos.
Invento abrazos.
Invento tu voz pronunciando mi nombre
y después me río de mí misma,
de esta mujer que escribe tonterías
con las mejillas encendidas.
Quizás fue un embrujo.
Quizás tus ojos.
O esa sonrisa tuya,
tan simple,
tan peligrosa.
Dios.
Qué dulces,
qué insoportablemente dulces
resultan estas palabras.
Yo,
que nunca supe decirlas.
Yo,
que desconfiaba de la ternura.
Y sin embargo
aquí estoy,
llenando páginas
con tu recuerdo.
Suspirando.
Sonriendo sola.
Esperando.
Como si el mundo entero
cupiera
en la promesa de volver a verte,
Mon amour.
J. Felix para R
