Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"iluminado" poems
Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobreviviente, llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio. Atravesando muros, atmósferas, edades, tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto) viene desde la muerte, desde antes del primer día que despertara al mundo. ¡Qué claridad tu rostro, qué ternura de luz ensimismada, qué dibujo de miel sobre hojas de agua! Amo tus ojos, amo, amo tus ojos. Soy como el hijo de tus ojos, como una gota de tus ojos soy. Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme, del suelo, de la sombra que pisas, del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños. Levántame. Porque he caído de tus manos y quiero vivir, vivir, vivir.
0
2.1k
Me dueles
Soterrados locais de nascimento, Por entre as brumas do chorar ficaram Perdidos neste Tempo que não tem espaço Achados no centro do Lodo que encontraram. Espécie de dor ridicularizado ao Poente Loucura mórbida de um Amor quase doente Pisados por uma crença animal Enganados por uma vida que não é real. E aqueles que com uma corda fazem o seu caminho E na árvore penduram a sua alma devagarinho Morte lenta para quem a tem Muito Rápida para quem a vê. E não sabemos nos que também morremos aos poucos A cada dia perdemos um pedaço de carne do Ser Por cada noite gasta um turbilhão de vidas por nascer. E se somos a carne do pobre pensante Achemo-nos dignos de crer na inexistência do senhor Que pensa que nos tem mais que amor Que nos da e tira o fôlego só por crer. E na missa ajoelhados os pobres coitados Rezando cada um para a a sua amargura Filhos de um pai que não os segura Descendentes dos filhos da Terra, mortais. E aos *** elevam os braços por Ele E matam e esfolam os seus irmãos em seu nome E dizem que ele é Amor, e paz, e compaixão E por pecarem e errarem pedem perdão. E esta vida a que condenados somos Sem pedirmos o nascer nem o morrer Vamos todos em fila para a câmara ardente Não vendo nunca o nosso expoente. Procuramos o eterno sentir e o poder Não sabendo realmente o que é viver E a cada fôlego perdemos as forças E a esperança num futuro sossega-nos a morte. E para aqueles que iluminado esta o caminho A morte é mais rápida que o dia A luz mostra a direcção a tomar E o sentido da rua é ficar sem Ar. Definhar.
0
Jul 7, 2012
Jul 7, 2012 at 9:07 PM UTC
Definhar
Soterrados locais de nascimento, Por entre as brumas do chorar ficaram Perdidos neste Tempo que não tem espaço Achados no centro do Lodo que encontraram. Espécie de dor ridicularizado ao Poente Loucura mórbida de um Amor quase doente Pisados por uma crença animal Enganados por uma vida que não é real. E aqueles que com uma corda fazem o seu caminho E na árvore penduram a sua alma devagarinho Morte lenta para quem a tem Muito Rápida para quem a vê. E não sabemos nos que também morremos aos poucos A cada dia perdemos um pedaço de carne do Ser Por cada noite gasta um turbilhão de vidas por nascer. E se somos a carne do pobre pensante Achemo-nos dignos de crer na inexistência do senhor Que pensa que nos tem mais que amor Que nos da e tira o fôlego só por crer. E na missa ajoelhados os pobres coitados Rezando cada um para a a sua amargura Filhos de um pai que não os segura Descendentes dos filhos da Terra, mortais. E aos *** elevam os braços por Ele E matam e esfolam os seus irmãos em seu nome E dizem que ele é Amor, e paz, e compaixão E por pecarem e errarem pedem perdão. E esta vida a que condenados somos Sem pedirmos o nascer nem o morrer Vamos todos em fila para a câmara ardente Não vendo nunca o nosso expoente. Procuramos o eterno sentir e o poder Não sabendo realmente o que é viver E a cada fôlego perdemos as forças E a esperança num futuro sossega-nos a morte. E para aqueles que iluminado esta o caminho A morte é mais rápida que o dia A luz mostra a direcção a tomar E o sentido da rua é ficar sem Ar. Definhar.
Continue reading...
40
Ayer todavía recordaba. El rostro lo sentía iluminado por el sol verdadero. Ese sol es hoy el mismo. Sólo mi rostro ha cambiado. Ayer algo me alzó algo ayer me acariciaba cercano a lo que hoy día me vulnera y quiere ensombrecerme y aplastarme. Lo que ayer era leve en su certeza hoy es pura terrestre gravedad. Ilusión de los cuerpos y las almas. No más que materia desencantada. Hoy día desperté sin recordar lo que ayer me iluminaba.
