Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"valles" poems
of all the galaxies in this vast universe i am glad to know his his words are auroras eluminating my thoughts and when he breathes out i love yous yeses, please, or my name it is my zodiacal light what lulls me to sleep at night and wakes me in the morning i know his umbra and his penumbra his ins and his outs his sweet-talk, sunspots his full-moon eyes, though brazen with faculae are all i wish to look into every moment of my life i know the valles of his body the crevices running through his chest his heart a flare his kiss a bolide our love is cosmic
0
May 13, 2013
May 13, 2013 at 4:34 PM UTC
of which no heavenly body could compare
Oye, hijo mío, el silencio. Es un silencio ondulado, un silencio, donde resbalan valles y ecos y que inclina las frentes hacia el suelo.
0
1.2k
El silencio
Con efecto mundial de vela que se enciende, el prepucio directo, hombres a golpes, funcionan los labriegos a tiro de neblina, con alabadas barbas, pie práctico y reginas sinceras de los valles. Hablan como les vienen las palabras, cambian ideas bebiendo orden sacerdotal de una botella; cambian también ideas tras de un árbol, parlando de escrituras privadas, de la luna menguante y de los ríos públicos! (Inmenso! Inmenso! Inmenso!) Función de fuerza sorda y de zarza ardiendo, paso de palo, gesto de palo, acápitcs de palo, la palabra colgando de otro palo. De sus hombros arranca, carne a carne, la herramienta florecida, de sus rodillas bajan ellos mismos por etapas hasta el cielo, y, agitando y agitando sus faltas en forma de antiguas calaveras, levantan sus defectos capitales con cintas, su mansedumbre y sus vasos sanguíneos, tristes, de jueces colorados. Tienen su cabeza, su tronco, sus extremidades, tienen su pantalón, sus dedos metacarpos y un palito; para comer vistiéronse de altura y se lavan la cara acariciándose con sólidas palomas. Por cierto, aquestos hombres cumplen años en los peligros, echan toda la frente en sus salutaciones; carecen de reloj, no se jactan jamás de respirar y, en fin, suelen decirse: Allá, las putas, Luis Taboada, los ingleses; allá ellos, allá ellos, allá ellos!
0
1.3k
Gleba
Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron tu cuerpo: tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar, tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales, prisioneros en llamas tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada, sitios en donde el tiempo no transcurre, valles que sólo mis labios conocen, desfiladero de la luna que asciende a tu garganta entre tus senos, cascada petrificada de la nuca, alta meseta de tu vientre, playa sin fin de tu costado. Tus ojos son los ojos fijos del tigre y un minuto después son los ojos húmedos del perro. Siempre hay abejas en tu pelo. Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos como la espalda del río a la luz del incendio. Aguas dormidas golpean día y noche tu cintura de arcilla y en tus costas, inmensas como los arenales de la luna, el viento sopla por mi boca y su largo quejido cubre con sus dos alas grises la noche de los cuerpos, como la sombra del águila la soledad del páramo. Las uñas de los dedos de tus pies están hechas del cristal del verano. Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida, bahía donde el mar de noche se aquieta, ***** caballo de espuma, cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro, boca del horno donde se hacen las hostias, sonrientes labios entreabiertos y atroces, nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible (allí espera la carne su resurrección y el día de la vida perdurable). Patria de sangre, única tierra que conozco y me conoce, única patria en la que creo, única puerta al infinito.
0
1.2k
Cuerpo a la vista
Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron tu cuerpo: tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar, tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales, prisioneros en llamas tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada, sitios en donde el tiempo no transcurre, valles que sólo mis labios conocen, desfiladero de la luna que asciende a tu garganta entre tus senos, cascada petrificada de la nuca, alta meseta de tu vientre, playa sin fin de tu costado. Tus ojos son los ojos fijos del tigre y un minuto después son los ojos húmedos del perro. Siempre hay abejas en tu pelo. Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos como la espalda del río a la luz del incendio. Aguas dormidas golpean día y noche tu cintura de arcilla y en tus costas, inmensas como los arenales de la luna, el viento sopla por mi boca y su largo quejido cubre con sus dos alas grises la noche de los cuerpos, como la sombra del águila la soledad del páramo. Las uñas de los dedos de tus pies están hechas del cristal del verano. Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida, bahía donde el mar de noche se aquieta, ***** caballo de espuma, cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro, boca del horno donde se hacen las hostias, sonrientes labios entreabiertos y atroces, nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible (allí espera la carne su resurrección y el día de la vida perdurable). Patria de sangre, única tierra que conozco y me conoce, única patria en la que creo, única puerta al infinito.
Continue reading...
33
Pensó           ojalá que no pero esta vez acaso sea la última. Con el deseo más tierno que otras noches tentó las piernas de la mujer nueva         que afortunadamente no eran de carrara posó toda su palma sobre la hierbabuena         y sintió que su mano agradecía viajó moroso y sabio por el vientre         se conmovió con valles y colinas se demoró en el flanco y su hondonada         que siempre era su premio bienvenido anduvo por los pechos eligiendo al azar         y allí se quedó un rato descifrando con el pulgar y el índice reconoció los labios         que afortunadamente no eran de coral y deslizó una mano por debajo del cuello         que afortunadamente no era de alabastro. Pensó             ojalá que no pero puede ser la última. Y si después de todo es la última vez. Entonces cómo         cómo haré mañana de donde sacaré la fuerza y el olvido para tomar distancia de esta orografía de esta comarca en paz de esta patria ganada                                       apenas y a penas                                       a tiempo y a dulzura                                       a ráfagas de amor.
