Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"pedazo" poems
Forjada en la "Fábrica de Armas y Municiones", la ciudad muerde con sus almenas un pedazo de cielo, mientras el Tajo, alfanje que se funde en un molde de piedra, atraviesa los puentes y la Vega, pintada por algún primitivo castellano de esos que conservaron una influencia flamenca. Ya al subir en dirección a la ciudad, apriétase en las llaves la empuñadura de una espada, en tanto que un vientecillo nos va enmoheciendo el espinazo para insuflarnos el empaque que los aduaneros exigen al entrar. ¡Silencio! ¡Silencio que nos extravía las pupilas y nos diafaniza la nariz! ¡Silencio! Perros que se pasean de golilla con los ojos pintados por el Greco. Posadas donde se hospedan todavía los protagonistas del "Lazarillo" y del "Buscón". Puertas que gruñen y se cierran con las llaves que se le extraviaron a San Pedro. ¡Para cruzar sobre las, murallas y el Alcázar las nubes ensillan con arneses y paramentos medioevales! Hidalgos que se alimentan de piedras y de orgullo, tienen la carne idéntica a la cera de los exvotos y un tufo a herrumbre y a ratón. Hidalgos que se detienen para escupir con la jactancia con que sus abuelos tiraban su escarcela a los leprosos. Los pies ensangrentados por los guijarros, se gulusmea en las cocinas un olorcillo a inquisición, y cuando las sombras se descuelgan de los tejados, se oye la gesta que las paredes nos cuentan al pasar, a cuyo influjo una pelambre nos va cubriendo las tetillas. ¡Noches en que los pasos suenan como malas palabras! ¡Noches, con gélido aliento de fantasma, en que las piedras que circundan la población celebran aquelarres goyescos! ¡Juro, por el mismísimo Cristo de la Vega, que a pesar del cansancio que nos purifica y nos despoja de toda vanidad, a veces, al atravesar una calleja, uno se cree Don Juan!
0
2.3k
Toledo
Forjada en la "Fábrica de Armas y Municiones", la ciudad muerde con sus almenas un pedazo de cielo, mientras el Tajo, alfanje que se funde en un molde de piedra, atraviesa los puentes y la Vega, pintada por algún primitivo castellano de esos que conservaron una influencia flamenca. Ya al subir en dirección a la ciudad, apriétase en las llaves la empuñadura de una espada, en tanto que un vientecillo nos va enmoheciendo el espinazo para insuflarnos el empaque que los aduaneros exigen al entrar. ¡Silencio! ¡Silencio que nos extravía las pupilas y nos diafaniza la nariz! ¡Silencio! Perros que se pasean de golilla con los ojos pintados por el Greco. Posadas donde se hospedan todavía los protagonistas del "Lazarillo" y del "Buscón". Puertas que gruñen y se cierran con las llaves que se le extraviaron a San Pedro. ¡Para cruzar sobre las, murallas y el Alcázar las nubes ensillan con arneses y paramentos medioevales! Hidalgos que se alimentan de piedras y de orgullo, tienen la carne idéntica a la cera de los exvotos y un tufo a herrumbre y a ratón. Hidalgos que se detienen para escupir con la jactancia con que sus abuelos tiraban su escarcela a los leprosos. Los pies ensangrentados por los guijarros, se gulusmea en las cocinas un olorcillo a inquisición, y cuando las sombras se descuelgan de los tejados, se oye la gesta que las paredes nos cuentan al pasar, a cuyo influjo una pelambre nos va cubriendo las tetillas. ¡Noches en que los pasos suenan como malas palabras! ¡Noches, con gélido aliento de fantasma, en que las piedras que circundan la población celebran aquelarres goyescos! ¡Juro, por el mismísimo Cristo de la Vega, que a pesar del cansancio que nos purifica y nos despoja de toda vanidad, a veces, al atravesar una calleja, uno se cree Don Juan!
Continue reading...
54
Mi primer amor tenía doce años y uñas negras. Mi primer amor tiene ojos grandes y una sonrisa de cachete a cachete, Aunque nunca te miraba a los ojos, Y nunca sonreía en fotos. Mi primer amor me rompio el corazón. Lo fue sacando de pedazo en pedazo, Y yo la deje… En autos, en parques, en cines, Me entregue.
0
Mar 4, 2016
Mar 4, 2016 at 1:13 AM UTC
Mi Primer Amor
Tal vez soy un pedazo de madera. Un tronco que antaño fue encina, y ahora es nada más un pedazo del todo que me componía. Las agujas del pino que sigue en pie me caen en la cara, se sienten como arañas, pero son agujas que el pino deja caer sin mala intención. Las bellotas y las piñas de mis hermanos gigantes rebotan en medio de la noche. Caen miserables como yo yazgo miserable. Se cubren de tierra como yo me cubro de tierra. Y guardan silencio. Tal vez soy una avenida en silencio. Pavimento apaciguado y asfalto abandonado. Las pezuñas tranquilas de un venado pródigo me acarician por un momento, un brevísimo momento, el momento en que cruza de un campo a otro, de una arboleda a la otra, de ese mundo a mi izquierda y de ese otro a mi derecha. El frío cala hasta los huesos, las piernas se mueven ligeras mientras huyen de la luz; me extiendo ancha y larga como una carretera. Izquierda y derecha. Tal vez, y esto es más factible, soy una decisión. Me desdoblo en múltiples ramificaciones, opciones, alternativas, dilemas; me encuentro en una encrucijada para después encontrarme frente a otra encrucijada. Mi elección, en el primer segundo de que es pensada, me desarma y me vuelve a armar. Las piezas parecen estar en el mismo lugar pero no lo están. Mi pie, el primero en adelantarse, ya no me pertenece; mi mano se entrega a ese nuevo mundo sin miedo, y mis codos, mis rodillas, la nuca helada. La casi-luna ampara mi marcha. Pero más seguramente soy solamente el cielo nocturno. Aparentes pequeños puntos rutilantes, aparentes nubes quietas, aparente Luna Llena; un lienzo de apariencias, de tonalidades difuminadas, nunca de colores concretos, un manto oscurecido por las mentiras, por las verdades calladas, que se dicen en susurros a un centímetro de la oreja pero que se confunden con el sonido del viento, con las hojas de las árboles que bailan, con las nubes que corren febriles. Soy un sólo ojo atento. Siempre muy abierto. Soy el testigo del tronco de encina que abre los ojos y me mira, de la avenida aplastada por el mutismo, de las decisiones que se formulan detrás de los pulmones y no en la boca. Y hablan todos: “Y la única sensación era el peso del cielo en mi frente. Te preguntaba que era todo aquello y me respondías con una quieta mirada.” “No siento,” decían, “pero me muerdo los labios”.
