"esperanzas" poems
Irrita la garganta y daña el hígado,
que bastante ya se ha visto machacado
por años de prácticas funestas.
El más ****** líquido,
encuentra camino en mi esófago,
repleto de falsas esperanzas,
va camino abajo y patea mis entrañas
encargándose de dejar escapar la cordura.
Menos por menos es más,
y aquello que te vuelva inestable
en una casa sin columnas ni vigas,
seguro te hará sentir a salvo.
Fuerte aroma y tacto cuestionable,
aunque lo conozcas desde siempre,
todas las veces se siente
como el primer beso
pero con mordida.
Como champaña descorchada,
hace florecer cualquier pensamiento,
entre palabras que escapan a duras penas
de la lengua envenenada y adormecida.
El que lo niegue no lo ha probado,
y si lo probó y lo negó,
tiene ante usted a un ángel limpio y puro,
puesto que ésta es la poción de los pisoteados.
Aug 31, 2017
Aug 31, 2017 at 10:01 AM UTC
Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido.
Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor.
Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahi nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha.
Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno
ahora estoy solo
francamente
solo.
Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
2.5k
Empecemos.
𝘜𝘮𝘱𝘪𝘴𝘢𝘩𝘢𝘯 𝘯𝘢 𝘯𝘢𝘵𝘪𝘯.
Cojamos las sillas, sentémonos
y empecemos a comer.
𝘒𝘶𝘮𝘶𝘩𝘢 𝘵𝘢𝘺𝘰 𝘯𝘨 𝘮𝘨𝘢 𝘴𝘪𝘭𝘺𝘢, 𝘶𝘮𝘶𝘱𝘰
𝘢𝘵 𝘶𝘮𝘱𝘪𝘴𝘢𝘩𝘢𝘯 𝘯𝘢𝘯𝘨 𝘬𝘶𝘮𝘢𝘪𝘯.
En esta mesa, eres el único discípulo.
𝘚𝘢 𝘮𝘦𝘴𝘢𝘯𝘨 𝘪𝘵𝘰, 𝘪𝘬𝘢𝘸 𝘭𝘢𝘯𝘨 𝘢𝘯𝘨 𝘵𝘢𝘯𝘨𝘪𝘯𝘨 𝘥𝘪𝘴𝘪𝘱𝘶𝘭𝘰.
Toma mi cuerpo...
𝘒𝘶𝘯𝘪𝘯 𝘮𝘰 𝘢𝘯𝘨 𝘬𝘢𝘵𝘢𝘸𝘢𝘯 𝘬𝘰...
Y mis huesos, vale, rómpelos...
𝘔𝘨𝘢 𝘣𝘶𝘵𝘰 𝘬𝘰'𝘺 𝘣𝘢𝘭𝘪-𝘣𝘢𝘭𝘪𝘪𝘯 𝘮𝘰...
Y te digo;
"Esto es mi cuerpo, entregado por ti,
hacer esto en memoria de mí."
"𝘐𝘵𝘰 𝘢𝘯𝘨 𝘢𝘬𝘪𝘯𝘨 𝘬𝘢𝘵𝘢𝘸𝘢𝘯, 𝘯𝘢 𝘪𝘣𝘪𝘯𝘪𝘨𝘢𝘺 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘴𝘢'𝘺𝘰,
𝘨𝘢𝘸𝘪𝘯 𝘮𝘰 𝘪𝘵𝘰 𝘴𝘢 𝘱𝘢𝘨-𝘢𝘭𝘢-𝘢𝘭𝘢 𝘴𝘢 𝘢𝘬𝘪𝘯."
Y toma la copa, lleno de mis lágrimas,
esperanzas y sueños.
𝘈𝘵 𝘬𝘶𝘯𝘪𝘯 𝘮𝘰 𝘢𝘯𝘨 𝘬𝘰𝘱𝘪𝘵𝘢, 𝘯𝘢 𝘯𝘢𝘨𝘭𝘢𝘭𝘢𝘮𝘢𝘯 𝘯𝘨 𝘮𝘨𝘢 𝘭𝘶𝘩𝘢,
𝘱𝘢𝘨-𝘢𝘴𝘢 𝘢𝘵 𝘱𝘢𝘯𝘨𝘢𝘳𝘢𝘱 𝘬𝘰.
"Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre,
que es derramada por ti."
"𝘈𝘯𝘨 𝘬𝘰𝘱𝘪𝘵𝘢𝘯𝘨 𝘪𝘵𝘰 𝘢𝘺 𝘢𝘯𝘨 𝘣𝘢𝘨𝘰𝘯𝘨 𝘵𝘪𝘱𝘢𝘯 𝘴𝘢 𝘢𝘬𝘪𝘯𝘨 𝘥𝘶𝘨𝘰,
𝘯𝘢 𝘪𝘣𝘪𝘯𝘶𝘩𝘰𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘴𝘢'𝘺𝘰"
En verdad, créeme, me traicionarás...
𝘈𝘯𝘨 𝘵𝘰𝘵𝘰𝘰, 𝘵𝘢𝘵𝘳𝘢𝘺𝘥𝘰𝘳𝘪𝘯 𝘮𝘰 𝘢𝘬𝘰 𝘰 𝘣𝘢𝘬𝘢 𝘵𝘢𝘱𝘰𝘴 𝘯𝘢...
Pero está bien, lo estaba anticipando...
𝘗𝘦𝘳𝘰 𝘢𝘺𝘰𝘴 𝘭𝘢𝘯𝘨, 𝘪𝘯𝘢𝘢𝘯𝘵𝘢𝘣𝘢𝘺𝘢𝘯𝘢𝘯 𝘬𝘰 𝘳𝘪𝘯 𝘪𝘵𝘰...
Pero primero come conmigo, quiero
disfrutar esta ultima comida contigo.
𝘗𝘦𝘳𝘰 𝘬𝘶𝘮𝘢𝘪𝘯 𝘬𝘢 𝘮𝘶𝘯𝘢 𝘬𝘢𝘴𝘢𝘮𝘢 𝘬𝘰,
𝘨𝘶𝘴𝘵𝘰 𝘬𝘰𝘯𝘨 𝘭𝘢𝘴𝘢𝘱𝘪𝘯 𝘢𝘯𝘨 𝘩𝘶𝘭𝘪𝘯𝘨 𝘩𝘢𝘱𝘶𝘯𝘢𝘯 𝘬𝘢𝘴𝘢𝘮𝘢 𝘮𝘰.
Quédate conmigo, hasta que me lleven...
𝘔𝘢𝘯𝘢𝘵𝘪𝘭𝘪 𝘴𝘢 𝘱𝘪𝘭𝘪𝘯𝘨 𝘬𝘰, 𝘣𝘢𝘨𝘰 𝘯𝘪𝘭𝘢 𝘬𝘰 𝘥𝘢𝘬𝘱𝘪𝘯...
Oremos toda la noche, hasta llegar al cielo.
Y antes de enfrentar el calvario...
𝘔𝘢𝘨𝘥𝘢𝘴𝘢𝘭 𝘵𝘢𝘺𝘰 𝘣𝘶𝘰𝘯𝘨 𝘨𝘢𝘣𝘪, 𝘩𝘢𝘯𝘨𝘨𝘢𝘯𝘨 𝘮𝘢𝘢𝘣𝘰𝘵 𝘢𝘯𝘨 𝘭𝘢𝘯𝘨𝘪𝘵.
𝘈𝘵 𝘣𝘢𝘨𝘰 𝘬𝘰 𝘩𝘢𝘳𝘢𝘱𝘪𝘯 𝘢𝘯𝘨 𝘬𝘢𝘭𝘣𝘢𝘳𝘺𝘰...
Mar 28, 2024
Mar 28, 2024 at 9:15 AM UTC
vuelve a acariciar mi cara y rómpeme
ya de verdad no me importa
tú seguirás y yo me quedaré aquí
con miles de pedazos de lo que solía ser mi persona
con miles de sueños y esperanzas
con un corazón roto
una mente destrozada
un impulso
un latido
nada
May 12, 2017
May 12, 2017 at 1:07 AM UTC
Mientras tanto, estás esperando la respuesta de esa persona que es importante en tu vida, pero nada ha llegado.
Comienzas a desesperarte pensando en lo que podría estar pasando.
Es ahí, cuando no aguantas más, decides hacer una pequeña búsqueda y algo terribe te vas a encontrar.
