"destellos" poems
Coleccionamos canciones
en el baúl del alma,
seducimos a la vida
con una mirada,
somos actores
de nuestro guión.
¿que es poesía?
no lo se...
¿que poeta define su poesía?
¡Que lo cante el pueblo!
¡y que me cuente!
Nos enamoramos de versos,
de gente, de gestos y a veces
solo por ser bellos, pero...
¿que queremos probar?
¿que nos hace humanos?
creo... ¡hay algo!
es una atracción, natural
e instintiva hacia personas
extraordinarias, variantes
únicos, momentos lucidos
sueños vueltos realidad.
Y partimos de los surreal
de los sueños simbólicos,
de los viajes astrales
hacia ningún lugar.
Los sueños que se repiten
y se repiten sin dejar nada claro,
un mensaje olvidado,
una voz del pasado,
un recuerdo o un mal sueño.
Un beso que parece ser cierto,
tu piel desnuda contra la luna,
un hombre que se ahoga
en su propia soledad
y volvemos al mundo
para respirar, enamorarnos
jugar, aprender y vivir,
seguir filmando, seguir
escribiendo los versos
robados de tu ausencia;
contar historias
para volver a encerrarme
conmigo mismo.
Oír la canción triste
leer y llora.
Beber
café y vino.
Despertar,
correr y ver el amanecer.
Aquí estoy escuchando tu latido,
enamorándome de tus destellos imprevistos,
de los detalles que te hacen anormal
de las caricias que expulsa tu voz,
de lo que nos hace humanos
imperfectos perfectos,
por lo mismo
de ser distintos,
de cantar distinto,
de portar alma,
de temer a perderla,
de ser valientes
de fallar y tener suerte.
¡Y se me equivoco!
¡que venga el pueblo!
¡y que me lo cante!
Sep 24, 2017
Sep 24, 2017 at 3:50 AM UTC
Nunca debí dejaros dispersar a los vientos,
discípulos queridos que me brindó el azar.
Yo debí cada curso separar unos cuantos,
llevarlos de la mano y atarlos en un haz.
Cada año regalome cuatro o cinco cabezas
en que estaba la estrella dando destellos ya.
Frontales que avanzaban como otras tantas proas,
manojos de cabellos arados hacia atrás.
Estaba en vuestros ojos, indolente, el ensueño,
el verso entre los labios de juvenil coral;
aún más que los promedios y las lecciones diarias,
al lado del pupitre gustábais recitar.
Estéis en donde estéis mi pensamiento os sigue,
mi memoria, agua fresca, es de ello capaz,
ora tornéis al fondo de vuestras heredades
o baile en vuestras sienes la borla doctoral.
Ya sé que nada puede la vida rencorosa,
que lo que ha de brillar por fuerza ha de brillar,
el tallo tembloroso surgir sobre las hierbas,
la copa redondearse, los pájaros llegar.
Pero yo debí uniros a todos en mi pecho,
daros una bandera, cambiar una señal,
y, hechos una cuña de rosas y diamantes,
hender las multitudes negras de la ciudad.
989
En mitad de la noche sombría y tempestuosa,
cuando la raza humana sus fatigas reposa,
alguien toca a mi puerta con tímido reclamo.
-«¿Quién me busca a estas horas? - sobresaltado exclamo-,
Quién perturba el silencio de mis dichas supremas?»
Y una voz me responde: -«Soy un niño; no temas:
Me he extraviado en la noche, y ando errante y hambriento,
bajo el gélido azote de la lluvia y del viento…»
Y yo, compadecido por la súplica incierta,
prendo fuego a mi lámpara y entreabro la puerta.
Y al instante entra un niño de dorados cabellos,
grandes ojos azules de adorables destellos,
frescos labios purpúreos y mejillas de rosa.
Y entra alegre, ágil, frívolo, como una mariposa…
Bajo el brazo derecho trae un arco potente,
y un gajo de amaranto le enguirnalda la frente;
un haz de agudas flechas en su carcaj asoma,
y en su espalda palpitan dos alas de paloma.