0
Jul 9, 2013
Jul 9, 2013 at 5:52 PM UTC
Pedazo de madera.
Tal vez soy un pedazo de madera. Un tronco que antaño fue encina, y ahora es nada más un pedazo del todo que me componía. Las agujas del pino que sigue en pie me caen en la cara, se sienten como arañas, pero son agujas que el pino deja caer sin mala intención. Las bellotas y las piñas de mis hermanos gigantes rebotan en medio de la noche. Caen miserables como yo yazgo miserable. Se cubren de tierra como yo me cubro de tierra. Y guardan silencio. Tal vez soy una avenida en silencio. Pavimento apaciguado y asfalto abandonado. Las pezuñas tranquilas de un venado pródigo me acarician por un momento, un brevísimo momento, el momento en que cruza de un campo a otro, de una arboleda a la otra, de ese mundo a mi izquierda y de ese otro a mi derecha. El frío cala hasta los huesos, las piernas se mueven ligeras mientras huyen de la luz; me extiendo ancha y larga como una carretera. Izquierda y derecha. Tal vez, y esto es más factible, soy una decisión. Me desdoblo en múltiples ramificaciones, opciones, alternativas, dilemas; me encuentro en una encrucijada para después encontrarme frente a otra encrucijada. Mi elección, en el primer segundo de que es pensada, me desarma y me vuelve a armar. Las piezas parecen estar en el mismo lugar pero no lo están. Mi pie, el primero en adelantarse, ya no me pertenece; mi mano se entrega a ese nuevo mundo sin miedo, y mis codos, mis rodillas, la nuca helada. La casi-luna ampara mi marcha. Pero más seguramente soy solamente el cielo nocturno. Aparentes pequeños puntos rutilantes, aparentes nubes quietas, aparente Luna Llena; un lienzo de apariencias, de tonalidades difuminadas, nunca de colores concretos, un manto oscurecido por las mentiras, por las verdades calladas, que se dicen en susurros a un centímetro de la oreja pero que se confunden con el sonido del viento, con las hojas de las árboles que bailan, con las nubes que corren febriles. Soy un sólo ojo atento. Siempre muy abierto. Soy el testigo del tronco de encina que abre los ojos y me mira, de la avenida aplastada por el mutismo, de las decisiones que se formulan detrás de los pulmones y no en la boca. Y hablan todos: “Y la única sensación era el peso del cielo en mi frente. Te preguntaba que era todo aquello y me respondías con una quieta mirada.” “No siento,” decían, “pero me muerdo los labios”.
Continue reading...
10
Estoy escribiendo un poema que no es igual a como lo pensé cuando yacía en el suelo, aplastada por la decepción. Edificio en renta. Todo o en partes. Esto soy yo. El eso inamovible, certero, negado, obstinada a ser un edificio que pertenece al pasado y que se ha desmembrado por la frase que lo ofrece al mercado, cruel patrón. Pude ser piedra colgada, piedra salvaje, piedra que vive su eterna vida sintiendo el aire del cambio, pero soy edificio de oficinas y huelo a abandono y a derrota. ¿Dónde, en la ciudad, te encuentras? Mi única esperanza ha quedado en estado larvario, un negativo separado de la tira, un pedazo rebelde y estúpido que se negó a tomar color. En las manos tengo mi castigo. Vestigio de lo que fue. Amigos que envejecieron, ventanas ominosas, pedazos de espejo que refleja a alguien que conoces pero que dejo de existir. El aire, el sol, las voces de la gente que pasa por la acera, todo sabe a fracaso, a proyecto a medias, a polvo que se acumula, a lejanía, a algo que se ha estirado más allá de lo que puede, a alguien que grita porque ya no puede hacer nada más. La ciudad (nueva, antigua) sigue vacía. La plaza cívica, el pequeño restaurant, la banca fría de piedra que no lo parecía, la fuente. Mi única esperanza se tiñó de colores falsos. Mi único puente se venció antes de que pudiera cruzarlo. ¿Dónde, en el mundo, te encuentras? Esta es mi expiación. Lágrimas que no corren, una pluma que sólo existe para escribir esto, uñas de color papel, labios que hablan otro idioma. *Where, in my life, are you? What a sad, pathetic life, I say to myself (that only being who can hear me) what a sad situation, what a sad beginning, middle and, end. Where are you? Cause I miss you. I do miss you. I do miss you a lot.* Esta es mi rendición.
0
Oct 29, 2012
Oct 29, 2012 at 4:07 PM UTC
Edificio en renta. Todo o en partes.
