Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"semana" poems
i. the Hibiscus is the paradisiacal armistice of quagmire and wind: leave it there anchored to Earth. ii when it rains, it bows to no one; when it genuflects to no bird,   it trills on the red of the moseying hour— nobody sees the Hibiscus.   only the children of the vandal. iii. last summer we had makeshift bubble machines and in the high-rise   of the twilight's cradle, we ran viciously against the humdrum town   blowing bushels of laughter at the dreary populace — the brooms   to a sweeping rustle, unsettled dust mounting the ether.          we hurtled across the infantile roads like they owed us something finitely attributed      to our locomotives. iv.   the Semana Santa had gone by and the season, no matter how promisingly redolent with emollient brush    of wind and laboring silence, held no reprise — the Hibiscus,    it is not alone in the quiet verdigris. v.   somewhere amid the hubbub of city, there is a pendulum of line biting    the shore of waiting repeatedly. only steel scaffolds erected and no    flagrant scent aroused. peregrinating in the haloed hour, the nascent furl of     belch from vociferous iron-clad beasts in all of EDSA    and when i look at people around me they look like gumamelas, finally,     yet i am         not coming home.
0
Nov 4, 2015
Nov 4, 2015 at 3:15 AM UTC
Gumamela
Se enreda el lunes con el martes y la semana con el año: no se puede cortar el tiempo con tus tijeras fatigadas, y todos los nombres del día los borra el agua de la noche. Nadie puede llamarse Pedro, ninguna es Rosa ni María, todos somos polvo o arena, todos somos lluvia en la lluvia. Me han hablado de Venezuelas, de Paraguayes y de Chiles, no sé de lo que están hablando: conozco la piel de la tierra y sé que no tiene apellido. Cuando viví con las raíces me gustaron más que las flores, y cuando hablé con una piedra sonaba como una campana. Es tan larga la primavera que dura todo el invierno: el tiempo perdió los zapatos: un año tiene cuatro siglos. Cuando duermo todas las noches, cómo me llamo o no me llamo? Y cuando me despierto quién soy si no era yo cuando dormía? Esto quiere decir que apenas desembarcamos en la vida, que venimos recién naciendo, que no nos llenemos la boca con tantos nombres inseguros, con tantas etiquetas tristes, con tantas letras rimbombantes, con tanto tuyo y canto mío, con tanta firma en los papeles. Yo pienso confundir las cosas, unirlas y recién nacerlas, entreverarlas, desvestirlas, hasta que la luz del mundo tenga la unidad del océano, una integridad generosa, una fragancia crepitante.
0
1.6k
Demasiados nombres
Wanda greets me with a “Hi” and a hug, ?Qué hora es el vuelo los lunes¿ she asks, Touch-less communication is absent here, “Ocho y media” I reply in almost Spanish, To be sure I email my itinerary for pickup, “Tener un buen fin de semana” she says, As a parting hug ends the conversation, On my visit to the right side of Hispaniola.
0
Nov 25, 2012
Nov 25, 2012 at 9:32 AM UTC
Friday Two-Hug Conversation
Cuánto vive el hombre, por fin? Vive mil días o uno solo? Una semana o varios siglos? Por cuánto tiempo muere el hombre? Qué quiere decir «Para Siempre»? Preocupado por este asunto me dediqué a aclarar las cosas. Busqué a los sabios sacerdotes, los esperé después del rito, los aceché cuando salían a visitar a Dios y al diablo. Se aburrieron con mis preguntas. Ellos tampoco sabían mucho, eran sólo administradores. Los médicos me recibieron, entre una consulta y otra, con un bisturí en cada mano, saturados de aureomicina, más ocupados cada dia. Según supe por lo que hablaban el problema era como sigue: nunca murió tanto microbio, toneladas de ellos caían, pero los pocos que quedaron se manifestaban perversos. Me dejaron tan asustado que busqé a los enterradores. Me fui a los ríos donde queman grandes cadáveres pintados, pequeños muertos huesudos, emperadores recubiertos por escamas aterradoras, mujeres aplastadas de pronto por una ráfaga de cólera. Eran riberas de difuntos y especialistas cenicientos. Cuando llegó mi oportunidad les largué unas cuantas preguntas, ellos me ofrecieren quemarme: era todo lo que sabían. En mi país los enterradores me contestaron, entre copas: -«Búscate una moza robusta, y déjate de tonterías». Nunca vi gentes tan alegres. Cantaban levantando el vino por la salud y por la muerte. Eran grandes fornicadores. Regresé a mi casa más viejo después de recorrer el mundo. No le pregunto a nadie nada. Pero sé cada día menos. Déjenme solo con el día. Pido permiso para nacer.
0
1.4k
Y cuánto vive?
Cuánto vive el hombre, por fin? Vive mil días o uno solo? Una semana o varios siglos? Por cuánto tiempo muere el hombre? Qué quiere decir «Para Siempre»? Preocupado por este asunto me dediqué a aclarar las cosas. Busqué a los sabios sacerdotes, los esperé después del rito, los aceché cuando salían a visitar a Dios y al diablo. Se aburrieron con mis preguntas. Ellos tampoco sabían mucho, eran sólo administradores. Los médicos me recibieron, entre una consulta y otra, con un bisturí en cada mano, saturados de aureomicina, más ocupados cada dia. Según supe por lo que hablaban el problema era como sigue: nunca murió tanto microbio, toneladas de ellos caían, pero los pocos que quedaron se manifestaban perversos. Me dejaron tan asustado que busqé a los enterradores. Me fui a los ríos donde queman grandes cadáveres pintados, pequeños muertos huesudos, emperadores recubiertos por escamas aterradoras, mujeres aplastadas de pronto por una ráfaga de cólera. Eran riberas de difuntos y especialistas cenicientos. Cuando llegó mi oportunidad les largué unas cuantas preguntas, ellos me ofrecieren quemarme: era todo lo que sabían. En mi país los enterradores me contestaron, entre copas: -«Búscate una moza robusta, y déjate de tonterías». Nunca vi gentes tan alegres. Cantaban levantando el vino por la salud y por la muerte. Eran grandes fornicadores. Regresé a mi casa más viejo después de recorrer el mundo. No le pregunto a nadie nada. Pero sé cada día menos. Déjenme solo con el día. Pido permiso para nacer.
