"retrato" poems
Itaas na ang bandera at iwagayway
Iharap pababa sa mga naglulupasay
Dito magsisimula
Ang pagkuha ng retrato
Dito magsisimula
Ang pagkuha ng “selfie”
Sa pagtunog ng isang “click”
Ay makukuha ang atensyon mo,
Maaaliw ka,
Mabibighani’t mapapatingin
At tila pag kumukuha ka ng retrato
Ay ikaw ang pinakamaganda
Sa naglalakihang lente na nasa screen
Sa pagtunog ng isang “click”
Ay mapapangiti ka
Photogenic daw, ika nga
At sa pagkatapos lagi ng mga ito
Ay mawawala nalang bigla
Na tila nagsusuot ka ng antipas
Tuwing nakangiti nagpapakuha ng retrato
Sa pagtunog ng isang “click”
Ay mag aayos ka
Magpapagwapo’t magpapaganda
At tila isa itong contest
At kailangan ikaw ang pinakamaganda
At sa pagkatapos nito
Ay titignan mo kung nadaig mo ba sila
Ngunit bakit ikaw na hindi naman kumukuha ng retrato
Ay tila nagiging isang kodak o kamera
Na sa tuwing tumitingin ako sayo ay tila makukuhanan ako ng retrato
Na tuwing nakikita kita, wala mang click, ay titingin ako sa mga mata mo na tila lente ng kamera
Sa paglapit mo saakin
Ay makukuha mo ang atensyon ko,
Maaaliw ako, mabibighani’t mapapatingin
At tila pag kasama kita
Ay wala akong mahiling
Kundi ang patigilin ang oras
Para manatili sa piling mo
Ngunit bakit kapag nasa iyo ang atensyon ko
Ikaw ay nakatingin naman sa iba
Hindi ang pagiging nandito ko ang tumatakbo
Sa munting isip mo, kundi siya
Sa paglapit mo saakin
Ay mag aayos akong bigla
Magpapagwapo o magpapaganda
At tila isa itong contest
Na kailangan madaig ko siya
Pero parang hindi ko kaya
Dahil kahit kailan hindi ko madadaig siya
At kahit na gaano mo pa ako lapitan
Siya parin ang magiging malapit dahil sa kariktan
At ako ay maiiwan sa alon ng pag-iisa
Sa paglapit mo saakin
Ay mapapangiti ako
Lalabas ang mga ngipin
Na tila nasa isang patalastas ako ng colgate
Ngingiti
At ngingiti lang
Ngunit sa likod ng mga ngiting ito
Ang tinatago ko ay luha
Mga luha na hindi ko ninanais na makita mo
Sanhi ng simula mo ‘kong paasahin
Mga luha na pinili kong itago mula sa’yo
Dahil alam ko rin naman na hindi mo ito papansinin
Hindi ka naman kodak na itinataas ko
Ngunit bakit pakiramdam ko ay nakatingin ka saakin pababa
Habang ako’y nasasaktan at nagluluksa
At sa pagtapos ko ng piyesang ito
Ang tanging hiling ko lamang ay
Mga retrato na maaaring itabi
Dahil nag uumapaw na ang mga mata kong gusto nang matuyo
Itaas na ang bandera at iwagayway
Iharap pababa sa mga naglulupasay
Dito magtatapos
Ang pagkuha ng retrato
Dito magtatapos
Ang pagkuha ng “selfie”
Apr 19, 2017
Apr 19, 2017 at 11:15 AM UTC
Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
en regiones contrarias, en un mediodía quemante:
eras sólo el aroma de los cereales que amo.
Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angol, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.
Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto
mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.
1.4k
A sala inerte é o meu reino:
Quente, estranho
Num cheiro de fel e sêmen que desidrata todo alvéolo são
E Eu sou o diabo:
Frio, habitual
Condenado à prisão da luxúria, da lombeira
Espasmado engasgo-me no meu retrato de LCD
Nos botões do controle remoto
Nos meus olhos que coçam, pois não vejo
E como se só, já não bastasse o inferno
Os anjos com metralhadoras eretas
Vêm consumar o meu desleixe
Pois como mago que sou
Desarmo-os com meu falo movido a pilha
E rio-me de tristeza, pois era a guerra que eu ansiava
Rendidos, entram pela porta dos fundos
Trêmulos, sentam-se ao meu lado no sofá
E carnudos, macios e úmidos e corruptos se convertem
Porque Eu quero.
