Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"pausa" poems
Madrid quedó vacía sólo estamos los otros y por eso se siente la presencia de las plazas los jardines y fuentes los parques y glorietas como siempre en verano madrid se ha convertido en una calma unánime pero agradece nuestra permanencia a contrapelo de los más es un agosto de eclosión privada sin mercaderes ni paraguas sin comitivas ni mitines en ningún otro mes del larguísimo año existe enlace tan sutil entre la poderosa metrópoli y nosotros pecadores afortunadamente los árboles han vuelto a ser protagonistas del aire gratuito como antes cuando los ecologistas no eran todavía imprescindibles también los pájaros disfrutan ala batiente de una urbe que inesperadamente se transforma en vivible y volable los madrileños han huido a la montaña y a marbella a ciudadela y benidorm a formentor y tenerife y nos entregan sin malicia a los otros que ahora por fin somos nosotros un madrid sorprendente casi vacante       despejado limpio de hollín y disponible en él andamos como dueños tercermundistas del arrobo en solidarias pulcras avenidas sudando con unción la gota gorda el verano no es tiempo de fragor sino de verde tregua empalagados del rencor insomne estamos como nunca dispuestos a la paz en el rato estival la historia se detiene y todos descubrimos una vida postiza pero cuando el asueto se termine volverán a sonar las bocinas los gritos las sirenas los mueras y los vivas bombas y zambombazos y las dulces metódicas campanas durante tres fecundas estaciones nadie se acordará de pájaros y árboles
0
4k
Pausa de agosto
Madrid quedó vacía sólo estamos los otros y por eso se siente la presencia de las plazas los jardines y fuentes los parques y glorietas como siempre en verano madrid se ha convertido en una calma unánime pero agradece nuestra permanencia a contrapelo de los más es un agosto de eclosión privada sin mercaderes ni paraguas sin comitivas ni mitines en ningún otro mes del larguísimo año existe enlace tan sutil entre la poderosa metrópoli y nosotros pecadores afortunadamente los árboles han vuelto a ser protagonistas del aire gratuito como antes cuando los ecologistas no eran todavía imprescindibles también los pájaros disfrutan ala batiente de una urbe que inesperadamente se transforma en vivible y volable los madrileños han huido a la montaña y a marbella a ciudadela y benidorm a formentor y tenerife y nos entregan sin malicia a los otros que ahora por fin somos nosotros un madrid sorprendente casi vacante       despejado limpio de hollín y disponible en él andamos como dueños tercermundistas del arrobo en solidarias pulcras avenidas sudando con unción la gota gorda el verano no es tiempo de fragor sino de verde tregua empalagados del rencor insomne estamos como nunca dispuestos a la paz en el rato estival la historia se detiene y todos descubrimos una vida postiza pero cuando el asueto se termine volverán a sonar las bocinas los gritos las sirenas los mueras y los vivas bombas y zambombazos y las dulces metódicas campanas durante tres fecundas estaciones nadie se acordará de pájaros y árboles
Continue reading...
58
El sol dentro del día                                       El frío dentro del sol. Calles sin nadie                               autos parados Todavía no hay nieve                                       hay viento viento Arde todavía                           en el aire helado un arbolito rojo Hablo con él al hablar contigo Estoy en un cuarto abandonado del lenguaje Tú estás en otro cuarto idéntico O los dos estamos en una calle que tu mirada ha despoblado El mundo imperceptiblemente se deshace                                                             Memoria desmoronada bajo nuestros pasos Estoy parado a la mitad de esta línea no escrita Las puertas se abren y cierran solas                                                                     El aire entra y sale por nuestra casa                                                         El aire habla a solas al hablar contigo                                                         El aire sin nombre por el pasillo interminable No se sabe quién está del otro lado                                                                 El aire vuelve aire todo lo que toca                                                   El aire con dedos de aire disipa lo que digo Soy aire que no miras No puedo abrir tus ojos                                             No puedo cerrar la puerta El aire se ha vuelto sólido Esta hora tiene la forma de una pausa La pausa tiene tu forma Tú tienes la forma de una fuente no de agua sino de tiempo En lo alto del chorro de la fuente saltan mis pedazos el fui     