Continue reading...
54
Sometimes I wanna die But then I remember all the movies Series, music, visual arts, people I haven't met yet The coke bottles on the weekends The iced teas before classes The energy drinks at 2 a.m. I know I'm made of water My organs, my tissues My voice is a liquid Which evaporates in my throat That flows away through my eyes, my ears I can dissolve so easily But I can also turn rigid, hard Disguised in a solid state, icy The rapids fall In the depths of the night By myself, I turn into the purest fountain ˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜ (portuguese translation) Às vezes dá vontade de morrer Daí me lembro dos filmes Das séries, músicas, Artes visuais, Pessoas Que eu ainda preciso conhecer A coca-cola dos fins de semana Os chás gelados antes das aulas Os energéticos às 2 da manhã Eu sei que eu sou de água Meus órgãos, meus tecidos A minha voz é um líquido Que evapora na garganta Que sai nos olhos, nos ouvidos Me desfaço tão fácil Mas também me torno rígido, gélido Me desfarço de sólido Cachoeiras caem Nas profundezas da noite Sozinho, sou a fonte mais pura
0
Jul 21, 2014
Jul 21, 2014 at 9:35 AM UTC
Self-portrait //////// Autorretrato
Llevo pensando mucho en la naturalidad de cada momento, lanzo voces cruzadas y al mismo tiempo escucho las tuyas algo diferentes. El “5-C” y el último piso del ascensor, una película retro, el fin de semana en mi casa y el color de nuestros sentimientos.  Momentos más tensos de otro color, errores y remedios, tiempo para meditar cambiar el contraste y continuar. Yo no te conocía, yo no podía escucharte cantar, yo no sabía que duermes antes de las 10, del azul o que a veces despiertas de madrugada. Después de todo yo quería un misterio no resuelto, que no se disuelva en el viento, yo quería que te falten algunos tornillos y que me estrelles en historias que no podamos contar. Y aunque voy cayendo en no saber que espera  esta historia, ni a las otras que nos rodean aún no acepto toda la cordura y tampoco ella me ha aceptado a mí; porque voy soñando que te conozco. ¿Y acaso te conozco?  Nunca te vi tan cerca de mí.
0
Sep 8, 2015
Sep 8, 2015 at 2:14 PM UTC
2306
De vuelta de una gloria inexistente, después de haber avanzado un paso hacia ella, retrocedo a velocidad indecible, alegre casi como quien dobla la esquina de la calle donde hay una reyerta, llorando avergonzado como el adolescente hijo de viuda sexagenaria y pobre expulsado de la escuela vespertina en la que era becario. Estoy aquí, donde yo siempre estuve, donde apenas hay sitio para mantenerse erguido. La soledad es un farol certeramente apedreado: sobre ella me apoyo. La esperanza es el quicio de una puerta de la casa que fue desarraigada de sus cimientos por los huracanes: quicio-resquicio por donde entro y salgo cuando paso del nunca (me quisiste) al todavía (te odio), del tampoco (me escuchas) al también (yo me callo), del todo (me hace daño) al nada (me lastima). No importa, sin embargo. Los aviones de propulsión a chorro salvan rápidamente la distancia que separa Tokio de Copenhague, pero con más rapidez todavía me desplazo yo a un punto situado a diez centímetros de mí mismo, de prisa, muy de prisa, en un abrir y cerrar de ojos, en sólo una diezmilésima de segundo, lo cual supone una velocidad media de setenta kilómetros a la hora, que me permite, si mis cálculos son correctos, estar en este instante aquí, después mucho más lejos, mañana en un lugar sito a casi mil millas, dentro de una semana en cualquier parte de la esfera terrestre, por alejada que os parezca ahora. Consciente de esa circunstancia, en muchas ocasiones emprendo largos viajes; pero apenas me desplazo unos milímetros hacia los destinos más remotos, la nostalgia me muerde las entrañas, y regreso a mi posición primera alegre y triste a un tiempo -como dije al principio: alegre, porque sé que tú eres mi patria, amor mío; y triste, porque toda patria, para los que la amamos, -de acuerdo con mi personal experiencia de la patria- tiene también bastante de presidio. Así, en ti me quedo, paseo largamente tus piernas y tus brazos, asciendo hasta tu boca, me asomo al borde de tus ojos, doy la vuelta a tu cuello, desciendo por tu espalda, cambio de ruta para recorrer tus caderas, vuelvo a empezar de nuevo, descansando en tu costado, miro pasar las nubes sobre tus labios rojos, digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente, y si cierras los ojos cierro también los míos, y me duermo a tu sombra como si siempre fuera verano, amor, pensando vagamente en el mundo inquietante que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.