Estoy escribiendo un poema que no es igual a como lo pensé cuando yacía en el suelo, aplastada por la decepción. Edificio en renta. Todo o en partes. Esto soy yo. El eso inamovible, certero, negado, obstinada a ser un edificio que pertenece al pasado y que se ha desmembrado por la frase que lo ofrece al mercado, cruel patrón. Pude ser piedra colgada, piedra salvaje, piedra que vive su eterna vida sintiendo el aire del cambio, pero soy edificio de oficinas y huelo a abandono y a derrota. ¿Dónde, en la ciudad, te encuentras? Mi única esperanza ha quedado en estado larvario, un negativo separado de la tira, un pedazo rebelde y estúpido que se negó a tomar color. En las manos tengo mi castigo. Vestigio de lo que fue. Amigos que envejecieron, ventanas ominosas, pedazos de espejo que refleja a alguien que conoces pero que dejo de existir. El aire, el sol, las voces de la gente que pasa por la acera, todo sabe a fracaso, a proyecto a medias, a polvo que se acumula, a lejanía, a algo que se ha estirado más allá de lo que puede, a alguien que grita porque ya no puede hacer nada más. La ciudad (nueva, antigua) sigue vacía. La plaza cívica, el pequeño restaurant, la banca fría de piedra que no lo parecía, la fuente. Mi única esperanza se tiñó de colores falsos. Mi único puente se venció antes de que pudiera cruzarlo. ¿Dónde, en el mundo, te encuentras? Esta es mi expiación. Lágrimas que no corren, una pluma que sólo existe para escribir esto, uñas de color papel, labios que hablan otro idioma. *Where, in my life, are you? What a sad, pathetic life, I say to myself (that only being who can hear me) what a sad situation, what a sad beginning, middle and, end. Where are you? Cause I miss you. I do miss you. I do miss you a lot.* Esta es mi rendición.
Continue reading...
20
Un pedazo de cielo Una tibia canción Una hoja en el viento Unos versos en flor Papel, flor y tinta Un desierto fugaz El brillo de sus ojos Dos gotas en el mar Ahogándome Besándome Un lucero, una luna Abriéndose paso hacia el mar Traspasando paredes de agua Un suspiro, un aliento Una velada de aire Una tertulia de amor Un pedazo de cielo Una pizca de sol Una sombra dilata Y mi mente desnuda Tu figura en mis dedos Dibujando el contorno De impaciente desvelo Y así surge a mi favor La imaginación se hace realidad Preso de su olor Un jilguero, una vida Acariciando los aires Sus alas surcando los vientos Un suspiro, un aliento Una velada de aire Una tertulia de amor Un arcoiris de letras Dos pinceladas de ti
0
Jul 1, 2012
Jul 1, 2012 at 11:21 PM UTC
Un pedazo de cielo
A veces las cosas no salen como queremos, Los tropiezos se hacen rutina Las lagrimas se convierten en ríos, y los oceanos de alegría se secan. Con el tiempo nos damos cuenta de que no siempre hay un final feliz como en las peliculas, no todos tenemos la vida resuelta, Personas que estaban , ya no estan Lugares que conociamos parecen desconocidos, pero la vida sigue hacia donde? Nadie sabe.. Lo que si se es que aprendemos, a ser mas fuertes, a luchar contra lo que sea, a pelear como un samurai a mirar hacia delante y aunque a veces miremos hacia tras, a voltear la mirada. A buscar libertad aunque sea prohibida y la paz aunque sea escasa. A perdonar a quien no merece y a ver lo bueno en las personas que de verdad se preocupan por ti. A no ser exigente y aceptar el momento y ser feliz con el pedazo de pan diario. A buscar conocimiento en un lugar vacio,a hacer preguntas , a no ocultar las dudas, A questionar nuestro alrededor, a estar firmes en lo queremos y a no saciarnos con la mediocridad. Y lo mas importante a ser quien eres.. Arriesgarte y pararte al frente de tus miedos y seguir caminado hacia el cielo.
0
Feb 22, 2013
Feb 22, 2013 at 5:21 PM UTC
Lo Que Entiendo Hasta Ahora
Bus de las 8:00, 8:04. Sol en la ventana, camino de adoquín, irregular, vías trizadas de cotidianidad; luz roja, luz verde, la amarilla no funciona, acelera, quema el neumático, 10, 20, 40, 50 y frena de golpe. Vista a la ciudad, azul, sin nubes y seca; te incorporas al bajar, la montaña se humedece, también la ciudad. Av. Amazonas, CCI, Av. La Prensa. Abordas das vueltas te sientas, "tome sin compromiso, $1" sino me devuelve, 10, 20, 40, 50 y frena nunca en la parada. "Soy de Ibarra mi hijo en el hospital Baca Ortiz", frena bajas, viejas pisadas. Haces fila, pagas, otra fila; firme aquí, no puede sonreír. "Espere 20 minutos", te sientas, turno WT64, WT65, WT66. "la niña no puede comer aquí" WT77, WT 78, WT79.  Juan Arboleda, Gustavo Betancourt, José Efrén, Adrián Poveda; revise si está todo bien, firme aquí, sello, sello, queda registrado. Escalera eléctrica, salida, aire no fresco, "le emplástico", "le limpio", caminas, te detienes, ojeas, sueñas. Esperas, Chillogallo - Estadio, Camal - Hipódromo, ¿y el Batán - Colmena? ni modo al Cía. Nacional. El bus va lento a penas atraviesa la brisa, el sol rebota en el parabrisas, Av. 10 de Agosto, acelera, acelera, frena, en la Av. Versalles el bus es un huracán, y frena, te bajas, tu decencia se queda y en la calle colonial vuelves a soñar, fotografía militar, vuelves a filtrar, 11:23, relojería, confitería parada de bus, fanático religioso, sonidos afro, plaza, museo, buenos días, árbol con hojas de otro árbol. "Pide un deseo y escribelo en un pedazo de papel". Amor valiente, amor invisible, beso beso, no puedo aterrizar, sala 5, hombre en llamas, síndrome de resignación, refugiados, reflexión, cerveza, amor, amor, $13.60. Carne salteada, ají, limonada, besos, botella extraviada, agua. Pequeño adiós, Marín, intento de robo,   25 ctvs, gente casas coloridas, montaña, subes, subes, das vueltas, valle azul y verde, baja, frena. Cash, salta se sacude, un torbellino de pelos, en la luz, en mi ropa, un torbellino de amor, pelota, pelota, rock n roll, cable, cable, pedal, camisa blanca, botas negras, peinado a lo morrisey, guitarra, vingala, Blues, Blues, saxo, taxi, maestro, bajo, guitarra, mente extraviada, extraviada, extraviada.
