Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"provocan" poems
La frescura de lo que recién llega, huele a grama mojada por lluvia de anhelos. Como un “te acuerdas” evoca la duda, realza una emoción y cautiva el corazón. Las miradas provocan orgasmos, si sabes mirar; Los besos enloquecen el alma, y el **** entorpece la decencia. El amor transforma lo banal en perpetuo, la razón en sentimiento. Recuérdame por favor la forma de tu cintura, aunque me queme las manos al sentirla. Embriágame otra vez con tu saliva y tu boca, permíteme una vez más volverte loca. Desnuda mis nervios, desviste los tuyos, y déjalos que juegen al son de nuestros besos. Cuéntame dónde has estado, pero no pronuncies nada. Entrégame tu lujuria, dibújala sobre tu piel. Haz sonar tu voz, sin decir una palabra. Regálame tu vientre, liso y sedoso. Confúndeme, dime que no. Emocióname, dime que si. Baila para mi. Curvas. Baila sobre mi. Cantos.
0
Feb 16, 2013
Feb 16, 2013 at 4:08 PM UTC
Reencuentro
Me siento a orillas del mar para conjugar tus besos. Para escribir tu mirada en mis páginas Para pintar el destello de tu sonrisa ¿Cómo he de plasmar en páginas lo que en vida no puedo explicar? ¿Cómo explicarlo, cómo conseguirlo? ¿Cómo? Me desnudo a orillas del mar, para buscar en mi hogar la libertad que me provocan tus manos. Para escuchar el gemido agudo de tu alma, Para besar los lunares de tu espalda. ¡Pura delicia la que posee tu cuerpo! ¡Pura suerte la mía de poseerlo! ¡Pura suerte la de ambos al tenernos! Me tomas a orillas del mar para hacerme saber que soy tuya. Para dibujarme los recuerdos Para sumergirte en esta y en mis otras vidas.
0
Jul 17, 2015
Jul 17, 2015 at 12:51 PM UTC
A orillas
Una palabra perversa, de difícil comprensión, que me trae tanta amargura y tanta desilusión, que con solo mencionarla se me parte el corazón. La guerra, palabra necia y pueril, que desemboca en el llanto en la pena y el morir, ¿quién no tiembla al escucharla?, ¿quién se puede resistir al llanto de tanta gente?, gente que puede morir, y esto no es todo lo malo, lo peor está por venir, las matanzas de inocentes, a tus hijos ver morir, a tus mayores lisiados intentando resistir, La guerra, una palabra incoherente que no puedo definir, y al no poder comprenderla solo me queda decir, que aquellos que las provocan y quien la apoye también, reciban como castigo el de no poder dormir, que sueñen todas las noches viendo a las gentes morir, a los niños mutilados y a los ancianos sufrir, y que el día de su muerte les vengan a recibir las almas de aquellas gentes a los que ayudó a morir, que solo el que da la vida, es quien la puede pedir.
0
1.1k
La guerra
Los frescos pintados en la pared transforman el "Salón Reservado" en una "Plaza de Toros", donde el suelo tiene la consistencia y el color de la "arena": gracias a que todas las noches se riega la tierra con jerez. Jinetes en sillas esqueletosas, tufos planchados con saliva, una estrella clavada en la corbata, otra en el dedo meñique, los tertulianos exigen que el "cantaor" lamente el retardo de las mujeres con ¡aves! que lo retuercen en calambres de indigestión. De pronto, en un sobresalto de pavor, la cortina deja pasar seis senos que aportan tres **** Los párpados como dos castañuelas, las pupilas como dos cajas de betún, ***** el pelo, negras las pestañas y las extremidades de las uñas, las siguen cuatro "niñas", que al entrar, provocan una descarga de ¡oles! que desmaya a las ratas que transitan el corredor. La servilleta a guisa de "capote", el camarero lidia el humo de los cigarros y la voracidad de la clientela, con "pases" y chuletas "al natural", o "entra" a "colocar" el sacacorchos como "pone" su vara un picador. Abroqueladas en armaduras medioevales, en el casco flamea la bandera de España, las botellas de manzanilla se agotan al combatir a los chorizos que mugen en los estómagos, o sangran en los platos como toros lidiados. Previa autorización de las **** las "niñas" van a sentarse sobre las rodillas de los hombres, para cambiar un beso por un duro, mientras el "cantaor", muslos de rana embutidos en fundas de paraguas, tartamudea una copla que lo desinfla nueve kilos. Los brazos en alto, desnudas las axilas, así dan un pregusto de sus intimidades, las "niñas" menean, luego, las caderas como si alguien se las hiciera dar vueltas por adentro, y en húmedas sonrisas de extenuación, describen con sus pupilas las parabólicas trayectorias de un espasmo, que hace gruñir de deseo hasta a los espectadores pintados en la pared. Después de semejante simulacro ya nadie tiene fuerza ni para hacer rodar las bolitas de pan, ensombrecidas, entre las yemas de los dedos. Poco a poco, la luz aséptica de la mañana agrava los ayes del "cantaor" hasta identificar la palidez trasnochada de los rostros con la angustiosa resignación de una clientela de dentista. Se oye el "klaxon" que el sueño hace sonar en las jetas de las **** los suspiros del "cantaor" que abraza en la guitarra una nostalgia de mujer, los cachetazos con que las "niñas" persuaden a los machos que no hay nada que hacer sino dejarlas en su casa, y sepultarse en la abstinencia de las camas heladas.