Jun 2, 2015
Jun 2, 2015 at 10:29 PM UTC
Ya va a venir el día; da
cuerda a tu brazo, búscate debajo
del colchón, vuelve a pararte
en tu cabeza, para andar derecho.
Ya va a venir el día, ponte el saco.
Ya va a venir el día; ten
fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona,
antes de meditar, pues es horrible
cuando le cae a uno la desgracia
y se le cae a uno a fondo el diente.
Necesitas comer, pero, me digo,
no tengas pena, que no es de pobres
la pena, el sollozar junto a su tumba;
remiéndale, recuerda,
confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista
a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato.
Ya va a venir el día, ponte el alma.
Ya va a venir el día; pasan,
han abierto en el hotel un ojo,
azotándolo, dándole con un espejo tuyo...
¿Tiemblas? Es el estado remoto de la frente
y la nación reciente del estómago.
Roncan aún... ¡Qué universo se lleva este ronquido!
¡Cómo quedan tus poros, enjuiciándolo!
¡Con cuántos doses ¡ay! estás tan solo!
Ya va a venir el día, ponte el sueño.
Ya va a venir el día, repito
por el órgano oral de tu silencio
y urge tomar la izquierda con el hambre
y tomar la derecha con la sed; de todos modos,
abstente de ser pobre con los ricos,
atiza
tu frío, porque en él se integra mi calor, amada víctima.
Ya va a venir el día, ponte el cuerpo.
Ya va a venir el día;
la mañana, la mar, el meteoro, van
en pos de tu cansancio, con banderas,
y, por tu orgullo clásico, las hienas
cuentan sus pasos al compás del asno,
la panadera piensa en ti,
el carnicero piensa en ti, palpando
el hacha en que están presos
el acero y el hierro y el metal; jamás olvides
que durante la misa no hay amigos.
Ya va a venir el día, ponte el sol.
Ya viene el día; dobla
el aliento, triplica
tu bondad rencorosa
y da codos al miedo, nexo y énfasis,
pues tú, como se observa en tu entrepierna y siendo
el malo ¡ay! inmortal,
has soñado esta noche que vivías
de nada y morías de todo...
1.2k
Está en la sala familiar, sombría,
y entre nosotros, el querido hermano
que en el sueño infantil de un claro día
vimos partir hacia un país lejano.Hoy tiene ya las sienes plateadas,
un gris mechón sobre la angosta frente,
y la fría inquietud de sus miradas
revela un alma casi toda ausente.Deshójanse las copas otoñales
del parque mustio y viejo.
La tarde, tras los húmedos cristales,
se pinta, y en el fondo del espejo.El rostro del hermano se ilumina
suavemente. ¿Floridos desengaños
dorados por la tarde que declina?
¿Ansias de vida nueva en nuevos años?¿Lamentará la juventud perdida?
Lejos quedó -la pobre loba- muerta.
¿La blanca juventud nunca vivida
teme, que ha de cantar ante su puerta?¿Sonríe el sol de oro
de la tierra de un sueño no encontrada;
y ve su nave hender el mar sonoro,
de viento y luz la blanca vela hinchada?Él ha visto las hojas otoñales,
amarillas, rodar, las olorosas
ramas del eucalipto, los rosales
que enseñan otra vez sus blancas rosasY este dolor que añora o desconfía
el temblor de una lágrima reprime,
y un resto de viril hipocresía
en el semblante pálido se imprime.Serio retrato en la pared clarea
todavía. Nosotros divagamos.
En la tristeza del hogar golpea
el tictac del reloj. Todos callamos.
1k
No te dejo de pensar.
Como es que serás?
Me ilusiona tu mirar,
Me emociona que te pueda crear.
No te dejo de pensar.
Y, no dejo de ver tu retrato.
No dejo de pensar en tu encanto,
Pues tu cerebro me ha cautivado.
Hablar contigo es lo mejor que me ha pasado,
Por que me has inspirado.
Te pienso en letras
Y te quiero con poemas.
Me molesta que sólo quepas en mi cabeza,
Pues mis brazos y mis ojos te desean
Me molesta la distancia
Y me deshago en palabras.
No te dejo de pensar.
Ni un segundo he dejado escapar
Pues la realidad me aburre
Una vez que te he conocido
No dejo de imaginar.
No me quejo, pero esto me empieza a hartar
Como quisiera estar allá
Del otro lado del final
Donde estas tu
Donde te puedo encontrar
Y es que...