0
Nov 13, 2018
Nov 13, 2018 at 3:52 PM UTC
16 de Agosto
Bus de las 8:00, 8:04. Sol en la ventana, camino de adoquín, irregular, vías trizadas de cotidianidad; luz roja, luz verde, la amarilla no funciona, acelera, quema el neumático, 10, 20, 40, 50 y frena de golpe. Vista a la ciudad, azul, sin nubes y seca; te incorporas al bajar, la montaña se humedece, también la ciudad. Av. Amazonas, CCI, Av. La Prensa. Abordas das vueltas te sientas, "tome sin compromiso, $1" sino me devuelve, 10, 20, 40, 50 y frena nunca en la parada. "Soy de Ibarra mi hijo en el hospital Baca Ortiz", frena bajas, viejas pisadas. Haces fila, pagas, otra fila; firme aquí, no puede sonreír. "Espere 20 minutos", te sientas, turno WT64, WT65, WT66. "la niña no puede comer aquí" WT77, WT 78, WT79.  Juan Arboleda, Gustavo Betancourt, José Efrén, Adrián Poveda; revise si está todo bien, firme aquí, sello, sello, queda registrado. Escalera eléctrica, salida, aire no fresco, "le emplástico", "le limpio", caminas, te detienes, ojeas, sueñas. Esperas, Chillogallo - Estadio, Camal - Hipódromo, ¿y el Batán - Colmena? ni modo al Cía. Nacional. El bus va lento a penas atraviesa la brisa, el sol rebota en el parabrisas, Av. 10 de Agosto, acelera, acelera, frena, en la Av. Versalles el bus es un huracán, y frena, te bajas, tu decencia se queda y en la calle colonial vuelves a soñar, fotografía militar, vuelves a filtrar, 11:23, relojería, confitería parada de bus, fanático religioso, sonidos afro, plaza, museo, buenos días, árbol con hojas de otro árbol. "Pide un deseo y escribelo en un pedazo de papel". Amor valiente, amor invisible, beso beso, no puedo aterrizar, sala 5, hombre en llamas, síndrome de resignación, refugiados, reflexión, cerveza, amor, amor, $13.60. Carne salteada, ají, limonada, besos, botella extraviada, agua. Pequeño adiós, Marín, intento de robo,   25 ctvs, gente casas coloridas, montaña, subes, subes, das vueltas, valle azul y verde, baja, frena. Cash, salta se sacude, un torbellino de pelos, en la luz, en mi ropa, un torbellino de amor, pelota, pelota, rock n roll, cable, cable, pedal, camisa blanca, botas negras, peinado a lo morrisey, guitarra, vingala, Blues, Blues, saxo, taxi, maestro, bajo, guitarra, mente extraviada, extraviada, extraviada.
Continue reading...
6
*Soy yo amor mío, Quien golpea la puerta de tu corazón. Deja me entrar, Y te prometo que conmigo estarás feliz. Una pasión bien fuerte quemándose como fuego, Tú eres la razón. Soy la solución a tu tristeza. Al contrario, solo mírate reír. Ríndete, no existe la palabra lastimar, solo amor, Con todo lo bueno que soy. Vine a curar y vivir en tu alma. Soy el ultimo pedazo de tu rompe cabeza, lo que usted necesitaba. Eres el aire que respiro, lo que me ase vivir. Tú, Como un sueño real que quiero cumplir. Te voy a ensenar lo que es amor y borrar tu dolor. Las personas amables se merecen lo mejor. Contigo, pudiéramos hacer lo todo. En la escurrida, eres el brillante foco. Al fin este deseo se hizo verdad.*
0
Jul 21, 2014
Jul 21, 2014 at 4:45 PM UTC
Lo Que Yo Quiero
La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía. Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, para ser rico sin que lo sepa nadie y para alejar a los médicos y las clínicas. Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido, y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos ayudan a bien morir. Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ver. Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para cuando te ahogues, y dale la llave de la luna a los presos y a los desencantados. Para los condenados a muerte y para los condenados a vida no hay mejor estimulante que la luna en dosis precisas y controladas.
0
1.5k
La luna
Me dice Un pedazo mio quiere ser parte de tus deseos, El otro reúsa participar en tus acarreos. Como esa increible persona que hay en ti Me reusó a quedarme con la mitad de tu vivir Le digo La tempestad en el aire respira, Nublando mis pasos hacia ti. Hacia la otra mitad de mi. Mi voz ya no te toca, es mas, te corta Pedazo por pedazo Mi sol ya no te brilla, es mas, te enfria Poco a poco La tempestad en el aire me grita Nublando mi alma hacia el quererte a ti Hacia la otra mitad de mi Me ruega Mientras buscas sin encontrar Mientras caminas sin llegar Mientras tratas de hablar Mientras te pones a anhelar Te olvidas de lo mas importante Te aferras de lo abundante Te encerras en tu propio mundo Te olvidas de lo profundo Eres lo que siempre quiero Pero muchas veces no prefiero No porque tu voz corta Sino porque tu silencio importa No porque tu sol no brille Sino porque tu egoísmo acuchille Acá seguiré añorando Y quien sabe, olvidando Mientras buscando una razon Te mantengo en mi corazón. Yo suspiro Se que el tiempo se me acabará Como un sueño asesinado por la realidad La realidad en la cual tu ya no estas Pero me falta todavia vivir Me falta todavia soñar, cantar y volar Me falta todavia saltar, caer y luchar Aunque en mi dia final, sin calma, Me faltarás Tu.