Esa persona ya no es quien creías, te derrumbas por dentro y sin palabras comienzas a llorar.
Te das cuenta de lo mucho que la querías y que por ella cualquier cosa darías, pero vuelves a pensar y caes en cuenta de que a ella nada de eso le va a importar.
Mientras esa persona sigue su vida como si nada pasara, tú te mantienes en una esquina callado, pensando, sin querer alguien a tu lado.
¿Qué más se puede hacer?
Es tiempo de aceptar la realidad y con tu vida seguir, como si esa persona ya no viviera en ti.
Los recuerdos invaden tu mente, pero eso nadie lo ve, claramente.
Sigues tu rutina diaria, sonriendo y pretendiendo, pero nadie sabe que en tu interior sientes que estás muriendo.
Esa es la historia de un niño locamente enamorado, cuando de su confianza y nobleza abusaron, cuando por ella todo lo había dado, cuando todas sus esperanzas han quitado y sus sueños han esbaratado.
Mar 19, 2015
Mar 19, 2015 at 9:32 PM UTC
Nos enseñaron desde niños
cómo se forma un cuerpo
sus órganos sus huesos
sus funciones sus sitios
pero nunca supimos
de qué estaba hecha el alma
¿será de sentimientos /
de ensueños / de esperanzas?
¿de emociones / de tirrias /
de estupores?
lo cierto es que / ignorada /
el alma arde en su fuego
tiene espasmos oscuros
punzadas de ternura
suburbios de delirio
¿será tal vez una inquilina
del corazón? ¿o viceversa?
entre ellos no hay frontera
¿o será la asesora
principal de la mente?
¿o viceversa?
entre ellas no hay disputa
¿o será capataza
de la pobre conciencia?
¿o viceversa?
entre ellas no hay acuerdo
el alma tiene hambres
y cuando está famélica
puede herir
puede armarse
de enconos o de furias
no hay que pensar que el alma
es un tul de inocencia
ajeno a los agravios
que sufren cuerpo y alma
en el alma se forman
abscesos de rencores
tumores de impaciencia
hernias de desamparo
el problema es que no hay
cirujanos de alma
ni siquiera herbolarios
el alma es un secreto / una noción
una nube que suele anunciar llanto
pero después de tantas búsquedas
de pesquisas inútiles
y de adivinaciones
nos queda apenas una certidumbre /
que el alma no es el cuerpo
pero muere con él
1.3k
Entonces, es ahí cuando todo comienza a cambiar.
Crees tener esperanzas, pero todo sigue igual.
Cada noche me desvelo pensando en un día nuevo,
cuando las cosas sean distintas y no exista la monotonía.
La falta de amor se siente.
Las noches de locura
se convirtieron en algo poco frecuente.
Los detalles, las sonrisas y todos aquellos momentos especiales
se encuentran navegando en los mares.
¿Qué pasó con aquellos días?
En los que solíamos amanecernos
hablando sobre nuestras vidas.
Ahora el silencio las opaca.
Las conversaciones se vuelven cortas
y cada vez más amargas.
Hay algo en nosotros que ha cambiado
¿aún nos seguiremos amando?
Durante el día pienso,
pero cuando el cielo se torna oscuro
se vuelve más intenso.
No sé si te pasa igual,
mas cierto es,
las cosas están por cambiar.
Muchas veces nos hemos fallado
y el dolor seguirá presente
mientras lo tengamos en nuestras mentes.
Nostálgica y afligida me he podido sentir,
pero en mi interior está esa fe por ti.
Mirándome al espejo, en falta de cariño
me he encontrado
y en lo único que pienso es
en estar a tu lado.
Una vida tranquila
quisiera presenciar.
Sin problemas ni escándalos
y gente entrometida en la vida de los demás.
¿Podremos nosotros seguir adelante?
¿O será otra historia con un final espeluznante?
