Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"responde" poems
El corazón y su redoble iracundo el obscuro caballo de la sangre caballo ciego caballo desbocado el carrousel nocturno la noria del terror el grito contra el muro y la centella rota Camino andado                             Camino desandado El cuerpo a cuerpo con un pensamiento afilado la pena que interrogo cada día y no responde la pena que no se aparta y cada noche me despierta la pena sin tamaño y sin nombre el alfiler y el párpado traspasado el párpado del día mal vivido la hora manchada la ternura escupida la risa loca y la puta mentira la soledad y el mundo Camino andado                             camino desandado El coso de la sangre y la pica y la rechifla el sol sobre la herida sobre las aguas muertas el astro hirsuto la rabia y su acidez recomida el pensamiento que se oxida y la escritura gangrenada el alba desvivida y el día amordazado la noche cavilada y su hueso roído el horror siempre nuevo y siempre repetido Camino andado                             camino desandado El vaso de agua la pastilla la lengua de estaño el hormiguero en pleno sueño cascada negra de la sangre cascada pétrea de la noche el peso bruto de la nada zumbido de motores en la ciudad inmensa lejos cerca lejos en el suburbio de mi oreja aparición del metro cojo el puente roto y el ahogado Camino andado                             camino desandado El pensamiento circular y el círculo de familia ¿qué hice qué hiciste qué hemos hecho? el laberinto de la culpa sin culpa el espejo que acusa y el silencio que se gangrena el día estéril la noche estéril el dolor estéril la soledad promiscua el mundo despoblado la sala de espera en donde ya no hay nadie Camino andado y desandado la vida se ha ido sin volver el rostro.
0
2.6k
Repeticiones
El corazón y su redoble iracundo el obscuro caballo de la sangre caballo ciego caballo desbocado el carrousel nocturno la noria del terror el grito contra el muro y la centella rota Camino andado                             Camino desandado El cuerpo a cuerpo con un pensamiento afilado la pena que interrogo cada día y no responde la pena que no se aparta y cada noche me despierta la pena sin tamaño y sin nombre el alfiler y el párpado traspasado el párpado del día mal vivido la hora manchada la ternura escupida la risa loca y la puta mentira la soledad y el mundo Camino andado                             camino desandado El coso de la sangre y la pica y la rechifla el sol sobre la herida sobre las aguas muertas el astro hirsuto la rabia y su acidez recomida el pensamiento que se oxida y la escritura gangrenada el alba desvivida y el día amordazado la noche cavilada y su hueso roído el horror siempre nuevo y siempre repetido Camino andado                             camino desandado El vaso de agua la pastilla la lengua de estaño el hormiguero en pleno sueño cascada negra de la sangre cascada pétrea de la noche el peso bruto de la nada zumbido de motores en la ciudad inmensa lejos cerca lejos en el suburbio de mi oreja aparición del metro cojo el puente roto y el ahogado Camino andado                             camino desandado El pensamiento circular y el círculo de familia ¿qué hice qué hiciste qué hemos hecho? el laberinto de la culpa sin culpa el espejo que acusa y el silencio que se gangrena el día estéril la noche estéril el dolor estéril la soledad promiscua el mundo despoblado la sala de espera en donde ya no hay nadie Camino andado y desandado la vida se ha ido sin volver el rostro.
Continue reading...
50
Sarong banggi Nawaran kaming kuryente Nagdiklom an palibot Asin naguran ning matindi Nagdaguldol asin garo Nagkakaribok sa may likod mi Igwang nagkurahaw nin "Tabangi man kami!" Turog-turog sinda Mama Maabot palang si Papa Mayo man ibang ma-responde Igwang flashlight kaso pundir, mayong baterya Ay abaa na kita, ini nalang na esperma Dali-daling nagluwas Pero kalag ko garo nagbutas Kan may nahiling akong kabayo Na lalawgon sa tawo Sinapak ko an sadiri Baka nangigiturogan man lang Pero dai, yaon pa nanggad sinda Nag kukurahaw nin "Ubuson ta ini" Pirang minuto pa nagkatok sa pinto mi Si Junior man lang palan Igwang kapot-kapot na bote Mayò daang kuryente Kaya ma-shot nalang kami —𝐔𝐧𝐠𝐥𝐨, a Bikol poetry.
0
Aug 13, 2020
Aug 13, 2020 at 12:21 PM UTC
Ungló
Your lips on my lips Your arms around me My hand on your back I told you it was a bad idea Us two laying there at the sea With the sound of waves In the back of my mind All I wanted was to find Someone who wouldn't wanna make me hide I'm blinded Happiness Sunshine Waves ***** Cider Words Smiles Me You ''Love'' It all blinds me I told you it was a bad idea But you were to drunk to see I told you You wont remember any of this You responde with a kiss Summer is something I will miss
0
Jun 29, 2013
Jun 29, 2013 at 8:01 AM UTC
Summer blinds me
Árbol, buen árbol, que tras la borrasca te erguiste en desnudez y desaliento, sobre una gran alfombra de hojarasca que removía indiferente el viento... Hoy he visto en tus ramas la primera hoja verde, mojada de rocío, como un regalo de la primavera, buen árbol del estío. Y en esa verde ***** que está brotando en ti de no sé dónde, hay algo que en silencio me pregunta o silenciosamente me responde. Sí, buen árbol; ya he visto como truecas el fango en flor, y sé lo que me dices; ya sé que con tus propias hojas secas se han nutrido de nuevo tus raíces. Y así también un día, este amor que murió calladamente, renacerá de mi melancolía en otro amor, igual y diferente. No; tu augurio risueño, tu instinto vegetal no se equivoca: Soñaré en otra almohada el mismo sueño, y daré el mismo beso en otra boca. Y, en cordial semejanza, buen árbol, quizá pronto te recuerde, cuando brote en mi vida una esperanza que se parezca un poco a tu hoja verde...
0
1.1k
Poema del árbol
Flor de Mayo, como un rayo de la tarde, se moría... Yo te quise, Flor de Mayo, tú lo sabes; ¡pero Dios no lo quería! Las olas vienen, las olas van, cantando vienen, cantando irán. Flor de Mayo ni se viste ni se alahaja ni atavía; ¡Flor de Mayo está muy triste! ¡Pobrecita, pobrecita vida mía! Cada estrella que palpita, desde el cielo le habla asi: «Ven conmigo Florecita, brillarás en la extensión igual a mí.» Flor de Mayo, con desmayo, le responde: «¡Pronto iré!»Se nos muere Flor de Mayo, ¡Flor de Mayo, la Elegida, se nos fue! Las olas vienen, las olas van, cantando vienen, llorando irán... «¡No me dejes!», yo le grito; «¡No te vayas, dueño mío: el espacio es infinito y es muy ***** y hace frío, mucho frío!» Sin curarse de mi empeño, Flor de Mayo se alejó, y en la noche, como un sueño, misteriosamente triste se perdió. Las olas vienen, las olas van, cantando vienen, ¡ay cómo irán! Al amparo de mi huerto una sola flor crecía: Flor de Mayo, y se me ha muerto... Yo la quise, ¡pero Dios no lo quería!