No te dejo de pensar.
Sep 3, 2014
Sep 3, 2014 at 11:05 AM UTC
Aquí nos tienes, Darío,
ésta es mi mujer, Dalmira,
morena como un estío.
Este el hijo en quien confío
que dilate mi memoria,
y ésta mi niña y mi gloria,
que de ella no digo nada
Cuatro meses es su historia.
El momento de yantar
desde hoy has de presidir,
y hasta el llorar y el reír
y la hora de trabajar.
Desde ahí, contempla el hogar
que no gozaste en el mundo;
mientras yo, meditabundo,
cuando mire tu retrato
te envidiaré largo rato,
triste, genial y errabundo.
808
La plaza sola (gris el aire,
negros los árboles, la tierra
manchada por la nieve),
parecía, no realidad, mas copia
triste sin realidad. Entonces,
ante el umbral, dijiste:
viviendo aquí serías
fantasma de ti mismo.
Inhóspita en su adorno
parsimonioso, porcelanas, bronces,
muebles chinos, la casa
oscura toda era,
pálidas sus ventanas sobre el río,
y el color se escondía
en un retablo español, en un lienzo
francés, su brío amedrentado.
Entre aquellos despojos,
proyecto, el dueño estaba
sentado junto a su retrato
por artista a la moda en años idos,
imagen fatua y fácil
del dilettante, divertido entonces
comprando lo que una fe creara
en otro tiempo y otra tierra.
Allí con sus iguales,
damas imperativas bajo sus afeites,
caballeros seguros de sí mismos,
rito social cumplía,
y entre el diálogo moroso,
tú oyendo alguien me dijo: "Me ofrecieron
la primera edición de un poeta raro,
y la he comprado", tu emoción callaste.
Así, pensabas, el poeta
vive para esto, para esto
noches y días amargos, sin ayuda
de nadie, en la contienda
adonde, como el fénix, muere y nace,
para que años después, siglos
después, obtenga al fin el displicente
favor de un grande en este mundo.
Su vida ya puede excusarse,
porque ha muerto del todo;
su trabajo ahora cuenta,
domesticado para el mundo de ellos,
como otro objeto vano,
otro ornamento inútil;
y tú cobarde, mudo
te despediste ahí, como el que asiente,
más allá de la muerte, a la injusticia.
Mejor la destrucción, el fuego.
821
Nadie debe hacer ruido en el secreto corazón. Amo las apariencias del no ser natural. La verdadera nada es el espejo que envenena los rostros del deseo, convierte a la memoria en cuerpo fugitivo de la unión. Desde que nací estoy lleno y vacío de mí mismo y así conozco que la verdad más inocente es un destino.
742
Delinquiría
de leso corazón
si no anegara con mi idolatría,
en lacrimosa ablución,
la imagen de la párvula sombría.
Retrato para quien mi llanto mana
a la una de la mañana,
reflejando en su sal, que va sin brida,
la minúscula frente desmedida...
Cejas, andamio
del alcázar del rostro , en las que ondula
mi tragedia mimosa, sin la bula
para un posible epitalamio...
La niña del retrato
se puso seria, y se veló su frente,
y endureció los dos ojos profundos,
como una migajita de otros mundos
que caída en brumoso interinato,
toda la angustia sublunar presiente.
Fiereza desvalida, hecha a mirar
el mar...
Boca en bisel, como un espejo afable
que no hable...
Medias de almo color; para que vaya
por la cernida arena de la playa...
Las deleznables manos,
que cavan pozos enanos,
son carceleras de los océanos...
Linda congoja de la frente linda,
la que inerme y tiránica se brinda
por modelo de copa y de coyunda
y de lira rotunda...
Retrato de iniciales sinfonías:
tus cinco años son cinco bujías
a cuya luz el alma llora;
por eso a ti me abro
como a la honestidad versicolora
de un diminutivo candelabro.
Los invisibles hombros, cual quimera
en que un genio marítimo retoza,
no columbran siquiera
la adoración venidera
que los ha de rozar, como se roza
el codo de una estricta compañera.
Párvula del retrato;
seriedad prematura;
linda congoja de un juego nonato
que enfrente del fotógrafo se apura;
pelo de enigma, como los edenes
enigmáticos desde donde vienes;
víspera bella que cantas
en la Octava de mi más negra hora:
hoy hice un alto por mojar tus plantas
con sangre de mis ojos, y miré
que salías del óvalo de bruma,
como punto final que se incorpora
y como duende de relojería,
a dar en los relojes de mi fe
la campanada de la dicha suma.
