Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"juega" poems
Volando del vértice del mal y del bien, es independiente la saltapared. Y su principado, la ermita que fue granero después. Sobre los tableros de la ruina fiel, la saltapared juega su ajedrez, sin tumbar la reina, sin tumbar al rey... Ave matemática, nivelada es como una ruleta que baja y que sube feliz, a cordel. Su voz vergonzante llora la doblez con que el mercader se llevó al canario y al gorrión también a la plaza pública, a sacar la suerte del señor burgués. Del tejado bebe agua olvidadiza de los aguaceros, porque transparente su cuerpo albañil gratuito nivel. Y al ángel que quiere reconstruir la ermita del eterno Rey, sirve de plomada la saltapared.
0
1.4k
La saltapared
Mejores actores: digamos 20 años Asexuales Bisexuales Neosexuales Bipolares Antipolar Polar Indiscreto Discreto Masturbador Elocuente Tiene Pegue No tiene Pegue Tiene Gato Tiene perro Oye Música Odia la Música No tiene Amigos Tiene un chingo... Habla Español Odia Francés Come Sushi Come oatmeal Cama grande Cama chiquita Vive en Mexico Vive en Japon Sabe mover sus pies Sabe mover sus manos Escribe de... Nunca Escribe Odia el Baño Siempre en el Baño Odia Ropa Ama la ropa de otras personas Nunca nacio Sigue Naciendo Toma agua sin parar Toma Vino Hace el amor a la cerveza Lee Poesía LatinoAmericana Lee Poesía Francesa Lee Poesía Inglesa Tiene diez carros todos feos Tiene motto Odia la pizza en restaurantes Odia La música en domingos No tiene Anteojos Usa Wipes Toca la electrónica Toca la acústica Lee libros de adultos Lee manga Le encanta el arte gótica Le encanta el arte expressionista Toma Tazo Toma Harmless Tiene ojos Azules No tiene ojos blancos Tiene ojos verdosos Sueña con Ojos No tiene tele Tiene diez teles Ama los muebles Odia los restaurantes Compra libró todos los días Ama la poesía Corre de gente extraña Uye de librerías mal iluminadas Toma ginger ale Toma Sake como campion Toma vino como idiota Tiene muchos sombreros No tiene uno Nunca a tomado té blanco Nunca a oído a Bjork Odia a Bach Uye desnudo de Otros compositores Ama el aguacate No sabe hacer guacamol Lo a picado un insecto Odia las abejas No sabe quien es Kidman Respeta a Tarkosvky o no lo entiende A ido a Panajachel Nunca a fumado motta Colecciona motta Se enamora todos los días Nunca anda enamorado Fue Pobre en sus años Sigue Pobre Juega video juegos Nunca a comprado uno Odia películas en otros idiomas La ama a todas de su propia principia El piensa en tercer persona Nunca a ido a un play en la cuidad Simpre lee Ama fiestas Sólo en peliculas Ni en peliculas Ni pal Tigre
0
Jun 25, 2021
Jun 25, 2021 at 11:13 AM UTC
Mejores actores: digamos 20 años
Mejores actores: digamos 20 años Asexuales Bisexuales Neosexuales Bipolares Antipolar Polar Indiscreto Discreto Masturbador Elocuente Tiene Pegue No tiene Pegue Tiene Gato Tiene perro Oye Música Odia la Música No tiene Amigos Tiene un chingo... Habla Español Odia Francés Come Sushi Come oatmeal Cama grande Cama chiquita Vive en Mexico Vive en Japon Sabe mover sus pies Sabe mover sus manos Escribe de... Nunca Escribe Odia el Baño Siempre en el Baño Odia Ropa Ama la ropa de otras personas Nunca nacio Sigue Naciendo Toma agua sin parar Toma Vino Hace el amor a la cerveza Lee Poesía LatinoAmericana Lee Poesía Francesa Lee Poesía Inglesa Tiene diez carros todos feos Tiene motto Odia la pizza en restaurantes Odia La música en domingos No tiene Anteojos Usa Wipes Toca la electrónica Toca la acústica Lee libros de adultos Lee manga Le encanta el arte gótica Le encanta el arte expressionista Toma Tazo Toma Harmless Tiene ojos Azules No tiene ojos blancos Tiene ojos verdosos Sueña con Ojos No tiene tele Tiene diez teles Ama los muebles Odia los restaurantes Compra libró todos los días Ama la poesía Corre de gente extraña Uye de librerías mal iluminadas Toma ginger ale Toma Sake como campion Toma vino como idiota Tiene muchos sombreros No tiene uno Nunca a tomado té blanco Nunca a oído a Bjork Odia a Bach Uye desnudo de Otros compositores Ama el aguacate No sabe hacer guacamol Lo a picado un insecto Odia las abejas No sabe quien es Kidman Respeta a Tarkosvky o no lo entiende A ido a Panajachel Nunca a fumado motta Colecciona motta Se enamora todos los días Nunca anda enamorado Fue Pobre en sus años Sigue Pobre Juega video juegos Nunca a comprado uno Odia películas en otros idiomas La ama a todas de su propia principia El piensa en tercer persona Nunca a ido a un play en la cuidad Simpre lee Ama fiestas Sólo en peliculas Ni en peliculas Ni pal Tigre
Continue reading...
