"fugaces" poems
*Yo me pregunto a veces,
¿por qué tengo que mirar al cielo,
o Por eso quiero ver las estrellas fugaces,
cuando te tengo a mi lado
Tengo el universo*
I wonder sometimes
Why do I have to look at the sky,
or why I want to see shooting stars,
when I have you by my side
I have the universe
May 6, 2014
May 6, 2014 at 6:56 AM UTC
Fleeting memories
A crushing weight
Thoughts swirl
A chaotic dance
Morbid and morose
I shudder
Sigh
Lock the door
My heart is closed
I am empty streets
And howling winds
An onslaught
Of indelicate ideas
Leaves rushing
As water
I am bleak
I long to crumble
And return to dust
To spread out
Into the vast blackness
Vacuum of the infinite
I am all
I am nothing
Existence is illusion
Dreams are more real
Yet
I do not sleep
For I fear to wake
So I remain
Ever here
Ever there
Never here
Never there
Neither
Both
Ensconced between
Light and dark
Good and evil
Life and death
Alone
Forever
Thus
I despair.
Souvenirs fugaces
Un poids écrasant
Pensées tourbillon
Une danse chaotique
Morbide et morose
Je frémis
Soupir
Verrouillez la porte
Mon cœur est fermé
Je suis rues vides
Et vents hurlants
Une attaque
D'idées indélicats
Feuilles précipiter
Comme l'eau
Je suis triste
J'ai longtemps à s'effriter
Et retourner à la poussière
Pour étaler
Dans la grande noirceur
Vide de l'infini
Je suis tout
Je ne suis rien
L'existence est illusion
Les rêves sont plus réels
Pourtant,
Je ne dors pas
Car je crains de réveiller
Donc, je reste
Jamais ici
Jamais il
Jamais ici
Jamais il
Aucun
Tous les deux
Enclavée entre
Lumière et obscurité
Bien et le mal
La vie et la mort
Seul
Toujours
Ainsi,
Je désespère.
Jul 1, 2013
Jul 1, 2013 at 1:38 AM UTC
Alas! The fleeting years glide on.
Eheu fugaces labuntar anni
So it goes, an old poet
rose, to tell the story of
the beast and the decaying glass rose,
petals falling softly cracking into broken
glass.
When you look at someone through rose tinted glasses, all the the red flags just look like flags.
raise a generation on Eminem and Cobain
then
scratch your head wondering where all us grown boys
went a little insane
from Timberlake to Bieber
Brittany to Miley
what's really changed?
anything
but our age?
a president named Bush went to war on terror
in the the middle-east,
ten years later his son does the same thing.
again I ask,
what's even changed
but
our age?
The ****** scandals begun by our ******* president
continue today under an eponymous tabloid cover
called Kardashian.
exploitation the name of the game,
everything is done for us,
especially our thinking.
less scarily,
our cooking.
there has never not been an "us vs. them"
mentality in human history.
we are cultured cannibals, tribesmen who have outgrown
our britches.
****** and racial liberation continues against
****** and racial tension
*** is cheap
drugs are cheaper
morals are depleted
agnosticism the happy sedated norm
nobody expects a revival but the saved themselves, the born
again.
well do I even wish to be born again into a life as this?
If I have learned anything thus far from life's teachings:
One is nothing and everything
Nowhere and everywhere
spirits abound where you least expect them
There is no zero and no infinity
Watch a fire burn and you will know this truth
Alas! The fleeting years glide on.
Eheu fugaces labuntar anni
Jan 1, 2016
Jan 1, 2016 at 2:37 PM UTC
Volver a los lugares
donde el tiempo
parece no haber pasado.
Los rostros aún reflejan
el cansancio de la tarde
o la desolación
de recuerdos que viajan.
Son las esquinas
de los parias
que conocieron días
de luces fugaces
y se quedaron ahí
en las milongas y los compases.
Mas son también los lares
donde muchas noches,
ebrios de poesía y arte
buscábamos los caminos
del pensamiento
y con el ingenio
eternizábamos la fugaz tarde
Los cubículos siguen allí,
aunque han cambiado los nombres;
se han ido los bohemios,
los soñadores y los danzarines,
pero, ¡oh, gran dolor!,
sólo quedan suspicacias de malandrines.
No se siente, sin embargo,
la dolorosa nostalgia
de los tiempos idos;
los momentos fueron grandiosos
y muy vívidos,
mas como ahora
ha llegado la primavera,
el sol sigue brillando
y las estrellas, cantando.
(Jorge Gómez A. 1992)
* Carabobo es una calle del antiguo Medellín.