0
892
Apenas y a penas
Al pie de un roble escarchado donde Belardo el amante desbarató un tosco nido que habían tejido las aves, de breves pasadas glorias, de presentes largos males, así se queja diciendo: quien tal hace, que tal pague. La bella Filis un día, al tiempo que el sol esparce sus rayos por todo el suelo, dorando montes y valles, sintiendo que el corazón se le divide en dos partes, así el [lo] mesmo decía: quien tal hace, que tal pague. Hice a los desdenes guerra, guerra desdenes me hacen; maté a Belardo con celos, celos es bien que me maten. No atendí siendo llamada, agora no me oye nadie; con justa causa padezco: quien tal hace, que tal pague. Desamé a Belardo un tiempo, y el amor para vengarse, quiere que le quiera agora, y que él me olvide y desame. Dejadme, pasiones frescas, frescas pasiones, dejadme vivir para que publique: quien tal hace, que tal pague. No le da pena el rigor del frío tiempo que hace, que el fuego de amor la ampara que dentro en su pecho nace. Dando de coraje voces, que revienta de coraje, dice por momentos Filis: quien tal hace, que tal pague. ¿Do está, Belardo, la fe que prometiste guardarme? más yo la quebré primero, tú puedes de mí quejarte. Diste primero en quererme, yo primero en olvidarte, tú harta disculpa tienes: quien tal hace, que tal pague. Sacó del seno un papel y con mil ansias le abre, y antes de leerle todo le arruga, rompe y deshace diciendo: «Yo soy la causa, no tengo de quién quejarme, quien dio la causa revienta: quien tal hace, que tal pague».
0
903
Untitled
Al pie de un roble escarchado donde Belardo el amante desbarató un tosco nido que habían tejido las aves, de breves pasadas glorias, de presentes largos males, así se queja diciendo: quien tal hace, que tal pague. La bella Filis un día, al tiempo que el sol esparce sus rayos por todo el suelo, dorando montes y valles, sintiendo que el corazón se le divide en dos partes, así el [lo] mesmo decía: quien tal hace, que tal pague. Hice a los desdenes guerra, guerra desdenes me hacen; maté a Belardo con celos, celos es bien que me maten. No atendí siendo llamada, agora no me oye nadie; con justa causa padezco: quien tal hace, que tal pague. Desamé a Belardo un tiempo, y el amor para vengarse, quiere que le quiera agora, y que él me olvide y desame. Dejadme, pasiones frescas, frescas pasiones, dejadme vivir para que publique: quien tal hace, que tal pague. No le da pena el rigor del frío tiempo que hace, que el fuego de amor la ampara que dentro en su pecho nace. Dando de coraje voces, que revienta de coraje, dice por momentos Filis: quien tal hace, que tal pague. ¿Do está, Belardo, la fe que prometiste guardarme? más yo la quebré primero, tú puedes de mí quejarte. Diste primero en quererme, yo primero en olvidarte, tú harta disculpa tienes: quien tal hace, que tal pague. Sacó del seno un papel y con mil ansias le abre, y antes de leerle todo le arruga, rompe y deshace diciendo: «Yo soy la causa, no tengo de quién quejarme, quien dio la causa revienta: quien tal hace, que tal pague».
Continue reading...
56
A unos les gusta el alpinismo. A otros les entretiene el dominó. A mí me encanta la transmigración. Mientras aquéllos se pasan la vida colgados de una soga o pegando puñetazos sobre una mesa, yo me lo paso transmigrando de un cuerpo a otro, yo no me canso nunca de transmigrar. Desde el amanecer, me instalo en algún eucalipto a respirar la brisa de la mañana. Duermo una siesta mineral, dentro de la primera piedra que hallo en mi camino, y antes de anochecer ya estoy pensando la noche y las chimeneas con un espíritu de gato. ¡Qué delicia la de metamorfosearse en abejorro, la de sorber el polen de las rosas! ¡Qué voluptuosidad la de ser tierra, la de sentirse penetrado de tubérculos, de raíces, de una vida latente que nos fecunda... y nos hace cosquillas! Para apreciar el jamón ¿no es indispensable ser chancho? Quien no logre transformarse en caballo ¿podrá saborear el gusto de los valles y darse cuenta de lo que significa "tirar el carro"?... Poseer una virgen es muy distinto a experimentar las sensaciones de la virgen mientras la estamos poseyendo, y una cosa es mirar el mar desde la playa, otra contemplarlo con unos ojos de cangrejo. Por eso a mí me gusta meterme en las vidas ajenas, vivir todas sus secreciones, todas sus esperanzas, sus buenos y sus malos humores. Por eso a mí me gusta rumiar la pampa y el crepúsculo personificado en una vaca, sentir la gravitación y los ramajes con un cerebro de nuez o de castaña, arrodillarme en pleno campo, para cantarle con una voz de sapo a las estrellas. ¡Ah, el encanto de haber sido camello, zanahoria, manzana, y la satisfacción de comprender, a fondo, la pereza de los remansos.... y de los camaleones!... ¡Pensar que durante toda su existencia, la mayoría de los hombres no han sido ni siquiera mujer!... ¿Cómo es posible que no se aburran de sus apetitos, de sus espasmos y que no necesiten experimentar, de vez en cuando, los de las cucarachas... los de las madreselvas? Aunque me he puesto, muchas veces, un cerebro de imbécil, jamás he comprendido que se pueda vivir, eternamente, con un mismo esqueleto y un mismo **** Cuando la vida es demasiado humana -¡únicamente humana!- el mecanismo de pensar ¿no resulta una enfermedad más larga y más aburrida que cualquier otra? Yo, al menos, tengo la certidumbre que no hubiera podido soportarla sin esa aptitud de evasión, que me permite trasladarme adonde yo no estoy: ser hormiga, jirafa, poner un huevo, y lo que es más importante aún, encontrarme conmigo mismo en el momento en que me había olvidado, casi completamente, de mi propia existencia.
