Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"irme" poems
Pa mi kompa el conejo c loco Mi canton donde yo me quedo Ese no puedo tengo que irme lejos A mi familia solos los dejo me voy Les doy el piso anda bien caliente El mundo les miente ya no sienten Que estan haciendo no entiendo Tu ya sabes donde quiera defiendo Sin miedo listo pa cualquier **** En mi puesto te espero pronto No creas que soy un pinchi tonto Preparado para el gran disparo Rumbando en el caro por debajo Mi familia esta en peligro La neta te digo la verdad yo te sigo Solo te pido el rescate del nido Salgo vivo enfrentando la muerte Los dos angeles de la muerte Aqui no vive la suerte solo verte A la fuga da un chingo decoraje Reportandome al jale de la calle Chale estoy en el infierno A falsos los acuesto a balazos Con el cuerno los tiendo grave Es mi vida la que estoy viviendo La ley de dios hasta el fin defiendo No es un cuento y ningun invento Te lo presento con rapides o lento Mis palabras te hacen calaberas Maderas amarandolo con cuerdas Para que siempre te lo recuerdas Tus ojos verdes y camisa muerdes La jura terkos ese pinchis puerkos Quedaste atrapado ya no suelto Encargo para el vuelo a las nubes Hasta arriba en los cielos te subes Y te tumbo desde arriba bebida Mamila tu callida sin paracallidas Te dije imposible que sobrevivas Sigues chingando la torre te acabo Con una madrisa y al fin sonrisa Soy un chingon no un mamon Pinchi rajon cabron me rapo pelon Pon tu cabeza te la hago melon
0
Jan 11, 2015
Jan 11, 2015 at 4:39 AM UTC
Mensaje G Rabbs
Verde vivienda— Tortura mia. Cuanto quisiera irme a mi casa— La casa de rosas rojas y llenas De amor y pasion para la ciudad. Blanca pureza— Tu voz me llama hasta al fondo del las raíces De la tierra, De la alma, De la corrupcion. Tu lengua dice muy calladito: “Viva Mexico”. No dejes que tu belleza desaparezca Dentro del crimen carmesí del paiz. Aunque me fui de tus manos a un ano, Quiero que sepas que te extrano. Visito tus pueblos esmeraldas seguido, Pero siempre te llevo conmigo. Por favor, mi vida, Gritame en el esplendor de marfil — Como lo hicistes ese quince de Septiembre Para que te escuche desde aqui: “Viva Mexico!” Tan potente, Tan triunfante— Nunca moriras.
0
Jun 6, 2014
Jun 6, 2014 at 7:40 PM UTC
El Grito Fuerte (The Strong Cry)
Hacia mucho calor dentro de la casa de mi abuela. Habían casi 20 personas en la casita pequeña de ella. Recuerdo salir a fuera para tomar un poco de aire mientras me sentaba en las gradas para relajarme, viendo pasar a las personas. Quería ver las estrellas pero casi no se veían..Sólo logre ver algunas dos o tres estrellitas. En un poste que estaba al frente de mi había una foto de una mujer. Solo al verla a ella me daba miedo. Me daba escalofrío al ver sus ojos, tan..negros. Su pelo ***** Labios pintados de rojo oscuro. No sabía si regresar adentro o quedarme. Lo pense, pero al fin me quedé. Al los 10 minutos mi tío que en ese tiempo tenía la misma edad mía salió afuera para darme compania.  Platacamos sobre nuestra vida. Nuestros logros. Nuestros deseos de seguir adelante en la vida etc me contó lo que le molestaba..expreso sus pensamientos. Supe que me tuvo gran confianza cuando empezó a llorar y me apapacho tan fuerte..mi tío es un muchacho musculoso, no le gusta demostrar sus sentimientos hacia nadie. Ni a sus propios primos. Después que el término de platicar ambos nos quedamos callados. Despues vi un buo blanco que bolaba arriba del techo de un muchacho que había conocido. Mi tío me dijo, "Dicen que si uno ve un buo es porque alguien se va morir." No le respondí, porque no creo en dichos. Ese buo blanco se quedo ahí toda la noche. El siguente día empaque mis maletas porque ya era tiempo de irme de regreso hacia los estados unidos. No quise irme porque extrañaba a mi familia tanto, mi abuelita y mi casita..estaba en casa y ahora me tocaba regresar a un país que no era mío. Al llegar a los Estados Unidos desempaque mis maletas. Todo muy bien. Días despues, mi prima me había contado que el muchacho que había conocido había fallecido. Fue a la tienda a comprar comida y le dispararon 2 veces.  Empezar a recordar el dicho del buo. Se que algunos no crearán y algunos tal vez sí. No diré que soy creyente..no se si fue solo coincidencia pero que paso paso.. Han pasado 4 años,  y aun sigo pensando en esa noche. Qué extraño..