Niña, venusto manual:
yo te leía al borde de una estrella,
leyéndote mortífera y vital;
y absorto en el primor de la lectura
pisé el vacío...
Y voy en la centella
de una nihilista locura.
846
Eres una ilusión;
un perfecto retrato
creado por mi imaginación.
May 28, 2015
May 28, 2015 at 8:39 PM UTC
Sé que hay una persona
que me busca en su mano, día y noche,
encontrándome, a cada minuto, en su calzado.
¿Ignora que la noche está enterrada
con espuelas detrás de la cocina?
Sé que hay una persona compuesta de mis partes,
a la que integro cuando va mi talle
cabalgando en su exacta piedrecilla.
¿Ignora que a su cofre
no volverá moneda que salió con su retrato?
Sé el día,
pero el sol se me ha escapado;
sé el acto universal que hizo en su cama
con ajeno valor y esa agua tibia, cuya
superficial frecuencia es una mina.
¿Tan pequeña es, acaso, esa persona,
que hasta sus propios pies así la pisan?
Un gato es el lindero entre ella y yo,
al lado mismo de su tasa de agua.
La veo en las esquinas, se abre y cierra
su veste, antes palmera interrogante...
¿Qué podrá hacer sino cambiar de llanto?
Pero me busca y busca. ¡Es una historia!
754
Mi bien nacido de mis propios males,
retrato celestial de mi Belisa,
que en mudas voces y con dulce risa,
mi destierro y consuelo hiciste iguales;
Ciego, llorando, niña de mis ojos,
segunda vez de mis entrañas sales,
mas pues tu blanco pie los cielos pisa,
¿por qué el de un hombre en tierra tan aprisa
quebranta tus estrellas celestiales?
sobre esta piedra cantaré, que es mina
donde el que pasa al indio en propio suelo,
hallé más presto el oro en tus despojos,
las perlas, el coral, la plata fina;
mas, ¡ay!, que es ángel y llevólo al cielo.
695
El libro
el vaso
el verde obscuramente tallo
el disco
lecho de la bella durmiente la música
las cosas anegadas en sus nombres
decirlas con los ojos
en un allá no sé donde
clavarlas
ámpara lápiz retrato
esto que veo
clavarlo
como un templo vivo
plantarlo
como un árbol
un dios
coronarlo
con un nombre
inmortal
irrisoria corona de espinas
¡Lenguaje!
El tallo y su flor inminente
sol-sexo-sol
la flor sin sombra
la palabra
se abre
en un allá sin donde
extensión inmaculada
transparencia que sostiene a las cosas
caídas
por la mirada
levantadas
en un reflejo suspendidas
Haz de mundos
instantes
racimos encendidos
selvas andantes de astros
sílabas errantes
marea
todos los tiempos del tiempo
SER
una fracción de segundo
lámpara lápiz retrato
en un aquí no sé donde
Un nombre
comienza
asirlo plantarlo decirlo
como un bosque pensante
encarnarlo
Un linaje comienza
en un nombre
un adán
como un templo vivo
nombre sin sombra
clavado
como un dios
en este aquí sin donde
¡Lenguaje!
Acabo en su comienzo
en esto que digo
acabo
SER
sombra de un nombre instantáneo
NUNCA SABRÉ MI DESENLACE
733
Buscando raíces de alas
la frente
se le desplaza
a derecha
e izquierda.
Y sobre el remolino
de la cara
se le fija,
telón del más allá,
comba y ancha.
Una alimaña
le grita en la nariz
que intenta aplastársele
enfurecida...
Irrumpe un griego
por sus ojos distantes.
Un griego
que sofocan de enredaderas
las colinas andaluzas
de sus pómulos
y el valle trémulo
de su boca.
Salta su garganta
hacia afuera
pidiendo
la navaja lunada
de aguas filosas.
Cortádsela.
De norte a sud.
De este a oeste.
Dejad volar la cabeza,
la cabeza sola,
herida de ondas marinas
negras...
Y de caracolas de sátiro
que le caen
como campánulas
en la cara
de máscara antigua.
Apagadle
la voz de madera,
cavernosa,
arrebujada
en las catacumbas nasales.
Libradlo de ella,
y de sus brazos dulces,
y de su cuerpo terroso.