0
Nov 14, 2011
Nov 14, 2011 at 11:30 AM UTC
Ayer (II)
Trato de escribir en la oscuridad tu nombre. Trato de escribir que te amo. Trato de decir a oscuras todo esto. No quiero que nadie se entere, que nadie me mire a las tres de la mañana paseando de un lado a otro de la estancia, loco, lleno de ti, enamorado. Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote. Digo tu nombre con todo el silencio de la noche, lo grita mi corazón amordazado. Repito tu nombre, vuelvo a decirlo, lo digo incansablemente, y estoy seguro que habrá de amanecer.
0
997
Tu nombre
Poco a poco declina el padre sol concediendo su último beso cálido a los altos y vetustos tejados, o al iluminado arrebol. Es el término de un día cualquiera las personas rebuscan el descanso, riachuelos se acogen en los remansos, los animales, en sus madrigueras. Es el suceder de lo cotidiano cuando repetimos nuestras acciones atando fantasías y pasiones para poder ser buenos ciudadanos. Así cuando lleguen las sombras el hombre pretenderá haber cumplido y saber cuánto vale lo que cobra. Jorge Gómez A.
0
Jul 18, 2012
Jul 18, 2012 at 8:21 AM UTC
CREPÚSCULO
Vou vagueando de rua em rua Observando rostos desconhecidos E vazios Tenho a certeza que nunca andei por estas vielas Mas algo nelas é tão familiar, Tão meu Sento-me num banco escondido Pouco iluminado E penso em ti Tu que me persegues para onde quer que vá. Fujo, corro para longe e por mais longe que esteja Perguntam-me: Em que estás a pensar? E eu como sempre respondo: Em nada. Porque tu és para mim O Nada do Mundo
0
Nov 17, 2014
Nov 17, 2014 at 5:41 PM UTC
O Nada do Mundo
Es una historia conocida, amigos, todos la recordamos, -viento del pueblo se perdió en el pueblo- pero no ha terminado.Hace tiempo hubo un hombre entre nosotros, alegre, iluminado, que amó y vivió, cantaba hasta en la muerte, libre como los pájaros.¡Qué bonito sería! Nace, escribe, muere desamparado. Se estudian sus poemas, se le cita, y a otra cosa, muchachos.Pero su nombre continúa, sigue, como nosotros, esperando el día en que este asunto, y otros muchos, se den por terminado.¡Qué bonito sería! Nace, escribe, muere desamparado.
0
728
Historia conocida
Alguna vez recuerdo ciertas noches de junio de aquel año, casi borrosas, de mi adolescencia (era en mil novecientos me parece cuarenta y nueve) porque en ese mes sentía siempre una inquietud, una angustia pequeña lo mismo que el calor que empezaba,                                                                           nada más que la especial sonoridad del aire y una disposición vagamente afectiva. Eran las noches incurables                                                         y la calentura. Las altas horas de estudiante solo y el libro intempestivo junto al balcón abierto de par en par (la calle recién regada desaparecía abajo, entre el follaje iluminado) sin un alma que llevar a la boca. Cuántas veces me acuerdo de vosotras, lejanas noches del mes de junio, cuántas veces me saltaron las lágrimas, las lágrimas por ser más que un hombre, cuánto quise morir             o soñé con venderme al diablo, que nunca me escuchó.                                               Pero también la vida nos sujeta porque precisamente no es como la esperábamos.
0
693
Noches del mes de junio
En el recuerdo estás tal como estabas. Mi conciencia ya era esta conciencia, pero yo estaba triste, siempre triste, porque aún mi presencia no era la semejante de esta final conciencia Entre aquellos geranios, bajo aquel limón, junto a aquel pozo, con aquella niña, tu luz estaba allí, dios deseante; tú estabas a mi lado, dios deseado, pero no habías entrado todavía en mí. El sol, el azul, el oro eran, como la luna y las estrellas, tu chispear y tu coloración completa, pero yo no podía cogerte con tu esencia, la esencia se me iba (como la mariposa de la forma) porque la forma estaba en mí y al correr tras lo otro la dejaba; tanto, tan fiel que la llevaba, que no me parecía lo que era. Y hoy, así, sin yo saber por qué, la tengo entera, entera. No sé qué día fue ni con qué luz vino a un jardín, tal vez, casa, mar, monte, y vi que era mi nombre sin mi nombre, sin mi sombra, mi nombre, el nombre que yo tuve antes de ser oculto en este ser que me cansaba, porque no era este ser que hoy he fijado (que pude no fijar) para todo el futuro iluminado iluminante, dios deseado y deseante.