102
Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos. Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida, sea para siempre. Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes. A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los antibióticos- ¡bacterias mutantes! Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble. Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento. Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia -y se agita y crece- cuando Dios se aleja. Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy. A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.
0
1.2k
Me encanta dios
Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos. Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida, sea para siempre. Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes. A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los antibióticos- ¡bacterias mutantes! Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble. Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento. Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia -y se agita y crece- cuando Dios se aleja. Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy. A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.
Continue reading...
30
Amanece en la ciudad Y una sola estrella arriba Pa' deslumbrar Ella esta cansa de parrandiar  Pero se queda pa' el despierto saludar Tiempo de gozaera  Tiempo pa desayunar Una mangu bien prepara'o Pa' esos amanecio's despertar Y no se preocupe Por si su alarma no escuchais Porque la estrellita esta ahi Sin descansar pa' calentar Dicen que no se ve Lucecita que viene a jugar Ella se juega escondite Dime lucecita a donde estas?
0
Mar 6, 2014
Mar 6, 2014 at 8:54 AM UTC
Escondite cielito
Ya se han roto las ataduras, sólo la noche me rodea, me va robando la memoria, me acuna para que me duerma. Ahora que ya no la contemplo para robarle su belleza. Ahora que siento en mí el cansancio de nuestras pobres razas viejas. Ahora que lucho y me rebelo contra su mansedumbre eterna y me acuerdo de que algún día fui tan sin tiempo como ella, ¡qué monólogo desbordado, qué soliloquio sin respuesta, qué deseo de renacerme, de entender y de que me entienda, de borrar pasado y futuro, de segar mi memoria entera! Luego, arrojar al ***** pozo lo que de mí evoca y recuerda: cojín de nieblas matinales donde apoyaba la cabeza. Repetimos las mismas cosas, recorremos aquellas sendas por donde todos los humanos dejaron gritos, ecos, huellas. Son las palabras angustiadas que un día oyó al nacer la tierra: «húmedo beso, vida, muerte, nada importa, me voy y quedas, ayer desnudos en el campo y hoy se caen solas las cerezas». Palabras viejas y cansadas que nosotros creímos nuevas, recién nacidas para el canto, para una dicha siempre nuestra. Y la noche me va matando, me acuna para que me duerma. En cada instante mío pone siglos de luna, alta y sangrienta. Nada me importa que yo siembre y que otros cojan la cosecha. Pero morirme sin rebelarme, someterme sin resistencia, ser por los siglos de los siglos sólo luz o sólo tinieblas, irme cegando de hermosura hasta dejar de ser materia, aunque mi premio sea un día mirar por dentro las estrellas... Hoja de chopo, onda de río, sangre mezclada con la tierra. Y que mi forma sea el barro que una mano mortal modela. Niño que juega desnudito, mínima brizna de la hierba, todos los peces de los mares, los animales de la tierra. Saber que vivo, que palpito, que me enloquezco en la carrera, que nado mares y anchos ríos, que escalo cimas, salto cercas, que desde el fondo de las noches hay pesadumbre que me acecha. Sentir en mí todos los soles, todos los gozos y las penas, todos los vientos que me mueven, los dolores que en mí hacen presa… Sentir, por fin, llegar el alba, su melodía limpia y fresca, y barrernos las sombras turbias que oscurecen nuestras cabezas, y beber las lejanas brisas que nos alejan de la tierra maniatados y adormecidos, sin saber a dónde nos llevan...