Y al ver su desamparo sentí tal pesadumbre,
que sequé sus cabellos al amor de la lumbre,
entibié sus manitas entre mis manos rudas,
y alisé el terciopelo de sus plantas desnudas.
Poco después, el niño de rosadas mejillas
se sintió confortado, y huyó de mis rodillas.
Curioseó por la estancia con pueril regocijo,
escogió una saeta, tendió el arco, y me dijo:
-«Quiero ver si la lluvia me ha dejado inservible mi juguete…»
Y al punto lancé un grito terrible,
pues la rígida flecha se me clavó en el pecho!
El falaz diosecillo palmoteó satisfecho,
se echó al hombro la aljaba, me miró sonriente,
clavó en tierra un extremo de su arco inclemente,
y crispando sus manos en la cuerda tirante,
le arrancó cuatro veces un zumbido vibrante.
-Extranjero: Sonríe… -dijo el niño-. En efecto,
la tensión de mi arco no sufrió desperfecto.
Y en pago a tus bondades, como el más alto don,
perpetuamente herido te dejo el corazón!
898
Sonrisas ocultas,
Dedos estáticos,
Suspiros al océano,
Delirio azulado.
Respiración agitada.
Atracción infiltrada
Que has provocado
Con tu mirada.
Ojos brillosos,
Destellos luminosos,
Primavera eterna
En un otoño airoso.
Tu cuello al atardecer,
Tus manos mojadas de cielo,
Tus ojos reviven mis sueños
Y rellenan todos mis huecos.
Pulmones llenos de deseos,
Tambores a lo lejos...
Melodías que tu alma canta,
Mientras yo las bailo en mi cama.
Melodías, que tus silencios
Hacen discretos
Mis momentos,
De pensar en ti cielo.
Delirio verde azulado
Haces que me derrita
En arena
Me vuelves rojo violeta.
Oct 1, 2014
Oct 1, 2014 at 6:49 PM UTC
el sol del universo infinito
lejos, aún tan caliente
radiantes del corazón
destellos en mi mente
eres tu
libre, ingenuo
decepcionado por solo un segundo
con una energía fuerte
la necesidad del mundo
es mi cariño
siempre-sonrisa sin pensar
difícil de alcanzar
de abajo
estoy viéndote
amarillo reflejando
todo parece más grande
pero nunca déjalo ser más gigante
que mi amor
solcito no me mandes dolor
May 19, 2019
May 19, 2019 at 7:11 PM UTC
Bajo las alas rosa de este laurel florido,
Amémonos. El viejo y eterno lampadario
De la luna ha encendido su fulgor milenario
Y este rincón de hierba tiene calor de nido.
Amémonos. Acaso haya un fauno escondido
Junto al tronco del dulce laurel hospitalario
Y llore al encontrarse sin amor, solitario,
Mirando nuestro idilio frente al prado dormido.
Amémonos. La noche clara, aromosa y mística
Tiene no sé qué suave dulzura cabalística.
Somos grandes y solos sobre el haz de los campos.
Y se aman las luciérnagas entre nuestros cabellos,
Con estremecimientos breves como destellos
De vagas esmeraldas y extraños crisolampos.
748
Un niño muerto en la cuna
La madre llorando al pie;
Por la ventana se ve
Llegar a ocaso la luna.
En la pobre habitación
Brilla escasa y tenue luz
Debajo de negra cruz,
Emblema de redención.
La madre se desespera,
Y junta, besando al niño,
A lo blanco del armiño
La palidez de la cera.
A un tiempo se queja y ora
A un tiempo duda y suspira;
Le habla, lo toca, lo mira,
Pronuncia su nombre y llora.
A veces, «¿Por qué te vas?»
Pregunta con hondo empeño,
Y a veces dice: «¡Es un sueño!
Ya pronto despertarás».
Y mirando al niño yerto,
Exclama en su desvarío:
«¡Qué sosegado y que frío!
¡Si parece que está muerto!»
Y con esta ilusión vana,
Que encarna allí su fortuna,
Parece junto a la cuna
Un ángel en forma humana.
Oye un coro resonar
Que dulces voces derrama:
«¡Son los ángeles», exclama;
»Se lo vienen a llevar!»