0
656
Tal como estabas
Esta noche sin luces y esta lluvia constante son para las historias de aquellos peregrinos que dejaban el lodo de sus buenos caminos, cegados por la recia tempestad del instante, y con paso más firme seguían adelante, a lucir de los nuevos joyeles matutinos. Esta noche sin luces aguardo ante mi puerta los tres toques de aldaba que tocará un viajero, y, no obstante, podría negarle mi dinero, el calor de la alcoba o la paz de mi huerta; pero vendrá a mi casa y al corazón alerta porque siempre me busca cuando yo no lo quiero. E iluminado por el espejo que brilla -todo un campo de luz en las horas morenas- al vaivén de las manos blancas como azucenas me contará sus historia agradable y sencilla, y a sus labios, ocultos por la barba amarilla, ha de fluir el canto mortal de las sirenas. Ya no podré vencerle, ya no tendré la mano fuerte para arrojarle de mi casa tranquila, si apenas el relámpago ***** de su pupila le da el pequeño orgullo de llamarme su hermano, mientras retiene un poco del cielo de verano la lluvia pescadora con sus redes en fila. Pero tú, que de nobles éxtasis te revistes, no abras nunca la puerta para dar hospedaje. Ten el oído sordo cuando ceda un ramaje bajo la taciturna pisada de los tristes, o busca el más secreto bálsamo si resistes a no probar el ímpetu fantástico del viaje.
0
619
Nocturno
Poesia é fogo É toque sedutor que seduz o mais fiel Poesia são sonhos amarrotados no papel Poesia arde ferozmente e me aquece Aquece o meu ser gélido Ela mata-me, cansa-me Ela faz-me viver morto Mas acima de tudo, Ela ressuscita-me e ama-me Ama-me como uma mãe cuida da sua cria Como o sol beija a lua ao seu nascer Ilumina a minha escura mente Apazigua-me, levita- me e aquece Pois poesia e fogo Fogo onde quero arder Pois sou o papel amarrotado Assim sou iluminado Pois poesia arde em mim até falecer.
0
Jul 21, 2017
Jul 21, 2017 at 6:17 PM UTC
Poesia é fogo.
Mi amada se fue a la Muerte, partió al Misterio mi amada; se fue una tarde de invierno; iba pálida, muy pálida. Ella que, por su color, gloriosamente rosada, parecía un ser translúcido iluminado por llama interna...              ¡Qué lividez aquella, la de mi Ana, y qué frialdad! ¡Si tenía hasta las trenzas heladas! ¡Se fue a la Muerte, que es nuestra Madre, nuestra Patria y nuestra sola heredad tras este valle de lágrimas! Hoy hace tres meses justos que se la llevaron trágicamente inmóvil, y recuerdo con qué expresión desolada se plañía entre los árboles el viento del Guadarrama. ¡Tres meses de viaje! ¡Nunca fue nuestra ausencia tan larga! Noventa días sin verla, y sin una sola carta... Abismo de los abismos, distancias de las distancias, hondura de las honduras, muralla de las murallas, ¿donde tienes a mi muerta? ¡Dámela! ¡Dámela! ¡Dámela! ¡En vano en la noche lóbrega suena y resuena la aldaba con que llamo a la gran puerta del castillo que se alza en la cima misteriosa de la fúnebre montaña! Cierto, detrás de esa hostil fortaleza, alguien se halla... Se adivina no sé qué, un confuso rumor de almas... De fijo nos oyen, pero nadie nos responde nada, y resuena solamente, con vibraciones metálicas, en los ámbitos inmensos el golpazo de la aldaba. Hoy hace tres meses justos que se la llevaron, tragicamente inmóvil, y recuerdo con qué expresión desolada se plañía entre los arboles el viento del Guadarrama; y recuerdo también que al cruzar por las barriadas de Madrid me sollozó una tétrica gitana: "Señorito, una limosna por la difunta de su arma!"