el soy   el no soy todavía Mi vida no pesa                           El pasado se adelgaza El futuro es un poco de agua en tus ojos Ahora tienes la forma de un puente Bajo tus arcos navega nuestro cuarto Desde tu pretil nos vemos pasar Ondeas en el viento más luz que cuerpo En la otra orilla el sol crece                                                 al revés Sus raíces se entierran en el cielo Podríamos ocultarnos en su follaje Con sus ramas prendemos una hoguera El día es habitable El frío ha inmovilizado al mundo El espacio es de vidrio                                         El vidrio es de aire Los ruidos más leves erigen súbitas esculturas el eco las multiplica y las dispersa Tal vez va a nevar Tiembla el árbol encendido Ya está rodeado de noche Al hablar con él hablo contigo
0
2.3k
Trowbridge street
El sol dentro del día                                       El frío dentro del sol. Calles sin nadie                               autos parados Todavía no hay nieve                                       hay viento viento Arde todavía                           en el aire helado un arbolito rojo Hablo con él al hablar contigo Estoy en un cuarto abandonado del lenguaje Tú estás en otro cuarto idéntico O los dos estamos en una calle que tu mirada ha despoblado El mundo imperceptiblemente se deshace                                                             Memoria desmoronada bajo nuestros pasos Estoy parado a la mitad de esta línea no escrita Las puertas se abren y cierran solas                                                                     El aire entra y sale por nuestra casa                                                         El aire habla a solas al hablar contigo                                                         El aire sin nombre por el pasillo interminable No se sabe quién está del otro lado                                                                 El aire vuelve aire todo lo que toca                                                   El aire con dedos de aire disipa lo que digo Soy aire que no miras No puedo abrir tus ojos                                             No puedo cerrar la puerta El aire se ha vuelto sólido Esta hora tiene la forma de una pausa La pausa tiene tu forma Tú tienes la forma de una fuente no de agua sino de tiempo En lo alto del chorro de la fuente saltan mis pedazos el fui     el soy   el no soy todavía Mi vida no pesa                           El pasado se adelgaza El futuro es un poco de agua en tus ojos Ahora tienes la forma de un puente Bajo tus arcos navega nuestro cuarto Desde tu pretil nos vemos pasar Ondeas en el viento más luz que cuerpo En la otra orilla el sol crece                                                 al revés Sus raíces se entierran en el cielo Podríamos ocultarnos en su follaje Con sus ramas prendemos una hoguera El día es habitable El frío ha inmovilizado al mundo El espacio es de vidrio                                         El vidrio es de aire Los ruidos más leves erigen súbitas esculturas el eco las multiplica y las dispersa Tal vez va a nevar Tiembla el árbol encendido Ya está rodeado de noche Al hablar con él hablo contigo
Continue reading...
66
Femenina, pero sin excesos, que fluya la luz de sus ojos pero sin apagar los neones de MONSANTO, luz biodegradable pero agradable al tacto. Libre y Natural, como un sombrero. Mezcla sutil de lana y jacquard. Silueta relajada a la altura del ***** como una virgen romana, y un concierto de colores húmedos según va cayendo la tarde Muy casual a partir de los labios y un lindo ABCdario entre las piernas. Transmisión sin pausa, dejando un eco al volver a casa, sin caer en brazos de una sonrisa armada hasta los dientes. El color blanco es su aliado y los pájaros pintados en el jardín de sus sueños, en las manos, la imprescindible lencería de una imaginación sin prisas, y la siempre impredecible pasión en su fresquito pequeño, aroma a alba con un poco de opio en los cristales. Un look de muerte para terminar con el ideal de hombre, todo sin dejar de ofrecer la cara oculta de su luna, un poco descabellada al caminar por el Mercado dejando claro que su hogar no se marchita. El éxito como una póliza de seguros guardado a la altura de su láctea paradoja. Y de vez en vez mostrar la plantación de flores cultivadas por la maniquí secreta que en ASIA o en los fiordos del alma, arde. Sin dejar oír nunca un si te quiero que no sea el fru fru de su trastienda, seda y sede de coral ***** y una navajita para degollar pecado como peces sin dejar de ser sofisticada con los dedos y una delicadez a prueba de balas. Es lo que se va llevar en las Avenidas de este Otoño. Y un cielo en rama para amar un poco.