Sep 4, 2012
Sep 4, 2012 at 9:32 AM UTC
Señora Muerte que se va llevando
todo lo bueno que en nosotros topa!...
Solos -en un rincón- vamos quedando
los demás... ¡gente mísera de tropa!
Los egoístas fatuos y perversos
de alma de trapo y corazón de estopa...;
manufactores de fugaces versos;
poetas de cuadrícula y balanza,
a toda pena, a todo amor adversos..:
los que gimen patética romanza;
lacrimosos que exhiben su película;
versistas de salón y contradanza;
cantores de la tórrida canícula;
del polo frío, del canoso invierno...
líricos de alma exánime y ridícula!
Bardos que prostituyen el eterno
jardín, y que florecen madrigales
de un olor soporífero y externo...
Vates ultra-sensibles y banales
que ningún vaho de verdad anima.
Gramáticos solemnes y letales...
Malabaristas de estudiada esgrima!
¡Oh tristeza perenne de las cosas
que no tienen sabor, -hechas a lima!
...En un rincón quedamos las tediosas
gentes sin emoción, huecas y vanas...
¡Lléguense las nocturnas mariposas
fúnebres, y que lloren las campanas...!
Este fastidio que me está matando...
¿dónde las almas íntimas, hermanas...?
¡Señora Muerte se las va llevando!
1.1k
He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.
Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.
Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como las redes no retienen el agua.
Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.
Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
1.1k
Rayos iluminadores...a veces.
Penumbras...otras muchas.
Himnos que desaparecen
en el vacío anodino
con rumbo desconocido.
Haces fotónicos fugaces
iluminan momentáneos
el espíritu y el tiempo.
Al frente de la nada sónica:
el silencio,
veloz como la luz
cómplice de algunos movimientos.
La penumbra, sin embargo, plácida
se disuelve lentamente con las noches.
Cuando la luz solar pierde su derroche,
la oscuridad se mata
con fluorescencias de avenida.
Jorge Gómez Arias
Jun 24, 2012
Jun 24, 2012 at 11:08 AM UTC
La de amores intermitentes y fugaces.
A quien le dan un intento pero no dos chances.
La de encuentros efímeros a escondidas.
Escapes irreales, soñadas huidas.
Su tímida personalidad versátil
en ocasiones se torna agobiantemente volátil.
Tiene esa extraña energía que la hace genuina,
de cada rosa muerta conserva una letal espina.
La que camina a través de la multitud
con la cabeza en alto y una desafiante actitud,
con su corto vestido ajustado
y labios de rojo tirando a morado.
Muchos la devoran con una mirada ardiente.
Secretamente eso es lo que espera impaciente.
Guiña un ojo e irrumpe sin previo aviso.
Te invita al lado equivocado del paraíso.
Especialmente a vos, nudillos de luchador.
Vos, que llevas ese mote de ganador.
Sus coloridos caprichos a los demás alteran,
pero ella actúa como si no lo supiera.
Y en sus solitarias caminatas a veces hace una parada
en aquel café donde la triste rutina se ve pausada.
Pide un jugo de naranja y se sienta en una mesa de afuera,
el vestido se le sube demasiado pero sabe lo que genera.
Piernas cruzadas provocativamente,
su lengua juega con el sorbete de forma inocente.
Su piel de seda emana cierta energía
que te golpea con imágenes de todo lo que le harías.
La de pícaras sonrisas, labios sabor miel,
sabe que de sólo pensarlo te quema la piel.
Jul 15, 2018
Jul 15, 2018 at 2:06 AM UTC
Cordero tranquilo, cordero que paces
tu grama y ajustas tu ser a la eterna armonía:
hundiendo en el lodo las plantas fugaces
huí de mis campos feraces
un día...
Ruiseñor de la selva encantada
que preludias el orto abrileño:
a pesar de la fúnebre muerte, y la sombra, y la nada,
yo tuve el ensueño.
Sendero que vas del alcor campesino
a perderte en la azul lontananza:
los dioses me han hecho un regalo divino:
la ardiente esperanza.
Espiga que mecen los vientos, espiga
que conjuntas el trigo dorado:
al influjo de soplos violentos,
en las noches de amor, he temblado.
Montaña que el sol transfigura.
Tabor al febril mediodía,
silente deidad en la noche estilífera y pura:
¡nadie supo en la tierra sombría
mi dolor, mi temblor, mi pavura!
Y vosotros, rosal florecido,
lebreles sin amo, luceros, crepúsculos,
escuchadme esta cosa tremenda: ¡He Vivido!