0
May 5, 2015
May 5, 2015 at 4:52 AM UTC
2011
Hacia mucho calor dentro de la casa de mi abuela. Habían casi 20 personas en la casita pequeña de ella. Recuerdo salir a fuera para tomar un poco de aire mientras me sentaba en las gradas para relajarme, viendo pasar a las personas. Quería ver las estrellas pero casi no se veían..Sólo logre ver algunas dos o tres estrellitas. En un poste que estaba al frente de mi había una foto de una mujer. Solo al verla a ella me daba miedo. Me daba escalofrío al ver sus ojos, tan..negros. Su pelo ***** Labios pintados de rojo oscuro. No sabía si regresar adentro o quedarme. Lo pense, pero al fin me quedé. Al los 10 minutos mi tío que en ese tiempo tenía la misma edad mía salió afuera para darme compania.  Platacamos sobre nuestra vida. Nuestros logros. Nuestros deseos de seguir adelante en la vida etc me contó lo que le molestaba..expreso sus pensamientos. Supe que me tuvo gran confianza cuando empezó a llorar y me apapacho tan fuerte..mi tío es un muchacho musculoso, no le gusta demostrar sus sentimientos hacia nadie. Ni a sus propios primos. Después que el término de platicar ambos nos quedamos callados. Despues vi un buo blanco que bolaba arriba del techo de un muchacho que había conocido. Mi tío me dijo, "Dicen que si uno ve un buo es porque alguien se va morir." No le respondí, porque no creo en dichos. Ese buo blanco se quedo ahí toda la noche. El siguente día empaque mis maletas porque ya era tiempo de irme de regreso hacia los estados unidos. No quise irme porque extrañaba a mi familia tanto, mi abuelita y mi casita..estaba en casa y ahora me tocaba regresar a un país que no era mío. Al llegar a los Estados Unidos desempaque mis maletas. Todo muy bien. Días despues, mi prima me había contado que el muchacho que había conocido había fallecido. Fue a la tienda a comprar comida y le dispararon 2 veces.  Empezar a recordar el dicho del buo. Se que algunos no crearán y algunos tal vez sí. No diré que soy creyente..no se si fue solo coincidencia pero que paso paso.. Han pasado 4 años,  y aun sigo pensando en esa noche. Qué extraño..
Continue reading...
7
Sin ti, yo no existo Encuentro mil maneras de demostrarte lo que significas para mi en un suspiro resalta tu mirada veo al cielo, totalmente inundada con tu hermoso rostro reflejado en aquel mar tus ojos me demuestran que aun se amar Con este sentimiento puedo acercarme a ti quisiera estar para siempre rodeandote de amor para asi jamas irme de tu lado y que sepas quien en verdad soy te prometo estar a tu lado juntos por siempre asi sera ya lo veras jamas nos vamos a separar
0
Jul 13, 2013
Jul 13, 2013 at 2:27 AM UTC
Memorias, recuerdos y el olor a tierra mojada
Ante mi, tus ojos desvanecen llevando agrias lagrimas, al irme muy lejos y desconectandome de ti siento un vació un amargo vació y recordando esas tristes lagrimas que cayeron por mi, en ese instante mis ojos se convirtieron en esferas de agua , pensando en lo mal que hice, al verte marchar por mi capricho, al no poder decirte ''regresa'', este vació me mata, deseando que tus cálidas manos me regresen a la vida.
0
Jun 15, 2014
Jun 15, 2014 at 1:00 AM UTC
un adiós inesperado
Te busco en las esquinas del pueblo Te busco en los ojos de los caballeros Te busco como una niña perdida busca a su madre Con angustia, con miedo Miedo a encontrarte entre otros brazos Miedo de hallarte con otra boca Pero aun asi tengo esperanzas de encontrarte entero porque de poder encontrar pedazos tuyos eso si pude hacer Encontre tus ojos mientras miraba el cielo estrellado una noche oscura en el Beni Halle tu sonrisa por ahi en el mar azul de Brasil Senti el rozo de tus dedos Mientras el viento jugaba con mi pelo en pleno Los Angeles No te he perdido para siempre Eso me sigo diciendo Y sigo viajando porque te sigo buscando con esperanzas de poder juntar todos los pedazos tuyos y que formen el rompe cabezas mas bien rompe corazones y mentes y almas y que finalmente te pueda nuevamente ver Deje mi corazon en tus manos hace mucho tiempo y al irme, me lo quise llevar termino en dos pedazos yo con una mitad y tu con la otra espero que al igual que yo estes buscando la otra mitad
0
Oct 27, 2014
Oct 27, 2014 at 4:24 AM UTC
Te busco
¿Por qué siento mi corazón en llamas desde anoche? Hasta físicamente lo siento. Un ardor como cuando te cortas entre los dedos con una hoja de papel. Como cuando sientes que la piel se desgarra al caer. He pensado más en la muerte estos días. Estando en el techo de Camilo, mientras salimos a ver la luna, no pude evitar pensar si la caída me mataría o solo me dejaría parapléjica. Son solo cinco pisos. En el metro he tenido los mismos pensamientos. Me asomo a ver si se acerca el tren y pienso en qué pasaría si finjo que me tropiezo, ¿qué pasaría si me dejo caer a las vías? Otras veces solo quiero desaparecer. He pensado en irme sin decir nada. Sin ropa y sin avisar. El otro día fantaseaba con estar en mi lugar favorito de Playa del Carmen. Una banca que estaba en la primera planta de la salita de espera del muelle hace unos años. Cuando aún era una palapa y todo era de madera. Hace tanto que no voy. La última vez recuerdo que sólo la vi por fuera y está tan cambiada. Y me arrepentí de no haberme muerto allí, cuando aún me era mágico. E imaginé que tomaba muchas pastillas, me dirigía allí con un libro en la mano (García o Storni, cambiaba constantemente). Y me sentaba, leía un párrafo o dos. Sentía como mi cuerpo se adormecía. Dejaba el libro de lado y tomaba una última postal con los ojos de lo bello que es el mar. Cerraba los ojos. Desde que leí las distintas versiones de cómo murió Alfonsina, la del mar es mi favorita. Pero mi mayor miedo es morir ahogada, así que no fantaseo mucho sobre eso. Porque soy lo suficientemente cobarde como para no hacerme daño. Porque si muero quiero que sea rápido. No lo haré ahora. Y no porque aún tenga pendientes. En realidad no los tengo. Sino porque aún me da miedo. Me da miedo qué sigue y aún creo en el castigo divino. Mi mayor miedo es el dolor que se debe sentir cuando uno muere. Como muchos suicidas han sido exitosos en sus ganas de morir, no pueden decirnos qué se siente. Ciertamente los muertos no hablan ni escriben historias. Me he preguntado si es como en las películas, si sientes que el alma se sale de tu cuerpo. Tengo la idea de que sí. Definitivamente creo en el alma, si no, no tendría miedo del castigo divino. Pero cuando mi alma se separe de mi cuerpo, presiento que sentiré vacío. Y odio sentir vacío. Hay una mosca en mi habitación. Son tan sensibles esos insectos. Nunca he sabido si nos huelen o cómo detectan el olor de los animales muertos. Quizá ya huelo a eso.
