"dejaron" poems
Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.
El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un *** desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.
No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.
Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.
Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.
Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.
2.5k
Hoy que es día de los muertos
quisiera recordar a mis amigos,
a aquellos que están perdidos,
que nos dejaron de improvisto.
Alex con sus gritos
a cualquiera impresionaba,
mas poseía un alma noble
y seguro lo demostraba.
La muerte siendo injusta,
traicionera y juguetona
le hizo perder el equilibrio
para no jugar más sola.
Daniela guapa era.
Coqueta y encantadora.
A los hombres enloquecía
en cuestión de pocas horas.
La muerte, por celosa,
le echó una maldición.
Ahora les encanta
desde el mismísimo panteón.
Al pequeño, alegre Ivan
el futbol volvía loco.
El Barça su pasión
y un partido dentro de poco.
La muerte en su equipo
carecía de un defensor,
y pensó en el joven Ivan
para su equipo ganador.
Aunque hoy se encuentren lejos
los llevamos en el corazón,
mas no dejan de ser calaveras,
calaveras del montón.
Nov 2, 2014
Nov 2, 2014 at 9:30 AM UTC
Cuánto vive el hombre, por fin?
Vive mil días o uno solo?
Una semana o varios siglos?
Por cuánto tiempo muere el hombre?
Qué quiere decir «Para Siempre»?
Preocupado por este asunto
me dediqué a aclarar las cosas.
Busqué a los sabios sacerdotes,
los esperé después del rito,
los aceché cuando salían
a visitar a Dios y al diablo.
Se aburrieron con mis preguntas.
Ellos tampoco sabían mucho,
eran sólo administradores.
Los médicos me recibieron,
entre una consulta y otra,
con un bisturí en cada mano,
saturados de aureomicina,
más ocupados cada dia.
Según supe por lo que hablaban
el problema era como sigue:
nunca murió tanto microbio,
toneladas de ellos caían,
pero los pocos que quedaron
se manifestaban perversos.
Me dejaron tan asustado
que busqé a los enterradores.
Me fui a los ríos donde queman
grandes cadáveres pintados,
pequeños muertos huesudos,
emperadores recubiertos
por escamas aterradoras,
mujeres aplastadas de pronto
por una ráfaga de cólera.
Eran riberas de difuntos
y especialistas cenicientos.
Cuando llegó mi oportunidad
les largué unas cuantas preguntas,
ellos me ofrecieren quemarme:
era todo lo que sabían.
En mi país los enterradores
me contestaron, entre copas:
-«Búscate una moza robusta,
y déjate de tonterías».
Nunca vi gentes tan alegres.
Cantaban levantando el vino
por la salud y por la muerte.
Eran grandes fornicadores.
Regresé a mi casa más viejo
después de recorrer el mundo.
No le pregunto a nadie nada.
Pero sé cada día menos.
Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.
1.4k
Viene como una estrella a través los cielos
Rajando mis pensamientos en mil’ fragmentos
Yo pienso mucho en ti, ya no puedo pasar el día
Tu energía se ha vuelto como la fuente de mi fantasía
Pienso en lo que no puedo hacer
La posibilidad de tenerte no se puede vencer
Tu presencia es la porción que me falta
Tu olor dulce que me encanta
Tus labios dulces me dejaron paralizado
En un estado oscuro de un alma perdido
Todavía no eres mi futuro constante
Pero sigues el corazón de mi presente
Te quiero como el día quiere al sol
La arteria pulmonar de mi corazón
Tú eres la realidad de mi sueño
La fantasía que me calienta en el frio
Mi amor es un hueco de tus sentimientos
Tu atención tan lejos pero siempre estarás en mis pensamientos…
May 31, 2015
May 31, 2015 at 9:45 AM UTC
La ferocidad de un coito,
Y ese fuego apagado en tu
****** de leona, te une y
te completa,
y la luz de tus ojos, y el
Brillo intenso que mana
De tu alma, me conecta
A ti
A tu deseo, a tu alma
Brillante y adorada.