Y al ver los rojos destellos
Que bajan del niño en pos,
Agrega: «Te alumbra Dios
El camino: ¡ve con ellos!»
«Sí, Dios te llama, alma mía»...
Y el rostro al del niño junta,
Y se desmaya; y despunta
Allá por Oriente el día.
¡Todo es luz, vida y belleza
En torno de aquel dolor!
¡Y hay quien llame con amor
Madre a la naturaleza!
733
Veo luces , luces blancas
que se disipan a lo lejos
son como un recuerdo
de algo perdido en el pasado.
Son las luciérnagas en tus ojos
es un sueño en la eternidad
sigo viendo destellos
reflejados en el cristal.
Veo luces en el horizonte
son de la gran ciudad
he despertado en soledad.
Son lejanas, son frias
son las luces del alma
se las ha llevado el viento
como hojas en el suelo.
La luz en mi pecho
es parpadeante
mientras mi cuerpo tirita
en ausencia de tu amor.
El interruptor sigue puesto en ON
pero las luces no responden a la acción.
Luces, luces en mi mente
se pagan y se encienden
son de colores
colores frios
son los colores de tu ayer.
Nov 21, 2017
Nov 21, 2017 at 12:32 AM UTC
Es preciso que tornes de la esfera sombría
con los flavos destellos de la Luna, que escapa,
cual la momia de un mundo, de la azul lejanía;
es preciso que tornes y te vuelvas mi guía
y me des un refugio, ¡por piedad!, en la Trapa.
Si lo mandas, ¡oh padre!, si tu regla lo ordena,
cavaré por mi mano mi sepulcro en el huerto,
Y al amparo infinito de la noche serena
vagaré por sus bordes como el ánima en pena,
mientras lloran los bronces con un toque de muerto...
La leyenda refiere que tu triste mirada
extinguía los duelos y las ansias secretas,
y yo guardo aquí dentro, como en urna cerrada,
desconsuelos muy hondos, mucha hiel concentrada,
y la fiera nostalgia que tocó a los poetas...
Viviré de silencio -el silencio es la plática
con Jesús, escribiste: tal mi plática sea-,
y mezclado a tus frailes, con su turba hierática
gemirá De profundis la voz seca y asmática
que fue verbo: ese verbo que subyuga y flamea.
Ven, abad incurable, gran asceta, yo quiero
anegar mis pupilas en las tuyas de acero,
aspirar el efluvio misterioso que escapa
de tus miembros exangües, de tu rostro severo,
y sufrir el contagio de la paz de tu Trapa.
643
Si miras dentro,
yo miro mi alma
perdida en el viento.
Si la flores pasearan ,
lo harían en tu pelo,
como se pasean mis ojos
en tus danzantes destellos.
No busques en mi
el amor esta en ti,
No busque en mi
lo que brilla en ti.
Estas palabras,
no son para mi,
estas las repito,
por puro placer
y me recuerdo tantas veces
lo torpe que fui.
No me digas común,
no me digas igual,
que es que es un insulto
hasta para un animal.
Y me cuentan las cosas
y yo las cuento también:
Una me enamora,
Dos me lastima,
Tres más mentiras,
la Cuarta no fue,
la Quinta mejoro
y la deje en un tal vez.
No busques mi vida
no es por aquí
tu camino es más largo
quizás descanse aquí.
Jul 3, 2018
Jul 3, 2018 at 12:39 AM UTC
Y ante la bondad del mal,
nos encontraremos.
Y ante la maldad del bien,
cabalgaremos.
Y de la piel de nuestros caballos muertos
saldrán mudas hormigas,
que centellearán al anochecer
entre los destellos de mi cuerpo que se pudre.
Y ante la bondad del mal,
moriremos.
Unidos para siempre en un abrazo finito
como finas son las hojas sobre las que escribo.
Y ante la bondad del mal
nos encontraremos.
Preparados para morir,
si no ya muertos.
Y sólo entonces nos comprenderemos.
Y sólo entonces centellearán nuestras bocas
como las hormigas que salen
de la piel de nuestros caballos muertos
And before the goodness of evil,
we'll find each other.
And before the evilness of good,
We'll ride.