Jan 9, 2015
Jan 9, 2015 at 3:46 PM UTC
Te busco en las esquinas del pueblo
Te busco en los ojos de los caballeros
Te busco como una niña perdida
busca a su madre
Con angustia, con miedo
Miedo a encontrarte entre otros brazos
Miedo de hallarte con otra boca
Pero aun asi tengo esperanzas
de encontrarte entero
porque de poder encontrar pedazos tuyos
eso si pude hacer
Encontre tus ojos mientras miraba el cielo estrellado
una noche oscura en el Beni
Halle tu sonrisa por ahi en el mar
azul de Brasil
Senti el rozo de tus dedos
Mientras el viento jugaba con mi pelo
en pleno Los Angeles
No te he perdido para siempre
Eso me sigo diciendo
Y sigo viajando porque
te sigo buscando con esperanzas
de poder juntar todos los pedazos tuyos
y que formen el rompe cabezas
mas bien rompe corazones y mentes y almas
y que finalmente te pueda nuevamente ver
Deje mi corazon en tus manos hace mucho tiempo
y al irme, me lo quise llevar
termino en dos pedazos
yo con una mitad y tu con la otra
espero que al igual que yo estes buscando la otra mitad
Oct 27, 2014
Oct 27, 2014 at 4:24 AM UTC
El cuento es muy sencillo
usted nace en su tiempo
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
y el temerario insecto
que será pisoteado
por su zapato nuevo
usted sufre de veras
reclama por comida
y por deber ajeno
o acaso por rutina
llora limpio de culpas
benditas o malditas
hasta que llega el sueño
y lo descalifica
usted se transfigura
ama casi hasta el colmo
logra sentirse eterno
de tanto y tanto asombro
pero las esperanzas
no llegan al otoño
y el corazón profeta
se convierte en escombros
usted por fin aprende
y usa lo aprendido
para saber que el mundo
es como un laberinto
en sus momentos claves
infierno o paraíso
amor o desamparo
y siempre siempre un lío
usted madura y busca
las señas del presente
los ritos del pasado
y hasta el futuro en cierne
quizá se ha vuelto sabio
irremediablemente
y cuando nada falta
entonces usted muere
1.1k
Sí, yo amaba lo azul con ardimiento:
las montañas excelsas, los sutiles
crespones de zafir del firmamento,
el piélago sin fin, cuyo lamento
arrulló mis ensueños juveniles.
Callaba mi laúd cuando despliega
cada estrella purísima su broche,
el universo en la quietud navega,
y la luna, hoz de plata, surge y siega
el haz d'espesas sombras de la noche.
Cantaba, si l'aurora descorría
en el Oriente sus rosados velos,
si el aljófar al campo descendía,
y el sol, urna de oro que se abría,
inundaba de luz todos los cielos.
Mas hoy amo la noche, la galana,
de dulce majestad, horas tranquilas
y solemnes, la nubia soberana,
la d'espléndida pompa americana:
¡la noche tropical de tus pupilas!
Hoy esquivo del alba los sonrojos,
su saeta de oro me maltrata,
y el corazón, sin pena y sin enojos,
tan sólo ante lo ***** de tus ojos
como el iris del búho se dilata.
¿Qu'encanto hubiera semejante al tuyo,
oh, noche mía? ¡Tu beldad me asombra!
Yo, qu'esplendores matutinos huyo,
¡dejo el alma que agite, cual cocuyo,
sus alas coruscantes en tu sombra!
Si siempre he de sentir esa mirada
fija en mi rostro, poderosa y tierna,
¡adiós, por siempre adiós, rubia alborada!;
doncella de la veste sonrosada:
¡que reine en mi redor la noche eterna!
¡Oh, noche! Ven a mí llena d'encanto;
mientras con vuelo misterioso avanzas,
nada más para ti será mi canto,
y en los brunos repliegues de tu manto,
su cáliz abrirán mis esperanzas...
1k
Te lo digo ahora
Y nunca más lo repetiré
No soy buena persona
Nunca lo fui ni lo seré
Así que mantén tu distancia
O yo te alejaré
Conmigo sólo viene dolor
Es lo único que prometeré
No pretendas quererme
Nunca te creeré
No me ofrezcas amistad
No la aceptaré
Confíe en ti {es verdad}
Pero nunca más lo haré
No tengas falsas esperanzas
Mi advertencia te daré
Alejaté de mi
O yo te alejaré
Nunca me conocerás
Ni yo te conoceré
Si ahora te quieres ir
Dolerá, pero entenderé
Apr 12, 2014
Apr 12, 2014 at 11:38 PM UTC
¿Suspiros?... ¡Aire!... ¿Lágrimas?... ¡Agua!
