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"vestir" poems
Sonha em se vestir com as nuvens Cantar para uma platéia no topo da montanha mais alta Sentir a luz do sol infiltrando seu corpo Compartilhando o brilho entre si. Beijar sem machucar Divertir sem causar alvoroço Ver sem precisar matar nem correr para qualquer pescoço. Beber um licor no bar mais caro Flertar com os bonitões Um volume a mais em suas calças Escapando-lhes os botões. A única platéia daquelas asas pretas, aveludadas Era o limo da gruta Não corria, nem se assustava Batia palmas quando ela cantava. Se apaixonara. Como poderia dar certo? Ela queria o mundo Saia todo dia por um segundo Queimando-se Por um breve trinfo.
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Nov 7, 2016
Nov 7, 2016 at 7:09 PM UTC
O fabuloso caso da menina morcego
No meu corpo eu silencio as dores do passado, escondo as cicatrizes da minha história e guardo os sentimentos de minha jornada. Ser como sou, vestir-se como me visto, falar como falo, andar como ando, viver como eu vivo. São apenas vestígios que deixaram-me ao longo do tempo. Abusos. Agressões. Violências. Ser submetida a ser submissa. Ser jogada de cantos em cantos. Ser tratada como lixo. Ser menosprezada. Ser dada como burra e ignorante. Querer ser o que sempre fui. Querer ser algo que não me deixaram ser. Ser como "eles"?! Não podia. Hoje... Hoje sou quem eu quiser. Não sofro e nem me fazem sofrer. O peso que levo em meus ombros são meus, mas não dói. Tenho orgulho. E hoje sou LIVRE, sou FORTE, sou GRANDE, sou MULHER.
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Apr 2, 2017
Apr 2, 2017 at 12:10 PM UTC
Mulher
hombros hermosos brazos hermosos tripa tan linda pie chiquito pero también marido viejo regalaron a helen carmody los diablos de Karthum los marcos de oro tanta sabiduría acumulada tanta sabiduría ¿no va para la muerte? ¡ah helen! ¡qué hermosos ojos tiene helen! de allí crecían sus pechos verdaderamente y no de su mujer los pechos suyos un día que las notas del buey rey en la mañana clara entraban y salían de los amores de helen como pan de vestir a la hora de salir a la puerta la llamaron para oírla llorar "no apartes la muerte de ti helen" dijeron "no quiebres el espejo árbol florido" le dijeron e helen carmody en función qué triste era todo esto mejor hubiera sido callar las verdes hierbas saben dar amarillo y helen sola oscura no sabe nada nada sino calar y deshacerse como la voz del padre en mesa puesta no pregunten porqué criaturitas ella callaba llaba como las ánforas del hijo triste ninguno lo tomó de beber las gallinas todas vestidas de ***** ponen sus huevos conmovidos peor helen carmody ya no no la persigan caballos yeguas mámenle la memoria ah siempre para siempre
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Lamento por la tripa de helen carmody
Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto que sea como el pájaro más leve y fugitivo? Hundiendo va este odio reinante todo cuanto quisiera remontarse directamente vivo. Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela? Conquistaré el azul ávido de plumaje, pero el amor, abajo siempre, se desconsuela de no encontrar las alas que da cierto coraje. Un ser ardiente, claro de deseos, alado, quiso ascender, tener la libertad por nido. Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado. Donde faltaban plumas puso valor y olvido. Iba tan alto a veces, que le resplandecía sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave. Ser que te confundiste con una alondra un día, te desplomaste otros como el granizo grave. Ya sabes que las vidas de los demás son losas con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya. Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas. A través de las rejas, libre la sangre afluya. Triste instrumento alegre de vestir: apremiante tubo de apetecer y respirar el fuego. Espada devorada por el uso constante. Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego. No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas por estas galerías donde el aire es mi nudo. Por más que te debatas en ascender, naufragas. No clamarás.  El campo sigue desierto y mudo. Los brazos no aletean. Son acaso una cola que el corazón quisiera lanzar al firmamento. La sangre se entristece de batirse sola. Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento. Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve como un élitro ronco de no poder ser ala. El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.