0
1.1k
La canción de flor de mayo
Quando cansado da noite e do singelo dia, Do uivar do lobo e cantar da cotovia. Ousar amar,  contemplar a luz que nos guia. Quando alguém te perguntar  donde vens, Deixa de ser tu , de ser ninguém , Mas responde com um sorriso de tua MÃE. Quando a vida te parecer  que já não existe, Quando o alegre anda sempre triste. E tu fazes perguntas sem nunca ter resposta, O amor que temos por tudo se  desvanece. Mas alguém te pergunta donde vens, Caminhas num horizonte que nos exorta. Responde com o amor de tua Mae ... E neste mundo em que seres te perguntam  com curiosidade, Diz que alguém pensa e escreve com alma e pluralidade, Que  vive no mundo sem tempo , nem idade, Mas a sua escrita fica para a posterioridade. E Se alguém te perguntar donde és e o que tens , Responde com o calor e amor de tua Mae . Victor Marques
0
Jan 5, 2017
Jan 5, 2017 at 2:01 PM UTC
QUANDO ALGUÉM TE PERGUNTAR DONDE VENS
A la cálida vida que transcurre canora con garbo de mujer sin letras ni antifaces, a la invicta belleza que salva y que enamora, responde, en la embriaguez de la encantada hora, un encono de hormigas en mis venas voraces. Fustigan el desmán del perenne hormigueo el pozo del silencio y el enjambre del ruido, la harina rebanada como doble trofeo en los fértiles bustos, el Infierno en que creo, el estertor final y el preludio del nido. Mas luego mis hormigas me negarán su abrazo y han de huir de mis pobres y trabajados dedos cual se olvida en la arena un gélido bagazo; y tu boca, que es cifra de eróticos denuedos, tu boca, que es mi rúbrica, mi manjar y mi adorno, tu boca, en que la lengua vibra asomada al mundo como réproba llama saliéndose de un horno, en una turbia fecha de cierzo gemebundo en que ronde la luna porque robarte quiera, ha de oler a sudario y a hierba machacada, a droga y a responso, a pabilo y a cera. Antes de que deserten mis hormigas, Amada, déjalas caminar camino de tu boca a que apuren los viáticos del sanguinario fruto que desde sarracenos oasis me provoca. Antes de que tus labios mueran, para mi luto, dámelos en el crítico umbral del cementerio como perfume y pan y tósigo y cauterio.
0
938
Hormigas
¿Adónde va el amor cuando se olvida? No aquel a quien hicieras la pregunta       Es quien hoy te responde. Es otro, al que unos años más de vida Le dieron la ocasión, que no tuviste,       De hallar una respuesta. Los juguetes del niño que ya es hombre, ¿Adónde fueron, di? Tú lo sabías,       Bien pudiste saberlo. Nada queda de ellos: sus ruinas Informes e incoloras, entre el polvo,       El tiempo se ha llevado. El hombre que envejece, halla en su mente, En su deseo, vacíos, sin encanto,       Dónde van los amores. Mas si muere el amor, no queda libre El hombre del amor: queda su sombra,       Queda en pie la lujuria. ¿Adónde va el amor cuando se olvida? No aquel a quien hicieras la pregunta       Es quien hoy te responde.
0
906
Pregunta vieja, vieja respuesta
Vengada la hermosa Filis de los agravios de Fabio a verle viene al aldea enfermo de desengaños. A ruego de los pastores baja de su monte al prado, que como se ve querida da a entender que la forzaron. Eso mismo que desea, quiere que la estén rogando, que sube al gusto los precios amor conforme a los años. Huyóse Fabio celoso, pensó Fabio hallar sagrado, pero hay estados de amor que está en el remedio el daño. ¡Desdichado del que llega a tiempo tan desdichado que le matan los remedios con que muchos quedan sanos! En fin, a Fabio rendido viene a ver su dueño ingrato, alegre porque es amor en las venganzas villano. No va sin galas a verle, aunque pudiera escusarlo, que la mayor hermosura no deja en casa el cuidado. Lleva de palmilla verde saya y sayuelo bizarro, con pasamanos de plata si en ellos pone las manos. No lleva cosa en el cuello que Fabio le hubiese dado, porque no entienda que viven memorias de sus regalos. Joyas lleva que él no ha visto, no porque le ha hecho agravio, mas porque sepan ausencias que no está seguro el campo. Con una cinta de cifras lleva el cabello apretado, que quien gusta de dar celos se vale de mil engaños. De rebociño le sirve para mayor desenfado el capote de los ojos bordado de negros rayos. En argentadas chinelas listones lleva, admirados de que quepan tantos bríos en tan pequeños espacios. Llegó Filis al aldea, entró en su casa de Fabio, los pastores la reciben como al sol los montes altos. Dando perlas con la risa extiende a todos los brazos, que gana mares de amor y da perlas de barato. Apenas Fabio la mira cuando a un tiempo se bañaron el alma en pura alegría, los ojos en tierno llanto. No hablaron los dos tan presto, aunque los ojos hablaron, Filis porque no quería, Fabio porque quiere tanto. Cuando en esta suspensión los dos se encuentran mirando a un tiempo bajan los ojos como que envidian de falso. Habló Filis y tuvieron alma de coral sus labios, que ver humilde al rendido hace piadoso al vengado. A Fabio culpa le pone que es error hacer, amando, con la lengua valentías, si el alma no tiene manos. Él responde y se disculpa, que viendo cerca los brazos, pide perdón ofendido quien ama desengañado.
0
982
Guzmán el bravo
Vengada la hermosa Filis de los agravios de Fabio a verle viene al aldea enfermo de desengaños. A ruego de los pastores baja de su monte al prado, que como se ve querida da a entender que la forzaron. Eso mismo que desea, quiere que la estén rogando, que sube al gusto los precios amor conforme a los años. Huyóse Fabio celoso, pensó Fabio hallar sagrado, pero hay estados de amor que está en el remedio el daño. ¡Desdichado del que llega a tiempo tan desdichado que le matan los remedios con que muchos quedan sanos! En fin, a Fabio rendido viene a ver su dueño ingrato, alegre porque es amor en las venganzas villano. No va sin galas a verle, aunque pudiera escusarlo, que la mayor hermosura no deja en casa el cuidado. Lleva de palmilla verde saya y sayuelo bizarro, con pasamanos de plata si en ellos pone las manos. No lleva cosa en el cuello que Fabio le hubiese dado, porque no entienda que viven memorias de sus regalos. Joyas lleva que él no ha visto, no porque le ha hecho agravio, mas porque sepan ausencias que no está seguro el campo. Con una cinta de cifras lleva el cabello apretado, que quien gusta de dar celos se vale de mil engaños. De rebociño le sirve para mayor desenfado el capote de los ojos bordado de negros rayos. En argentadas chinelas listones lleva, admirados de que quepan tantos bríos en tan pequeños espacios. Llegó Filis al aldea, entró en su casa de Fabio, los pastores la reciben como al sol los montes altos. Dando perlas con la risa extiende a todos los brazos, que gana mares de amor y da perlas de barato. Apenas Fabio la mira cuando a un tiempo se bañaron el alma en pura alegría, los ojos en tierno llanto. No hablaron los dos tan presto, aunque los ojos hablaron, Filis porque no quería, Fabio porque quiere tanto. Cuando en esta suspensión los dos se encuentran mirando a un tiempo bajan los ojos como que envidian de falso. Habló Filis y tuvieron alma de coral sus labios, que ver humilde al rendido hace piadoso al vengado. A Fabio culpa le pone que es error hacer, amando, con la lengua valentías, si el alma no tiene manos. Él responde y se disculpa, que viendo cerca los brazos, pide perdón ofendido quien ama desengañado.
