"fogata" poems
*trigger, strong language
Soy un puñal
certero al corazón
de la construcción social
I am a ******
flaming ******
*** (repeat after me…)
fagggggg
faaaaaggggggg:
soy una fogata
I am fire and heat
I raise from the ashes
of hundreds of years
of silence, love and tears
soy joto, maricon, rarito
I am queer
poderoso, vulnerable
soy “bonito”
soy pajaro, pato, ****
I can fly, i’ve got wings tu sabes
don’t **** with me
soy astuto
soy perra
soy una fiera
mi cuerpo
cruza fronteras
como si fuera coyote
as if I was a pollera
soy de la mano caída
mi mano apunta a la tierra
por que soy fuerza divina
I am multiplicity
survivor, resister
soy grande
como mi madre, como mi abuela
I am all powerful, sublime
if I wasn’t
why would you feel so threaten
at the mere sight of my eyes…
Jan 30, 2014
Jan 30, 2014 at 4:56 AM UTC
el feroz coito interrumpido,
por esa mirada, de mujer gato,
de leona de fuego.
tu cuerpo gritaba por el
placer, escondido de tu propio
deseo.
clamas por un toque lascivo,
buscas que te azote
tenderly.
y luego te ame en silencio.
la feroz torsión de tu
cuerpo, rozando
el mio.
la mustia y quieta llama,
se volvió fogata, en tus entrañas,
de mujer felina.
ruges por mi mordida,
luego te dejas estar,
mirando silente.
que aquella bestia deseada,
te folle en la oscuridad,
como niña buena, que
desea peligro.
y el roce equinoccial se
vuelve placentero,
como si el dolor y la perdida,
fuernan la exquisita concecuencia,
de ser lo que eres, una leona,
una diosa que muerde el polvo,
entre la perdida y lo exquisito
en tu caída, y en tu
humanización
estando perdida hallaste el centro,
tu leona, rugiendo,
amada bestia.
perdida entre los estertores,
de tus entrañas, en fuego, y entre ese
fuego la hallaste
tu leona,tu leoparda
hermosa salvaje,
serena.
davide montesquieu
Oct 29, 2015
Oct 29, 2015 at 12:13 AM UTC
La mujer que yo amo
No es quien crees que es
Le escribo poemas a diario
Le dedico las palabras más bellas del diccionario
Mas no entiende el trasfondo
No ve más allá de la superficie
La mujer que yo amo
No conoce el amor
Acepta amores de cama
Amores de cuerpos desnudos
De sudorosas cabelleras
De sucias sábanas y vacíos amaneceres
La mujer que yo amo
Me ama de vuelta
Pero no conoce el alcance de mi amor
No quiere verlo o no se da cuenta
Un trago o un viaje le bastan
Para caer en brazos de otro hombre
Conmigo desahoga sus penas
Conmigo llora su soledad y su miseria
Conmigo habla hasta que los segundos se tornan horas
Pero no soy yo su salvación
La mujer que yo amo
Nunca cae en mis brazos
Aquellos que la han de proteger
Aquellos que la envuelven con el calor de una fogata en un frío y apartado bosque
Aquellos que sostienen las piezas de su roto corazón juntos en su lugar
La mujer que yo amo
No es quien crees que es
Oct 16, 2016
Oct 16, 2016 at 4:47 PM UTC
gracias aroma
azul,
fogata
encelo.
Gracias pelo
caballo
mandarino.
Gracias pudor
turquesa
embrujo
vela,
llamarada
quietud
azar
delirio.
Gracias a los racimos
a la tarde,
a la sed
al fervor
a las arrugas,
al silencio
a los senos
a la noche,
a la danza
a la lumbre
a la espesura.
Muchas gracias al humo
a los microbios,
al despertar
al cuerno
a la belleza,
a la esponja
a la duda
a la semilla,
a la sangre
a los toros
a la siesta.
Gracias por la ebriedad,
por la vagancia,
por el aire
la piel
las alamedas,
por el absurdo de hoy
y de mañana,
desazón
avidez
calma
alegría,
nostalgia
desamor
ceniza llanto.
Gracias a lo que nace,
a lo que muere,
a las uñas
las alas
las hormigas,
los reflejos
el viento
la rompiente,
el olvido
los granos
la locura.
Muchas gracias gusano.
Gracias huevo.
Gracias fango,
sonido.
Gracias piedra.
Muchas gracias por todo
Muchas gracias.
Oliverio Girondo,
agradecido.
1.1k
Ay hijo, sabes, sabes
de dónde vienes?
De un lago con gaviotas
blancas y hambrientas.
Junto al agua de invierno
ella y yo levantamos
una fogata roja
gastándonos los labios
de besarnos el alma,
echando al fuego todo,
quemándonos la vida.
Así llegaste al mundo.
Pero ella para verme
y para verte un día
atravesó los mares
y yo para abrazar
su pequeña cintura
toda la tierra anduve,
con guerras y montañas,
con arenas y espinas.
Así llegaste al mundo.
De tantos sitios vienes,
del agua y de la tierra,
del fuego y de la nieve,
de tan lejos caminas
hacia nosotros dos,
desde el amor terrible
que nos ha encadenado,
que queremos saber
cómo eres, qué nos dices,
porque tú sabes más
del mundo que te dimos.