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Vuelo
Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto que sea como el pájaro más leve y fugitivo? Hundiendo va este odio reinante todo cuanto quisiera remontarse directamente vivo. Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela? Conquistaré el azul ávido de plumaje, pero el amor, abajo siempre, se desconsuela de no encontrar las alas que da cierto coraje. Un ser ardiente, claro de deseos, alado, quiso ascender, tener la libertad por nido. Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado. Donde faltaban plumas puso valor y olvido. Iba tan alto a veces, que le resplandecía sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave. Ser que te confundiste con una alondra un día, te desplomaste otros como el granizo grave. Ya sabes que las vidas de los demás son losas con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya. Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas. A través de las rejas, libre la sangre afluya. Triste instrumento alegre de vestir: apremiante tubo de apetecer y respirar el fuego. Espada devorada por el uso constante. Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego. No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas por estas galerías donde el aire es mi nudo. Por más que te debatas en ascender, naufragas. No clamarás.  El campo sigue desierto y mudo. Los brazos no aletean. Son acaso una cola que el corazón quisiera lanzar al firmamento. La sangre se entristece de batirse sola. Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento. Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve como un élitro ronco de no poder ser ala. El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.
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Me quedé ahi parada… sintiendo todo el dolor del mundo… tanto dolor... de ese que te paraliza… que te quita el aire, te lo saca desde adentro. Un golpe profundo, certero... que removió mis raíces… Y sigo caminado por muchos de estos mismos caminos que caminamos juntos, que construimos con amor… en los que veo y siento ese amor… Pienso que sería más fácil sólo huir de esta realidad, inventarme una nueva vida… tatuarme la piel para que sea diferente, cambiar de color de cabello, cortarlo… vestir y hacer cosas diferentes… explorar ser alguien más… Y para qué? Para en la noche sentir que no hay lugar al que pueda huir… para darme de cara contra la almohada tratando de olvidarme de todo… agradeciendo por los dolores físicos, que disimulan un poco el dolor que llevo en mi alma…
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Jan 4, 2021
Jan 4, 2021 at 6:22 PM UTC
La Bomba
De tu peso vencido, verde honor del verano, yaces en este llano del tronco antiguo y noble desasido. Dando venganza estás de ti a los vientos, cuyas líquidas iras despreciabas, cuando de ellos con ellas murmurabas, imitando a mis quejas los acentos. Humilde agora entre las yerbas suenas, cosa que de tu altura nunca temer pudieron las arenas; y ofendida del tiempo tu hermosura, ocupa en la ribera el lugar que ocupó tu propia sombra. Menos gastos tendrá la primavera en vestir este valle después que faltas a su verde alfombra. ¿Qué hará el jilguero dulce cuando halle su patria con tus hojas en el suelo? ¿Y la parlera fuente, que aun ignorante de prisión de yelo, exenta de la sed del sol corría? Sin duda llorará con su corriente la licencia que has dado en ella al día. Tendrá un retrato menos Pisuerga que mostrar al caminante en sus cristales puros. Cualquier pájaro amante desiertos dejará tus brazos duros, y vengo a poner duda si, para que te habite en llanto tierno, a la tórtola basta el ser vïuda. Y porque tengo miedo que el invierno pondrá necesidad a algún villano, tal, que se atreva con ingrata mano a encomendarte al fuego, yo te quiero llevar a mi cabaña, por lo que mi cansancio, estando ciego, a tu sombra le debe. Descansarás el báculo de caña con que mi vida tristes años mueve; y ojalá que yo fuera rey, como soy pastor de la ribera, que, cetro antes que báculo cansado, no canas sustentaras, sino estado.
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A un ramo que se desgajó con el peso de su fruta
Se me hace raro que mi dentista se parezca a una amiga de Córdoba....y que también tengan el mismo gusto en forma de vestir, en collar, hasta en su corte de pelo.  Aún más raro es que veo a esta cara en el rostro de todas mis nuevos amigos.  Pero imposible....o será?  Hmmmm....que jueguitos que juega su personalidad.... colombianas, argentinas, españolas, inglesa, estudiantes, poetas, músicos y hasta indios y árabes, de CA, OR, NY, WY y quién sabe donde más. Yo les dije...Dios lo ve todo....hasta los lunares de tu pecho, tu nuca y quijada.