Continue reading...
84
En mitad de la noche sombría y tempestuosa, cuando la raza humana sus fatigas reposa, alguien toca a mi puerta con tímido reclamo. -«¿Quién me busca a estas horas? - sobresaltado exclamo-, Quién perturba el silencio de mis dichas supremas?» Y una voz me responde: -«Soy un niño; no temas: Me he extraviado en la noche, y ando errante y hambriento, bajo el gélido azote de la lluvia y del viento…» Y yo, compadecido por la súplica incierta, prendo fuego a mi lámpara y entreabro la puerta. Y al instante entra un niño de dorados cabellos, grandes ojos azules de adorables destellos, frescos labios purpúreos y mejillas de rosa. Y entra alegre, ágil, frívolo, como una mariposa… Bajo el brazo derecho trae un arco potente, y un gajo de amaranto le enguirnalda la frente; un haz de agudas flechas en su carcaj asoma, y en su espalda palpitan dos alas de paloma. Y al ver su desamparo sentí tal pesadumbre, que sequé sus cabellos al amor de la lumbre, entibié sus manitas entre mis manos rudas, y alisé el terciopelo de sus plantas desnudas. Poco después, el niño de rosadas mejillas se sintió confortado, y huyó de mis rodillas. Curioseó por la estancia con pueril regocijo, escogió una saeta, tendió el arco, y me dijo: -«Quiero ver si la lluvia me ha dejado inservible mi juguete…» Y al punto lancé un grito terrible, pues la rígida flecha se me clavó en el pecho! El falaz diosecillo palmoteó satisfecho, se echó al hombro la aljaba, me miró sonriente, clavó en tierra un extremo de su arco inclemente, y crispando sus manos en la cuerda tirante, le arrancó cuatro veces un zumbido vibrante. -Extranjero: Sonríe… -dijo el niño-. En efecto, la tensión de mi arco no sufrió desperfecto. Y en pago a tus bondades, como el más alto don, perpetuamente herido te dejo el corazón!
0
898
El amor mojado
En mitad de la noche sombría y tempestuosa, cuando la raza humana sus fatigas reposa, alguien toca a mi puerta con tímido reclamo. -«¿Quién me busca a estas horas? - sobresaltado exclamo-, Quién perturba el silencio de mis dichas supremas?» Y una voz me responde: -«Soy un niño; no temas: Me he extraviado en la noche, y ando errante y hambriento, bajo el gélido azote de la lluvia y del viento…» Y yo, compadecido por la súplica incierta, prendo fuego a mi lámpara y entreabro la puerta. Y al instante entra un niño de dorados cabellos, grandes ojos azules de adorables destellos, frescos labios purpúreos y mejillas de rosa. Y entra alegre, ágil, frívolo, como una mariposa… Bajo el brazo derecho trae un arco potente, y un gajo de amaranto le enguirnalda la frente; un haz de agudas flechas en su carcaj asoma, y en su espalda palpitan dos alas de paloma. Y al ver su desamparo sentí tal pesadumbre, que sequé sus cabellos al amor de la lumbre, entibié sus manitas entre mis manos rudas, y alisé el terciopelo de sus plantas desnudas. Poco después, el niño de rosadas mejillas se sintió confortado, y huyó de mis rodillas. Curioseó por la estancia con pueril regocijo, escogió una saeta, tendió el arco, y me dijo: -«Quiero ver si la lluvia me ha dejado inservible mi juguete…» Y al punto lancé un grito terrible, pues la rígida flecha se me clavó en el pecho! El falaz diosecillo palmoteó satisfecho, se echó al hombro la aljaba, me miró sonriente, clavó en tierra un extremo de su arco inclemente, y crispando sus manos en la cuerda tirante, le arrancó cuatro veces un zumbido vibrante. -Extranjero: Sonríe… -dijo el niño-. En efecto, la tensión de mi arco no sufrió desperfecto. Y en pago a tus bondades, como el más alto don, perpetuamente herido te dejo el corazón!
Continue reading...
38
En el hondo silencio de la noche serena se dilata un lejano perfume de azucena, y aquí, bajo los dedos de seda de la brisa, mi corazón se ensancha como en una sonrisa... Y yo sé que el silencio tiene un ritmo profundo donde palpita un eco del corazón del mundo, un corazón inmenso que late no sé dónde, pero que oye el latido del mío, y me responde... El corazón que sientes latir en derredor, es un eco del tuyo, que palpita de amor. El corazón del mundo no es ilusorio: Existe. Pero, para escucharlo, es preciso estar triste; triste de esa tristeza que no tiene motivo, en esta lenta muerte del dolor de estar vivo. La vida es un rosal cuando el alma se alegra, pero, cuando está triste, da una cosecha negra. El amor es un río de luz entre la sombra, y santifica el labio pecador que lo nombra. Sólo el amor nos salva de esta gran pesadumbre, levantando el abismo para trocarlo en cumbre. Sólo el amor nos salva del dolor de la vida, como una flor que nace de una rama caída; pues si la primavera da verdor a la rama, el corazón se llena de aroma, cuando ama. Amar es triste a veces, más triste todavía que no amar. El amor no siempre es alegría. Tal vez, por eso mismo, es eterno el amor: porque, al dejarnos tristes, hace dulce el dolor. Amar es la tristeza de aprender a morir. Amar es renacer. No amar, es no vivir. El amor es a veces lo mismo que una herida, y esa herida nos duele para toda la vida. Si cierras esa herida tu vida queda muerta. Por eso, sonriendo, haz que siempre esté abierta; y si un día ella sola se cierra de repente, tú, con tus propias manos, ábrela nuevamente. Desdichada alegría que nace del dolor. De un dolor de la rama también nace la flor. Pero de esa flor efímera, como todas, se mustia, y la rama se queda contraída de angustia. Cada hoja que cae deja el sitio a otra hoja, y así el amor -resumen de toda paradoja- renace en cada muerte con vida duradera; porque decir amor, es decir primavera. Primavera del alma, primavera florecida que deja un misterioso perfume en nuestra vida. Primavera del alma, de perpetuo esplendor, que convierte en sonrisa la mueca del dolor. Primavera de ensueño que nos traza un camino en la intrinca selva donde acecha el destino. Primavera que canta si el huracán la azota y que da nuevo aliento tras de cada derrota. Primavera magnánima, cuyo verdor feliz rejuvenece el árbol seco hasta la raíz... Amor es la ley divina de plenitud humana; dolor que hoy nos agobia y añoramos mañana... Eso es amor, y amando, también la vida es eso: ¡Dos almas que se duermen a la sombra de beso!