0
Nov 25, 2016
Nov 25, 2016 at 3:34 AM UTC
Diario
¿Por qué siento mi corazón en llamas desde anoche? Hasta físicamente lo siento. Un ardor como cuando te cortas entre los dedos con una hoja de papel. Como cuando sientes que la piel se desgarra al caer. He pensado más en la muerte estos días. Estando en el techo de Camilo, mientras salimos a ver la luna, no pude evitar pensar si la caída me mataría o solo me dejaría parapléjica. Son solo cinco pisos. En el metro he tenido los mismos pensamientos. Me asomo a ver si se acerca el tren y pienso en qué pasaría si finjo que me tropiezo, ¿qué pasaría si me dejo caer a las vías? Otras veces solo quiero desaparecer. He pensado en irme sin decir nada. Sin ropa y sin avisar. El otro día fantaseaba con estar en mi lugar favorito de Playa del Carmen. Una banca que estaba en la primera planta de la salita de espera del muelle hace unos años. Cuando aún era una palapa y todo era de madera. Hace tanto que no voy. La última vez recuerdo que sólo la vi por fuera y está tan cambiada. Y me arrepentí de no haberme muerto allí, cuando aún me era mágico. E imaginé que tomaba muchas pastillas, me dirigía allí con un libro en la mano (García o Storni, cambiaba constantemente). Y me sentaba, leía un párrafo o dos. Sentía como mi cuerpo se adormecía. Dejaba el libro de lado y tomaba una última postal con los ojos de lo bello que es el mar. Cerraba los ojos. Desde que leí las distintas versiones de cómo murió Alfonsina, la del mar es mi favorita. Pero mi mayor miedo es morir ahogada, así que no fantaseo mucho sobre eso. Porque soy lo suficientemente cobarde como para no hacerme daño. Porque si muero quiero que sea rápido. No lo haré ahora. Y no porque aún tenga pendientes. En realidad no los tengo. Sino porque aún me da miedo. Me da miedo qué sigue y aún creo en el castigo divino. Mi mayor miedo es el dolor que se debe sentir cuando uno muere. Como muchos suicidas han sido exitosos en sus ganas de morir, no pueden decirnos qué se siente. Ciertamente los muertos no hablan ni escriben historias. Me he preguntado si es como en las películas, si sientes que el alma se sale de tu cuerpo. Tengo la idea de que sí. Definitivamente creo en el alma, si no, no tendría miedo del castigo divino. Pero cuando mi alma se separe de mi cuerpo, presiento que sentiré vacío. Y odio sentir vacío. Hay una mosca en mi habitación. Son tan sensibles esos insectos. Nunca he sabido si nos huelen o cómo detectan el olor de los animales muertos. Quizá ya huelo a eso.
Continue reading...
6
Sólo una tonta podía dedicar su vida a la soledad y al amor. Sólo una tonta podía morirse al tocar una lámpara, si lámpara encendida, desperdiciada lámpara de día eras tú. Retonta por desvalida, por inerme, por estar ofreciendo tu canasta de frutas a los árboles, tu agua al manantial, tu calor al desierto, tus alas a los pájaros. Retonta, rechayito, remadre de tu hijo y de ti misma. Huérfana y sola como en las novelas, presumiendo de tigre, ratoncito, no dejándote ver por tu sonrisa, poniéndote corazas transparentes, colchas de terciopelo y de palabras sobre tu desnudez estremecida. ¡Cómo te quiero, Chayo, cómo duele pensar que traen tu cuerpo! -así se dice- (¿Dónde dejaron tu alma? ¿No es posible rasparla de la lámpara, recogerla del piso con una escoba? ¿Qué, no tiene escobas la Embajada?) ¡Cómo duele, te digo, que te traigan, te pongan, te coloquen, te manejen, te lleven de honra en honra funerarias! (¡No me vayan a hacer a mí esa cosa de los Hombres Ilustres, con una chingada!) ¡Cómo duele, Chayito! ¿Y esto es todo? ¡Claro que es todo, es todo! Lo bueno es que hablan bien en el Excélsior y estoy seguro de que algunos lloran, te van a dedicar tus suplementos, poemas mejores que éste, estudios, glosas, ¡qué gran publicidad tienes ahora! La próxima vez que platiquemos te diré todo el resto. Ya no estoy enojado. Hace mucho calor en Sinaloa. Voy a irme a la alberca a echarme un trago.
