"cortinas" poems
La luna está llena,
más brillante y hermosa que nunca.
Puedo apreciar su resplandor
a través de mis cortinas.
En noches como esta
solo pienso en ti,
amada mía.
Tu belleza es exquisita,
me hipnotizan tus encantos,
me deleitas en las noches,
me llenas de vida.
En la oscuridad de la alcoba,
nuestra unión da color,
pues yo soy como el sol
y tú eres mi preciosa luna.
Al igual que esa
magníficamente figura,
eres casi imposible de alcanzar.
Solo te presentas
cuando es necesario.
Me dejas a la espera
de tu deslumbrante presencia
ante la agonía de tu partida.
Jun 7, 2015
Jun 7, 2015 at 12:20 AM UTC
¿Quién lo salva, quien lo protege?
¿Quién lo carga, quien lo quiere?
¡Está en peligro de extinción!!!!!
¿Señor Benedetti, del amor que le digo?
Esta parco de sentimiento, ya ni los cristianos los profesan.
Están en extinción los versos;
Los que hablan de amor.
Los que conquistan con ilusión.
Los que imploran un milagro.
Los que rezan por su amor
…aun nunca lo hayan confesado.
Amigo Don Darío,
los poetas también están en extinción,
ya los poetas no se enamoran,
ya no escriben para el pueblo,
escriben para alimentar su ego.
Ya su “musa no es de hueso”.
Ya no denuncian a los putrefactos…
ahora se acuestan con ellos.
Están en extinción las guitarras,
Oh Dios mío….ahora las rompen en tarima!!!
Ya sus cuerdas no anuncian armonía.
Esas cuerdas ya no se oyen en la esquinas de cualquier barrio,
ya no retumban las piedras en alguna ventana de la casa de una fulana,
con la esperanza que despierte su amada,
a escuchar una lamentada-esperanzada serenata.
No se ven las cortinas abriéndose lentamente hacia al lado,
revelando la sonrisa gloriosa que achina los ojitos
de aquella niña que se siente sorprendida
por el atrevimiento de aquel niño,
que parece inebriado con esa canción desafinada,
confesándole su amor,
exponiéndose a que su padre lo saque a pedradas.
Ya están en extinción los enamorados,
Los que se escapan -- sea de noche o de madrugada.
Ya no hay citas.
No hay cortejo.
No hay rosas.
Se acabaron las serenatas.
No hay amor.
Quien lo salva, quien lo protege?
Quien lo carga, quien lo quiere?
Es muy lamentable esta situación,
el pobre AMOR esta tan solo,
como lo estaba Adán antes de que Eva llegara!
LeydisProse
5/25/2017
Jun 1, 2017
Jun 1, 2017 at 10:47 AM UTC
Te queria como una ventana abierta.
Con sus cortinas volando en el viento como un velo volando por el mar.
Te queria como una ventana sin barras, sin modo de protejerse.
Yo dejaba tu viento traer lo que queisiera, lo fantastico y lo malo envelto en arena y hojas de colores. Yo lo queria todo, porque eras tu.
Te quieria como un rio sin represa.
Moviendo y bailando por la tierra sin dudas y sin hinibiciones
Yo dejaba que tus hondas me llevaran a donde quisieran.
Yo te amaba sin piel.
Te deje ver y sentir cada musculo y nervio, cada memoria
y cada sueno.
Pero la piel que yo deje, tu la recojiste y te escondiste en ella,
no me dejaste conocerte sin las capas que parecian paredes de un fuerte.
Yo te amaba con mis ojos cerrados,
Solo veia estrellas y constelaciones.
Tu con tus ojos abiertos,
Solo viste consequencias y razones.
Jun 8, 2013
Jun 8, 2013 at 9:28 PM UTC
Abre bien las persianas
mantén descorridas las cortinas.
Aquí siéntete cercano
del jardín prometido.
¿Has visto a las parinas
cómo en el espejo se reflejan?
En aguas como éstas algún día
ya veremos al mundo tal cual es.
Pues le han dicho a mi amigo
sus buenos amigos del otro lado
que algo importante se prepara
para uno cualquiera de estos días.
Abre bien las persianas.
Mantén descorridas las cortinas.
Dec 13, 2011
Dec 13, 2011 at 7:13 PM UTC
Besé aquella vez la brisa más húmeda
y salada de su océano.
Besé su alma y como supuse
allí no encontré, magullado sus pulsos.
Él estaba intacto aún
preparado para entrar
nuevamente en mis nirvanas.