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Aug 31, 2018
Aug 31, 2018 at 8:33 PM UTC
Que risa
without filling the spaces of silence without fear, contemplating them as sweet twilights without dressing the most beautiful dress if not the one in your eyes without interrupting but listening even if you already know the words here it is! for once becoming the desired guest, and the next day, looking at his empty chair, breathing in his joy left in the morning breeze until you meet again.............. senza riempire gli spazi del silenzio senza paura, contemplarli come dolci crepuscoli senza vestire il vestito più bello se non quello nei tuoi occhi senza interrompere, ma ascoltando anche se conosci già le parole ecco! per una volta diventare l'ospite desiderato, e il giorno dopo guardando la sua sedia vuota respirare le sua felicità rimasta nella brezza del mattino fino al prossimo incontro .......................... sin llenar los espacios de silencio sin miedo, contemplarlos cómo dulces crepúsculos sin vestir el vestido más hermoso si no es el que está en tus ojos sin interrumpir, pero escuchando incluso si ya sabes las palabras así! por una vez convertirse en el invitado deseado, y el dia siguiente mirando su silla vacía respirar su alegria en la brisa de la mañana hasta la próximo encuentro
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Aug 25, 2018
Aug 25, 2018 at 12:49 AM UTC
a sense to light
Va cubriendo la noche la campiña desierta. Retumba el trueno. ¡Oh, monjes, abridme vuestra puerta! Dejadme entre, vosotros reposar hasta el día En que a dormir yo vaya bajo la tierra fría. Quiero de vuestros claustros la vida silenciosa; El sayal preparadme; luego, cavad mi fosa. De la celda el espacio no habrá de ser pequeño Para quien fue en su vida de medio mundo dueño. Estos grises cabellos, que habrán de ser cortados, Han ceñido coronas de reinos dilatados; y este cansado cuerpo que va a vestir sayal, En días de grandeza, manto llevó imperial. Y, fantasma en la tierra, de frente ante el misterio, Húndome entre las sombras, como mi antiguo imperio.
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Carlos v en yuste
No creo que sea dejar ir, pero tampoco quedarse, como dar algo que no tienes, pero ¿cómo no darlo todo? ¿Qué forma le das al tiempo, esa geometría que encaje contigo pero sin llegar al egoísmo o al olvido exterior? Encontrar alguna señal o sinfonía entre los enredos de una lengua que al final no quiere hablar o tratar de enredárnosla para remisir. Pero al percibir esa conexión jamás tactada, que te hace darte sentir como si vives realmente por primera vez, como si sintieras que vives otra vez Tampoco es dejar ir si regué todo este campo con mi sudor, tanto que, si me voy, por más que el suelo grite que es mío, el cielo refleje mis ojos y la brisa empape mi aroma, si alguien más está aquí cuando no esté ni mi sombra, al final nunca fue mío. Por más camino y por más verde, nunca fue mío. Lo florecí, yo lo regué de mí, pero antes de mí ya estaba. Ya había brisa, ya había cielo y ya había tierra. Quedarse… pero las brasas del sol adhieren mi piel al suelo. Por más lunas, nuble o llueva, siempre regresa al amanecer. Siempre llega el día a derretir mi reloj que marca mi horario. ¿Qué geometría le pondré ahora al tiempo? ¿Qué tenía que vestir? ¿Quién soy yo? Soy de este verde, este cielo con mis pupilas y esta brisa de mí… pero ¿quién soy yo ahora? ¿Quién era yo antes de sudar esto hasta que germinara, antes de que mi piel se adheriera al suelo? Irme, pero sin mi piel, sin mis ojos, dejar el viento que refrescaba mis noches, sin mi aroma, pero sin tener que esperar a que los vapores llegaran a tapar el sol. Pero bueno… ¿Entender a la lengua o tratar de enredármela yo? ¿La lengua quiere que la entienda?
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Aug 11, 2025
Aug 11, 2025 at 3:11 PM UTC
Cómo escribirle un poema a alguien que no sabe leer
No creo que sea dejar ir, pero tampoco quedarse, como dar algo que no tienes, pero ¿cómo no darlo todo? ¿Qué forma le das al tiempo, esa geometría que encaje contigo pero sin llegar al egoísmo o al olvido exterior? Encontrar alguna señal o sinfonía entre los enredos de una lengua que al final no quiere hablar o tratar de enredárnosla para remisir. Pero al percibir esa conexión jamás tactada, que te hace darte sentir como si vives realmente por primera vez, como si sintieras que vives otra vez Tampoco es dejar ir si regué todo este campo con mi sudor, tanto que, si me voy, por más que el suelo grite que es mío, el cielo refleje mis ojos y la brisa empape mi aroma, si alguien más está aquí cuando no esté ni mi sombra, al final nunca fue mío. Por más camino y por más verde, nunca fue mío. Lo florecí, yo lo regué de mí, pero antes de mí ya estaba. Ya había brisa, ya había cielo y ya había tierra. Quedarse… pero las brasas del sol adhieren mi piel al suelo. Por más lunas, nuble o llueva, siempre regresa al amanecer. Siempre llega el día a derretir mi reloj que marca mi horario. ¿Qué geometría le pondré ahora al tiempo? ¿Qué tenía que vestir? ¿Quién soy yo? Soy de este verde, este cielo con mis pupilas y esta brisa de mí… pero ¿quién soy yo ahora? ¿Quién era yo antes de sudar esto hasta que germinara, antes de que mi piel se adheriera al suelo? Irme, pero sin mi piel, sin mis ojos, dejar el viento que refrescaba mis noches, sin mi aroma, pero sin tener que esperar a que los vapores llegaran a tapar el sol. Pero bueno… ¿Entender a la lengua o tratar de enredármela yo? ¿La lengua quiere que la entienda?