0
1k
Noche final
Ya se han roto las ataduras, sólo la noche me rodea, me va robando la memoria, me acuna para que me duerma. Ahora que ya no la contemplo para robarle su belleza. Ahora que siento en mí el cansancio de nuestras pobres razas viejas. Ahora que lucho y me rebelo contra su mansedumbre eterna y me acuerdo de que algún día fui tan sin tiempo como ella, ¡qué monólogo desbordado, qué soliloquio sin respuesta, qué deseo de renacerme, de entender y de que me entienda, de borrar pasado y futuro, de segar mi memoria entera! Luego, arrojar al ***** pozo lo que de mí evoca y recuerda: cojín de nieblas matinales donde apoyaba la cabeza. Repetimos las mismas cosas, recorremos aquellas sendas por donde todos los humanos dejaron gritos, ecos, huellas. Son las palabras angustiadas que un día oyó al nacer la tierra: «húmedo beso, vida, muerte, nada importa, me voy y quedas, ayer desnudos en el campo y hoy se caen solas las cerezas». Palabras viejas y cansadas que nosotros creímos nuevas, recién nacidas para el canto, para una dicha siempre nuestra. Y la noche me va matando, me acuna para que me duerma. En cada instante mío pone siglos de luna, alta y sangrienta. Nada me importa que yo siembre y que otros cojan la cosecha. Pero morirme sin rebelarme, someterme sin resistencia, ser por los siglos de los siglos sólo luz o sólo tinieblas, irme cegando de hermosura hasta dejar de ser materia, aunque mi premio sea un día mirar por dentro las estrellas... Hoja de chopo, onda de río, sangre mezclada con la tierra. Y que mi forma sea el barro que una mano mortal modela. Niño que juega desnudito, mínima brizna de la hierba, todos los peces de los mares, los animales de la tierra. Saber que vivo, que palpito, que me enloquezco en la carrera, que nado mares y anchos ríos, que escalo cimas, salto cercas, que desde el fondo de las noches hay pesadumbre que me acecha. Sentir en mí todos los soles, todos los gozos y las penas, todos los vientos que me mueven, los dolores que en mí hacen presa… Sentir, por fin, llegar el alba, su melodía limpia y fresca, y barrernos las sombras turbias que oscurecen nuestras cabezas, y beber las lejanas brisas que nos alejan de la tierra maniatados y adormecidos, sin saber a dónde nos llevan...
Continue reading...
76
En los libros de Cortázar juega el autor, juega el narrador, juegan los personajes y juega el lector, obligado a ello por las endiabladas trampas que lo acechan a la vuelta de la página menos pensada.
0
Dec 24, 2014
Dec 24, 2014 at 4:10 PM UTC
Untitled
Vete como quien llega, pero vete, pues ya el trigo creció para la siega. Mi amor es como un niño que no juega para que no se rompa su jugete. Te irás coomo la lluvia, gota a a gota; y yo al cantar mi canto hacia el olvido, soy la rama que sólo ha florecido para que no se vea que está rota. Y mientras tú te vas sin un sollozo yo cruzaré los brazos sin un ruego, muriéndome de sed igual que un ciego que se sentara en el brocal de un pozo. O he de mirarte como el moribundo que ve llegar la primavera al huerto, y piensa que después que se haya muerto no debiera haber flores en el mundo. Pues como el monje ante su crucifijo, que es su esperanza y a la vez su yugo, yo sentiré la angustia de un verdugo que debe ajusticiar su único hijo. Vete... pero es mejor que ni en el eco pueda sobrevivir tu voz ausente, porque mi amor es triste como un puente sobre la cicactríz de un río seco... Y aunque sonría como quien engaña, viéndote ir como quien se equivoca, mi corazón será una araña loca que se enreda en su propia telaraña. Yo he de fingir un ademán de hastío en una despedida indiferente, pero mi amor será como un demente que sepultará un ataúd vacío. Y, ya lejos mi boca de tu boca, mi alma despertará cada mañana con su oscuro silencio de campana que se puede tocar y no se toca. Pues aunque digas un adíos risueño yo sentiré que cierras una puerta, como esa mano cruel que nos despierta cuando soñamos lo mejor de un sueño.
