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"matutino" poems
Chisporrotea en el aceite hirviendo la alegría del mundo: las papas fritas entran en la sartén como nevadas plumas de cisne matutino y salen semidoradas por el crepitante ámbar de las olivas. El ajo les añade su terrenal fragancia, la pimienta, polen que atravesó los arrecifes, y vestidas de nuevo con traje de marfil, llenan el plato con la repetición de su abundancia y su sabrosa sencillez de tierra.
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Oda a las papas fritas
Después que escanciáramos el vaso postrimero -metidos ya en la sima berroqueña- nos dimos a decirles a Orión, a Fomalhaut, a Aldebarán, nuestra congoja, y a Proción y al divino Boyero: no sonreían, no sonreían, sino que se hermanaban con nuestra ánima pequeña, no se mofaban de nuestro diminuto afán Muy más allá del mundo de los astros queda el país difuso de los sueños; muy más allá del campo de los sueños el reino está -brumoso y coruscante- de la locura, que en sus brazos muelles todo el amor ilímite atesora. Después de que vaciáramos el último jarro de vino -inmersos en la espelunca berroqueña- nos dimos a vagar bajo del tenso, vientre maduro de la noche, -áureo vientre y endrino: ya nos cantaba su canción zahareña, sensual, ****** la noche, perfumada de jazmín y de incienso. Canción epitalámica, imbuida en un ambiente tibio de calígine: infusa de la música felposa que integra el sortilégico Nirvana; canción de éxtasis denso, que resume y acendra -entre sus filtros- la ventura. Después de que vaciáramos el último vaso de vino -inmersos en la espelunca berroqueña- nos dimos a soñar bajo del rútilo, combo, odorante vientre diamantino de la noche cenceña: para la Virgen Noche, para la noche virgen, no es siempre el hombre mútilo? Muy más allá del túrpido deseo queda el país del sueño insaturable; más allá del deseo incoercible queda el país joyoso y frío y cáustico de la locura, que en sus brazos férreos todo el amor sin lindes atesora. Después que escanciáramos el vaso postrimero -metidos ya en la sima berroqueña- nos dimos a narrarles a las constelaciones nuestra congoja, y al matutino lucero...: no sonreían, no sonreían de nuestra ánima pequeña, no se mofaban de nuestras infinitesimales desolaciones... Y más allá de los rútilos Orbes queda el país transido de los sueños; y más allá del yermo de los sueños se asienta la región ebria y radiante de la locura, que en sus brazos róseos todo el amor ilímite atesora...
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Relato de proclo
Después que escanciáramos el vaso postrimero -metidos ya en la sima berroqueña- nos dimos a decirles a Orión, a Fomalhaut, a Aldebarán, nuestra congoja, y a Proción y al divino Boyero: no sonreían, no sonreían, sino que se hermanaban con nuestra ánima pequeña, no se mofaban de nuestro diminuto afán Muy más allá del mundo de los astros queda el país difuso de los sueños; muy más allá del campo de los sueños el reino está -brumoso y coruscante- de la locura, que en sus brazos muelles todo el amor ilímite atesora. Después de que vaciáramos el último jarro de vino -inmersos en la espelunca berroqueña- nos dimos a vagar bajo del tenso, vientre maduro de la noche, -áureo vientre y endrino: ya nos cantaba su canción zahareña, sensual, ****** la noche, perfumada de jazmín y de incienso. Canción epitalámica, imbuida en un ambiente tibio de calígine: infusa de la música felposa que integra el sortilégico Nirvana; canción de éxtasis denso, que resume y acendra -entre sus filtros- la ventura. Después de que vaciáramos el último vaso de vino -inmersos en la espelunca berroqueña- nos dimos a soñar bajo del rútilo, combo, odorante vientre diamantino de la noche cenceña: para la Virgen Noche, para la noche virgen, no es siempre el hombre mútilo? Muy más allá del túrpido deseo queda el país del sueño insaturable; más allá del deseo incoercible queda el país joyoso y frío y cáustico de la locura, que en sus brazos férreos todo el amor sin lindes atesora. Después que escanciáramos el vaso postrimero -metidos ya en la sima berroqueña- nos dimos a narrarles a las constelaciones nuestra congoja, y al matutino lucero...: no sonreían, no sonreían de nuestra ánima pequeña, no se mofaban de nuestras infinitesimales desolaciones... Y más allá de los rútilos Orbes queda el país transido de los sueños; y más allá del yermo de los sueños se asienta la región ebria y radiante de la locura, que en sus brazos róseos todo el amor ilímite atesora...