0
1.1k
En ti me quedo
De vuelta de una gloria inexistente, después de haber avanzado un paso hacia ella, retrocedo a velocidad indecible, alegre casi como quien dobla la esquina de la calle donde hay una reyerta, llorando avergonzado como el adolescente hijo de viuda sexagenaria y pobre expulsado de la escuela vespertina en la que era becario. Estoy aquí, donde yo siempre estuve, donde apenas hay sitio para mantenerse erguido. La soledad es un farol certeramente apedreado: sobre ella me apoyo. La esperanza es el quicio de una puerta de la casa que fue desarraigada de sus cimientos por los huracanes: quicio-resquicio por donde entro y salgo cuando paso del nunca (me quisiste) al todavía (te odio), del tampoco (me escuchas) al también (yo me callo), del todo (me hace daño) al nada (me lastima). No importa, sin embargo. Los aviones de propulsión a chorro salvan rápidamente la distancia que separa Tokio de Copenhague, pero con más rapidez todavía me desplazo yo a un punto situado a diez centímetros de mí mismo, de prisa, muy de prisa, en un abrir y cerrar de ojos, en sólo una diezmilésima de segundo, lo cual supone una velocidad media de setenta kilómetros a la hora, que me permite, si mis cálculos son correctos, estar en este instante aquí, después mucho más lejos, mañana en un lugar sito a casi mil millas, dentro de una semana en cualquier parte de la esfera terrestre, por alejada que os parezca ahora. Consciente de esa circunstancia, en muchas ocasiones emprendo largos viajes; pero apenas me desplazo unos milímetros hacia los destinos más remotos, la nostalgia me muerde las entrañas, y regreso a mi posición primera alegre y triste a un tiempo -como dije al principio: alegre, porque sé que tú eres mi patria, amor mío; y triste, porque toda patria, para los que la amamos, -de acuerdo con mi personal experiencia de la patria- tiene también bastante de presidio. Así, en ti me quedo, paseo largamente tus piernas y tus brazos, asciendo hasta tu boca, me asomo al borde de tus ojos, doy la vuelta a tu cuello, desciendo por tu espalda, cambio de ruta para recorrer tus caderas, vuelvo a empezar de nuevo, descansando en tu costado, miro pasar las nubes sobre tus labios rojos, digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente, y si cierras los ojos cierro también los míos, y me duermo a tu sombra como si siempre fuera verano, amor, pensando vagamente en el mundo inquietante que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.
Continue reading...
73
Es verdad que mi vida es poco fascinante Podría decirse que hasta es aburrida. Repito esta rutina 40 horas a la semana, y el resto de las tardes aborrezco el estar viva. Pero te miro y sonrío, y hablo de ti a todas horas, y todo el día, de lo que dijiste o lo que te pasó cuando yo no estaba. Se han cansado de escuchar de ti y de tus gustos, de las pocas veces que me hablas. Y me río a escondidas de lo que me susurras al oído, y de mi manera de no existir en tu vida. Porque nadie me conoce, no saben mi nombre, no saben ni que estoy aquí en tu cama. No sabe que soy el peor de tus secretos, que si se enteraran, probablemente... no cambiaría nada. Porque así soy yo, como el helio, no reacciono, me disipo y me elevo. Para que no me alcancen, para que no me toquen. Desaparezco por conveniencia y me reintegro cuando me llamas. Y quizá es por eso que siempre tengo ganas de besarte. Porque solo existo cuando me invocas, y cuando no... estoy esperando que lo hagas.
0
Oct 24, 2017
Oct 24, 2017 at 12:49 AM UTC
Apología de mis ganas de besarte
Tardan las cartas y son poco para decir lo que uno quiere. Después pasan los años, y la vida (demasiado confusa para explicar por carta) nos hará más perdidos. Los unos en los otros, iguales a las sombras al fondo un pasillo desvayéndonos, viviremos de luz involuntaria pero sólo un instante, porque ya el recuerdo será como un puñado de conchas recogidas, tan hermoso en sí mismo que no devuelve nunca las palmeras felices y el mar trémulo. Todo fue hace minutos: dos amigos hemos visto tu rostro terriblemente serio queriendo sonreír.                             Has desaparecido. Y estamos los dos solos y en silencio, en medio de este día de domingo, bellísimo de mayo, con matrimonios jóvenes y niños excitados que gritaban al levantarse tu avión. Ahora las montañas parecen más cercanas. Y, por primera vez, pensamos en nosotros. A solas con tu imagen, cada cual se conoce por este sentimiento de cansancio, que es dulce -como un brillo de lágrimas que empaña la memoria de estos días, esta extraña semana. Y el mal que nos hacemos, como el que a ti te hicimos, lo inevitablemente amargo de esta vida en la que siempre, siempre, somos peores que nosotros mismos, acaso resucite un viejo sueño sabido y olvidado. El sueño de ser buenos y felices. Porque sueño y recuerdo tienen fuerza para obligar la vida, aunque sean no más que un límite imposible. Si este mar de proyectos y tentativas naufragadas, este torpe tapiz a cada instante tejido y destejido, esta guerra perdida, nuestra vida, da de sí alguna vez un sentimiento digno, un acto verdadero, en él tu estarás para siempre asociado a mi amigo y a mí. No te habremos perdido.
0
985
En una despedida
Tardan las cartas y son poco para decir lo que uno quiere. Después pasan los años, y la vida (demasiado confusa para explicar por carta) nos hará más perdidos. Los unos en los otros, iguales a las sombras al fondo un pasillo desvayéndonos, viviremos de luz involuntaria pero sólo un instante, porque ya el recuerdo será como un puñado de conchas recogidas, tan hermoso en sí mismo que no devuelve nunca las palmeras felices y el mar trémulo. Todo fue hace minutos: dos amigos hemos visto tu rostro terriblemente serio queriendo sonreír.                             Has desaparecido. Y estamos los dos solos y en silencio, en medio de este día de domingo, bellísimo de mayo, con matrimonios jóvenes y niños excitados que gritaban al levantarse tu avión. Ahora las montañas parecen más cercanas. Y, por primera vez, pensamos en nosotros. A solas con tu imagen, cada cual se conoce por este sentimiento de cansancio, que es dulce -como un brillo de lágrimas que empaña la memoria de estos días, esta extraña semana. Y el mal que nos hacemos, como el que a ti te hicimos, lo inevitablemente amargo de esta vida en la que siempre, siempre, somos peores que nosotros mismos, acaso resucite un viejo sueño sabido y olvidado. El sueño de ser buenos y felices. Porque sueño y recuerdo tienen fuerza para obligar la vida, aunque sean no más que un límite imposible. Si este mar de proyectos y tentativas naufragadas, este torpe tapiz a cada instante tejido y destejido, esta guerra perdida, nuestra vida, da de sí alguna vez un sentimiento digno, un acto verdadero, en él tu estarás para siempre asociado a mi amigo y a mí. No te habremos perdido.