0
864
Untitled
A unos les gusta el alpinismo. A otros les entretiene el dominó. A mí me encanta la transmigración. Mientras aquéllos se pasan la vida colgados de una soga o pegando puñetazos sobre una mesa, yo me lo paso transmigrando de un cuerpo a otro, yo no me canso nunca de transmigrar. Desde el amanecer, me instalo en algún eucalipto a respirar la brisa de la mañana. Duermo una siesta mineral, dentro de la primera piedra que hallo en mi camino, y antes de anochecer ya estoy pensando la noche y las chimeneas con un espíritu de gato. ¡Qué delicia la de metamorfosearse en abejorro, la de sorber el polen de las rosas! ¡Qué voluptuosidad la de ser tierra, la de sentirse penetrado de tubérculos, de raíces, de una vida latente que nos fecunda... y nos hace cosquillas! Para apreciar el jamón ¿no es indispensable ser chancho? Quien no logre transformarse en caballo ¿podrá saborear el gusto de los valles y darse cuenta de lo que significa "tirar el carro"?... Poseer una virgen es muy distinto a experimentar las sensaciones de la virgen mientras la estamos poseyendo, y una cosa es mirar el mar desde la playa, otra contemplarlo con unos ojos de cangrejo. Por eso a mí me gusta meterme en las vidas ajenas, vivir todas sus secreciones, todas sus esperanzas, sus buenos y sus malos humores. Por eso a mí me gusta rumiar la pampa y el crepúsculo personificado en una vaca, sentir la gravitación y los ramajes con un cerebro de nuez o de castaña, arrodillarme en pleno campo, para cantarle con una voz de sapo a las estrellas. ¡Ah, el encanto de haber sido camello, zanahoria, manzana, y la satisfacción de comprender, a fondo, la pereza de los remansos.... y de los camaleones!... ¡Pensar que durante toda su existencia, la mayoría de los hombres no han sido ni siquiera mujer!... ¿Cómo es posible que no se aburran de sus apetitos, de sus espasmos y que no necesiten experimentar, de vez en cuando, los de las cucarachas... los de las madreselvas? Aunque me he puesto, muchas veces, un cerebro de imbécil, jamás he comprendido que se pueda vivir, eternamente, con un mismo esqueleto y un mismo **** Cuando la vida es demasiado humana -¡únicamente humana!- el mecanismo de pensar ¿no resulta una enfermedad más larga y más aburrida que cualquier otra? Yo, al menos, tengo la certidumbre que no hubiera podido soportarla sin esa aptitud de evasión, que me permite trasladarme adonde yo no estoy: ser hormiga, jirafa, poner un huevo, y lo que es más importante aún, encontrarme conmigo mismo en el momento en que me había olvidado, casi completamente, de mi propia existencia.
Continue reading...
13
¡Salve llama creadora del mundo, lengua ardiente de eterno saber, pero germen, principio fecundo que encadenas la muerte a tus pies! Tú la inerte materia espoleas, tú la ordenas juntarse a vivir, tú su lodo modelas, y creas miles de seres de formas sin fin. Desbarata tus obras en vano vencedora la muerte talvéz; de sus restos levanta tu mano nuevas obras triunfante otra vez. Tú la hoguera del sol alimentas, tú revistes los cielos de azúl, tú la luna en las sombras de argentas, tú coronas la aurora de luz. Gratos ecos al bosque sombrío, verde pompa a los árboles das, melancólica música al río, ronco grito a las olas del mar. Tú el aroma en las flores exhalas, en los valles suspiras de amor, tú murmuras del aura en las alas, en el Bóreas retumba tu voz. Tú derramas el oro en la tierra en arroyos de hirviente metal; Tú abrillantas la perla que encierra en su abismo profundo la mar. Tú las cárdenas nubes extiendes ***** manto que agita Aquilón; con tu aliento los aires enciendes, tus rugidos infunden pavor. Tú eres pura simiente de vida, manatial sempiterno del bien; luz del mismo Hacedor desprendida, juventud y hermosura es tu ser. Tú eres fuerza secreta que el mundo en sus ejes impulsa a rodar, sentimiento armonioso y profundo de los orbes que anima tu faz. De tus obras los siglos que vuelan incansables artífices son, del espíritu ardiente cincelan y embellecen la estrecha prisión. Tú en violento, veloz torbellino, los empujas enérgica, y van; y adelante en tu raudo camino a otros siglos ordenas llegar. Hombre débil, levanta la frente, pon tu labio en su eterno raudal; tú serás como el sol en Oriente, tú serás, como el mundo, inmortal.
0
786
Himno a la inmortalidad
¡Salve llama creadora del mundo, lengua ardiente de eterno saber, pero germen, principio fecundo que encadenas la muerte a tus pies! Tú la inerte materia espoleas, tú la ordenas juntarse a vivir, tú su lodo modelas, y creas miles de seres de formas sin fin. Desbarata tus obras en vano vencedora la muerte talvéz; de sus restos levanta tu mano nuevas obras triunfante otra vez. Tú la hoguera del sol alimentas, tú revistes los cielos de azúl, tú la luna en las sombras de argentas, tú coronas la aurora de luz. Gratos ecos al bosque sombrío, verde pompa a los árboles das, melancólica música al río, ronco grito a las olas del mar. Tú el aroma en las flores exhalas, en los valles suspiras de amor, tú murmuras del aura en las alas, en el Bóreas retumba tu voz. Tú derramas el oro en la tierra en arroyos de hirviente metal; Tú abrillantas la perla que encierra en su abismo profundo la mar. Tú las cárdenas nubes extiendes ***** manto que agita Aquilón; con tu aliento los aires enciendes, tus rugidos infunden pavor. Tú eres pura simiente de vida, manatial sempiterno del bien; luz del mismo Hacedor desprendida, juventud y hermosura es tu ser. Tú eres fuerza secreta que el mundo en sus ejes impulsa a rodar, sentimiento armonioso y profundo de los orbes que anima tu faz. De tus obras los siglos que vuelan incansables artífices son, del espíritu ardiente cincelan y embellecen la estrecha prisión. Tú en violento, veloz torbellino, los empujas enérgica, y van; y adelante en tu raudo camino a otros siglos ordenas llegar. Hombre débil, levanta la frente, pon tu labio en su eterno raudal; tú serás como el sol en Oriente, tú serás, como el mundo, inmortal.
Continue reading...