0
Sep 15, 2014
Sep 15, 2014 at 11:12 AM UTC
VUELVE LA MUJER AUTENTICA (titulo de un articulo sobre la moda)
Femenina, pero sin excesos, que fluya la luz de sus ojos pero sin apagar los neones de MONSANTO, luz biodegradable pero agradable al tacto. Libre y Natural, como un sombrero. Mezcla sutil de lana y jacquard. Silueta relajada a la altura del ***** como una virgen romana, y un concierto de colores húmedos según va cayendo la tarde Muy casual a partir de los labios y un lindo ABCdario entre las piernas. Transmisión sin pausa, dejando un eco al volver a casa, sin caer en brazos de una sonrisa armada hasta los dientes. El color blanco es su aliado y los pájaros pintados en el jardín de sus sueños, en las manos, la imprescindible lencería de una imaginación sin prisas, y la siempre impredecible pasión en su fresquito pequeño, aroma a alba con un poco de opio en los cristales. Un look de muerte para terminar con el ideal de hombre, todo sin dejar de ofrecer la cara oculta de su luna, un poco descabellada al caminar por el Mercado dejando claro que su hogar no se marchita. El éxito como una póliza de seguros guardado a la altura de su láctea paradoja. Y de vez en vez mostrar la plantación de flores cultivadas por la maniquí secreta que en ASIA o en los fiordos del alma, arde. Sin dejar oír nunca un si te quiero que no sea el fru fru de su trastienda, seda y sede de coral ***** y una navajita para degollar pecado como peces sin dejar de ser sofisticada con los dedos y una delicadez a prueba de balas. Es lo que se va llevar en las Avenidas de este Otoño. Y un cielo en rama para amar un poco.
Continue reading...
41
Me gusta ver el cielo con negros nubarrones y oír los aquilones horrísonos bramar, me gusta ver la noche sin luna y sin estrellas, y sólo las centellas la tierra iluminar. Me agrada un cementerio de muertos bien relleno, manando sangre y cieno que impida el respirar; y allí un sepulturero de tétrica mirada con mano despiadada los cráneos machacar. Me alegra ver la bomba caer mansa del cielo, inmóvil en el suelo, sin mecha al parecer, y luego embravecida que estalla y que se agite y rayos mil vomite y muertos por doquier. Que el trueno me despierte con su ronco estampido, y al mundo adormecido le haga estremecer; que rayos cada instante caigan sobre él sin cuento, que se hunda el firmamento me agrada mucho ver. La llama de un incendio que corra devorando escombros apilando quisiera yo encender; tostarse allí un anciano, volverse todo tea, oír como vocea, ¡qué gusto!, ¡qué placer! Me gusta una campiña de nieve tapizada, de flores despojada, sin fruto, sin verdor, ni pájaros que canten, ni sol haya que alumbre y sólo se vislumbre la muerte en derredor. Allá, en sombrío monte, solar desmantelado, me place en sumo grado la luna al reflejar; moverse las veletas con áspero chirrido igual al alarido que anuncia el expirar. Me gusta que al Averno lleven a los mortales y allí todos los males les hagan padecer; les abran las entrañas, les rasguen los tendones, rompan los corazones sin de ellos caso hacer. Insólita avenida que inunda fértil vega, de cumbre en cumbre llega, y llena de pavor, se lleva los ganados y las vides, sin pausa, y estragos miles causa ... ¡qué gusto!, ¡qué placer! Las voces y las risas, el juego, las botellas, en torno de las bellas alegres apurar; y en sus bocas lascivas, un beso a cada trago con voluptuoso halago alegres estampar. Romper después las copas, los platos, las barajas, y, abiertas las navajas, buscando el corazón, oír luego los brindis mezclados con quejidos que lanzan los heridos en llanto y confusión. Quisiera ver al uno que arrastra un intestino, y al otro pedir vino muriendo en un rincón; y otros, ya borrachos, en trino desusado cantar a Dios sagrado impúdica canción. Y mientras las queridas tendidas en los lechos, sin chales en los pechos y flojo el cinturón, mostrando sus encantos, sin orden el cabello, al aire el muslo bello. ¡Qué gozo! ¡Qué ilusión!