Eres el fuego y el agua,
Bajo mis dedos, ardes
y apagas el fuego, y tu
Pliegue erogeno se expande
Para mi
Lleva mi nombre,
Como tatuado por tu
Alma, como si tu corazon
Lo hubiera impreso,
Y brillas completa y amada,
Bajo mis garras de Leon,
ese Leon que es tuyo,
Y adorada te ves en mis
Garras
Completa y amada, y
tus ríos se abren para
Mi, y yo bebo de ellos,
Como si fueras el agua mas
Pura
Y en tus ojos, esa luz que te
Pertenece como mi espada
Samurai, y el espacio que
las diabla dejaron en mi pecho
Y el vapor que sale de nuestros
Cuerpos al unirnos, es el
Resultado de tu **** hermoso y
Adorado, que oh MUDRAS HERMOSAS
y adoradas sellan mi energía,
Y nos comunica con el padre, y
Somos uno, y te amo bajo su
Energía, conectados a EL.
y bajo sus ojos y en su
Energía, te llenas de luz,
Y asciendiendo vas llegando a
ese hermoso despertar,
y tu pliegue erogeno, es
besado y adorado, y cuando
entro con fuerza, siento que
llego a casa, y que me perteneces
Y tu piel blanca de alabastro
Lleva mi nombre, un nombre
que es tuyo.
Oct 18, 2018
Oct 18, 2018 at 4:13 PM UTC
aveces me siento una de un montón de porquería, no se si es porque soy diferente o porque solo quiero ser tan solo yo...
como así? pues si, solo hago lo que lo demás me piden que haga, me piden que me vista bien, me piden como ser una persona con clase. Pero si ya eso de tener clase en este mundo ya no sirve, ahora lo que dicen tener clase, educación y buenos modales son lo que le hacen mas daño a nuestro país que de por si es una mierda donde habitamos gente que tienen que recibir orden de las grandes mierda con plata y lujos, en fin de eso no vinimos hablar.
soy la parte que quedo de un gran y confuso amor que solo me dejo una gran soledad en el corazón un gran vació que no se como llenarlo, busco y busco gente con quien acostarme para ver si pueden satisfacerme y pues tratar de llenar ese vació pero cada vez que busco con quien acostarme me siento mas vació y mas solo.
ja! que ironía de ve de hacer arre vez, pero sabes a sentir tanto placer me eh vuelto un caminante que no sabe para donde coger tratando de buscar cariño así sea por una solo noche, tratando de cerrar ese vació que me dejaron cuando se fue, tratando de buscar ese cariño que me negaron cuando era un niño y tratando de buscar ese amor que nunca encontrare
Jun 18, 2014
Jun 18, 2014 at 9:56 AM UTC
Sólo una tonta podía dedicar su vida a la
soledad y al amor.
Sólo una tonta podía morirse al tocar una lámpara,
si lámpara encendida,
desperdiciada lámpara de día eras tú.
Retonta por desvalida, por inerme,
por estar ofreciendo tu canasta de frutas a
los árboles,
tu agua al manantial,
tu calor al desierto,
tus alas a los pájaros.
Retonta, rechayito, remadre de tu hijo y de
ti misma.
Huérfana y sola como en las novelas,
presumiendo de tigre, ratoncito,
no dejándote ver por tu sonrisa,
poniéndote corazas transparentes,
colchas de terciopelo y de palabras
sobre tu desnudez estremecida.
¡Cómo te quiero, Chayo, cómo duele
pensar que traen tu cuerpo! -así se dice-
(¿Dónde dejaron tu alma? ¿No es posible
rasparla de la lámpara, recogerla del piso
con una escoba? ¿Qué, no tiene escobas la Embajada?)
¡Cómo duele, te digo, que te traigan,
te pongan, te coloquen, te manejen,
te lleven de honra en honra funerarias!
(¡No me vayan a hacer a mí esa cosa
de los Hombres Ilustres, con una
chingada!)
¡Cómo duele, Chayito! ¿Y esto es todo?
¡Claro que es todo, es todo!
Lo bueno es que hablan bien en el Excélsior
y estoy seguro de que algunos lloran,
te van a dedicar tus suplementos,
poemas mejores que éste, estudios,
glosas,
¡qué gran publicidad tienes ahora!
La próxima vez que platiquemos
te diré todo el resto.
Ya no estoy enojado.
Hace mucho calor en Sinaloa.
Voy a irme a la alberca a echarme un trago.
1.1k
Todo el mundo sentado
a la mesa,
en el trono,
en la asamblea,
en el vagón del tren,
en la capilla,
en el océano,
en el avión, en la escuela, en el estadio
todo el mundo sentado o sentándose,
pero no habrá recuerdos
de una silla
que hayan hecho mis manos.