No existían huellas
de las antiguas cigarras
que escarbaban de noche
el ángelus de sus orgasmos
tampoco las de aquellas pupilas cortesanas
que le entregaban las llaves
de sus templos derramados,
mientras su colilla húmeda y mutilada
se perdía ambulante y confundida
detrás de una ceguera diluida
entre los lirios de su estación última .
Es cierto que ya no era purísimo y exacto
él, había cambiado,
las cortinas de su alma
ya no eran un misterio
y sus pensamientos
ya no se escondían convulsos
detrás de sus jaquecas.
Comenzamos a nacer entonces, después
de que mis llantos pudrieran mis ojos
de manera retórica,
después de que esos rumores perdidos
empezaron a desempañar
los cristales silenciosos de mi cálido infierno.
Y entonces...él abrió sus ojos de verdad,
y halló mi nacimiento, justo donde la seda rota
cubría las nuevas espigas...
Azul Strauss Markuart
Título : El Ángelus De Sus Orgasmos
Poema: Texto completo.]
Autora :Azul Strauss M
15 De Junio del 2015
Buenos Aires - Argentina
©Copyright –Derecho de Autor Reservado
Protegido por OMPI y el Tratado internacional de Suiza sobre derechos de autores
Jun 15, 2015
Jun 15, 2015 at 9:34 PM UTC
No te conozco
Como quisiera
Extranjera Hermosa,
Pero en mi vida
Como te extraño;
Como un sueño
Que uno acaba de tener
Pero a los minutos se huye
De los pensamientos,
Estos sentimientos
Me queman
A pesar
De ser solo cenizas,
Tu rostro
Me invade
Detrás de las cortinas
De mis ojos,
En noches
Como esta,
Pienso en tu fantasma
Como si fuese
La mismísima sabana
Que me resguarda,
Pienso en ti
Bella extraña,
Y se me hace tan extraño
Que te recuerde
Con tan solo haberte
Conocido unos pocos minutos
Como granos en un desierto
Pero cómo quedan
En los zapatos sin querer…
APAD13 – 114 © okpoet
May 11, 2013
May 11, 2013 at 4:30 PM UTC
Corrido el cortinaje,
desde el balcón de enfrente vi su cuarto,
el cuarto de la virgen, que mi sueño
arrulla en las mañanas con su canto.
Jarrones de Sajonia descansaban
sobre consola de bruñido mármol;
y del sol que moría
los postrimeros rayos
hacían resaltar en la penumbra
las doradas molduras de los cuadros,
las lámparas de bronce
los ricos muebles de nogal tallado,
las cortinas del lecho, y en el muro
los brillantes espejos venecianos.
Y en un rojo sillón, que parecía
a su dueña esperar medio borrado
por la naciente sombra,
se veía un corsé de blanco raso.
Y pensé entonces en las frentes pálidas,
y en los risueños labios,
en los azules ojos
y en los cabellos áureos,
en las cinturas breves
y en los ebúrneos brazos;
en el velo flotante de las novias
y de las niñas en los sueños castos,
y de las vírgenes carnes sonrosadas
y en los púdicos senos de alabastro.
¡Quién fuera su corsé! -me dije entonces-,
quién fuera su corsé de blanco raso,
para saber si late aún su corazón ingrato.
904
Esperando señales
me ahogue con humo
y rompiendo promesas
me dejaste sin fuerzas.
Mi guitarra llora
y se quiebra en soledad,
mi corazón se esconde
tras las cortinas asesinas.
Tu voz se vuelve lejana
y yo me pierdo en el olvido.
Guitarra canta conmigo
guitarra llora en re sostenido
guitarra llena mi pecho de tinta
y escribe más versos guitarra.
Aug 14, 2017
Aug 14, 2017 at 11:02 AM UTC
La música de Bach mueve cortinas
en la mañana triste, y un viento con amores
se desliza en las calles y en los corazones.
Nadie sabe por qué pero se alegran
las sombras y los hombres
como si Dios hubiese descendido a fecundarlos
y en el asfalto espigas de oro florecieran.
En el día de hoy el sol se ablanda
y mansa luz como un aceite unta
a los cansados y a los tristes.
Un canto para sordos se desprende de las cosas
y esa terrible dulzura que es Dios insoportable
contagia la salud de un pecho a otro.
Es la hora interminable, la inasible,
la eternidad que dura un abrir y cerrar de ojos.
(Mientras esto he dicho, el día se ha partido en
dos como una granada madura.)
787
Por el amplio silencio del instante
pasa un vago temor.
Tal vez gira la puerta sin motivo
y se recoge una visión distante,
como si el alma fuese un mirador.
Afuera canta un pájaro cautivo
y con gota fugaz el surtidor.