52
Ya en los campos de Jaén, amanece. Corre el tren por sus brillantes rieles, devorando matorrales, alcaceles, terraplenes, pedregales, olivares, caseríos, praderas y cardizales, montes y valles sombríos. Tras la turbia ventanilla, pasa la devanadera del campo de primavera. La luz en el techo brilla de mi vagón de tercera. Entre nubarrones blancos, oro y grana; la niebla de la mañana huyendo por los barrancos. ¡Este insomne sueño mío! ¡Este frío de un amanecer en vela!... Resonante, jadeante, marcha el tren. El campo vuela. Enfrente de mí, un señor sobre su manta dormido; un fraile y un cazador -el perro a sus pies tendido-. Yo contemplo mi equipaje, mi viejo saco de cuero; y recuerdo otro viaje hacia las tierras del Duero. Otro viaje de ayer por la tierra castellana -¡pinos del amanecer entre Almazán y Quintana!- ¡Y alegría de un viajar en compañía! ¡Y la unión que ha roto la muerte un día! ¡Mano fría que aprietas mi corazón! Tren, camina, silba, humea, acarrea tu ejército de vagones, ajetrea maletas y corazones. Soledad, sequedad. Tan pobre me estoy quedando que ya ni siquiera estoy conmigo, ni sé si voy conmigo a solas viajando.
0
727
Otro viaje
Súbita, inesperada, espesa nieve ciega el último oro de los bosques. Un orden nuevo y frío sucede a la opulencia del otoño. Troncos indiferentes. Silencio dilatado en muertos ecos. Sólo los cuervos protestan en voz alta, descienden a los valles y -airados e insolentes- ocupan los jardines con su ***** equipaje de plumas y graznidos. Inquietantes, incómodos, severos, desde sus altos pulpitos marchitos increpan a la tarde de noviembre que exhibe todavía entre sus galas secas la belleza impasible de una rosa.
0
688
Rosa de escándalo
Ven, que Cortázar aprueba nuestra entrega. Ven, que muero de ansias por dormir contigo. Ven, descansemos estos cuerpos muertos por la rutina. Ven, que la vida nos invita a relajarnos entre mimos. Nos inventa jugadas que puedan extasiar nuestras almas. Nos regala palabras que podemos gritar hasta que los vecinos se enfaden. Ven que la alcoba nos llama….ella nos reta--a ahogarnos las llamaradas. Ven, vamos a escalar el Himalaya, Ven, que el amor será nuestra mejor guía mientras la descubrimos. Logremos derretir con nuestros fogosos cuerpos, la nieve que la decora. Ven, que quiero ser tu “Hima” para que tu nieve enfrié mi canícula. Quiero ser tu himno, tu gloria, tu mujer insaciable. Quiero que tú seas mi “ālaya”, mi morada, mi lugar donde exquisitamente calo en tu cúpula. Que seas mi río Brahmaputra y que me emputes la impudicia. Que desagües mis valles con tu dulce boca. Que conquistes la cordillera de mis pretensiones. Que derritas mis ventisqueros para alimentar mis famélicos deseos. Ven, que nuestra alcoba nos llama, nos invita. Vamos a subir la montaña Everest entre besos que excitan. Dejemos que el amor nos quebrante sin descuido. Nos embriague entre artimañas mientras escalamos hacia la cima. Ven, que este amor se concomerá nuestras ganas, empuñándonos en cada paso mientras escalamos esta montaña de pasión, de devoción, de inaguantables salacidad. Ven que nuestro amor nos hará invencibles, cuando logremos al mismo tiempo colonizar nuestras cumbres y la decoremos con una emblemática bandera blanca…... Ven mi cielo a dormir conmigo, que el amor, el calor y el deseo se están carcomiendo en nuestro lecho. LeydisProse 7/7/2017h ttps://www.facebook.com/LeydisProse/
0
Jul 7, 2017
Jul 7, 2017 at 5:00 PM UTC
Quiero escalar el Himalaya (usando nuestros cuerpos...¡claro!)
Ven, que Cortázar aprueba nuestra entrega. Ven, que muero de ansias por dormir contigo. Ven, descansemos estos cuerpos muertos por la rutina. Ven, que la vida nos invita a relajarnos entre mimos. Nos inventa jugadas que puedan extasiar nuestras almas. Nos regala palabras que podemos gritar hasta que los vecinos se enfaden. Ven que la alcoba nos llama….ella nos reta--a ahogarnos las llamaradas. Ven, vamos a escalar el Himalaya, Ven, que el amor será nuestra mejor guía mientras la descubrimos. Logremos derretir con nuestros fogosos cuerpos, la nieve que la decora. Ven, que quiero ser tu “Hima” para que tu nieve enfrié mi canícula. Quiero ser tu himno, tu gloria, tu mujer insaciable. Quiero que tú seas mi “ālaya”, mi morada, mi lugar donde exquisitamente calo en tu cúpula. Que seas mi río Brahmaputra y que me emputes la impudicia. Que desagües mis valles con tu dulce boca. Que conquistes la cordillera de mis pretensiones. Que derritas mis ventisqueros para alimentar mis famélicos deseos. Ven, que nuestra alcoba nos llama, nos invita. Vamos a subir la montaña Everest entre besos que excitan. Dejemos que el amor nos quebrante sin descuido. Nos embriague entre artimañas mientras escalamos hacia la cima. Ven, que este amor se concomerá nuestras ganas, empuñándonos en cada paso mientras escalamos esta montaña de pasión, de devoción, de inaguantables salacidad. Ven que nuestro amor nos hará invencibles, cuando logremos al mismo tiempo colonizar nuestras cumbres y la decoremos con una emblemática bandera blanca…... Ven mi cielo a dormir conmigo, que el amor, el calor y el deseo se están carcomiendo en nuestro lecho. LeydisProse 7/7/2017h ttps://www.facebook.com/LeydisProse/
Continue reading...