0
1.1k
Recado a rosario castellanos
Madre, no me digas: -Hijo, quédate..., cena con nosotros y duerme después... Cuando eras pequeño daba gusto ver tu cara redonda, tu rosada tez... Yo a Dios le rogaba una y otra vez: que nunca se enferme que viva años cien; robusto, rosado, gallardo doncel le vean mis ojos allá en la vejez. Que no tenga ese aire de los hombres que se pasan la noche de café en café... Dios me ha castigado. ¡Él sabrá por qué!- Madre, no me digas: -Hijo, quédate...- La calle me llama y a la calle iré... Yo tengo una pena de tan mal jaez que ni tu ni nadie puede comprender, y en medio de la calle ¡me siento tan bien! ¿Qué cuál es mi pena? ¡Ni yo sé cuál es! Pero ella me obliga a irme, a correr, hasta de cansancio rendido caer... La calle me llama y obedeceré... Cuando pongo en ella los ligeros pies, me lleno de rimas sin saber por qué... La calle, la calle, ¡loco cascabel! La noche, la noche, ¡qué dulce embriaguez! El poeta, la calle y la noche, se quieren los tres... La calle me llama, la noche también... Hasta luego, madre, ¡voy a florecer!
0
1k
El poeta y la calle
Las dulces mensajeras de la tristeza son... son avecillas negras, negras como la noche. ¡Negras como el dolor! ¡Las dulces golondrinas que en invierno se van y que dejan el nido abandonado y solo para cruzar el mar! Cada vez que las veo siento un frío sutil... ¡Oh! ¡Negras avecillas, inquietas avecillas amantes de abril! ¡Oh! ¡Pobres golondrinas que se van a buscar como los emigrantes, a las tierras extrañas, la migaja de pan! ¡Golondrinas, llegaos! ¡Golondrinas, venid! ¡Venid primaverales, con las alas de luto llegaos hasta mí! Sostenedme en las alas... Sostenedme y cruzad de un volido tan sólo, eterno y más eterno la inmensidad del mar... ¿Sabéis cómo se viaja hasta el país del sol?... ¿Sabéis dónde se encuentra la eterna primavera, la fuente del amor?... ¡Llevadme, golondrinas! ¡Llevadme! ¡No temáis! Yo soy una bohemia, una pobre bohemia ¡Llevadme donde vais! ¿No sabéis, golondrinas errantes, no sabéis, que tengo el alma enferma porque no puedo irme volando yo también? ¡Golondrinas, llegaos! ¡Golondrinas, venid! ¡Venid primaverales! ¡Con las alas de luto llegaos hasta mí! ¡Venid! ¡Llevadme pronto a correr el albur!... ¡Qué lástima, pequeñas, que no tengáis las alas tejidas en azul!
0
1.1k
Golondrinas
Ya se han roto las ataduras, sólo la noche me rodea, me va robando la memoria, me acuna para que me duerma. Ahora que ya no la contemplo para robarle su belleza. Ahora que siento en mí el cansancio de nuestras pobres razas viejas. Ahora que lucho y me rebelo contra su mansedumbre eterna y me acuerdo de que algún día fui tan sin tiempo como ella, ¡qué monólogo desbordado, qué soliloquio sin respuesta, qué deseo de renacerme, de entender y de que me entienda, de borrar pasado y futuro, de segar mi memoria entera! Luego, arrojar al ***** pozo lo que de mí evoca y recuerda: cojín de nieblas matinales donde apoyaba la cabeza. Repetimos las mismas cosas, recorremos aquellas sendas por donde todos los humanos dejaron gritos, ecos, huellas. Son las palabras angustiadas que un día oyó al nacer la tierra: «húmedo beso, vida, muerte, nada importa, me voy y quedas, ayer desnudos en el campo y hoy se caen solas las cerezas». Palabras viejas y cansadas que nosotros creímos nuevas, recién nacidas para el canto, para una dicha siempre nuestra. Y la noche me va matando, me acuna para que me duerma. En cada instante mío pone siglos de luna, alta y sangrienta. Nada me importa que yo siembre y que otros cojan la cosecha. Pero morirme sin rebelarme, someterme sin resistencia, ser por los siglos de los siglos sólo luz o sólo tinieblas, irme cegando de hermosura hasta dejar de ser materia, aunque mi premio sea un día mirar por dentro las estrellas... Hoja de chopo, onda de río, sangre mezclada con la tierra. Y que mi forma sea el barro que una mano mortal modela. Niño que juega desnudito, mínima brizna de la hierba, todos los peces de los mares, los animales de la tierra. Saber que vivo, que palpito, que me enloquezco en la carrera, que nado mares y anchos ríos, que escalo cimas, salto cercas, que desde el fondo de las noches hay pesadumbre que me acecha. Sentir en mí todos los soles, todos los gozos y las penas, todos los vientos que me mueven, los dolores que en mí hacen presa… Sentir, por fin, llegar el alba, su melodía limpia y fresca, y barrernos las sombras turbias que oscurecen nuestras cabezas, y beber las lejanas brisas que nos alejan de la tierra maniatados y adormecidos, sin saber a dónde nos llevan...