0
1.2k
Juerga
Los frescos pintados en la pared transforman el "Salón Reservado" en una "Plaza de Toros", donde el suelo tiene la consistencia y el color de la "arena": gracias a que todas las noches se riega la tierra con jerez. Jinetes en sillas esqueletosas, tufos planchados con saliva, una estrella clavada en la corbata, otra en el dedo meñique, los tertulianos exigen que el "cantaor" lamente el retardo de las mujeres con ¡aves! que lo retuercen en calambres de indigestión. De pronto, en un sobresalto de pavor, la cortina deja pasar seis senos que aportan tres **** Los párpados como dos castañuelas, las pupilas como dos cajas de betún, ***** el pelo, negras las pestañas y las extremidades de las uñas, las siguen cuatro "niñas", que al entrar, provocan una descarga de ¡oles! que desmaya a las ratas que transitan el corredor. La servilleta a guisa de "capote", el camarero lidia el humo de los cigarros y la voracidad de la clientela, con "pases" y chuletas "al natural", o "entra" a "colocar" el sacacorchos como "pone" su vara un picador. Abroqueladas en armaduras medioevales, en el casco flamea la bandera de España, las botellas de manzanilla se agotan al combatir a los chorizos que mugen en los estómagos, o sangran en los platos como toros lidiados. Previa autorización de las **** las "niñas" van a sentarse sobre las rodillas de los hombres, para cambiar un beso por un duro, mientras el "cantaor", muslos de rana embutidos en fundas de paraguas, tartamudea una copla que lo desinfla nueve kilos. Los brazos en alto, desnudas las axilas, así dan un pregusto de sus intimidades, las "niñas" menean, luego, las caderas como si alguien se las hiciera dar vueltas por adentro, y en húmedas sonrisas de extenuación, describen con sus pupilas las parabólicas trayectorias de un espasmo, que hace gruñir de deseo hasta a los espectadores pintados en la pared. Después de semejante simulacro ya nadie tiene fuerza ni para hacer rodar las bolitas de pan, ensombrecidas, entre las yemas de los dedos. Poco a poco, la luz aséptica de la mañana agrava los ayes del "cantaor" hasta identificar la palidez trasnochada de los rostros con la angustiosa resignación de una clientela de dentista. Se oye el "klaxon" que el sueño hace sonar en las jetas de las **** los suspiros del "cantaor" que abraza en la guitarra una nostalgia de mujer, los cachetazos con que las "niñas" persuaden a los machos que no hay nada que hacer sino dejarlas en su casa, y sepultarse en la abstinencia de las camas heladas.
Continue reading...