Qué pasó? Por qué, si mi destino
me llevó a estar sentado, entre otras cosas,
por qué no me dejaron
implantar cuatro patas
de un árbol extinguido
al asiento, al respaldo,
a la persona próxima
que allí debió aguardar el nacimiento
o la muerte de alguna que él amaba?
La silla que no pude, que no hice,
transformando en estilo
la naturalidad de la madera
y en aparato claro
el rito de los árboles sombríos.
La sierra circular
como un planeta
descendió de la noche
hasta la tierra
y rodó por los montes
de mi patria,
pasó sin ver por mi puerta larvaria,
se perdió en su sonido,
y así fue como anduve
en el aroma
de la selva sagrada
sin agredir con hacha la arboleda,
sin tomar en mis manos
la decisión y la sabiduría
de cortar el ramaje
y extraer
una silla
de la inmovilidad
y repetirla
hasta que esté sentado todo el mundo.
975
Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.
La luz que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho;
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.
Despertaba el día,
y, a su albor primero,
con sus mil rüidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:
-¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
De la casa, en hombros,
lleváronla al templo
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.
Al dar de las Ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron,
y el santo recinto
quedóse desierto.
De un reloj se oía
compasado el péndulo,
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba
que pensé un momento:
-¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.
Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapiáronle luego,
y con un saludo
despidióse el duelo.
La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto:
perdido en las sombras
yo pensé un momento:
-¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.
Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos...!
¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es sin espíritu,
podredumbre y cieno?
No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo,
el dejar tan tristes,
tan solos los muertos.
1k
Ya se han roto las ataduras,
sólo la noche me rodea,
me va robando la memoria,
me acuna para que me duerma.
Ahora que ya no la contemplo
para robarle su belleza.
Ahora que siento en mí el cansancio
de nuestras pobres razas viejas.
Ahora que lucho y me rebelo
contra su mansedumbre eterna
y me acuerdo de que algún día
fui tan sin tiempo como ella,
¡qué monólogo desbordado,
qué soliloquio sin respuesta,
qué deseo de renacerme,
de entender y de que me entienda,
de borrar pasado y futuro,
de segar mi memoria entera!
Luego, arrojar al ***** pozo
lo que de mí evoca y recuerda:
cojín de nieblas matinales
donde apoyaba la cabeza.
Repetimos las mismas cosas,
recorremos aquellas sendas
por donde todos los humanos
dejaron gritos, ecos, huellas.
Son las palabras angustiadas
que un día oyó al nacer la tierra:
«húmedo beso, vida, muerte,
nada importa, me voy y quedas,
ayer desnudos en el campo
y hoy se caen solas las cerezas».
Palabras viejas y cansadas
que nosotros creímos nuevas,
recién nacidas para el canto,
para una dicha siempre nuestra.
Y la noche me va matando,
me acuna para que me duerma.
En cada instante mío pone
siglos de luna, alta y sangrienta.
Nada me importa que yo siembre
y que otros cojan la cosecha.
Pero morirme sin rebelarme,
someterme sin resistencia,
ser por los siglos de los siglos
sólo luz o sólo tinieblas,
irme cegando de hermosura
hasta dejar de ser materia,
aunque mi premio sea un día
mirar por dentro las estrellas...
Hoja de chopo, onda de río,
sangre mezclada con la tierra.
Y que mi forma sea el barro
que una mano mortal modela.
Niño que juega desnudito,
mínima brizna de la hierba,
todos los peces de los mares,
los animales de la tierra.
Saber que vivo, que palpito,
que me enloquezco en la carrera,
que nado mares y anchos ríos,
que escalo cimas, salto cercas,
que desde el fondo de las noches
hay pesadumbre que me acecha.
Sentir en mí todos los soles,
todos los gozos y las penas,
todos los vientos que me mueven,
los dolores que en mí hacen presa…
Sentir, por fin, llegar el alba,
su melodía limpia y fresca,
y barrernos las sombras turbias
que oscurecen nuestras cabezas,
y beber las lejanas brisas
que nos alejan de la tierra
maniatados y adormecidos,
sin saber a dónde nos llevan...
