"elementos" poems
Vuelve a la noche,
racimo de horas sombrías;
córtalo, come el fruto de tiniebla,
saborea la ignorancia
Con orgullo de árbol
plantado de pleno torbellino
te desvistes
con el gesto del agua
saltando de la peña
abandonas tus cuerpos
con los pasos sonámbulos del viento
te arrojas en el lecho
con los ojos cerrados
buscas tu más antigua desnudez
Caigo en ti con la ciega caída de la ola
tu cuerpo me sostiene como la ola que renace
el viento sopla afuera y reúne las aguas
todos los bosques son un solo árbol
Navega la ciudad en plena noche
tierra y cielo y marea que no cesa
los elementos enlazados tejen
la vestidura de un día desconocido
Desierto inmenso y fuente secreta
balanza del silencio y árbol de gemidos
cuerpo que se despliega como la vela
cuerpo que se repliega como la brasa
corazón que desgajo de la noche
escorpión que se clava en mi pecho
sello de sangre sobre mis años de hombre
(Hago lo que dices)
Con un Sí
la lámpara que te guía a la entrada del sueño
Con un No
la balanza que pesa la falacia y la verdad del deseo
Con un Ay
el hueso floreciendo para atravesar la muerte
(Hoy, siempre hoy)
Hablas (se oyen muchas lluvias)
no sé lo que dices (una mano amarilla nos sostiene)
Callas (nacen muchos pájaros)
no sé adónde estamos (un alveolo escarlata nos encierra)
Ríes (las piernas del río se cubren de hojas)
no sé adónde vamos (hoy es ya mañana en mitad de la noche)
Hoy que se abre y se cierra
nunca se mueve y no se detiene
corazón que nunca se apaga
Hoy (un pájaro se posa
en una torre de granito)
Siempre es mediodía
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Hirió blandamente el aire
Con su dulce voz Narcisa,
Y él le repitió los ecos
Por boca de las heridas.
De los celestiales Ejes
El rápido curso fija,
Y en los Elementos cesa
la discordia nunca unida.
Al dulce imán de su voz
Quisieran, por asistirla,
Firmamento ser el Móvil,
El Sol ser estrella fija.
Tan bella, sobre canora,
Que el amor dudoso admira,
Si se deben sus arpones
A sus ecos, o a su vista.
Porque tan confusamente
Hiere, que no se averigua,
si está en la voz la hermosura,
O en los ojos la armonía.
Homicidas sus facciones
El mortal cambio ejercitan;
Voces, que alteran los ojos
Rayos que el labio fulmina.
Quién podrá vivir seguro,
si su hermosura Divina
Con los ojos y las voces
Duplicadas armas vibra.
El Mar la admira Sirena,
Y con sus marinas Ninfas
Le da en lenguas de las Aguas
Alabanzas cristalinas:
Pero Fabio que es el blanco
Adonde las flecha tira,
Así le dijo, culpando
De superfluas sus heridas:
No dupliques las armas,
Bella homicida,
que está ociosa la muerte
Donde no hay vida.
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Porque eu tenho que ser um desgraçado que há de morrer afogado nesse mar de elementos de um passado que seria melhor apagado, porque há de mim ser mais um solitário que há de morrer queimado por todas essas emoções sem pário, porque há de mim ser mais um coitado que passa o tempo deitado nessa cama de sentimentos amaldiçoados
Sep 22, 2015
Sep 22, 2015 at 12:27 PM UTC
Como tras de sí misma va esta línea
por los horizontales confines persiguiéndose
y en el poniente siempre fugitivo
en que se busca se disipa
-como esta misma línea
por la mirada levantada
vuelve todas sus letras
una columna diáfana
resuelta en una no tocada
no oída ni gustada mas pensada
flor de vocales y de consonantes
-como esta línea que no acaba de escribirse
y antes de consumarse se incorpora
sin cesar de fluir pero hacia arriba:
los cuatro chopos.
Aspirados
por la altura vacía y allá abajo,
en un charco hecho cielo, duplicados,
los cuatro son un solo chopo
y son ninguno.
Atrás, frondas en llamas
que se apagan -la tarde a la deriva-
otros chopos ya andrajos espectrales
interminablemente ondulan
interminablemente inmóviles.
El amarillo se desliza al rosa,
se insinúa la noche en el violeta.
Entre el cielo y el agua
hay una franja azul y verde:
sol y plantas acuáticas,
caligrafía llameante
escrita por el viento.
Es un reflejo suspendido en otro.
Tránsitos: parpadeos del instante.
El mundo pierde cuerpo,
es una aparición, es cuatro chopos,
cuatro moradas melodías.