He vivido con alma, con sangre, con nervios, con músculos,
y voy al olvido...
705
Ay, sólo un hombre y una mujer en la noche, bajo la lluvia!
Los transeúntes pasan en la sombra hacia el silencio sin fin.
Y yo estoy solo, muriendo y muriendo en cada palabra que no digo,
en un rincón oscuro donde no llegan las estrellas.
Digo que es triste ver el rocío temblando sobre las rosas,
y que el alegre canto de los pájaros es triste también.
Yo estoy solo y tú estás lejos, y la noche nunca termina.
Ah, morir de pronto, mirando el árbol que crece en cada hoja verde!
Sí, es inútil amar, y es inútil recordar y olvidar tantas cosas pequeñas.
Y morir es más terriblemente inútil aún.
Y, sin embargo, por las calles húmedas, en las noches de otoño,
otro hombre y otra mujer se dirán las mismas palabras fugaces y eternas.
Y yo habré muerto. Y seguirá lloviendo en estas noches dulcemente tristes,
cuando se cierran las ventanas y las muchachas suspiran sin saber por qué.
547
Es evidente que te amo,
aunque aún no sé exactamente cómo.
Solo sé que se esconde en su sombra,
siguiéndome por las calles de la ciudad.
Lo descubro en sus ojos, su voz,
su boca, su sonrisa que trepa
como enredadera por sus mejillas,
ruborizada hasta las orejas.
Yo sé que te amo,
eso es evidente.
Y su risa, sus suspiros,
sus pasos,
y tu corazón que te delata
cuando uso tu pecho
como refugio, mi amor.
Te amo como si ya te hubiera amado,
como palabras fugaces
destellando en la noche,
entre las ramas florecidas
de un árbol cuyo nombre aún desconozco.
Perdido, me encontré
otra vez amando.
Feb 18, 2025
Feb 18, 2025 at 6:30 PM UTC
Cuando volvemos las fugaces horas
del pasado a evocar,
temblando brilla en sus pestañas negras
una lágrima pronta a resbalar.
Y, al fin, resbala y cae como gota
de rocío al pensar
que cual hoy por ayer, por hoy mañana,
volveremos los dos a suspirar.
403
¡Buenas noches, mi amor, y hasta mañana!
Hasta mañana, sí, cuando amanezca,
y yo, después de más de cuarenta años
de incoherente soñar, abra y estriegue
los ojos del espíritu,
como quien ha dormido mucho, mucho,
y vaya lentamente despertando,
y, en una progresiva lucidez,
ate los cabos del ayer de mi alma
(antes de que la carne la ligara)
y de hoy prodigioso
en que habré de encontrarme, en ese plano
en que ya nada es ilusión y todo
es verdad...
¡Buenas
noches, amor mío,
buenas noches! Yo quedo en las tinieblas
y tú volaste hacia el amanecer...
¡Hasta mañana, amor, hasta mañana!
Porque, aun en cuando el destino
acumulara lustro sobre lustro
de mi prisión por vida, son fugaces
esos lustros; sucédense los días
como rosarios, cuyas cuentas magnas
son los domingos...
Son los domingos, en que, con mis flores,
voy invariablemente al cementerio
donde yacen tus formas adoradas.
¿Cuántos ramos de flores
he llevado a tu tumba? No lo sé.
¿Cuántos he de llevar? Tal vez ya pocos.
¡Tal vez ya pocos! ¡Oh, qué perspectiva
deliciosa!
¡Quizá el carcelero
se acerca con sus llaves resonantes
a abrir mi calabozo para siempre!
¿Es por ventura el eco de sus pasos
el que se oye, a través de la ventana,
avanzar por los quietos corredores?
¡Buenas noches, amor de mis amores!
Hasta luego, tal vez..., o hasta mañana.
462
No tengo miedo nombraros
ya con vuestros nombres,
cosas vivas, transitorias.
(Unidas sois un acorde
de la eternidad; dispersas
-nota a nota, nombre a nombre,
fecha a fecha-, vais muriendo
al son del tiempo que corre).
No tengo miedo nombraros.
Qué importa que no le importen
al que viva, cuando yo
haya muerto, vuestros nombres.
Qué importa que rían cuando
escuchen mis sinrazones.
Vosotras sois lo que sois
para mí: mágico bosque
perecedero, campanas
que regaláis vuestros sones
sólo al que os golpea. Cómo
darlos al que no os oye,
fundir para sus oídos
metal que el instante rompe,
metal que funde el instante
para un instante del hombre.