79
¿Qué exaltaré en la tierra que no sea algo tuyo? A mi lecho de ausente me echo como a una cruz de solitarias lunas del deseo, y exalto             la orilla de tu vientre. Clavellina del valle que provocan tus piernas. Granada que has rasgado de plenitud su boca. Trémula zarzamora suavemente dentada             donde vivo arrojado. Arrojado y fugaz como el pez generoso, ansioso de que el agua, la lenta acción del agua lo devaste: sepulte su decisión eléctrica             de fértiles relámpagos. Aún me estremece el choque primero de los dos; cuando hicimos pedazos la luna a dentelladas, impulsamos las sábanas a un abril de amapolas,             nos inspiraba el mar. Soto que atrae, umbría de vello casi en llamas, dentellada tenaz que siento en lo más hondo, vertiginoso abismo que me recoge, loco             de la lúcida muerte. Túnel por el que a ciegas me aferro a tus entrañas. Recóndito lucero tras una madreselva hacia donde la espuma se agolpa, arrebatada             del íntimo destino. En ti tiene el oasis su más ansiado huerto: el clavel y el jazmín se entrelazan, se ahogan. De ti son tantos siglos de muerte, de locura             como te han sucedido. Corazón de la tierra, centro del universo, todo se atorbellina, con afán de satélite en torno a ti, pupila del sol que te entreabres             en la flor del manzano. Ventana que da al mar, a una diáfana muerte cada vez más profunda, más azul y anchurosa. Su hálito de infinito propaga los espacios             entre tú y yo y el fuego. Trágame, leve hoyo donde avanzo y me entierro. La losa que me cubra sea tu vientre leve, la madera tu carne, la bóveda tu ombligo,             la eternidad la orilla. En ti me precipito como en la inmensidad de un mediodía claro de sangre submarina, mientras el delirante hoyo se hunde en el mar,             y el clamor se hace hombre. Por ti logro en tu centro la libertad del astro. En ti nos acoplamos como dos eslabones, tú poseedora y yo. Y así somos cadena:             mortalmente abrazados.
0
799
Orillas de tu vientre
¿Qué exaltaré en la tierra que no sea algo tuyo? A mi lecho de ausente me echo como a una cruz de solitarias lunas del deseo, y exalto             la orilla de tu vientre. Clavellina del valle que provocan tus piernas. Granada que has rasgado de plenitud su boca. Trémula zarzamora suavemente dentada             donde vivo arrojado. Arrojado y fugaz como el pez generoso, ansioso de que el agua, la lenta acción del agua lo devaste: sepulte su decisión eléctrica             de fértiles relámpagos. Aún me estremece el choque primero de los dos; cuando hicimos pedazos la luna a dentelladas, impulsamos las sábanas a un abril de amapolas,             nos inspiraba el mar. Soto que atrae, umbría de vello casi en llamas, dentellada tenaz que siento en lo más hondo, vertiginoso abismo que me recoge, loco             de la lúcida muerte. Túnel por el que a ciegas me aferro a tus entrañas. Recóndito lucero tras una madreselva hacia donde la espuma se agolpa, arrebatada             del íntimo destino. En ti tiene el oasis su más ansiado huerto: el clavel y el jazmín se entrelazan, se ahogan. De ti son tantos siglos de muerte, de locura             como te han sucedido. Corazón de la tierra, centro del universo, todo se atorbellina, con afán de satélite en torno a ti, pupila del sol que te entreabres             en la flor del manzano. Ventana que da al mar, a una diáfana muerte cada vez más profunda, más azul y anchurosa. Su hálito de infinito propaga los espacios             entre tú y yo y el fuego. Trágame, leve hoyo donde avanzo y me entierro. La losa que me cubra sea tu vientre leve, la madera tu carne, la bóveda tu ombligo,             la eternidad la orilla. En ti me precipito como en la inmensidad de un mediodía claro de sangre submarina, mientras el delirante hoyo se hunde en el mar,             y el clamor se hace hombre. Por ti logro en tu centro la libertad del astro. En ti nos acoplamos como dos eslabones, tú poseedora y yo. Y así somos cadena:             mortalmente abrazados.
Continue reading...