Frágiles ramas trepan por los troncos.
Son un poco de luz y otro poco de viento.
Vaivén inmóvil. Con los ojos
las oigo murmurar palabras de aire.
El silencio se va con el arroyo,
regresa con el cielo.
Es real lo que veo:
cuatro chopos sin peso
plantados sobre un vértigo.
Una fijeza que se precipita
hacia abajo, hacia arriba,
hacia el agua del cielo del remanso
en un esbelto afán sin desenlace
mientras el mundo zarpa hacia lo obscuro.
Latir de claridades últimas:
quince minutos sitiados
que ve Claudio Monet desde una barca.
En el agua se abisma el cielo,
en sí misma se anega el agua,
el chopo es un disparo cárdeno:
este mundo no es sólido.
Entre ser y no ser la yerba titubea,
los elementos se aligeran,
los contornos se esfuman,
visos, reflejos, reverberaciones,
centellear de formas y presencias,
niebla de imágenes, eclipses,
esto que veo somos: espejeos.
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Cuando se hallaba el mundo a punto
de que el prodigio sucediese.
Cuando las horas esperaban
que unas manos las exprimiesen.
Cuando las ramas opulentas
daban su sombra a nuestras frentes.
Cuando en el mundo se morían
todos los tristes y los débiles.
Cuando el soñar, el sentir hondo,
cuando el beber ávidamente
la luz, la brisa, el agua, el aire,
eran primero que la muerte.
Cuando las tardes solitarias,
cuando los árboles más verdes,
cuando las conchas de colores
a nuestras madres sonrientes,
a nuestras novias de ojos grises
como la escama de los peces.
Cuando eran pena y alegría
nuestros amables timoneles
y no existía otro paisaje
que el que alzaba su luna enfrente:
mundo que abría cada día
sus lejanías, frutalmente.
(¿Eras así, tan sin palabras
Primaverales que te expresen?
¿Tan de elementos terrenales:
arena, piedra, hierba, nieve?
¿Nombres de tiempos, de lugares
deshojados diariamente:
Piélagos, Hoces, Montes Claros,
octubre, enero, abril, noviembre?)
Yo no te pinto otros colores
que los colores que tú tienes.
¿Eras así, mi paraíso,
rumor del agua cuando llueve,
hacha que hiere la madera,
fuego que incendia la hoja verde?
Yo no me acuerdo ya de aquello.
Un día tuve que perderte.
Cuando se hallaba el mundo a punto
de que el prodigio sucediese,
Cuando tenía cada instante
un ritmo nuevo y diferente
cada estación sus ubres llenas,
rebosantes de blanca leche...
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Dança à chuva
nas lágrimas que jamais
vais poder suster.
Tira da terra
os nutrientes para o teu
eu interior.
Acende uma chama
para que possas ver o caminho.
Sente o vento
para desfrutares da liberdade da vida.
Para que possas conhecer o Espírito
“vive” os elementos e vive a vida em harmonia.
Conheces o Espírito?
Jan 26, 2013
Jan 26, 2013 at 6:26 PM UTC
Coraggio,
es mirarte y frenarme,
afrentar las ganas de hablarte,
hablarte de las posibilidades, si decides que ‘Si en vez de No’.
Coraggio,
es conciliar el sueño después de batallar otro largo día sin tu amor.
Es soñarte y saber que al levantarme tus húmedos besos para mí no son.
Caraggio cuore,
es darte este corazón trizado,
que solo se sabe íntegro cuando nos estrechamos al decir adiós.
Es que al estrecharnos, tu corazón le da alivio al mío.
Caraggio cuore,
es a Dios entregarle mi vida,
solo por el milagro de que tú seas mi milagro
y que me digas Amore Mio!
Coraggio amore mio, mio cuore,
es amarte en la distancia como lo estado haciendo.
Encontrándome contigo en esos espacios donde conjeturo,
que somos uno,
que somos dos,
que nuestra algorítmica combina infinitos números,
más la división de estos-siempre resulta en un
tú y un yo!
Que el tú y el yo, son ciencias exactas, como lo son,
la tierra y el agua.
Que somos todos los elementos del universo atrapados en un beso.
Ahí donde existen más de cuatro estaciones del año,
porque cuando nos amamos,
todas se combinan y conforman un solo estado.