33
Ella llora, ella implora, que la cuides, que la abraces, que la celebres. ¡Ella ya no aguanta! le estás haciendo daño esta humillando su selva, la gente indecente, la indolencia de la gente, la insolencia del rico, la angustia del dolorido, la necesidad de torres de Babel, las guerras que no terminan, las impunidades de pueblos, el despotismo de los reyes. Ella habla y nadie la escucha, entonces sus aguas se escasean, sus mares se violentan, la inmundicia en su fondo la incómoda, y ella las orilla a los que se la impusieron, te da como muestra peces muertos, hace que las aves se queden sin cielo, que el universo enseñe su hoyo ***** Ella llora y nadie se preocupa, entonces, sus colinas se derrumban, destierra los muertos, en los valles no hay espacio pa’ la siembra, sus ríos se convierten en aguas salinas, y ella ya no puede acomodar a tanta gente. Ella manda señales y todos se burlan, entonces ella se traga el indigente, al impertinente, al ateo, y, también al creyente. Ella se sacude por dentro, hace que su piso y el cielo hablen, revuelve las paredes del infierno y se descarga en rayos. Sus sismos se tragan una aldea, es que ya está cansada del maltrato de sus descendientes, los saca de sus casas, los hace temblar de miedo, instiga al viento para que se encienda por dentro. Ella quiere decir algo, ella está hablando, pero nadie la escucha, la ignoran, de ella se burlan, ella se esconde, se llena de rabia, como perdió su voz, arrasa cuando regresa. Ella ya no habla, ella manifiesta su desencanto, y, por más inteligente que sea su pueblo, ¡ella tiene más fuerza!!! ¡Cuida la tierra! LeydisProse 9/21/2017 https://www.facebook.com/LeydisProse/
0
Sep 21, 2017
Sep 21, 2017 at 2:16 PM UTC
ELLA LLORA (pero nadie la escucha)
Ella llora, ella implora, que la cuides, que la abraces, que la celebres. ¡Ella ya no aguanta! le estás haciendo daño esta humillando su selva, la gente indecente, la indolencia de la gente, la insolencia del rico, la angustia del dolorido, la necesidad de torres de Babel, las guerras que no terminan, las impunidades de pueblos, el despotismo de los reyes. Ella habla y nadie la escucha, entonces sus aguas se escasean, sus mares se violentan, la inmundicia en su fondo la incómoda, y ella las orilla a los que se la impusieron, te da como muestra peces muertos, hace que las aves se queden sin cielo, que el universo enseñe su hoyo ***** Ella llora y nadie se preocupa, entonces, sus colinas se derrumban, destierra los muertos, en los valles no hay espacio pa’ la siembra, sus ríos se convierten en aguas salinas, y ella ya no puede acomodar a tanta gente. Ella manda señales y todos se burlan, entonces ella se traga el indigente, al impertinente, al ateo, y, también al creyente. Ella se sacude por dentro, hace que su piso y el cielo hablen, revuelve las paredes del infierno y se descarga en rayos. Sus sismos se tragan una aldea, es que ya está cansada del maltrato de sus descendientes, los saca de sus casas, los hace temblar de miedo, instiga al viento para que se encienda por dentro. Ella quiere decir algo, ella está hablando, pero nadie la escucha, la ignoran, de ella se burlan, ella se esconde, se llena de rabia, como perdió su voz, arrasa cuando regresa. Ella ya no habla, ella manifiesta su desencanto, y, por más inteligente que sea su pueblo, ¡ella tiene más fuerza!!! ¡Cuida la tierra! LeydisProse 9/21/2017 https://www.facebook.com/LeydisProse/
Continue reading...
61
This is imagery that is in no way imaginary This is for Chester, crack crack city ***** I am the last of the house of Usher Locked the body of my lover in the dungeon I sit above her As all crumbles about me I will stand tall Will not fall Take out your doll and pierce it with pins With all I have seen I am immune to those sins Let us all go out and binge No sense living on the fringe Get high, after all we all are waiting to die We struggled simply to float towards the sky See the souls Drifting down the Valles Marineris Past sparkling graves and horrific hieroglyphics The planes of Sedonia That face Looking down at our suspended spinning blue crystal Shouts a link through time between the eye of RA Staring back out into that Martian space Man’s roots are in the stars
0
Feb 11, 2015
Feb 11, 2015 at 5:03 PM UTC
mezrise or rhyme
Branquias quisiera tener porque me quiero casar mi novia vive en el mar y nunca la puedo ver. Madruguera, plantadora, allá en los valles salinos. ¡Novia mía, labradora de los huertos submarinos! ¡Yo nunca te podré ver jardinera en tus jardines albos del amanecer!
0
591
Untitled
Ven, que Cortázar aprueba nuestra entrega. Ven, que muero de ansias por dormir contigo. Ven, descansemos estos cuerpos muertos por la rutina. Ven, que la vida nos invita a relajarnos entre mimos. Nos inventa jugadas que puedan extasiar nuestras almas. Nos regala palabras que podemos gritar hasta que los vecinos se enfaden. Ven que la alcoba nos llama….ella nos reta--a ahogarnos las llamaradas. Ven, vamos a escalar el Himalaya, Ven, que el amor será nuestra mejor guía mientras la descubrimos. Logremos derretir con nuestros fogosos cuerpos, la nieve que la decora. Ven, que quiero ser tu “Hima” para que tu nieve enfrié mi canícula. Quiero ser tu himno, tu gloria, tu mujer insaciable. Quiero que tú seas mi “ālaya”, mi morada, mi lugar donde exquisitamente calo en tu cúpula. Que seas mi río Brahmaputra y que me emputes la impudicia. Que desagües mis valles con tu dulce boca. Que conquistes la cordillera de mis pretensiones. Que derritas mis ventisqueros para alimentar mis famélicos deseos. Ven, que nuestra alcoba nos llama, nos invita. Vamos a subir la montaña Everest entre besos que excitan. Dejemos que el amor nos quebrante sin descuido. Nos embriague entre artimañas mientras escalamos hacia la cima. Ven, que este amor se concomerá nuestras ganas, empuñándonos en cada paso mientras escalamos esta montaña de pasión, de devoción, de inaguantables salacidad. Ven que nuestro amor nos hará invencibles, cuando logremos al mismo tiempo colonizar nuestras cumbres y la decoremos con una emblemática bandera blanca…... Ven mi cielo a dormir conmigo, que el amor, el calor y el deseo se están carcomiendo en nuestro lecho. LeydisProse 7/7/2017h ttps://www.facebook.com/LeydisProse/
0
Jul 9, 2017
Jul 9, 2017 at 3:51 PM UTC
Quiero escalar el Himalaya (usando nuestros cuerpos...¡claro!)