1k
Mi vida esta invadida por una inmensa tristeza . Son innumerables los momentos que estas en mi mente , sonriendo, hermosa, feliz en mis brazos como esa mujer que tanto deseo tener ami lado dia dia asi.. llena de alegría por tenernos.
Pero al ver que tus días se an combertido en tormentos, porque mi compañía y mi amor dejaron de ser suficientes, porque se que nosoy solo para ti de la forma que tu corazon necesita.. al diablo la sociedad, lo que este bien o mal en ese mundo que mas me da, si no tengo tu sonrisa.
Dicen que no hay q meter a Dios enla politica, pero se que el daria 3 votos ami favor porque al final donde hay amor, pues que gane el amor. Pero me voy y te dejo libre porque se que tengo que luchar por la carne de mi carne.. aunque sienta esta decepcion dentro de mi misma porque quiero correr a tus brazos porque nada me llena ni me hace feliz en este momento , porque siento miedo y celos tambien de que estas haciendo tu vida lejos de la mia.
No quiero que llores por mi , dejame llorar ami por las dos. Quiero desde lo mas profundo de mi alma que seas feliz, deja que sea yo la que se retuerza de celos cuando te vea feliz al lado de otra persona que te dio lo que esta cobarde no pudo. Deja que sea yo la que te llore a mares por el resto de mi vida.
Se que hay dias de sol, dias de lluvia y de tormentas. Pero la tormenta de tu recuerdo nunca se alejara de mi, porque se lo que vivi, se que es real. Se que esa coneccion se quedara en mi memoria por el resto de mis días . Vuelvo a mi monotonia pero ahora atormentada por ese recuerdo perfecto de tu sonrisa cuando estamos juntas.
Sep 28, 2018
Sep 28, 2018 at 8:07 AM UTC
Este clima de asfixia que impregna los pulmones
de una anhelante angustia de pez recién pescado.
Este hedor adhesivo y errabundo,
que intoxica la vida
y nos hunde en viscosas pesadillas de lodo.
Este miasma corrupto,
que insufla en nuestros poros
apetencias de pulpo,
deseos de vinchuca,
no surge,
ni ha surgido
de estos conglomerados de sucia hemoglobina,
cal viva,
soda cáustica,
hidrógeno,
pis úrico,
que infectan los colchones,
los techos,
las veredas,
con sus almas cariadas,
con sus gestos leprosos.
Este olor homicida,
rastrero,
ineludible,
brota de otras raíces,
arranca de otras fuentes.
A través de años muertos,
de atardeceres rancios,
de sepulcros gaseosos,
de cauces subterráneos,
se ha ido aglutinando con los jugos pestíferos,
los detritus hediondos,
las corrosivas vísceras,
las esquirlas podridas que dejaron el crimen,
la idiotez purulenta,
la iniquidad sin ****
el gangrenoso engaño;
hasta surgir al aire,
expandirse en el viento
y tornarse corpóreo;
para abrir las ventanas,
penetrar en los cuartos,
tomarnos del cogote,
empujarnos al asco,
mientras grita su inquina,
su aversión,
su desprecio,
por todo lo que allana la acritud de las horas,
por todo lo que alivia la angustia de los días.
599
(*They)
(*dejaron)
We know exactly how / Sabemos exactamente cómo
They know what they have done / Saben lo que han hecho
They are the white mother coddling her murderous child / Son la madre blanca que mima a su hijo asesino
Arming him to make him feel worthwhile in his usefulness / Armándolo para que valga la pena en su utilidad
Enabled this for centuries / Habilitación de esto durante siglos
This country has never been anything to be proud of / Este país nunca ha sido nada de lo que estar orgulloso
There has never been a reason to love this country / Nunca ha habido una razón para amar este país
People who look like me have never been seen as people by this country / La gente que se parece a mí nunca ha sido vista como gente por este país
A country founded on white power and fear / Un país fundado en el poder blanco y el miedo
A rebellious child of a country seeking to find its identity / Un hijo rebelde de un país que busca encontrar su identidad
All while killing those who try to change the status quo / Todo mientras matan a aquellos que intentan cambiar el status quo
This country has never been great / Este país nunca ha sido grande
This country has no qualms about killing people it holds as non-essential / Este país no tiene reparos en matar gente que tiene como no esencial
A country that values money over lives / Un país que valora el dinero sobre vidas
And a certain race of lives over others / Y una cierta raza de vidas sobre los demás
Has never been a country to be admired / Nunca ha sido un país para ser admirado
Jan 7, 2021
Jan 7, 2021 at 10:38 AM UTC
Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.