0
778
Segundo poema de la despedida
Si el destino te dio mujer virtuosa, hijos innumerables y lozanos, piensa, mortal, que tienes en las manos la parte de la vida más sabrosa. Trabaja, vuelve a trabajar, reposa, para ti será el sol de los veranos, el dulce fuego en los inviernos canos, el valle verde y la ribera rosa. Gózate largamente en su presencia, su picardía gusta o su inocencia, mira que todo como nube pasa. Juega con ellos de los leves talles... No se encuentra la dicha por las calles: si en algún lado está, será en tu casa.
0
758
Resumen
La de amores intermitentes y fugaces. A quien le dan un intento pero no dos chances. La de encuentros efímeros a escondidas. Escapes irreales, soñadas huidas. Su tímida personalidad versátil en ocasiones se torna agobiantemente volátil. Tiene esa extraña energía que la hace genuina, de cada rosa muerta conserva una letal espina. La que camina a través de la multitud con la cabeza en alto y una desafiante actitud, con su corto vestido ajustado y labios de rojo tirando a morado. Muchos la devoran con una mirada ardiente. Secretamente eso es lo que espera impaciente. Guiña un ojo e irrumpe sin previo aviso. Te invita al lado equivocado del paraíso. Especialmente a vos, nudillos de luchador. Vos, que llevas ese mote de ganador. Sus coloridos caprichos a los demás alteran, pero ella actúa como si no lo supiera. Y en sus solitarias caminatas a veces hace una parada en aquel café donde la triste rutina se ve pausada. Pide un jugo de naranja y se sienta en una mesa de afuera, el vestido se le sube demasiado pero sabe lo que genera. Piernas cruzadas provocativamente, su lengua juega con el sorbete de forma inocente. Su piel de seda emana cierta energía que te golpea con imágenes de todo lo que le harías. La de pícaras sonrisas, labios sabor miel, sabe que de sólo pensarlo te quema la piel.
0
Jul 15, 2018
Jul 15, 2018 at 2:06 AM UTC
El lado equivocado del paraíso.
Durante cien otoños he mirado tu tenue disco. Durante cien otoños he mirado tu arco sobre las islas. Durante cien otoños mis labios no han sido menos silenciosos. El espacio sin tiempo. La luna es del color de la arena. Ahora, precisamente ahora, mueren los hombres del Metauro y de Tannenberg. ¿En qué ayer, en qué patios de Cartago, cae también la lluvia? El año me tributa mi pasto de hombres y en la cisterna hay agua. En mí se anudan los caminos de piedra. ¿De qué puedo quejarme? En los atardeceres me pesa un poco la cabeza de toro. La meta es el olvido. Yo he llegado antes. Fue en el primer desierto. Dos brazos arrojaron una gran piedra. No hubo un grito. Hubo sangre. Hubo por vez primera la muerte. Ya no recuerdo si fui Abel o Caín. Que antes del alba lo despojen los lobos; la espada es el camino más corto. Crueles estrellas y propicias estrellas presidieron la noche de mi génesis; debo a las últimas la cárcel en que soñé el Quijote. El callejón final con su poniente. Inauguración de la pampa. Inauguración de la muerte. El tiempo juega un ajedrez sin piezas en el patio. El crujido de una rama rasga la noche. Fuera la llanura leguas de polvo y sueño desparrama. Sombras los dos, copiamos lo que dictan otras sombras: Heráclito y Gautama. Una lima. La primera de las pesadas puertas de hierro. Algún día seré libre. Nuestros actos prosiguen su camino, que no conoce término. Maté a mi rey para que Shakespeare urdiera su tragedia. La serpiente que ciñe el mar y es el mar, el repetido remo de Jasón, la joven espada de Sigurd. Sólo perduran en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo. Los sueños que he soñado. El pozo y el péndulo. El hombre de las multitudes. Ligeia… Pero también este otro. En la pública luz de las batallas otros dan su vida a la patria y los recuerda el mármol. Yo he errado oscuro por ciudades que odio. Le di otras cosas. Abjuré de mi honor, traicioné a quienes me creyeron su amigo, compré conciencias, abominé del nombre de la patria, me resigné a la infamia.