And from the skin of our dead horses
mute ants will come out,
which will glisten at sunset
among the flashes of my body that rottens.
And before the goodness of evil,
we'll die.
Forever joined in a finite hug,
like fine are the sheets on which I write.
And before the goodness of evil
we'll find each other,
ready to die,
if not dead already.
And only then we'll understand each other.
And only then will our mouths glisten,
like the ants that come out
from the skin of our dead horses.
Jun 4, 2018
Jun 4, 2018 at 3:26 PM UTC
Blancas y azules, la ligera ronda
De mariposas en la orilla juega,
Y el río, en un recodo de la vega,
En ancho pozo la corriente ahonda.
De alto nogal bajo tupida fronda,
Ella, a bañarse, de mañana llega;
Pronto a las aguas su pudor entrega
Y de ellas se alza su cabeza blonda.
Y de repente brilla en sus cabellos
Un manojo de fúlgidos destellos
Que filtra el sol por el ramaje umbrío;
Y su áurea cabellera destrenzada
Es como una radiosa llamarada
Que va flotando en la mitad del río.
507
El traje blanco, dorado el pelo,
La tez nevada de un serafín,
Ojos azules color de cielo,
Labios cual mirtos que besa abril.
Dos breves años contando apenas,
Dormida al dulce sol maternal
Como se aduermen las azucenas
Al fresco borde dei manantial.
¡Botón de rosa de Alejandría!
¡Capullo blanco de un alhelí!
¡Qué linda estabas en aquel día
La vez primera que yo te vi!
En tu tez blanca frescura y brillo,
En tus sonrisas bondad y unción,
Eras el ángel que ideó Murillo
En su madona de «La Asunción».
Así en aquellas tierras lejanas
Miré entreabrirse tu vida en flor;
¡Yo estaba entonces sin estas canas
Que son corona de mi dolor!
Tus padres, locos con tus hechizos,
Eran felices al verte así;
Ojos azules, dorados rizos,
¡Cuánto ha pasado desde que os vi!
¡Cómo han volado los breves años!
¡Mira cual vengo con mi laúd!
¡Triste y enfermo de desengaños
A tus altares de juventud!
Ufana irradias gracia y belleza;
Eres del alba vivo arrebol;
Yo soy la noche de la tristeza
¿Cuándo ha cantado la noche al sol?
Más que tus ojos, dulces y bellos,
Es bello y dulce tu porvenir;
¡Tus ojos dicen con sus destellos
Que no has nacido para sufrir!
Te dan tus padres cual rica herencia
Virtud, pureza, talento y fe;
No tiene el campo de tu existencia
Zarzas que aleves sangren tu pie.
iVive tranquila, sueña dichosa,
Un ángel vela cerca de ti
Para que nunca sufra la rosa
Las asechanzas del colibrí!
Mil trovadores que absorto escucho,
Bajo tus rejas cantar oirás,
Yo sé que todos te dirán mucho
Pero ninguno te querrá más.
Y es que la llama de mi cariño
Ha mucho tiempo que se encendió,
En otras tierras, junto a aquel niño
Que tanto amabas y al cielo huyó.
Vive dichosa, sin desengaños,
Tú no has nacido para llorar
Y que tus sueños por muchos años
Velen tus padres en el hogar.
Avanza ¡oh niña! que en este suelo
La dicha pura, de ti va en pos;
Mira estos versos como el pañuelo
Que en la ribera nos dice «adiós».
691
Dama de las eternas palideces,
con tu mirar tranquilo me pareces,
irradiando destellos de pureza
el hada del país de la tristeza.
Eres la imagen del dolor que implora,
y por eso mi pecho que te adora,
al mirar tu expresión contemplativa
te juzga una madona pensativa.
Tú despertaste mi pasión temprana,
y de mi juventud en la mañana
como un ensueño bondadoso fuiste
regando flores en mi senda triste.
Únjame la caricia de tu mano
y tus ojos que buscan el arcano
báñenme con tu luz, mientras me abismo
en sueños de inefable misticismo.
Pero ¡ay! que no podrá mi idolatría
tener la suerte de llamarte mía,
y seguiré tu amor a los reflejos
de una esperanza que me mira lejos.