Continue reading...
49
cuando a joaquín se le cayeron los ojos al suelo vio: a la reputa de la muerte pasando suave sus navajas adelantando como siempre en la tarea de apagar vio el golfo de Samborombón como un copón lleno de vino y vio mujeres calentadas por la muerte a modo de sol mujeres de nalgas que hervían y encendían fuegos en la siesta para quemar a sus verdugos oh grandes brujas al revés vio a las dulces desamparadas agarrar la desolación recortarle las orejitas mascarle las cepas amargas sacarle ***** en el crepúsculo golpearla con el corazón y darle forma de navaja o de suave madre grandísima que se ponía con la noche del otro lado del mundo vio que lloraban mucho por los sospechosos de 8 años los chicos de 14 que se suicidaban en Versalles por el niño ladrón de Jersey por los que roban en Santa Fe oh ángeles como empleados de Dios atento a su estrategia abajados como testigos a esta terraza de dolor vio que le sacan la amargura al abrazo para el hijito que se iba para la guerra que se volvía de la guerra y vio que hablaban con Ted Molloy del niñito de Montreal que mató a su madre dormida con un palo del que salieron madreselvas en flor con flor a posteriori de los hechos vio más situaciones extrañas: querubes envenenadores bastantemente envenenados o chicos que se ahorcan en los garajes de fin de semana mientras temblaban de placer los juntadores de estadísticas para demostrar la maldad de la sociedad de consumo en Oakland, 51, uno de 15 hachó a la mama como si fuera un árbol verde y después le echó querosén le prendió fuego calculando que de ese modo no la vieran y ella sacó fuegos internos antiguamente conservados para acabarse or irse como su entrañita se lo pedía eso veía joaquín cuando los ojos se le fueron a tierra como huevos entonces los empolló por otra vez y de uno le salió una madre revoloteando de testigo mientras del otro se asomaba con suaves navajas la muerte esa reputa de la muerte adelantando como siempre en la tarea de apagar se tomó el vino del gran golfo y miraba fijo a joaquín que ardía bajo la siesta ya se la abrazaba como madre
0
1k
Madres
cuando a joaquín se le cayeron los ojos al suelo vio: a la reputa de la muerte pasando suave sus navajas adelantando como siempre en la tarea de apagar vio el golfo de Samborombón como un copón lleno de vino y vio mujeres calentadas por la muerte a modo de sol mujeres de nalgas que hervían y encendían fuegos en la siesta para quemar a sus verdugos oh grandes brujas al revés vio a las dulces desamparadas agarrar la desolación recortarle las orejitas mascarle las cepas amargas sacarle ***** en el crepúsculo golpearla con el corazón y darle forma de navaja o de suave madre grandísima que se ponía con la noche del otro lado del mundo vio que lloraban mucho por los sospechosos de 8 años los chicos de 14 que se suicidaban en Versalles por el niño ladrón de Jersey por los que roban en Santa Fe oh ángeles como empleados de Dios atento a su estrategia abajados como testigos a esta terraza de dolor vio que le sacan la amargura al abrazo para el hijito que se iba para la guerra que se volvía de la guerra y vio que hablaban con Ted Molloy del niñito de Montreal que mató a su madre dormida con un palo del que salieron madreselvas en flor con flor a posteriori de los hechos vio más situaciones extrañas: querubes envenenadores bastantemente envenenados o chicos que se ahorcan en los garajes de fin de semana mientras temblaban de placer los juntadores de estadísticas para demostrar la maldad de la sociedad de consumo en Oakland, 51, uno de 15 hachó a la mama como si fuera un árbol verde y después le echó querosén le prendió fuego calculando que de ese modo no la vieran y ella sacó fuegos internos antiguamente conservados para acabarse or irse como su entrañita se lo pedía eso veía joaquín cuando los ojos se le fueron a tierra como huevos entonces los empolló por otra vez y de uno le salió una madre revoloteando de testigo mientras del otro se asomaba con suaves navajas la muerte esa reputa de la muerte adelantando como siempre en la tarea de apagar se tomó el vino del gran golfo y miraba fijo a joaquín que ardía bajo la siesta ya se la abrazaba como madre
Continue reading...
75
Si no fuera porque tus ojos tienen color de luna, de día con arcilla, con trabajo, con fuego, y aprisionada tienes la agilidad del aire, si no fuera porque eres una semana de ámbar, si no fuera porque eres el momento amarillo en que el otoño sube por las enredaderas y eres aún el pan que la luna fragante elabora paseando su harina por el cielo, oh, bienamada, yo no te amaría! En tu abrazo yo abrazo lo que existe, la arena, el tiempo, el árbol de la lluvia, y todo vive para que yo viva: sin ir tan lejos puedo verlo todo: veo en tu vida todo lo viviente.
0
865
Soneto viii
han pasado 3 meses 3 semanas 2 dias y 5 horas; han pasado 4 manos, 2 bocas, 400 y 12 huesos. Han pasado, y nada de eso se ha quedado en mi, como los 6 meses, 1 semana, un dia, y 12 horas; como tus 10 dedos, 2 ojos, 30 y 2 dientes, y tus 2 botas. han pasado, y yo sigo contando, al reves, y sin querer, cuento aun contigo.