0
739
Quince monedas
Durante cien otoños he mirado tu tenue disco. Durante cien otoños he mirado tu arco sobre las islas. Durante cien otoños mis labios no han sido menos silenciosos. El espacio sin tiempo. La luna es del color de la arena. Ahora, precisamente ahora, mueren los hombres del Metauro y de Tannenberg. ¿En qué ayer, en qué patios de Cartago, cae también la lluvia? El año me tributa mi pasto de hombres y en la cisterna hay agua. En mí se anudan los caminos de piedra. ¿De qué puedo quejarme? En los atardeceres me pesa un poco la cabeza de toro. La meta es el olvido. Yo he llegado antes. Fue en el primer desierto. Dos brazos arrojaron una gran piedra. No hubo un grito. Hubo sangre. Hubo por vez primera la muerte. Ya no recuerdo si fui Abel o Caín. Que antes del alba lo despojen los lobos; la espada es el camino más corto. Crueles estrellas y propicias estrellas presidieron la noche de mi génesis; debo a las últimas la cárcel en que soñé el Quijote. El callejón final con su poniente. Inauguración de la pampa. Inauguración de la muerte. El tiempo juega un ajedrez sin piezas en el patio. El crujido de una rama rasga la noche. Fuera la llanura leguas de polvo y sueño desparrama. Sombras los dos, copiamos lo que dictan otras sombras: Heráclito y Gautama. Una lima. La primera de las pesadas puertas de hierro. Algún día seré libre. Nuestros actos prosiguen su camino, que no conoce término. Maté a mi rey para que Shakespeare urdiera su tragedia. La serpiente que ciñe el mar y es el mar, el repetido remo de Jasón, la joven espada de Sigurd. Sólo perduran en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo. Los sueños que he soñado. El pozo y el péndulo. El hombre de las multitudes. Ligeia… Pero también este otro. En la pública luz de las batallas otros dan su vida a la patria y los recuerda el mármol. Yo he errado oscuro por ciudades que odio. Le di otras cosas. Abjuré de mi honor, traicioné a quienes me creyeron su amigo, compré conciencias, abominé del nombre de la patria, me resigné a la infamia.
Continue reading...
64
Blancas y azules, la ligera ronda De mariposas en la orilla juega, Y el río, en un recodo de la vega, En ancho pozo la corriente ahonda. De alto nogal bajo tupida fronda, Ella, a bañarse, de mañana llega; Pronto a las aguas su pudor entrega Y de ellas se alza su cabeza blonda. Y de repente brilla en sus cabellos Un manojo de fúlgidos destellos Que filtra el sol por el ramaje umbrío; Y su áurea cabellera destrenzada Es como una radiosa llamarada Que va flotando en la mitad del río.
0
507
El baño
Me recuesto para tras, solo para pensar, En el mundo que vivo, En un mundo contigo, Pienso en la luna llena, Y todos los veses que me dio pena, Los momentos en que yo me ríe, Y los momentos en que lloré, este vida que estoy viviendo tiene sus problemas y sus calmas, Una cosa que si pienso mucho en es mi alma, Pienso en todo los mundos a allá arriba, Y en el dia que al fin los animales no sufren, Y que todos las personas no pelean simplemente escuchen, Pienso en un mundo magnífico y seguro, Pienso en el idea que mis hijos y nietos tendrán una vida más completo que la mía, Todo el tiempo ando pensando, Mi mente nunca deja de pensar en todo, Hay veces que me reprocho por pensar tanto, Imagina como es a vivir con un mente tan vivida, Nunca dejando de pensar en todo aunque es grande o pequeño, Me recuesto para tras solo para pensar, En los noches oscuras, Y mi mente juega con diferentes figuras, Mi mente es loca y llena de vida, Y con todo mi pensamiento se estira, Se estira hasta el punto que ya no tiene tanto poder, Soy una complicada mujer.
0
Aug 15, 2019
Aug 15, 2019 at 12:32 PM UTC
Mi Mente
Musa, la máscara apresta, ensaya un aire jovial y goza y ríe en la fiesta     del Carnaval.Ríe en la danza que gira, muestra la pierna rosada, y suene, como una lira,     tu carcajada.Para volar más ligera ponte dos hojas de rosa, como hace tu compañera     la mariposa.Y que en tu boca risueña, que se une al alegre coro, deje la abeja porteña     su miel de oro.Únete a la mascarada, y mientras muequea un clown con la faz pintarrajeada     como Frank Brown;mientras Arlequín revela que al prisma sus tintes roba y aparece Pulchinela     con su joroba,di a Colombina la bella lo que de ella pienso yo, y descorcha una botella     para Pierrot.Que él te cuente cómo rima sus amores con la Luna y te haga un poema en una     pantomima.Da al aire la serenata, toca el auro bandolín, lleva un látigo de plata     para el spleen.Sé lírica y sé bizarra; con la cítara sé griega; o gaucha, con la guitarra     de Santos Vega.Mueve tu espléndido torso por las calles pintorescas, y juega y adorna el Corso     con rosas frescas.De perlas riega un tesoro de Andrade en el regio nido, y en la hopalanda de *****     polvo de oro.Penas y duelos olvida, canta deleites y amores; busca la flor de las flores     por Florida:Con la armonía te encantas de las rimas de cristal, y deshojas a sus plantas,     un madrigal.Piruetea, baila, inspira versos locos y joviales; celebre la alegre lira     los carnavales.Sus gritos y sus canciones, sus comparsas y sus trajes, sus perlas, tintes y encajes     y pompones.Y lleve la rauda brisa, sonora, argentina, fresca, ¡la victoria de tu risa     funambulesca!