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en madrugada en pleno su esplendor quién sino yo como ginebras destruyendo a sus víctimas amadas para dar luz a la indecisa claridad de sus mesas quién sino yo con papelitos lujosas descripciones hechas para callar o la palabra mesa las mentiras los metros de mentiras para vestir los codos del borracho los sastres están tristes pero se cose y canta se miente en cantidad hermanos míos resulta bella la fealdad amorosas las pústulas gran dignidad la infamia al pájaro al cantor al distraído le han crecido reptiles con asombro contempla su gran barbaridad hurrah por fin ninguno es inocente caballeros brindemos las vírgenes no virgan los obispos no obispos los funcionarios no funcionan todo lo que se pudre en ternura dará miro mi corazón hinchado de desgracias tanto lugar como tendría para las bellas aventuras
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Himno de la victoria
Gira la flor -¡Tenue, exquisita flor!- al son del pasar, de lo próximo y lo incierto, al tacto del rincón eterno del ojo de Cronos tu vestido nochebuena; sus sangrientos espirales, bombeando la vaporosa y gris arquitectura de tu **** marcando el límite -territorio- señalando y ordenándome sentir sino punzante y pedregosa impotencia; ahogados en fuego llanto gritamos yo y mi alma en silencio: -Detente tu girar y date vuelta; haz dos de tus girares, corazón; dime, dime una vez más, con tu danzar; recuérdame cual viejo frío y senil el cómo te empecé yo a amar. Y, delimitada mi clemencia, mi suspirar y mi poder repetiste, con ignorancia, mi razón de lujo amar; diste el bucle enamorado recordando el ser de tus frías venas recostándose en su verde esplendor; tus contemplaciones, líneas de leer del parentesco tuyo al griego guerrero cuya espada y formidable escudo dorado respondían con insolente vehemencia a las plegarias del desdichado Héctor; es tu intrigante idioglosia tu secreto idioma tambaleante y curvilíneo; la respuesta onírica, anhelada bajo tu impetuoso y salvaje vestir nochebuena. Códigos causantes bañando el camisón de barroco secreto de tu sucio y ominoso deseo; poderíos inexistentes redactados con iris en el más humano idioma; la táctil y clara erección de tu registro lubricado en el sadista idioma tuyo; el tortuoso y cíclico tremor de tu vestido nochebuena.
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Dec 26, 2019
Dec 26, 2019 at 5:13 AM UTC
sin título 6
Quería una escalera muy alta, trepar por las gotas de agua, escalar las nubes empinadas, volar lejos sin tener alas, encender las luciérnagas anidando en el mar verde del cielo. Quería un rayo de luz elocuente como cínico rugido a la muerte, quemar las arrugas del dolor inerte al no poder verte. Quería lavar mis lágrimas y forjarla con una asesina espada, apuñalar mis locos quebrantos sin olvidar el atesorado acantilado de tus abrazos. Quería hallar la sombra de tu figura   sacándola del cajón de los espantos, liberar tu espíritu de la botella, arroparte en espuma de recuerdos. Quería acariciar tus cabellos blancos, navegar al lejano infinito, traficar la moneda del barquero, hallar silenciosas palabras, vomitar maléficos lamentos, pernoctar en las agitadas aguas. No quería una montaña quería tocar tu corazón con mi alma, mimar tus ojos de perla, vestir tus dedos desnudos, quería que no desplomara el telón de tus ojos, quería seguir viéndote quería no perderte.
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Oct 13, 2020
Oct 13, 2020 at 3:48 PM UTC
“Quería No Perderte”