Tal vez fingen las cortinas altas
plegarse al toque de una mano intrusa,
y el incierto rumor
a las pupilas del enfermo acusa
un camino de llanto en derredor.
En sus ojos opacos, mortecinos,
se reflejan las cosas con candor,
mientras la queja fluye
a los labios exangües de dolor.
Cuenta la Hermana cuentas de rosario
y piensa en el Calvario
del Señor.
Pero invade la sombra vespertina
un extraño temor,
y en el péndulo inmóvil se adivina
la séptima caída del amor.
Tal vez gira la puerta sin motivo.
Afuera canta un pájaro cautivo,
y con gota fugaz el surtidor.
772
Nuevas disposiciones de la noche,
sórdidos ejercicios al dictado, lecciones del deseo
que yo aprendí, pirata,
oh joven pirata de los ojos azules.
En calles resonantes la oscuridad tenía
todavía la misma espesura total
que recuerdo en mi infancia.
Y dramáticas sombras, revestidas
con el prestigio de la prostitución,
a mi lado venían de un infierno
grasiento y sofocante como un cuarto de máquinas.
¡Largas últimas horas,
en mundos amueblados
con deslustrada loza sanitaria
y cortinas manchadas de permanganato!
Como un operario que pule una pieza,
como un afilador,
fornicar poco a poco mordiéndome los labios.
Y sentirse morir por cada pelo
de gusto, y hacer daño.
La luz amarillenta, la escalera
estremecida toda de susurros, mis pasos,
eran aún una prolongación
que me exaltaba,
lo mismo que el olor en las manos
-o que al salir el frío de la madrugada, intenso
como el recuerdo de una sensación.
741
Más acá, más acá. Yo estoy muy bien.
Llueve; y hace una cruel limitación.
Avanza, avanza el pie.
Hasta qué hora no suben las cortinas
esas manos que fingen un zarzal?
Ves? Los otros, qué cómodos, qué efigies.
Más acá, más acá!
Llueve. Y hoy pasará otra nave
cargada de crespón;
será como un pezón ***** y deforme
arrancado a la esfíngica Ilusión.
Más acá, más acá. Tú estás al borde
y la nave arrastrarte puede al mar.
Ah, cortinas inmóviles, simbólicas...
Mi aplauso es un festín de rosas negras:
cederte mi lugar!
Y en el fragor de mi renuncia,
un hilo de infinito sangrará.
Yo no debo estar tan bien;
avanza, avanza el piel.
703
estranho
esta cidade
a sua personalidade
o seu cheiro
a minha casa
os meus lençóis
estou atrasado
o sol saúda as minhas cortinas
quero dormir para acordar
sorrio
água escorre pela bacia
paro no tempo
observo o teu dormir
um suave rosto
fazes o meu dia ter sentido
amo-te, mulher, minha mulher
café da manhã
há na minha mesa burocratas
sinto o teu respirar
só para mim
adormeço, recomeço
Apr 6, 2015
Apr 6, 2015 at 4:51 PM UTC
La Carmen está bailando
por las calles de Sevilla.
Tiene blancos los cabellos
y brillantes las pupilas.
¡Niñas,
corred las cortinas!
En su cabeza se enrosca
una serpiente amarilla,
y va soñando en el baile
con galanes de otros días.
¡Niñas,
corred las cortinas!
Las calles están desiertas
y en los fondos se adivinan,
corazones andaluces
buscando viejas espinas.
¡Niñas,
corred las cortinas!
629
donde dice "salió de sí como de un calabozo" (página tal verso cual)
podría decir "el arbolito creció creció" o alguna otra equivocación
a condición de tener ritmo
ser cierta o verdadera
así escribió sidney west estas líneas que nunca lo amarán
en el frescor de un pozo ciego y oscuro
arriba de la tierra deslumbrada por el sol
o sol o sol o sol
donde dice "si fuéramos o fuésemos/como rostros humanos"
(página tal verso cual) es como el buey que allí se aró
no podrido por la pena o la furia
disimulando el mucho rato en soledá
¡ah sidney west! aquí terminan (ojalá)
tus repechazos áspimos y pésimos
qué poca por alrededor de este hombre
y adentro qué animal
a sidney west se lo comieron todos los pájaros que supo inventar
la ponina y el nino especialmente
golosos de su estado y pasión
abierta dulce como inútil
donde dice "un día pasó lo que sigue" (página tal verso cual)
había pasado antes la tristeza
y eso es fatal para el poeta
fue fatal para el peno de west
¡ea bichitos tábanos fulgores que saludaban en el
cementerio de Oak!