0
1.3k
La desesperación
Me gusta ver el cielo con negros nubarrones y oír los aquilones horrísonos bramar, me gusta ver la noche sin luna y sin estrellas, y sólo las centellas la tierra iluminar. Me agrada un cementerio de muertos bien relleno, manando sangre y cieno que impida el respirar; y allí un sepulturero de tétrica mirada con mano despiadada los cráneos machacar. Me alegra ver la bomba caer mansa del cielo, inmóvil en el suelo, sin mecha al parecer, y luego embravecida que estalla y que se agite y rayos mil vomite y muertos por doquier. Que el trueno me despierte con su ronco estampido, y al mundo adormecido le haga estremecer; que rayos cada instante caigan sobre él sin cuento, que se hunda el firmamento me agrada mucho ver. La llama de un incendio que corra devorando escombros apilando quisiera yo encender; tostarse allí un anciano, volverse todo tea, oír como vocea, ¡qué gusto!, ¡qué placer! Me gusta una campiña de nieve tapizada, de flores despojada, sin fruto, sin verdor, ni pájaros que canten, ni sol haya que alumbre y sólo se vislumbre la muerte en derredor. Allá, en sombrío monte, solar desmantelado, me place en sumo grado la luna al reflejar; moverse las veletas con áspero chirrido igual al alarido que anuncia el expirar. Me gusta que al Averno lleven a los mortales y allí todos los males les hagan padecer; les abran las entrañas, les rasguen los tendones, rompan los corazones sin de ellos caso hacer. Insólita avenida que inunda fértil vega, de cumbre en cumbre llega, y llena de pavor, se lleva los ganados y las vides, sin pausa, y estragos miles causa ... ¡qué gusto!, ¡qué placer! Las voces y las risas, el juego, las botellas, en torno de las bellas alegres apurar; y en sus bocas lascivas, un beso a cada trago con voluptuoso halago alegres estampar. Romper después las copas, los platos, las barajas, y, abiertas las navajas, buscando el corazón, oír luego los brindis mezclados con quejidos que lanzan los heridos en llanto y confusión. Quisiera ver al uno que arrastra un intestino, y al otro pedir vino muriendo en un rincón; y otros, ya borrachos, en trino desusado cantar a Dios sagrado impúdica canción. Y mientras las queridas tendidas en los lechos, sin chales en los pechos y flojo el cinturón, mostrando sus encantos, sin orden el cabello, al aire el muslo bello. ¡Qué gozo! ¡Qué ilusión!
Continue reading...
104
Vita che non osai chiedere e fu, mite, incredula d'essere sgorgata dal sasso impenetrabile del tempo, sorpresa, poi sicura della terra, tu vita ininterrotta nelle fibre vibranti, tese al vento della notte... Era, donde scendesse, un salto d'acque silenziose, frenetiche, affluenti da una febbrile trasparenza d'astri ove di giorno ero travolto in giorno, da me profondamente entro di me e l'angoscia d'esistere tra rocce perdevo e ritrovavo sempre intatta. Tempo di consentire sei venuto, giorno in cui mi maturo, ripetevo, e mormora la crescita del grano, ronza il miele futuro. Senza pausa una ventilazione oscura errava tra gli alberi, sfiorava nubi e lande; correva, ove tendesse, vento astrale, deserto tra le prime fredde foglie, portava una germinazione oscura negli alberi, turbava pietre e stelle. Con lo sgomento d'una porta che s'apra sotto un peso ignoto, entrava nel cuore una vertigine d'eventi, moveva il delirio e la pietà. Le immagini possibili di me, passi uditi nel sogno ed inseguiti, svanivano, con che tremenda forza ti fu dato di cogliere, dicevo, tra le vane la forma destinata! Quest'ora ti edifica e ti schianta. L'uno ancora implacato, l'altro urgeva - con insulto di linfa chiusa i giorni vorticosi nascevano da me, rapidi, colmi fino al segno, ansiosi, senza riparo n'ero trascinato. Fosti, quanto puoi chiedere, reale, la contesa col nulla era finita, spirava un tempo lucido e furente, senza fine perivi e rinascevi, ne sentivi la forza e la paura. Una disperazione antica usciva dagli alberi, passava sulle tempie. Vita, ne misuravi la pienezza,.
0
1.2k
Monologo
Vita che non osai chiedere e fu, mite, incredula d'essere sgorgata dal sasso impenetrabile del tempo, sorpresa, poi sicura della terra, tu vita ininterrotta nelle fibre vibranti, tese al vento della notte... Era, donde scendesse, un salto d'acque silenziose, frenetiche, affluenti da una febbrile trasparenza d'astri ove di giorno ero travolto in giorno, da me profondamente entro di me e l'angoscia d'esistere tra rocce perdevo e ritrovavo sempre intatta. Tempo di consentire sei venuto, giorno in cui mi maturo, ripetevo, e mormora la crescita del grano, ronza il miele futuro. Senza pausa una ventilazione oscura errava tra gli alberi, sfiorava nubi e lande; correva, ove tendesse, vento astrale, deserto tra le prime fredde foglie, portava una germinazione oscura negli alberi, turbava pietre e stelle. Con lo sgomento d'una porta che s'apra sotto un peso ignoto, entrava nel cuore una vertigine d'eventi, moveva il delirio e la pietà. Le immagini possibili di me, passi uditi nel sogno ed inseguiti, svanivano, con che tremenda forza ti fu dato di cogliere, dicevo, tra le vane la forma destinata! Quest'ora ti edifica e ti schianta. L'uno ancora implacato, l'altro urgeva - con insulto di linfa chiusa i giorni vorticosi nascevano da me, rapidi, colmi fino al segno, ansiosi, senza riparo n'ero trascinato. Fosti, quanto puoi chiedere, reale, la contesa col nulla era finita, spirava un tempo lucido e furente, senza fine perivi e rinascevi, ne sentivi la forza e la paura. Una disperazione antica usciva dagli alberi, passava sulle tempie. Vita, ne misuravi la pienezza,.