0
Feb 24, 2012
Feb 24, 2012 at 1:31 PM UTC
La conversación contra la otra mitad
Me he entregado a su devoción, y al encanto de sus manos. He sido el canvas que siempre está en blanco, y a su disposición. Le canto en las noches, y se las enmarco en un beso. Colecciono atardeceres, y sus sonrisas. Mi alma baila la pieza que lleva tu nombre Le cuento las pecas, y le pinto los gestos. Dulce martirio que es el vivir alucinando contigo Amarte va más allá de prevalecer con cordura. Y es que ¿Cómo podría pedirle a la luna que solo iluminara mi camino? ¿Dominar el espíritu libre del mar? ¿Decirle al viento que solo revuelque mi cabello? Solo los cuerdos exigen esas cosas. Yo lo quiero rebelde, de colores, egocéntrico. Así que, quédese. Sumérjase en mí. Aunque lluevan gritos, y el sol se caiga. Que lo que le puedo prometer, Es un pedazo de alma más puro que el agua.
0
May 31, 2015
May 31, 2015 at 12:09 AM UTC
Más puro que el agua.
Esperas ansioso, desesperado por tan solo un pedazo de nada. onirico recuerdo de la noche ajena, Como si pasara un siglo en la camara donde los huesos crujen, donde la mandibula se aprieta. Sufres como un mártir, tu cara pide la tortura. Una viviseccion en la pierna Juegan con tus nervios como estambre entrelazado Mientras esperas el siguiente castigo... piensas en todas las mentiras. se van apilando como una vertebra. Pero esa infame medula no me deja olvidar los momentos que ya deberia haber olvidado. los repaso con tragico fervor. Prefiero que me mientas a que no me digas nada.
0
May 27, 2014
May 27, 2014 at 3:15 PM UTC
Vertebra de mentiras.
Y el reflejo te persiguió Sin pensárselo dos veces Aún cuando cerrabas los ojos, Aunque te ocultases La luz apagada de aquel instante Te atrapó, insaciablemente Y en sus brazos dañados Sedientos, ardientes Permitió nuevamente tu desgarre La ruptura entre cuerpo y alma Tomó su lugar Y volviéndote un lienzo Te sedujo hasta el final En ti yace un brillo Que diluye la tranquilidad Entre colores finos Dedicándose a prosperar Piel y tela se vuelven una Y así el arte toma forma Tus huesos frágiles se vuelven Del canvas la estructura Mientras que las tonalidades De aquellos lugares apartados Se definen por tu esplendor Y el artista dibuja figuras, Garabatos y líneas torcidas Delineando tu cuerpo, Conservando la vida Cada pedazo de papel Que le rinde homenaje A tus bordes y extremidades Posee su propio significado El amor, el arte, el cuerpo y la belleza Se fusionan Cada vez.
0
Jul 31, 2019
Jul 31, 2019 at 1:49 AM UTC
Arte en llamas
Silencio que naufraga en el silencio de las bocas cerradas de la noche. No cesa de callar ni atravesado. Habla el lenguaje ahogado de los muertos. Silencio. Abre caminos de algodón profundo, amordaza las ruedas, los relojes, detén la voz del mar, de la paloma: emociona la noche de los sueños. Silencio. El tren lluvioso de la sangre suelta, el frágil tren de los que se desangran, el silencioso, el doloroso, el pálido, el tren callado de los sufrimientos. Silencio. Tren de la palidez mortal que asciende: la palidez reviste las cabezas, el ¡ay! la voz, el corazón la tierra, el corazón de los que malhirieron. Silencio. Van derramando piernas, brazos, ojos, van arrojando por el tren pedazos. Pasan dejando rastros de amargura, otra vía láctea de estelares miembros. Silencio. Ronco tren desmayado, enrojecido: agoniza el carbón, suspira el humo y, maternal la máquina suspira, avanza como un largo desaliento. Silencio. Detenerse quisiera bajo un túnel la larga madre, sollozar tendida. No hay estaciones donde detenerse, si no es el hospital, si no es el pecho. Para vivir, con un pedazo basta: en un rincón de carne cabe un hombre. Un dedo solo, un solo trozo de ala alza el vuelo total de todo un cuerpo. Silencio. Detened ese tren agonizante que nunca acaba de cruzar la noche. Y se queda descalzo hasta el caballo, y enarena los cascos y el aliento.
0
1.3k
El tren de los heridos
me fui sin despedirme sin despertarlo empezando el camino, pensé por primera vez no dejé nada con él ...ni mi dignidad ...ni un pedazo del alma ...
0
Oct 9, 2013
Oct 9, 2013 at 1:15 AM UTC
camino y pienso
Eres tu, quien esta jugando a Dios. De entre todo tu harem de hombres puedes escoger al que mas te satisfaga. Hacer trizas los corazones de mil hombres con tan solo pronunciar ásperas palabras. Tal vez no lo demuestres, pero te encanta la idea de manipular el destino ajeno. Jugar como si fuéramos tus marionetas de carne. Reina de hielo. Amas las vistas de la tundra y su infinito abastecimiento de corazones extirpados. tripas de ángel. Es tu etérea mirada y tu sonrisa pintada de sangre. tu helada presencia. Y de tu séquito de perros hambrientos soy yo el que luce envidiosamente los huesos de las costillas famélico y añejo en promesas rotas. y el que mas te ama. Los demás son perros, esperando un pedazo de tu carne. Ávidos de una segunda oportunidad. Hambrientos de las mas oscuras y carnales intenciones.