0
1k
Noche final
Ya se han roto las ataduras, sólo la noche me rodea, me va robando la memoria, me acuna para que me duerma. Ahora que ya no la contemplo para robarle su belleza. Ahora que siento en mí el cansancio de nuestras pobres razas viejas. Ahora que lucho y me rebelo contra su mansedumbre eterna y me acuerdo de que algún día fui tan sin tiempo como ella, ¡qué monólogo desbordado, qué soliloquio sin respuesta, qué deseo de renacerme, de entender y de que me entienda, de borrar pasado y futuro, de segar mi memoria entera! Luego, arrojar al ***** pozo lo que de mí evoca y recuerda: cojín de nieblas matinales donde apoyaba la cabeza. Repetimos las mismas cosas, recorremos aquellas sendas por donde todos los humanos dejaron gritos, ecos, huellas. Son las palabras angustiadas que un día oyó al nacer la tierra: «húmedo beso, vida, muerte, nada importa, me voy y quedas, ayer desnudos en el campo y hoy se caen solas las cerezas». Palabras viejas y cansadas que nosotros creímos nuevas, recién nacidas para el canto, para una dicha siempre nuestra. Y la noche me va matando, me acuna para que me duerma. En cada instante mío pone siglos de luna, alta y sangrienta. Nada me importa que yo siembre y que otros cojan la cosecha. Pero morirme sin rebelarme, someterme sin resistencia, ser por los siglos de los siglos sólo luz o sólo tinieblas, irme cegando de hermosura hasta dejar de ser materia, aunque mi premio sea un día mirar por dentro las estrellas... Hoja de chopo, onda de río, sangre mezclada con la tierra. Y que mi forma sea el barro que una mano mortal modela. Niño que juega desnudito, mínima brizna de la hierba, todos los peces de los mares, los animales de la tierra. Saber que vivo, que palpito, que me enloquezco en la carrera, que nado mares y anchos ríos, que escalo cimas, salto cercas, que desde el fondo de las noches hay pesadumbre que me acecha. Sentir en mí todos los soles, todos los gozos y las penas, todos los vientos que me mueven, los dolores que en mí hacen presa… Sentir, por fin, llegar el alba, su melodía limpia y fresca, y barrernos las sombras turbias que oscurecen nuestras cabezas, y beber las lejanas brisas que nos alejan de la tierra maniatados y adormecidos, sin saber a dónde nos llevan...
Continue reading...
76
-Morir vos queredes, padre,   ¡San Miguel vos haya el alma! Mandastes las vuestra tierras   a quien se vos antojara: diste a don Sancho a Castilla,   Castilla la bien nombrada, a don Alfonso a ***   con Asturias y Sanabria, a don García a Galicia   con Portugal la preciada, ¡y a mí, porque soy mujer,   dejáisme desheredada! Irme he yo de tierra en tierra   como una mujer errada; mi lindo cuerpo daría   a quien bien se me antojara, a los moros por dinero   y a los cristianos de gracia; de lo que ganar pudiere,   haré bien por vuestra alma.   Allí preguntara el rey:   -¿Quién es esa que así habla? Respondiera el arzobispo:   -Vuestra hija doña Urraca. -Calledes, hija, calledes,   no digades tal palabra, que mujer que tal decía   merecía ser quemada. Allá en tierra leonesa   un rincón se me olvidaba, Zamora tiene por nombre,   Zamora la bien cercada, de un lado la cerca el Duero,   del otro peña tajada. ¡Quien vos la quitare, hija,   la mi maldición le caiga! Todos dicen: «Amen, amen»,   sino don Sancho que calla.
0
754
Romance xi de la infanta doña urraca, que se fue para cabezón a quejarse muy malamente al rey su padre
Muchachos Que nunca fuisteis compañeros de mi vida, Adiós. Muchachos Que no seréis nunca compañeros de mi vida Adiós. El tiempo de una vida nos separa Infranqueable: A un lado la juventud libre y risueña; A otro la vejez humillante e inhóspita. De joven no sabía Ver la hermosura, codiciarla, poseerla; De viejo la he aprendido Y veo a la hermosura, mas la codicio inútilmente. Mano de viejo mancha El cuerpo juvenil si intenta acariciarlo. Con solitaria dignidad el viejo debe Pasar de largo junto a la tentación tardía. Frescos y codiciables son los labios besados, Labios nunca besados más codiciables y frescos aparecen. ¿Qué remedio, amigos? ¿Qué remedio? Bien lo sé: no lo hay. Qué dulce hubiera sido En vuestra compañía vivir un tiempo: Bañarse juntos en aguas de una playa caliente, Compartir bebida y alimento en una mesa. Sonreír, conversar, pasearse Mirando cerca, en vuestros ojos, esa luz y esa música. Seguid, seguid así, tan descuidadamente, Atrayendo al amor, atrayendo al deseo. No cuidéis de la herida que la hermosura vuestra y vuestra gracia abren En este transeúnte inmune en apariencia a ellas. Adiós, adiós, manojos de gracias y donaires. Que yo pronto he de irme, confiado, Adonde, anudado el roto hilo, diga y haga Lo que aquí falta, lo que a tiempo decir y hacer aquí no supe. Adiós, adiós, compañeros imposibles. Que ya tan sólo aprendo A morir, deseando Veros de nuevo, hermosos igualmente En alguna otra vida.