0
606
Canción de carnaval
Musa, la máscara apresta, ensaya un aire jovial y goza y ríe en la fiesta     del Carnaval.Ríe en la danza que gira, muestra la pierna rosada, y suene, como una lira,     tu carcajada.Para volar más ligera ponte dos hojas de rosa, como hace tu compañera     la mariposa.Y que en tu boca risueña, que se une al alegre coro, deje la abeja porteña     su miel de oro.Únete a la mascarada, y mientras muequea un clown con la faz pintarrajeada     como Frank Brown;mientras Arlequín revela que al prisma sus tintes roba y aparece Pulchinela     con su joroba,di a Colombina la bella lo que de ella pienso yo, y descorcha una botella     para Pierrot.Que él te cuente cómo rima sus amores con la Luna y te haga un poema en una     pantomima.Da al aire la serenata, toca el auro bandolín, lleva un látigo de plata     para el spleen.Sé lírica y sé bizarra; con la cítara sé griega; o gaucha, con la guitarra     de Santos Vega.Mueve tu espléndido torso por las calles pintorescas, y juega y adorna el Corso     con rosas frescas.De perlas riega un tesoro de Andrade en el regio nido, y en la hopalanda de *****     polvo de oro.Penas y duelos olvida, canta deleites y amores; busca la flor de las flores     por Florida:Con la armonía te encantas de las rimas de cristal, y deshojas a sus plantas,     un madrigal.Piruetea, baila, inspira versos locos y joviales; celebre la alegre lira     los carnavales.Sus gritos y sus canciones, sus comparsas y sus trajes, sus perlas, tintes y encajes     y pompones.Y lleve la rauda brisa, sonora, argentina, fresca, ¡la victoria de tu risa     funambulesca!
Continue reading...
52
Se me hace raro que mi dentista se parezca a una amiga de Córdoba....y que también tengan el mismo gusto en forma de vestir, en collar, hasta en su corte de pelo.  Aún más raro es que veo a esta cara en el rostro de todas mis nuevos amigos.  Pero imposible....o será?  Hmmmm....que jueguitos que juega su personalidad.... colombianas, argentinas, españolas, inglesa, estudiantes, poetas, músicos y hasta indios y árabes, de CA, OR, NY, WY y quién sabe donde más. Yo les dije...Dios lo ve todo....hasta los lunares de tu pecho, tu nuca y quijada.
0
Aug 31, 2018
Aug 31, 2018 at 8:33 PM UTC
Que risa
Hambre y sed padezco: Siempre me he negado a satisfacerlas en los turbadores gozos de ciudades -flores de pecado-. Esta hambre de amores y esta sed de ensueño que se satisfagan en el ignorado grupo de muchachas de un lugar pequeño. Vasos de devoción, arcas piadosas en que el amor jamás se contamina; jarras cuyas paredes olorosas dan al agua frescura campesina... Todo eso sois muchachas cortijeras amigas del buen sol que os engalana, que adivináis las cosas venideras cual hacerlo pudiese una gitana. Amo vuestros hechizos provincianos, muchachas de los pueblos y mi vida gusta beber del agua contenida en el hueco que forman vuestras manos. Pláceme en los convites campesinos, cuando la sombra juega en los manteles, veros dar la locura de los vinos, pan de alegría y ramos de claveles. En el encanto de la humilde calle sois a un tiempo, asomadas a la reja, el son de esquilas, la alternada queja de las palomas, y el olor del valle. Buenas mozas: no abrigo más empeños que oír vuestras canciones vespertinas, llegando a confundirme en las esquinas entre el grupo de novios lugareños. Mi hambre de amores y mi sed de ensueño que se satisfagan en el ignorado grupo de doncellas de un lugar pequeño.