0
914
Dúo de amor
En el hondo silencio de la noche serena se dilata un lejano perfume de azucena, y aquí, bajo los dedos de seda de la brisa, mi corazón se ensancha como en una sonrisa... Y yo sé que el silencio tiene un ritmo profundo donde palpita un eco del corazón del mundo, un corazón inmenso que late no sé dónde, pero que oye el latido del mío, y me responde... El corazón que sientes latir en derredor, es un eco del tuyo, que palpita de amor. El corazón del mundo no es ilusorio: Existe. Pero, para escucharlo, es preciso estar triste; triste de esa tristeza que no tiene motivo, en esta lenta muerte del dolor de estar vivo. La vida es un rosal cuando el alma se alegra, pero, cuando está triste, da una cosecha negra. El amor es un río de luz entre la sombra, y santifica el labio pecador que lo nombra. Sólo el amor nos salva de esta gran pesadumbre, levantando el abismo para trocarlo en cumbre. Sólo el amor nos salva del dolor de la vida, como una flor que nace de una rama caída; pues si la primavera da verdor a la rama, el corazón se llena de aroma, cuando ama. Amar es triste a veces, más triste todavía que no amar. El amor no siempre es alegría. Tal vez, por eso mismo, es eterno el amor: porque, al dejarnos tristes, hace dulce el dolor. Amar es la tristeza de aprender a morir. Amar es renacer. No amar, es no vivir. El amor es a veces lo mismo que una herida, y esa herida nos duele para toda la vida. Si cierras esa herida tu vida queda muerta. Por eso, sonriendo, haz que siempre esté abierta; y si un día ella sola se cierra de repente, tú, con tus propias manos, ábrela nuevamente. Desdichada alegría que nace del dolor. De un dolor de la rama también nace la flor. Pero de esa flor efímera, como todas, se mustia, y la rama se queda contraída de angustia. Cada hoja que cae deja el sitio a otra hoja, y así el amor -resumen de toda paradoja- renace en cada muerte con vida duradera; porque decir amor, es decir primavera. Primavera del alma, primavera florecida que deja un misterioso perfume en nuestra vida. Primavera del alma, de perpetuo esplendor, que convierte en sonrisa la mueca del dolor. Primavera de ensueño que nos traza un camino en la intrinca selva donde acecha el destino. Primavera que canta si el huracán la azota y que da nuevo aliento tras de cada derrota. Primavera magnánima, cuyo verdor feliz rejuvenece el árbol seco hasta la raíz... Amor es la ley divina de plenitud humana; dolor que hoy nos agobia y añoramos mañana... Eso es amor, y amando, también la vida es eso: ¡Dos almas que se duermen a la sombra de beso!
Continue reading...
58
Grande rumor se levanta   de gritos, armas y voces en el palacio de Burgos,   donde son los ricoshombres. Bajó el rey de su aposento   y con él toda la corte, y a las puertas del palacio   hallan a Jimena Gómez, desmelenado el cabello,   llorando a su padre el conde; y a Rodrigo de Vivar   ensangrentado el estoque. Vieron al soberbio mozo   el rostro airado se pone, de doña Jimena oyendo   lo que dicen sus clamores: -¡Justicia, buen rey, te pido   y venganza de traidores; así se logren tus hijos   y de tus hazañas goces, que aquel que no la mantiene   de rey no merece el nombre! Y tú, matador cruel,   no por mujer me perdones: la muerte, traidor, te pido,   no me la niegues ni estorbes, pues mataste un caballero,   el mejor de los mejores. En esto, viendo Jimena   que Rodrigo no responde, y que tomando las riendas   en su caballo se pone, el rostro volviendo a todos,   por obligalles da voces, y viendo que no le siguen   grita: -¡Venganza, señores!
0
800
Romance ii de cómo jimena, la hija del conde lozano, pide al rey venganza
Que por mayo era, por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, cuando los enamorados van a servir al amor; sino yo, triste, cuitado, que vivo en esta prisión; que ni sé cuándo es de día ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me cantaba el albor. Matómela un ballestero; déle Dios mal galardón.
0
698
Romance del prisionero
Ven mi Juan, y toma asiento En la mejor de tus sillas; Siéntate aquí, en mis rodillas, Y presta atención a un cuento. Así estás bien, eso es, Muy cómodo, muy ufano, Pero ten quieta esa mano; Vamos, sosiega esos pies. Este era un rey... me maltrata El bigote ese cariño, Este era un rey... vamos niño, Que me rompes la corbata. Si vieras con qué placer Ese rey... ¡Jesús! ¡qué has hecho! ¿Lo ves? en medio del pecho ¡Me has clavado un alfiler! ¿Y mi dolor te da risa? Escucha y tenme respeto: Éste era un rey... deja quieto El cuello de mi camisa. Oír atento es la ley Que a cumplir aquí te obligo... Deja mi reloj... prosigo. Atención: Este era un rey... Me da tormentos crueles Tu movilidad chicuelo, ¿Ves? has regado en el suelo Mi dinero y mis papeles. Responde: ¿me has de escuchar? Este era un rey... ¡qué locura! Me tiene en grande tortura Que te muevas sin parar. Mas ¿ya estás quieto? Sí, sí Al fin cesa mi tormento... Este era un rey, oye el cuento Inventado para ti. Y agrega el niño, que es ducho En tramar cuentos a fe: «Este era un rey...» ya lo sé Porque lo repites mucho. Y me gusta el cuentecito Y mira ya lo aprendí: «Este era un rey», ¿no es así? «¡Qué bonito! ¡Qué bonito!» Y de besos me da un ciento, Y pienso al ver sus cariños: Los cuentos para los niños, No requieren argumento. Basta con entender Su espíritu de tal modo Que nos puedan hacer todo Lo que nos quieran hacer. Con lenguaje grato o rudo Un niño, sin hacer caso, Va dejando paso a paso A su narrador desnudo. Infeliz del que se escama Con esas dulces locuras: ¡Si estriba en sus travesuras El argumento del drama! ¡Oh Juan! me alegra y me agrada Tu movilidad tan terca; Te cuento por verte cerca Y no por contarte nada. Y bendigo mi fortuna, Y oye el cuento y lo sabrás; «Era un rey a quien jamás Le sucedió cosa alguna».
0
759
Éste era un rey...
Ven mi Juan, y toma asiento En la mejor de tus sillas; Siéntate aquí, en mis rodillas, Y presta atención a un cuento. Así estás bien, eso es, Muy cómodo, muy ufano, Pero ten quieta esa mano; Vamos, sosiega esos pies. Este era un rey... me maltrata El bigote ese cariño, Este era un rey... vamos niño, Que me rompes la corbata. Si vieras con qué placer Ese rey... ¡Jesús! ¡qué has hecho! ¿Lo ves? en medio del pecho ¡Me has clavado un alfiler! ¿Y mi dolor te da risa? Escucha y tenme respeto: Éste era un rey... deja quieto El cuello de mi camisa. Oír atento es la ley Que a cumplir aquí te obligo... Deja mi reloj... prosigo. Atención: Este era un rey... Me da tormentos crueles Tu movilidad chicuelo, ¿Ves? has regado en el suelo Mi dinero y mis papeles. Responde: ¿me has de escuchar? Este era un rey... ¡qué locura! Me tiene en grande tortura Que te muevas sin parar. Mas ¿ya estás quieto? Sí, sí Al fin cesa mi tormento... Este era un rey, oye el cuento Inventado para ti. Y agrega el niño, que es ducho En tramar cuentos a fe: «Este era un rey...» ya lo sé Porque lo repites mucho. Y me gusta el cuentecito Y mira ya lo aprendí: «Este era un rey», ¿no es así? «¡Qué bonito! ¡Qué bonito!» Y de besos me da un ciento, Y pienso al ver sus cariños: Los cuentos para los niños, No requieren argumento. Basta con entender Su espíritu de tal modo Que nos puedan hacer todo Lo que nos quieran hacer. Con lenguaje grato o rudo Un niño, sin hacer caso, Va dejando paso a paso A su narrador desnudo. Infeliz del que se escama Con esas dulces locuras: ¡Si estriba en sus travesuras El argumento del drama! ¡Oh Juan! me alegra y me agrada Tu movilidad tan terca; Te cuento por verte cerca Y no por contarte nada. Y bendigo mi fortuna, Y oye el cuento y lo sabrás; «Era un rey a quien jamás Le sucedió cosa alguna».