Continue reading...
46
Una clara conciencia de lo que ha perdido, es lo que le consuela. Se levanta cada mañana a fallecer, discurre por estancias en donde sórdamente duele el tiempo que se detuvo, la herida mal cerrada. Dura en ningún lugar este otro mundo, y vuelve por la noche en las paradas del sueño fatigoso... Reino suyo dorado, cuántas veces por él pregunta en la mitad del día, con el temor de olvidar algo! Las horas, largo viaje desabrido. La historia es un instante preferido, un tesoro en imágenes, que él guarda para su necesaria consulta con la muerte. Y el final de la historia es esta pausa.
0
892
Príncipe de aquitania, en su torre abolida
No acaba aquí la historia. Esto es sólo una pequeña pausa para que descansemos. La tensión es tan grande, la emoción que desprende la trama es tan intensa, que todos, bailarines y actores, acróbatas y distinguido público, agradecemos la convencional tregua del entreacto, y comprobamos alegremente que todo era mentira, mientras los músicos afinan sus violines. Hasta ahora hemos visto varias escenas rápidas que preludiaban muerte. conocemos el rostro de ciertos personajes y sabemos algo que incluso muchos de ellos ignoran: el móvil de la traición y el nombre de quien la hizo. Nada definitivo ocurrió todavía, pero la desesperación está nítidamente dibujada, y los intérpretes intentan evitar el rigor del destino poniendo demasiado calor en sus exuberantes ademanes, demasiado carmín en sus sonrisas falsas, con lo que -es evidente- disimulan su cobardía, el terror que dirige sus movimientos en el escenario. Aquellos ineficaces y tortuosos diálogos refiriéndose a ayer, a un tiempo ido, completan, sin embargo, el panorama roto que tenemos ante nosotros, y acaso expliquen luego muchas cosas, sean la clave que al final lo justifique todo. No olvidemos tampoco las palabras de amor junto al estanque, el gesto demudado, la violencia con que alguien dijo:                                   «no»,                                             mirando al cielo, y la sorpresa que produce el torvo jardinero cuando anuncia: «Llueve, señores, llueve todavía». Pero tal vez sea pronto para hacer conjeturas: dejemos que la tramoya se prepare, que los que han de morir recuperen su aliento, y pensemos, cuando el drama prosiga y el dolor fingido se vuelva verdadero en nuestros corazones, que nada puede hacerse, que está próximo el final que tememos de antemano, que la aventura acabará, sin duda, como debe acabar, como está escrito, como es inevitable que suceda.
0
869
Entreacto
No acaba aquí la historia. Esto es sólo una pequeña pausa para que descansemos. La tensión es tan grande, la emoción que desprende la trama es tan intensa, que todos, bailarines y actores, acróbatas y distinguido público, agradecemos la convencional tregua del entreacto, y comprobamos alegremente que todo era mentira, mientras los músicos afinan sus violines. Hasta ahora hemos visto varias escenas rápidas que preludiaban muerte. conocemos el rostro de ciertos personajes y sabemos algo que incluso muchos de ellos ignoran: el móvil de la traición y el nombre de quien la hizo. Nada definitivo ocurrió todavía, pero la desesperación está nítidamente dibujada, y los intérpretes intentan evitar el rigor del destino poniendo demasiado calor en sus exuberantes ademanes, demasiado carmín en sus sonrisas falsas, con lo que -es evidente- disimulan su cobardía, el terror que dirige sus movimientos en el escenario. Aquellos ineficaces y tortuosos diálogos refiriéndose a ayer, a un tiempo ido, completan, sin embargo, el panorama roto que tenemos ante nosotros, y acaso expliquen luego muchas cosas, sean la clave que al final lo justifique todo. No olvidemos tampoco las palabras de amor junto al estanque, el gesto demudado, la violencia con que alguien dijo:                                   «no»,                                             mirando al cielo, y la sorpresa que produce el torvo jardinero cuando anuncia: «Llueve, señores, llueve todavía». Pero tal vez sea pronto para hacer conjeturas: dejemos que la tramoya se prepare, que los que han de morir recuperen su aliento, y pensemos, cuando el drama prosiga y el dolor fingido se vuelva verdadero en nuestros corazones, que nada puede hacerse, que está próximo el final que tememos de antemano, que la aventura acabará, sin duda, como debe acabar, como está escrito, como es inevitable que suceda.