Coraggio amore mio,
mio cuore,
Tú,
il mio beato amore
que has hecho de amarte a la distancia
una agridulce,
angustiosa y agonizante historia encantada,
que terminaría con la más bella proposición:
“te gustaría ser …………..para siempre mía”
coraggio(valor/valentía) cuore(corazón) amore (amor) beato(bendito)
Jun 15, 2017
Jun 15, 2017 at 1:41 PM UTC
Difícilmente llamo a la realidad, como el perro, y
también aúllo. Cómo amaría establecer el
diálogo del hidalgo y el barquero, pintar la jirafa, describir
los acordeones, celebrar mi musa desnuda y enroscada a mi cintura de
asalto y resistencia. Así es mi cintura, mi cuerpo en general,
una lucha despierta y larga, y mis riñones escuchan.
Oh Dios, cuántas ranas habituadas a la noche, silbando y
roncando con gargantas de seres humanos a los cuarenta años, y
qué angosta y sideral es la curva que hasta lo más lejos
me rodea! Llorarían en mi caso los cantores italianos, los
doctores de astronomía ceñidos por esta alba negra,
definidos hasta el corazón por esta aguda espada.
Y luego esa condensación, esa unidad de elementos de la noche,
esa suposición puesta detrás de cada cosa, y ese
frío tan claramente sostenido por estrellas.
Execración para tanto muerto que no mira, para tanto herido de
alcohol o infelicidad, y loor al nochero, al inteligente que soy yo,
sobreviviente adorador de los cielos.
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Éramos dos átomos órbitando en la atmósfera
Cada uno dibujando una elíptica distinta
Sin pensar que en algún punto a ambos nos uniría
Para hacernos uno solo, para fundirnos en vida.
Sutilmente nos dejamos llevar por la gravedad
Unidos al otro como si se tratase de uno,
Elementos separados que pronto sabrían la verdad
Y es que los dos nacimos para siempre formar uno.
Oct 3, 2017
Oct 3, 2017 at 1:58 PM UTC
Si es fundamental para
la reflexión, la meditación
y despejar el pensamiento,
lejos de las influencias
del exterior.
Indispensable para el diálogo
interno y el encuentro
con el silencio...
elementos esenciales para
alcanzar la paz interior.
Confidente,
necesaria y vital,
por ser el hilo conductor
hacia la propia
esencia y ser,
del mundo interior.
Más allá del yo, el estatus
social y el rol,
donde se revela una interacción
clara, evidente y constante
con un todo universal.
Pues si todo lo que existe
está en relación con el universo
al que pertenece; el ser
humano también.
Al margen de las limitaciones
sociales o superficiales,
la soledad, nos ofrece un
vínculo más profundo
y espiritual con el
universo al que pertenecemos,
y es la clave para el autoanálisis y reflexión.
En este contexto, la soledad,
al igual que la buena
compañía, cuando es guiada
por un
razonamiento libre de
toxicidad, ya sea propia
o absorbida del exterior.
En ausencia de aquello
que distorsiona el interior
y nubla la luz
de la propia vitalidad:
Se convierte en una
forma transformadora
y esencial.
¿La soledad:
aliada o rival?
"Algunas personas ven en la
soledad un desierto árido
y desolador, otras, al contrario,
la perciben como un bosque
lleno de vida y oportunidades".
Y así, es como la vivo yo.
Sep 30, 2025
Sep 30, 2025 at 10:11 AM UTC
dança à chuva
das lágrimas que jamais
vais poder suster.
tira da terra
os nutrientes para o teu
eu interior.
acende uma chama
para que possas ver o caminho.
sente o vento
para desfrutares da liberdade da vida.
para que possas conhecer o espírito
“vive” os elementos e vive a vida em harmonia.
conheces o espírito?
Feb 26, 2015
Feb 26, 2015 at 5:13 PM UTC
A chama quebrada
e cacos queimados
A água amassada
e papéis ensopados
O vento pisado
e calçadas voláteis
A terra tristonha
e homem seco
Apr 21, 2018
Apr 21, 2018 at 9:07 PM UTC
No sé cuánto tiempo llevo nadando,
no sé si fueron horas o años,
no sé si se alzó la marea o si sus olas me arroparon,
si mantuve la respiración por un tiempo prolongado
o si perdí la noción del porqué tan lejos estaba navegando.
No sé cómo hasta aquí he orillado, ni
cuantas tormentas encontré en esos mares.
No sé si he llegado a las costas del engaño,
si me enganche a una historia ya finalizada,
si ancore en el puerto anhelado o si ya he muerto
y este Vergel es solo producto de una visión malograda.
Recuerdo ver delfines jugando,
no sé si me lo imagine, pero creí escuchar
campanas a un encuentro festejando.
No sé si en realidad te he encontrado
o si otra vez te has reasentado, forzándome
nuevamente a seguir nadando.
He llegado sin saber cómo ni cuándo..,
solo llegue.