0
Jan 8, 2013
Jan 8, 2013 at 1:16 AM UTC
contando
Cuando escuche la noticia, me dio un retorcijon en el estomago, entre en un pequeño shock. Quería verte, quería escucharte, quería que nuestros ojos se cruzaran nuevamente. La noticia de que no habría razón para vernos me dejo desesperanzado, te había prometido un día antes que nos veríamos y aunque tu no sepas que me gustas se que sientes algo por mi. Tus ojos se iluminan hasta con la cantidad mas pequeña de luz. Verte un día a la semana no es suficiente para mi, quiero cruzarnos 24/7 o al menos 5 días a la semana. No pude cumplir esa pequeña promesa que te hice y se me rompe el alma al saber que no te veré por 2 semanas, o bueno eso es lo que pienso, quien sabe de pronto el universo nos reúna nuevamente y podamos decir adiós por poco tiempo, aunque no del todo triste porque te veré en mis sueños siempre recordando tus ojos negros y cabello largo. Mi mayor anelo es que podamos vernos, que podamos sentirnos pero mas importante, que podamos ser.
0
Mar 16, 2016
Mar 16, 2016 at 9:00 PM UTC
Untitled
"eu te dizia que a vida é bruta, você me falava que ainda não eu nunca acreditei que houvesse algo a mais depois que as coisas acabam uma blusa esquecida no natal passado, uma palavra presa na fechadura da porta que bateu, um outro palpitar do coração ou alma além da que nos foi decretada aqui e, então, você morreu durante uma semana, eu fingi que você tinha finalmente viajado pro seu lugar favorito e que ele tinha te dado razão em ser um lugar favorito pra demorar tanto assim durante um mês, eu desisti de esperar paciência não era meu melhor dom embora te esperar fosse um talento você, de novo, não chegou durante um semestre, eu chorei sem interrupções embora ninguém soubesse ou visse algo por dentro, muralhas da China caíam e oceanos atlânticos deslizavam entre órgãos e lembranças quando eu esqueci o som da sua voz e o tom do seu olho, você morreu outra vez e, dessa, eu pude sentir o peso da mão do mundo descendo sob mim outro ciclo se foi e a nossa conexão terminou eu te quis no meu quarto reclamando meu atraso pro almoço; eu te quis na plateia da apresentação da minha monografia, a única na história da faculdade como centro de pesquisa a comunidade lgbt; eu te quis no meu exame de direção; eu te quis quando eu saí de casa; eu te quis atendendo o telefone enquanto eu contava que consegui um emprego novo; eu te quis e esse era o único tempo verbal em que era permitido te conjugar durante um ano, que durou até hoje, eu soletrei saudade já não tenho como chamar seu nome eu toco o interfone, não há você do outro lado me tateio, falta a sua pele bem perto no fundo, eu acho que o universo deveria estar triste porque não posso te amar mais eu estou." #textoscrueisdemais
0
Feb 27, 2017
Feb 27, 2017 at 1:27 PM UTC
Untitled
"eu te dizia que a vida é bruta, você me falava que ainda não eu nunca acreditei que houvesse algo a mais depois que as coisas acabam uma blusa esquecida no natal passado, uma palavra presa na fechadura da porta que bateu, um outro palpitar do coração ou alma além da que nos foi decretada aqui e, então, você morreu durante uma semana, eu fingi que você tinha finalmente viajado pro seu lugar favorito e que ele tinha te dado razão em ser um lugar favorito pra demorar tanto assim durante um mês, eu desisti de esperar paciência não era meu melhor dom embora te esperar fosse um talento você, de novo, não chegou durante um semestre, eu chorei sem interrupções embora ninguém soubesse ou visse algo por dentro, muralhas da China caíam e oceanos atlânticos deslizavam entre órgãos e lembranças quando eu esqueci o som da sua voz e o tom do seu olho, você morreu outra vez e, dessa, eu pude sentir o peso da mão do mundo descendo sob mim outro ciclo se foi e a nossa conexão terminou eu te quis no meu quarto reclamando meu atraso pro almoço; eu te quis na plateia da apresentação da minha monografia, a única na história da faculdade como centro de pesquisa a comunidade lgbt; eu te quis no meu exame de direção; eu te quis quando eu saí de casa; eu te quis atendendo o telefone enquanto eu contava que consegui um emprego novo; eu te quis e esse era o único tempo verbal em que era permitido te conjugar durante um ano, que durou até hoje, eu soletrei saudade já não tenho como chamar seu nome eu toco o interfone, não há você do outro lado me tateio, falta a sua pele bem perto no fundo, eu acho que o universo deveria estar triste porque não posso te amar mais eu estou." #textoscrueisdemais
Continue reading...