No tengo miedo nombraros
ya con vuestros nombres.
Sé que podría fingiros
eternidad. Vero adonde
elevaros, arrojaros,
hundiros en qué horizonte.
Por qué arrancaros los pétalos
que la lluvia descompone.
Mías sois, cosas fugaces,
bajo marchitables nombres
Actos, instantes que el viento
curva, azota, araña, rompe;
suma ardiente de relámpagos,
rueda de locos colores.
Otoños de pensamientos
sucesivos, liman, roen
vuestra realidad, la esfuman
como el sueño en el insomne.
Pero sois yo, soy vosotras,
astro viejo en vuestro orbe
perecedero, almas, alma.
Orquesta de ruiseñores,
soñáis al alba el recuerdo
de vuestro canto de anoche.
Nombraros ¿no es poseeros
para siempre, cosas, nombres?
430
Nous marchions indécis
j’ai perçu l’interdit
Nos regards se croisaient
Ton image absorbant
Toute mon attention
Je devenais otage
De fugaces obsessions
et d’effrayants mirages
Servile à tes paroles
et libre de t’aimer
L’instant d’une soirée
initiée par l’alcool
Peut-être par l’audace
La fin du boulevard
semblait être une impasse
Inévitable poignard.
Une douce tristesse
Submergeait mes désirs
Captifs des souvenirs
délivrés par l’ivresse
Tu rentras donc chez toi
Me laissant, toi apôtre
En ébranlant ma foi
Le choix d’en aimer un autre.
Les nuits d’Hiver ne m’avaient jamais autant paru éphémères.
Oct 25, 2022
Oct 25, 2022 at 4:01 PM UTC
En el tronco de un árbol voy a grabar tu nombre
pero con mi capricho, vulgarmente galante,
dejaré satisfecha mi vanidad de hombre,
acaso más profunda que mi orgullo de amante.
En esas letras toscas que grabará mi mano,
tu nombre sin ternura crecerá hacia el olvido,
pues, fatalmente, un surco que ha florecido en vano
es cien veces más triste que el que no ha florecido.
Y pasarán las nubes sobre el árbol que ignora
que hay amores fugaces como sus primaveras...
Y un día, al ver el nombre que estoy grabando ahora,
me encogeré de hombros, sin recordar quién eras...
362
Sigo
solo me sigo
y en otro absorto otro beodo lodo baldío
por neuroyertos rumbos horas opio desfondes
me persigo
junto a tan tantas otras bellas concas corolas erolocas
entre fugaces muertes sin memoria
y a tantos otros otros grasos ceros costrudos que me opan
mientras sigo y me sigo
y me recontrasigo
de un extremo a otro estero
aridandantemente
sin estar ya conmigo ni ser un otro otro
379
La intermitencia abunda,
en nuestros cuerpos fríos,
de sentimientos muertos,
de esperanzas fugaces.
Encuentro preciso de instante.
Volatil pasión exitante.
Falsa esperanza infantil
del acontecer tardío.
Encuentro preciso de amantes.
Olvidadas caricias saciantes.
Los anhelos crecientes,
en nuestras almas rotas,
de sentimientos vivos,
de esperanzas bobas.
Sep 27, 2017
Sep 27, 2017 at 11:45 PM UTC
Inclinado en una tarde sombría,
Entre tinieblas y la falta de calor,
Te solté como un pájaro nocturno
Y te vi volar entre las primeras
Estrellas que centellan tú llegada
Como mi alma cuando la tocastes
Por primate vez Amor mío.
Y aunque fui yo quien te solté,
Eh ido marcando con antorchas
Tu llegada inesperada.
Tengo historias que contarte,
Comida para enseñarte,
Besos que regalarte,
Callados, delirantes
Se pierden en este pueblo
En donde te amaba.
Oh mi vida,
Entre el silencio que me arropa
Y la voz algo se va muriendo,
Algo de angustia y olvido,
Algo entre las nubes y las estrellas,
Algo como la caída de un árbol.
Sin embargo, mis cuerdas vocales
Se bañan entren estas palabras fugaces,
Algo canta entre señales de humo,
Gritar, cantar, huir entre hojas
Marchitas del invierno.
Tú estás aquí, tú no huyes,
Tú me responderás hasta el último grito,
Sin embargo, alguna vez vi como corría
La tristeza debajo de las olas de tus ojos,
Y mi todo, apenas quedan gotas temblando.
Y triste y fuerte amor mío,
Que haces de repente que no llegas?
Dec 3, 2023
Dec 3, 2023 at 10:30 AM UTC