0
May 21, 2014
May 21, 2014 at 1:21 PM UTC
incansable espera o cansado de esperar.
Madrugada dispersa …sin esencia Ella llegó a mi vida robándola… cuando al fin no la necesito Aunque ningún ser trate de vivir …sin esencia Evolucioné de repente me transformé en un ser definido inmune… a cualquiera de los problemas Oscuros obstáculos que se alejan cuando voy tras de ti tratando de asimilar el estilo de tu hurto Miradas vacías que me enloquecen demasiado robando cada pedazo del pasado que capturas con tu encanto Tarea fácil para usted ladrona Que perturba mis amaneceres llevándose todo mi sueño llevándose todo aquello que me deja vivir ahora Siguiendo con ella …robándose la esencia
0
Jul 22, 2010
Jul 22, 2010 at 8:51 AM UTC
Le voleur de mon essence
que piensas de la noche.. cuando yace callada eterna y desvelada como bohemia dormida ; las estrellas colgadas en aquel libro ***** son iguales que versos son como una caricia ; los arboles ya secos alzan sus pobres brazos intentando tocar un pedazo de cielo ; las aves se acurrucan en las tristes palmeras los carros pasan secos como aire en primavera ; lo opaco de la noche me llena de cenizas los techos y las luces luciernagas que pintan ; pintan mi invierno triste lo llenan de resina y yo me sueño libre como la noche fria ; la noche nunca pregunta siempre llega campante invade cada parte sin dar explicaciones ; la noche se destaca por ser bien libertina la noche es un poema repleto de caricias ; las estrellas colgadas del libro de la noche vamonos a lo oscuro vamonos a otro mundo vamonos en un verso al lugar mas profundo al ***** de la noche al lugar mas oscuro...
0
Jul 30, 2014
Jul 30, 2014 at 5:53 AM UTC
las estrellas colgadas
Tristes calles derechas, agrisadas e iguales, por donde asoma, a veces, un pedazo de cielo, sus fachadas oscuras y el asfalto del suelo me apagaron los tibios sueños primaverales. Cuánto vagué por ellas, distraída, empapada en el vaho grisáceo, lento, que las decora. De su monotonía mi alma padece ahora. -¡Alfonsina! -No llames. Ya no respondo a nada. Si en una de tus casas, Buenos Aires, me muero viendo en días de otoño tu cielo prisionero no me será sorpresa la lápida pesada. Que entre tus calles rectas, untadas de su río apagado, brumoso, desolante y sombrío, cuando vagué por ellas, ya estaba yo enterrada.
0
1.1k
Versos a la tristeza de buenos aires
Soy ese pedazo que dejaste cuando te fuiste ese día tan importante, quien iba a pensar que te tendrías que ir de esa manera tan dolorosa, quien iba a pensar que ese era nuestro ultimo beso, nuestro ultimo abrazo, nuestra ultima noche. Es algo que no se como explicarlo, tu para mi eras mi todo eras mi fortaleza, el que me apoyaba en todo, el que siempre me ayudaba, el que  siempre me hacia ver lo malo de mi  como positivo eras ese aquel que me daba vibra positiva y eras ese que cuando me estaba muriendo de dolor siempre me sacabas esa sonrisa tan imperfecta que solo  tu veías perfecta. Lo único que me dejaste de aquel día fue una rosa que se marchito a los segundos que tu te fuiste, porque sin yo verlo tu eras esa flor que vivía dentro de mi, tu eras esa flor que cuando yo creía que se iba a marchitar tu la roseabas con tus dulces y poderosos besos que ya hoy no podre probar...
0
Jun 19, 2014
Jun 19, 2014 at 11:30 AM UTC
El ultimo adiós
Pinta cielo tordillo, nube china, campo llano y callado y compañero, con blanco mazamorra, gris camino, ocre parva o celeste lejanía; en silla petizona -pelo bayo-, el mate corazón -¿nido de hornero?-, en las ramas, de tala, de su mano y un pedazo de cuerno hecho boquilla en perpetuo delirio de humareda; mientras pinta y se escarba la memoria -como quien traza cruces sobre el suelo con pinceles que doman lo pasado; claros patios de voz azul aljibe, beata falda, o entierro jaranero, mancarrón insolado, duende perro, porque sabe rastrear el tiempo muerto, las huellas ya perdidas del recuerdo, y le gustan los talles de frutera, el olor a zorrino, a terciopelo, los fogones de pavas tartamudas, los mugientes crepúsculos tranquilos y los gatos con muchas relaciones, que pinta, rememora y recupera, con rojo federal, azul encinta, amarillo rastrojo, rosa rancho, al revivir saraos encorsetados, velorios de angelito caramelo, tertulias palo a pique, perifollos, viejos gauchos enjutos de quebracho, que describe con limpia pincelada, puro candor y tábano mirada; para luego tutearse con carretas o chismosos postigos de ancha siesta, o rebaños jadeantes de tormenta; que pinta y aquerencia en sus cartones -para algo comió choclo, entre pañales, de ingenua chala rubia, bien fajada y acarició caderas de potrancas o de roncas guitarras pendencieras, en boliches lunares, ya difuntos-; mientras mezcla el granate matadura con el ***** catinga candombero y aflora su sonrisa de padrillo -un poco amarillenta, un poco verde-, ante tanta visión reflorecida -con perenne fervor y gesto macho-, por la criolla paleta socarrona donde exprime su lírica memoria.