649
No te habrá de salvar lo que dejaron
Escrito aquellos que tu miedo implora;
No eres los otros y te ves ahora
Centro del laberinto que tramaron
Tus pasos. No te salva la agonía
De Jesús o de Sócrates ni el fuerte
Siddharta de oro que aceptó la muerte
En un jardín, al declinar el día.
Polvo también es la palabra escrita
Por tu mano o el verbo pronunciado
Por tu boca. No hay lástima en el Hado
Y la noche de Dios es infinita.
Tu materia es el tiempo, el incesante
Tiempo. Eres cada solitario instante.
490
En la casa del Marqués
De San Jorge gran sarao.
Ya en salones y retretes
Se encuentran los convidados,
Mientras el Marqués aguarda,
Gentil y apuesto vasallo.
Abajo de la escalera,
De «La Jerezana» al lado
Al Virrey, que precedido
Por lucientes candelabros
Va subiendo. De los muros,
Entre telas de Damasco,
Cuelgan cuadros del insigne
Gregorio Vásquez Ceballos;
De Oidores y bellas damas
Amarillentos retratos;
En marcos de plata, espejos
Que opacan lentos los años;
Y panoplias, que recuerdan,
Entre brumas del pasado,
La gesta de la Conquista
En cumbres, selvas y llanos.
Con casacas de anchas faldas,
Largos chalecos bordados,
Blanco calzón, blanca media,
Y áurea hebilla en el zapato,
Departían con las damas
En los lucientes estrados,
Nariño, Torres, Vergara,
Zea, Acebedo, Camacho,
Salazar, Ulloa, Prieto,
Gutiérrez, Ayala... cuantos
Prez fueron de la Colonia
Por sus virtudes y rango,
Y que después muchos de ellos,
Desde ensangrentados bancos
Dejaron eternos nombres
En nuestros anales patrios.
Cuando esa noche Nariño
Salía para el sarao,
Corno envío misterioso
Recibió un libro. Al acaso
Leyó párrafos y líneas,
Y más líneas y más párrafos;
Y al avanzar la lectura,
Sentía alborozo extraño
Hasta que llegó al capítulo
En la margen señalado:
«De los Derechos del Hombre»...
Lo leyó con ojos ávidos;
Y después, meditabundo,
Y en gruesa capa embozado
Al sarao fue. La niebla
Más ***** hacía el espacio.
Sombra y niebla... Niebla y sombra
En las tinieblas ni un astro....
Y entre esa noche cerrada,
Nariño va cabizbajo.
«El hombre es libre, decía,
No ha nacido para esclavo».
Y en medio de aquella sombra
En que sonaban sus pasos.
591
Yo tuve un ideal, ¿en dónde se halla?
Albergué una virtud, ¿por qué se ha ido?
Fui templario, ¿do está mi recia malla?
¿En qué campo sangriento de batalla
me dejaron así, triste y vencido?
¡Oh, Progreso, eres luz! ¿Por qué no llena
su fulgor mi conciencia? Tengo miedo
a la duda terrible que envenena,
y me miras rodar sobre la arena
¡y, cual hosca vestal, bajas el dedo!
¡Oh!, siglo decadente, que te jactas
de poseer la verdad, tú que haces gala
de que con Dios, y con la muerte pactas,
devuélveme mi fe, yo soy un Chactas
que acaricia el cadáver de su Atala...
Amaba y me decías: «analiza»,
y murió mi pasión; luchaba fiero
con Jesús por coraza, triza a triza,
el filo penetrante de tu acero.
¡Tengo sed de saber y no me enseñas;
tengo sed de avanzar y no me ayudas;
tengo sed de creer y me despeñas
en el mar de teorías en que sueñas
hallar las soluciones de tus dudas!
Y caigo, bien lo ves, y ya no puedo
batallar sin amor, sin fe serena
que ilumine mi ruta, y tengo miedo...
¡Acógeme, por Dios! Levanta el dedo,
vestal, ¡que no me maten en la arena!
503
Enganchada en tu encanto
Encantada de estar enganchada,
a esa elegante manera en cual me lavas el hastió.
Enganchada a cada intento.