Ven, que Cortázar aprueba nuestra entrega. Ven, que muero de ansias por dormir contigo. Ven, descansemos estos cuerpos muertos por la rutina. Ven, que la vida nos invita a relajarnos entre mimos. Nos inventa jugadas que puedan extasiar nuestras almas. Nos regala palabras que podemos gritar hasta que los vecinos se enfaden. Ven que la alcoba nos llama….ella nos reta--a ahogarnos las llamaradas. Ven, vamos a escalar el Himalaya, Ven, que el amor será nuestra mejor guía mientras la descubrimos. Logremos derretir con nuestros fogosos cuerpos, la nieve que la decora. Ven, que quiero ser tu “Hima” para que tu nieve enfrié mi canícula. Quiero ser tu himno, tu gloria, tu mujer insaciable. Quiero que tú seas mi “ālaya”, mi morada, mi lugar donde exquisitamente calo en tu cúpula. Que seas mi río Brahmaputra y que me emputes la impudicia. Que desagües mis valles con tu dulce boca. Que conquistes la cordillera de mis pretensiones. Que derritas mis ventisqueros para alimentar mis famélicos deseos. Ven, que nuestra alcoba nos llama, nos invita. Vamos a subir la montaña Everest entre besos que excitan. Dejemos que el amor nos quebrante sin descuido. Nos embriague entre artimañas mientras escalamos hacia la cima. Ven, que este amor se concomerá nuestras ganas, empuñándonos en cada paso mientras escalamos esta montaña de pasión, de devoción, de inaguantables salacidad. Ven que nuestro amor nos hará invencibles, cuando logremos al mismo tiempo colonizar nuestras cumbres y la decoremos con una emblemática bandera blanca…... Ven mi cielo a dormir conmigo, que el amor, el calor y el deseo se están carcomiendo en nuestro lecho. LeydisProse 7/7/2017h ttps://www.facebook.com/LeydisProse/
Continue reading...
33
Allí, bajo la tierra, más lejos que los ruidos, que el polvo, que las tumbas; más allá del azufre, del agua, de las piedras; allí, en lo convulso, donde todo se parte, donde todo se funde, en ígneo cataclismo, en calcinante escoria, en bullente derrumbe, en mineral catástrofe; allí, allí, en cráteres inestables, voraces, en fétidos apriscos, en valles torturados; allí, en lo caótico; sumido, amalgamado en una pasta informe, viscosa, putrefacta; las lenguas carcomidas por vocablos hipócritas, los pulmones que criban anhelos de serpiente, las esponjosas manos embebidas de usura, las vísceras heladas de batracios humanos, los sexos que trafican disfrazados de arcángeles, las vértebras roídas por rencores insomnes, todo, todo hacinado, revuelto, confundido, en un turbio amasijo de infección y de pústulas; adentro del estruendo, hundido en el abismo, en una pira enorme de expiación, de exterminio. Allí, en lo profundo, debajo de la tierra.
0
549
Expiación
¿Quieres un poco de esta piel canela? ¿Quieres quemarte en mi candela? ¿Quieres encenderme como candelario? ¿Conquistarme con tu bandera? ¿Insinuarte como mi amante? ¿Amarme en cada instante? ¿Precisar el tiempo y la carne? ¿Dominar mi cabellera mientras escalas mis colinas, dominando los valles de mis prominencias? ¡Pues no se va a poder! porque del arrebol soy su anaranjado, mi piel de bronce no está en el mercado, sí, soy sensual y no lo escondo, soy la negra de las pasiones redundadas, la poetisa de la añoranza, de la tempestad soy su abonanza, en mí no vale la redundancia. Soy del caribe su fuego, del coco sus palmera, mis labios saben a las dulces carambolas de mi antigua África. Mi piel dorada como melaza se enreda en la madreselva de mi melena, conectada a mis a mis raíces soy emperatriz de mis experiencias, no confiero por dolencias, soy de la sobrevivencia la enseñanza, mujer dócil y altiva, mujer dulce y divina, mujer huracán y calma, mujer que escala sus propias montañas, mujer que se libera de su presa, mujer que sindica con intensión, mujer que anda con firmeza en las alegrías y las tristezas. Mujer~~ ¡soy más que un cuerpo! que la tentación en el deseo, que un sínico verso en un beso robado, vivo llena de emoción, me entrego por amor, soy mujer, y no hay descripción para lo que soy.. ¡Yo soy la misma vida! LeydisProse 1/23/2018 https://m.facebook.com/LeydisProse/
0
Jan 23, 2018
Jan 23, 2018 at 3:03 PM UTC
Piel Canela (pura vida)
De mi ciudad sonora vine al pueblo de tibia somnolencia, donde saben a sal los labios de la aurora. Y traje una dolencia de mis valles, ansiosos de marina transparencia. Cruzaban las angostas cintas de las calles mujeres de aguzados senos y agilidad de música en los talles. Había sol en los rostros morenos; dos ágatas de luz en sus pupilas, y en sus labios melifluos los venenos. En onduladas filas, eran como de cálidas palomas por el limpio tejado de las montañas lilas. Y soñaban en pomas paradisiacas del filtrado jugo, y en un idilio de los vientos con los aromas. Al Señor Nuestro plugo darles líneas de copas transparentes, como se reza un Hugo. Y secaron mis fuentes por esa gota lánguida de un beso en las finas copas de labios adolescentes. Córdoba, cofre de mujeres, dulce embeleso: Les prometí la luz de un arrebol por esa gota lánguida de un beso... ¡Y me dieron el sol!