¿Insomnios?... ¡Nervios! Tenéis razón:
¡Y yo no duermo, llorando penas!
¡Y yo suspiro, sintiendo amor!
Seres felices los que ignoramos
Que amor, ternura, dicha y pesar,
Sólo son causas que determinan
Las secreciones del lagrimal.
Hay algo oculto, misterio santo,
De nuestra vida fuerza y poder,
Ignota llama, constante impulso
Que todos sienten, que nadie ve.
¿La sangre acaso? ¡callad, ilusos!
¿La sangre puede reír, llorar?
¿Guardan sus globos los pensamientos,
Las esperanzas, lo inmaterial?
¿Quizá los nervios? Hilos que llevan
Hasta el cerebro la sensación,
¿También trasmiten los sentimientos
Que nos elevan buscando a Dios?
Duermo en la alcoba sola y oscura,
Y no es tan negra mi soledad,
Pues ya dormido, con otros ojos
Miro las formas de lo ideal.
¿En qué pupilas y en qué retina
Se graba el ángel que alcanzo a ver?
¿Por qué sin ojos mirarlo puedo,
Y estando mudo, le hablo también?
¡Sangre! No bastas para la mente.
Prestas al barro tinte y color;
Y de igual modo correr podrías
Dentro la estatua de Pigmalión.
Mas este impulso secreto y vago
Que le llamamos sentir, pensar;
Que nos eleva, que nos contiene,
Que deja al barro, y al cielo va;
Esta secreta llama que encierra
Conciencia, juicio, talento, amor;
Que no se palpa, que no se mide:
La fe, la gloria, la inspiración;
No está en los nervios ni está en la sangre;
¡No! que si fuese materia vil,
Cuando se duerme bajo la tumba,
Con sangre y nervios quedara allí.
Eso es eterno. La ciencia, el arte,
Reflejos suyos siempre serán.
Fuera del alma ¡cuán pobres somos!
¡Todo se muere! ¡Todo se va!
1k
En crespa tempestad del oro undoso
Nada golfos de luz ardiente y pura
Mi corazón, sediento de hermosura,
Si el cabello deslazas generoso.
Leandro, en mar de fuego proceloso,
Su amor ostenta, su vivir apura;
Ícaro, en senda de oro mal segura,
Arde sus alas por morir glorioso.
Con pretensión de Fénix encendidas
Sus esperanzas, que difuntas lloro,
Intenta que su muerte engendre vidas.
Avaro y rico y pobre, en el tesoro
El castigo y la hambre imita a Midas,
Tántalo en fugitiva fuente de oro.
930
No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!
904
De pasión sobrante y sueños de ceniza
un pálido palio llevo, un cortejo evidente,
un viento de metal que vive solo,
un sirviente mortal vestido de hambre,
y en lo fresco que baja del árbol, en la esencia del sol
que su salud de astro implanta en las flores,
cuando a mi piel parecida al oro llega el placer,
tú, fantasma coral con pies de tigre,
tú, ocasión funeral, reunión ígnea,
acechando la patria en que sobrevivo
con tus lanzas lunares que tiemblan un poco.
Porque la ventana que el mediodía vacío atraviesa
tiene un día cualquiera mayor aire en sus alas,
el frenesí hincha el traje y el sueño al sombrero,
una abeja extremada arde sin tregua.
Ahora, qué imprevisto paso hace crujir los caminos?
Qué vapor de estación lúgubre, qué rostro
de cristal,
y aún más, qué sonido de carro viejo con espigas?
Ay, una a una, la ola que llora y la sal que se triza,
y el tiempo del amor celestial que pasa volando,
han tenido voz de huéspedes y espacio en la espera.
De distancias llevadas a cabo, de resentimientos infieles,
de hereditarias esperanzas mezcladas con sombra,
de asistencias desgarradoramente dulces
y días de transparente veta y estatua floral,
qué subsiste en mi término escaso, en mi débil
producto?
De mi lecho amarillo y de mi substancia estrellada,
quién no es vecino y ausente a la vez?