Yo que en la vida no he pretendido nada,
ahora vivo para encolarme en tu verso.
Yo que me he convertido en tu mefítico verso,
que delinea toda la pureza de una entrega imperecedera,
llena de puro deseo,
deseando ser poseída por tu magia,
que me pintes con tu lienzo,
que me linces el pensamiento,
de volver a la limpia tizne en el cual antes de ti vivía.
Yo que me cuelgo como sábana a tu cuerpo,
ahí, cubriéndote en pasión,
protegiéndote del frio de una noche sin amor,
resistiendo el cuerpo, el aire, y el mismo infierno,
para encubrirte, para calentarte en mi fogón.
Si, lávame como sucio lienzo.
Estrújame mis tendidas ganas,
engánchalas al aire fresco,
que las seque el picaresco sol de tus labios.
Si, lávame toda la inmundicia que dejaron amores ingratos.
Lávame la mugre de la soledad.
Que tu prosa sea el desinfectante para desmanchar el lodo del silencio.
Que tu aliento se convierta en suavizante, para mi piel reseca y escamosa.
Que tus labios sean los ganchos, que sujeten el caño de agua cuando vayas a exprimirme,
después de tenderme exánime en tu pasión desbordada..
¡Si!
Lávame,
Tiéndeme,
Tiéntame,
Engánchame,
Estrújame,
Detenme,
Atájame,
Paralízame….,
¡Es que a tu amor…..quiero vivir enganchada!
¡Es que siempre serás, mi mejor gancho!
LeydisProse
7/18/2017
https://www.facebook.com/LeydisProse/
Jul 18, 2017
Jul 18, 2017 at 4:51 PM UTC
la vez que a bob chambers lo vieron estaba
poniendo lento el día
dura la vista claro el corazón
le dieron una cama de rosas que fue a tirar al mar
entonces
del costado se le alzaban como especies de oleajes
carnes que se soñaban alas a bob chambers y no pasaron de su piel
en esta edad tan carestía
¿ah caramba!
¡ah bob chambers dos en su vehículo terrestre!
olvidados yacen ahora bajo sus capas de volar quedándose
y tanta pena apenas se soporta
pero qué hacer
bob esperaba al viento sur
"madre vieja tengo en casa" decía
y chambers vivía vuelto al sur con la mesa puesta
nunca se pusieron de acuerdo sobre este punto cardinal
así ocurrió lo que se supo:
tirando a un lado y a otro bob chambers se rompió
la soledad o perros se comieron su agujero central
todo el pueblo lo vio
a bob partir a chambers estallar en la mañana lenta
nunca hubo espectáculo igual y todos aplaudieron
y todos aplaudieron
menos la amiga que lloraba por bob
el que dejó el amor para mañana
menos la amiga que lloraba por chambers
el que dejó el amor para la noche
lavaron a la amiga con rosas y limón
le dejaron los pies en agua fría
y nadie habla de bob chambers
se la pasan desarmándolo tristes como señores
bob chambers no protesta
viaja por la muerte montado en un burrito
con la mejilla cerca de la luna tan alta
y una almohadita para el sol
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Banderillero desganado.
Las guedejas del sueño cubren tu ojo derecho.
Te quedaste dormido con los brazos alzados,
y un derrote de Dios te ha atravesado el pecho.
Un piadoso pincel lavó con leves
algodones de luz tu carne herida,
y otra vez la apariencia de la vida
a florecer sobre tu piel se atreve.
No burlaste a la muerte. No pudiste.
El cuerno y el pincel, confabulados,
dejaron tu derrota confirmada.
Fue una aventura absurda, bella y triste,
que aún estremece a los aficionados:
¡qué cornada, Dios mío, qué cornada!
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¿De qué agreste balada de la verde Inglaterra,
de qué lámina persa, de qué región arcana
de las noches y días que nuestro ayer encierra,
vino la cierva blanca que soñé esta mañana?
Duraría un segundo. La vi cruzar el prado
y perderse en el oro de una tarde ilusoria,
leve criatura hecha de un poco de memoria
y de un poco de olvido, cierva de un solo lado.
Los númenes que rigen este curioso mundo
me dejaron soñarte pero no ser tu dueño;
tal vez en un recodo del porvenir profundo
te encontraré de nuevo, cierva blanca de un sueño.