allí lo pusieron a sidney west que duerma
donde dice "que duerma duerma duerma" (página tal verso cual)
debe decir que duerma y más nada
así que west con el amor primero
fue para sidney marinero
sidney el último en historia
giró con west como burro de noria
que duerma y nada más debe decir (página tal verso cual)
y más nada que duerma y no otra cosa
que duerma duerma duerma
que duerma duerma duerma sidney west
hasta que alen por favor los pieses
que duerma sidney west
hasta que bien nos amoremos
que duerma duerma duerma
el padre lo respire si lo quisiese respirar
acá yacen mezclados como antes
peor que duerma duerma duerma
que duerma sidney west
donde dice "cortinas con los pájaros para que entre la
mañana cantando" (página tal verso cual)
debe apagarse a la mañana sidney west
que duerma duerma duerma
643
Aquel día
a la media luz de una habitación
con el sol ocultándose detrás de las cortinas;
con mi espalda contra la cama,
tus manos en mis muñecas,
mis piernas rodeando tu cintura.
Tu cuerpo en el mío.
Aquel día, en aquella cama
entre algarabías de besos y almohadas
encontré tus ojos puestos en los míos
y una historia me contaban
sobre un hombre perdido
por gusto y con gusto,
que no sabía en qué se había metido;
que añoraba algo que no podía tener
e igual lo hizo suyo casi sin querer
y ahora está entre las piernas de esa mujer,
con su expresión desarmada
y el alma transparente
y tan resplandeciente...
En tu mirada me vi reflejada.
Fue entonces cuando noté
de siete billones de personas
vos eras a quien yo deseaba.
De siete billones de personas
vos eras a quien yo anhelaba
y en tu mirada y risa me perdía.
De siete billones de personas
vos eras a quien yo quería.
Y tal vez
no sos el amor de mi vida.
Pero eso no importa,
sos el amor de mi ahora.
Nov 12, 2017
Nov 12, 2017 at 11:00 PM UTC
Mis manos
abren las cortinas de tu ser
te visten con otra desnudez
descubren los cuerpos de tu cuerpo
Mis manos
inventan otro cuerpo a tu cuerpo
408
eres un respiro;
un claro en medio del bosque.
se pide perdón con la lengua
sin siquiera decirlo.
akí hay aktivismo a golpes,
una gotita de sangre calentándote la cara con su caída.
en los ríos la calma que da balance a la violencia
en la lluvia una oportunidad para empezar de nuevo.
se respiran flores amarillas y moras
dejándote un gustito dulce en la garganta;
con ganas de un día más acá.
las hojas bailan como bailé yo la noche de ayer
sin ningún esfuerzo
dejándose llevar por el ritmo de la brisa.
caminar por tus calles una confusión conocida,
perderme en tí es lo más lindo.
quiero una conversación eterna contigo,
ver como das vuelta todo lo que pensé que eras;
que escuches mis penas pisando tus caminos,
que me limpies el corazón con una botella de vino
y los actos amables que se esconden en tus esquinas,
detrás de las cortinas de tus casas de hojalata.
Feb 22, 2018
Feb 22, 2018 at 5:15 PM UTC
En medio de la sala. Sobre el piso de madera. Entre la calidez del momento.
Un racimo de flores le da vida a la mesa en la que reposa.
El silencio es un fantasma que posee la casa.
Y han tocado le puerta.
Me sonríe. Se invita a pasar. Se invita a quedar.
Los colores de las flores bailan alrededor de mí. El silencio se ha marchado.
El sol es más brillante. El sol entra por todos lados. El sol es más alegre. El sol ha llegado.
Se invita a marchar.
Los cristales se quiebran. El viento destruye. La casa se inunda. El sol se ha ido.
Los colores están exhaustos. Se han detenido a descansar.
Y yo. Yo tengo que limpiar.
En medio de la sala. Sobre el piso de madera. Entre la calidez del momento.
Y han tocado la puerta. O tal vez yo he tocado la puerta.
Me sonríe. Le invito a pasar.
Habla el idioma de una tierra lejana.
Los colores han aprendido una nueva coreografía. Les he dicho que se detengan, pero están entusiasmados. Corren. Juegan. Bailan.
Es primavera.
El sol brilla. El sol sonríe. El sol ha regresado.
El verde olivo se une a la danza de los colores.
Se invita a marchar. O tal vez yo lo hice.
La luz prepara su discurso de despedida. La brisa se vuelve huracán. Las ventanas colapsan. Las cortinas se sacuden. La casa se inunda.
Tengo que limpiar.