Un esfuerzo que salta, una flecha de trigo
tengo, y un arco en mi pecho manifiestamente espera,
y un latido delgado, de agua y tenacidad,
como algo que se quiebra perpetuamente,
atraviesa hasta el fondo mis separaciones,
apaga mi poder y propaga mi duelo.
913
¡Con qué artificio tan divino sales
de esa camisa de esmeralda fina,
oh rosa celestial alejandrina,
coronada de granos orientales!
Ya en rubíes te enciendes, ya en corales,
ya tu color a púrpura se inclina
sentada en esa basa peregrina
que forman cinco puntas desiguales.
Bien haya tu divino autor, pues mueves
a su contemplación el pensamiento,
a aun a pensar en nuestros años breves.
Así la verde edad se esparce al viento,
y así las esperanzas son aleves
que tienen en la tierra el fundamento...
847
A unos les gusta el alpinismo. A otros les entretiene el dominó. A mí me encanta la transmigración.
Mientras aquéllos se pasan la vida colgados de una soga o pegando puñetazos sobre una mesa, yo me lo paso transmigrando de un cuerpo a otro, yo no me canso nunca de transmigrar.
Desde el amanecer, me instalo en algún eucalipto a respirar la brisa de la mañana. Duermo una siesta mineral, dentro de la primera piedra que hallo en mi camino, y antes de anochecer ya estoy pensando la noche y las chimeneas con un espíritu de gato.
¡Qué delicia la de metamorfosearse en abejorro, la de sorber el polen de las rosas! ¡Qué voluptuosidad la de ser tierra, la de sentirse penetrado de tubérculos, de raíces, de una vida latente que nos fecunda... y nos hace cosquillas!
Para apreciar el jamón ¿no es indispensable ser chancho? Quien no logre transformarse en caballo ¿podrá saborear el gusto de los valles y darse cuenta de lo que significa "tirar el carro"?...
Poseer una virgen es muy distinto a experimentar las sensaciones de la virgen mientras la estamos poseyendo, y una cosa es mirar el mar desde la playa, otra contemplarlo con unos ojos de cangrejo.
Por eso a mí me gusta meterme en las vidas ajenas, vivir todas sus secreciones, todas sus esperanzas, sus buenos y sus malos humores.
Por eso a mí me gusta rumiar la pampa y el crepúsculo personificado en una vaca, sentir la gravitación y los ramajes con un cerebro de nuez o de castaña, arrodillarme en pleno campo, para cantarle con una voz de sapo a las estrellas.
¡Ah, el encanto de haber sido camello, zanahoria, manzana, y la satisfacción de comprender, a fondo, la pereza de los remansos.... y de los camaleones!...
¡Pensar que durante toda su existencia, la mayoría de los hombres no han sido ni siquiera mujer!... ¿Cómo es posible que no se aburran de sus apetitos, de sus espasmos y que no necesiten experimentar, de vez en cuando, los de las cucarachas... los de las madreselvas?
Aunque me he puesto, muchas veces, un cerebro de imbécil, jamás he comprendido que se pueda vivir, eternamente, con un mismo esqueleto y un mismo ****
Cuando la vida es demasiado humana -¡únicamente humana!- el mecanismo de pensar ¿no resulta una enfermedad más larga y más aburrida que cualquier otra?
Yo, al menos, tengo la certidumbre que no hubiera podido soportarla sin esa aptitud de evasión, que me permite trasladarme adonde yo no estoy: ser hormiga, jirafa, poner un huevo, y lo que es más importante aún, encontrarme conmigo mismo en el momento en que me había olvidado, casi completamente, de mi propia existencia.
864
Allí estaba ella, de vestido ***** caminando por las calles de la soledad, agobiada por su miserable vida, ahogándose en un mar de lágrimas, añorando esperanzas de libertad, arruinada por la lujuria & la locura.
May 6, 2015
May 6, 2015 at 4:46 PM UTC
Pensando, enredando sombras en la profunda soledad.
Tú también estás lejos, ah más lejos que nadie.
Pensando, soltando pájaros, desvaneciendo imágenes,
enterrando lámparas.
Campanario de brumas, qué lejos, allá arriba!
Ahogando lamentos, moliendo esperanzas sombrías,
molinero taciturno,
se te viene de bruces la noche, lejos de la ciudad.
Tu presencia es ajena, extraña a mí como una cosa.