22
Domingo de noche Aún se puede soñar De una semana Que nos va a rendir Domingo de noche Aún se puede amar Sin pensar o esperar Domingo de noche Todavía es hora Para los deseos y milagros Rápido Que domingo de noche Ya está para despertar
0
Dec 9, 2018
Dec 9, 2018 at 4:24 PM UTC
Domingo de noche
Ha sido una semana hasta mi ultimo humo, y no me siento mejor. No estoy cansada ni tengo hambre. Soy perezosa me acuesto aquí en mi cama, con la sabana deja de mi. Estoy frío pero mis almohadas están cómodo
0
Dec 29, 2014
Dec 29, 2014 at 8:29 PM UTC
Ha sido
Faz um tempo que venho tentando encontrar alguém que me ame, eu achava que era suposto amar e ser amada de volta… não sei o que está a acontecer, será que o problema sou eu? Será que meu Romeu está realmente morto ou Homens não são capazes de amar? Ou eu é que dou passos errados? Estou cansada de acordar com um homem diferente em cada final de semana que decido ir para aquele maldito bar para afogar minhas mágoas, só tenho 25 anos, com quantos anos é suposto encontrar o homem certo? Porque que só querem se aproveitar de mim? Será esse corpo que dizem ser perfeito? Será esse rosto que dizem ser lindo? Isso não devia ser motivação eles me levarem a serio? Deus, estou a começar a odiar este corpo perfeito e essa cara linda, só quero um pouco de amor. Todas as minhas amigas me falam de coisas que seus namorados fazem por elas, falam-me sobre as declarações de amor e flores que recebem e a mim só dão orgasmos atrás de orgasmos, meu ex namorado era um Brutamontes que achava que os presentes caros e **** eram as únicas coisas que eu queria, EU SÓ QUERO UM POUCO DE AMOR… Aqui estou de novo, neste maldito bar, porquê que sempre venho parar aqui? Quem são essas pessoas comigo? Acho que estou bêbada, mas é assim que eu decidi fugir da realidade de não ser amada, e essas pessoas, que nem conheço fazem-me companhia, “Garçom, mais uma rodada” “ adiciona na minha conta por favor”.
0
Feb 26, 2017
Feb 26, 2017 at 11:04 AM UTC
Garçom, mais uma rodada por favor
A la luz cenicienta del recuerdo que quiere redimir lo ya vivido arde el ayer fantasma. ¿Yo soy ese que baila al pie del árbol y delira con nubes que son cuerpos que son olas, con cuerpos que son nubes que son playas? ¿Soy el que toca el agua y canta el agua, la nube y vuela, el árbol y echa hojas, un cuerpo y se despierta y le contesta? Arde el tiempo fantasma: arde el ayer, el hoy se quema y el mañana. Todo lo que soñé dura un minuto y es un minuto todo lo vivido. Pero no importan siglos o minutos: también el tiempo de la estrella es tiempo, gota de sangre o fuego: parpadeo. Roza mi frente con sus manos frías el río del pasado y sus memorias huyen bajo mis párpados de piedra. No se detiene nunca su carrera y yo, desde mí mismo, lo despido. ¿Huye de mí el pasado? ¿Huyo con él y aquel que lo despide es una sombra que me finge, hueca? Quizá no es él quien huye: yo me alejo y él no me sigue, ajeno, consumado. Aquel que fui se queda en la ribera. No me recuerda nunca ni me busca, no me contempla ni despide: contempla, busca a otro fugitivo. Pero tampoco el otro lo recuerda. No hay  antes ni después. ¿Lo que viví lo estoy viviendo todavía? ¡Lo que viví! ¿Fui acaso? Todo fluye: lo que viví lo estoy muriendo todavía. No tiene fin el tiempo: finge labios, minutos, muerte, cielos, finge infiernos, puertas que dan a nada y nadie cruza. No hay fin, ni paraíso, ni domingo. No nos espera Dios al fin de semana. Duerme, no lo despiertan nuestros gritos. Sólo el silencio lo despierta. Cuando se calle todo y ya no canten la sangre, los relojes, las estrellas, Dios abrirá los ojos y al reino de su nada volveremos.
0
767
Cuarto de hotel
A la luz cenicienta del recuerdo que quiere redimir lo ya vivido arde el ayer fantasma. ¿Yo soy ese que baila al pie del árbol y delira con nubes que son cuerpos que son olas, con cuerpos que son nubes que son playas? ¿Soy el que toca el agua y canta el agua, la nube y vuela, el árbol y echa hojas, un cuerpo y se despierta y le contesta? Arde el tiempo fantasma: arde el ayer, el hoy se quema y el mañana. Todo lo que soñé dura un minuto y es un minuto todo lo vivido. Pero no importan siglos o minutos: también el tiempo de la estrella es tiempo, gota de sangre o fuego: parpadeo. Roza mi frente con sus manos frías el río del pasado y sus memorias huyen bajo mis párpados de piedra. No se detiene nunca su carrera y yo, desde mí mismo, lo despido. ¿Huye de mí el pasado? ¿Huyo con él y aquel que lo despide es una sombra que me finge, hueca? Quizá no es él quien huye: yo me alejo y él no me sigue, ajeno, consumado. Aquel que fui se queda en la ribera. No me recuerda nunca ni me busca, no me contempla ni despide: contempla, busca a otro fugitivo. Pero tampoco el otro lo recuerda. No hay  antes ni después. ¿Lo que viví lo estoy viviendo todavía? ¡Lo que viví! ¿Fui acaso? Todo fluye: lo que viví lo estoy muriendo todavía. No tiene fin el tiempo: finge labios, minutos, muerte, cielos, finge infiernos, puertas que dan a nada y nadie cruza. No hay fin, ni paraíso, ni domingo. No nos espera Dios al fin de semana. Duerme, no lo despiertan nuestros gritos. Sólo el silencio lo despierta. Cuando se calle todo y ya no canten la sangre, los relojes, las estrellas, Dios abrirá los ojos y al reino de su nada volveremos.
Continue reading...
46
Si te alegra, Señor, el ruido ronco de este recibimiento que miramos, advierte que te dan todos los ramos, por darte el viernes más desnudo el tronco. ¿A dónde vas, Cordero, entre las fieras, pues ya conoces su intención villana? Todos, enfermos, te dirán "¡Hosanna!" Y no quieren sanar, sino que mueras. Hoy te reciben con los ramos bellos (aplauso sospechoso, si se advierte), pero otra noche, para darte muerte, te irán con armas a buscar en ellos. Y porque la malicia más se arguya de nación a su propio rey tirana, hoy te ofrecen sus capas, y mañana suertes verás echar sobre la tuya. Si vas en tus discípulos fiado, como de tu inocencia defendido, del postrero de todos vas vendido, y del primero, cerca de negado. Mal en los huertos tu piedad pagamos: tu paz con las olivas se atropella, pues son tu muerte, y fue la causa de ella la primer fruta y los primeros ramos.