En medio de la sala. Sobre el piso de madera. Entre la calidez del momento.
El silencio regresa como si hubiese sido invocado. Recorre las habitaciones. Escucho la ausencia del sonido subir las escaleras.
No sé qué busca. Le invito a pasar las tardes y las noches conmigo. En la calidez del momento.
Y han tocado la puerta.
Esta vez sin respuesta.
Sep 19, 2020
Sep 19, 2020 at 2:16 PM UTC
Alguien que me salve de la vida.
Dirán que estamos bien enjuagándose la boca con tanto
tanto vacío familiar. Sí, sí. La vida,
larga vida, adorable viento matutino,
cortinas ligeras ondeando en los ventanales,
sí, sí, larga vida, alegría plena.
Alguien que me salve, por favor.
Pero está bien. Uno encuentra razones.
Pronto lo verás.
Eso dicen y se marchan muy contentos
de haber servido para absolutamente nada.
Tal vez esa es la fuente de la dicha.
Se jactan de la bendita ignorancia como guía
y declaran el patetismo como aspiración intelectual,
sin saberlo claro está. Pero ahora que entiendo
las cosas como son (metafísica de asientos
plásticos de metro y envoltorios abre fácil nada
fáciles de abrir: una tortura común)
puedo disimular un poco mi existencia,
y desfilar mi mal olor en público
limpia la consciencia por las feromonas.
Tantas soluciones para un problema
y siempre la que no se comprende
es la más sencilla,
la más aplicada,
la más conocida,
hablo pues de la errónea que mantiene viva
la creencia.
Alguien termine de salvarme,
que yo solo podría
pero no puedo.
Jul 22, 2017
Jul 22, 2017 at 10:36 PM UTC
la luna tiene la intención
entre las cortinas de gasa
de tocar mi habitación
desliza su brazo largo
buscando my pezón
perla que conduce al corazón
de mi carne mortal
no puede deshacerse
su rayo albo polvoroso
sola en la galaxia mengua
y en la tierra los lobos escuchan
cuando la luna aúlla
Mar 26, 2022
Mar 26, 2022 at 10:08 PM UTC
De aquella extraña noche que no fue tuya y mía,
pero que en mí fue tuya, como fue mía en ti,
me queda lo que queda de un sueño al otro día,
o el regreso de un viaje que jamás emprendí.
Pero fue más que un sueño. Pero fue más que un viaje.
Fue una penumbra rosa y una ventana al mar.
Y el viento removía las cortinas de encaje
como si se estuviera desvistiendo al entrar.
No fuiste mía, es cierto, ni te besé siquiera,
pero te sentí mía, mía de otra manera,
mujer de un solo instante maravilloso y cruel;
porque te vi desnuda, de pie, frente a un espejo,
y así hermosa dos veces, en ti y en tu reflejo,
te sigo recordando frente al espejo aquel.
363
Y tú también
quejido,
inútil,
extraviado,
de tranvía ya loco
de trajes
y de horarios;
adentro de mis venas,
en mi tiempo,
en mis huesos,
mezclado a mi silencio,
a mi pulso,
a mi fiebre,
a todo lo que impregna
esta vigilia estéril,
con ritmo de gotera,
de persiana que se abre
y golpea, golpea,
aquí,
adentro de lo hueco,
donde estoy confinado,
recluido entre tendones,
asomado a los párpados,
aquí,
entre azoteas,
ventanas,
moribundos,
vajillas que se bañan,
rodeado de papeles,
de todo lo que sufre
mi presencia obstinada:
los libros,
la ceniza,
los lápices,
la silla,
el pelo y la dulzura
que se acerca, y me mira,
la mesa
y el ropero,
con sus trajes ahorcados,
la cama que me espera
-el velamen tendido-
anclada en la penumbra,
¿en el sueño?,
¿en la vida?,
las cortinas,
la alfombra,
que miro y me entristece
cuando voy a sacarme,
con calma,
los botines,
y llega algún recuerdo
fragmentario,
perdido:
las plazas de mi infancia,
un camino,
una casa;
las manos,
las caderas,
las piernas amputadas
de mujeres diluidas
por las horas,
los ruidos,
que suelen detenerme,
de pronto,
en la certeza
de haberlas poseído
entre muebles extraños;
mientras oigo la calle,
la noche que oscuramente muge,
como una vaca enferma,
al ir a cobijarse
en los grandes hangares
que orinan los inviernos,
mientras salen los trenes,
taciturnos,
quejosos,
que van hacia la aurora
desgarrando el silencio,
con un grito oxidado
que se mezcla a mis nervios,
a mi tinta,
a mi sangre.
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