Pienso, camino largamente, mi vida antes de ti.
Mi vida antes de nadie, mi áspera vida.
El grito frente al mar, entre las piedras,
corriendo libre, loco, en el vaho del mar.
La furia triste, el grito, la soledad del mar.
Desbocado, violento, estirado hacia el cielo.
Tú, mujer, qué eras allí, qué raya, qué varilla
de ese abanico inmenso? Estabas lejos como ahora.
Incendio en el bosque! Arde en cruces azules.
Arde, arde, llamea, chispea en árboles de luz.
Se derrumba, crepita. Incendio. Incendio.
Y mi alma baila herida de virutas de fuego.
Quien llama? Qué silencio poblado de ecos?
Hora de la nostalgia, hora de la alegría, hora de la soledad,
hora mía entre todas!
Bocina en que el viento pasa cantando.
Tanta pasión de llanto anudada a mi cuerpo.
Sacudida de todas las raíces,
asalto de todas las olas!
Rodaba, alegre, triste, interminable, mi alma.
Pensando, enterrando lámparas en la profunda soledad.
Quién eres tú, quién eres?
730
Todas las madres del mundo,
ocultan el vientre, tiemblan,
y quisieran retirarse,
a virginidades ciegas,
el origen solitario
y el pasado sin herencia.
Pálida, sobrecogida
la fecundidad se queda.
El mar tiene sed y tiene
sed de ser agua la tierra.
Alarga la llama el odio
y el amor cierra las puertas.
Voces como lanzas vibran,
voces como bayonetas.
Bocas como puños vienen,
puños como cascos llegan.
Pechos como muros roncos,
piernas como patas recias.
El corazón se revuelve,
se atorbellina, revienta.
Arroja contra los ojos
súbitas espumas negras.
La sangre enarbola el cuerpo,
precipita la cabeza
y busca un hueco, una herida
por donde lanzarse afuera.
La sangre recorre el mundo
enjaulada, insatisfecha.
Las flores se desvanecen
devoradas por la hierba.
Ansias de matar invaden
el fondo de la azucena.
Acoplarse con metales
todos los cuerpos anhelan:
desposarse, poseerse
de una terrible manera.
Desaparecer: el ansia
general, creciente, reina.
Un fantasma de estandartes,
una bandera quimérica,
un mito de patrias: una
grave ficción de fronteras.
Músicas exasperadas,
duras como botas, huellan
la faz de las esperanzas
y de las entrañas tiernas.
Crepita el alma, la ira.
El llanto relampaguea.
¿Para qué quiero la luz
si tropiezo con tinieblas?
Pasiones como clarines,
coplas, trompas que aconsejan
devorarse ser a ser,
destruirse, piedra a piedra.
Relinchos. Retumbos. Truenos.
Salivazos. Besos. Ruedas.
Espuelas. Espadas locas
abren una herida inmensa.
Después, el silencio, mudo
de algodón, blanco de vendas,
cárdeno de cirugía,
mutilado de tristeza.
El silencio. Y el laurel
en un rincón de osamentas.
Y un tambor enamorado,
como un vientre tenso, suena
detrás del innumerable
muerto que jamás se aleja.
692
Acompáñenme a entrar en el paréntesis
que alguien abrió cuando parió mi madre
y permanece aún en los otroras
y en los ahoras y en los puede ser
lo llaman vida si no tiene herrumbre
yo manejo el deseo con mis riendas
mientras trato de construir un cielo
en sus nubes los pájaros se esconden
no es posible viajar bajo sus alas
lo mejor es abrir el corazón
y llenar el paréntesis con sueños
los pájaros escapan como amores
y como amores vuelven a encontrarnos
son sencillos como las soledades
y repetidos como los insomnios
busco mis cómplices en la frontera
que media entre tu piel y mi pellejo
me oriento hacia el amor sin heroísmo
sin esperanzas pero con memoria
por ahora el paréntesis prosigue
abierto y taciturno como un túnel
655
El placer de sufrir, de odiar, me tiñe
la garganta con plásticos venenos,
mas la cerda que implanta su orden mágico,
su grandeza taurina, entre la prima
y la sexta
y la octava mendaz, las sufre todas.
El placer de sufrir... ¿Quién? ¿a quién?