0
723
Semana santa, o lamentaciones de don francisco de quevedo villegas a la muerte de nuestro señor jesucristo
Si te despiertas a las dos, ahogándote con tu propia saliva, y das un brinco en la angustia y jalas aire desesperadamente, mortalmente, y vuelves a la vida, no al sueño, porque ya no puedes dormir, y te quedas pensando como una hoja que piensa en el viento, y te acuerdas de Poe, que dicen que murió de su propio vómito en una borrachera, en una madrugada, en una calle, solo, ahogándose, el pobre de Edgar Alían Tremens, agarrándose el cuello, crispándose todito, dando el zapotazo con la cabeza sobre el pavimento; te levantas, te sientas a la orilla de la cama, sientes frío, te cierras bien el suéter, te vas a la cocina, haces café, estás agradecido. Sobre el refrigerador la pecera vacía ya no tiene al príncipe encantado, o la princesa, que dormía con los ojos abiertos en el agua. Recuerdas cómo abría su boca para pedirte alimento o para contarte su silenciosa historia. Amaneció flotando un día, como un pez de colores, y fue depositado bajo las yerbas del jardín para que lenta, verde agua, se evaporara. Sólo «Pujitos» y las moscas, el perrito lanudo mueve la cola, se despereza, se aproxima, te pide su salida a la calle, pero comprende que es de noche y vuelve a echarse. El gato no molesta y sigue durmiendo con sus tres niños de pecho que la semana pasada, de pronto lo hicieron gata. Se asoman las mujeres que perdiste, las que te engañaron, aquella que te dijo «yo soy tu harén». Habías visto en la oscuridad los dos féretros en la misma tumba, el rostro quebrado de tu hijo, y ahora, la reciente, ¿cómo se estará cocinando en su cajón la dulce, la pensativa Rosario? Las elecciones, la televisión, los poetas, los macheteros de la fábrica, la operación de Julio, habrá tiempo para dormir, las palabras, las imágenes. Un coche escandaliza, pasa, ladran, dejan limpio el silencio. ¡Al abordaje, pues: las sábanas!
0
706
¿nocturno?
Si te despiertas a las dos, ahogándote con tu propia saliva, y das un brinco en la angustia y jalas aire desesperadamente, mortalmente, y vuelves a la vida, no al sueño, porque ya no puedes dormir, y te quedas pensando como una hoja que piensa en el viento, y te acuerdas de Poe, que dicen que murió de su propio vómito en una borrachera, en una madrugada, en una calle, solo, ahogándose, el pobre de Edgar Alían Tremens, agarrándose el cuello, crispándose todito, dando el zapotazo con la cabeza sobre el pavimento; te levantas, te sientas a la orilla de la cama, sientes frío, te cierras bien el suéter, te vas a la cocina, haces café, estás agradecido. Sobre el refrigerador la pecera vacía ya no tiene al príncipe encantado, o la princesa, que dormía con los ojos abiertos en el agua. Recuerdas cómo abría su boca para pedirte alimento o para contarte su silenciosa historia. Amaneció flotando un día, como un pez de colores, y fue depositado bajo las yerbas del jardín para que lenta, verde agua, se evaporara. Sólo «Pujitos» y las moscas, el perrito lanudo mueve la cola, se despereza, se aproxima, te pide su salida a la calle, pero comprende que es de noche y vuelve a echarse. El gato no molesta y sigue durmiendo con sus tres niños de pecho que la semana pasada, de pronto lo hicieron gata. Se asoman las mujeres que perdiste, las que te engañaron, aquella que te dijo «yo soy tu harén». Habías visto en la oscuridad los dos féretros en la misma tumba, el rostro quebrado de tu hijo, y ahora, la reciente, ¿cómo se estará cocinando en su cajón la dulce, la pensativa Rosario? Las elecciones, la televisión, los poetas, los macheteros de la fábrica, la operación de Julio, habrá tiempo para dormir, las palabras, las imágenes. Un coche escandaliza, pasa, ladran, dejan limpio el silencio. ¡Al abordaje, pues: las sábanas!
Continue reading...
13
El placer de sufrir, de odiar, me tiñe la garganta con plásticos venenos, mas la cerda que implanta su orden mágico, su grandeza taurina, entre la prima y la sexta y la octava mendaz, las sufre todas. El placer de sufrir... ¿Quién? ¿a quién? ¿quién, las muelas? ¿a quién la sociedad, los carburos de rabia de la encía? ¿Cómo ser y estar, sin darle cólera al vecino? Vales más que mi número, hombre solo, y valen más que todo el diccionario, con su prosa en verso, con su verso en prosa, tu función águila, tu mecanismo tigre, blando prójimo. El placer de sufrir, de esperar esperanzas en la mesa, el domingo con todos los idiomas, el sábado con horas chinas, belgas, la semana, con dos escupitajos. El placer de esperar en zapatillas, de esperar encogido tras de un verso, de esperar con pujanza y mala poña; el placer de sufrir: zurdazo de hembra muerta con una piedra en la cintura y muerta entre la cuerda y la guitarra, llorando días y cantando meses.