Todo se echó a perder en esas turbulentas aguas,
después de toda esta travesía, solo ha sobrevivido
aquel poemario que te dedique hacen años.
Aquel poemario que describió los besos
de un amor atado por algo menos vano
que deseos corporales. Dos cuerpos que en su tiempo,
convirtieron lo físico en elementos transcendentales.
Un amor que nado en aguas negras pero nunca se convirtió en fango.
Aquella historia, que entablo porqué el agua versa con la montaña,
porqué un amor sin veredas es un amor sin esperanza.
Nade con todos los versos que te dedique hace algún tiempo.
Nade esperanzada en orillarme en tu mirada.
Nade sin importar distancia, cansancio o trabas.
Nade hacia tu encuentro, arropada por la playa de tu alma,
que me pedía desde lejos, que te encontrara para inventarnos
otro renacimiento de amor con nuevos granos.
©LeydisProse
5/21/2018
https://m.facebook.com/LeydisProse//
May 21, 2018
May 21, 2018 at 3:38 PM UTC
Cuando el mirlo, en lo verde nuevo, un día
vuelve, y silba su amor, embriagado,
meciendo su inquietud en fresco de oro,
nos abre, ***** con su rojo pico,
carbón vivificado por su ascua,
un alma de valores armoniosos
mayor que todo nuestro ser.
No cabemos, por él, redondos, plenos,
en nuestra fantasía despertada.
(El sol, mayor que el sol,
inflama el mar real o imajinario,
que resplandece entre el azul frondor,
mayor que el mar, que el mar.)
Las alturas nos vuelcan sus últimos tesoros,
preferimos la tierra donde estamos,
un momento llegamos,
en viento, en ola, en roca, en llama,
al imposible eterno de la vida.
La arquitectura etérea, delante,
con los cuatro elementos sorprendidos,
nos abre total, una,
a perspectivas inmanentes,
realidad solitaria de los sueños,
sus embelesadoras galerías.
La flor mejor se eleva a nuestra boca,
la nube es de mujer,
la fruta seno nos responde sensual.
Y el mirlo canta, huye por lo verde,
y sube, sale por lo verde, y silba,
recanta por lo verde venteante,
libre en la luz y la tersura,
torneado alegremente por el aire,
dueño completo de su placer doble;
entra, vibra silbando, ríe, habla,
canta... Y ensancha con su canto
la hora parada de la estación viva.
y nos hace la vida suficiente.
¡Eternidad, hora ensanchada,
paraíso de lustror único, abierto
a nosotros mayores, pensativos,
por un ser diminuto que se ensancha!
¡Primavera, absoluta primavera,
cuando el mirlo ejemplar, una mañana,
enloquece de amor entre lo verde!
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Las Aves que, rompiendo el seno a Eolo,
vuelan campos Diáfanos ligeras;
moradoras del Bosque, incultas fieras,
sujetó tu piedad al hombre sólo.
La Hermosa lumbre del lozano Apolo
y el grande cerco de las once esferas
le sujetaste, haciendo en mil maneras
círculo firme en contrapuesto Polo.
Los elementos que dejaste asidos
con un brazo de Paz y otro de guerra,
la negra habitación del hondo abismo,
todo lo sujetaste a sus sentidos;
sujetaste al hombre Tú en la tierra,
y huye de sujetarse él a sí mismo.
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Que era lo experimental en ese estado de felicidad gobernada, para placeres y más gota.
Poquito era lo necesario para alimentarse y seguir la goma.
Tuvieras que explicar lo nuevo y lo viejo.
Tenías que ponerte la chaqueta azul y un par de zapatos, para ver la vista pequeña y sabia.
Pocos tenemos el placer de aislarnos de individuos y cosas que te dan para su estiércol.
Posible andar en remoto lugares en plenitud y acerca, al lado de lo demás.
La cama con el dominio y la pistola.
Logró esquivarme de todo pensamiento envenenado de absinthe.
En el elemento de lo propio se mantiene el principio de la relación selectiva.
Regreso a mi sangre cuando miro los arquetipos.
Poblado de insensata dormida gloria, el se regreso a la nada donde dormía su dueña.
En el alquiler de nada más que pan.
Aquel era el libro del día, no más sangre y no más comida, solo letras.
Sabía, dime que tiene la sangre que corre por nuestras venas.
Saber lo tanto y lo tantito, te llega más fuerte a la verdad de las gotas en el aire.
Lo sabido en los elementos es lo más natural de todos los cocos.
Went further than the woman, went further than the man, but forgot the whole plan.
Apr 17, 2020
Apr 17, 2020 at 4:07 AM UTC