Continue reading...
68
Sobre el camino se ve la venta.         Risueño el valle, claveles rojos, olor de menta, de madreselvas y frondosa calle. En el corral amplio, vacas y perros         altos magueyes, el sol dorado de altos cerros, carros tirados por lentos bueyes. Frente a la casa, los barrizales         bajo madroños; sobre la vega, rubios maizales, y junto al plátano, verdes retoños. Marcando prados en las campiñas         se ven las zanjas; junto al vallado se alzan las piñas, y al gusto encintan ya las naranjas. Cuelgan los troncos fuertes y erectos         las níveas barbas, sobre las hojas vuelan insectos, bajo las hojas duermen las larvas. Entre los fondos, ***** al antiguo         trapiche humea, y por la cuesta, sendero exiguo que zigzagueando llevan a la aldea. Verán tus ojos en la verdura         y a donde vayas, los mararayes en la espesura, sobre las piedras, las pitahayas. Con sus pinceles la tarde pinta         vívido cromo; de plata el río semeja cinta, y el pozo, lejos manchas de plomo. Amarillento sobre la falda         se abre un barranco, y de los campos en la esmeralda Se alza, de techos, el humo blanco. Una flor roja, vivas oscila,         tiembla su estambre, y bajo cedros, en doble fila, sobre el camino, cerca de alambre. La azada al hombro, tardo el labriego         vuelve del campo. y en ella fulge, roca de fuego, del sol poniente vívido lampo. Gris una nube, pasando finge         velera barca; otra, un castillo, y otra, una esfinge, y un dragón otra, que el cuello enarca. El horizonte cortan los techos         las cumbres calvas, y en el remanso, por entre helechos, los pastos tienden sus plumas albas. Abre sus flores los alhelíes         cerca del río, y el café luce, como rubíes, sus rojos granos bajo el plantío. En las paredes de la posada         se ven letreros; son un recuerdo para la amada, o vanidades de pasajeros. Por los bardales se ven las rosas         sobre el camino; Pasan volando las mariposas, y a un canto, lejos responde un trino. ¡para el reposo, feliz quien halle         tu puerta franca! ¡qué paz más honda la de tu valle! ¡qué paz, la tuya, casita blanca!
0
721
La venta
Sobre el camino se ve la venta.         Risueño el valle, claveles rojos, olor de menta, de madreselvas y frondosa calle. En el corral amplio, vacas y perros         altos magueyes, el sol dorado de altos cerros, carros tirados por lentos bueyes. Frente a la casa, los barrizales         bajo madroños; sobre la vega, rubios maizales, y junto al plátano, verdes retoños. Marcando prados en las campiñas         se ven las zanjas; junto al vallado se alzan las piñas, y al gusto encintan ya las naranjas. Cuelgan los troncos fuertes y erectos         las níveas barbas, sobre las hojas vuelan insectos, bajo las hojas duermen las larvas. Entre los fondos, ***** al antiguo         trapiche humea, y por la cuesta, sendero exiguo que zigzagueando llevan a la aldea. Verán tus ojos en la verdura         y a donde vayas, los mararayes en la espesura, sobre las piedras, las pitahayas. Con sus pinceles la tarde pinta         vívido cromo; de plata el río semeja cinta, y el pozo, lejos manchas de plomo. Amarillento sobre la falda         se abre un barranco, y de los campos en la esmeralda Se alza, de techos, el humo blanco. Una flor roja, vivas oscila,         tiembla su estambre, y bajo cedros, en doble fila, sobre el camino, cerca de alambre. La azada al hombro, tardo el labriego         vuelve del campo. y en ella fulge, roca de fuego, del sol poniente vívido lampo. Gris una nube, pasando finge         velera barca; otra, un castillo, y otra, una esfinge, y un dragón otra, que el cuello enarca. El horizonte cortan los techos         las cumbres calvas, y en el remanso, por entre helechos, los pastos tienden sus plumas albas. Abre sus flores los alhelíes         cerca del río, y el café luce, como rubíes, sus rojos granos bajo el plantío. En las paredes de la posada         se ven letreros; son un recuerdo para la amada, o vanidades de pasajeros. Por los bardales se ven las rosas         sobre el camino; Pasan volando las mariposas, y a un canto, lejos responde un trino. ¡para el reposo, feliz quien halle         tu puerta franca! ¡qué paz más honda la de tu valle! ¡qué paz, la tuya, casita blanca!
Continue reading...
68
¡De qué sirve al triste la filosofía! Kant o Schopenhauer o Nietzche o Bergson... ¡Metafisiqueos!                        En tanto, Ana mía, te me has muerto, y yo no sé todavía dónde ha de buscarte mi pobre razón. ¡Metafisiqueos, pura teoría! ¡Nadie sabe nada de nada: mejor que esa pobre ciencia confusa y vacía, nos alumbra el alma, como luz del día, el secreto instinto del eterno amor! No ha de haber abismo que ese amor no ahonde, y he de hallarte. ¿Dónde? ¡No me importa dónde! ¿Cuándo? No me importa..., ¡pero te hallaré! Si pregunto a un sabio, "¡Qué sé yo!", responde. Si pregunto a mi alma, me dice: "¡Yo sé!"
0
641
X. metafisiqueos
Pidiendo a las diez del día   papel a su secretario, a la carta de Jimena   responde el rey por su mano; y después de hacer la cruz   con cuatro puntos y un rasgo, aquestas palabras pone   a guisa de cortesano: «A vos, la noble Jimena,   la del marido envidiado, vos envío mis saludos   en fe de quereros tanto. Que estáis de mi querellosa,   decís en vuestro despacho, que non vos suelto el marido   sino una vez en el año, »y que cuando vos le suelto,   en lugar de regalaros, en vuestros brazos se duerme   como viene tan cansado. Si supiérades, señora,   que vos quitaba el velado para mis namoramientos,   fuera bien el lamentarlo; »mas si sólo vos lo quito   para lidiar en el campo con los moros convecinos,   non vos fago mucho agravio; que si yo no hubiera puesto   las mis huertas a su cargo, ni vos fuerais más que dueña,   ni él fuera más que un hidalgo. »A no vos tener encinta,   señora, el vuestro velado creyera de su dormir   lo que me habedes contado. Más pues el parto esperáis...   si os falta un marido al lado, no importa, que sobra un rey   que os hará cien mil regalos. »Decís que entregue a las llamas   la carta que habéis mandado; a contener herejías,   fuera digna de tal caso; mas pues razones contiene   dignas de los siete sabios, mejor es para mi archivo   que non para el fuego ingrato. »Y porque guardéis la mía   y no la fagáis pedazos, por ella a lo que pariéredes   prometo buen aguinaldo: si fuere hijo, daréle   una espada y un caballo y cien mil maravedís   para ayuda de su gasto; »si fija, para su dote   prometo poner en cambio desde el día en que naciere   de plata cuarenta marcos.  Con esto ceso, señora,   y no de estar suplicando a la Virgen vos ayude   en los dolores del parto».