0
627
Despedida
Siento un vacío en el pecho, mientras contemplo mi reflejo en el espejo deshecho. Creo que los cuervos han muerto. Miro mi reflejo, tu reflejo, el de mis tristes y crueles pensamientos. Me torturo. A veces, mientras voy cayendo en un hueco, te veo de lejos, con una sonrisa y eso me basta para sentir, o para morir o para irme a París, sin ti. Creo que los cuervos han muerto.
0
Jul 11, 2017
Jul 11, 2017 at 3:57 AM UTC
Cuervos muertos.
ya te guardé en un lugar seguro  en los bolsillos junto a monedas  en los pies, no es metáfora  se cuando estás cerca lo saben mis pupilas  me delatan, se dilatan  al encontrarse con la imágen tuya con las manos nos entendemos nos saludamos de lejos -Hey  -Hey -¿Estás bien?  -Aha  (No estaba bien)  -¿A dónde van?  -A comprar dulces -¿Quieres un tambor?  -Okay  - Tengo que irme, tengo clase.    Mi maestro se parece a Milhouse Al despedirnos,  me abrazas como si supieras  que algo se está deshaciendo  como una bola de estambre en mi interior se hace pedazos al ritmo del reloj  hay agua en algún lugar cálido de tus ojos me quedo quieta para no arruinarlo  y dejar que se arruine solo  es una causa perdida  esto de sentir  he decidido regalarte  otro pedazo de papel ésta vez con tinta negra y palabras mías la vez pasada te dibuje con el sol en los ojos una ofrenda a la nébula de tus mejillas que tanto me gusta que veas cuanto me gustas y que es una causa perdida esto de escribir no iré a la escuela mañana  es miercoles,  el peor día de la semana  ombligo odioso  me da miedo entregarte esto  Los dias, los meses  copias fotoestáticas  deja te describo un jueves que es como todos los jueves mes tras mes días malos  independientes a ti  implícitos en ti y tu mirada cuando hablamos y me siento contenta cuando te veo y me siento peor porque es una causa perdida  esto de existir el otro día había música y supe por alguna razón  que iba a voltear y estarías ahi  y sí estabas ahí de hecho estabas ahí como si me esperaras  aunque se que no me esperabas  al despedirnos  me das un beso de esos que son al aire que se dan a nadie  se cae al suelo sin recibirse  al rozar mi mejilla con tu barba
0
Mar 18, 2018
Mar 18, 2018 at 6:36 AM UTC
cuando te encuentro
ya te guardé en un lugar seguro  en los bolsillos junto a monedas  en los pies, no es metáfora  se cuando estás cerca lo saben mis pupilas  me delatan, se dilatan  al encontrarse con la imágen tuya con las manos nos entendemos nos saludamos de lejos -Hey  -Hey -¿Estás bien?  -Aha  (No estaba bien)  -¿A dónde van?  -A comprar dulces -¿Quieres un tambor?  -Okay  - Tengo que irme, tengo clase.    Mi maestro se parece a Milhouse Al despedirnos,  me abrazas como si supieras  que algo se está deshaciendo  como una bola de estambre en mi interior se hace pedazos al ritmo del reloj  hay agua en algún lugar cálido de tus ojos me quedo quieta para no arruinarlo  y dejar que se arruine solo  es una causa perdida  esto de sentir  he decidido regalarte  otro pedazo de papel ésta vez con tinta negra y palabras mías la vez pasada te dibuje con el sol en los ojos una ofrenda a la nébula de tus mejillas que tanto me gusta que veas cuanto me gustas y que es una causa perdida esto de escribir no iré a la escuela mañana  es miercoles,  el peor día de la semana  ombligo odioso  me da miedo entregarte esto  Los dias, los meses  copias fotoestáticas  deja te describo un jueves que es como todos los jueves mes tras mes días malos  independientes a ti  implícitos en ti y tu mirada cuando hablamos y me siento contenta cuando te veo y me siento peor porque es una causa perdida  esto de existir el otro día había música y supe por alguna razón  que iba a voltear y estarías ahi  y sí estabas ahí de hecho estabas ahí como si me esperaras  aunque se que no me esperabas  al despedirnos  me das un beso de esos que son al aire que se dan a nadie  se cae al suelo sin recibirse  al rozar mi mejilla con tu barba
Continue reading...
69
Hoy peleé conmigo mismo Y perdí. La sobriedad me ganó Y la realidad me golpeó. La calle es un desierto maldito, Lleno de tedio y cotidianidad En el cual reside el viento de un vuelo eterno. Cuando me dé cuenta de que el tiempo Pasó sobre mí Yo ya estaré muerto. Éste edificio está vacío y mis amigos Ya están muertos, yo quiero irme Dónde están ellos. Enséñame a morirme, no olvides mi nombre Éste viaje, éste viaje es muy largo Ya no aguanto.