Como una gran tormenta
sacudimos nosotros
el árbol de la vida
hasta las más ocultas
fibras de las raíces
y apareces ahora
cantando en el follaje,
en la más alta rama
que contigo alcanzamos.
1.1k
Te hablo de vos,
te llamo a gritos,
vos que te escondes
timida y espontánea,
luz nocturna.
Vos que me llamas
cantando, cuando tocas
las teclas del piano.
Vos que me tejes
los cuentos antes de ir
a la cama, a vos que te extraño
como al fuego de una fogata.
Vos que tienes voz
de poeta y el alma
de un carrusel.
Ha vos petalo de flor
que flota en el tiempo,
vos que pareces alma en pena
todas las noches,
vos mujer de colores
que pintas los sueños
de este hombre.
Te trato de vos
y no de usted
por que te siento
cercana, ha vos
amiga, familia, hermana.
A vos, solo a vos
que me conoces
tal como soy.
No me hables
de otra cosa
que no sea de vos...
Sep 25, 2017
Sep 25, 2017 at 4:57 PM UTC
Cada uno de nosotros quiere ser amado, abrazado, besado y colmado de regalos.
Pero el Amor tiene su propia personalidad y exigencias. No es un plato servido en una vasija de oro. El Amor verdadero viene a ti si tienes un corazón puro y eres verdadero a ti mismo dando de tu riqueza interior.
Palabras solas no satisfacen al Amor. Después de todo Amar es un verbo y entonces exige acción, atención, admiración y cuidado.
Es muy parecido a un fuego alimentado solo de encendajas que se muere dentro de una hora. No le gustaría más escoger el leño más grande que se encuentre para que dure hasta la luz de la mañana.
Y aun para guardar ese fuego vivo tiene que volver al bosque muchas veces para obtener los mejores pedazos de leño. Aunque la madera no se corta de si misma tiene que hacerlo tú mismo.
Solo así entonces tu fogata te depura, te calienta y te provee con medios de alimentarte mientras que hagas tu parte.
El Bosque es tu corazón donde hallaras la mejor madera del mundo. Es gratuita, abundante y accesible en la tierra del silencio dorado.
Ahora es el verdadero maestro de una “fogata” atractiva y durable y los dos de Uds. pueden gozar en ese éxtasis cómodo y hypnotizante.
Sep 4, 2015
Sep 4, 2015 at 2:24 PM UTC
Una esperanza un huerto un páramo
una migaja entre dos hambres
el amor es campo minado
un jubileo de la sangre
cáliz y musgo / cruz y sésamo
pobre bisagra entre voraces
el amor es un sueño abierto
un centro con pocas filiales
un todo al borde de la nada
fogata que será ceniza
el amor es una palabra
un pedacito de utopía
es todo eso y mucho menos
y mucho más / es una isla
una borrasca / un lago quieto
sintetizando yo diría
que el amor es una alcachofa
que va perdiendo sus enigmas
hasta que queda una zozobra
una esperanza un fantasma.
776
Humo y hojas de árbol
la fogata lejana
desde la ventana
el paisaje morado
con el sol casi oculto.
No te dejare caer
esas son palabras
de mucho querer.
Cuando has quedado partido en tres
te construyes poco a poco
vas dejando tus partes en el camino
vas perdiendo un poco de esencia.
Y ahí es cuando te autodestruyes
por no sacar la espina de un amor
que no valía la pena
te has escondido
de tu vergüenza
que dejaste de
hacer y de querer
No te dejes caer
No es bonito estar abajo
No te dejes caer
nadie te va recoger
No te dejes caer
y si la caída libre es inevitable
mantente viendo al cielo
pero no te dejes en aquel frio suelo
aprende y vuelve a nacer
Apr 24, 2019
Apr 24, 2019 at 2:30 AM UTC
Hay que ingerir distancia,
lanudos nubarrones,
secas parvas de siesta,
arena sin historia,
llanura,
vizcacheras,
caminos con tropillas.
de nubes,
de ladridos,
de briosa polvareda.
Hay que rumiar la yerba
que sazonan las vacas
con su orín,
y sus colas;
la tierra que se escapa
bajo los alambrados,
con su olor a chinita,
a zorrino,
a fogata,
con sus huesos de fósil,
de potro,
de tapera,
y sus largos mugidos
y sus guampas, al aire,
de molino,
de toro...
Hay que agarrar la tierra,
calentita o helada,
y comerla
¡comerla!
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El invierno ha tocado a mi puerta
y no tengo quien me abrigue.
Mi cuerpo y alma, piden a gritos
el calor de unos besos sinceros,
una fogata de abrazos tentadores,
el arruyo adulador de unos ojos
que no quieran sino mirarme con locura.
Pasiones para satisfacer mi hambre,
una locura de amaneceres desnudos
que me dejen sin aliento.
Sonrisas. Bailes en la cama,
con el morbo lujurioso
de la música de unos labios,
que gritan de placer.
Alejar a Cupido de mí,
como quien huye de la lluvia fría,
buscando refugio entre los portales
de una boca ardiente,
en los sabores que en una piel se anidan,
alumbrando el camino a casa
con la luz de sus ojos,
para que nada dañe el apogeo
de lascivia y tentación prohibida,
aventuras de las cuáles no sabe el amor;
con promesas que se quedan en la tierra
mientras yo busco tocar el cielo.
Jan 12, 2025
Jan 12, 2025 at 8:18 AM UTC