¿quién, las muelas? ¿a quién la sociedad,
los carburos de rabia de la encía?
¿Cómo ser
y estar, sin darle cólera al vecino?
Vales más que mi número, hombre solo,
y valen más que todo el diccionario,
con su prosa en verso,
con su verso en prosa,
tu función águila,
tu mecanismo tigre, blando prójimo.
El placer de sufrir,
de esperar esperanzas en la mesa,
el domingo con todos los idiomas,
el sábado con horas chinas, belgas,
la semana, con dos escupitajos.
El placer de esperar en zapatillas,
de esperar encogido tras de un verso,
de esperar con pujanza y mala poña;
el placer de sufrir: zurdazo de hembra
muerta con una piedra en la cintura
y muerta entre la cuerda y la guitarra,
llorando días y cantando meses.
647
De carrasco a aeroparque y viceversa
vas y venís con libros y bufandas
y encargos y propósitos y besos
tenés gusto a paisito en las mejillas
y una fe contagiosa en el augurio
vas y venís como un péndulo cuerdo
como un comisionista de esperanzas
o como una azafata voluntaria
tan habituada estás a los arribos
y a las partidas un poquito menos
quién iba a imaginar cuando empezábamos
la buena historia hace veintiocho años
que en un apartamento camarote
donde no llega el sol pero vos sí
íbamos a canjear noticia por noticia
sin impaciencia ya como quien suma
y cuando te dormís y yo sigo leyendo
entre cuatro paredes algo ocurre
estás aquí dormida y sin embargo
me siento acompañado como nunca.
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Volvieron a encontrarse después de muchos años;
El, como si evocara tiempos dichosos, y ella
Tal cual hilo de plata perdido en los castaños
Cabellos, triste y pálida, mas como siempre bella.
Como dos alas fueron de una ilusión amada,
Pero después la vida los separó inclemente...
Se levantan dos olas en una misma rada,
Y van, con sus rumores, a playa diferente.
Fue en verano, en el parque, frente al mar. La alameda
De pinos, como entonces. En vagas lejanías
Velas blancas; la tarde con suavidad de seda...
Y en un banco sentáronse... el banco de otros días.
(Sonaba un organillo bajo la doble fila
De árboles rumorosos en vesperal concierto,
Y entre el oro y las rosas de la rada tranquila
Volaban las gaviotas en la quietud del puerto).
«Me encontrarás cambiada», dijo triste. «Conmigo
Dura ha sido la vida... muy dura. De nosotros
Fue distinta la suerte, que es a veces castigo,
Felicidad de unos, y lágrimas dé otros».
Y continuó: «La mía... cual tantas... Ilusiones
Con su coro de ensueños... tú sabes... sabes cuándo.
Promesas, esperanzas, primeras emociones,
Después... un alma sola que se quedó esperando».
Y él dijo: «Si nacimos para sufrir, si en calma
Solamente hay instantes en que el dolor se olvida,
¿Porqué en esos instantes no concentrar el alma
Para que alumbren ellos las sombras de la vida?»
«¿Recordar?» ella dijo. «¿Qué conseguir podremos
De lo que ya no existe, de una ilusión borrada?
Si los ojos cerramos, un paraíso vemos,
Mas los ojos abrimos, y todo es sombra... y nada».
(De nuevo el organillo se oyó. Vals de otros días
Conocido por ambos).
Bajó los ojos ella,
Y dijo melancólica: «Tus manos en las mías....
¿Te acuerdas? Una tarde... viéndonos una estrella».
«¡Ya lo ves! ¡El recuerdo!... Tú misma te desdices;
Al pasado ¿tu alma no sientes atraída?
Evocas lo lejano, dulces tiempos felices,
¡Y niegas que el recuerdo siempre será la vida!»
(Sonaba el vals, sonaba, y en la tarde radiosa
Iban, bajo los pinos, parejas enlazadas;
Y ella y él, recordando su juventud dichosa,
Como en risueños días, cruzaron las miradas).
Y al separarse, él dijo: «Hay siempre nueva vida,
Y el tronco guarda savia por más hojas que pierda».
«Tal vez»… ella repuso, «más feliz quien olvida»...
Y él dijo pensativo: «Dichoso el que recuerda».
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Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.
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