0
645
Guitarra
ya te guardé en un lugar seguro  en los bolsillos junto a monedas  en los pies, no es metáfora  se cuando estás cerca lo saben mis pupilas  me delatan, se dilatan  al encontrarse con la imágen tuya con las manos nos entendemos nos saludamos de lejos -Hey  -Hey -¿Estás bien?  -Aha  (No estaba bien)  -¿A dónde van?  -A comprar dulces -¿Quieres un tambor?  -Okay  - Tengo que irme, tengo clase.    Mi maestro se parece a Milhouse Al despedirnos,  me abrazas como si supieras  que algo se está deshaciendo  como una bola de estambre en mi interior se hace pedazos al ritmo del reloj  hay agua en algún lugar cálido de tus ojos me quedo quieta para no arruinarlo  y dejar que se arruine solo  es una causa perdida  esto de sentir  he decidido regalarte  otro pedazo de papel ésta vez con tinta negra y palabras mías la vez pasada te dibuje con el sol en los ojos una ofrenda a la nébula de tus mejillas que tanto me gusta que veas cuanto me gustas y que es una causa perdida esto de escribir no iré a la escuela mañana  es miercoles,  el peor día de la semana  ombligo odioso  me da miedo entregarte esto  Los dias, los meses  copias fotoestáticas  deja te describo un jueves que es como todos los jueves mes tras mes días malos  independientes a ti  implícitos en ti y tu mirada cuando hablamos y me siento contenta cuando te veo y me siento peor porque es una causa perdida  esto de existir el otro día había música y supe por alguna razón  que iba a voltear y estarías ahi  y sí estabas ahí de hecho estabas ahí como si me esperaras  aunque se que no me esperabas  al despedirnos  me das un beso de esos que son al aire que se dan a nadie  se cae al suelo sin recibirse  al rozar mi mejilla con tu barba
0
Mar 18, 2018
Mar 18, 2018 at 6:36 AM UTC
cuando te encuentro
ya te guardé en un lugar seguro  en los bolsillos junto a monedas  en los pies, no es metáfora  se cuando estás cerca lo saben mis pupilas  me delatan, se dilatan  al encontrarse con la imágen tuya con las manos nos entendemos nos saludamos de lejos -Hey  -Hey -¿Estás bien?  -Aha  (No estaba bien)  -¿A dónde van?  -A comprar dulces -¿Quieres un tambor?  -Okay  - Tengo que irme, tengo clase.    Mi maestro se parece a Milhouse Al despedirnos,  me abrazas como si supieras  que algo se está deshaciendo  como una bola de estambre en mi interior se hace pedazos al ritmo del reloj  hay agua en algún lugar cálido de tus ojos me quedo quieta para no arruinarlo  y dejar que se arruine solo  es una causa perdida  esto de sentir  he decidido regalarte  otro pedazo de papel ésta vez con tinta negra y palabras mías la vez pasada te dibuje con el sol en los ojos una ofrenda a la nébula de tus mejillas que tanto me gusta que veas cuanto me gustas y que es una causa perdida esto de escribir no iré a la escuela mañana  es miercoles,  el peor día de la semana  ombligo odioso  me da miedo entregarte esto  Los dias, los meses  copias fotoestáticas  deja te describo un jueves que es como todos los jueves mes tras mes días malos  independientes a ti  implícitos en ti y tu mirada cuando hablamos y me siento contenta cuando te veo y me siento peor porque es una causa perdida  esto de existir el otro día había música y supe por alguna razón  que iba a voltear y estarías ahi  y sí estabas ahí de hecho estabas ahí como si me esperaras  aunque se que no me esperabas  al despedirnos  me das un beso de esos que son al aire que se dan a nadie  se cae al suelo sin recibirse  al rozar mi mejilla con tu barba
Continue reading...
69
La semana de abril de pronto se sintió una ausencia en el pecho: jueves, su corazón. Sí, robamos el jueves. Ella y yo, silenciosos, de la mano, los dos. Le robamos con todo. Con los circos redondos, y sus volatineras tiernas, conceptuosas doncellas de los saltos. Con las cajas de lápices, rojos, azules, verdes, y blancos, blancos, blancos, blancos, para escribir en las diez de la noche de los cielos más negros cartas a las auroras. Con las tiendas sin nadie: se vendían paisajes, héroes, teorías, arpas. Y todo a cambio de arena de la playa. De arena tan hermosa que al mirarla no se compraba nada por no dejarla allí color de carne intacta, entre plata, entre cobre. Con todo, sí, con todo. Con escuelas de adioses a las sombras y al beso. Al salir se creían los cuerpos y los labios que nunca estaban solos. Sí, con todo y sin fin. Delicia de ser cómplices en delicias, los dos. Y en el borde del miércoles ver quedarse parados almanaques atónitos -no podían seguir- mientras tú y yo secretos, ya más allá del cielo, del tiempo, de los números, vivíamos el jueves.
0
500
17
Me impongo la costosa penitencia de no mirarte en días y días, porque mis ojos cuando por fin te miren, se aneguen en tu esencia como si naufragasen en un golfo de púrpura, de melodía y de vehemencia. Pasa el lunes, y el martes, y el miércoles... Yo sufro tu eclipse, ¡oh creatura solar!, mas en mi duelo el afán de mirarte se dilata como una profecía; se descorre cual velo paulatino; se acendra como miel; se aquilata como la entraña de las piedras finas; y se aguza como el llavín de la celda de amor de un monasterio en ruinas. Tú no sabes la dicha refinada que hay en huirte, que hay en el furtivo gozo de adorarte furtivamente, de cortejarte más allá de la sombra, de bajarse el embozo una vez por semana, y exponer las pupilas, en un minuto fraudulento, a la mancha de púrpura de tu deslumbramiento. En el bosque de amor, soy cazador furtivo; te acecho entre dormidos y tupidos follajes, como se acecha un ave fúlgida; y de estos viajes por la espesura, traigo a mi aislamiento el más fúlgido de los plumajes: el plumaje de púrpura de tu deslumbramiento.
0
389
La mancha de púrpura