0
574
Mujeres
Sacude las épicas eras un loco viento festival.                           Ah yeguayeguaa!... Como un botón en primavera se abre un relincho de cristal. Revienta la espiga gallarda bajo las patas vigorosas.                           Ah yeguayeguaa!... ¡Por aumentar la zalagarda trillarían las mariposas! Maduros trigos amarillos, campos expertos en donar.                           Ah yeguayeguaa!... Hombres de corazón sencillo. ¿Qué más podemos esperar? Éste es el fruto de tu ciencia, varón de la mano callosa.                           Ah yeguayeguaa!... ¡Sólo por falta de paciencia las copihueras no dan rosas! Sol que cayó a racimos sobre el llano, ámbar del sol, quiero adorarte en todo: en el oro del trigo y de las manos que lo hicieran gavillas y recodos. Ámbar del sol, quiero divinizarte en la flor, en el grano y en el vino. Amor sólo me alcanza para amarte: ¡para divinizarte, hazme divino! Que la tierra florezca en mis acciones como en el jugo de oro de las viñas, que perfume el dolor de mis canciones como un fruto olvidado en la campiña. Que trascienda mi carne a sembradura ávida de brotar por todas partes, que mis arterias lleven agua pura, ¡agua que canta cuando se reparte! Yo quiero estar desnudo en las gavillas, pisado por los cascos enemigos, yo quiero abrirme y entregar semillas de pan, ¡yo quiero ser de tierra y trigo! Yo di licores rojos y dolientes cuando trilló el Amor mis avenidas: ahora daré licores de vertiente y aromaré los valles con mi herida. Campo, dame tus aguas y tus rocas, entiérrame en tus surcos, o recoge mi vida en las canciones de tu boca como un grano de trigo de tus trojes... Dulcifica mis labios con tus mieles, ¡campo de recónditos panales! Perfúmame a manzanas y laureles, desgráname en los últimos trigales... Lléname el corazón de cascabeles, ¡campo de los lebreles pastorales! Rechinan por las carreteras los carros de vientres fecundos.                           Ah yeguayeguaa!... ¡La llamarada de las eras es la cabellera del mundo! Va un grito de bronce removiendo las bestias que trillan sin tregua en un remolino tremendo...                           Ah yeguayeguaa!...
0
501
Sinfonía de la trilla
Sacude las épicas eras un loco viento festival.                           Ah yeguayeguaa!... Como un botón en primavera se abre un relincho de cristal. Revienta la espiga gallarda bajo las patas vigorosas.                           Ah yeguayeguaa!... ¡Por aumentar la zalagarda trillarían las mariposas! Maduros trigos amarillos, campos expertos en donar.                           Ah yeguayeguaa!... Hombres de corazón sencillo. ¿Qué más podemos esperar? Éste es el fruto de tu ciencia, varón de la mano callosa.                           Ah yeguayeguaa!... ¡Sólo por falta de paciencia las copihueras no dan rosas! Sol que cayó a racimos sobre el llano, ámbar del sol, quiero adorarte en todo: en el oro del trigo y de las manos que lo hicieran gavillas y recodos. Ámbar del sol, quiero divinizarte en la flor, en el grano y en el vino. Amor sólo me alcanza para amarte: ¡para divinizarte, hazme divino! Que la tierra florezca en mis acciones como en el jugo de oro de las viñas, que perfume el dolor de mis canciones como un fruto olvidado en la campiña. Que trascienda mi carne a sembradura ávida de brotar por todas partes, que mis arterias lleven agua pura, ¡agua que canta cuando se reparte! Yo quiero estar desnudo en las gavillas, pisado por los cascos enemigos, yo quiero abrirme y entregar semillas de pan, ¡yo quiero ser de tierra y trigo! Yo di licores rojos y dolientes cuando trilló el Amor mis avenidas: ahora daré licores de vertiente y aromaré los valles con mi herida. Campo, dame tus aguas y tus rocas, entiérrame en tus surcos, o recoge mi vida en las canciones de tu boca como un grano de trigo de tus trojes... Dulcifica mis labios con tus mieles, ¡campo de recónditos panales! Perfúmame a manzanas y laureles, desgráname en los últimos trigales... Lléname el corazón de cascabeles, ¡campo de los lebreles pastorales! Rechinan por las carreteras los carros de vientres fecundos.                           Ah yeguayeguaa!... ¡La llamarada de las eras es la cabellera del mundo! Va un grito de bronce removiendo las bestias que trillan sin tregua en un remolino tremendo...                           Ah yeguayeguaa!...
Continue reading...