0
452
A la gracia primitiva de las aldeanas
Silencio de cal y mirto. Malvas en las hierbas finas. La monja borda alhelíes sobre una tela pajiza. Vuelan en la araña gris, siete pájaros del prisma. La iglesia gruñe a lo lejos como un oso panza arriba. ¡Qué bien borda! ¡Con qué gracia! Sobre la tela pajiza, ella quisiera bordar flores de su fantasía. ¡Qué girasol! ¡Qué magnolia de lentejuelas y cintas! ¡Qué azafranes y qué lunas, en el mantel de la misa! Cinco toronjas se endulzan en la cercana cocina. Las cinco llagas de Cristo cortadas en Almería. Por los ojos de la monja galopan dos caballistas. Un rumor último y sordo le despega la camisa, y al mirar nubes y montes en las yertas lejanías, se quiebra su corazón de azúcar y yerbaluisa. ¡Oh!, qué llanura empinada con veinte soles arriba. ¡Qué ríos puestos de pie vislumbra su fantasía! Pero sigue con sus flores, mientras que de pie, en la brisa, la luz juega el ajedrez alto de la celosía.
0
437
La monja gitana
Dios juega con mi vida. Me deciluciona pero nunca me abandona. Se que sufrire mas. Pero al final siempre hay un canal. La vida para mi es el universo, el cual El creo para mi solo por tu excistir...
0
Jul 14, 2015
Jul 14, 2015 at 6:12 AM UTC
El
El niño que no vino tiene los labios fuertes tiene las manos tiernas el alma como nube no es nadie es sólo un niño saca viejas monedas del bolsillo de Dios se parece a la madre su misma risa ancha su corazón a saltos juega con los silencios y con ellos hace otros silencios y se aburre el niño que no vino no viene porque cree que todo el que aquí nace no se muere después.
0
391
Ausencia
¿Cómo no te reconocí? Después de desvelarme décadas imaginando tu gran llegada! Es que no pensé que serias así, tan casual, tan inusual. Cuando te soñaba y te formaba en mis pensamientos pensé que serias lluvia en mi sequia. Te pensé como la lluvia de junio….lenta, refrescante, constante, y serena. Pensé que serias la cosecha de la semilla que vengo cultivando en amores de tierra infértiles. Pensé que reconocería tus manos… Ya que hace tiempo las sentía acariciando mi cuerpo en hemisferios de distancias desconocidas. Tus labios como no los reconocí? Esos labios que tantos bese exasperadamente en luna creciente, cuando llamaba tu nombre sin aun conocerlo… te llame amor, cielo, mi eterno sueño. Te garabateé poemas con letras que no entendía, ya que no formaban parte de mi vocabulario, pero así venían cada una de ellas irrumpiendo mi mente forzándome a componerte versos, baladas y dedicatorias que recitaría el día de tu gran llegada. Hoy se entristece de nuevo mi corazón, ¡es que no te reconocí! Ahora siento que te perdí dos veces; Cuando no aun no te conocía y ahora que no pude reconocerte. Es que llegaste cuando menos me lo esperaba— ya estaba ciega y desahuciada. Cuando hiciste tu gran entrada, con tu casual e inusual manera de robarme sonrisas. Entre tus versos y rimas, tus chistes que me hacían doler la barriga En la forma más absurda me convertí en un espejo para ti. El reflejo vestido de amistad. Para cuando entendí que eras tú al que siempre espere, esa paradójica e insensata manera que nos juega la vida comprendí……………………………………….. que tú no me reconocías a mi!! LeydisProse 11/16
0
Jun 14, 2017
Jun 14, 2017 at 10:21 AM UTC
“No te reconocí”
¿Cómo no te reconocí? Después de desvelarme décadas imaginando tu gran llegada! Es que no pensé que serias así, tan casual, tan inusual. Cuando te soñaba y te formaba en mis pensamientos pensé que serias lluvia en mi sequia. Te pensé como la lluvia de junio….lenta, refrescante, constante, y serena. Pensé que serias la cosecha de la semilla que vengo cultivando en amores de tierra infértiles. Pensé que reconocería tus manos… Ya que hace tiempo las sentía acariciando mi cuerpo en hemisferios de distancias desconocidas. Tus labios como no los reconocí? Esos labios que tantos bese exasperadamente en luna creciente, cuando llamaba tu nombre sin aun conocerlo… te llame amor, cielo, mi eterno sueño. Te garabateé poemas con letras que no entendía, ya que no formaban parte de mi vocabulario, pero así venían cada una de ellas irrumpiendo mi mente forzándome a componerte versos, baladas y dedicatorias que recitaría el día de tu gran llegada. Hoy se entristece de nuevo mi corazón, ¡es que no te reconocí! Ahora siento que te perdí dos veces; Cuando no aun no te conocía y ahora que no pude reconocerte. Es que llegaste cuando menos me lo esperaba— ya estaba ciega y desahuciada. Cuando hiciste tu gran entrada, con tu casual e inusual manera de robarme sonrisas. Entre tus versos y rimas, tus chistes que me hacían doler la barriga En la forma más absurda me convertí en un espejo para ti. El reflejo vestido de amistad. Para cuando entendí que eras tú al que siempre espere, esa paradójica e insensata manera que nos juega la vida comprendí……………………………………….. que tú no me reconocías a mi!! LeydisProse 11/16
Continue reading...