0
Jun 16, 2017
Jun 16, 2017 at 4:10 PM UTC
Golpe realista.
La indiferencia de la roca me conmueve y me aplaza cómo irme desgranando hora a hora pestaña tras pestaña pellejo tras pellejo ante ese paradigma de tesón y pureza no obstante apuesto a que la indiferencia de la roca quiere comunicarnos una alarma infinita
0
448
La roca
Quiero irme lejos A algún pequeño departamento en un 5to piso Cuatro paredes de ladrillos que me vigilen Sin calefacción y el frío tocando todo, Un colchón volador que jamás abandona el piso Silencio que sirve de abrigo Junto a los restos de una pizza de hace dos días. Sostén junto a la esquina desde hace un mes al igual que los platos si lavar Cigarros asesinados una vez más tratando de vencer mi ansiedad. Pintura seca y letras escritas sin cesar. Por la ventana se ve caer constante la lluvia Haciendo recreación de mis ojos cada noche desde hace un tiempo atrás. Mi cobija que sirve como armadura Contra todo aquello que no puedo controlar Uñas al mínimo, La depresión gana de nuevo. Mis bolsillos en 0, Justo como mis amigos. Mis sueños atacan, y los dejo jugar a su manera llevándome de un lado a otro Entrando y saliendo de pesadilla a pesadilla De realidad a realidad Recuerdos que queman cuan licor amargo un viernes por la noche. Notas escritas y mensajes sin borrar Llamadas perdidas que nunca deseo contestar Cosas filosas ocultas Ya que jamás sabes hasta dónde serás capaz de llevar todo este circo Y eso está bien, Realmente estoy feliz aquí En mi pequeño castillo de papel Que se sacude cada vez que gimo Cada vez que me levanto gritando Con cada nota de placer auto creado En mis pequeñas cuarto paredes.
0
Sep 8, 2017
Sep 8, 2017 at 8:28 PM UTC
Cuatro paredes
Por un agua de hastío voy moviendo estos remos, que pasan tanto al irme y tan poco al volver; pero quizá un día no nos separaremos, mujer mía y ajena, como el amanecer. No importa que me quede ni importa que me vaya, mientras pasan las nubes sin dejar de pasar, porque tu corazón es igual que una playa, que, pudiendo ser tierra, nunca llega a ser mar. Tu amor nunca responde cuando mi amor te nombra; tu amor, que sin ser mío, tantas veces perdí; y yo empuño los remos y viajo hacia las sombras, pues todo se hace sombra si estoy lejos de ti. Filibustero loco tras el botín de un beso, viajo por aguas tristes que me entristecen más; pero tu amor es siempre camino de regreso, mujer que nunca llegas y que nunca te vas. Tu amor es un remoto país desconocido, más allá del mañana, más allá del ayer; y ya sólo recuerdo las veces que me he ido recordando las veces que tuve que volver. Hay virtudes tan tristes, que es mejor ser culpable, y más si es una culpa de amor amarte así; pero, si en nuestras vidas hay algo inevitable, inevitable tú serás para mí. Ya me duelen las manos de remar en mi hastío; pero yo sé que un día dejaré de remar, y he de mirar el mundo como si fuera mío, y romperé los remos en la orilla del mar...
0
418
Segundo poema de la espera
A veces extraño mucho a la gente en especial a los que me hacen daño quizá es por todo lo malo que me dejaste y por todo lo que he sufrido No me gusta pensar en mi misma como la víctima de nadie pero sé que de alguna forma u otra, lo fui A veces me siento tan perdida y vacía que pienso que lo único que me traería de vuelta el sentido es volver a enredarme en tus juegos y dejar que me destruyas el alma una vez más Te juro que no sé qué más hacer. Escribo esto con un dolor en el pecho que no se compara con nada en el mundo. A veces quisiera irme lejos pero del único lugar que realmente quiero huir es de mi mente porque no importa lo que haga, la terapia, la medicación mis fantasmas no descansan y por lo tanto, yo tampoco A veces quisiera mandarte mensajes y decirte que es tu culpa, que todo lo malo que me hiciste y me dijiste finalmente se me metió en la cabeza y que no importa lo que haga, no se va. No sé si tiene algún sentido que escriba todo esto, la verdad. y siento que seguiré haciéndolo por el resto de mi vida y nunca se va a desvanecer toda la putrefacción que siento constantemente.