Yo también soy un sueño fugitivo que dura
unos días más que el sueño del prado y la blancura.
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Entre sin medir consecuencias,
amándote con reverencia,
cobijando tus sueños acuesta de los míos,
con empeño aliviaba tus escalofríos,
metiéndome en tus vacíos escondrijos,
adornándolos con la magia de algún que otro verso,
algún que otro beso que te devolviera la vida,
trepidando entre esos renglones poéticos,
tratando de escribirte otra vida,
decretando cosas en tu vida, que ni tú mismo creías.
Más que te puedo decir amor…
¡Ces’t la vie!
Como agua corriente constantemente fluía,
para mover tus mares estancados,
Para formar ríos de agua dulces en tus aguas saladas.
Hice de las cuatros estaciones una perenne primavera.
mas tus ventiscas de nieves nunca dejaron de cesar,
consecuentemente dañando la tierra que trabaje con mis manos,
estropeando la cosecha, arruinando mis frutos,
y esa nieve que se tornaba en agua poco a poco fue debilitando la estructura de la casa,
más que te puedo decir, ¡Así es la vida!
Te llene de champaña cuando tu paladar solo sabía denotar cerveza barata,
forre tu patio con viñedos de la antigua Francia,
los sembré, para que nunca se perdiera el sabor del embriagante vino en tu insipiente boca.
Te llene de campanas que rimaban con la esperanza,
llene tu mente de museos, de historias no contadas,
te llene de un mundo que tu mente barata nunca podría imaginar,
pero así es la vida amor, “más sabe el rico de pobreza que la pobreza del pobre”
Más que te puedo decir amor…¡Ces’t la vie!
¿Y nuestra cama?
Bueno en esa, el espíritu del Marques de Sade se embreñaba.
Trate por todo medio que nuestra pasión fuera inmarcesible,
que siempre estuviese accesible,
con una llama incandescente,
con un deseo impaciente,
con unos besos indecentes,
con una pasión que reexpida,
mas no era leal tu entrega
y el vacío de tu amor en mi alma vacilaba,
y tu nieve mi calor enfriaba,
hasta que de prolongados otoños se llenaron nuestros días,
y de quererte, de amarte, de regalarme sin medidas resistía.
Hay te dejo tu frio,
yo voy a rehacer mi vida en aguas cristalinas.
Que te puedo decir amor…
¡Ces’t la vie! Acaso,
¿no era eso lo que querías?
LeydisProse
8/23/2017
Sep 18, 2017
Sep 18, 2017 at 11:11 AM UTC
Vosotras, piedras
violentamente deformadas,
rotas
por el golpe preciso del cincel,
exhibiréis aún durante siglos
el último perfil que os dejaron:
senos inconmovibles a un suspiro,
firmes
piernas que desconocen la fatiga,
músculos
tensos
en su esfuerzo inútil,
cabelleras que el viento
no despeina,
ojos abiertos que la luz rechazan.
Pero
vuestra arrogancia
inmóvil, vuestra fría
belleza,
la desdeñosa fe del inmutable
gesto, acabarán
un día.
El tiempo es más tenaz.
La tierra espera
por vosotras también.
En ella caeréis por vuestro peso,
seréis,
si no cenizas,
ruinas,
polvo, y vuestra
soñada eternidad será la nada.
Hacia la piedra regresaréis piedra,
indiferente mineral, hundido
escombro,
después de haber vivido el duro, ilustre,
solemne, victorioso, ecuestre sueño
de una gloria erigida a la memoria
de algo también disperso en el olvido.
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Quien fuera no me vio, me vio su sombra que vino justa, cálida a asomarse por mi vida entreabierta; esencia gris sin más olor; ola en donde dos ojos hechos uno se inmensaban.
(Sombras que ven del todo, y no reciben mirada. Nos alarman, mas son invulnerablemente tranquilas como aceite.
Con su espiralidad de escorzo exacto inventan todo acto imposible de espionaje, de introducción, de envolvimiento.
Sobrecojen sin miedo, muerden sin labio, se van sin compromiso.
A veces nos dejaron una rosa, esencia gris sin más olor, prenda sensual de fe sin nombre).
Una rosa de sombras y de sombra, alargada a mi mano esbeltamente, con música sin son, con corrida sonrisa, por cuerpo que no vio,
guardo en mi mano abierta.
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