0
1k
Figari pinta
Pinta cielo tordillo, nube china, campo llano y callado y compañero, con blanco mazamorra, gris camino, ocre parva o celeste lejanía; en silla petizona -pelo bayo-, el mate corazón -¿nido de hornero?-, en las ramas, de tala, de su mano y un pedazo de cuerno hecho boquilla en perpetuo delirio de humareda; mientras pinta y se escarba la memoria -como quien traza cruces sobre el suelo con pinceles que doman lo pasado; claros patios de voz azul aljibe, beata falda, o entierro jaranero, mancarrón insolado, duende perro, porque sabe rastrear el tiempo muerto, las huellas ya perdidas del recuerdo, y le gustan los talles de frutera, el olor a zorrino, a terciopelo, los fogones de pavas tartamudas, los mugientes crepúsculos tranquilos y los gatos con muchas relaciones, que pinta, rememora y recupera, con rojo federal, azul encinta, amarillo rastrojo, rosa rancho, al revivir saraos encorsetados, velorios de angelito caramelo, tertulias palo a pique, perifollos, viejos gauchos enjutos de quebracho, que describe con limpia pincelada, puro candor y tábano mirada; para luego tutearse con carretas o chismosos postigos de ancha siesta, o rebaños jadeantes de tormenta; que pinta y aquerencia en sus cartones -para algo comió choclo, entre pañales, de ingenua chala rubia, bien fajada y acarició caderas de potrancas o de roncas guitarras pendencieras, en boliches lunares, ya difuntos-; mientras mezcla el granate matadura con el ***** catinga candombero y aflora su sonrisa de padrillo -un poco amarillenta, un poco verde-, ante tanta visión reflorecida -con perenne fervor y gesto macho-, por la criolla paleta socarrona donde exprime su lírica memoria.
Continue reading...
74
La mañana se pasea en la playa empolvada de sol.Brazos. Piernas amputadas. Cuerpos que se reintegran. Cabezas flotantes de caucho.Al tornearles los cuerpos a las bañistas, las olas alargan sus virutas sobre el aserrín de la playa.¡Todo es oro y azul!La sombra de los toldos. Los ojos de las chicas que se inyectan novelas y horizontes. Mi alegría, de zapatos de goma, que me hace rebotar sobre la arena.Por ochenta centavos, los fotógrafos venden los cuerpos de las mujeres que se bañan.Hay quioscos que explotan la dramaticidad de la rompiente. Sirvientas cluecas. Sifones irascibles, con extracto de mar. Rocas con pechos algosos de marinero y corazones pintados de esgrimista. Bandadas de gaviotas, que fingen el vuelo destrozado de un pedazo blanco de papel.¡Y ante todo está el mar!¡El mar!... ritmo de divagaciones. ¡El mar! con su baba y con su epilepsia.¡El mar!... hasta gritar                                             ¡basta!                                                             como en el circo.
0
967
Croquis en la arena
Abrazado a tu cuerpo como el tronco a su tierra, con todas las raíces y todos los corajes, ¿quién me separará, me arrancará de ti, madre? Abrazado a tu vientre, ¿quién me lo quitará, si su fondo titánico da principio a mi carne? abrazado a tu vientre, que es mi perpetua casa, ¡nadie! Madre: abismo de siempre, tierra de siempre: entrañas donde desembocando se unen todas las sangres: donde todos los huesos caídos se levantan: madre. Decir madre es decir tierra que me ha parido; es decir a los muertos: hermanos, levantarse; es sentir en la boca y escuchar bajo el suelo sangre. La otra madre es un puente, nada más, de tus ríos. El otro pecho es una burbuja de tus mares. Tú eres la madre entera con todo su infinito, madre. Tierra: tierra en la boca, y en el alma, y en todo. Tierra que voy comiendo, que al fin ha de tragarme. Con más fuerza que antes, volverás a parirme, madre. Cuando sobre tu cuerpo sea una leve huella, volverás a parirme con más fuerza que antes. Cuando un hijo es un hijo, vive y muere gritando: ¡madre! Hermanos: defendamos su vientre acometido, hacia donde los grajos crecen de todas partes, pues, para que las malas alas vuelen, aún quedan aires. Echad a las orillas de vuestro corazón el sentimiento en límites, los efectos parciales. Son pequeñas historias al lado de ella, siempre grande. Una fotografía y un pedazo de tierra, una carta y un monte son a veces iguales. Hoy eres tú la hierba que crece sobre todo, madre. Familia de esta tierra que nos funde en la luz, los más oscuros muertos pugnan por levantarse, fundirse con nosotros y salvar la primera madre. España, piedra estoica que se abrió en dos pedazos de dolor y de piedra profunda para darme: no me separarán de tus altas entrañas, madre. Además de morir por ti, pido una cosa: que la mujer y el hijo que tengo, cuando pasen, vayan hasta el rincón que habite de tu vientre, madre.
0
920
Madre españa
Abrazado a tu cuerpo como el tronco a su tierra, con todas las raíces y todos los corajes, ¿quién me separará, me arrancará de ti, madre? Abrazado a tu vientre, ¿quién me lo quitará, si su fondo titánico da principio a mi carne? abrazado a tu vientre, que es mi perpetua casa, ¡nadie! Madre: abismo de siempre, tierra de siempre: entrañas donde desembocando se unen todas las sangres: donde todos los huesos caídos se levantan: madre. Decir madre es decir tierra que me ha parido; es decir a los muertos: hermanos, levantarse; es sentir en la boca y escuchar bajo el suelo sangre. La otra madre es un puente, nada más, de tus ríos. El otro pecho es una burbuja de tus mares. Tú eres la madre entera con todo su infinito, madre. Tierra: tierra en la boca, y en el alma, y en todo. Tierra que voy comiendo, que al fin ha de tragarme. Con más fuerza que antes, volverás a parirme, madre. Cuando sobre tu cuerpo sea una leve huella, volverás a parirme con más fuerza que antes. Cuando un hijo es un hijo, vive y muere gritando: ¡madre! Hermanos: defendamos su vientre acometido, hacia donde los grajos crecen de todas partes, pues, para que las malas alas vuelen, aún quedan aires. Echad a las orillas de vuestro corazón el sentimiento en límites, los efectos parciales. Son pequeñas historias al lado de ella, siempre grande. Una fotografía y un pedazo de tierra, una carta y un monte son a veces iguales. Hoy eres tú la hierba que crece sobre todo, madre. Familia de esta tierra que nos funde en la luz, los más oscuros muertos pugnan por levantarse, fundirse con nosotros y salvar la primera madre. España, piedra estoica que se abrió en dos pedazos de dolor y de piedra profunda para darme: no me separarán de tus altas entrañas, madre. Además de morir por ti, pido una cosa: que la mujer y el hijo que tengo, cuando pasen, vayan hasta el rincón que habite de tu vientre, madre.