Continue reading...
69
─Pausa─ ("Abre los ojos"). Abro los ojos. La cámara cuelga del cuello, más allá, allá a lo lejos, fuera,      detrás del cristal. La trenza, color naranja verano,      tras el cristal, o más bien estío anaranjado porque no brilla.                                                             Serán sus ojos.                                                                   Sus ojos sí,                                                            azules. Brillan. No zafiros, no cristales que reflejan el cielo, no aguas cristalinas tono aguamarina. Ojos azules que encandilan, y una sonrisa, ambos con guiño. Tienen guiño los ojos sin cerrarse. Tiene guiño la sonrisa sin ser ojo. "Sígueme" y solo mis ojos comprenden. ¿Qué haces? ¿Dónde vas? Quédate, ¡para! Quédate más tiempo mirándome      por el cristal (qué debería hacerse añicos de lo fuerte que estoy mirando). Allá va la espiga, brinca en la calle Velarde, frente al portal número 5. Dentro terminan de tomar aire. Cierro los ojos. ─Fin de la pausa─.
0
Jul 2, 2016
Jul 2, 2016 at 10:09 AM UTC
Chica fugaz
Ridotto a me stesso? Morto l'interlocutore? O morto io, l'altro su di me padrone del campo, l'altro, universo, parificatore... o no, niente di questo: il silenzio raggiante dell'amore pieno, della piena incarnazione anticipato da un lampo? - penso se è pensare questo e non opera di sonno nella pausa solare del tumulto di adesso.
0
717
Ridotto a me stesso?
Il sonno, il nero fiume - v'immerge la sua tempra per il fuoco dell'aurora che lo avvamperà, lo spera, l'indomani - Sono oscuri il turchese ed il carminio nei vasi e nelle ciotole, li prende la notte nel suo grembo, li accomuna a tutta la materia. Saranno - il pensiero lo tortura un attimo, lo allarma - pronti alla chiamata quando ai vetri si presenta in avanscoperta l'alba e, dopo, quando irrompe e sfolgora sotto la navata il pieno giorno - hanno incerta come lui la sorte i colori o il risveglio per loro non è in forse, la luce non li inganna, non li tradisce? E stanno nella materia o sono nell'anima i colori? - divaga o entra nel vivo la sua mente nella pausa della notte che comincia - smarrisce e ritrova i filamenti dell'arte, della giornata... Esce insieme ai lapislazzuli l'oro dal suo forziere, sì, ma incerto il miracolo ritarda, la sua trasmutazione in luce, in radiosità gli sarà data piena? Avrà lui grazia sufficiente a quella spiritualissima alchimia? Si addorme, s'inabissa, è sciocco, lo sente, quel pensiero, è perfida quell'ansia. Chi è lui? Tutto gioca con tutto nella universale danza.
0
802
Infrapensieri la notte
Todo nos amenaza: el tiempo, que en vivientes fragmentos divide al que fui                     del que seré, como el machete a la culebra; la conciencia, la transparencia traspasada, la mirada ciega de mirarse mirar; las palabras, guantes grises, polvo mental sobre la yerba,         el agua, la piel; nuestros nombres, que entre tú y yo se levantan, murallas de vacío que ninguna trompeta derrumba. Ni el sueño y su pueblo de imágenes rotas, ni el delirio y su espuma profética, ni el amor con sus dientes y uñas nos bastan. Más allá de nosotros, en las fronteras del ser y el estar, una vida más vida nos reclama. Afuera la noche respira, se extiende, llena de grandes hojas calientes, de espejos que combaten: frutos, garras, ojos, follajes, espaldas que relucen, cuerpos que se abren paso entre otros cuerpos. Tiéndete aquí a la orilla de tanta espuma, de tanta vida que se ignora y entrega: tú también perteneces a la noche. Extiéndete, blancura que respira, late, oh estrella repartida, copa, pan que inclinas la balanza del lado de la aurora, pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida.
0
650
Más allá del amor
El temblor ebefrenetico fue presagio del arcoiris y las despedidas. Los relámpagos circundantes anunciaban así Al silencio y las Mareas Y el fuego fractal del norte Y el fuego circular del sur Y el fuego espiral del este Y el fuego paralelo del oeste formaron un coro de artificios modulantes A extrañas tonalidades y estrellas Y deshechos en su abandono desesperado al viento Cuyo soplo aviva Cuatro puntos cardinales y un quinto Amanecer florido De símbolo invisible en los anaqueles Y apartado de cartas muertas, letras muertas Apañado a un espacio diminuto en las memorias De las serendipias y cronopios Que copulan libres En los bosques de mi anhelo: Infinita tú, Sombra etérea y sol De mi voraz día. Taciturna luz Santa, piadosa y vil: Devórame hoy. A ti Diosa mar Cuyo coral de fuego Me rompe en dos. Los bellos cantos Las dulces odas y más En la noche gris. Íntimo pulso Que nace entre pausa Y caricia. Adiós: musa, Que para el invierno Es tantísimo.