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No la abraces para retenerla, no la atrapes, no ataques, no la restrinjas, no la encarceles, no la hieras, no la mortifiques, por favor, déjala salir. No la límites. Ella está llena de posibilidades Llena de sueños que quiere ver realizados. No la estanques, a vivir en tu mundo, vacío y amargo.. ese no es su destino. Ella es libre aun la mantengas secuestrada. Es risueña, dueña de su ser…. Tiene la selva como su maestra. la sapiencia como guía, la ternura de la madre naturaleza, la ferocidad del violento mar, la calma en tiempos de tinieblas, la luz de la crepúsculo matutino, Esta entre luces, algunas más brillante que otras, pero sabe brillar en su oscuridad. Ella podría hacer lo que tú no has logrado--por tu falsa identidad! Ella es una constelación de pasiones. Saber ser leal y fugaz como cometa, si la retan. ¿Por qué la encierras? la aturdes con tus tontos egos, tu deseo de dominarla, de callarla, de agotarla de desaparecerla. ¿Sabes por qué? Porque le tienes miedo. A su valentía y todo lo que su alma alberga. Déjala salir…ya le llego su tiempo. Si la sigues doblegando, Te estas.....auto-destruyendo!!!! LeydisProse 7/25/2017 https://www.facebook.com/LeydisProse/
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Jul 25, 2017
Jul 25, 2017 at 4:30 PM UTC
Te estas auto-destruyendo
Alguien que me salve de la vida. Dirán que estamos bien enjuagándose la boca con tanto tanto vacío familiar. Sí, sí. La vida, larga vida, adorable viento matutino, cortinas ligeras ondeando en los ventanales, sí, sí, larga vida, alegría plena. Alguien que me salve, por favor. Pero está bien. Uno encuentra razones. Pronto lo verás. Eso dicen y se marchan muy contentos de haber servido para absolutamente nada. Tal vez esa es la fuente de la dicha. Se jactan de la bendita ignorancia como guía y declaran el patetismo como aspiración intelectual, sin saberlo claro está. Pero ahora que entiendo las cosas como son (metafísica de asientos plásticos de metro y envoltorios abre fácil nada fáciles de abrir: una tortura común) puedo disimular un poco mi existencia, y desfilar mi mal olor en público limpia la consciencia por las feromonas. Tantas soluciones para un problema y siempre la que no se comprende   es la más sencilla, la más aplicada, la más conocida, hablo pues de la errónea que mantiene viva la creencia. Alguien termine de salvarme, que yo solo podría pero no puedo.
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Jul 22, 2017
Jul 22, 2017 at 10:36 PM UTC
Transmisión
Brilla el cielo. Deslízase la barca en arenales. Los jardines florecen y el rocío argentino ya no irisa los prados al albor matutino. Huyen de los establos los bueyes y zagales. Todo renace, y úrgennos ráfagas sepulcrales, y sólo el día es cierto para ti en tu camino, en que no han de indicarte los dados, el destino de ser rey de las mesas con sus goces triunfales. Como la vida es breve, gocémosla. Ya artera la edad  nos aniquila. En la región oscura y fría de las Sombras jamás hay primavera. ¡Ven! El campo sonríe, festín de vida franco, Ya es tiempo de que inmoles a Fauno, en la espesura, un chivo, o gorda oveja que luzca vellón blanco.
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A sextio
Siento un acre placer en tenderme en la tierra, Con el sol matutino tibia como una cama. Bajo mi cuerpo, ¡cuánta vida su vientre encierra! ¡Quién sabe qué diamante esconde aquí su llama! ¡Quién sabe qué tesoro, dentro de una miriada, Surgirá de este mismo lugar donde reposo, Si será el oro vivo de una era sembrada, O la viva esmeralda de algún árbol frondoso! ¡Quién sabe qué estupenda y dorada simiente Ha de brotar ahora bajo mi cuerpo ardiente! Futuro pebetero que esparcirá a los vientos, En las noches de estío, claras y rumorosas, El calor de mi carne hecho aroma de rosas, Fragancia de azucenas y olor de pensamientos.
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Panteísmo