0
Jul 7, 2019
Jul 7, 2019 at 9:40 PM UTC
**** you
No creo que sea dejar ir, pero tampoco quedarse, como dar algo que no tienes, pero ¿cómo no darlo todo? ¿Qué forma le das al tiempo, esa geometría que encaje contigo pero sin llegar al egoísmo o al olvido exterior? Encontrar alguna señal o sinfonía entre los enredos de una lengua que al final no quiere hablar o tratar de enredárnosla para remisir. Pero al percibir esa conexión jamás tactada, que te hace darte sentir como si vives realmente por primera vez, como si sintieras que vives otra vez Tampoco es dejar ir si regué todo este campo con mi sudor, tanto que, si me voy, por más que el suelo grite que es mío, el cielo refleje mis ojos y la brisa empape mi aroma, si alguien más está aquí cuando no esté ni mi sombra, al final nunca fue mío. Por más camino y por más verde, nunca fue mío. Lo florecí, yo lo regué de mí, pero antes de mí ya estaba. Ya había brisa, ya había cielo y ya había tierra. Quedarse… pero las brasas del sol adhieren mi piel al suelo. Por más lunas, nuble o llueva, siempre regresa al amanecer. Siempre llega el día a derretir mi reloj que marca mi horario. ¿Qué geometría le pondré ahora al tiempo? ¿Qué tenía que vestir? ¿Quién soy yo? Soy de este verde, este cielo con mis pupilas y esta brisa de mí… pero ¿quién soy yo ahora? ¿Quién era yo antes de sudar esto hasta que germinara, antes de que mi piel se adheriera al suelo? Irme, pero sin mi piel, sin mis ojos, dejar el viento que refrescaba mis noches, sin mi aroma, pero sin tener que esperar a que los vapores llegaran a tapar el sol. Pero bueno… ¿Entender a la lengua o tratar de enredármela yo? ¿La lengua quiere que la entienda?
0
Aug 11, 2025
Aug 11, 2025 at 3:11 PM UTC
Cómo escribirle un poema a alguien que no sabe leer
No creo que sea dejar ir, pero tampoco quedarse, como dar algo que no tienes, pero ¿cómo no darlo todo? ¿Qué forma le das al tiempo, esa geometría que encaje contigo pero sin llegar al egoísmo o al olvido exterior? Encontrar alguna señal o sinfonía entre los enredos de una lengua que al final no quiere hablar o tratar de enredárnosla para remisir. Pero al percibir esa conexión jamás tactada, que te hace darte sentir como si vives realmente por primera vez, como si sintieras que vives otra vez Tampoco es dejar ir si regué todo este campo con mi sudor, tanto que, si me voy, por más que el suelo grite que es mío, el cielo refleje mis ojos y la brisa empape mi aroma, si alguien más está aquí cuando no esté ni mi sombra, al final nunca fue mío. Por más camino y por más verde, nunca fue mío. Lo florecí, yo lo regué de mí, pero antes de mí ya estaba. Ya había brisa, ya había cielo y ya había tierra. Quedarse… pero las brasas del sol adhieren mi piel al suelo. Por más lunas, nuble o llueva, siempre regresa al amanecer. Siempre llega el día a derretir mi reloj que marca mi horario. ¿Qué geometría le pondré ahora al tiempo? ¿Qué tenía que vestir? ¿Quién soy yo? Soy de este verde, este cielo con mis pupilas y esta brisa de mí… pero ¿quién soy yo ahora? ¿Quién era yo antes de sudar esto hasta que germinara, antes de que mi piel se adheriera al suelo? Irme, pero sin mi piel, sin mis ojos, dejar el viento que refrescaba mis noches, sin mi aroma, pero sin tener que esperar a que los vapores llegaran a tapar el sol. Pero bueno… ¿Entender a la lengua o tratar de enredármela yo? ¿La lengua quiere que la entienda?
Continue reading...
58
Yo no debo irme: tengo que esperar hasta que la muerte venga a llamar. ¡Tengo que esperar! ¡Cuánto tarda , cuánto!...                                     Pero el tiempo corre y a veces escucho, cerca de mi torre, entre las tinieblas, cauteloso andar... Mucho tarda, pero tiene que llegar. Rejas insidiosas, rejas que vedáis para mí la vida, que cuadriculáis para mí los aires; impasibles rejas, duras a mis dedos, sordas a mis quejas: habrán de limaros mis firmes anhelos, y quizá una noche me abriréis los cielos. Mucho, tal vez mucho tengo de esperar; pero al fin la muerte me vendrá a llamar.
0
320
V. yo no debo irme...
Sí, ya sé que me han visto como un fantasma extraño que hace crujir la arena en su pisaba firme; pero reaparezco a veces, en las casas de antaño sobre todo en las casas donde aprendí a morirme. Tal vez yo soy entonces como un viento que pasa y tiembla en las cortinas y se pierde a lo lejos, y hay quien oye mis pasos recorriendo la casa, y hay quien ve mi rostro asomarse en los espejos. O es que me voy sin irme no sé de qué manera, no sé cómo, en qué bruma de lo desconocido, y entonces soy un hombre que sube una escalera y la sigue subiendo después que ya se ha ido. Si hay algo más, lo ignoro: la noche está delante, en mis ojos cerrados o en mis ojos abiertos, y, andando en esa sombra, no sabrá el caminante si va junto a los vivos o va juntos a los muertos. Pero siempre es de noche detrás de la mirada, y hasta lo inexplicable se explica de algún modo, pues hay cosas que existen sin que sepamos nada, más allá de la vida, de la muerte y de todo...
0
304
Nocturno del fantasma
No, esta dulce tarde no puedo quedarme; esta tarde libre tengo que irme al aire. Al aire que ríe abriendo los árboles, amores a miles, profundo, ondeante. Me esperan las rosas bañando su carne. ¡No me claves fines; no quiero quedarme!
0
298
Cuatro veces