37
Una parva es un lecho que Amor aroma y mulle, Y el sol, como un amigo cómplice, entibia y dora. Tan pronto hace de nido donde un jilguero bulle, Como es cama mullida de cansada pastora. La adoran los zagales. Las parvas campesinas Se prestan a inocentes placeres rustícanos, O son como opulentas y agrestes celestinas Erguidas en la alfombra musgosa de los llanos. Dafnis y Cloe buscan su sombra protectora. Juega como un cordero la pequeña pastora Rodando entre la paja que le dora las greñas. Y, cómplices de amantes en las nocturnas citas, Se aroman de ese vago perfume a margaritas Que llevan en las alas las auras abrileñas.
0
365
Las parvas
La luna, como la esfera luminosa del reloj de un edificio público. ¡Faroles enfermos de ictericia! ¡Faroles con gorras de "apache", que fuman un cigarrillo en las esquinas! ¡Canto humilde y humillado de los mingitorios cansados de cantar!;Y silencio de las estrellas, sobre el asfalto humedecido! ¿Por qué, a veces, sentiremos una tristeza parecida a la de un par de medias tirado en un rincón?, y ¿por qué, a veces, nos interesará tanto el partido de pelota que el eco de nuestros pasos juega en la pared? Noches en las que nos disimulamos bajo la sombra de los árboles, de miedo de que las casas se despierten de pronto y nos vean pasar, y en las que el único consuelo es la seguridad de que nuestra cama nos espera, con las velas tendidas hacia un país mejor.
0
380
Otro nocturno
En su caballo de ligero vidrio pasa la lluvia de este fin de invierno y yo siento sus cascos en el sueño en que de miedo y soledad me ovillo. Como me faltan los oscuros brillos de su presencia, se me vuelve eterno todo minuto del contado infierno de saber que está lejos y está herido. Mi amigo el viento juega con espadas y no quiere escucharme las palabras mitad de ruegos y mitad de llanto. ¡Quién me le dice. ¡quién! que estoy temblando! En alta fiebre él duerme acaso, y cuando abra los ojos no verá mi espanto.
0
362
Alta noche
La noche tiene una Torva y caliginosa dulcedumbre. Sobre el cielo de estaño dá la luna La impresión de un lunar lleno de herrumbre. La brisa, como un gato, entre el ramaje De los árboles negros, juega y salta. Sobre el lomo del campo es un tatuaje La alberca que de líquenes se esmalta. Y es cada cosa un avisor oído Que se alarga atisbando la tormenta. Flota un olor de surco removido               Y de tierra sedienta. ¡Ah, qué larga pereza nos enerva Y con sus grillos nuestros piés sujeta! ¡ Qué ganas de dormir sobre esta hierba               Esponjada y discreta! Y así hasta que la lluvia nos despierte Con sus cien dedos de frescor salobre, Y el viento a nuestro lado agite fuerte, Sus campanillas de cristal y cobre. ¡Qué alocado retorno hacia la aldea, Ceñidos por los hilos de la lluvia, Mientras el vendaval peina y orea Mi testa negra y tu cabeza rubia!
0
335
Noche de tormenta