48
Es que soy tonta, tal vez inculta o seguramente las dos. Es que no se leer! He leído todos los poemas por Nicanor, Galeano y Neruda también. Más nunca imagine, que su poesía comenzaba con la primera letra de mi nombre y terminaba con el beso que nunca me dio! Es que no se leer! No sabía que su poesía era para mí, yo nunca he sido poema, verso o rima. De versos y prosas lo único que sé, es que son inspirados por musas que son virtuosas, las que provocan pasión desmedida y cuyos cuerpos no han sido marcados por la vida! Como me iba imaginar; que mi decolorada naturaleza mi coraza que intimida, mis espinas por la vida, mis ojos nublados y alma fría un poema inspiraría? Es que soy tonta, tal vez inculta, probablemente las dos ……no se leer! Y aunque he leído todos los poemas de Nicanor, Galeano y Neruda también; como suponer que su almohada hablaba con la mía, cuando su tinta poesía escribía? No supe que su poesía terminaba con suspiros en alba y el beso que nunca me dio. Ahora….. él le escribe a la misma soledad, que nos alberga a los dos! LeydisProse 2/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/
0
Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 10:31 AM UTC
Inculta
En tiempos difíciles, he llamado tu nombre, Mi amor, y me aferro a él como lo hace un niño, A la creencia en Papá Noel, O los ciegos, a la esperanza de la luz; Es para mi, El sueño visionario, Que impulsa la perseverancia, Y condena la desesperación; Es la esperanza de las almas desdichadas, En el purgatorio en espera, A la promesa aparentemente olvidada, De su eventual liberación. Cuando mis palabras pasadas confunden, confinen, Obstinan mi mente, y las imágenes convergen, En el borroso remolino de la locura, Digo tu nombre. Entonces la desesperación retrocede, Como una pesadilla incorpórea, Desvaneciéndose lentamente, dejando solo sábanas empapadas de sudor, Rindiéndose a los purificadores rayos del sol naciente del amanecer. Una palabra simple, tu nombre, pero para mí, un amuleto poderoso, Que traspasa la oscuridad y derrite, Las formas deformadas que atormentan y provocan mis días más oscuros, Y los llena con todo en la tierra que sana y renueva. Una palabra simple que simplemente es mi todo, un sinónimo de sincero, Amor sin pretensiones que rara vez pide y entrega libremente. Un amor que no cuestiona, sino que simplemente sabe, Que no se quema rápidamente, pero siempre, y para siempre, da calor.
0
Feb 18, 2019
Feb 18, 2019 at 4:33 PM UTC
Alice [Spanish translation of English original]
Las observo desde lejos juiciosamente con asombrosa confusión, las veo desarmándose por un poeta que ni les pone atención! Me embeleso en sus pleitos; Que si él es mío, Que si ya me lo dijo, ¡Que ves, que su musa soy yo! Me solazo al leer sus suplicas de que él las escoja como inspiración, les trazan sus mejoras prosas declarándoles en las más bellas cartas…su amor- a un poeta desalmado, que tiene por destreza el don de pluma y seducción. Él es tenue en su conquista, es tenaz como un arenal, en sus letras las ha convencido de que ellas, son la lluvia que provocan su manantial. Ellas se ven en sus letras, a él lo quieren conquistar! Ellas se creen sus musas y él las va devanando en una farsa realidad. Es que él es poeta! Los poetas y marineros nunca anclan en el mismo puerto. Y no les voy a negar, que también me cautivo al leerlo, más de una vez me reconocí en sus letras, más yo sé, que su musa no soy. Él es un poeta! ese es su trabajo……. el hacerme pensar que el a mí, me ama por igual! LeydisProse 2/2017
0
Jun 15, 2017
Jun 15, 2017 at 9:16 AM UTC
El poeta es para leerlo ‘no para amarlo’
Adoro tus olores y las sensaciones que provocan en mí El sabor de tu piel desvanece la amargura de mis días Tu mirada causa estragos y acaba con mi paz Eres la montaña rusa de mis sentimientos El calor y el frio que no logro controlar Te amo Con desesperación y locura Te amo Con elocuencia y serenidad -Custodio
0
Feb 14, 2018
Feb 14, 2018 at 2:46 PM UTC
Locura y Serenidad
Cuando el amor se acaba Lo siento en mis venas Cuando te alejas, Me duele la hiel Si no te sofoco , no peleo Pero si me alejo, me rendí Quien entiende el amor Cada cual siente lo que siente no hay razón No me importa las veces que me has roto el corazón Solo se que sin tu amor Me provocan sentimientos Quiero pelear por ti, Pero ya tu fuego se apago Ahora me toca decir Adiós, Hasta luego a este efímero amor Sin explicación, sin perdón No esperaba esta reacción , de conocerte y sentir lo que siento Espero que estés bien Que encuentres tu mitad La mía ya no se donde esta.
0
Mar 10, 2019
Mar 10, 2019 at 7:08 PM UTC
Cuando El amor se acaba