0
Mar 25, 2018
Mar 25, 2018 at 10:55 AM UTC
Cinco haikus y un poema de amor.
Una música íntima no cesa, porque transida en un abrazo de oro la Caridad con el Amor se besa. ¿Oyes el diapasón del corazón? Oye en su nota múltiple el estrépito de los que fueron y de los que no son. Mis hermanos de todas las centurias reconocen en mí su pausa igual, sus mismas quejas y sus propias furias. Soy la fronda parlante en que se mece el pecho germinal del bardo druida con la selva por diosa y por querida. Soy la alberca lumínica en que nada, como perla debajo de una lente, debajo de las linfas, Scherezada. Y soy el suspirante cristianismo al hojear las bienaventuranzas de la virgen que fue mi catecismo. Y la nueva delicia, que acomoda sus hipnotismos de color de tango al figurín y al precio de la moda. La redondez de la Creación atrueno cortejando a las hembras y a las cosas con un clamor pagano y nazareno. ¡Oh Psiquis, oh mi alma: suena a son moderno, a son de selva, a son de orgía y a son marino, el son del corazón!
0
631
El son del corazón
Entre irse y quedarse duda el día, enamorado de su transparencia. La tarde circular es ya bahía: en su quieto vaivén se mece el mundo. Todo es visible y todo es elusivo, todo está cerca y todo es intocable. Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz reposan a la sombra de sus nombres. Latir del tiempo que en mi sien repite la misma terca sílaba de sangre. La luz hace del muro indiferente un espectral teatro de reflejos. En el centro de un ojo me descubro; no me mira, me miro en su mirada. Se disipa el instante. Sin moverme, yo me quedo y me voy: soy una pausa.
0
570
Entre irse y quedarse
Cielos de fin de mundo. Son las cinco. Sombras blancas: ¿son voces o son pájaros? Contra mi sien, latidos de motores. Tiempo de luz: memoria, torre hendida, pausa vacía entre dos claridades. Todas sus piedras vueltas pensamiento la ciudad se desprende de sí misma. Descarnación. El mundo no es visible. Se lo comió la luz. ¿En tu memoria serán mis huesos tiempo incandescente? Vana conversación del esqueleto con el fuego insensato y con el agua que no tiene memoria y con el viento que todo lo confunde y con la tierra que se calla y se come sus palabras. Mi suma es lo que resta, tu escritura: la huella de los dientes de la vida, el sello de los ayes y los años, el trazo ***** de la quemadura del amor en lo blanco de los huesos. Sol de sombra Solombra cegadora mis ojos han de ver lo nunca visto lo que miraron sin mirarlo nunca el revés de lo visto y de la vista Los laúdes del láudano de loas dilapidadas lápidas y laudos la piedad de la piedra despiadada las velas del velorio y del jolgorio El entierro es barroco todavía en México                   Morir es todavía morir a cualquier hora en cualquier parte Cerrar los ojos en el día blanco el día nunca visto cualquier día que tus ojos verán y no los míos
0
584
Espiración
Y sacaréme la niebla el turbio zumo oscuro del traspienso la pulpa la soborra de mente toda su gris resaca me sacaré hasta el meollo antes de que se asiente la áspera espera arena que taté teté yo y lamí y tragué yo en la sed a trago tardo largo lo hueco lo plenamente hueco y que no es más que hueco pero crece sin fin ni sino o causa o pauta o pausa me sacaré yo el lastre que no lastra por no saber a piedra por no saber saber ni saber no saber los decesos del seso y sus desechos me sacaré yo de pie junto con tanta sombra sórdida que sobra de cuanto fue y no fue o fue fue y no se fue aunque retorne al árbol del primo primo simio me sacaré yo sin tino la maraña demasiadísimo humana y mil y miles vueltas y revueltas y contras y recontras y sus colas y sus entelequitas y emocioncitas nómadas y más y más de cuajo me sacaré el obtuso yo zurdo absurdo burdo que aún busca ser herido aunque sonría entre otros obvios sordos escombros naturales y restos casi muertos de algún yo otro propio que todavía ulula porque me cree su perro
0
449
Porque me cree su perro
Arquitecturas instantáneas sobre una pausa suspendidas, apariciones no llamadas ni pensadas, formas de viento, insubstanciales como tiempo y como tiempo disipadas. Hechas de tiempo, no son tiempo; son la hendedura, el intersticio, el breve vértigo del entre donde se abre la flor diáfana: alta en el tallo de un reflejo se desvanece mientras gira. Nunca tocadas, claridades con los ojos cerrados vistas: el nacimiento transparente y la caída cristalina en este instante de este instante, interminable todavía. Tras la ventana: desoladas azoteas y nubes rápidas. El día se apaga, se enciende la ciudad, próxima y remota. Hora sin peso. Yo respiro el instante vacío, eterno.