0
661
Romance ix la respuesta del rey
Pidiendo a las diez del día   papel a su secretario, a la carta de Jimena   responde el rey por su mano; y después de hacer la cruz   con cuatro puntos y un rasgo, aquestas palabras pone   a guisa de cortesano: «A vos, la noble Jimena,   la del marido envidiado, vos envío mis saludos   en fe de quereros tanto. Que estáis de mi querellosa,   decís en vuestro despacho, que non vos suelto el marido   sino una vez en el año, »y que cuando vos le suelto,   en lugar de regalaros, en vuestros brazos se duerme   como viene tan cansado. Si supiérades, señora,   que vos quitaba el velado para mis namoramientos,   fuera bien el lamentarlo; »mas si sólo vos lo quito   para lidiar en el campo con los moros convecinos,   non vos fago mucho agravio; que si yo no hubiera puesto   las mis huertas a su cargo, ni vos fuerais más que dueña,   ni él fuera más que un hidalgo. »A no vos tener encinta,   señora, el vuestro velado creyera de su dormir   lo que me habedes contado. Más pues el parto esperáis...   si os falta un marido al lado, no importa, que sobra un rey   que os hará cien mil regalos. »Decís que entregue a las llamas   la carta que habéis mandado; a contener herejías,   fuera digna de tal caso; mas pues razones contiene   dignas de los siete sabios, mejor es para mi archivo   que non para el fuego ingrato. »Y porque guardéis la mía   y no la fagáis pedazos, por ella a lo que pariéredes   prometo buen aguinaldo: si fuere hijo, daréle   una espada y un caballo y cien mil maravedís   para ayuda de su gasto; »si fija, para su dote   prometo poner en cambio desde el día en que naciere   de plata cuarenta marcos.  Con esto ceso, señora,   y no de estar suplicando a la Virgen vos ayude   en los dolores del parto».
Continue reading...
32
¿Cuánto me queda? ¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres? ¿le pregunto al azar acaso porque sé que el azar no responde? y así y todo el azar ¿es realmente un azar? aún no he movido el rey y la torre está quieta o sea que hasta aquí puedo enrocar mis riesgos no instruí a mi reloj para mañana no hay por lo tanto garantía de despertar a tiempo por otra parte sé proteger el sueño con mis gastados párpados de manera que puedo arrimarme soñando a esa espléndida nada nada prometedora la misma nada en que se despeñaron mis hermanos de siempre también los bienvenidos que un día se malfueron entre otros mi padre con su asfixia y su postrer mirada de candoroso pánico ¿qué diferencia podrá haber ahí en tan hueco enigma entre las vidas transparentes y las compactas de asco entre los tiernos pechos de la hermosa lujuria y los verdugos con medallas? ¿habrá acaso una sola y final desolación? ¿cabrá algún jubileo? en el gran agujero universal ¿se habrá acabado la noticia? ¿terminado el pronóstico? ¿borrado la memoria? ¿degollado el futuro? la sobornable amnesia del imposible dios ¿será infinita? ¿tal vez la única igualdad posible entre yo mismo y la inminente caravana de prójimos será el no ser el no existir? ¿nadie será ni más ni menos inexistente que otros? ¿o por ventura o desventura habrá tal vez un colmo de oscura inexistencia? ¿una nada más nada que las otras? ante tan humillante incertidumbre ¿no sería mejor confiar tan sólo en nuestras huellas nuestro jadeo nuestro limo en el amor que desentrañan dos vértices de musgo en los odios y mitos que inventamos en las palabras como norias en las palabras como sueños? antes que el indecente rasero igualitario del no pensar el no existir no amar no disfrutar no padecer ¿no será preferible la sideral distancia que separa lo justo de lo injusto? francamente me asquea la rara vecindad de mi no ser con el canalla ahora inexistente mi próximo no prójimo en el amplio vacío ¿cuánto me queda? ¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres? ¿y qué es después de todo eso que espera? ¿la noche interminable? ¿un sol sin atenuantes ni crepúsculos? ¿la calima tediosa? ¿la noche? ¿alguna noche? ¿la noche como muro? lo cierto es que no tengo con respecto a esa noche sin murciélagos ninguna expectativa o esperanza ¿o será que la muerte no es realmente mi noche predilecta? le pregunto al azar al mudo sordo ciego le pregunto al azar le pregunto al azar desalentadamente le pregunto al azar que no responde ¿estará mudo sordo ciego? ¿o para nuestro escarnio habrá muerto el azar?
0
701
Preguntas al azar iv
¿Cuánto me queda? ¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres? ¿le pregunto al azar acaso porque sé que el azar no responde? y así y todo el azar ¿es realmente un azar? aún no he movido el rey y la torre está quieta o sea que hasta aquí puedo enrocar mis riesgos no instruí a mi reloj para mañana no hay por lo tanto garantía de despertar a tiempo por otra parte sé proteger el sueño con mis gastados párpados de manera que puedo arrimarme soñando a esa espléndida nada nada prometedora la misma nada en que se despeñaron mis hermanos de siempre también los bienvenidos que un día se malfueron entre otros mi padre con su asfixia y su postrer mirada de candoroso pánico ¿qué diferencia podrá haber ahí en tan hueco enigma entre las vidas transparentes y las compactas de asco entre los tiernos pechos de la hermosa lujuria y los verdugos con medallas? ¿habrá acaso una sola y final desolación? ¿cabrá algún jubileo? en el gran agujero universal ¿se habrá acabado la noticia? ¿terminado el pronóstico? ¿borrado la memoria? ¿degollado el futuro? la sobornable amnesia del imposible dios ¿será infinita? ¿tal vez la única igualdad posible entre yo mismo y la inminente caravana de prójimos será el no ser el no existir? ¿nadie será ni más ni menos inexistente que otros? ¿o por ventura o desventura habrá tal vez un colmo de oscura inexistencia? ¿una nada más nada que las otras? ante tan humillante incertidumbre ¿no sería mejor confiar tan sólo en nuestras huellas nuestro jadeo nuestro limo en el amor que desentrañan dos vértices de musgo en los odios y mitos que inventamos en las palabras como norias en las palabras como sueños? antes que el indecente rasero igualitario del no pensar el no existir no amar no disfrutar no padecer ¿no será preferible la sideral distancia que separa lo justo de lo injusto? francamente me asquea la rara vecindad de mi no ser con el canalla ahora inexistente mi próximo no prójimo en el amplio vacío ¿cuánto me queda? ¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres? ¿y qué es después de todo eso que espera? ¿la noche interminable? ¿un sol sin atenuantes ni crepúsculos? ¿la calima tediosa? ¿la noche? ¿alguna noche? ¿la noche como muro? lo cierto es que no tengo con respecto a esa noche sin murciélagos ninguna expectativa o esperanza ¿o será que la muerte no es realmente mi noche predilecta? le pregunto al azar al mudo sordo ciego le pregunto al azar le pregunto al azar desalentadamente le pregunto al azar que no responde ¿estará mudo sordo ciego? ¿o para nuestro escarnio habrá muerto el azar?