Forzadle sólo,
antes de lanzarlo
al espacio,
el arco de las cejas
hasta hacerlos puentes
del Atlántico,
del Pacífico...
Por donde los ojos,
navíos extraviados,
circulen
sin puertos
ni orillas...
699
Retrato Rojo
Cool as softly flowing spiral of white,
Warm as the blood in your eyelids on a hot summer's day...
But weave the sunlight in your hair!
And forever calm like a placid lake surrounded by measureless oceans of space
So remember every place and keep them locked in your facet: tucked away so tight singing only when you sleep
A resentment ripples in the lake...
Oh! How that should be shared
Imagination turned you many ways,
Many days and many hours,
Your head filled with flames and your arms draped in flowers
The word you loved,
but couldn't bear to hear.
For the smiling moon,
and troubled midnight
will never disappear.
May 10, 2014
May 10, 2014 at 12:01 PM UTC
Pintad un hombre joven... con palabras leales
y puras; con palabras de ensueño y de emoción:
que haya en la estrofa el ritmo de los golpes cordiales
y en la rima el encanto móvil de la ilusión.
Destacad su figura, neta, contra el azul
del cielo, en la mañana florida, sonreída:
que el sol la bañe al sesgo y la deje bruñida,
que destelle en los ojos una luz encendida,
que haga temblar las carnes un ansia contenida
y que el torso, y la frente, y los brazos nervudos,
y el cándido mirar, y la ciega esperanza,
compendien el radiante misterio de la vida...
674
Enquanto sofre
porta-voz dos desmazelos
diz que povo está perdido
e a modernidade em desespero
Quando em mágoas
pranteia os olhos
e a Deus sem crer
diz maldizeres
Quando em desamores
desgovernada mão em acidente
indiferente assume o posto
batendo uma ilusão
Quer dizer de si
mas diz de todos
Assumindo como pública
a voz da solidão
e para si sem mais ninguém
que a dor sem causa leva a crer
engendrado num quarto sujo
da sujeira de seu corpo
e da imundície a sua alma
faz ao mundo o seu retrato
Aug 25, 2015
Aug 25, 2015 at 1:14 AM UTC
Tu ausencia
es el retrato
de la melancolía.
Una piedra atorada
en mi garganta.
Un espejo hecho pedazos,
que refleja cada astilla
de mi demacrado corazón.
Tu ausencia es el árbitro
que sentencia
mis batallas perdidas.
El eslabón perdido
de alguna cadena perpetua.
Un perdón en silencio.
Un invierno sin causa.
Con tu ausencia
incineraste mis sueños.
Y si al vivir tuviera un motivo,
sería recuperarte.
Sep 5, 2025
Sep 5, 2025 at 1:24 AM UTC
Respiro agoniada,
A sua existência não fez falta,
Por tanto tempo.
Mas você volta,
Me assombra.
Eu me perdi em meus próprios sentimentos.
Me senti mal,
Quando foi você quem causou o tormento.
Eu reagi na rua,
Quando me olhei e te vi,
E ao seu lado não era eu.
O retrato do dia não me pertenceu.
Jun 23, 2014
Jun 23, 2014 at 4:24 PM UTC
De tu peso vencido,
verde honor del verano,
yaces en este llano
del tronco antiguo y noble desasido.
Dando venganza estás de ti a los vientos,
cuyas líquidas iras despreciabas,
cuando de ellos con ellas murmurabas,
imitando a mis quejas los acentos.
Humilde agora entre las yerbas suenas,
cosa que de tu altura
nunca temer pudieron las arenas;
y ofendida del tiempo tu hermosura,
ocupa en la ribera
el lugar que ocupó tu propia sombra.
Menos gastos tendrá la primavera
en vestir este valle
después que faltas a su verde alfombra.
¿Qué hará el jilguero dulce cuando halle
su patria con tus hojas en el suelo?
¿Y la parlera fuente,
que aun ignorante de prisión de yelo,
exenta de la sed del sol corría?
Sin duda llorará con su corriente
la licencia que has dado en ella al día.
Tendrá un retrato menos
Pisuerga que mostrar al caminante
en sus cristales puros.
Cualquier pájaro amante
desiertos dejará tus brazos duros,
y vengo a poner duda
si, para que te habite en llanto tierno,
a la tórtola basta el ser vïuda.