0
465
Ii. tres meses
Mi amada se fue a la Muerte, partió al Misterio mi amada; se fue una tarde de invierno; iba pálida, muy pálida. Ella que, por su color, gloriosamente rosada, parecía un ser translúcido iluminado por llama interna...              ¡Qué lividez aquella, la de mi Ana, y qué frialdad! ¡Si tenía hasta las trenzas heladas! ¡Se fue a la Muerte, que es nuestra Madre, nuestra Patria y nuestra sola heredad tras este valle de lágrimas! Hoy hace tres meses justos que se la llevaron trágicamente inmóvil, y recuerdo con qué expresión desolada se plañía entre los árboles el viento del Guadarrama. ¡Tres meses de viaje! ¡Nunca fue nuestra ausencia tan larga! Noventa días sin verla, y sin una sola carta... Abismo de los abismos, distancias de las distancias, hondura de las honduras, muralla de las murallas, ¿donde tienes a mi muerta? ¡Dámela! ¡Dámela! ¡Dámela! ¡En vano en la noche lóbrega suena y resuena la aldaba con que llamo a la gran puerta del castillo que se alza en la cima misteriosa de la fúnebre montaña! Cierto, detrás de esa hostil fortaleza, alguien se halla... Se adivina no sé qué, un confuso rumor de almas... De fijo nos oyen, pero nadie nos responde nada, y resuena solamente, con vibraciones metálicas, en los ámbitos inmensos el golpazo de la aldaba. Hoy hace tres meses justos que se la llevaron, tragicamente inmóvil, y recuerdo con qué expresión desolada se plañía entre los arboles el viento del Guadarrama; y recuerdo también que al cruzar por las barriadas de Madrid me sollozó una tétrica gitana: "Señorito, una limosna por la difunta de su arma!"
Continue reading...
61
Como la lava de un volcán, que deja su huella allá por donde pasa.. transformando y alterando profundamente el paisaje. En esta danza continua entre el paso del tiempo y las cosas de la vida.. en evolucion constante. Un viaje existencial, libre de influencias tóxicas, alteradas o superficiales. Evolucionando  personalmente, florece en sincronía con lo que se piensa, se dice y se hace. En un mundo de altibajos, desdichas y sinsentidos, pero también de senderos de luz, ventura y oportunidades... ¡para seguir hacia adelante, sin estancarse! El silencio, la reflexión, la introspección, y la buena compañía nutren la mente... guiándola hacia un sendero iluminado por su propia metamorfosis y evolución constante. Transformando la existencia en arte despierto, genuino, reflexivo, en perpetuo avance. Por eso mejor, que a cada tiempo lo suyo, aprovechando cada aliento, cada instante, viviendo plenamente consciente... ¡sabiendo lo que se hace!
0
Sep 22, 2025
Sep 22, 2025 at 2:16 AM UTC
A cada tiempo lo suyo, sabiendo lo que se hace
Miel de la niebla sobre el cielo en llamas, caramelo de rosa en el poniente, y a la noche, la cálida serpiente de la sombra, creciendo en sus escamas. La bruma apaga siderales ramas, el mar azul se agrisa lentamente, todo el tiempo se vuelve opalescente entre el ardor de las postreras flamas. Sin esperanza el límite del día. Contra mi frente rómpese la estría de mi último ensueño iluminado. ¿Adón de ir, galeote sin caminos, bajo la red nocturna y sin los finos ángeles que guardaron el pasado?
0
367
Y sin los finos ángeles
Aquí estoy, ¡Azotadme! Merezco que me azoten. No lamí la rompiente, la sombra de las vacas, las espinas, la lluvia; con fervor, durante años; descalzo, estremecido, absorto, iluminado. No me postré ante el barro, ante el misterio intacto del polen, de la calma, del gusano, del pasto; por timidez, por miedo, por pudor, por cansancio. No adoré los pesebres, las ventanas heridas, los ojos de los burros, los manzanos, el alba; sin restricción, de hinojos, entregado, desnudo, con los poros erectos, con los brazos al viento, delirante, sombrío; en comunión de espanto, de humildad, de ignorancia, como hubiera deseado... ¡como hubiera deseado!
0
392
¡azotadme!
¡Qué serena va la quilla por el río de *** Suavidad y decisión, parece mano y cuchilla. Se pinta en tinta amarilla un pespunte luminoso, ya recto, ya tortuoso, de camarotes y puentes, y se adivinan las gentes con el rostro caviloso. Ya sobre el río abombado y entre sus remolcadores el barco pierde colores y luces lo iluminado. El crepúsculo ha aumentado y el humo ya es un penacho. El navío es sólo un cacho que se esfuma, que se va. Yo también me marcho ya, y era apenas un muchacho. Me voy entre altoparlantes, calesitas, farolillos, y gorriones, y grillos y el rodar de los rodantes. Todo es igualito que antes, la misma copa redonda, el agua cerúlea y honda, vigilantes, heladeros, y amoríos pasajeros perdidos bajo la fronda. ¿En dónde está mi cabeza tan rápida para ver el vuelo de una mujer o una estrellita que empieza? ¿Mi vértigo y mi pereza, y mi despreocupación? Cómo salta el corazón, y cómo late mi frente, y qué borroso el ambiente y mi ambo de confección.
0
370
Últimas décimas de la costanera