Continue reading...
113
¡Cae agua de revólveres lavados! Precisamente, es la gracia metálica del agua, en la tarde nocturna en Aragón, no obstante las construidas yerbas, las legumbres ardientes, las plantas industriales. Precisamente, es la rama serena de la química, la rama de explosivos en un pelo, la rama de automóviles en frecuencias y adioses. Así responde el hombre, así, a la muerte, así mira de frente y escucha de costado, así el agua, al contrario de la sangre, es de agua, así el fuego, al revés de la ceniza, alisa sus rumiantes ateridos. ¿Quién va, bajo la nieve? ¿Están matando? No. Precisamente, va la vida coleando, con su segunda soga. ¡Y horrísima es la guerra, solivianta, lo pone a uno largo, ojoso; da tumba la guerra, da caer, da dar un salto extraño de antropoide! Tú lo hueles, compañero, perfectamente, al pisar por distracción tu brazo entre cadáveres; tú lo ves, pues, tocaste tus testículos, poniéndote rojísimo; tú lo oyes en tu boca de soldado natural. Vamos, pues, compañero; nos espera tu sombra apercibida, nos espera tu sombra acuartelada, mediodía capitán, noche soldado raso... Por eso, al referirme a esta agonía, aléjome de mí gritando fuerte: ¡Abajo mi cadáver! ... Y sollozo.
0
641
X
Era un ritmo: el que vibra en el espacio como queja inmortal y se levanta y llega del Señor hasta el palacio ¡Un ritmo!, y en el cielo de topacio se perdió: ¡Como todo lo que canta! Era un ave: su nido en el paraje que habitamos formó; cual filoomela, gorjeaba al amparo del follaje. ¡Un ave! y sacudiendo su plumaje se alejó: ¡como todo lo que vuela! Era un lampo: el flamígero, de plata, que tiende su fulgor en la penumbra de casto amanecer, y se dilata por el éter. ¡Un lampo! y su luz grata se apagó: ¡como todo lo que alumbra! No fue su muerte conjunción febea ni puesta melancólica de Diana, sino eclipse de Vísper, que recrea los cielos con su luz, y parpadea y cede ante el fulgor de la mañana. Morir cuando la tumba nos reclama, cuando la dicha suspirando quedo: "Adiós", murmura, y se extinguió la llama de la fe, y aunque todo dice: "Ama", responde el corazón: "¡Si ya no puedo!"; cuando solo escuchamos dondequiera del tedio el gran monologar eterno, y en vano desparrama Primavera su florido caudal en la pradera, porque dentro llevamos el invierno, ¡bien está! Mas partir en pleno día, cuando el sol glorifica la jornada, cuando todo en el pecho ama y confía y la vida, Julieta enamorada, nos dice: ¡No te vayas todavía!, y forma la ilusión mundos d'encaje y los troncos de savia están henchidos, y las frondas perfuman el boscaje, y los nidos salpican el frondaje, y las aves arrullan en los nidos, ¡es muy triste, en verdad! Tal fue su suerte, ¡oh poeta!, y en vano a tu partida opusieron al par su muro fuerte Amor, más poderoso que la muerte; Juventud, ¡el paladion de la vida! Ave, ritmo, perfume, luz qu'encanta: el cariño a perderos se rebela; entre Dios y vosotros se levanta; mas os vais: ¡como todo lo que canta! os perdéis: ¡como todo lo que vuela...!
0
641
Perlas negras - xl
Era un ritmo: el que vibra en el espacio como queja inmortal y se levanta y llega del Señor hasta el palacio ¡Un ritmo!, y en el cielo de topacio se perdió: ¡Como todo lo que canta! Era un ave: su nido en el paraje que habitamos formó; cual filoomela, gorjeaba al amparo del follaje. ¡Un ave! y sacudiendo su plumaje se alejó: ¡como todo lo que vuela! Era un lampo: el flamígero, de plata, que tiende su fulgor en la penumbra de casto amanecer, y se dilata por el éter. ¡Un lampo! y su luz grata se apagó: ¡como todo lo que alumbra! No fue su muerte conjunción febea ni puesta melancólica de Diana, sino eclipse de Vísper, que recrea los cielos con su luz, y parpadea y cede ante el fulgor de la mañana. Morir cuando la tumba nos reclama, cuando la dicha suspirando quedo: "Adiós", murmura, y se extinguió la llama de la fe, y aunque todo dice: "Ama", responde el corazón: "¡Si ya no puedo!"; cuando solo escuchamos dondequiera del tedio el gran monologar eterno, y en vano desparrama Primavera su florido caudal en la pradera, porque dentro llevamos el invierno, ¡bien está! Mas partir en pleno día, cuando el sol glorifica la jornada, cuando todo en el pecho ama y confía y la vida, Julieta enamorada, nos dice: ¡No te vayas todavía!, y forma la ilusión mundos d'encaje y los troncos de savia están henchidos, y las frondas perfuman el boscaje, y los nidos salpican el frondaje, y las aves arrullan en los nidos, ¡es muy triste, en verdad! Tal fue su suerte, ¡oh poeta!, y en vano a tu partida opusieron al par su muro fuerte Amor, más poderoso que la muerte; Juventud, ¡el paladion de la vida! Ave, ritmo, perfume, luz qu'encanta: el cariño a perderos se rebela; entre Dios y vosotros se levanta; mas os vais: ¡como todo lo que canta! os perdéis: ¡como todo lo que vuela...!
Continue reading...
50
Cuando yo muero, yo muero. No habrá más que la vida que tengo Pero no vivo mi vida porque el tiempo constantemente pasa, mientras yo fallo el momento. Qué, de repente, es el presente hace un momentito, había sido el futuro y más temprano que tarde, el entero de mi vida se hunde en el pasado. “¿Dónde fuiste? ¿Dónde vas?” Con desesperanza, yo grito hacia aquel agujero ***** del tiempo. “Estoy aquí, contigo” responde el momento. Ahora estoy bajo del agua, no sé cuánto lleva yo he estado aquí, mientras el presente está arriba, mi vida no espera para mí.
0
Mar 24, 2016
Mar 24, 2016 at 4:32 PM UTC
Untitled
Cuando te hartes de andar con la cabeza en el suelo, abrumada en problemas, iracunda por tantas penas, victimizada porque te robaron la avenencia,, entonces, inclina tu cabeza, un poco hacia arriba, deja que la sabiduría de tus fibras te impulsen hacia la cima. Cuando te hartes de andar con la cabeza medio arriba, porque permitiste tantas inmoralidades, porque te creíste tus propias falsedades, porque te inundabas en tus secas lágrimas, y, perfumabas tu cuerpo con la ansiedad mezquina, porque cada paso que dabas parecía un retrocedo a todo lo que le huías….. entonces amiga ¡inclina tu cabeza un poco más arriba! Deja que tus ancestros, que fecundizaron la tierra--te guíen en tu brida, Cuando te pregunten porque bajas la cabeza? responde con osadía; “Bajo la cabeza y no por lo que piensas, que siento que estoy sobrando, sobando mis problemas como se soba una bola mágica….., no pendejo…..estoy pensando… como voy a solucionar este azaroso problema”. Con delicadeza y astucia, ve pidiendo ayuda, ve agradeciendo el sendero que está lleno de altibajos, que vibra y se inmoviliza, mas recuerda que, por más que la vida te doblegue, te castigue, y te afinque, siempre recuerda, que nada puedes solucionar, con la cabeza en el piso. Alza la cabeza, enfócate en tu ritmo, cada paso hacia adelante, te acerca a tu destino…. aunque sientas que retrocedes, en las maridadas de la vida. Alza esa cabeza, mira, que el cielo…es infinito!!! pero solo, cuando te hartes de tenerla en el piso…… Aquí no hay rescates, si no te salvas a ti misma! LeydisProse 8/1/2017 https://www.facebook.com/LeydisProse/
0
Aug 1, 2017
Aug 1, 2017 at 12:35 PM UTC
Ya, alza la cabeza!