63
Valles of blue and green flowers spread out before you with arrays of paths and trails going in each and every way sun glowing high in the sky birds chirp high in tress that go on disappearing into clouds that fade away into nothing Dreams Smoky mist surround graves of the dead as howls terrorize ears in deafening screeches like nails across a chalkboard bone piles found about laying in dismay and sorrow moss hangs from once living tree branches that now resemble boney fingers Dreams A smile across her face with a loose strand of hair dangling in her eyes and arm around her and a body pressed against her in an affectionate manner with care and grace with no thought of hurting her Dreams
0
Sep 8, 2014
Sep 8, 2014 at 11:01 AM UTC
In the cover of darkness
Standing on the brink of Valles Marineris a canyon spanning twenty five hundred miles As we stand there I glance at my companion and we have to share a smile For we've been dying to explore Mars climbing down it's six mile depth exploring all of it's one hundred twenty five miles secrets of width We start down a small crevice and I stumble and nearly fall he catches me and holds me but really it wouldn't hurt me at all I only weigh twenty six kilograms here but still I don't want to tear my suit smothering in carbon dioxide air could not be considered a hoot We turn on our headlamps and brighten our lights as daylight starts to fade and Mars deep dark night appears suddenly, just seems to drop with atmosphere so thin the very stars you feel you can touch and taste so very bright and yet so very far And we can see the two moons, Deimos and Phobos rising high above captured asteroids, the companions of the god of war, each trying to shove our attention away from what surrounds us but it does not work we have things to do and places to see and we can't afford to shirk our duties to collect more samples of what once perhaps was life before Mars lost it's water to space and biology lost it's war to strife We stroll along a rim of red Martian soil and look down along a wash where water flowed at one time 'ere evaporation left the planet harsh We use our tools to gather samples hard to believe through our thin suits we're touching another planets land leaving behind marks of our boots to be swept away by Mars fierce winds as they march to erase and reform making war upon the craters and filling the air with huge dust storms My partner speaks and reminds me it's time to return to our craft and I look at him to say what are you completely daft? I hate to leave this behind but inside I know he's right It's just so hard to leave such an awe-inspiring sight I cannot believe the beauty that lies in front of my eye.. dead planets tectonics once moving leaving a vista of loveliness behind
0
Oct 5, 2016
Oct 5, 2016 at 10:22 AM UTC
Walking the rim
Standing on the brink of Valles Marineris a canyon spanning twenty five hundred miles As we stand there I glance at my companion and we have to share a smile For we've been dying to explore Mars climbing down it's six mile depth exploring all of it's one hundred twenty five miles secrets of width We start down a small crevice and I stumble and nearly fall he catches me and holds me but really it wouldn't hurt me at all I only weigh twenty six kilograms here but still I don't want to tear my suit smothering in carbon dioxide air could not be considered a hoot We turn on our headlamps and brighten our lights as daylight starts to fade and Mars deep dark night appears suddenly, just seems to drop with atmosphere so thin the very stars you feel you can touch and taste so very bright and yet so very far And we can see the two moons, Deimos and Phobos rising high above captured asteroids, the companions of the god of war, each trying to shove our attention away from what surrounds us but it does not work we have things to do and places to see and we can't afford to shirk our duties to collect more samples of what once perhaps was life before Mars lost it's water to space and biology lost it's war to strife We stroll along a rim of red Martian soil and look down along a wash where water flowed at one time 'ere evaporation left the planet harsh We use our tools to gather samples hard to believe through our thin suits we're touching another planets land leaving behind marks of our boots to be swept away by Mars fierce winds as they march to erase and reform making war upon the craters and filling the air with huge dust storms My partner speaks and reminds me it's time to return to our craft and I look at him to say what are you completely daft? I hate to leave this behind but inside I know he's right It's just so hard to leave such an awe-inspiring sight I cannot believe the beauty that lies in front of my eye.. dead planets tectonics once moving leaving a vista of loveliness behind
Continue reading...
60
Ventisqueros azules, duros cerros erguidos de mármol y pizarra; llanos donde furente el viento arranca el trigo y el centeno; ¡torrente, riscos, lagos, y bosques llenos de sombra y nidos! Antros y negros valles donde los perseguidos y desterrados, antes que doblegar la frente buscaron lobos y águilas en un clima inclemente, ¡sed benditos! ¡Y sedlo, barrancos escondidos! Huyendo de la ergástula y duros opresores, dedicó el siervo Gémino esta columna un día a los Montes de la áspera Libertad protectores. Y en estas cimas, donde la calma hace que vibre el silencio, en la atmósfera, pura, inviolable y fría, parece oírse el grito que lanza un hombre libre.
0
395
A las montañas divinas
Al olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido, con las lluvias de abril y el sol de mayo algunas hojas verdes le han salido.  ¡El olmo centenario en la colina que lame el Duero! Un musgo amarillento le mancha la corteza blanquecina al tronco carcomido y polvoriento.  No será, cual los álamos cantores que guardan el camino y la ribera, habitado de pardos ruiseñores.  Ejército de hormigas en hilera va trepando por él, y en sus entrañas urden sus telas grises las arañas.  Antes que te derribe, olmo del Duero, con su hacha el leñador, y el carpintero te convierta en melena de campana, lanza de carro o yugo de carreta; antes que rojo en el hogar, mañana, ardas en alguna mísera caseta, al borde de un camino; antes que te descuaje un torbellino y tronche el soplo de las sierras blancas; antes que el río hasta la mar te empuje por valles y barrancas,  olmo, quiero anotar en mi cartera la gracia de tu rama verdecida. Mi corazón espera también, hacia la luz y hacia la vida, otro milagro de la primavera.
0
413
A un olmo seco
Ben Adhem (que su tribu florezca eternamente!) Dormía, cuando un hálido vino a rozar su frente, y despertó. Su alcoba brillaba con un rayo de la luna; brisa de la noche de Mayo traía de los valles el olor de las flores, y un ángel vio, las sienes ceñidas de fulgores, que en un libro escribía. Ben Adhem, con rudeza, dijo el ángel: «¿Qué escribes?». Levantó la cabeza la visión, y en acento de indecible dulzura que llegó a sus oídos como voz de la altura, «Los nombres de los que aman al Señor», le responde. Y con acento trémulo, que la ansiedad esconde, Velado por las lágrimas, al ángel preguntó: «¿Has escrito mi nombre?» Y el ángel dijo: «¡No!» Ben Adhem habló entonces con voces suplicantes: «Pon mi nombre como uno que ama a sus semejantes». Un nombre escribió el ángel.                                       A la noche siguiente volvió a la alcoba, en medio de luz resplandeciente, y le mostró las páginas en donde están escritos los escogidos nombres, por el Señor benditos. Ben Adhem, de rodillas, cayó ante el mensajero, porque vio que su nombre llenaba el libro entero.
0
411
Ben adhem y el ángel
Un pastor pide teta por la nieve que ondula blancos perros tendidos entre linternas sordas. El Cristito de barro se ha partido los dedos en los tilos eternos de la madera rota. ¡Ya vienen las hormigas y los pies ateridos! Dos hilillos de sangre quiebran el cielo duro. Los vientres del demonio resuenan por los valles golpes y resonancias de carne de molusco. Lobos y sapos cantan en las hogueras verdes coronadas por vivos hormigueros del alba. La luna tiene un sueño de grandes abanicos y el toro sueña un toro de agujeros y de agua. El niño llora y mira con un tres en la frente, San José ve en el heno tres espinas de bronce. Los pañales exhalan un rumor de desierto con cítaras sin cuerdas y degolladas voces. La nieve de Manhattan empuja los anuncios y lleva gracia pura por las falsas ojivas. Sacerdotes idiotas y querubes de pluma van detrás de Lutero por las altas esquinas.
0
390
Nacimiento de cristo