Mas nunca te daré la despedida,
que en el rudo combate de la vida
me quedará, si tu cariño pierdo,
la amorosa penumbra del recuerdo.
392
En el árbol al otro lado
Por el pozo de llantos
Camina tu amado.
Por el lomo de un gato
Sus ojos ingratos
De noche son pardos.
Puedo decir que lo que escribo
Es producto de mi y no de las sustancias
No dependo y no dependeré
Me lo juro al pájaro en mi garganta.
Que cuando llegue el día de mi perecer
Antes muerto que buscar creatividad fácil.
Por qué yo nací con gafas para ver colores
Y destellos en la gente extraordinaria
También puedo ver luciérnagas en tus días más oscuros.
Por qué de donde nace lo nocturno
Yo puedo poner luz y transformarla en magia.
Oct 7, 2020
Oct 7, 2020 at 1:44 AM UTC
Iba por un túnel oscuro,
aferrado a la promesa de la luz,
un final que me cambiaría,
un final en el que quería creer.
Encontrarme no fue fácil ni apresurado,
pero tampoco imposible.
No todo era sombra,
había destellos en mis propios susurros.
Cuando me vi en el túnel, me abracé.
Me sostuve fuerte y prometí no soltarme.
Ahora me entiendo, me acepto,
y camino junto a mis pasiones y mis miedos.
La vida es distinta. Me siento más fuerte,
no solo en cuerpo, sino en mente.
Más consciente, más preparado,
con ganas de compartir mi voz.
Así como lo lees, me encontré.
El futuro es incierto,
pero si algo tengo claro,
es que ya no me perderé.
Feb 21, 2025
Feb 21, 2025 at 11:19 AM UTC
Brilla el sol intensamente
Debe estar celoso de tus ojos
Sopla el viento desenfrenado
Tus cabellos debe querer ver volando
Los pájaros cesan su canto
Deben querer escuchar tu reír
Y la luna se niega a salir
Sabe que contra el brillo de tu piel
no puede competir
Se paraliza la ciudad
Debe querer ver tu caminar
Se apagan los sonidos
Todos te quieren escuchar
Los fuegos arden desenfrenados
Queriendo tu sonrisa igualar
Las estatuas se quiebran
Si a tu belleza se quieren comparar
La distancia se acrecienta
Los minutos alargan su pasar
Se forman surcos en la tierra
Se agitan las olas del mar
El vivir con tu ausencia
Es una agonía sin igual
Estar sin el roce de tus dedos
Frio como un tempano glaciar
Los planetas son como canicas
Y las estrellas destellos en la oscuridad
Todo pierde su sentido
Y la Tierra deja de girar
Pues desde que te fuiste
Se esfumo el orden natural
Ya nada es como antes
Ahora que no estas
Dec 28, 2020
Dec 28, 2020 at 10:02 PM UTC
"mi amor es mas de letras que de palabras"
A lo largo de mi vida era una persona que le daba pereza la lectura, no me gustaba leer largos texto de célebres autores pero aún así había algo que me ataba a ese mundo de los escritos, era la palabra poesía.
No necesitaba leer las hermosas letras de Mario Benedetti, los bellos poemas tan nostálgico pero a la vez emocionante de Pablo Neruda, los trágicos escritos y reflexiones de Alejandra Pizarnik o esos poemas de Julio Cortázar que te transporta a la belleza misma de las expresiones escritas en letras. Nunca necesite esos poemas hermosos realizados por grandes personas que convertía el dolor en poesía maravillosa.
Ya que dentro de mi existe la poesía y existe la inspiración, siento que la poesía es la única cosa que puede convertir grandes oscuridades en destellos de luz , todos en este planeta somos poesía, somos torrentes de emociones, evocamos pasiones y desgracias, amo la poesía ya que allí mi alma se expresa, la poesía va más allá del corazón , de las emociones y de nuestra propia carne.
Y SI apesar de no leer cientos de libros en mi cuarto , agradezco a la vida por traerme la poesía a mi vida, es allí en donde me sincronizo en lo más profundo de mi alma"
Aug 18, 2024
Aug 18, 2024 at 10:36 AM UTC