Cuando te hartes de andar con la cabeza en el suelo, abrumada en problemas, iracunda por tantas penas, victimizada porque te robaron la avenencia,, entonces, inclina tu cabeza, un poco hacia arriba, deja que la sabiduría de tus fibras te impulsen hacia la cima. Cuando te hartes de andar con la cabeza medio arriba, porque permitiste tantas inmoralidades, porque te creíste tus propias falsedades, porque te inundabas en tus secas lágrimas, y, perfumabas tu cuerpo con la ansiedad mezquina, porque cada paso que dabas parecía un retrocedo a todo lo que le huías….. entonces amiga ¡inclina tu cabeza un poco más arriba! Deja que tus ancestros, que fecundizaron la tierra--te guíen en tu brida, Cuando te pregunten porque bajas la cabeza? responde con osadía; “Bajo la cabeza y no por lo que piensas, que siento que estoy sobrando, sobando mis problemas como se soba una bola mágica….., no pendejo…..estoy pensando… como voy a solucionar este azaroso problema”. Con delicadeza y astucia, ve pidiendo ayuda, ve agradeciendo el sendero que está lleno de altibajos, que vibra y se inmoviliza, mas recuerda que, por más que la vida te doblegue, te castigue, y te afinque, siempre recuerda, que nada puedes solucionar, con la cabeza en el piso. Alza la cabeza, enfócate en tu ritmo, cada paso hacia adelante, te acerca a tu destino…. aunque sientas que retrocedes, en las maridadas de la vida. Alza esa cabeza, mira, que el cielo…es infinito!!! pero solo, cuando te hartes de tenerla en el piso…… Aquí no hay rescates, si no te salvas a ti misma! LeydisProse 8/1/2017 https://www.facebook.com/LeydisProse/
Continue reading...
46
Maravillas de otra edad; Prodigios de lo pasado; Páginas que no ha estudiado La indolente humanidad. ¿Por qué vuestra majestad Causa entusiasmo y pavor? Porque de tanto esplendor Y de tantas muertas galas, Están batiendo las alas Los siglos en derredor. Muda historia de granito Que erguida en pie te mantienes, ¿Qué nos escondes? ¿Qué tienes Por otras razas escrito? Cada inmenso monolito, Del arte eximio trabajo, ¿Quién lo labró? ¿Quién lo trajo A do nadie lo derriba? Lo saben, Dios allá arriba; La soledad aquí abajo. Cada obelisco de pie Me dice en muda arrogancia: Tú eres dudas e ignorancia, Yo soy el arte y la fe, Semejan de lo que fue Los muros viejos guardianes… ¡Qué sacrificios! ¡qué afanes Revela lo que contemplo! Labrado está cada templo No por hombres, por titanes. En nuestros tiempos ¿qué son Los ritos, usos y leyes, De sacerdotes y reyes Que aquí hicieron oración? Una hermosa tradición Cuya antigüedad arredra; Ruinas que viste la yedra Y que adorna el jaramago: ¡La epopeya del estrago Escrita en versos de piedra! Del palacio la grandeza; Del templo la pompa extraña; La azul y abrupta montaña Convertida en fortaleza; Todo respira tristeza, Olvido, luto, orfandad; ¡Aun del so l la claridad Se torna opaca y medrosa En la puerta misteriosa De la negra eternidad! Despojo de lo ignorado, Busca un trono la hoja seca En la multitud greca Del frontón desportillado. Al penate derribado La ortiga encubre y escuda; Ya socavó mano ruda La perdurable muralla… Viajero: medita y calla… ¡Lo insondable nos saluda! Sabio audaz, no inquieras nada, Que no sabrás más que yo; Aquí una raza vivió Heroica y civilizada; Extinta o degenerada, Sin renombre y sin poder, De su misterioso ser Aquí el esplendor se esconde Y aquí sólo Dios responde ¡Y Dios no ha de responder!
0
577
En las ruinas de mitla
Maravillas de otra edad; Prodigios de lo pasado; Páginas que no ha estudiado La indolente humanidad. ¿Por qué vuestra majestad Causa entusiasmo y pavor? Porque de tanto esplendor Y de tantas muertas galas, Están batiendo las alas Los siglos en derredor. Muda historia de granito Que erguida en pie te mantienes, ¿Qué nos escondes? ¿Qué tienes Por otras razas escrito? Cada inmenso monolito, Del arte eximio trabajo, ¿Quién lo labró? ¿Quién lo trajo A do nadie lo derriba? Lo saben, Dios allá arriba; La soledad aquí abajo. Cada obelisco de pie Me dice en muda arrogancia: Tú eres dudas e ignorancia, Yo soy el arte y la fe, Semejan de lo que fue Los muros viejos guardianes… ¡Qué sacrificios! ¡qué afanes Revela lo que contemplo! Labrado está cada templo No por hombres, por titanes. En nuestros tiempos ¿qué son Los ritos, usos y leyes, De sacerdotes y reyes Que aquí hicieron oración? Una hermosa tradición Cuya antigüedad arredra; Ruinas que viste la yedra Y que adorna el jaramago: ¡La epopeya del estrago Escrita en versos de piedra! Del palacio la grandeza; Del templo la pompa extraña; La azul y abrupta montaña Convertida en fortaleza; Todo respira tristeza, Olvido, luto, orfandad; ¡Aun del so l la claridad Se torna opaca y medrosa En la puerta misteriosa De la negra eternidad! Despojo de lo ignorado, Busca un trono la hoja seca En la multitud greca Del frontón desportillado. Al penate derribado La ortiga encubre y escuda; Ya socavó mano ruda La perdurable muralla… Viajero: medita y calla… ¡Lo insondable nos saluda! Sabio audaz, no inquieras nada, Que no sabrás más que yo; Aquí una raza vivió Heroica y civilizada; Extinta o degenerada, Sin renombre y sin poder, De su misterioso ser Aquí el esplendor se esconde Y aquí sólo Dios responde ¡Y Dios no ha de responder!
Continue reading...
70
Eh vos tatacombo soy yo di no me oyes tataconco soy yo sin vos sin voz aquí yollando con mi yo sólo solo que yolla y yolla y yolla entre mis subyollitos tan nimios micropsíquicos lo sé lo sé         y tanto desde el yo mero mínimo al verme yo harto en todo junto a mis ya muertos y revivos yoes siempre siempre yollando y yoyollando siempre por qué si sos por qué di eh vos no me oyes tatatodo por qué tanto yollar responde                 y hasta cuándo
0
422
Yolleo