Continue reading...
52
Pedazo de verde banco que ocupo ahora otra vez... Pienso en la ola y el pez y el faro tuerto y blanco. Yo tuve un día a mi flanco otro río de calor, alguna cintura en flor, hasta en este propio asiento. Hoy sólo me roza el viento, blando, como ayer, de amor. Si puede no escriba más esta estrofa dura y leda, celebraré la alameda que no se acaba jamás. El leve y vario chis chas que hacen entre sí las hojas, las últimas nubes rojas, el río, ***** del todo, mi bastoncillo, mi codo, y mis dos rodillas flojas.
0
832
2. últimas décimas de la costanera
Te has negado a cerrar los ojos, muerto mío, abiertos ante el cielo como dos golondrinas: su color coronado de junios, ya es rocío alejándose a ciertas regiones matutinas. Hoy, que es un día como bajo la tierra, oscuro, como bajo la tiera, lluvioso, despoblado, con la humedad sin sol de mi cuerpo futuro, como bajo la tierra quiero haberte enterrado. Desde que tú eres muerto no alientan las mañanas, al fuego arrebatadas de tus ojos solares: precipitado octubre contra nuestras ventanas, diste paso al otoño y anocheció los mares. Te ha devorado el sol, rival único y hondo y la remota sombra que te lanzó encendido; te empuja luz abajo llevándote hasta el fondo, tragándote; y es como si no hubieras nacido. Diez meses en la luz, redondeando el cielo, sol muerto, anochecido, sepultado, eclipsado. Sin pasar por el día se marchitó tu pelo; atardeció tu carne con el alba en un lado. El pájaro pregunta por ti, cuerpo al oriente, carne naciente al alba y al júbilo precisa; niño que sólo supo reír, tan largamente, que sólo ciertas flores mueren con tu sonrisa. Ausente, ausente, ausente como la golondrina, ave estival que esquiva vivir al pie del hielo: golondrina que a poco de abrir la pluma fina, naufraga en las tijeras enemigas del vuelo. Flor que no fue capaz de endurecer los dientes, de llegar al más leve signo de la fiereza. Vida como una hoja de labios incipientes, hoja que se desliza cuando a sonar empieza. Los consejos del mar de nada te han valido... Vengo de dar a un tierno sol una puñalada, de enterrar un pedazo de pan en el olvido, de echar sobre unos ojos un puñado de nada. Verde, rojo, moreno; verde, azul y dorado; los latentes colores de la vida, los huertos, el centro de las flores a tus pies destinado, de oscuros negros tristes, de graves blancos yertos. Mujer arrinconada: mira que ya es de día. (¡Ay, ojos sin poniente por siempre en la alborada!) Pero en tu vientre, pero en tus ojos, mujer mia, la noche continúa cayendo desolada.
0
919
A mi hijo
Te has negado a cerrar los ojos, muerto mío, abiertos ante el cielo como dos golondrinas: su color coronado de junios, ya es rocío alejándose a ciertas regiones matutinas. Hoy, que es un día como bajo la tierra, oscuro, como bajo la tiera, lluvioso, despoblado, con la humedad sin sol de mi cuerpo futuro, como bajo la tierra quiero haberte enterrado. Desde que tú eres muerto no alientan las mañanas, al fuego arrebatadas de tus ojos solares: precipitado octubre contra nuestras ventanas, diste paso al otoño y anocheció los mares. Te ha devorado el sol, rival único y hondo y la remota sombra que te lanzó encendido; te empuja luz abajo llevándote hasta el fondo, tragándote; y es como si no hubieras nacido. Diez meses en la luz, redondeando el cielo, sol muerto, anochecido, sepultado, eclipsado. Sin pasar por el día se marchitó tu pelo; atardeció tu carne con el alba en un lado. El pájaro pregunta por ti, cuerpo al oriente, carne naciente al alba y al júbilo precisa; niño que sólo supo reír, tan largamente, que sólo ciertas flores mueren con tu sonrisa. Ausente, ausente, ausente como la golondrina, ave estival que esquiva vivir al pie del hielo: golondrina que a poco de abrir la pluma fina, naufraga en las tijeras enemigas del vuelo. Flor que no fue capaz de endurecer los dientes, de llegar al más leve signo de la fiereza. Vida como una hoja de labios incipientes, hoja que se desliza cuando a sonar empieza. Los consejos del mar de nada te han valido... Vengo de dar a un tierno sol una puñalada, de enterrar un pedazo de pan en el olvido, de echar sobre unos ojos un puñado de nada. Verde, rojo, moreno; verde, azul y dorado; los latentes colores de la vida, los huertos, el centro de las flores a tus pies destinado, de oscuros negros tristes, de graves blancos yertos. Mujer arrinconada: mira que ya es de día. (¡Ay, ojos sin poniente por siempre en la alborada!) Pero en tu vientre, pero en tus ojos, mujer mia, la noche continúa cayendo desolada.
Continue reading...
44