Y porque tengo miedo que el invierno
pondrá necesidad a algún villano,
tal, que se atreva con ingrata mano
a encomendarte al fuego,
yo te quiero llevar a mi cabaña,
por lo que mi cansancio, estando ciego,
a tu sombra le debe.
Descansarás el báculo de caña
con que mi vida tristes años mueve;
y ojalá que yo fuera
rey, como soy pastor de la ribera,
que, cetro antes que báculo cansado,
no canas sustentaras, sino estado.
623
Distinta tú serías a todas las mujeres,
Si hacerte y rehacerte, cada vez que lo quieres,
El alma no supieras. Lo haces con una nada;
Y tu arte es tal, que cada
Ocasión que te veo,
Me subyugas, y que eres otra mujer yo creo.
Tú sabes que en lo vida todo se va gastando,
Que nuestro amor es viejo, y es siempre entonces cuando
Engaño e ingenio luces, que en ti son inherentes,
Y ante mí te presentas con ojos diferentes.
El brillo de tu rostro se ve más bello y vivo
Entre capa de pieles; con mayor atractivo
Renaces de la seda, de un bien cortado traje
y de rondas de encaje;
Y después... los sombreros. Algo más llamativo
En ti siempre descubro. Y eso es, precisamente,
Por los grandes sombreros, lo que hace que los ojos
Aparezcan más negros, pues ocultan la frente.
Porque muy bien comprendes, con tu sabiduría
E ingenio despejado,
Que debes, cuando observas mi amor ya fatigado,
Confeccionarte un alma, que no te conocía.
Al verte en ese instante,
Los labios te saqueo con mis besos nerviosos,
Y tomo tu semblante.
En mis manos febriles, y agito tus undosos
Cabellos, y me río... más feliz, más amante.
Pero cuando los rizos te deshago, y encuentro
Tus verdaderos ojos, y el alma reconcentro,
Veo que son los mismos. Y cuando febrilmente
Agito con los dedos tu rubia cabellera
Y asoma tu cabeza revuelta de repente,
Reveo con profundo desencanto tu frente,
La de la vez primera.
¡Eres tú, la de siempre, pues no has cambiado nada!
Y aquella tu alma efímera con mis ósculos trato
De reanimar. Mas huye mi ilusión disipada,
Y entonces me pareces de tu madre el retrato.
539
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.Desdeño las romanzas
de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo espera hablar a Dios un día-;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.Y cuando llegue el día del último vïaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
476
sam dale no quería
dormir solo con sus sudores
y a la madre le dijo "madre
búscame novia entre los odios del día"
así creció perseguido por olor
que nunca supo conseguir
la madre madrecía cada noche
pero no había caso
"ah" decía sam dale al final de su chaleco
hermoso como un secretario general
"novia mía ¿porqué no venís?
novia mía ¿qué suelo ató tus sienes?"
la novia de sam dormía y hacía amanecer
de sus dos pies salía el sol la luz
y era bella como los pies de Dios
atados siempre siempre
a tanto dolor atados pero no Dios sino el grande amor
duerme atado a profunda claridad
no lo despierten hijos
que duerma duerma duerma
a menos que le den de comer
él duerme porque no le darían de comer
y duerme hermoso hermoso
como la novia de los yules verdes
como la novia del amor primero
ella está muerte y yo la quiero
pero sam dale ni nada
él pedía a la madre por la esposa del río
la esposica estaba en el río vestida de amarillo
haciendo una cama grande con las aguas
corinas con los pájaros para que entre la mañana cantando
y aún la muerte cuando debiera entrar
peor sam dale vigilaba la puerta y Dios no entra por ahí
así que viuda tora marinera se le murió la camisa
y la enterró ya tarde ya tardísimo
y manzanitas de oro había en las ramas
¡gracia que tiene lo perro!
¡ah muérdanos la cara para despertar!
a sam dale lo pusieron en una copa de vidrio
"¡ah tripa dolorosa!" decía hablando del corazón
la flor de su camisa tapo o mundo celéstese sam dale
cuándo despertaremos mi dios
novia dormía hermosa hermosa con un lunar de amor
y un ruiseñor que le cantaba enemigos
sam dale cruzó Alabama como un fuego
dejó en herencia una mañana que las gallinas picotearon
y del costado le caían señoras
acabaditas de nacer
¡ah sam dale te tomaron el alma en mitad del arenal!
no debiera dormir mal ahora a las tres de la tarde tu entierro pasó
al pie de tu retrato ella se arrodilló
pobre con una cuna blanca sola
491