0
393
Intervalo
CAPÍTULOS INTERMINABLES Los capítulos son el seguimiento de lo que viene en una historia. Así es nuestro amor; una pausa, un seguimiento, una indicación a la culminación de una historia que no termina de escribirse. Es que nuestro amor contiene varias series, sigues escribiendo nuestra historia de amor, capítulo por capítulo que pueden leerse a lo largo de mi cuerpo. Una nueva historia se escribe entre la magia de un verso inspirado en un beso, en un roce, en una enlanzante mirada, en un ciclo que culmina y en otro que se aferra a finalizar e inmortalizar la más bella historia de amor! Tu, el escritor que mejor desenlazas mis ganas de amar con capítulos interminables! LeydisProse 10/30/2017 https://m.facebook.com/LeydisProse/
0
Oct 30, 2017
Oct 30, 2017 at 2:06 PM UTC
CAPÍTULOS INTERMINABLES
A loop in the middle of the line-track of life gathering the final dreams but yawning infinite abyss of sorrow eternal man-dness desire extasis pale golden dream that's bringing the knowledge and dusk from an era to new dawn golden as well the fishes and Sun and mirror and stars and fire thats burning inside the chest Oh! You and my multiple hearts hidding yourself to the public, full of old and pernicious wishes ready to die in each single moment pausa 30 seconds later we'll watch where the night deposit a scumbag inside a box and a box inside a bag as and old, and pernicious too tendentious joke.
0
Feb 27, 2018
Feb 27, 2018 at 2:04 PM UTC
Golden wishes, and the fish... es
Vorrei essere te, così violenta così aspra d'amore, così accesa di vene di bellezza e così castigata. Vorrei essere te: sola è piovuta una splendida frase musicale dalle mani di Dio quando protese dentro l'abbraccio della creazione spaventava ogni nulla e il cammino degli esseri incalzava. Tu sei pausa di Dio: Dio in te riposa.
0
372
Per una rosa
Quante pagine sono scritte dell’amore I fiumi di inchiostro che scorrono nelle nostre vene Quante canzoni cantate Mozzafiato, commoventi, strazianti Quante lacrime pianto (Meglio le lacrime piante che le lacrime nascoste e trattenute) Quanto tempo perso Quanti sensi trovati Quante guerre combattute E non si ferma mai Non si prende pausa Non si fa niente Non si fa Eppure siamo noi, le pagine Su cui la vita scrive la sua storia Lettera per lettera Parola per parola Frase per frase Domande, risposte, ricerche Doglianze, sospiri, gioie e dolori Non si sa dove porterà il cammino O quante pagine sono rimaste nei nostri romanzi Ma tuttavia si tira via Cercando, sognando, aspirando Siamo noi, le pagine scritte dell’amore
0
Apr 20, 2025
Apr 20, 2025 at 6:12 AM UTC
Pagine
He aquí la exacta copia de un caso digno de fe. Lo cuento tal como fue, pues no es de cosecha propia. A un joven de posición, una joven irritada, de una sola puñalada le ha partido el corazón. Se ha levantado el proceso y se examina con pausa, para averiguar la causa de tan terrible suceso. Ya averiguada, sonroja un hecho tan inaudito: ¡él cometió el gran delito de llamarla bizca y coja! Por tanto, siendo, en verdad, ése un delito tan feo, ¡que quede libre la reo!, ¡en completa libertad!
0
321
Abrojos - xxxiv
Absorto y enmudecido me adentro en tus caderas no sé si mujer o diosa de ambas una quimera aguanto mi aliento al canto del gusto máximo de lo que espera ensimismado en tu danza eterna y lenta cada pausa se hace calvario y ya en mente tengo un glosario de lo glorioso de tu aliento cerca y cada día comprendo más que de mil preguntas tú eres respuesta
0
Dec 9, 2019
Dec 9, 2019 at 12:26 PM UTC
Untitled